Entrevista a Carlos Aznárez (Resumen Latinoamericano), por Andrés Sarlengo (Contrapuntos)

 

Plan C contra Venezuela

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Para su programa Contrapuntos que se emite por FM Nostalgia de Venado Tuerto, provincia de Santa Fé, Andrés Sarlengo conversó con Carlos Aznárez, director de Resumen Latinoamericano, sobre lo  que está pasando en Venezuela con el "Golpe Blando" contra el gobierno de Nicolás Maduro.

Venezuela: ¿no es urgente aplicar la ley a medios internacionales implicados en “golpe suave”? (La Pupila Insomne)

 

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Por José Manzaneda *

 

En Venezuela existe un gobierno elegido democráticamente hace apenas 10 meses (1). Las formaciones políticas que lo sustentan aumentaron incluso su ventaja electoral en las posteriores elecciones municipales, celebradas hace menos de tres meses (2). Pero un sector de la oposición, mediante una estrategia que denomina “La salida”, propone quebrar el orden constitucional y derrocar al ejecutivo por la fuerza (3). Su líder, Leopoldo López, lo decía con claridad hace unos días. “¿Cuándo termina esto?”, le preguntó una periodista. López le respondió: “Cuando logremos sacar a quienes nos están gobernando” (4).

Para ello, en la última semana, este sector ha movilizado a sus seguidores entre el estudiantado de clase media y entre grupos violentos de ultraderecha, en municipios -coincidencialmente- gobernados por la oposición. El resultado: seis personas muertas, decenas de heridas e incontables destrozos en bienes públicos (5).

Curiosamente, lo que sería inaceptable en otro país, en Venezuela es legitimado y apoyado por la línea informativa de los grandes medios internacionales. Un editorial del diario español El País, por ejemplo, describía a Leopoldo López no como un líder que trata de quebrar por la fuerza a un gobierno electo, sino como un “economista educado en EE. UU. (…) (que) abandera (..) la presión contra el régimen en la calle”. Mientras, acusaba a Nicolás Maduro de encabezar un “heredado régimen socialista unipersonal”, como si su cargo hubiera sido heredado, y no electo hace apenas 10 meses (6).

Y es que los medios no son un observador imparcial.

Son la pieza clave de un intento de “golpe suave”, estrategia elaborada por el sociólogo y colaborador de la CIA Gene Sharpes (7). Un método puesto en práctica en las llamadas “revoluciones de colores”, todas desarrolladas -curiosamente- en países que enfrentan los intereses geoestratégicos de EEUU y la Unión Europea (8).

Repasemos. La primera fase del “golpe suave” es la denominada “ablandamiento” del gobierno, en este caso mediante la guerra económica. En 1970, el presidente de EEUU Richard Nixon pidió “hacer chirriar la economía” de Chile para tumbar a Salvador Allende (9). Exactamente igual que hoy en Venezuela: desabastecimiento por acaparamiento, fuga de divisas, sabotajes a la distribución eléctrica e inflación inducida han conducido a un claro deterioro de las condiciones de vida (10). Y, como en Chile, en Venezuela los medios presentan estos problemas como un caos económico y social, cuyo único culpable es el gobierno de Nicolás Maduro (11).

La segunda fase del golpe suave es la “deslegitimación” del gobierno, por supuestas violaciones de los derechos humanos o de la libertad de prensa y expresión. En los últimos días, el mensaje repetido hasta la saciedad en los medios internacionales ha sido el de la supuesta represión policial de las protestas (12).

En este sentido, medios y oposición no han dudado en utilizar las armas más groseras de manipulación. La periodista venezolana del diario español ABC Ludmila Vinogradoff incluía en la web del diario una fotografía de la represión policial en Egipto, haciéndola pasar por una instantánea tomada en Caracas (13). Una anécdota, realmente, si tomamos en cuenta la trayectoria de propagandista del golpismo de esta periodista (14). En abril de 2002, legitimaba con absoluta impunidad el golpe de estado de Pedro Carmona en las páginas de El País (15).

En esta fase de “deslegitimación” del gobierno por supuesta represión, una herramienta clave han sido las redes sociales de Internet, en especial Twitter, donde la manipulación de fotografías ha alcanzado cotas inéditas (16).

Hemos visto imágenes de supuesta brutalidad policial y torturas de la policía de Venezuela que realmente eran de Brasil, de Chile, de Siria, de Ucrania, de Egipto, de Turquía (17), del País Vasco, y hasta sacadas de una película porno (18); o imágenes del rostro agredido de un joven supuestamente opositor que realmente eran de un estudiante chavista golpeado por la oposición el pasado año (19); o imágenes de grandes concentraciones opositoras que correspondían realmente a una procesión religiosa, o a una manifestación independentista en Cataluña (20).

La tercera fase del golpe suave es el llamado “calentamiento de calle”, con la generalización de todo tipo de protestas y la toma de instituciones públicas a las que no se reconoce.

Los medios internacionales han realizado un vergonzoso acompañamiento propagandístico de este violento “calentamiento” de calle. Todo, además, acompañado de la criminalización de los partidarios del Gobierno (21). Por ejemplo, los llamados “colectivos”, con implantación en barrios populares, a quienes los medios endosan la responsabilidad de la violencia, con términos como “bandas paramilitares” (22), “parapoliciales chavistas” (23) o “milicias progubernamentales” (24). A la vez, estos medios silencian los reiterados ataques de francotiradores de ultraderecha contra pacíficas marchas del chavismo (25). Los mismos medios internacionales que han colocado en titulares el asesinato, por ejemplo, de una opositora ganadora de un concurso de belleza (26), jamás han publicado una línea sobre los 175 campesinos muertos por sicarios pagados por terratenientes en Venezuela desde el año 2001 (27).

Venezuela: La batalla en las redes (La Pupila Insomne)

 

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Por Iroel Sánchez

 

En una entrevista que realicé a Silvio Rodríguez hace algún tiempo, este hizo una de las definiciones más completas y sintéticas que he visto sobre las redes sociales e Internet:

“Las redes sociales y la Internet, como todo lo que fabrica el hombre, se puede convertir en un arma y también en un escudo, incluso en un fin en sí mismo. Todo depende de quién lo use y para qué. Pero más allá de la ideologización, lo cierto es que la Internet, como la televisión o las ondas de radio, nos enlazan con el mundo distante. No se borran fronteras, pero se trasgreden. La Internet es la más reciente prueba de lo rápido que puede viajar cualquier idea, lo mismo sea verdad que mentira. Es otro espacio humano más, donde lo único objetivo es la tecnología.”

Los días que transcurren alrededor de la situación en Venezuela dan razón a esta definición. Las redes sociales han sido la plataforma para que los amantes de la libertad de prensa entendida como libertad de empresa difundieran imágenes de sucesos ocurridos en Chile, Cataluña, Grecia, Ucrania, Egipto y Siria como provenientes de las calles caraqueñas pero también para que estas fueran inmediatamente denunciadas como falsas del otro lado.

Desde Twitter y Facebook grandes medios de comunicación han tomado sin dudar los testimonios fabricados y los han brindado a sus audiencias. Algunos de ellos -como el diario madrileño El País y CNN en Español- han llegado a convocar directamente las manifestaciones opositoras contra el gobierno de Nicolás Maduro.

El caracazo y el derrumbe del golpe fascista (La Pupila Insomne)

 

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Por Ángel Guerra Cabrera

 

Hace 25 años Caracas  y otras ciudades venezolanas protagonizaron la primera gran insurrección popular contra el neoliberalismo. No sólo a escala de América Latina y el Caribe, sino planetaria. En un país petrolero, la pobreza alcanzaba a un 80 por ciento.

Espontánea, la protesta estalló en Guarenas, al este de la capital, cuando estudiantes y trabajadores rechazaron el alza estratosférica del transporte público. La chispa se extendió y comenzaron los asaltos a mercados donde el pueblo tomaba algo de lo que siempre le había sido negado. El caracazo tuvo el enorme mérito de que las masas venezolanas rompieran colectivamente con el sacrosanto mito burgués de la propiedad privada.

Pero el gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez (CAP) impuso la ley marcial y autorizó a los cuerpos armados a disparar con munición de guerra contra los civiles. El ministerio público cifró el número de fallecidos en 600, aunque cálculos de investigadores establecen la cifra entre 3.500 y 5.000, además de miles de heridos. Un crimen de lesa humanidad.

Compárense la bárbara respuesta gubernamental a aquellas justísimas protestas de todos los barrios populares del país con la contenida y mesurada que reciben de la Guardia Nacional Bolivariana las esmirriadas marchas actuales de enajenados y enfermos de odio en unas cuantas urbanizaciones de clase media acomodada. Obsérvese la actitud pacífica de las decenas y cientos de miles de chavistas que desde comienzos de febrero inundan las calles de Caracas en apoyo al presidente Maduro.

El que sí ha practicado la violencia feroz ha sido como siempre el sector fascista de la oposición. Su único propósito es derrocar a Maduro, que para eso Washington manda carretadas de dólares (http://www.cepr.net/index.php/other-languages/spanish-op-eds/el-apoyo-de-eeuu-a-un-cambio-de-gobierno-en-venezuela-es-un-error). No importa si ese derrocamiento implica un baño de sangre ni que hace dos meses el chavismo ganara por 10 puntos las elecciones municipales.

Orgullo por Laritza Bacallao y Hectico DJ durante su presencia en Miami (La Pupila Insomne / La Tarde Se Mueve)

 

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Por Edmundo García

Foto: Virgilio Ponce


Ya es un lugar común que el intercambio cultural, como parte de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, incluya la presencia de artistas residentes en la isla en la televisión de Miami.

En todo tipo de programas, en esos mismos canales que se dedican a difamar a Cuba y otros procesos democráticos de América Latina.

Pero hay una realidad: se trata de la única televisión que existe en esta ciudad, que monopoliza los medios técnicos y los recursos, por lo que los artistas, representantes y empresarios se ven obligados a tenerla en cuenta para la promoción.

He demorado este artículo, con observaciones sobre el paso ejemplar de la artista cubana Laritza Bacallao por la televisión miamense, para evitar que los extremistas se estimularan a boicotear su actuación. Pero realizados sus principales conciertos, y siendo su éxito irreversible bajo cualquier circunstancia, me he decido a escribir.

Hace años, cuando los artistas cubanos llegaban a determinados espacios miamenses y los poderosos se enteraban que iban a regresar a la isla, a su país, eran bastante agresivos con ellos. A veces era decisión del presentador, otras, de los productores de televisión; que no dan la cara pero suelen ser censores e ideólogos muy dogmáticos.

Pero la base artística residente y formada en la isla se ha impuesto por su calidad, captando el interés de los televidentes, y pareciera que hay un pacto explícito pero no escrito para no tocar el tema político o hacerlo desde un perfil muy bajo. Se trata de un pacto muy conveniente para los canales de Miami, pues se ha demostrado que son los artistas procedentes de Cuba los que despiertan el interés y contribuyen a elevar los índices de teleaudiencia.

Por lo regular, cada vez que sale una pregunta política en medio de una entrevista, va precedida de la inevitable declaración contrarrevolucionaria del presentador de Miami; que después fuerza una risa nerviosa y mira al invitado o invitada de Cuba casi diciéndole: “Tengo que hacerlo, porque si no me botan”.

A fines de enero Laritza Bacallao hizo comparecencia en la televisión de Miami que me recordó la actitud del Maestro Cándido Fabré al presentarse en el sur de la Florida, en una época anterior, en que eran frecuentes las agresiones a los artistas que venían de Cuba. Por entonces, Cándido se declaró revolucionario en la televisión y la radio miamense; y más recientemente, no se escondió ni renegó de haber cantado que “El bárbaro sigue en pie”, en un trabajo musical dedicado a Fidel en su cumpleaños. (http://latardesemueve.com/archives/535).

Antes de entrar en detalles sobre Laritza Bacallao quiero compartirles algo. A Estados Unidos han venido artistas cubanos que, para no tener que aguantar las mediocridades e insultos de la prensa manipuladora de Miami, deciden hacer escala en la ciudad y seguir lo más rápido posible rumbo a otros escenarios norteamericanos más tolerantes y de más amplia mentalidad.

En otros casos, trovadores y cantantes cubanos que han visitado Miami han decidido no acudir a los medios y perder en publicidad, a cambio de librarse de periodistas manipuladores. A todos les he invitado (y los vuelvo a invitar) al programa La Tarde se Mueve para que expresen libremente sus ideas y hablen sobre sus conciertos (http://latardesemueve.com/archives/304).

Por otra parte, es doloroso reconocer que también están quienes han venido a Miami, acudido a los medios, y se han quedado indiferentes ante las difamaciones sobre Cuba que hacen en su presencia. Todo eso con tal de lograr alguna promoción.

Sin pasar por alto el miserable “aporte” de Gorki Águila, quien a pesar de ser servil a la derecha cubanoamericana y de comparecer como un repetidor de consignas contrarrevolucionarias en cuanto medio se lo pidió, tuvo en Miami un rotundo fracaso artístico. La condición de artista de Gorki Águila no se la creen ni los mismos que lo traen. (http://latardesemueve.com/archives/727)

Pero lo peculiar, lo innovador, lo que estableció en Miami el Maestro Cándido Fabré y ahora continuó Laritza Bacallao, es el mantenerse firme en los principios enfrentando las manipulaciones de los periodistas, logrando a la vez una enorme simpatía y popularidad, así como un gran éxito artístico y comercial.