Les está faltando un muerto…

NORBERTO GANCI 6

Por Norberto Ganci, Director de "El Club de la Pluma"

 

La historia de las luchas sociales por alcanzar metas, hacer valer derechos, defender la integridad, la vida, el trabajo, etc. está regada con la sangre de mártires que sostuvieron sus ideales hasta la muerte.

Lamentablemente es larga la lista con los nombres de quienes entregaron sus vidas en defensa de sus ideas, de sus convicciones. Una lista que, a medida que el tiempo transcurre, va en aumento. Se generan ídolos, consignas, relatos, poemas, canciones para recordarlos, para hacerlos volver en cada instancia que convoca a una nueva lucha.

Los Mártires de Chicago, los Mártires del 28 de Agosto de 1924 (1), Irene Salvador Grados de Lino, la primera mujer peruana mártir de las luchas político-sociales del Perú (2), los desaparecidos en América durante las diferentes dictaduras, Mariano Ferreyra, Maximiliano Kosteki, Darío Santillán, nombres y apellidos, denominaciones que indican un lugar, una fecha, un motivo de lucha, ideas, convicciones… Es larga la lista, muy larga para nuestro pesar…

Algo que podemos destacar es que, en la mayoría de estas instancias en donde hemos padecido la muerte, fueron fundamentalmente personas vinculadas al campo laboral, obreras/ obreros (también hubo campesinos, estudiantes, originarios…) asesinados en nombre de incontables nombres que refieren a la miseria, a lo peor del individuo: el progreso, la estabilidad, la ciencia, el territorio, las leyes, etc. un título para cada justificación de los crímenes cometidos contra los pueblos…

Desde la institución eclesiástica hasta las demás formas de poder en el planeta, imponiendo sus pretensiones de dominación, control y miseria, han  desarrollado la macabra maquinaria de muerte que nos han llenado los días, meses y años con lamentables, tristes efemérides que recordar. No sólo para no olvidarlos, a nuestros mártires, sino para intentar que esas historias no vuelvan a repetirse…

En la provincia de Córdoba, Argentina, uno de los frentes de lucha se está librando en el Acampe en Malvinas Argentinas, localidad que le ha abierto las puertas, con la complicidad del gobernador José Manuel De la Sota y el intendente de esa ciudad, Daniel Arzani, a la genocida Monsanto que intenta construir una planta, una de las más grandes del mundo.

Integrantes de distintas agrupaciones, vecinos, autoconvocados, militantes comprometidos con la vida fueron construyendo en ese frente de lucha, un espacio de aprendizaje, de construcción alternativa, de esperanza en otra realidad posible.

El ciudadano Kane // El ciudadano Fort (APE)

Alfredo Grande

Por Alfredo Grande


"Al mal tiempo, mala cara. Para la buena cara, es necesario mejores tiempos"

(aforismo implicado)

 

(APe).- Orson Welles filma en la década del ‘40 la que dicen es la mejor película en la historia del cine: “El Ciudadano”. Nominada a varios premios de la Academia de Hollywood, obtuvo al de mejor guión. Si bien el personaje del ciudadano Kane remite al magnate de las comunicaciones, Hearts, también tiene elementos autobiográficos del propio Welles. Ratificando que la historia se repite como grotesco, hace pocos días fallece el ciudadano Fort. Un personaje de ficción remite a una persona real, en el caso de Kane, y una persona real termina remitiendo a un personaje de ficción, en el caso de Fort.

Oponer ficción y realidad ya no es posible. No solamente porque la realidad virtual implica necesariamente la virtualización de la realidad. La prueba de realidad es lo único que nos permite diferenciar entre pensamiento y delirio, entre percepción y alucinación. El dilema es que la cultura represora anula, amputa, decapita, la prueba de realidad. El “miente, miente, miente, que algo quedará”, demostró ser demasiado acotado. No quedó algo: quedó todo. Y la mentira no es solamente lo opuesto a la verdad. Se puede mentir con la verdad. Se llaman mentiras piadosas. Que también pueden ser mentiras nada piadosas. Incluso profundamente crueles.

Desde el techo

Algunos llaman a esto “nacionalización de YPF” ocultando lo que luego aparece como “indemnización sin anestesia”. Si el kirchnerismo aparece como un relato, luego de la debacle política de las últimas elecciones, más allá que no haya sido una catástrofe electoral, el relato ahora es purísima ficción política. Como no hay prueba de realidad, porque sin ir mas cerca, tenemos cláusulas secretas en los acuerdos salvadores de la patria, lo ficcional ocupa comodamente el centro y el costado de todas las escenas. Es la diferencia entre el ciudadano Kane y el ciudadano Fort. La construcción de un imperio informático desde los cimientos no es lo mismo que un imperio informático se construya desde el techo.

Kane construyó lo que luego terminaría siendo su propia destrucción. Fort no construyó aquello que termina siendo también su destrucción, pero ni siquiera pudo saber, y nosotros menos, si por lo menos era propia. En Kane el deseo tiene la desmesura del genio. En Fort el mandato se impone aún cuando pretende ignorarlo. En Kane se hace evidente de que hay deseos que no pueden contenerse en una sola persona. El genio creador si no inventa los dispositivos necesarios que contengan y amplifiquen su llama, se consume en su propio fuego.

Intelectuales 9 - Entrevista a Eduardo Sartelli, por Andrés Sarlengo (Contrapuntos)

“Ser intelectual es dirigir”

Eduardo Sartelli

Eduardo Sartelli es Doctor en Historia y docente en las universidades de Buenos Aires y La Plata. Es autor -entre otras obras- de La Cajita Infeliz. Por eso es otro de los elegidos para reflexionar sobre el rol de los intelectuales a lo largo de la historia y el presente.

Osvaldo Bayer en el prólogo de la 4ta edición del mencionado libro es categórico: “Entonces, ¿quién domina? El poder económico. No nos mintamos con esto de que vivimos en una democracia. Es nada más que elegir entre dos o tres partidos según cuál tiene más slogans en televisión. Dice el libro: “El desconocimiento de la totalidad es la clave de todo el asunto”. Entonces, hay que estudiar cómo se mueve nuestra sociedad democrática capitalista, para entender quién tiene el poder (1)”.

Indefectiblemente, esa es una de las cuestiones principales: quiénes nos dominan y cómo lo hacen.

Sartelli responde sobre tales y esenciales problemáticas en la siguiente entrevista para CONTRAPUNTOS porque “la realidad no se ve a simple vista” (1).

AS: -¿Cómo definiría a un intelectual en estos tiempos “posmodernos y/o líquidos”?

ES: -Un intelectual es lo mismo hoy que ayer: un elemento de dirección. En toda sociedad de clases, lo primero que se separa es la función de dirección de la de ejecución. En eso consiste, en ultimísima instancia, el poder: en dirigir el trabajo ajeno. El poder comienza como una función social, la función de dirección. De allí la supremacía que en todas las sociedades de clase se otorga a las cualidades intelectuales. De allí la supremacía del cerebro (o del corazón) frente a la mano. De allí el desprecio al trabajo manual. Ser intelectual es dirigir. Los intelectuales ejercen la función de dirección. Dirección técnica, dirección política, dirección moral. En un comienzo, todas ellas se encuentran reunidas en la misma persona: el jefe dirige los trabajos de cosecha, irrigación, etc., regula las relaciones entre los miembros y entre la comunidad y el exterior y establece las normas de lo bueno y lo malo, de lo justo y lo injusto, de las jerarquías necesarias que bajan del cielo mismo como tabúes, mitos y dioses. El propio desarrollo social obliga al desdoblamiento de funciones y la incorporación de nuevas capas sociales al cumplimiento de las mismas.

Existen diversas formas de dirección. Dirección técnica: toda clase requiere especialistas en sus diferentes funciones, desde las militares a las industriales. Es la primera dirección que se desglosa y da lugar a las figuras del guerrero, el ingeniero y el escriba. La segunda es la dirección política: un cuerpo especializado que ejerce la dirección de las relaciones que vertebran el poder a lo largo de toda la sociedad, pero en particular entre la clase dominante y la dominada: el político, el tribuno, el sindicalista. Entran aquí desde el presidente de los Estados Unidos hasta la manzanera duhaldista, desde el santo rey de Francia hasta Hugo Moyano. El último desdoblamiento construye aquellas figuras más cercanas al sentido común sobre el intelectual y que corresponden a la dirección moral: el cura, el periodista, el filósofo. Si la primera es una dirección de personas a través de cosas, si la segunda es la dirección de personas a través de personas, la tercera es la dirección de personas a través de ideas.

Así como se distribuyen las funciones de dirección, los intelectuales se ordenan en jerarquías, desde aquellos que parecen más descolgados del mundo material (filósofos, jerarquías religiosas) hasta los que habitan los lugares más prosaicos (maestros, punteros de barrio, gerentes de local de McDonald’s). Lo que caracteriza a los más encumbrados, a los que Gramsci llama “orgánicos”, es su capacidad para “pensar” (dirigir) los problemas más generales de una clase. Son “la reserva moral”, como Ernesto Sabato. O los que “realmente saben”, como Cavallo. O los que “tienen la manija verdadera”, como Duhalde. Cuando todas esas cualidades se juntan en un solo individuo, estamos frente a un portento histórico, un verdadero “padre de la patria”. Cualidades que en la Argentina pocos pudieron ejercer indiscutidamente: Rosas, Irigoyen, Perón, Roca.

Lo que caracteriza a la situación actual no es ninguna “liquidez” sino la fragilidad de la hegemonía burguesa junto con la debilidad de la política obrera. Carente de toda promesa a cumplir, dada la crisis rampante que se abate sobre el mundo, la burguesía no puede generar consensos poderosos, lo que se refleja en la incapacidad de sus intelectuales para actuar como dirección, sobre todo “moral”: no hay lugar para los Kennedy, los Gandhi, los Aron. Al mismo tiempo, la clase obrera no tiene todavía la energía suficiente como para postularse como salida a la crisis, de modo que tampoco tenemos Sartres, Guevaras o Marcuses.

AS: -¿Qué ha pasado con los intelectuales en estos años que se preocupan poco por el mundo de los trabajadores y los sectores populares?

ES: -Como se ha dicho, hay intelectuales burgueses e intelectuales proletarios. Los burgueses se han preocupado mucho de los trabajadores: detrás de “problemas” como la “inseguridad”, la “marginalidad”, la “inestabilidad política”, el “terrorismo internacional”, la “pobreza” o el “hambre”, el “narcotráfico”, la burguesía ha producido una enorme masa de conocimiento sobre la clase obrera. Por el contrario, los intelectuales revolucionarios han estado más lejos de estas preocupaciones. La razón se deriva de la respuesta anterior: la burguesía no consigue controlar una situación social que la desborda permanentemente y que se le aparece como peligro que no puede conjurar porque la crisis le quita recursos y magnifica los problemas. Por eso todas sus preocupaciones son básicamente negativas y sus propuestas casi siempre puramente represivas. Los intelectuales ligados a la clase obrera recién ahora comienzan a recuperarse de la derrota histórica que sufrieron, junto con la clase obrera, durante los años ’70 y ’80. Recién ahora comienza un proceso de reconstitución y rearmado intelectual que intenta revertir la depresión que se abatió sobre ellos durante los ’90, década de la caída del muro, de las incertezas, época en la que, para decirlo en palabras de Eduardo Galeano, el intelectual marxista se sentía como “un niño perdido en la tormenta”. Todavía tiene mucho para andar, sobre todo para sacar a la teoría revolucionaria de la confusión actual provocada por la emergencia de los bonapartismos latinoamericanos y su supuesto “izquierdismo” (Chávez, Evo, Kirchner).

AS: -¿Ve que los sindicatos y las organizaciones populares apuestan por la formación política - teórica?

Entrevista al Dr. Omar Guerra, sobre la reforma al Código Civil, por Sandro Arrién (Otra Mirada)

Dr. Omar Guerra

El Ex Defensor de Pobres y Ausentes de Venado Tuerto explicó los puntos más relevantes del controvertido proyecto de unificación del Código Civil con el Código de Comercio que se está tratando en el Congreso Nacional.

Propiedad, tierra, adopción y divorcio fueron algunos de los temas tratados durante la entrevista que le realizó Sandro Arrién para su programa Otra Mirada que se emite por FM Radio Unión, de San Eduardo, provincia de Santa Fé.

Entrevista a Raquel Zoppi, de ENDEPA (3ª parte), por Sandro Arrién (Otra Mirada)

ENDEPA

Hoy les acercamos la última parte de la extensa entrevista a la religiosa Raquel Zoppi que le realizara Sandro Arrién, para su programa Otra Mirada que se emite por FM Radio Unión, de San Eduardo, provincia de Santa Fé.

Durante la misma, abordaron las cuestiones referidas al enfrentamiento de la cosmovisión aborigen con nuestra cultura capitalista e individualista; la convivencia entre los Mbya, enmarcada en la monogamia y el derecho consuetudinario, al igual que la referida al destierro y el monoteísmo de este pueblo originario que forma parte de los guaraníes.