René González: La idea de utilizar cintas amarillas es del pueblo de Cuba (Cuba Hoy)

Rene Gonzalez 4El héroe cubano René González, en el espacio de la Mesa Redonda Informativa confesó que la principal motivación para el uso de las cintas amarillas en solidaridad con Ramón, Gerardo, Antonio y Fernando, nació en el contacto con el pueblo cubano y sus infinitas muestras de amor.

"La experiencia de encontrarme con tantas personas que de tantas formas te manifiestan el cariño de Los Cinco fue la que me hizo inspirarme. La inspiración viene de la gente, de la señora que se hizo el santo y me encontré en las afueras del estudio y me dijo: no puedo darte un abrazo pero puedo darte la mano", manifestó el héroe profundamente conmovido.

CORREPI - BOLETÍN INFORMATIVO Nº 700

CORREPI - NUEVO

Sumario:

1. Después de las elecciones, el gobierno profundiza el modelo represivo.

2. De represión y sus reivindicaciones: un hecho cotidiano.

3. "En la vida hay que elegir": ellos eligen reprimir.

4. Zaffaroni: “No son tantos muertos si se excluyen los homicidios en las villas”.

5. Colombia: Huelga general, represión y militarización.

6. Próximas actividades.


El miércoles 24 empieza el juicio al comisario Miguel Ángel Espósito. Seguí día a día el juicio en el blog www.juiciowalterbulacio.wordpress.com. Mandanos tu nombre y DNI, si querés presenciar las audiencias. Vení a Callao y Paraguay el 24/09 desde las 8:00.

1. Después de las elecciones, el gobierno profundiza el modelo represivo.

El descenso del caudal de votos del kirchnerismo en las PASO de agosto, que incluyó la derrota de su candidato oficial, Insaurralde, ante el Frente Renovador de Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires, rápidamente motivó un cambio de estrategia de cara a las elecciones de octubre.

A partir de la lectura de que el triunfo del ex jefe de gabinete kirchnerista, hoy opositor, se apoya, en parte, en su perfil de “preocupado por la inseguridad”, el gobierno nacional, el provincial y su candidato salieron a disputar ese terreno con energía.

Arrancó el coronel Sergio Berni, secretario de Seguridad del gobierno nacional: “las cuestiones de seguridad son palpables y la gente las padece permanentemente”. Tras el volantazo al discurso oficial, que prefería hablar de una “sensación de inseguridad creada por los medios”, anunció un nuevo “plan de seguridad”, que consiste en “la ejecución de planes de acción de alcance federal tendientes a la cooperación, colaboración y asistencia para la promoción de políticas públicas en materia de seguridad” con el objetivo de “combatir el delito y bajar la criminalidad”. En lo concreto, reforzaron el plan Centinela, que existe desde 2011, con el desembarco de 5.000 gendarmes y 400 policías federales más a la provincia y la transferencia de 85 millones de pesos destinados a 700 unidades móviles para la provincia. Casi simultáneamente, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, anunció el envío de 4.500 efectivos de las Fuerzas Armadas a las fronteras noreste y noroeste del país en el marco del operativo Escudo Norte, también creado en 2011, para reemplazar a los gendarmes venidos a la zona metropolitana. Esto es, cada vez más saturación de fuerzas represivas en nuestros barrios por parte de un gobierno que nos mata un pibe por día con el gatillo fácil o la tortura.

En la misma línea, y replicando la jugada nacional de diciembre de 2010, cuando se creó el ministerio de Seguridad después de las muertes en el Parque Indoamericano (ver Boletín Informativo nº 589), el gobernador de la provincia, Daniel Scioli, anunció el desdoblamiento del ministerio de Justicia del de Seguridad, para el que designó a Alejandro Granados, actual intendente de Ezeiza. De esta manera dio marcha atrás en lo que, con los mismos argumentos, pero en sentido contrario, había resuelto en mayo de 2010, cuando despidió al fiscal Stornelli y juntó ambos ministerios con Casal a la cabeza (ver Boletín Informativo nº 558).

Como con Marambio en el Servicio Penitenciario Federal o Milani en el ejército, el nuevo ministro viene con nutrido prontuario en materia represiva. “En Ezeiza, logró tener los índices más bajos de inseguridad con tecnología contra el delito y buscando readecuar el funcionamiento del Estado a las nuevas características de la delincuencia”, lo defendió Scioli. Efectivamente, el barón del conurbano y apóstol de la “mano dura” Granados, ya en 2003 implementó el programa “Tolerancia Cero”, con la contratación de policías retirados para reforzar el patrullaje en las calles de Ezeiza. Uno de estos policías recontratados, José Antonio “Oso” Pelozo, mejor conocido en su barrio, Villa Fiorito, como el “Mataguachos”, fusiló, el 3 de junio de 2003, a Matías Bárzola, cuya familia hoy se organiza en CORREPI. Ése es el aporte de Granados a la “tecnología” represiva: escuadrones de la muerte para hostigar y matar a los pibes de los barrios.

Como frutilla del postre, tanto Scioli como Insaurralde, desempolvaron viejos proyectos para bajar de la edad a partir de la cual un niño puede ser sometido a un proceso penal. Nunca los oímos –ni los vamos a oir- pedir a gritos mano dura para la infinidad cotidiana de delitos, muy superior en cantidad y calidad, que diariamente protagonizan policías, gendarmes, prefectos, guardiacárceles, militares, empresarios o burócratas sindicales.

En una cosa tienen razón: No es nuevo el “trabajo” del kirchnerismo en lo que ellos llaman “políticas de seguridad” y nosotros señalamos como políticas represivas. No es novedosa la creciente militarización del área metropolitana, con los planes Cinturón Sur y Centinela, ni el vertiginoso aumento del presupuesto para las fuerzas de seguridad, que pasó de 2.960 millones de pesos en 2003 a 25.900 millones de pesos en 2013, es decir, un aumento del 1.096% en 10 años. En palabras del ministro de Seguridad nacional, Arturo Puricelli, los nuevos refuerzos en materia represiva no tienen que ver con una “política espasmódica, sino con una política que lleva 10 años”. Ciertamente, en esta década de kirchnerismo, se deja ver la política de estado que ha aumentado en forma categórica los asesinatos a manos del aparato represivo en todas sus modalidades. Con el gatillo fácil, las muertes en cárceles y comisarías y los asesinatos de luchadores populares, los índices del actual gobierno superan los de todos los gobiernos constitucionales desde 1983.

Estas medidas de continuidad en la política que el oficialismo ha llevado adelante desde 2003, muestran cómo, ante el traspié electoral, se reinventan y endurecen su política represiva hacia el pueblo trabajador.

2. De represión y sus reivindicaciones: un hecho cotidiano.

Durante la mañana del miércoles 28 de agosto, más de cinco mil manifestantes de distintos sectores del campo popular se movilizaron al enorme edificio de la legislatura de la provincia de Neuquén, construido en 2007 con dinero de un presupuesto provincial alimentado de las regalías petroleras. El objetivo era repudiar el proyecto que iba a votarse ese día, para extender las concesiones a YPF de varios extensos yacimientos con uno de los mayores caudales de hidrocarburos no convencionales de aceite y gas de esquisto en el planeta, lo que se enmarca en el convenio pactado a puertas cerradas con la multinacional Chevron.

A más de tres cuadras, ya se veía asomar el grosero vallado que había desplegado desde temprano el operativo policial de la provincia, por orden del gobernador Jorge Sapag, custodiado por una columna de cien militantes de su partido, el oficialista Movimiento Popular Neuquino. Y mientras en la puerta del palacio de Tribunales, pero en la ciudad de Buenos Aires, el kirchnerismo desplegaba a todo su aparato militante pasándose crema por el pecho para defender la Ley de Medios Audiovisuales, las balas empezaron a llover. De goma y de plomo, con los gases lacrimógenos preparando el terreno, y con el silbido de las corridas que buscan defenderse de la represión, se llevaron detenidas a cientos de personas. Hubo varios heridos de gravedad, entre ellos, Rodrigo Barreiro, hijo del decano de la Facultad de Humanidades de la UNCo, quien tuvo que ser operado por una herida de bala de plomo calibre 22 alojada en el tórax, así como un muchacho que recibió una bala de goma en el rostro y perdió un ojo, y otro que fue golpeado en el abdomen por un cartucho de gas lacrimógeno.

Rápidamente, el gobernador Sapag salió a declarar que los policías “actuaron con seriedad y profesionalismo. Se defendió la democracia”, secundado en hombros por el secretario presidencial Oscar Parrilli quien, dando cuenta de los ilimitados alcances que tiene la libertad de expresión, bramó: “¡qué casualidad que se juntaron la ultraizquierda y la derecha para atentar contra los intereses del pueblo argentino!. Para nosotros no es nuevo, ya ocurrió en el 55 y en el 76, pero nosotros vamos a seguir trabajando por la gente independientemente de las elecciones”.

Menos de 24 horas después, mientras un grupo de trabajadores de la Intersindical de Trabajadores Estatales agremiados en ATE elevaba al fiscal Gustavo Araya el reclamo por mejoras salariales y laborales en el marco de un paro general con toma de espacios públicos en las oficinas de la Dirección Provincial de Rentas en San Salvador de Jujuy, la policía ingresó al recinto y reprimió todos los presentes con la presunta finalidad de desalojar el edificio. A raíz del hecho, diez trabajadores resultaron gravemente heridos y cuarenta fueron detenidos, entre ellos, el secretario general del gremio Fernando Acosta.

A cuenta de ambos episodios, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), ya viejo y reconocido aliado del gobierno, salió a “reclamar” que se establezcan “responsabilidades penales y políticas” por la represión. Observando que habría “importantes debilidades desde 2010 en la política de no represión impulsada desde 2003”, le pidió al gobierno que envíe “un mensaje político fuerte” para “reencauzar los principios de no represión y fortalecer la gestión política de los conflictos sociales”.

Konversos (APE)

Alfredo Grande

Por Alfredo Grande  


“En la cultura represora se escribe con las manos, se escribe con los codos y se borra con los pies"

(aforismo implicado)

“Niñas y niños portadores de esperanza, el martes 10 de Septiembre ingresarán la Palacio de Justicia de La Plata para exigirle al Sr. Gobernador y a sus funcionarios que no les sigan robando sus sueños. Apelarán a la Justicia, para reclamar un presente y un futuro que por amor y derecho, les pertenece”. (Del comunicado de las organizaciones que, junto al Programa de Niñez, DDHH y Políticas Públicas de Derecho de la UNLP presentaron una demanda contra la Provincia)
 

(APe).- Dicen que las mentiras tienen patas cortas. Pero no creo que las verdades las tengan mas largas. Algunas, al menos, ni patas tienen y deambulan en sillas de ruedas. Son las verdades que el neoliberalismo, el capitalismo, el retro progresismo, el social cristianismo reactivo, el post marxismo y el fascismo, aún en sus versiones de baja intensidad, enterró con vida hace décadas.

Hizo algo peor que matarlas: las desapareció. Y como enseñara Videla, maestro del horror y de la muerte: “Ni vivo ni muerto. Desaparecido”. Menciono dos porque en una cultura no represora, para muestra ahora son necesarios por lo menos dos botones.

El concepto teórico y político de lucha de clases y el de plusvalía. El capitalismo, cuanto más serio peor, hizo desaparecer estos pilares del pensamiento crítico, subversivo y revolucionario. Y una cosa es pensar a la revolución como un sueño eterno, Andrés Rivera mediante, que sufrirla como una pesadilla para toda la eternidad.

Quizá escriba sobre la culpa del sobreviviente del capitalismo, de la democracia, y de todos los que denomino, los crímenes de la paz. Después de la embriaguez de los ' 90, diez años han puesto en evidencia la resaca ético y política de haber mantenido a la República de rodillas, como sentenciara Dromi, el exterminador privatizador.

Los fondos buitres son comparables a los frentes buitres de una casta de funcionarios cipayos que han logrado trans vestirse con los ropajes de la izquierda democrática y la defensa de los derechos humanos. Porque si seguimos con los botones, tenemos algunos que merecen un ojal de extrema resistencia.

El Audi regalado por aquel que controla la compra y venta de dólares (cuidado que el ojal no aguanta) la idealización de la prostitución con el soez argumento que es un mecanismo preventor de violaciones (se rompió el ojal) y la manifestación pública de que la imputabilidad debe empezar por los más pequeños y débiles así no llegan a edades más peligrosas para este país con tanta, pero con tanta buena gente (olvidate del ojal, pedí alfileres de gancho). La resaca de los ' 90 tiene efectos letales y la transversalidad pasó de ser un intento de inclusión política más allá de los partidos (piadoso olvido para la precoz borocotización de Junior) a ser una estacada letal a los más elementales principios de igualdad ante la ley e igualdad ante los dólares.

El Audi no deambulará por las tierras del conurbano donde el barro podría atascarlo. Faltan becas, sobra cinismo. Sin embargo, nada de esto permite suponer la implosión de la profecía K. La suma del poder no admite fisuras internas. En el peor de los escenarios, se realiza la denomina “proyección masiva”. No soy yo, sos vos. Es decir: todas y todas los que no son como nosotros los K, tienen la culpa, toda la culpa, la grandísima y gorila culpa de nuestro derrumbe.

El que esperara o esperase algunas décimas de autocrítica, que abandone toda esperanza ya que está al borde del infierno de las legislativas. Por lo tanto, acuerdo en que ha sido una década ganada. Pero no por la habitual e insoportable cantinela de lo bueno y lo malo, como si un lindo regalo de cumpleaños (excluyo al Audi) redimiera de una violación.

Los niños de Penas (APE)

Alberto Morlachetti 3

Por Alberto Morlachetti  


(APe).- Las razones se dispersan sueltas de cordura, se mezclan y confunden, disparadas hacia un destino poco transparente de penalización de nuestros niños.  El delito -escribe Pavarini- ha salido de los restringidos espacios de la crónica policial y ha cubierto los titulares de los diarios. No dudamos que la campaña de alarma social persigue el fin de castigar  a nuestros niños que mueren apilados por el hambre o por el Paco en las periferias, que nos enseñan con didáctica brutal que no alcanza con producir millones de hectáreas  de soja, ni de maíz ni de trigo para que el hambre  se extinga. Estos niños son para Scioli o para Insaurralde la génesis de la inseguridad.

Entusiasmados anunciaban las propuestas para erradicar  el delito: ¿Nuevas fábricas? ¿Trabajo? ¿Viviendas? ¿Escuelas? No. Lo dicen casi con orgullo, bajar la edad de penalización de los niños  Dicho de otro modo: Cárceles. Frío y  hambre que estiran las noches. Meten miedo y provocan el abrazo fetal sobre uno mismo como tratando de protegerse de ese mundo resquebrajado que lastima.

Dicen que los niños ahora maduran más temprano y entienden antes las situaciones de las que participan. La inocencia de ese tiempo primigenio en el que todavía no tenemos conciencia de lo que somos ni expectativa de lo que nos aguarda, se esfuma con la rapidez de una estrella fugaz. Scioli, hombre de pocas luces, vapulea a la psicología y provoca un sismo en el campo de las ciencias jurídicas. Los niños saben diferenciar entre el bien y el mal, No importa si comen o no comen, si lloran más de lo que ríen. Tienen discernimiento precoz. Madre, abraza a tu niño, vienen por él.

Evita

Evita sabía que la primera dimensión era la defensa de la vida. Que permite que los niños no se mueran antes de tiempo. Que la vida está por delante y antes que todo. Estando en campaña política y con una locomotora arrastrando vagones repletos de mercancía en 1949 “unos niños en Resistencia se abalanzaron sobre el tren y lo vaciaron en cuestión de minutos, esto obligó a los pasajeros a escapar pero Eva se quedó arriba riendo y besando a los niños”. Luchó hasta sus 33 años por una nueva y necesaria distribución de la riqueza. Creó un espacio de privilegio para la infancia. Sabe -en el fondo de su poesía- que el cachorro humano es una especie en peligro en medio de las lanzas de una época de nuevo medieval.

La infancia lleva al Estado provincial al banquillo de los acusados (APE)

Claudia Rafael 2

Por Claudia Rafael  


(APe).- No hay un modo más perfecto de aplicar rayos x sobre la matriz de pensamiento de un gobierno que exponer el modo exacto de nutrir los presupuestos. Algo así como díme dónde inviertes tus dineros y te diré quién eres. Ahí no hay dobleces. No hay falacias. Es absolutamente transparente y dibuja con precisión quirúrgica la ideología del poder. Decidir como política sistémica mantener inmutable el valor de las becas de UDI (Unidad de Desarrollo Infantil, programa en contra - turno escolar para chicos de hasta 14 años) constituye un símbolo ineludible. Adeudar las cuotas bimestrales para el funcionamiento de los hogares, casas del niño y programas destinados a las coberturas de necesidades básicas es otra señal de fuego. Como también lo son la desfinanciación de obras fundamentales para el sostenimiento de las salas y casas de bebés de jardines maternales que se vieron obligadas a cerrar en los últimos años. Y, sin titubeo alguno, el colocar sistemáticamente al borde del abismo a organizaciones sociales que fueron supliendo funciones medulares del Estado de las que el Estado se fue corriendo paulatina y sostenidamente a través de años y de décadas.

Cuando a las 11 de la mañana, decenas de hogares, organizaciones sociales e instituciones nacidas bajo la convicción de que la infancia es destino y es el oasis de la humanidad, presenten una demanda judicial contra el Estado bonaerense estarán poniendo negro sobre blanco de un escenario de crueldad sustentado en el tiempo. El punto central de la demanda patrocinada por el Programa de Niñez, Derechos Humanos y Políticas Públicas de la Facultad de Derecho de La Plata es que la Provincia de Buenos Aires “lesiona y amenaza, en forma actual e inminente, con arbitrariedad e ilegalidad manifiesta los derechos constitucionales, individuales y colectivos, de niños, niñas y adolescentes, e instituciones dedicadas a la protección y promoción integral de los derechos de la niñez y adolescencia”. Y se reclama “el inmediato pago de todas las becas y/o cuotas que le son adeudadas a cada una de las instituciones”, la “adecuación de los montos”; la concreción de una audiencia pública en la que debatir abierta y profundamente las políticas de infancia.

Caza de brujas

Son estos tiempos profundamente clave para medir los rumbos del poder. Casi como una extraña balanza de desequilibrios y abandonos, del otro lado se ahondan las políticas pro seguridad que multiplican cámaras, gendarmes/prefectos/policías (en funciones o retirados) y lanzan una caza callejera que confluyen en un poderoso cóctel de peligrosidades. Que en este contexto se alce a la categoría de ministro de Seguridad a un barón del conurbano es una señal ineludible de los rumbos. Como también lo es que en los primeros dos días de multiplicación de gendarmes en las calles ingresaran cuarenta chicos al circuito penal en un número que, ni más ni menos, hace colapsar las estructuras. Normalmente los números rondan entre tres y cuatro nuevos chicos en el circuito penal cada día. ¿Significa un cambio en las prácticas delictivas? No. Muy lejos de eso. Implica, lisa y llanamente, que desde hace algunos días (no sólo desde que se nombró al manodurista Granados al frente del ministerio) hay una orden no escrita, no publicitada, no pronunciada en voz alta de salir a dar señales de que se endurece la política. ¿Es casual que semejante determinación se haya profundizado con tanto énfasis después del sintomático resultado electoral de las PASO?

¿Es real que numerosos jueces del Fuero Penal Juvenil reconocen por lo bajo que tienen presiones para no excarcelar? ¿Acaso lo es que jefes de Gendarmería consultaron al poder político si interesaban “las órdenes de captura vigentes”? ¿Cómo se enmarca en todo este panorama que Sergio Berni plantee que “en casi todos los delitos hay involucrados menores, que son reincidentes”?