Por Patricia Walsh *
"...Pero al suceder, actuaron todos o casi todos los factores que configuran el vandorismo: la organización gangsteril; el maccarthismo (“Son trotskistas”); el oportunismo literal que permite eliminar del propio bando al caudillo en ascenso; la negociación de la impunidad en cada uno de los niveles del régimen; el silencio del grupo sólo quebrado por conflictos de intereses; el aprovechamiento del episodio para aplastar a la fracción sindical adversa; y sobre todo la identidad del grupo atacado, compuesto por auténticos militantes de base.
El asesinato de Blajaquis y Zalazar adquiere entonces una singular coherencia con los despidos de activistas de las fábricas concertados entre la Unión Obrera Metalúrgica y las cámaras empresarias; con la quiniela organizada y los negocios de venta de chatarra que los patrones facilitan a los dirigentes dóciles; con el cierre de empresas pactado mediante la compra de comisiones internas; con las elecciones fraguadas o suspendidas en complicidad con la Secretaría de Trabajo.
(Rodolfo Walsh, ¿Quién Mató a Rosendo?. Ediciones de la Flor)
Este es el párrafo, de un libro de mi padre, cuya simple lectura hubiera durado un minuto.
Para que no se leyera -ni se escuchara- la diputada oficialista que presidía la sesión cortó el sonido. Fue ayer, en la Cámara de Diputados de la Nación, coincidiendo con la Semana del Periodista. El diputado que se quedó sin audio, Nicolás del Caño, creyó que Rodolfo Walsh podía sumar su voz para reclamar por los puestos de trabajo de GESTAMP, para denunciar a la burocracia sindical que hoy ya habla de "infiltrados de izquierda", y para mostrar cómo la patronal de la multinacional, asociada con la burocracia sindical, es responsable en los despidos, las amenazas y los aprietes a los trabajadores de base. Donde dice UOM se debe leer aquí SMATA.



Desde este lunes, continuarán las declaraciones de los testigos en el juicio oral por los delitos de lesa humanidad cometidos en la ESMA durante la última dictadura cívico - militar.
Patricia Walsh, hija de Ricardo Walsh, afirmó que "hace ya muchos años que venimos denunciando que en la ESMA se hacían los llamados ' asaditos ' " y que ello puede encontrarse en numerosos artículos periodísticos como “Se referían al asadito”, publicado el 30/07/08 en Página 12, donde relata la declaración del represor Víctor “Lindoro” Olivera durante su indagatoria en la megacausa referida al emblemático Centro Clandestino de Detención y Exterminio de la dictadura genocida (1).