3 de julio de 2001: Los paramilitares que controlan la mayor cárcel de Colombia, La Modelo, hacen detonar un petardo en la entrada al pabellón donde se encuentran principalmente guerrilleros de las FARC y ELN. Durante 24 horas fueron asesinados aproximadamente 30 guerrilleros. Las autoridades no hicieron nada en una lenta matanza durante los años 1996 - 2002. Ahora dice la Fiscalía que podría ser hasta 400 presos asesinados, picados y convertidos en comida para cerdos o tirados por el alcantarillado de La Modelo.
Por Dick Emanuelsson
Los testimonios de diez paramilitares y ex reclusos en la mayor cárcel de Colombia, La Modelo, han sacudido a la nación suramericana. Relatan cómo presos y víctimas de los paramilitares en La Modelo fueron picados en pedazos y tirados como alimentación a los cerdos o al alcantarillado. Según la Fiscalía Colombiana podrían ser hasta 400 las personas que fueron asesinadas y desaparecidas durante los años 1999 - 2002.
Como reportero acreditado en Colombia entre 2000 - 2005, fui testigo de cómo se expresaba el control paramilitar de La Modelo. El 2 y 3 de julio de 2001, los paramilitares en esa cárcel atacaron a los dos patios en donde se encontraban en su mayoría guerrilleros de las FARC y ELN así como también otros presos políticos, sindicalistas, líderes campesinos y populares. En la noche, entre esas dos fechas, fueron asesinados aproximadamente 30 guerrilleros. Los representantes de la prensa fuimos testigos de cómo los paramilitares hicieron detonar sus bombas en los portones de los patios donde se encontraban los guerrilleros, para poder entrar y ejecutar sus matanzas.
Poder mafioso paramilitar
Las fuentes nuestras decían que los paramilitares patrullaban juntos con los guardianes durante las noches en la cárcel de La Modelo, armados con fusiles AK - 47 y granadas de manos. Las autoridades carcelarias o estatales no hicieron nada por evitarlo.
Había también, en esa época, informaciones y denuncias de los presos, familiares y organismos de DD. HH. sobre desapariciones y asesinatos. Los jefes paramilitares vivían literalmente como reyes bajo un poder mafioso adentro de la cárcel más grande de Colombia, mientras la inmensa mayoría de los reclusos soportaban un régimen carcelario infrahumano.
Pero la mentira tiene patas cortas, como dice el dicho y ahora hablan los mismos paramilitares sobre el régimen de horror que los escuadrones de la muerte ejecutaban esos años.
“Un secreto a gritos”
"De lo que viví del periodo 1996 - 1999, y posteriormente lo que sucedió en el periodo 1999 - 2002, fue un secreto a gritos que sabían los presos, los familiares de los presos, la administración de la cárcel y del INPEC (Instituto Penitenciario y Carcelario). No hicieron nada para parar eso. El Molino de Sangre y Violencia se vivió gravemente entre los años 1996 - 2002", dice Rommel Hans Preciado Rodríguez, preso en La Modelo entre 1996-1999, quien fue víctima de un Falso Positivo Judicial y condenado por la “Justicia Sin Rostro”. En el fondo, lo decisivo para su encarcelamiento, fue su actividad como dirigente universitario en la Universidad Nacional en Bogotá y dirigente popular en Ciudad Kennedy también en Bogotá.
“Picados y sacados por el alcantarillado”
Cuenta que en el Patio 3, que era “el Patio de los Ricos” en la cárcel La Modelo, se llevaba a personas de otros patios y en el Patio 3 se las eliminaba.
"Ahora lo que están diciendo los medios en relación a ese fenómeno del 1999 - 2002, es que las personas eran picadas y sacadas en bolsas de basura o en recipientes con residuos para alimentar cerdos y que otros fueron picados y sacados por el alcantarillado, entonces, difícil será una investigación científica para dar con el paradero de estos restos o de estas personas", cuenta Rommel Hanz.
Caterina Heyck Puyana, directora de Articulación de Fiscalías Nacionales Especializadas, decía a la Revista Semana que "los horrores de lo que aconteció en esa cárcel deben ser analizados de manera penal por la Fiscalía, pero también necesitan de una reflexión profunda en la sociedad colombiana”, afirmó al contar algunos pormenores del que, posiblemente, sea uno de los casos más espeluznantes de la historia reciente.
“Desaparecían en canecas de aguamasa”
Para poder avanzar en la investigación, la fiscalía tiene diez paramilitares que han dado sus testimonios sobre cómo fueron exterminadas las víctimas de los paramilitares. El testimonio de uno de ellos es literalmente horroroso: "Primero le metían corriente a la gente. Al que no moría en los tanques de la corriente lo sacaban y lo desaparecían en canecas de aguamasa (sobras de comida)", contó el ex paramilitar a los fiscales y seguía "Los picaban, degollaban, ahorcaban, envenenaban o los atacaban a cuchillo. Eso hubo un revuelo a nivel nacional, me acuerdo tanto que eso salió por las noticias. El Inpec tenía un contrato con un señor de Soacha, de unas marraneras. Eso fue muy mencionado para el 2001, cuando encontraron un marrano chilingueando con una mano, este señor llamó a la prensa y eso fue noticia", contó en su aterrador relato en el que afirmó que, para esa época, se confirmó que los restos humanos provenían de las sobras de comida de La Modelo.
El descuartizador con su almádana picaba a las víctimas


