
Por Raúl Antonio Capote
"El camino de los libertadores se consolidó en La Habana"

Confieso que ya casi había perdido las esperanzas de concretar esta entrevista, cuando el teléfono comenzó a vibrar -discreto, pero persistente- en medio de una tormenta de ideas entre blogueros amigos que presagiaba una tarde larga en debates. “Dime”, dije bajito. “La cosa es lo mismo en una hora que en tres, pero está confirmada; ven pa´ acá”, se escuchó al otro lado de la línea”.
No dijo mucho, pero entre cubanos nos entendemos: “la cosa” siempre es algo importante; así que bastó para escurrirme de la reunión, no sin antes pedir excusas con el socorrido: “se me presentó algo urgente, vengo ahora pa’ acá”.
Apenas unos segundos bastaron para saltar a la calle y hacerle hasta señales de humo al primer “almendrón” que pasó. No había tiempo para muchas esperas, “la cosa” era urgente, después de varios días en un compás de espera, solo mitigado por el intenso trabajo durante la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. La suerte estaba echada. Lo más importante son las preguntas y están a la mano; la grabadora, las cámaras y los mejores colegas de trabajo se encargarían del resto.
Ya le había dado un estrechón de mano hace más de un año en Caracas, o más bien él a mí, porque este entrevistado es de los hombres honestos que mira fijo a los ojos y te aprieta duro cuando saluda, como autobusero que aún es. No lleva muchas presentaciones Nicolás Maduro Moros, es el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, el primer obrero en llegar a la alta magistratura. “El hijo de Chávez” le dicen muchos.
Y es que Maduro lleva el signo de Chávez tatuado en su alma desde el día que escuchó aquel “por ahora” del Comandante el 4 de febrero del ‘92. Pero si he de contar lo que más me impresionó durante la entrevista a manera de adelanto, subrayaría la vehemencia con que defiende el proyecto de integración latinoamericana y caribeña, esa herencia bicentenaria que ha asumido en pro de nuestros pueblos. Su discurso está cargado de historias, reflexiones y de un amor inmenso por Venezuela que apasiona a más de uno. Maduro habla de lo nuestroamericano, no como una utopía, sino como el proyecto posible en manos de todos.
Fuera de cámaras el Presidente sonríe con el desparpajo de un muchacho; las bromas llueven de un lado y del otro. Le sorprende la juventud que tiene delante. Ya en cámara no vacila en condenar al demagogo y hablarle al pueblo pedagógicamente, denunciar, advertir la intriga….
Tres entrevistas concedidas se convierten en una, es lógico dentro de la agenda apretada del Presidente; pero estos hijos de la cátedra periodística de Julio García Luis, saben que lo más importante es el entrevistado y las preguntas.
Armamos un guión consensuado que nos recuerda a los debates de CELAC, la unidad prima, combinamos preguntas, cada cual escoge de entre otras tantas las mejores. Muchas buenas interrogantes quedan por fuera, pero no hay tanto tiempo, comentamos, apoyamos al otro. Casi vamos al aire, un motazo por este lado de la cara, otro por allá y todo está listo. Llega el Presidente, se ubica y el resto… está en las preguntas que compartí con los colegas Gisela García de la Televisión Cubana y Sergio Gómez, del periódico Granma y que el presidente Nicolás Maduro tuvo la gentileza de contestar.
Gisela García: -Sabemos que en horas de la tarde tuvo un encuentro con el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro. Queremos saber de su propia voz cuáles fueron los temas tratados con el Comandante y su impresión acerca de la CELAC.
Nicolás Maduro: -En primer lugar, aprovecho para felicitar a todo el pueblo cubano por estas jornadas de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Sin lugar a dudas histórica jornada unitaria, muy bolivariana y muy martiana. Son los sueños hechos realidad, con extraordinaria hermosura, y con extraordinaria capacidad por parte del Gobierno cubano, y nuestro compañero presidente Raúl Castro. El pueblo cubano realmente maravilló a todas las delegaciones con las atenciones en las calles y el espíritu unitario que ha marcado toda la Cumbre, y que ha dejado impactados a todos. Y primero quiero felicitar a todo el pueblo de Cuba por esta extraordinaria victoria de la unidad latinoamericana, caribeña, que es una victoria de la dimensión de las que soñaron Bolívar y Martí.
Estuvimos con el Comandante Fidel Castro en la tarde de hoy, conversamos algo más de dos horas, fui con el canciller Elías Jaua, que está por aquí con nosotros, el compañero ministro de Relaciones Exteriores y vicepresidente de política. También fui con parte de mi familia, Cilia, el nieto, mi hermana. Las visitas a Fidel son de una connotación espiritual especial, porque bueno, Fidel, como lo dije en el discurso y siempre lo reivindicó el Comandante Hugo Chávez, es un gigante de la historia. El siglo XX lo marcó completico. Hay que hablar en el siglo XX americano y de nuestro mundo de Fidel, antes y después, sin lugar a dudas, así griten, chillen, lloren, se revuelquen contra la tierra los fascistas, la derecha y toda la gente derrotada durante décadas por este gigante.
Y ha sido la referencia, el paradigma siempre de los revolucionarios y los patriotas, de la gente honesta de nuestro continente y en el mundo en general. Nuestro Comandante Chávez se asumió como su hijo, con claridad, valentía, y juntos, bueno, les tocó andar parte del camino de finales del siglo XX y luego cuánto hicieron en el tiempo que actuaron juntos al inicio de este siglo XXI.
Una profunda amistad
GG: -Una profunda amistad entre los dos…
NM: -Muy profunda, en todo, un amistad perfecta, porque como decía el Comandante Chávez, recordando mucho a Simón Rodríguez, se expresaba la amistad de los sentimientos, la amistad de los principios, y la amistad de las ideas. Ellos lograron compenetrar esas tres dimensiones fundamentales de una amistad para hacer una integral, perfecta; pero además, que le abonó desde esa amistad, desde esa alianza profunda del corazón, de las ideas, del proyecto de los sueños, le abonó a América todo lo que hoy tenemos. Si hacemos un balance muy sencillo, Petrocaribe, 18 Estados, pueblos, el ALBA, que es la vanguardia revolucionaria, patriótica de los países socialistas del continente, y en el mundo es vanguardia de resistencia frente a todas las causas justas que nos ha tocado asumir, el cambio climático, las causas de la paz en Siria, Palestina, etcétera, y buena parte de CELAC nace por la consolidación de esa nueva estructura, el ALBA, Petrocaribe, más otras estructuras, y CELAC tiene la marca de Chávez sin lugar a dudas, y decir que tiene la marca de Chávez tiene la marca de la Revolución cubana, la marca de Fidel.
Así que durante la conversación él estaba –así lo notamos, venía yo conversando con el Canciller Elías Jaua– feliz, rozagante; recibió a más de 15 jefes de Estado, hay que verle la cara a eso, de todas las ideologías y formas de pensar de América Latina, desde los países gigantes del continente desde el punto de vista del tamaño físico, poblacional, México, Brasil, Argentina, hasta otros países hermanos también del Caribe, el primer ministro de Santa Lucía, y estuvimos conversando de algunas de las ideas que intercambió con Pepe Mujica, del discurso de Pepe Mujica, un discurso, nos dijo Fidel, muy vehemente, muy claro, realmente el compañero presidente Pepe Mujica también un maestro para todos nosotros, son los hombres y mujeres revolucionarios. Así que sí, una conversación muy buena, y siempre nosotros además de pasar revista de los temas de actualidad mundial, regional, siempre recordamos al Comandante Chávez, siempre.
Jorge Legañoa: -CELAC lo trajo a La Habana. Sabemos su experiencia durante el gobierno del presidente Chávez como Canciller durante más de seis años. La pregunta concreta es: ¿cree que este sea el verdadero camino, la CELAC, que no es pura retórica como lo han sido otras organizaciones internacionales a lo largo de la historia de América Latina? ¿Qué retos tiene CELAC por delante?
NM: -Siempre está el peligro de la retórica. Yo en la reunión en privado utilicé una denominación, un calificativo extraño, que no sabía si tenía algún tipo de traducción al inglés, al francés, al portugués o al holandés que son los idiomas oficiales de la CELAC, además del español. Yo dije que teníamos que cuidar nuestra organización de que se burocratizara. Entonces dije la palabra, tenemos que cuidarnos de la onunización de la CELAC; tenemos que cuidarnos de documentos muy bien hechos que se van acumulando como párrafos vacíos. Pierden el impacto de lo que es la palabra escrita y se hacen vacíos porque no se convierten en acción, no transforman nada. Hasta ahora la CELAC ha mostrado capacidad de acción, de trabajo conjunto. No es fácil, fíjense ustedes cuánto tiempo ha pasado desde los primeros gritos de independencia en América Latina hasta el día de hoy, cuánta historia pasó en todo el siglo XIX, desde que en Quito en 1809 se escuchó el primer grito de independencia; en Caracas fue el 19 de abril de 1810.
Cuánto tiempo pasó desde los ejércitos libertadores del sur unidos. Desde que combatieron juntos Bolívar, O’Higgins, juntos allá en Suramérica, Sucre, juntos estuvieron Bolívar, San Martín, en Guayaquil, y cuánto tiempo pasó desde el Congreso de Panamá, convocado por el Libertador, horas antes de la gran batalla y la gran victoria de Ayacucho, y en 1824, luego el congreso de Panamá junio de 1826 ya el imperio estadounidense actuaba con vocación de imperio, con intrigas, el imperio estadounidense entonces mandó enviados especiales a las capitales de las nacientes repúblicas, desde México hasta el Sur, hasta la Patagonia, a intrigar contra Bolívar, a decir que Bolívar tenía complejos napoléonicos, y que tenía un proyecto para declararse emperador de toda América.
Ah, intrigar, la intriga temprana del naciente imperio estadounidense, que hizo mella, y ya algunos de los líderes principales se prestaban para la intriga, como Santander desde Bogotá; empezaban a entablar relaciones de negocios con el imperio naciente, que de las antiguas trece colonias había surgido allá en el Norte, cuánto tiempo pasó desde 1826 que Bolívar constatara, prácticamente el Bolívar victorioso de Junín, de América del Sur, que expulsó a las tropas, al Ejército colonial español y llega a Panamá y empieza su decline, porque él comprueba en Panamá, en el congreso de Panamá, la capacidad de daño del imperio estadounidense contra el proyecto unitario, y el proyecto unitario nace en Panamá muerto, es un aborto, y de allí en adelante, bueno, lo que únicamente faltó fue tiempo para que se ejecutara la traición a Bolívar, al proyecto de Bolívar, que era el proyecto de constituirnos en un solo bloque, por eso es que Bolívar en 1827 piensa organizar, calcula las expediciones para venir a Cuba, para ir a Puerto Rico, Bolívar las calcula, piensa colocar a Páez al frente de la expedición a Puerto Rico, y a Sucre a Cuba, hubiera llegado aquí a La Habana, Sucre, con sus tropas victoriosas de Ayacucho.
Luego, bueno es imposible porque la traición se impone en Venezuela, es expulsado de Venezuela El Libertador, y luego amenazado de ser fusilado, y luego la traición se impone en Bogotá, casi asesinan en septiembre de 1828 en Bogotá al Libertador Simón Bolívar, y quién organizó la sedición y el ataque para matar a nuestro libertador, Santander, y Bolívar magnánimo lo perdona, del fusilamiento que le tocaba, quizás fue un error histórico que podría alguien pensar que cometió nuestro libertador, quizás, por su magnanimidad y su gran sentido de responsabilidad ante la historia no fusiló a Santander, qué hubiera sido la historia si hubiera fusilado a Santander, hubiera sido otra, es imposible decir cuál, pero seguramente hubiera sido otra, y de esas épocas de traición, el siglo XIX se convirtió, que es el siglo de la independencia, en vez de ser el siglo de la independencia y de la unión, y de la búsqueda y del encuentro de un camino propio de desarrollo político, económico y social, de nivelación, de superación, de prosperidad de nuestros países, se convirtió en el siglo de la división, de las guerras intestinas, y donde debió haber nacido una sola unión de repúblicas como era el proyecto de los libertadores, nacieron 14, 15, 20 repúblicas desunidas.
Alguien decía republiquita las garras de todos los imperios, del imperio inglés por allá, y de todos los imperios, el largo siglo XIX donde se incubó la miseria, el atraso, la desigualdad, se incubó en el siglo XIX, porque alguna gente dice, en algunos discursos, que no hay que ver por el retrovisor, que no nos interesa la historia, no interesa la historia para aquellos que cuando ven la historia ven el rostro diabólico de la traición que nos llevó a las consecuencias actuales, así que llega –perdona lo largo de la respuesta– pero llegar y ver un siglo XX completo, ¿qué se impuso en el siglo XX luego de la división del siglo XIX?, el dominio del imperio estadounidense: dictaduras militares, invasiones, usted dice Cuba, usted dice Nicaragua, usted dice Argentina, Brasil, Venezuela, y todo lo que le digo lo puede ubicar en el mapa en el año que elija del siglo XX y verá invasiones norteamericanas, golpes de Estado, saqueos de los recursos naturales, corrupción despampanada por todo el territorio de América Latina y el Caribe.
El siglo XX entonces fue el siglo de la dominación estadounidense, el siglo XIX fue el siglo de la división y de la pérdida del proyecto unitario, el siglo XX fue un siglo de dominación, de rebeldía, de lucha, y el siglo XXI ha empezado temprano, por eso es que es histórico lo que ha pasado, retomar los caminos de la unión, retomar los caminos de la unión, y vacunarnos como lo dijimos allí, y lo dijeron varios compañeros y compañeras presidentas, vacunarnos frente a la burocratización, frente a la onunización, no podemos dejar que se onunice la CELAC. La CELAC tiene que tener una agenda de acción. Ya tenemos una doctrina común, lo veníamos hablando hoy, haciendo un balance, con el compañero Comandante Fidel Castro y luego con el compañero Elías Jaua, si ustedes buscan en los documentos fundamentales, Declaración de Caracas 2011, Declaración de Santiago de Chile 2013, y la Declaración de La Habana, usted ve ahí ya una doctrina de pensamiento latinoamericano, diverso, marcado, eso sí, con mucha fuerza, por el nuevo pensamiento patriótico, revolucionario de América Latina.
Si lo busca en el tema económico, en el tema del cambio climático, de la política, si lo busca en los temas sociales, aquí por primera vez se aprueba un documento de carácter histórico, que dice que la educación es un derecho, una garantía de los pueblos; imagínense ustedes, estamos llegando al siglo XXI con definiciones que debieron haberse hecho hace cien años, pero las estamos haciendo. Así que de verdad, es un riesgo pero yo creo que tenemos la capacidad para no dejar que la CELAC sea una organización más, sino que sea la gran organización, como yo recordaba que decía el Comandante Chávez, la organización para hacer la gran política del siglo XXI.
El nuevo pensamiento latinoamericano
Sergio Gómez: Presidente, esos mismos que usted dice, que nos cuenta, que han fabricado prácticamente la división de nuestros pueblos, que debieron haber estado unidos, han promovido la guerra entre nuestros países y al interior de ellos. Qué trascendencia cree usted que tiene la declaración de Zona de Paz que ha hecho esta II Cumbre de la CELAC, en un país como Venezuela que tiene muy cerca un conflicto armado como el de Colombia, del que además es un país acompañante en el proceso de paz que se está dando aquí en La Habana.
NM: -Sí, es un hecho realmente trascendente, que, y forma parte de lo que estábamos comentando, las nuevas doctrinas, el nuevo pensamiento latinoamericano, porque las organizaciones, los países, los movimientos, se construyen en base a un pensamiento, a una idea, a un ideal, a un sueño, que van constituyendo elementos de un proyecto, en este caso de dónde vienen las ideas de esta época, vienen de nuestras luchas fundacionales, que fue el momento en que nuestro continente brilló, donde brillaron los grandes líderes, a principios del siglo XIX, a finales del siglo XIX, lo comentábamos hoy con el Comandante en Jefe Fidel Castro, Martí brilló porque representó la búsqueda incesante, casi angustiada y angustiosa de la libertad y la independencia de Cuba como protección de lo que quedaba de independencia en el resto de América Latina.
Lo dijo, como ustedes conocen, muy bien en su última carta, impedir logrando la independencia de Cuba que ese imperio cayera sobre el resto. No lo pudo impedir y él fue al martirio, buscó el martirio, y trascendió con sus ideas, con su ejemplo, y se convirtió en una gran fuerza motivadora, vivió de otra forma, pues, que es lo que pasa con los grandes revolucionarios, pasan como a otra vida, la vida de alumbrar con su ejemplo y con sus ideas. Ahora, de allá vienen todas nuestras ideas, que hoy se están haciendo nuevas doctrinas, así que lograr este acuerdo por unanimidad, 33 países; declarar nuestra América Latina y el Caribe como zona de paz, es como una protección para todos, ya nosotros tenemos una herencia importante al haber declarado y haber suscrito los convenios para que América Latina y el Caribe sea zona libre de armas nucleares, zona libre de armas nucleares, zona de paz. Lo decíamos ayer, queda como el último conflicto armado de importancia en el continente, el conflicto colombiano. Los procesos de conversaciones, negociaciones avanzan muy bien aquí mismo en La Habana, y le hemos ratificado en público y luego en privado al presidente Santos en la conversación que tuvimos, toda la voluntad de nosotros, hijos de Chávez, porque para nuestro Comandante Chávez fue casi una obsesión la paz en Colombia, la paz del pueblo colombiano, y apenas el presidente Santos se lo propuso el 10 de agosto del año 2010, en Santa Marta cuando hubo el primer encuentro, que tenía la idea de avanzar en la construcción de bases para un acuerdo de paz que pacificara Colombia, que acabara con la guerra, el presidente Chávez le dijo, cuenta conmigo, y así fue.
El presidente Chávez hizo mil cosas que algún día se sabrán, para que estos procesos comenzaran sus caminos, estos procesos que se están dando aquí en La Habana. Y nosotros haremos dentro del mismo espíritu chavista todo lo que haya que hacer para la paz en Colombia, y fíjate tú, lo que tú preguntabas ahora, los esfuerzos que hay que hacer, concertados, para proteger a América Latina y el Caribe de conflictos armados, intra América Latina o extra territoriales, que se le ocurra a esta potencia estadounidense meterse con algún país de nuestra América, esta es la base de un nuevo derecho americano, de un nuevo derecho de paz. Esta declaración, es lo que decía Evo Morales, quizás nosotros enseñamos a nuestros estudiantes, bueno como debe ser, el derecho romano, el derecho griego, bueno, habrá que empezar a enseñar el nuevo derecho americano, tenemos bastantes doctrinas, pero ahora comienza su aplicación verdadera, su aplicación en la realidad, como doctrina de aplicación de nuestro aseguramiento de nuestro espacio vital como espacio de paz.
GG: -Usted denunció recientemente, a través de su cuenta de Twitter, @NicolasMaduro, que los grandes medios, ante la realización de esta II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, lo que han hecho es silenciar este acontecimiento. Inclusive también la Roberta Jacobson del Departamento de Estado, ofrecía declaraciones y decía que se sentía decepcionada con esta Cumbre de la CELAC. ¿Cuáles son sus impresiones ante esta evidente provocación?