CORREPI - BOLETÍN INFORMATIVO Nº 673.

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CORREPI - BOLETÍN INFORMATIVO Nº 673



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Sumario:



1. ¿Homicidio? No me venga con macanas, lo importante es el robo...


2. La Brigada "Buchones Para Todos".


3. Argentina, el país donde la tortura no es tortura.


4. Los cursos de seguridad del Pentágono ¿sorpresa, internas...? No, doctrina.


5. Próximas actividades.



Seguí día a día el juicio a los asesinos de Mariano Ferreyra


en:http://juiciomarianoferreyra.blogspot.com.ar/


o accedé desde nuestra página, cliqueando en la imagen de Mariano.



1. ¿Homicidio? No me venga con macanas, lo importante es el robo...


Algo así contestó el juez de Garantias Nº 1 de San Martín a Norma y Walter los papás de Cristian Chanta cuando se presentaron, con patrocinio de CORREPI, pidiendo ser particulares damnificados (querellantes), en la causa judicial iniciada el 20 de agosto. Ese día, como contamos en el Boletín nº 671, un policía federal de la 29ª fusiló por la espalda, en San Miguel, a Cristian, que cumplía 23 años.


“Previo, indiquen los peticionarios cuál es el delito por el que se consideran damnificados”, despachó el juez Mariano Porto, al mismo tiempo que dispuso la prisión preventiva del amigo que estaba con Cristian esa noche, por el delito de robo calificado en grado de tentativa.


Es que, frente a un policía federal que dijo que “se defendió” ante un intento de robo con arma, y la evidencia del cuerpo de Cristian, con un disparo en la espalda, y ningún arma en su poder ni de su compañero, para el fiscal y el juez no hay dudas: están investigando el robo, y ni se les cruza por la mente analizar el homicidio.


Eso es lo que cuentan nuestros pibes para el aparato judicial.


2. La Brigada "Buchones Para Todos".


En los pasillos de tribunales se suele decir “a confesión de parte, relevo de pruebas”. El teniente coronel Sergio Berni, a cargo de la secretaría de Seguridad del “gobierno de los DD. HH.”, referente de la gestión kirchnerista por más de 10 años, reconoció en estos días que el ministerio a cargo de la “progresista” ministra Garré ha desplegado sobre Buenos Aires una suerte de unidad de buchones de civil "... con el objetivo formal de combatir la inseguridad y el delito en general". El resaltado "formal" nos pertenece. Es que, cuando se hace mención a ese carácter, se está diciendo que hay otro objetivo, el real.


La llamada "inseguridad", lejos de concebirse como una consecuencia imparable del sistema de injusticias y desigualdades que entrañan el capitalismo y las sociedades con privilegios de clase, se ha convertido en un poderoso argumento para quienes ven en el diseño de un estado policíaco y la militarización de la sociedad, el ideal de control y disciplinamiento social.




¿Qué otra cosa presupone convivir a diario con la policía federal, la policía metropolitana, gendarmería, prefectura, policía de seguridad aeroportuaria, y, ahora, las Brigadas de Observadores...? Tan sólo un desprevenido puede ignorar que estas fuerzas -todas juntas- amenazan la cotidianidad de las barriadas porteñas.
 
Jactarse, como lo hizo el propio Berni, de que ahora "muchísima gente de civil" recorre las calles para observar si se está por cometer algún delito, implica la tácita convicción de que, la sociedad a la que aspiran , es la de la vigilancia,  la delación y la sospecha permanente.


En la lógica del control social que lentamente fueron naturalizando, con la proliferación de cámaras de filmación y el agregado de una nueva fuerza de botones encubiertos, van perfilando una auténtica campaña de caza y persecución de pobres, vagos y mal entretenidos. Lo que se dice, criterios de selectividad penal o, más concretamente, criminalización de la pobreza.


Venimos sosteniendo que el remanido tema de la inseguridad, planteado como amenaza para las clases altas y sectores medios, se ha convertido en una hipótesis de conflicto interior. Desde las campañas mediáticas y el consenso opositor, hasta el concreto accionar del ministerio del área, se revela un aspecto indisimulado de esta política de estado: predeterminar como enemigo  al pobre.


Sólo así se explica el tremendo grado de militarización de los barrios del sur de la ciudad y la totalidad del conurbano bonaerense.


Sólo así se explica la multiplicación de casos de gatillo fácil, paralelo a los redoblados esfuerzos de los poderes del estado para garantizar impunidad a sus ejecutores.


Una vez más, queda al descubierto la falacia progresista de la conciliación de clases: para brindar seguridad a los ricos, es necesario tornar insegura la vida de los pobres. En pocas palabras, el objetivo real que no pudo esconder el "formal" del secretario.


3. Argentina, el país donde la tortura no es tortura.


No nos cansamos de denunciar que el aparato represivo estatal tiene carta blanca para torturar en todo el país, al amparo de las leyes que permiten las detenciones arbitrarias y que, además, establecen un catálogo de conductas sancionadas con penas irrisorias, para evitar que se los impute por torturas. Es lo que señalamos como “torturitas”. Así, cuando algún policía cae por aplicar tormentos a los detenidos, los jueces podrán ampararlos imputándoles alguna figura menor (vejaciones, apremios ilegales, severidades), para que no se aplique la pena que tiene el delito de tortura.


Tan sistemática es esta práctica, que el Comité de Derechos Humanos de la ONU ha dicho, en el Informe General sobre Argentina 2010, que “muy pocos casos denunciados son objeto de investigación y juicio y aún menos aquéllos que terminan en la condena de los responsables, lo que genera altos índices de impunidad. Al Comité le preocupa además la práctica judicial en materia de calificación de los hechos, asimilando frecuentemente el delito de tortura a tipos penales de menor gravedad, tales como apremios ilegales, sancionados con penas inferiores.”


Todavía está fresco el recuerdo del video de los policías salteños torturando pibes (Boletín nº 666), o la tortura seguida de muerte de un chico de 16 años en una comisaría de Trelew, donde hasta fue violado con una tonfa (Boletín nº 643). Todavía está fresco el recuerdo del asesinato del único testigo de ese hecho, otro chico pobre (Comunicado 29/03/2012).


Esta semana, para seguir corroborando que se trata de una política de estado sistemática, nos enteramos que en Concordia, Entre Ríos, los policías Sebastián Zárate y Mariano Moreno fueron condenados a dos años y seis meses de prisión condicional, y a un año y tres meses respectivamente, por allanamiento ilegal, privación ilegal de la libertad y vejaciones. El hecho ocurrió el 19 de junio de 2011, en Calabacilla, cuando los policías irrumpieron sin orden de allanamiento en una vivienda y, previo cortar la luz, destrozaron todo a su paso y apalearon a una familia. Como si fuera poco que les dieron apenas un chas chas en la colita (de nuevo, "vejaciones" en vez de torturas), el ministro de Gobierno, Adán Bahl, tras la sentencia, viajó a Concordia, se entrevistó con los condenados y dijo que: "parte de la razón por la que ocurren estos hechos tiene que ver con la situación conflictiva que se genera cuando un policía se cansa de detener varias veces a un reincidente y ver que siempre queda libre. (...) Todos somos seres humanos"... menos esos negros de mierda que denuncian torturas, le faltó agregar.


En Puerto Madryn, Chubut, otros dos policías también fueron condenados a prisión en suspenso por vejaciones (como decimos, “torturitas”), porque golpearon y amenazaron con armas a un grupo de amigos. Estos dos policías, que no van a estar presos un solo minuto, les aplicaron patadas en los testículos, golpes en las costillas, se pararon sobre sus hombros, y cabeza, y los levantaron del cabello y les exhibieron armas, mientras les daban golpes en el rostro y golpes cuando estaban en el piso. Las víctimas habían sido detenidas en forma arbitraria, es decir, sin autorización judicial ni en un supuesto de delito flagrante.


El estado argentino fue condenado en 2003 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso “Bulacio”. La Corte ordenó a la Argentina derogar toda la legislación y eliminar las prácticas no normadas que permiten las detenciones arbitrarias. A casi 10 años de esa sentencia, el “gobierno de los derechos humanos” las mantiene vigentes y ampliadas en todo el país.


Por eso, cuando vemos que, a diario, la policía detiene arbitrariamente a miles de jóvenes en todo el país, que aplica tormentos a esos detenidos, todo al amparo del estado nacional, la ley, jueces y fiscales; cuando vemos que sus víctimas son siempre personas pobres, no podemos menos que concluir que se trata de una política estatal sistemática destinada a disciplinar al pueblo pobre, para mantener el control social y evitar que levante cabeza, y se organice para luchar contra las injusticias de este sistema.


4. Los cursos de seguridad del Pentágono ¿sorpresa, internas...? No, doctrina.


Si a alguno le resultó llamativo que apenas obtenido el 54% de los votos emitidos, el gobierno de Cristina Kirchner haya impulsado y, su congreso aprobado, la Ley Antiterrorista, no podrá decir que esta noticia también lo sorprende:


Militares estadounidenses, con antecedentes en la dictadura argentina, fueron "contratados" por el ministerio de Defensa de la Nación para dictar cursos de “seguridad” a miembros de las Fuerzas Armadas, teniendo como hipótesis de conflicto guerras no convencionales expresadas en las amenazas del "narcotráfico, la violencia juvenil y el delito".


Más allá de las particularidades que rodearon a estos últimos cursos, dictados por el mayor Richard Goetze, ex agregado militar en la embajada de EEUU en nuestro país en el período 1976/78 -lapso en el cual se registra el mayor número de desaparecidos en manos del gobierno militar-, y al que acompañaron otros ejemplares yanquis vinculados al diseño de los ataques a las poblaciones civiles de Irak y Afganistán, lo cierto es que no es novedosa esta política de estado.


El gobierno kichnerista se ha caracterizado por mantener en silencio varios cursos de similar naturaleza, con los que el Pentágono ha adiestrado a centenares de miembros de las fuerzas armadas y de seguridad. Todos esos cursos confluyen en una misma caracterización: guerra no convencional, nuevo paradigma de confrontación, determinación del enemigo interior y su correlato en el control social que restringe derechos y garantías, para desembocar, lisa y llanamente, en un proceso de represión social desenmascarada.


La necesidad de religitimar a las desprestigiadas Fuerzas Armadas y recuperar el poder de fuego interno, claves de un mismo repertorio represivo.


Venimos sosteniendo que, al amparo de una falsa imagen de "custodio de los derechos humanos", el gobierno krichnerista ha desplegado un proceso de restricciones de derechos  y garantías -cabalmente expuesto en la causa popularmente conocida como PROYECTO X- por el que el espionaje sobre las organizaciones y militantes que incomodan al sistema no diferencian a este gobierno de ningún otro anterior. A la par, se despliega sobre la población pobre, principalmente de los centros urbanos e industriales, un verdadero ejército de ocupación compuesto por las distintas fuerzas represivas del estado: policía federal, metropolitana, bonaerense, gendarmería nacional, prefectura naval argentina, policía de seguridad aeroportuaria y el reciente blanqueo de la brigada de los civiles de observación.


Las patrullas saturando las barriadas, las caravanas con uniformados en vehículos de los que asoman los caños de sus fusiles, constituyen un clásico de los últimos años en el paisaje suburbano.


¿A qué planes responden estos datos de la realidad?


Los cursos en cuestión lo explican sin hesitación. El enemigo interior es la hipótesis fundamental, y ese enemigo es el que protesta, pero no de cualquier modo, sino el que lo hace desde su condición de clase, es decir, amenazando el privilegio  de aquellos que justifican la opresión, la alienación, la explotación. Es que los intereses de los grandes capitales corren riesgo frente a una clase que lentamente se levanta contra sus consecuencias.  


Pongamos por ejemplo el último trasvasamiento de los recursos petroleros de YPF hacia la norteamericana Chevron, con charla previa entre Cristina y Obama, o el ya reconocido pacto entre el gobierno y la Barrik Gold. Veremos entonces cómo cierran las necesidades yanquis de montar bases militares como la del Chaco o la Triple Frontera, y de asesorar a sus esbirros de adentro para contener el creciente descontento de quienes sufren en carne propia las consecuencias del "capitalismo progresista".
 
Las excusas del delito, la violencia juvenil, aún el narco -que ellos mismos regentean y alientan- traídos como argumentos justificadores de esa intervención, son recursos retóricos. Todos sabemos, y ellos en primer término, que su sistema se basa en la violencia. Que las fuerzas de represión fundamentan su accionar en un toma y daca de privilegios que los mantienen alineados. La mentada corrupción imperante en sus fuerzas es una consecuencia prevista y alentada, jamás una causa. Los delitos complejos los tienen siempre como protagonistas. Antes fueron los manejos financieros de la dictadura, ahora esta versión "novedosa" del narcotráfico y sus vínculos con quienes deberían perseguirlo. Y esto es política de estado, más allá del carácter o régimen político que detente su administración, porque es de la naturaleza misma del estado burgués.


“Doctrina de la Seguridad Nacional” se llamaba en tiempos un poco más picantes, en aquellos mismos tiempos donde los hoy devenidos en custodios de los derechos humanos se refugiaban en provincias sureñas pero para incursionar en el bando de los que más tienen, para pertenecer, para ser uno de ellos. Después, vino un tiempo en el que, sin dejar de ser de ellos y sin dejar de hacer lo que a ellos les conviene, discursean y usan algunas de nuestras consignas.


Pero lo cierto y categórico es que los cursos se dieron, se basaron en esas cuestiones, lo dieron enemigos "externos" y lo recibieron los perros guardianes de los enemigos "internos" de nuestra clase.


Como cuando lo de las leyes antiterroristas, que nadie diga que lo han sorprendido.


Un último dato de color... negro: fue el propio ministro Puricelli - un secretario de la presidenta- quien borró de la currícula del Mayor Richard Goetze su pertenencia a la embajada yanqui en los peores tiempos de la dictadura.  


5. Próximas actividades:


Viernes 21 de septiembre, 19:00, conferencia de prensa en el Bauen denunciando la impunidad en la caso de Julián Antillanca.


Viernes 28 de septiembre, 19:00, volanteada en Ruta 23 y Graham Bell, Moreno.


Domingo 7 de octubre, a la nochecita, festival "Arte contra la Represión" en el Teatro El Mandril, Humberto Primo 2758.


Viernes 16 de noviembre, en Plaza de Mayo, presentación del Archivo de Casos de personas asesinadas por el aparato represivo estatal 2012.



CORREPI en el aire:


El tercer sábado de mes, cada dos meses, a las 16:00, escuchá el espacio de CORREPI en el programa Rebeldes Stereotipos, por FM La Tribu , FM 88.7, o en www.fmlatribu.com.


Lunes por medio, a las 11:00, escuchá el espacio de CORREPI en el programa En Otras Palabras, por FM En Tránsito, FM 93.9, o en www.fmentransito.org.ar.


Los jueves, escuchá la columna de María del Carmen Verdú en el programa Aguantando de Pie que conduce, de 18:00 a 20:00, el periodista Herman Schiller en FM 97.3, Radio La Caterva. Seguilo en vivo en www.fmlacaterva.blogspot.com o escuchá los programas anteriores en www.ivoox.com.  Teléfono para mensajes: 4302-1203. Mail: fmlacaterva@gmail.com.
 


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CORREPI


Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional


Ciudad de Buenos Aires - Argentina


correpi@fibertel.com.ar

CORREPI - BOLETÍN INFORMATIVO Nº 672.

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CORREPI - BOLETÍN INFORMATIVO Nº 672



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Sumario:



1. Caso Antillanca: Conferencia de prensa en el Bauen


2. Gobierno, empresas y burocracia: Los mismos intereses, la misma represión.


3. Inseguridad es más policí­a en la calle.


4. 12 años de prisión para el policía violador del subte.


5. Próximas actividades:



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1. Caso Antillanca: Conferencia de prensa en el Bauen.


En la madrugada del 5 de septiembre de 2010, Gonzalo Julián Antillanca, de 19 años, fue abordado por cuatro policías uniformados de la ciudad de Trelew que lo golpearon en todo el cuerpo. Las graves lesiones producidas en la cabeza y cuello causaron un paro nervioso central, y Julián murió en el momento. Los policías cargaron el cuerpo en el patrullero y lo tiraron en una calle oscura.


Desde el hallazgo del cuerpo, César Antillanca, papá de Julián, encaró una activa lucha contra la versión oficial, que comenzó hablando de coma etílico y siguió con “muerte natural por causas indeterminadas”, hasta que logró encontrar testigos que vieron la detención y la paliza, y hasta el momento en que, desde el baúl del patrullero, arrojaron el cuerpo sin vida en la cinta asfáltica.


También se pudo determinar que los mismos policías, horas antes, habían torturado a otros dos chicos, los hermanos Sergio y Denis Aballay, y ambas causas se acumularon. A fuerza de militancia y  denuncia constante, con pruebas contundentes como el ADN de Julián encontrado en el patrullero, nueve meses después los cuatro policías, Martín Paul Solís, Jorge Abraham, Pablo Morales y Laura Soledad Córdoba fueron llevados a juicio.


Los jueces, cumpliendo su tarea de preservar el aparato represivo estatal, optaron por el “mal menor”, y se limitaron a condenar a los policías a penas escandalosamente leves por las torturas a los hermanos Aballay, y los absolvieron por la tortura seguida de muerte de Julián Antillanca.


Frente a la sentencia, que confirma que el gatillo fácil y la tortura es una política de estado, ejecutada por las fuerzas de seguridad, y legitimada por el aparto judicial, la familia Antillanca y la fiscalía interpusieron un recurso extraordinario que todavía no ha sido resuelto.


El papá de Julián, consciente de que no es un policía, es toda la institución, y convencido de la necesidad de organizarnos contra la represión estatal, viene coordinando actividades con CORREPI, en el marco del ENA (Encuentro Nacional Antirrepresivo) desde el primer momento. Hemos compartido muchas jornadas de lucha, tanto enla Patagonia como en Buenos Aires y el conurbano, mostrando que, en Trelew o en La Matanza, los trabajadores y sus hijos son víctimas de una misma política de disciplinamiento y exterminio.


Por eso, este 21 de septiembre, en el auditorio del Hotel Bauen, recuperado por sus trabajadores, estamos convocando conjuntamente una conferencia de prensa para dar visibilidad nacional al caso, uno más de los centenares similares en la provincia de Chubut y la vecina Río Negro. Junto a César, estarán con nosotros familiares de otros casos patagónicos, y exhibiremos un video realizado por estudiantes de Trelew sobre el caso Antillanca.


Julián, uno más en la lista de 3.500 personas asesinadas por el aparato represivo estatal, representa a cada uno de esos jóvenes asesinados por el gatillo fácil y la tortura, una política de estado que busca, a través del temor, ejercer el control social obre los jóvenes de los barrios, otencialmente destinados a pelear por otro tipo de sociedad.


Convocamos a todos los medios y organizaciones a acompañarnos en la conferencia de prensa el viernes 21 de septiembre, donde, junto a César Antillanca y otos familiares de víctimas del gatillo fácil y la tortura, daremos otro paso en la lucha contra la represión estatal.


2. Gobierno, empresas y burocracia: Los mismos intereses, la misma represión.


En los últimos dí­as, los trabadores han sido testigos y víctimas de una represión constante contra su lucha. El 29 de agosto, el albañil Vicente Muñoz fue golpeado por una patota de la UOCRA. Muñoz impulsa la organización de sus compañeros de trabajo frente a la falta de pago de salarios y la mala liquidación. Eso le costó que cerca de 40 personas, entre ellos la propia cúpula de la UOCRA Bahía Blanca, lo golpeen largo tiempo hasta dejarlo desmayado. La patota pudo actuar con tanta libertad gracias al apoyo de las empresas Vale y Skanska, quienes se benefician con la explotación a los trabajadores.


Al día siguiente, unos 100 trabajadores del Plan Argentina Trabaja protestaban en la Panamericana, con el fin de conseguir un aumento en el paupérrimo salario de $1.200 que reciben. Una vez conseguido este triunfo, se disponí­an a organizar una asamblea para levantar el corte, cuando más de 200 gendarmes dirigidos por el ex coronel Sergio Berni, Secretario de Seguridad Nacional, los rodearon. Los trabajadores fueron reprimidos y detenidos. Más de 60 adultos y menores de edad pasaron largas horas detenidos ilegalmente en Campo de Mayo. Así­ celebró en gobierno nacional el Día del Detenido Desaparecido.


El 3 de septiembre, con el apoyo de la empresa Firestone, una patota de la burocracia del sindicato SUTNA y de Pedro Waseijko arremetió contra un grupo de trabadores del neumático que estaban entregando un volante donde denunciaban a la burocracia del SUTNA por haber cerrado las paritarias y se convocaba a realizar asambleas para definir un plan de lucha.


El 4, varios militantes del Movimiento Teresa Rodríguez de Florencio Varela fueron detenidos arbitrariamente por la policí­a de la comisarí­a 1ª, la misma cuyos comisario y subcomisario se confesaron amigos de Cristian Favale en el juicio a los asesinos de Mariano Ferreyra. Después de apresarlos, todos fueron golpeados. Estas detenciones se dieron luego de las denuncias hechas por los militantes del Movimiento acerca de que la policí­a libera la zona en el barrio Pico de Oro para realizar los negociados con la droga, y tras el incendio deliberado de la vivienda de uno de los compañeros del MTR.


El 5 de septiembre, otra vez las patotas del servicio de la dictadura y burócrata kirchnerista Gerardo Martí­nez, atacaron a trabajadores del SITRAIC dentro de una obra, dejando tres compañeros heridos.


Ese mismo dí­a, militantes de Rompiendo Cadenas en ATE Sur fueron amenazados, agredidos y detenidos por la policí­a cuando pintaban en una pared consignas pidiendo la reincorporación a Aerolí­neas Argentinas de Cristian Fontana, despedido por influencia de La Cámpora por querer organizarse.


La represión es necesaria para cualquier gobierno que administre una sociedad dividida en una minorí­a rica que oprime a una mayorí­a popular, y de esto no pueden escapar el gobierno, las empresas y la burocracia, quienes comparten intereses y metodología contra la clase trabajadora y el pueblo.


Como vemos, mientras se desarrolla el juicio por Mariano Ferreyra, quien cayó enfrentando esa Triple Alianza Antiobrera, los trabajadores de todos los sectores siguen siendo blanco de la represión de la patronal, la burocracia sindical y el gobierno.


2. Inseguridad es más policía en la calle.


En estos días, además de los cacerolazos paquetes en Callao y Santa Fe o Belgrano por “seguridad y dólares”, varios de los grandes medios dieron una fuerte difusión a movilizaciones en Valentín Alsina, Lanús, pidiendo mayor seguridad.


Luego de que dos asesinatos, y de algunos robos con mucha trascendencia mediática, el ministro de seguridad provincial militarizó el distrito, multiplicando la cantidad de policí­as en las calles y barrios de Lanús. Fuerzas que se suman a los numerosos gendarmes que patrullan los barrios movilizados desde el impulso del operativo Centinela, hace ya casi un año.


Además del reclamo de más seguridad y fuerzas en la calle, los vecinos de Lanús pedí­an la renuncia de Darí­o Dí­az Pérez, intendente del municipio del Frente para la Victoria. Y vale decir que la movilización contaba con la presencia de Gustavo Grindetti, referente del PRO en Lanús.


No se hicieron esperar, entonces, las internas entre los partidos del sistema, acusándose de “operaciones”, mientras los hechos objetivos siguen sucediendo y los diferentes gobiernos aprovechan la excusa para seguir militarizando las calles con sus fuerzas de seguridad, las mismas que son acusadas a diario de manejar todos los negocios más sucios y siniestros: la droga, los robos, la trata de personas.




Y en esta carrera por militarizar y cooptar votos, el PRO presenta su plan de seguridad “modelo” en Vicente López. "Tenemos la suerte de seguir haciendo anuncios vinculados a nuestro plan integral de seguridad, es un orgullo dar este nuevo paso porque hace tiempo venimos muy comprometidos con la seguridad y esto incluye muchas veces trabajar codo a codo con la policí­a de la Provincia de Buenos Aires", anunció el intendente Jorge Macri.


Este cuerpo de seguridad estará compuesto por vecinos de Vicente López, equipados con un bastón tonfa para defenderse en el caso de ser agredidos, botón antipánico y una radio conectada al Centro de Comando, señaló uno de los medios que sacó la noticia.


Como siempre, los diferentes gobiernos, se muestren más de derecha como es el caso del PRO o intenten mostrarse más progresistas como del kirchnerismo, presentan como salida ante cada problema más represión.


En este caso, ante los problemas de inseguridad, a los que aporta la crisis con sus lógicas consecuencias de pobreza y desocupación, y que el aparato represivo estatal gerencia y administra, no se presenta otra respuesta que el despliegue de más policí­a en la calle. Policía que, como sabemos, aprovecha todas las situaciones de vulnerabilidad de los jóvenes de las barriadas más pobres, a quienes obligan a traficar droga, a robar o a prostituirse para ellos.


Así, castigan preventivamente a los pobres y se ganan el voto de la “gente bien”, que se obnubila con la presencia de uniformes y armas largas en manos de los verdugos del pueblo.


3. 12 años de prisión para el policía violador del subte.


El 1º de enero de este año, poco antes de las 23:00, un niño de 14 años bajó en la estación Congreso de Tucumán para tomar el subte hacia su casa, en Pacífico. Había estado con sus amigos de la escuela, y luego pasó por la casa de su papá, encargado de un edificio a media cuadra de la boca del subte, pero él no estaba.


En el andén, el policía Jesús Walter Yapura, que estaba de uniforme haciendo servicios adicionales para la empresa concesionaria del subterráneo, le dijo que ya había pasado el último servicio. Ante la perspectiva de un largo viaje en colectivo, el pibe pidió permiso para ir al baño. Al salir, encontró al policía bloqueando el pasillo, con una mano ostensiblemente colocada sobre la empuñadura de su arma reglamentaria, la bragueta desabrochada y su pene en la otra mano.


“Chupala”, exigió el policía al aterrado chico. En un descuido del jadeante uniformado, el pibe logró zafar y salir corriendo hacia la casa del papá, que aún no había vuelto de Retiro, adonde había ido con su novia a acompañar a una familiar que volvía a su casa después de pasar las fiestas con ellos. Como no tenía crédito en su celular, llamó al papá desde un locutorio, pero perdió la llamada porque su padre justo bajaba del taxi. Avisado por el empleado de seguridad del edificio de que su hijo lo buscaba, a los pocos minutos pudieron encontrarse, y se hizo la denuncia de la violación.


El policía Yapura fue detenido, y el juez de instrucción, tras corroborar el relato del niño con los dichos del padre, su novia, el encargado de seguridad del edificio y un empleado de limpieza del subte, le dictó la prisión preventiva. La defensa particular del policía apeló el fallo, y la Cámara Criminal, aunque mantuvo el procesamiento, dijo algo así como “no es para tanto” y dispuso su libertad.


Mientras tanto, la familia del pibe se contactó con CORREPI, y, siempre resguardando su identidad, comenzamos a militar el caso. Pronto logramos la elevación a juicio, al tiempo que verificamos que el policía Yapura, cuando prestaba servicios en la comisaría 23ª, estuvo involucrado en una causa por torturas a dos jóvenes (20 de julio de 2010).


La semana pasada culminó el juicio oral y público, donde el policía fue asistido por el mismo defensor que Moria Casán en el escandalete del collar paraguayo. Se ve que no ganan poco los policías procesados, o alguien les da una manito con los honorarios...


La defensa, basada en que el hijo adolescente y morocho de un trabajador peruano no puede decir la verdad, tuvo un tinte absurdo cuando el atildado profesional intentó fundar en una entrada de Wikipedia su tesis de que el pibe era un “flogger”, y que todos los floggers son homosexuales y mentirosos...


La firmeza del testimonio del papá, corroborado por los demás testigos y, fundamentalmente, el aval que tres psicólogas que entrevistaron al niño en distintos momentos del proceso dieron a su relato, forzaron la condena a 12 años de prisión por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por la condición de policía, el uso del ama y la minoridad de la víctima.


Huelga decir que, aunque desde la querella reclamamos su inmediata detención, los jueces entendieron, de vuelta, que “no es para tanto”, y, por tratarse de un policía (que no ha sido exonerado todavía, según dijo en su indagatoria en la sala), el violador sigue suelto mientras tramita su recurso de casación, como tanto policía condenado por homicidios y torturas.


4. Próximas actividades:


Agenda CORREPI



- El tercer sábado de mes, cada dos meses, a las 16:00, escuchá el espacio de CORREPI en el programa Rebeldes Stereotipos, por FM La Tribu , FM 88.7, o en www.fmlatribu.com.


- Lunes por medio, a las 11:00, escuchá el espacio de CORREPI en el programa En Otras Palabras, por FM En Tránsito, FM 93.9, o en www.fmentransito.org.ar.


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Porteñazo (segunda parte) (APE).

Porteñazo (segunda parte) (APE)



AlfredoGrande


Por Alfredo Grande   
 


“Para la cultura represora, no hay mal que por bien no venga. O sea: el mal es apenas el anticipo del bien. Yo quiero el bien al contado”.  


“La peor masturbación es no denunciar el asesinato de Condorí”
(aforismos implicados)



“El jueves 6 de septiembre el gobierno porteño firmó una resolución que aprueba un protocolo restrictivo para el acceso al aborto no punible. Entre sus muchas limitaciones, la norma deniega arbitrariamente la provisión del aborto por violación a las mujeres cuya gestación exceda las doce semanas, exige el consentimiento informado de los padres para los casos de niñas y adolescentes embarazadas, y otorga un margen de discrecionalidad muy grande al ejercicio de la objeción de conciencia. En marzo de este año, la Corte Suprema afirmó que todas las mujeres cuyo embarazo sea producto de un abuso sexual tienen derecho a un aborto no punible, siendo la declaración jurada el único requisito exigible para su acceso. Además, el Tribunal exhortó a las jurisdicciones locales y nacionales a que sancionen protocolos de atención al aborto no punible que se ajusten a los criterios sentados en el fallo. (argenpress.info. 11/9/12)”



(APe).- Cuentan que como el príncipe no podía ser castigado, se creó la categoría del “niño de los azotes”. Recibía el escarmiento que al heredero no se le podía infligir. Por supuesto, el niño de los azotes podía por añadidura portarse mal y entonces, recibir los azotes por mérito propio. Doble imposición, algo así como el impuesto a las ganancias aplicado al salario. El Jefe del Desgobierno de la Ciudad Autista de Buenos Aires es funcional a esa circunstancia. Recibe azotes por demérito propio, y además recibe azotes por desaciertos de príncipes y princesas a los cuales el voto popular les otorga impunidad para ser azotados.


Como en una cultura no represora una golondrina hace verano, veamos el tema de los subtes. Es cierto que el “Jefe” de gobierno firmó el acta de traspaso. Ahora bien: es claro que el subte es utilizado por habitantes de la ciudad, pero no solamente. Si nos ubicamos en las cabeceras de Retiro, Constitución, Chacarita, etc, nos damos cuenta que para ir y para volver, somos mucho más que dos y mucho más que porteños. ¿Cómo pasarle a un No Responsable, aunque sea iva inscripto, un disminuido en sus aptitudes para gobernar, que tiene como antecedentes la UCEP, el cierre de servicios hospitalarios, haber echado docentes, etc, el manejo (es un forma de decir, por cierto equivocada) de los subtes? Lo único que hizo, fiel a su catadura a moral es subir el precio del cospel, si se me disculpa el arcaísmo. La empresa (también es un decir) Metrovías con una liviana carga de sólo recaudar, logrando el milagro de la inversión cero. Los metro delegados lograron mayor visibilidad (no digo popularidad porque luego de una semana de viajar peor que el ganado no hay popularidad que aguante) digo mayor visibilidad que los metrosexuales, con una huelga inédita que nadie sabe quien torció el brazo a quien, exceptuando los pasajeros que tienen torcido el brazo, la pierna y el tujes cada vez que se sube y cada vez que se (intenta) bajar. Lamento la metáfora tan regresiva, pero para un padre cruel no hay nada mejor que un hijo destrozón.


El Ejecutivo Nacional tuvo dos elecciones para mejorar la perfomance de sus candidatos. Hoy creo que es obvio que auto saboteó la posibilidad de gobernar la ciudad. La masacre de Once tuvo costo político cero para los responsables directos y costo económico menos 10 para los responsables indirectos. La pelea Ejecutivo Nacional y Ejecutivo de la Ciudad es catch y ni siquiera de los mejores. Karadajián, la Momia, el Caballero Rojo (no era comunista, aclaro) el Ancho Peucelle, etc, eran más creíbles que los secretarios, ministros de transporte, comunicación o lo que diablos o ángeles sean.


La impunidad democrática es más sofisticada que la impunidad de la dictadura. La autoamnistía de los militares fue arrasada por la avalancha de votos a favor de la constitución nacional, presentada en el recitado de su preámbulo. Luego vinieron los tiempos de otras amnistías e indultos, ya más sofisticados porque pasaron por legisladores, funcionarios y los poderes de la República. La impunidad del Ingeniero de la Triste Figura es mucho más consistente. Quiero decir: es hambre para hoy pero no es comida para mañana. No es impune porque está en el Poder. Está en el poder porque es impune. Habrá que pensar que si hay tanto menemista reciclado, tanto fascista disfrazado, tanto reaccionario alertado, la Impunidad Cultural y Política llegó para quedarse y siempre irá por más.




Yo soy temeroso de Dios y de Freud. Más de Freud, a fuer de ser sincero. Pero si algo es impune en este mundo es Dios. Por eso no hay que invocarlo en vano. Por las dudas. Toda comparación del temor a Dios con cualquier otro temor es la marca de la impunidad. La letra cuando entra con sangre, es letra muerta. El temor cuando se asocia al amor produce uno de los tantos monstruos de la cultura represora: la idealización. El culto, no a Dios, sino a la personalidad de los dioses y diosas de turno, es la tumba del amor democrático.


El Jefe de Desgobierno de la C.A.B.A, futura CAVA, quisiera ser temido, pero ni para eso le da la cuerina. Por eso siempre va para adelante, huyendo. De sí mismo, en primer lugar. Me sorprende y no gratamente que todavía no lo hayamos alcanzado. Al menos en votos. Y en la decisión de alcanzarlo, agarrarlo y azotarlo, aunque sea el príncipe de turno. La convocatoria a un PORTEÑAZO fue lanzada en mi trabajo anterior (1). Creo que es necesario amplificar los fundantes, pero no tanto que ahoguen en un océano de consignas el objetivo más importante: “Pasó, lo dejamos pasar, pero  no seguirá pasando”.
Verónica Hollman y Juan Pedro Iribarne fueron echados del Hospital Borda por denunciar la situación en las admisiones. Fue en el 2009 y hoy tenemos la cabecera de playa del Centro Cívico como una forma de “desmacricomializar”, según la acertada definición de los compañeros del Frente de Artistas del Borda. Impedir el aborto no punible, que ya es un recorte al derecho al aborto legal y seguro, es otra maldad para que el príncipe reciba más azotes.


Las urnas hablan, pero hay otras formas de hacerse escuchar. De eso estoy hablando…No hay peor sordo que el sordo al que nadie le grita. Una de las peores formas de azotar al príncipe es sacarle los fondos al Banco de la Ciudad. Así se arreglan los temas entre empresarios, no entre políticos interesados en el bien común. Además, de azotado pasará a victimizado, porque todos sabemos que con un Jefe de Gobierno K, este Proyecto jamás se hubiera presentado.


Otra debe ser nuestra lucha. Por eso reitero el final de mi anterior artículo: Es hora de convocar a un PORTEÑAZO contra Macri pero también contra las políticas oportunistas que lo posibilitaron. El PORTEÑAZO debería ser convocado desde la izquierda clasista, la izquierda peronista, la radical, la de aquellos que son progresistas, no contrariados. Todas y todos que mantenemos la coherencia, la consistencia y la credibilidad. La Ciudad para que vuelva a ser de los buenos aires deberá ser arrebatada del fascismo de consorcio del actual Jeque del Operativo que la está deshaciendo, pero también impedir que aquellos que trabajaron por torpeza o complacencia con la irresistible ascención de Arturo Ui no sean los que se consideren liberadores de la ciudad sitiada. El Porteñazo será una marcha, no demasiada larga, pero arrasadora. “Otra luz cegadora, un disparo de nieve, y  ojalá por lo menos, que te lleve la muerte, para no verte tanto, para no verte siempre…”


1 Agencia de Noticias Pelota de Trapo. 6 de septiembre 2012 - NOTA DE REDACCIÓN: También publicado en nuestro medio.

Porteñazo (APE).

Porteñazo (APE)



AlfredoGrande


Por Alfredo Grande   



“Ya es tarde. El fascismo ya vive en ti”  
(aforismo implicado)



(APe).- Hay dos formas de degradar al sujeto. De un shock antivitáminico, por ejemplo eléctrico, o escuchando en forma permanente, delicada, casi sensual, un discurso enloquecedor y destructivo. Sería como la variante de matar dulcemente con una canción, aunque en estos casos el que canta desafina, y la banda que acompaña no solamente está borracha sino que es mafiosa.


Hace varios años los vecinos, ciudadanos, habitantes, de esta ciudad sufren por derecho electoral propio, esta situación. Maldecidos hasta por cantantes talentosos, vagamos como zombies sosteniendo la vergüenza de haber sido y el dolor de seguir siendo. La Reina del Plata eligió a su peor Rey, que con el verso remanido de los amores que nunca mueren, terminan ejerciendo violencia urbana. La Reina, con innegables componentes masoquistas, recibe diariamente palizas de variada intensidad y con modalidades diversas.


El Jefe del Operativo Deshaciendo Buenos Aires, ingeniero sin ingenio, ha logrado que el infierno del Dante parezca un spa de lujo comparado con la aventura de avanzar por calles cortadas de improviso, eludir balcones y marquesinas y su alud de cemento, intentar atenderse en forma rápida, accesible y eficaz (trípode de la atención primaria en salud) en algunos de los hospitales que todavía no están cerrados por derribo. Lo peor, aunque seguro nuestro Lord Menor puede inventar peores salmodias, es ese discurso de la no confrontación, esa negación maníaca del conflicto social como motor de la historia.


Sostenido en la retórica conservadora de una armonía fundante de la sociedad, todo aquello que tensa el conflicto y que lo pone en superficie, le provoca una sensación extraña, mezcla de indignación y perplejidad. Desde su jardín, observa un mundo que no comprende. Quiero decir: no comprende que no comprende al mundo, creyendo que su momento de fama con la mitad más uno, puede hacer olvidar el “Topo Gigio” con el cual uno de los mejores 10 de la historia boquense se le burló en la cara. Pero la cara blindada no solamente resiste la burla de un “Topo Gigio”, sino que también juicios por escuchas ilegales, porque de tan ilegal que es su mandato, hasta escucha ilegalmente. Y cuando digo ilegal, hago caso omiso a la cantidad de votos ni a su reelección.




Los votos, como no puede ser de otra manera, también están atravesados por la lucha de clases, y que los ratones voten al gato no le quita peligrosidad al gato. Más bien se la aumenta, porque ahora como gato legalizado puede comer ratones sin la menor culpa. En realidad es un gato… Elige con quien se acuesta y el lucro, la ganancia, los negocios son su fuente de toda razón y justicia. ¿Por qué no pudimos parar la irresistible ascensión de Arturo Ui?  


Bertold Brecht escribe su obra para explicar el ascenso del líder fascista. Empecemos, aunque no sea por el principio. El Jeque del Gobierno es producto del post ibarrismo. El fracaso de progresismo en la ciudad de Buenos Aires, con sus aciertos pero con una masacre final, de la cual nunca se quiso hacer cargo, fue a bandera de largada. Destituir a un Jefe de Gobierno, que hizo méritos harto suficientes por una mezcla nada milagrosa de irresponsablidad antes, durante y después de la masacre de Cromagnon. Era la hora de los gerenciadores, que se habían probado en las arenas tumultuosas del club de la Ribera. Eso podía ser necesario, pero no  suficiente. Una maniobra que pudo ser por torpeza, pero que luego se consolidó como estrategia. La esquiva ciudad de Buenos Aires, que alguna vez consagró como senador al ahora enjuiciado De la Rúa contra el impresentable Sánchez Sorondo.


La Gorila del Plata fue abandonada a su maldita suerte, y no fue mal negocio tener al mal absoluto cerca del poder central. Quiero decir que tanto en la primer elección debilitando a Filmus haciendo competir con Telerman, como en la re cuando el Poder Ejecutivo saca una pierna de tres candidatos para ver quien mide más (Boudou, Tomada, Filmus) el campo que debió ser de Marte (o sea, guerra al fascismo) fue un campo orégano y todas las secciones electorales abrazaron en votos al fascista de la triste figura.


No hay macrismo que no se haya nutrido de un kirchnerismo que propició, por acción u omisión, el triunfo de Skeletor. La carta del artista en realidad no es resultante de la elección perdida, sino la premisa que transformó la campaña electoral “anti Macri” en una lamentable parodia. Algunos se bajaron tarde, otros se subieron demasiado pronto.


Es hora de convocar a un PORTEÑAZO contra Macri pero también contra las políticas oportunistas que lo posibilitaron. El PORTEÑAZO debería ser convocado desde la izquierda clasista, la izquierda peronista, la radical, la de aquellos que son progresistas, no contrariados. Todas y todos que mantenemos la coherencia, la consistencia y la credibilidad. La Ciudad para que vuelva a ser de los buenos aires deberá ser arrebatada del fascismo de consorcio del actual Jeque del Operativo que la está deshaciendo, pero también impedir que aquellos que trabajaron por torpeza o complacencia con la irresistible ascención de Arturo Ui no sean los que se consideren liberadores de la ciudad sitiada. El Porteñazo será una marcha, no demasiada larga, pero arrasadora. Otra luz cegadora, un disparo de nieve, y que ojalá por lo menos, que te lleve la muerte, para no verte tanto, para no verte siempre…

CORREPI - BOLETÍN INFORMATIVO Nº 671.

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CORREPI - BOLETÍN INFORMATIVO Nº 671


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Sumario:

1. 195 desaparecidos en democracia.

2. Se profundiza la crisis, el pueblo protesta y el Estado reprime.

3. Cárceles de mala muerte: bonaerenses, provinciales y federales.

4. Policía municipal de Morón, la relatividad de los progresistas.

5. Gatillo callejero, rural y hogareño... Fácil, siempre muy fácil.

6. El juicio de Mariano: la semana policial.


Seguí día a día el juicio a los asesinos de Mariano Ferreyra en:


o accedé desde nuestra página, cliqueando en la imagen de Mariano.


1. 195 desaparecidos en democracia.

El 30 de agosto se conmemoró internacionalmente el Día del Detenido - Desaparecido. El gobierno nacional lo celebró reprimiendo trabajadores con la gendarmería en Panamericana, para luego llevarlos detenidos ilegalmente a Campo de Mayo, y en los múltiples actos y discursos que se escucharon ese día poco se dijo de quienes el Estado desapareció desde 1983 hasta esta parte.

Pareciera que hablar de desaparecido es hablar del pasado, de la dictadura, de Videla. Pero quien piense que esa modalidad represiva terminó con la dictadura del ’76 se equivoca: son 195 las personas que los gobiernos democráticos detuvieron, torturaron y desaparecieron bajo la cortina de la ‘democracia’.

La restauración democrática anunciaba que, en 1983, la organización del pueblo estaba aplastada. Sin embargo, ningún gobierno jamás dejo de reprimir las movilizaciones y protestas populares, lo que nos costó, hasta hoy, 66 personas asesinadas por la represión directa a manifestaciones. Pero a la clase dominante no le basta con reprimir y aleccionar a quienes ya se organizaron para luchar por sus intereses, sino que también necesita evitar esa organización. Así es como el gatillo fácil, las torturas sistemáticas y las detenciones arbitrarias, se despliegan en todos los barrios del país contra la juventud de los sectores más explotados.



Las fuerzas represivas del Estado no suelen esconder el cuerpo de sus víctimas de la represión “preventiva” o “selectiva”, sino que optan, cuando hay que dar alguna explicación, por hablar de manzanas podridas, malditas policías, inventar enfrentamientos o presos ahorcados.

Pero lo cierto es que, aun sin centros clandestinos de detención o fosas comunes donde disponer de la tortura y los cuerpos más fácilmente, el Estado se la rebusca para seguir desapareciendo personas con lo que tiene a mano. Muchas veces, luego de detenerlos y torturarlos, para deshacerse y esconder el cuerpo, los tiran a un río o dejan el cuerpo cerca de las vías del tren para simular un accidente. Las desapariciones de personas en basurales o terrenos baldíos también son frecuentes, o los entierros clandestinos. En estos casos, el cuerpo del desaparecido puede ser más fácilmente encontrado, pero hay veces que el aparto estatal es por demás eficiente en la desaparición y nunca más se conoce el paradero de la víctima.

Son 195 las personas que contabilizamos como desaparecidas desde 1983. Fueron detenidas por la policía o cualquiera de las otras fuerzas represivas; se las vio siendo torturadas en una comisaría, para luego ya no verlas más. Sabemos que es posible que haya más casos de desaparición donde el Estado ha actuado eficientemente en su tarea represiva, sin dejar huellas ni testigos.

El kirchnerismo, que hizo de los desaparecidos de la dictadura una bandera, es responsable de más de 67 casos de desapariciones, superado sólo por los diez años menemistas con casi 80 desaparecidos.

La represión a organizaciones de trabajadores, el gatillo fácil, la tortura y también la desaparición de personas siguen siendo política de Estado, no puede ser de otra forma en una sociedad dividida entre ricos y pobres.

2. Se profundiza la crisis, el pueblo protesta y el Estado reprime.

El pasado sábado 25, en Orán, provincia de Salta, trabajadores del ingenio azucarero San Martín del Tabacal, realizaron un bloqueo en la ruta 50 para exigir la reincorporación de 57 compañeros despedidos en medio de una negociación paritaria. Ante esto, el gobernador kirchnerista Urtubey dispuso el envío de 300 efectivos de la policía provincial con la orden expresa de desalojar la ruta, que conecta con la estratégica ruta 34, que comunica a Salta con Bolivia.

Con la agudización del conflicto, familiares de los trabajadores se acercaron al ingenio en apoyo, con lo que el corte llegó a tener 2.500 personas que fueron reprimidas con gases y balas de goma. El resultado fue el de varios heridos y personas descompuestas por inhalación de gases, además de los habituales detenidos. La represión siguió con la cacería y las amenazas a todo aquél que apoyara a los trabajadores del ingenio. Tal es el caso del periodista local Samuel Huerga, quien transmitió por radio todo el conflicto y recibió varias amenazas de muerte.

Hay quienes puedan pensar que esto es un problema local, que el gobierno nacional nada tiene que ver. Pero este método fue diagramado hace tiempo, enla II Reunión Plenaria del Consejo de Seguridad, liderada por Nilda Garré, donde se lanzó un protocolo de acción conjunta para saber qué hacer en estos casos (ver boletín N° 637). En ese encuentro se vaticinaba que iba a aumentar el conflicto social por la agudización de la crisis; los gobiernos provinciales reclamaban medidas claras y mecanismos para tratar con los díscolos que no quisieran agachar la cabeza: este es uno de los resultados.

Unos días después, pero en Pacheco, provincia de Buenos Aires, organizaciones barriales cortaron la autopista Panamericana, en reclamo del aumento para el programa Argentina Trabaja. El encargado de llevar adelante el operativo de gendarmería fue el mismo Sergio Berni, secretario de seguridad, quien anteriormente, y como remarcáramos en numerosas ocasiones, estaba a cargo de negociar con las organizaciones piqueteras desde el Ministerio de Desarrollo Social, o sea viejo conocido.

El desalojo de la Panamericana se resolvió en cuestión de minutos, gendarmería desplegó un operativo cerrojo y, aunque los manifestantes intentaron resistir, no pudieron sostener el corte. El saldo fue de 60 detenidos que fueron llevados a Campo de Mayo, lugar donde tiene una de sus bases de acopio y nálisis de datos el Proyecto X.

En declaraciones en el lugar, Berni sostuvo: "Esta no es la manera de actuar o de protestar, considerando que el Gobierno Nacional atiende todos y cada uno de los reclamos y siempre busca el diálogo y la solución de los problemas". Como será de compleja la situación, si el “diálogo” con los que antes eran sus aliados e inclusive fuerza de choque, como Libres del Sur, hoy alineados con Binner, es éste. ¿Qué pueden esperar las organizaciones que siempre se mantuvieron independientes?

Como podemos ver, la variable del ajuste siempre es la misma. La crisis se profundiza y la sufre el pueblo que sale a las calles a reclamar. La respuesta del gobierno no es otra que la represión, ya que ésa es la función que cumple: garantizar mediante balas, gases y palos la ganancia de los empresarios, inclusive si los empresarios son el Estado.  

3. Cárceles de mala muerte: bonaerenses, provinciales y federales.

A pesar de los intentos del oficialismo por hacernos creer que el Servicio Penitenciario Bonaerense es el único en el que se tortura, reprime y mata a los presos, ésta es una situación que se extiende a todas las cárceles del país, ya sea que dependan del Servicio Penitenciario Provincial, Bonaerense o Federal. Es que esta no es una cuestión de jurisdicción o de internas políticas, sino de clase.

Como bien sabemos, a la cárcel no van los poderosos, sino los pobres, el pueblo trabajador, los explotados. Es que el Estado necesita de todo su aparato represivo para sostener un sistema de desigualdad, en el que una mayoría es explotada por una minoría. Las cárceles, lejos de intentar “rehabilitar”, son parte de este aparato de control social, que nos enseña a mantener la cabeza gacha.

En la cárcel de mujeres de Ezeiza, dependiente del SPF (Servicio Penitenciario Federal), María Laura Acosta, de 35 años y madre de un hijo a quien sostenía económicamente desde la cárcel, esperaba salir en libertad en enero, pero fue encontrada ahorcada y degollada, con varias puñaladas en su cuerpo; y Cecilia Hidalgo, de 24 años, fue encontrada asfixiada sobre su cama. Sus compañeras bien saben cómo se manejan las cosas ahí, y manifestaron que siempre los asesinatos se hacen pasar por suicidios.

Sergio Omar Ibarra, detenido en la cárcel de Devoto, también dependiente del SPF, estaba enfermo de VIH. El SPF le negó la atención médica necesaria, frente a lo cual sus compañeros presentaron un habeas corpus colectivo para exigir que Sergio recibiera cuidado médico. Las autoridades del SPF cajonearon el habeas corpus, lo trasladaron al hospital penitenciario, donde recibió un solo medicamento y luego fue regresado a su lugar de detención, porque en el hospital, dijeron, “no tenía camas disponibles”. Sergio falleció porque el estado le negó la atención médica que necesitaba.

En Mendoza, en la cárcel de San Felipe, famosa por los videos y fotos de torturas que salieron a la luz el año pasado, Diego Gatica Toledo, de 35 años, apareció “ahorcado” en su celda. Diego cumplía una condena de 10 años, le faltaban dos años para salir en libertad.

Las torturas y asesinatos de personas privadas de su libertad, al igual que el gatillo fácil, son prácticas sistemáticas de un estado que necesita de todo el peso de la represión. Más allá de los falsos debates que ponen en la agenda distintas figuras del progresismo, planteando medidas para reformar las instituciones del aparato represivo como la desmilitarización del sistema penitenciario o su conducción civil (medida que, de hecho, ya existe), lo cierto es que las cárceles y los institutos de menores, son desde su inicio, un lugar donde encerrar a los pobres, castigarlos y enseñarles a fuerza de palos, como ser dóciles y agachar la cabeza.

4. Policía municipal de Morón, la relatividad de los progresistas.

Decía Einstein que, para buscar resultados diferentes, se impone no hacer siempre lo mismo. La incuestionable recomendación del notable físico da por tierra con los afanes y aspiraciones de los sectores de la pequeña burguesía y reformistas afines devenidos en administradores del estado.

"Estamos en condiciones de conducir una policía municipal", dijo el intendente de Morón, el sabatelista Lucas Ghi. Con la prolojidad propia de quienes barren y acumulan la tierrita debajo de la alfombra, rodeado de "fuerzas vivas de la sociedad", con la participación íntegra de la plana mayor de la policía distrital y los representantes del Poder Judicial local, el administrador municipal dijo que pretende el gobierno de los 450 agentes de las 7 comisarías locales, para elaborar las tareas de prevención y aplicar las sanciones "a quienes no desarrollen correctamente su vocación de servicio".

Se podría suponer que, al pretender el manejo de la policía, el intendente de Morón postula lo diferente. Pero si reparamos cómo repite los viejos enunciados del sistema en crisis que él y sus correligionarios defienden con el recurso devaluado del maquillaje verbal, aplicando la lógica del científico enunciador de la teoría de la relatividad, se advierte que el resultado no será diferente.

En el sistema capitalista, la única prevención que funciona es la de los que mandan, y la única “vocación policial” efectivamente comprobada, es la de convertirse en perros guardianes de sus intereses.

El tema de la seguridad siempre ha sido estructural del sistema capitalista. Responde a una regla lógica que -aunque moleste a los políticamente correctos- es incontrastable: en una sociedad con privilegios de clase, la violencia social es su consecuencia. Cuanto más se consolidan esos privilegios y más se profundizan las diferencias, mayor es el grado de respuesta violenta del estado.

La mentada prevención del intendente redundará entonces en mayor poder de disciplinamiento: cámaras de seguridad, que en el Partido de Morón superan las 200, incorporación de mayor poder de fuego con armas y 33 nuevos patrulleros en comisarías, alarmas por doquier, sospechas y denuncias las 24 hs., proponen un modelo de "convivencia" basado en el control y la vigilancia, la delación, la estigmatización, la selectividad penal, en una palabra, el cretinismo político de quienes se autodenominan progresistas y no son otra cosa que la versión aggiornada de los viejos reaccionarios.

Para el intendente progresista, el gatillo fácil que mata un pibe por día, es apenas un incorrecto cumplimiento de una vocación.

Hace mucho tiempo sostenemos que la hipótesis de conflicto interno que manejan desde el poder, se centra en la cuestión de la "seguridad ciudadana". Que excusados en ella, desde los diferentes poderes estatales y cualquiera sea el signo político con el que pretendan diferenciarse, lo cierto es que cobra vida el estado policíaco (aquel que entre otras cosas, disminuye las garantías o equipara una protesta a un delito) al tiempo que se militariza la sociedad (más fuerzas de ocupación que ven en los pobres al enemigo interno). Lo sabe y comparte el partido del intendente de Morón, que, con Sabatella a la cabeza, votó disciplinadamente la ley antiterrorista del gobierno autodenominado de los DDHH.

Nos preguntan a menudo, ¿y Uds. qué proponen para resolver el tema de la seguridad?, y nosotros respondemos aquello que perturba y descoloca: la seguridad es el gran accesorio del sistema capitalista, no tiene solución porque el capitalismo no puede dar ninguna solución.

Se pueden discutir muchas otras cuestiones, se pueden proponer alternativas en otras áreas, pero nada en materia de seguridad: en todos los casos se termina de la misma manera, con todos los muertos y todos los presos de un mismo y pobre lado. No seremos nosotros, NUNCA, quienes aportemos a esa política de estado.

El sabio, solía hablar del concepto "Espacio-tiempo" para graficar que no existen entidades independientes del contexto.

En la Argentina capitalista, en la provincia con más pobres y conflictividad social, en el municipio con barriadas circundantes humildes, sumidas en la inflación, la explotación y la alienación, hablar de policía municipal y manejo civil de la seguridad es la encubierta manera de seguir haciendo lo mismo de siempre.

5. Gatillo callejero, rural y hogareño…. Fácil, siempre muy fácil.

A Cristian Chanta lo mató la Federal el día de su cumpleaños, el 20 de agosto de este año. Cumplía 23,  pero no pudo terminar el festejo porque de un balazo le apagaron todos sus sueños.  El policía de apellido Pérez, un suboficial de la comisaría 29ª radicada en el barrio porteño de Villa Crespo, que viajaba junto a otro vigilante en su Toyota Corolla, relató que tuvo que frenar el coche porque el muchacho y dos amigos se lo apedrearon. Que cuando lo hizo y se bajó, vio que Cristian se llevó la mano al bolsillo y en un heroico acto de inteligencia, supuso como siempre lo hacen: disparando con su 9 mm reglamentaria (“fuera de su horario laboral”) para concatenar cualquier duda con una sistemática certeza: a los pibes pobres hay que bajarlos para prevenir.

Dicen los diarios que Cristian fingió tener un arma, que por eso el milico le disparó… por la espalda. Pero cuando su cuerpo estaba tirado en la calle Isabel La Católica, entre Caseros y Pardo en la localidad de San Miguel (casi al límite de Moreno), no había con él arma alguna. Sólo una realidad que evidencia nuestra certeza: que el gatillo es facilísimo en las miserables cuadras de la desigualdad, que el gatillo es facilísimo cuando las balas del Estado sucumben en los cuerpos de aquellos a quienes someten diariamente.

Cristian llegó al Hospital Raúl Larcade casi sin vida. Murió minutos después. El policía y el otro colega que lo acompañaba, habrán llegado a sus respectivas casas con la satisfacción de haber cumplido con su deber, con la seguridad (¿ésta es la que pide, Sr. Vecino?) de que al día siguiente algún Fiscal de turno, esta vez el Dr. Fernando Corda de la Unidad Funcional nº 22 de Malvinas Argentinas, considerará su actuación como una respuesta en “legítima defensa”. Los chicos que acompañaban a Cristian, estarán huyendo como puedan de las garras policiales y de los ejemplares justicieros (paradójico antónimo que se le asigna a los botones y alcahuetes), con toda la fuerza de los servidores de la Comisaría 3ª de San Miguel sobre sus espaldas.

Pero la historia de Cristian es cruelmente una de tantas desde que CORREPI empezó a investigar y luchar contra el accionar represivo del Estado. Es uno de los últimos casos en la larga lista que creció este año y que presentaremos en el Archivo cuando nos juntemos en Plaza de Mayo. Historias que dan cuenta de cómo vivimos los explotados de nuestro tiempo.

Como la de Héctor García (45) en Chubut, quien por resistirse a la autoridad policial fue torturado en la Seccional 5ª a cargo del comisario Naya, hasta producirle la muerte horas después de ser liberado. Como la de Nadia Joana Moreno (24), quemada y mutilada por su novio policía en La Rioja, dando cuenta de la complicidad Estado/Patriarcado que, por supuesto dejará abandonados a sus tres hijos. Como la de Ivana Perán (30), asesinada de un balazo en la cabeza por su concubino Alberto Carrizo, un suboficial de la Departamental Calamuchita en Cruz del Eje, Córdoba.

Como la del pibe asesinado por un ex policía de un balazo en el pecho con una 38 mm, en el Bracho, Tucumán, cuando entraba a robar en la finca del propietario, primo del milico. Como la del muchacho asesinado en Martín Coronado, partido de Tres de Febrero, por un teniente que presta servicios en la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) San Martín, quien paseaba fuera de servicio en su Eco Sport pero que le disparó con su arma reglamentaria porque, dijo, quiso robarle. Como la de otro pibe en Córdoba, que en una entradera le afanó la billetera a un civil sin sospechar que era policía y recibió un certero disparo que lo mató en el acto. Para excusarse, el asesino tuvo que argumentar el forcejeo y así nomás, al muerto, plantarle una 9 mm.

Como la historia de Johnatan Soraire (20),  que, a caballo, como en los viejos tiempos de los bandidos rurales, quiso asaltar a un civil que resultó ser un policía federal. Pero sin suerte, quizá con menos que la de aquellos, terminó con tres balazos propiciados por el sargento Evaristo González (56) o Elber Espíndola, en la puerta de su casa en la calle Juan B. Justo al 700 en González Catán. Su familia fue a buscar su cuerpo al enterarse por los vecinos rápidamente, ya que vivían en el mismo barrio que el cana que les mató a su hijo.

Largas, extensas las historias que se suman día a día para engrosar el Archivo. Cada una es particular porque cada uno de nuestros pibes es único. Pero todos, absolutamente todos, son el mismo motivo que a cada momento pone el grito donde pretenden callarnos. Ponen el grito en una verdad irrefutable: la represión es sistemática porque la explotación que llevan los ricos y poderosos pretende mantenernos a raya. Pero también escupen otra mucho más necesaria: que sólo en la lucha, cotidiana y perseverante, algún día dejaremos de contar para ser libres. Organizarnos hará ese camino mucho más hermano y sencillo.  

6. El juicio de Mariano: la semana policial.

Con el testimonio, el lunes a media mañana, de María Wenceslada Villalba, militante del Polo Obrero y compañera de Elsa Rodríguez, que produjo una declaración tan sólida como emocionante, terminó la ronda de querellantes que había comenzado la semana pasada, y empezaron a desfilar los policías bonaerenses y federales que lograron eludir toda imputación.

Primero escuchamos a los de la DDI de Lomas de Zamora, que tuvieron a su cargo identificar el domicilio y la persona de Cristian Daniel Favale a partir del llamado anónimo, desde un locutorio, al 911, que lo sindicó como uno de los tiradores. La habitual "desprolijidad policial" y la no menos frecuente pérdida de memoria selectiva del sargento Julio César Benítez, la comisario Mónica Dávalos, el oficial principal Eber Bobadilla y el inspector Bruno Soria, y sus titubeos a la hora de explicar lo que llaman "tareas investigativas", que consistieron, por ejemplo, en buscar los nombres de los habitantes del domicilio denunciado en el sitio de Internet Telexplorer.com, simplemente mostraron cómo trabajan habitualmente.

Después vino un federal de la comisaría 30ª, que estuvo sobre la calle Pedro de Luján. "Desde que llegué, apenas pasadas las 12:00, hasta el final, el subcomisario Garay me dio sólo dos órdenes", dijo el actual inspector Sergio Domínguez -lo ascendieron el mes pasado- cuando le preguntamos por las directivas que recibió en Barracas el 20 de octubre de 2010. "Primero, la orden fue permanecer en observación. Y después que el grupo que estaba sobre la vía bajó y nos pasó corriendo, la orden fue avanzar con cuidado de nuestra integridad física". Y, para proteger a su jefe, uno de los acusados, hasta se olvidó dónde estacionó el patrullero en el que llegó.

El oficial escribiente Luis Humberto Coronel, también de la comisaría 30ª, admiró por su capacidad de expresarse con menos de 150 vocablos. Recordó, sin embargo, que eran unos 100 a 150 los que estaban sobre las vías, y que los compañeros se iban ya, a más de 200 o 300 metros. Agregó que, junto a la patota, vio a policías de la División Roca que conocía, ya que hizo adicionales en el ferrocaril, y a un grupo de infantería que sólo se mostró cuando todo hubo terminado.

Rompió un poco el tedio de desmemoria el sargento José Alberto Ortigoza, de la brigada de la comisaría 30ª, que fue comisionado para servir de enlace con los manifestantes, por lo que vio los hechos desde la esquina de Santa Elena y Luján, a metros de la parrilla al paso donde ellos se detuvieron. "El panorama era normal ... iban a hacer una asamblea para decidir cómo seguía, así que me aparté unos 15 o 20 metros por Santa Elena. Los manifestantes eran unos 50, muchas mujeres, chicos, adolescentes... encolumnaron y empezaron a marchar para Vélez Sársfield. Cuando esta gente empieza a caminar, yo me acerco a la esquina y veo gente que viene corriendo desde las vías. Le dije al periodista "correte" y yo me corrí para atrás. Sobre la calle Santa Elena había un grupo de unos tres efectivos de civil de la División Roca, me quedé con ellos. En eso unos 6 del grupo que corría desde las vías se viene a increparnos, gritaban "esos son zurdos, vamos a darle”. “Pará que somos poli” dijo uno de la División Roca, y uno de los que corría lo reconoció, y se fueron. Enseguida me asomé a la esquina, caían todo tipo de objetos contundentes y sonaban las alarmas de los autos. Retrocedí por Santa Elena y dí la vuelta por la calle Villarino”. Agregó que, al principio, los patrulleros estaban colocados sobre Luján, cortando el tránsito, cruzados. Pero más adelante, cuando estaba en la calle Santa Elena con los manifestantes, vio que los habían corrido, y estaban a los lados, a 45º.

Luego fue el turno del principal Ángel Castro, de la PFA, que trató de quedar bien para la tribuna cuando dijo, con cara de indignado: "... podría haber sido cualquiera de nosotros, mi hijo... personalmente creo que no puede ser que cualquiera ande armado, esto no se arregla así. Esté o no en concordancia con él, a este muchacho lo mataron mal”. Los pocos imputados presentes en la sala lo miraron incrédulos.

El sargento Alejandro Tocalino de la DDI de Quilmes, dejó a la vista las relaciones de Cristian Favale con la bonaerense. Contó que otro policía, de Florencio Varela, se lo presentó una año antes, y que, a partir del 20 de octubre de 2010, el barra brava reclutado por la UF lo llamó varias veces a su celular, para contarle que "había estado en el problema ése en Capital" y para pedirle ayuda.

La última declaración de la semana fue la del comisario inspector Alejandro Daniel Recalde, que se atajó de entrada: "conozco a varios de los imputados, son mis compañeros de armas”. Luego se le preguntó por el sumario administrativo policial que labró, porque para octubre de 2010 era jefe de investigaciones administrativas de Asuntos Internos. Quedó claro que ese sumario es nada más que una formalidad, ante la repercusión del hecho, que se construye con recortes periodísticos y las declaraciones de los propios involucrados.

Lento, pero seguro, se va cerrando el círculo en torno de todos los imputados.


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