El foco temático del Club de Madrid

Martín Santos

Martin Santos ante retrato de AUV

Fuente: Internet

Alberto Pinzon Sanchez

Por Alberto Pinzon Sánchez

Bajo el foco temático “Paz en Colombia y Democracia en Cuba y Venezuela”, este 26 de agosto, concluyó en Bogotá el evento geoestratégico trascendental para la América Latina y Caribeña, organizado por la reconocida organización trasnacional Club de Madrid, que tiene como consignas centrales “abordar los desafíos globales desde una perspectiva democrática, apoyando los procesos de transición y consolidación democrática”. (www.clubmadrid.org/es)

Exclusiva organización global conformada por más de 70 expresidentes de países y figuras emblemáticas del credo neoliberal global, que tanto bien le han hecho sus pueblos y a la humanidad, como los españoles Aznar, Felipe González, Javier Solana, el ruso Mijaíl Gorbachov, el griego Papandreu; los “latinos” Henrique Cardozo, Sebastián Piñera, Alejandro Toledo, Vicente Fox, Sanchez de Lozada, Oscar Arias, y los colombianos insignes como Belisario Betancur, Cesar Gaviria y Andrés Pastrana.

No veo la necesidad de aclarar cuál es “la perspectiva democrática” que promueven ni cuáles son las oportunidades de negocios, ni las reformas neoliberales que generan procesos de transición (en Cuba y Venezuela) hacia la democracia de ellos. En cambio sí deseo decir que quien representó al gobierno colombiano en aquella reunión fue el delfín oligárquico Martin Santos, hijo del actual presidente JM Santos y quien no es ex presidente sino, dios mediante, será futuro presidente de los colombianos. Créanme; no es una fuga hacia adelante. (Ver http://caracol.com.co/radio/2015/08/24/nacional/1440420426_705791.html)

Después de ver las reacciones ante el golpe preventivo dado por el gobierno Venezolano al paramilitarismo (exportado desde Colombia) y el nivel de ira con el que han reaccionado los expresidentes colombianos miembros de tan exclusivo club global, como Betancur, Gaviria y Pastrana, pidiendo la salida de Colombia de Unasur, el retiro de Venezuela del proceso de paz en Cuba y demás majaderías electoreras complementarías a las payasadas agresivas de AUV.

Y después de comparar los “focos temáticos” citados al inicio de este escrito; a muy pocos les puede quedar duda de la íntima y profunda relación existente entre los procesos de paz en Colombia, las elecciones próximas en Venezuela y el proceso de normalización de la relaciones entre los gobiernos de Cuba y EE. UU., que se debieron discutir intensamente en aquel club como “grandes oportunidades de negocios democráticos”. Tampoco debe quedar duda de que la Inteligencia Militar venezolana debió tener noticia de lo que allí se cocinaba y por tal razón apresuró el golpe preventivo que acaba de dar en la frontera colombo venezolana.

¿Cuál fue la respuesta del presidente Santos y de sus “heroicas” Fuerzas Militares encargadas (según la constitución vigente de defender las fronteras y la integridad territorial de Colombia) ante tanta sorpresa?

Primero, desconcierto. Sus héroes de la patria están “empantanadas” resolviendo asuntos fronterizos con el Ecuador en Putumayo y Nariño. Con Panamá en el Urabá y el Darién. Y con Venezuela en el Catatumbo y el Perijá. Luego, entendiendo la responsabilidad que tiene su administración neoliberal como “exportadora de colombianos miserables y desplazados”, no solo a Venezuela sino a todos los demás países limítrofes, a Europa y sobre todo a los EE. UU., pidió una “salida diplomática”. Loable

Héctor Llaitul: “La política actual del Estado capitalista favorece al fascismo en el sur de Chile”

Coordinadora Mapuche Arauco - Malleco

Andrés Figueroa Cornejo

Por Andrés Figueroa Cornejo

Llaitul HéctorAprovechando una breve visita a Santiago, el vocero de la combativa organización mapuche Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul, (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=200505) se refirió a la contingencia tanto en la región de La Araucanía, como en Chile en general, marcada por la reciente manifestación de los propietarios de camiones del pasado 27 de agosto, la militarización del territorio mapuche, y los fundamentos y claves de la resistencia de los originarios/as. Antes de iniciar la entrevista, Llaitul manifestó su solidaridad profunda con la lucha de los pueblos originarios del Continente, de Ecuador, de Argentina y en especial “con el peñi Félix Díaz” de la comunidad Qom de Formosa, que en estos momentos conduce un acampe desde hace más de 5 meses en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires con el propósito de ser escuchado por las autoridades centrales de ese país (http://www.anred.org/spip.php?article10518).

AFC: -El gremio de los dueños de camiones, vanguardia e instrumento histórico del capital y la minoría opresora en Chile, acaba de hacer una demostración de fuerzas, llegando hasta la propia casa de gobierno en la metrópolis, sin dejar de recibir, por cierto, el explícito menosprecio de la inmensa mayoría de la población, independientemente de su simpatía o antipatía con la administración ejecutiva de turno. ¿Qué significado político contiene un hecho que está lejos de resultar un mero incidente?

HL: -El vocero de ese gremio, Sergio Pérez, es propietario de más de 60 camiones. No se trata de trabajadores. La manifestación viene a ratificar lo que la CAM señala hace tiempo: la manifestación de los dueños de camiones se inscribe en un proceso que es resultado del aumento de la contradicción entre la lucha de las comunidades mapuche por nuestros derechos políticos-territoriales en el Wallmapu histórico o La Araucanía, y los sectores dominantes en la región. Es preciso aclarar que este gremio representa las franjas más recalcitrantes, conservadoras y ultraderechistas de todo Chile, y que cuenta con un bastión añoso y significativo en zona de La Araucanía. Al respecto, nosotros planteamos que la construcción del Estado-Nación chileno se reafirmó y se reafirma en la ocupación de nuestros territorios.

AFC: -¿A qué te refieres?

HL: -A que de manera estructural, el Estado de Chile tiene su origen en la violencia y el genocidio. A partir de esa realidad surgen las castas dominantes y nuestra propia condición de pueblo oprimido. Lo que vemos hoy es la continuación histórica de la oligarquía. Ahora bien, el gremio de los dueños de camiones sólo es el Caballo de Troya de los grupos de poder, y en particular de la industria forestal.

AFC: -¿Cómo se ilustra el tonelaje de la explotación forestal?

HL: -Sólo una de ellas, la Forestal Mininco del grupo Matte (https://es.wikipedia.org/wiki/Empresas_CMPC), tiene a más de 1.500 comunidades mapuche sometidas. Y el grupo Matte es uno de los holding empresariales colonialistas más ejemplares que existen no sólo a nivel económico y financiero, sino que político, educacional, comunicacional, ideológico, etc. El capital impone sus fueros en todas sus dimensiones. Que compre políticos es parte de su movimiento y continuidad colonial simplemente. Asimismo, los Matte y otros grupos económicos no aparecen públicamente. Para ello usan a los propietarios de camiones, entre otras expresiones. También está el Partido Unión Demócrata Independiente (UDI). Por eso a través de sus dirigentes están pidiendo que se imponga el Estado de Excepción en La Araucanía, fiscales especiales contra los mapuche en lucha, y hasta han inventado que tenemos vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

AFC: -¿Cuál crees que será el próximo paso del capital y la ultraderecha?

HL: -Superiores políticas represivas en La Araucanía. Lo medular es que con estos acontecimientos se pretende legitimar la militarización del territorio mapuche. Las forestales están empleando como guardia pretoriana de sus explotaciones a carabineros de Chile. Entonces enfrentamos una estrategia ofensiva mucho más amplia que un espectáculo gremial. La protesta de los dueños de camiones abre una brecha en el gobierno con el fin de favorecer un avance del fascismo en el sur del país.

Las causas de la caída del ex intendente Huenchumilla y su significado político

AFC: -¿Qué lectura haces de la remoción del ahora ex intendente regional de La Araucanía, Francisco Huenchumilla, justo antes de paro gremial camionero (http://radio.uchile.cl/2015/08/25/ejecutivo-destituye-al-intendente-francisco-huenchumilla)?

HL: -Para nosotros el democristiano Huenchumilla es un miembro de la vieja guardia de la Concertación, ahora Nueva Mayoría. Siempre lo vimos como a alguien que ofrecería garantías a la gobernanza ultra liberal en la zona. Eso sí, Huenchumilla nos pareció interesante cuando a nivel de discurso, recogió algunas demandas mapuche para reposicionarse como figura en la zona.

AFC: -¿Por qué existen agrupaciones mapuche que hacen una diferencia más notable entre el expulsado Huenchumilla y el nuevo intendente Andrés Jouannet Valderrama (DC)?

HL: -Huenchumilla, en efecto, dijo que, de algún modo, había que replantear el rediseño territorial, tocando ciertos intereses de las forestales. Luego lo matizó mucho más, siempre beneficiando al empresariado. También señaló que era preciso ‘conocer al mundo mapuche’ para enfrentar la causa mapuche. De cualquier forma, el discurso de Huenchumilla no era muy distinto al emitido durante la campaña presidencial de Bachelet. Hablar de un “Estado plurinacional” para la CAM tampoco tiene mucho sentido porque no nos garantiza la devolución territorial ni la autonomía de los pueblos originarios. Estados Unidos y Canadá, por ejemplo, son Estados plurinacionales, pero sus pueblos originarios jamás han dejado de estar sometidos.

AFC: -Entonces para la CAM, ¿por qué cayó en desgracia Huenchumilla para el gobierno?

HL: -Porque Huenchumilla en el documento de su propuesta expresó poner límites a la prolongación del Decreto Ley 701 (http://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=6294) dictado en la tiranía pinochetista, que avala al negocio forestal. El DL 701 permitió y permite la entrega estatal de tierra y dinero al empresariado para que explote y deprede el territorio sureño como quiera, que es precisamente lo que ha hecho. Hace poco más de un mes, entre gallos y medianoche, la cámara de diputados aprobó la prórroga del DL 701 (http://resumen.cl/2015/07/prorrogan-la-vigencia-del-dl-701-hasta-2018/). Estamos hablando de un Decreto Ley que fue hecho a la medida de los intereses de las forestales por la dictadura en octubre de 1974 y que acaba de ser refrendado por el conjunto de los parlamentarios de todo el sistema de partidos políticos, Nueva Mayoría y Alianza. Esto es una nueva traición a la Nación Mapuche. Cuando Huenchumilla indicó en su propuesta que el DL 701 no debía ser aprobado en los términos en los que se hizo después, selló su suerte.

AFC: -Esa fue una de las causas fundamentales de la destitución de ex intendente Francisco Huenchumilla. ¿Qué ocurre en materia de expropiaciones de terreno?

HL: -En este momento existen tres formas de recuperación de tierras. La establecida por la gobernanza ultra liberal, genocida e instaurada por la Ley Indígena con la entrega de tierras y de agua a través del mercado, y donde se genera la especulación financiera sobre el valor de la tierra. Otra es desempolvar el tema de las expropiaciones, justa, menos justa, depende, y con criterios de Estado. Y la última es la que nosotros planteamos y que consiste en el control territorial directo. Al respecto, Huenchumilla fue claro en optar por la primera forma. En fin, el resultado es que en ningún momento se trata de debilitar al capitalismo, sino por el contrario. Con los recursos que se llevan las forestales, producto de tierra robada, expropiada y depredada, esa industria sigue haciendo negocio en el Wallmapu, en Brasil, Uruguay, Argentina, etc.

Bajo este contexto, Huenchumilla propuso que la devolución de tierras no debía ser tan exclusiva de los predios particulares, sino que era preciso comenzar a tocar algunos intereses de las forestales, gradualmente, con los representantes de las forestales, etc. Sin embargo, si Huenchumilla lograba provocar la concesión y devolución de algunas tierras, hoy propiedad de las forestales, se sentaba un precedente muy importante en el rediseño territorial. Evidentemente, eso no fue aceptado por las forestales. Ambos hechos provocaron la "quitada de piso político" del ex intendente.

Ahora bien, la salida de Huenchumilla es un síntoma nítido de la supremacía general de las grandes corporaciones en Chile y de la ultraderecha, en cómo se han ido desenvolviendo y en qué terminarán las reformas del programa de Bachelet. El golpe de timón proviene del Ejecutivo y muy particularmente de la cartera del Interior y su ministro, el DC Jorge Burgos. Es decir, la reflexión y el accionar capitalista  se resume en que si las modificaciones moderadas comprometidas por la Nueva Mayoría son revertidas en el caso mapuche, igual cosa pasará con el resto de las reformas (educacional, laboral, sanitaria, etc.). Y las corporaciones triunfaron. Estamos frente a una guerra de baja intensidad del empresariado contra los pueblos, donde la militarización de La Araucanía se efectúa a través de la policía militar y donde el factor de inteligencia política está jugando un papel cardinal.

El ministro Jorge Burgos y la ultraderecha

AFC: -¿Quién es el ministro del Interior, el democristiano Jorge Burgos?

2ª entrevista a Ana Belén Montes desde su celda en una prisión de EE. UU. (II) (La Mala Palabra)

ABMONTES

Por Conte Nieves *

Como lo prometido es deuda aquí les participo la continuación de la segunda entrevista con Ana Belén Montes y les adelanto un secreto: seguiremos informándole sobre ella, su estado de salud y la inmensa injusticia que comete el gobierno de Estados Unidos al mantenerla en prisión.

Les dejo con Ana Belén Montes.

CN: -Nos interesa tu valoración sobre la candidata a la presidencia por los demócratas, Hillary Clinton. ¿Qué piensas?

ABM: -Admiré a la Clinton porque como mujer se ha desenvuelto siempre de forma “independiente”, hasta donde las presiones políticas de sus diferentes posiciones se lo han permitido. En su juventud se acercó al movimiento progresista de esa época y, por lo general, tanto en Arkansas, cuando Clinton (esposo) era gobernador, como posteriormente en la Casa Blanca estuvo involucrada en temas de carácter social. Es una abogada capaz. Otra cosa fue Hillary como Secretaria de Estado, posición en la que mostró una cara diferente a su vida anterior. Es una política del sistema, más a la derecha, el centro o la izquierda, pero forma parte de la institucionalidad política norteamericana.

CN: -Durante una visita a la ciudad de Miami hizo las siguientes declaraciones sobre Cuba, mencionando entre otros aspectos: “No podemos mantener por más tiempo una política que no ha fructificado. Tenemos que aprovechar el momento. Debemos apoyar los cambios en una isla que los necesita desesperadamente”…”Es necesario terminar con el embargo a Cuba…sustituirlo por un acercamiento inteligente que le de poder a los negocios de cubanos, a la sociedad civil cubana y a la Comunidad Cubano Americana, para que estimule el progreso y mantenga la presión sobre el régimen…”

ABM: -Es más de lo mismo. Conozco el pensamiento político norteamericano por dentro. Mira, han perdido tres batallas. La primera fue la guerra contra Viet Nam. La segunda la derrota en “Bahía de Cochinos”. Y la tercera es la aceptación por el presidente de Estados Unidos el 17 de diciembre de 2014, que la política de mí país frente a Cuba en estas cinco décadas fue un fracaso. Esta última es otra guerra perdida.

Como norteamericanos al fin quieren lograr sus propósitos y no dar el brazo a torcer; pero perdieron nuevamente. Ahora a ustedes se les abre una nueva guerra. No verlo así sería un grave error. Además de las dos guerras ganadas por Cuba, ustedes llevaron a los norteamericanos a sentarse en la mesa de conversaciones para el fin de la guerra en Angola. La isla ha sido un ejemplo político para muchos países. Si me pongo a pensar más profundamente, los gobiernos de Estados Unidos siempre han perdido en la lucha frente a ustedes, que no tienen recursos naturales, que están bloqueados, que han sido hostigados permanentemente en todos los órdenes. Luego, ustedes han ganado muchos más combates que los mencionados.

La estrategia de la revolución cubana para enfrentar esta nueva estratagema (La Polilla Cubana)

Embajada EEUU en Cuba

Embajada de EE. UU. en Cuba

ernesto-escobar-soto

Por Ernesto Escobar Soto *

Foto: Gentileza Radio Habana Cuba

Se requiere la creación de un entorno cada vez más democrático donde se estimule la crítica revolucionaria, el debate franco y se escuchen las sugerencias del pueblo para hacer realidad lo que expresara Fidel de "cambiar todo lo que deba ser cambiado"

El proceso de restablecer las relaciones entre Estados Unidos y Cuba es sin duda un hecho positivo y abre nuevos caminos que beneficiará a ambas partes, si se conducen de manera respetuosa y civilizada.

La primera de las acciones del gobierno de EE. UU., ha estado dirigida a intentar mostrar como que la virtual guerra sostenida entre Estados Unidos y Cuba ha sido responsabilidad compartida entre ambos países. Esto no es casual. Repito lo que hace poco sobre este tema dijera Silvio Rodríguez en su blog Segunda cita: “la historia no se puede olvidar”. Y es una verdad histórica que las relaciones de EE.UU. con Cuba se rompieron hace 56 años por decisión del gobierno estadounidense. Negar que Cuba es la victima, adulterar la verdad y querer comparar las numerosas agresiones de Estados Unidos con las lógicas reacciones defensivas de Cuba es una falacia inconsistente, ridícula o una apurada ingenuidad.

Cuba jamás ha agredido al vecino del norte. Ha sido el inmenso país, el más poderoso que haya existido en la historia del mundo el que ha intentado aplastar a uno de los países más pequeños del planeta por el hecho de destruir a su Revolución. Los pecados de la Cuba violentada jamás se podrán comparar con los del agresor.

Nos enfrentamos a retos que no por conocidos dejan de ser inmensos. Uno de ellos, de vital importancia, es el próximo cambio generacional de los dirigentes históricos de la Revolución y la imperiosa necesidad de mantener por encima de todo el poder revolucionario y la unidad.

Durante años destacados políticos, académicos y observadores internacionales, al igual que numerosos pueblos del mundo han dado fe de la significativa importancia de la Cuba socialista para el futuro de la humanidad. EE. UU., como imperio y gendarme del mundo capitalista está forzado a hacer todo, y por cualquier medio para revertir a la Revolución cubana. Puesto que por su hostil política se ven aislados internacionalmente, y no han logrado sus propósitos con el bloqueo económico y financiero, sus agresiones militares, el terrorismo, la subversión, los intentos de asesinato a los dirigentes de la Revolución, se ven forzados a modificar sus métodos. Por otro lado muchas empresas estadounidenses presionan a sus autoridades para lograr que se normalicen las relaciones, ya que ven a Cuba como un apetecible y virgen mercado donde invertir.

El restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos y el proyecto declarado públicamente de sus gobernantes de abatir a la Revolución por otras vías, nos pone a las puertas de una “avisada” e incuestionable guerra en el orden de las ideas, en el campo de la cultura, en el de las comunicaciones; en esta contienda se destaca como uno de sus pilares la atracción que ejerce su American Way of Life con su alto nivel de vida a unas pocas millas de nuestras costas.

Otras rutas anunciadas por ellos son el apoyo económico y la capacitación técnica que brindarán al creciente sector privado y cooperativo, el impulso al desarrollo de las telecomunicaciones cubanas -con la participación intencionada de sus corporaciones-, a los intercambios  de intelectuales y artistas, académicos y científicos, al progresivo arribo de turistas estadounidenses, a variadas formas de seducción específicamente para con la juventud y otros modos de su amplio arsenal de subversión política, en el que ocupan  un lugar importante sus empresas con su habitual forma de negociar, en la que intentarán corromper a nuestros funcionarios. No habrá institución, organismo u organización, gremio, comunidad, asociación, sector o capa social que no sea posible objeto de esta labor de espionaje, incitación, penetración, con el fin de dividir y desmoralizar al pueblo.

Las banderas que ya enarbolan impúdicamente para atacarnos en el marco de “una nueva política del buen vecino” son las de provocarnos con el espejismo de un modelo político “indefendible” y el supuesto respeto a los derechos humanos, la democracia, el pluripartidismo, la libertad de expresión. Y no olvidar que aun mantienen el bloqueo y la Ley de ajuste cubano, con todas las dificultades y amenazas para Cuba que esto conlleva.

En este proceso de restablecimiento de relaciones con los Estados Unidos, la dirección cubana ha sostenido una firme e inteligente posición de principios al dejar establecido que las decisiones de carácter interno no son negociables con los Estados Unidos y ha señalado claramente los objetivos de la Revolución Cubana: supresión del Bloqueo de Estados Unidos; cese de todas las formas de agresión a Cuba; respeto a nuestra libertad, soberanía y al tipo de sistema social y político que hemos escogido; compensación por las afectaciones y el sufrimiento al que han sometido al pueblo cubano durante más de 50 años, y la devolución de la base de Guantánamo.

Equidad, igualdad e igualitarismo: A propósito del VII congreso del PCC (La Polilla Cubana)

Cuba - Igualdad

Foto: Gentileza Rosa C. Báez

Darío-Machado-Rodríguez

Por Darío Machado Rodríguez *

El debate acerca de la justicia social, la igualdad y el igualitarismo, ha sido, es y será algo permanente en la sociedad cubana y gozará de primera prioridad siempre que no se abandone la orientación socialista de la construcción social y económica.

No está de más recordar que el tema es asaz complejo y que apenas se pretende con este artículo participar en el intercambio de ideas, en el razonamiento colectivo.

En un trabajo publicado en el periódico Granma hace unos 20 años, el 19 de marzo de 1994, titulado Firmeza de principios y cambio de mentalidad, se plantea: “Las medidas económicas que se requieren para el funcionamiento cabal de este principio (se refiere al principio socialista que reza: “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”) reclaman a su vez un cambio de mentalidad. Su aplicación hace emerger desigualdades reales, ya que las capacidades, habilidades, inteligencia y laboriosidad de la gente son objetivamente diferentes, aun cuando existan oportunidades iguales para todos.” Y más adelante: “Todos no podemos recibir lo mismo tanto porque no habría cómo hacerlo, como porque si lo pretendiéramos ello conduciría al inmovilismo y a la ineficiencia  (…) Debemos fijar en nuestras conciencias que las circunstancias han cambiado radicalmente y que el modo en que debemos continuar los objetivos socialistas y comunistas deben adaptarse a la nueva situación (1).”

Sean las circunstancias de mediados de la década de 1990, las de hoy ya adentrado el siglo XXI, como las futuras, el tema de la igualdad y de la justicia social,  debe ser objeto de sistemática atención.

La necesidad de esclarecer el significado de los términos

En el debate sobre la igualdad social los contenidos adjudicados a los términos empleados son difusos. No pocas veces se identifica igualdad con igualitarismo, o equidad con igualdad. Por ejemplo, he leído la frase “trato equitativo” entendida como el enfoque que toma en cuenta el ámbito social y condiciones de existencia de cada individuo, lo que confunde en mi criterio su significado  con el de igualdad social.

La confusión de los términos, su carácter difuso, obedece a la cercanía de los contenidos que tratan, lo que obliga en primer lugar a la precisión de los significados que se tendrán en cuenta cuando se mencionen los conceptos de equidad, igualdad e igualitarismo. Y una vez aclarados los significados servirse desprejuiciadamente de ellos para el análisis.

El término equidad (equidad social), que se emplea hoy con mayor frecuencia en lugar del término igualdad (igualdad social), es un concepto que se ha tomado de la jurisprudencia, pertenece al terreno del derecho positivo, al significar originalmente el grado de discrecionalidad que tiene un juez para dictar sentencia en los marcos del ordenamiento jurídico real, existente y vigente en un determinado Estado, o sea, el derecho establecido, codificado.

En relación con los conceptos producidos en el terreno de la economía política en la época actual, la equidad social aparece efectivamente tomando distancia de la igualdad social en su contenido y significado ético y acercándolo a las normas del derecho. Desde el punto de vista de las realidades y el ideal, propongo aceptar la gradación siguiente: equidad, igualdad e igualitarismo.

Cuando se habla de distribuir equitativamente, el principio que rige es el de la equidad, es decir, de aquello a lo que hay, de últimas, derecho reconocido legalmente (2).  En un sentido significa igualdad, pero con los límites en la legalidad establecida, es igualdad en la aplicación de la equidad. De hecho cuando se profundiza en el origen etimológico del término en la lengua castellana, las raíces griegas refieren la equidad como un derivado de la igualdad, pero también existe otra interpretación vinculada a la raíz εικοσ que significa “razonable o justo”.

La distribución bajo el concepto de equidad no es contraria a la moral pública, antes bien responde a la moral predominante en la sociedad. Eso es precisamente lo que avistó Marx cuando hizo la crítica al programa de Gotha al referirse a la sociedad que enrumba por el camino socialista como una realidad emergente del capitalismo y mantiene en lo económico, así como en lo intelectual y lo moral el sello de esa sociedad.

Sin embargo, lo anterior no obsta para enfocar la igualdad social desde un punto de vista ético, como algo que está más allá de la equidad social y a lo que puede aspirarse cuando hay un consenso de la sociedad lo suficientemente consciente y amplio.

Fuera del debate acerca de los significados y evolución histórica del término, en la actualidad el concepto de distribución equitativa se refiere a lo que está regulado jurídicamente y lo que está regulado jurídicamente en materia económica son las relaciones económicas existentes. De modo que en este plano referiremos la equidad a los niveles de igualdad social que están jurídicamente codificados, a partir de las condiciones del desarrollo económico de la sociedad y de los entendidos prevalecientes, en particular la psicología y lógica del intercambio de equivalentes.

La equidad aparece en este enfoque como el principio que asegura que las aspiraciones a la igualdad no mermen la eficacia del esfuerzo productivo, dadas las actuales condiciones de la división social del trabajo, el desarrollo tecnológico y la prevaleciente psicología y lógica del intercambio de equivalentes.

Igualdad social es algo superior, tiene una carga no solo económica y jurídica, sino, y principalmente, ética. Cuando hablamos de igualdad estaremos refiriéndola a otros ámbitos de la actividad humana. Puede incluso verse como el ideal aceptable para el largo plazo en nuestra sociedad, lo que no quiere decir que no se pueda ejercer en los límites que la realidad impone y, como se dijo arriba, cuando se tiene el consenso.

En consecuencia, hablar de “igualdad social” requiere su enfoque global, que debe incluir lo ético, lo político, lo económico, lo cultural. Reducirla a su argumentación desde el metabolismo socioeconómico solamente es un vicio tecnicista.

El igualitarismo es la hipérbole de la igualdad. Y obviamente, como principio universal resulta disfuncional en condiciones de la división social del trabajo actualmente existente y en construcción en la sociedad cubana, cuando el modelo económico en curso y para el futuro es el de una economía mixta con diferentes formas de propiedad sobre los medios de producción y servicios, y cuando predomina una psicología de intercambio de equivalentes. Ello no significa que no se puedan establecer algunas formas de distribución bajo un concepto igualitario, no solo por la carga de humanismo y justicia social que tengan, sin también por lo conveniente que resultarán para el desarrollo equilibrado y eficiente de la actividad social incluyendo naturalmente la económica.

El ejemplo de lo anterior lo tenemos en Cuba donde los niveles de educación y salud de la población constituyen una fortaleza fundamental para enfrontar los desafíos del desarrollo económico.

No olvidar el pasado (3)

En Cuba pre revolucionaria existían algunas de estas vías de distribución que se sustraían a la lógica del mercado y se practicaban como modo de coadyuvar a la estabilidad social y al decurso “normal” del metabolismo socioeconómico vigente, sin que llegaran ni remotamente a cubrir las necesidades de la población. Pero ni siquiera aquellas vías de distribución quedaban totalmente protegidas, pues no pocas prestaciones (en el terreno de la educación y la salud pública, por ejemplo) se veían invadidas por las prácticas clientelares que reflejaban la lógica mercantil de modo más o menos directo.

Muy frecuentemente las familias quedaban huérfanas de apoyo para educar y proteger la salud de sus miembros, quedando como únicas responsables frente a una realidad que les resultaba hostil.

Por otra parte, y siguiendo con el ejemplo de la educación y de la salud pública, el predominio de la propiedad privada alcanzaba a estos sectores y con ello funcionaba en estas actividades básicas de la sociedad la lógica del intercambio de equivalentes. Como resultado las minorías pudientes tenían acceso a estos servicios pagados y los demás tenían que acudir a los públicos insuficientes y a menudo contaminados por el clientelismo.

La condición de país capitalista dependiente y subdesarrollado subordinaba la mayor parte del esfuerzo productivo de la sociedad a los intereses del capital estadounidense y de sus socios locales, mientras que los propietarios de los medios de producción y de servicios no vinculados a estos intereses controlaban los resultados de casi todo el esfuerzo productivo restante, si se exceptúa la economía natural y los trabajadores independientes, recibiendo así los restos del pastel económico del país.

Aquella sociedad generaba numerosas deformaciones estructurales: monocultivo, mono exportación, diferencias abismales entre la ciudad y el campo, infraestructura deficiente, profundas diferencias sociales que, a su vez, aprovechaban los políticos de turno, reduciendo aún más los derechos de los más pobres con el clientelismo y el abuso de poder.

Al cubano pobre y necesitado de entonces le resultaba muy difícil cuando no imposible ascender, mejorar en la propia escala social que pautaba el mercado capitalista dependiente del país. La movilidad social “hacia arriba” era lenta y tortuosa, predominaba la inercia cuando no el empeoramiento de la situación social de las mayorías. La tiranía batistiana resultó ser “la tapa al pomo” del entreguismo de la oligarquía criolla a los intereses de los EE. UU.

En resumen, había en Cuba una minoría en posición social ventajosa y una mayoría presa del sistema con escasas posibilidades de mejorar sus condiciones de vida.

Las cifras a veces esgrimidas por algunos analistas sesgados acerca de la cantidad promedio de vehículos, televisores, transmisores de radio, etc. superior en la Cuba de entonces a la de muchos países de la región no puede ocultar la realidad de injusticia social que predominaba en el país.

Nada que no fuera ya explicado por Marx, cuando afirmaba en El Capital que el capitalismo -y más aún el subdesarrollado y dependiente- solo sabía desarrollar las tecnologías y los procesos productivos minando las fuentes originales de las riquezas: el ser humano y la naturaleza.

El principio que aportará la energía para mantener el rumbo socialista en Cuba, partirá de la realidad misma, de su constante esclarecimiento acerca del capitalismo que sufrimos y el que podríamos volver a sufrir si la sociedad deriva hacia el predominio en ella del mercado y de la propiedad privada. De regresar al predominio del mercado capitalista sobre nuestra sociedad, no se podrá esperar otra cosa como no sea la de pauperación social, el deterioro del ecosistema y la pérdida de soberanía e independencia.

Ahí volvería indefectiblemente Cuba en los planos económico, social y finalmente político, si la sociedad a través del Estado revolucionario y de la participación social real no va solucionando paso a paso en función de mantener regulada la acción del mercado, las contradicciones entre la propiedad social y la privada, el mercado y la planificación, el interés individual y el interés social, el interés nacional y el del capital de las trasnacionales, contradicciones que pueden y deben convertirse en oportunidades para superar social y políticamente al mercado.

Obviamente, todas las políticas y acciones en general realizadas en esta dirección deben ser objeto del consenso de la sociedad, de ahí que sea tan importante la labor ideopolítica sistemática, capaz de resumir la inteligencia colectiva.

Si algo puede definir hoy a alguien en Cuba como revolucionario y como marxista, es la convicción de que se volverá a las condiciones del pasado si la ideología y la política no juegan su papel en la sociedad, en primer lugar orientando los cambios en el metabolismo socioeconómico.

Sobre el punto de partida actual

Primero despejar el tema desde lo económico: