

Por Dick y Mirian Emanuelsson
Transcripción: Nechi Dorado
Crece la respuesta obrera y popular en Argentina contra la política abiertamente neoliberal del gobierno de Macri
El 24 de febrero se realizó en Argentina el primer paro nacional de los trabajadores del Estado en contra la política de choque del nuevo gobierno neoliberal que representa el electo presidente Mauricio Macri. El paro fue contundente. Mientras la policía hablaba de 50.000 manifestantes sólo en Buenos Aires; los convocantes, la federación sindical ATE (Asociación Trabajadores del Estado), hablaba de más de 100.000 argentinos en las calles.
La acción de las masas argentinas marcó para el nuevo gobierno que habrá confrontación si es que la política inicial con despidos masivos, represión abierta y brutal y servilismo a las transnacionales y los sectores especulativos financieros sigue.
Hablamos al día siguiente, con el secretario general de ATE, Hugo "Cachorro" Godoy, cansado pero contento del resultado del paro nacional y resumió: -Creemos que lo que tenemos que construir los trabajadores, es un nuevo tiempo. Creo que lo de ayer fue un paso en ese sentido, un humilde paso que aportamos, abrimos, los trabajadores estatales para defender nuestro derecho y ayudar a defender los derechos del conjunto del pueblo.

Hugo Godoy, secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE)
ENCARCELADO SIETE AÑOS DURANTE LA DICTADURA
Dick Emanuelsson (DE): -¿Por qué la gente dice cariñosamente "Cachorro" a Usted?
HG: -El sobrenombre Cachorro deviene de los años de la cárcel donde estuve preso durante la dictadura más de siete años, en los primeros años era el más chico y en el pabellón de presos políticos me pusieron "Cachorro" y ahí quedó.
DE: -Sobre el paro nacional de ayer, ¿qué conclusión podemos sacar, cuál es el saldo?
HG: -Fue importantísimo, porque como bien decías vos, el paro se extendió por todo el país y las movilizaciones estuvieron en todas las principales ciudades de nuestro país. Hubo movilizaciones tan impresionantes como las de la Capital Federal, frente a la Plaza de Mayo. la policía reconoce que hubo 50 mil personas. Se puede suponer que hubo más. Este paro, estas movilizaciones también fueron masivas en provincias como Entre Ríos, Córdoba, Neuquén, Santa Cruz; los trabajadores mineros en Rio Turbio ayer realizaron una jornada de movilización y de paro impresionante en la montaña en el extremo sur de nuestro país.
O sea que se demuestra que los trabajadores estatales no vamos a quedarnos con los brazos cruzados mientras nos despiden y nos quieren limitar la posibilidad de salarios dignos o nos amenazan con producir modificaciones en el sistema previsional para que las jubilaciones sean aún más bajas de lo que son.
Además queremos abordar la discusión del Estado en profundidad, porque hoy no se puede confundir modernización con despidos, modernización con salarios de hambre, modernización con precarización laboral. Hoy construir un Estado fuerte que esté al servicio de las mayorías populares requiere un Estado más democrático y más solidario y eso no se puede hacer con precariedad laboral.
PRECARIEDAD LABORAL MASIVA
HG: -Hoy en la Argentina la peor herencia que ha dejado el gobierno anterior es la precariedad laboral masiva. 95.000 trabajadores precarios en el Estado nacional; 600.000, si sumamos los trabajadores precarios de las provincias y los municipios. Ése es el del terreno fértil sobre el cual está rodando esta ola de despidos porque el presidente o los gobernadores dicen: “¡ no, son contratos que se terminan !".
No, son despidos porque hacen tres años, cinco años, 10 años, 15 años de trabajar en esa condición de precariedad laboral y por lo tanto, para nosotros son trabajadores de pleno derecho a lo que le corresponde, el derecho constitucional de la estabilidad laboral para los trabajadores estatales.
Así que estamos sumamente satisfechos, sumamente agradecidos porque hubo un arco de adhesiones, de solidaridades de diversas organizaciones populares muy grandes. Nosotros, los trabajadores estatales, cuidamos mucho el vínculo con nuestro pueblo porque cuando trabajamos en el hospital trabajamos cuidando los enfermos; en las escuelas, cuidando a los pibes; cuidando la higiene urbana, cuando limpiamos las calles o limpiamos las plazas públicas, o aportando al desarrollo científico en los laboratorios de investigación, o cuidando a las personas en el control aéreo de los aviones.
Por lo tanto, ese vínculo cotidiano a nosotros nos importa alimentarlo permanentemente porque los gobiernos, la estrategia que tienen es separarnos de la población, convertirnos a los trabajadores estatales en sinónimo de la burocracia, de la inoperancia, de la falta de accesibilidad a las respuestas que necesita la gente, cuestiones que se producen como producto de los gobiernos que administran el Estado, pero que los trabajadores todos los días tratamos de resolver esos problemas. Por lo tanto, sentimos como una cierta devolución de ese esfuerzo que realizamos con el apoyo solidario que hemos recibido de centenares de organizaciones de derechos humanos o de organizaciones sindicales, sociales. Así que es un balance importante favorable. Ahora la pelota como diríamos en el fútbol, la tiene el gobierno, es el que se tiene que dar cuenta, tomar nota de este masivo reclamo y esperamos que responda favorablemente.
DE: -Hay una crisis del movimiento sindical internacional; por una parte, debido de los ataques contra el momento sindical, pero también del modelo neoliberal que significa desregularización de los derechos laborales, nuevas legislaciones laborales que, de una u otra forma, intentan desarmar el movimiento sindical como organización de defensa de los trabajadores. ¿Cómo ha sido la vida sindical durante los 12 años de gobierno de Néstor y Cristina Kirchner y cómo se ve ahora con el nuevo gobierno de Mauricio Macri?
HG: -Yo creo que es una estrategia estructural. La desocupación, la subocupación o la fragmentación salarial son todos mecanismos que apuntan a dividir estructuralmente la clase trabajadora. Por eso es que, para nosotros, es muy importante entender que todo aquel que vive de su trabajo, que ha vivido de su trabajo o aspira a vivir de su trabajo, es un trabajador. Por lo tanto hay que construir un nuevo modelo de organización sindical que contenga ese conjunto de realidades.
Desde la CTA (la central obrera clasista en Argentina), desde la fundación, que fue algo que promovió nuestra organización es un intento, un aporte en ese sentido.
EL DIVISIONISMO DE LOS KIRCHNER
HG: -La política que desarrolló Kirchner y Cristina Fernández en los últimos dos años, fue de fragmentar, dividir a las organizaciones populares. Además de la fragmentación estructural, buscaron la fragmentación por vía de relaciones clientelares de favorecer a uno y perseguir a otros, y eso nos ha hecho mucho mal a todos. Es una de las razones por las cuales llegamos a este punto en que la herencia que ha dejado su gobierno ha sido Macri.
Macri es la herencia de Cristina Fernández y es por eso que, para nosotros, se abre una etapa nueva donde los trabajadores tendremos una enorme responsabilidad. Porque para resolver los problemas de nuestro pueblo hay que profundizar la democracia. Nosotros creemos que los males de la democracia se resuelven con más democracia. Esto quiere decir democratizar el Estado, hacer más solidario el Estado, pero también democratizar las propias organizaciones sindicales y sociales y políticas, y construir con un criterio de autonomía.
Si hay un mecanismo interno de partido que administran los gobiernos y que utilizan para producir fragmentación es cooptando, es incorporando algunos y persiguiendo otros y generando subordinación de las organizaciones libres del pueblo al partido de gobierno.
Nosotros creemos que es posible otro modelo, que es posible construir organizaciones libres del pueblo con autonomía de que se integren a la construcción de un Estado más solidario y democrático. Pero sin perder esa autonomía y que participemos activamente en la elaboración de las políticas públicas, es necesario que los trabajadores aportemos ideas, que se aporten propuestas porque nosotros estamos convencidos que es posible construir un Estado diferente. Un estado de servicio a las mayorías populares con protagonismo de las organizaciones libres del pueblo sin que se subordinen al partido del gobierno.
CTA y CGT
DE: -Si comparamos las dos centrales obreras como la CGT y ahora CTA, donde también está afiliado ATE, ¿qué es lo que distingue a las dos centrales obreras?
HG: -Hay un viejo modelo sindical que cree y practica que el único trabajador es aquel que está en blanco, que el desocupado no es trabajador, que el cuentapropista no es trabajador, que aquellos trabajadores que se organizan en un barrio informalmente para pelear para que haya cloacas, organizar la salud pública, para pelear por el medio ambiente; para nosotros, esos también son trabajadores.
DE: -Alrededor de un 40 % de la población son del sector informal en Argentina. Hace 20 años no era así.
HG: -Exactamente, el 40% de los que tenemos empleo somos precarios. Además, están los que no tienen empleo, están los que tienen un empleo cuentapropista, trabajan de changa, están los que viven de planes sociales y que algunos realizan educativas, otras tareas productivas. Hay un amplio sector de trabajadores en cooperativas, lo que nosotros llamamos economía popular o economía social. Entonces, todo eso tiene que organizarse. El viejo modelo sindical no lo organiza.
Por otro lado, hay un viejo modelo sindical que expresan la mayoría de los gremios que están en la CGT que es un vínculo entre la actividad sindical y la actividad empresarial. Tienes que ver que los mismos dirigentes sindicales son dueños de empresas tercerizadas en el Estado. Ayer hablaba con un compañero de la Unión Ferroviaria y me decía ¿cómo es el tema de la tercerización? Preguntaba, si gran parte de las actividades de los ferrocarriles son empresas tercerizadas. Algunos de cuyos dueños son dirigentes sindicales y los trabajadores están todos precarizados en esas empresas. Ese modelo sindical empresarial es otra diferencia grande que tenemos con el viejo modelo.
Creemos que en la Argentina se abre una nueva etapa para la CTA que tenemos que reinventar, crear nuevos caminos desde la CTA y que eso no va ser un tránsito, no se resuelve con un acuerdo de dirigentes entre 4, 5 10, 15, no se resuelve con el corto empleo de siglas. Se junta la sigla A con la sigla B. No, se requiere un proceso de profundo debate al interior de la clase trabajadora, de democratización, de las relaciones de encuentro en las calles para pelear, no hacer distingo en la pelea nuestra entre la pelea con el presidente Macri, que nos echa trabajadores; con Alicia Kirchner, la gobernadora de Santa Cruz, que también nos echa trabajadores pero que es del Frente para la Victoria (el frente electoral del kirchnerismo y aliados), en eso no se puede hacer distingo, lo que está primero es el derecho del trabajador.
En esta cosa nos vamos ir encontrando es un proceso que entendemos que en la Argentina lo de ayer (el paro nacional estatal) marca la enorme potencialidad que tenemos los trabajadores para ser protagonistas de transformaciones profundas, no solamente juntarnos. No queremos los despidos, juntarnos porque queremos construir un Estado diferente, una sociedad mejor.
DESPIDOS MASIVOS