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Declaración a 10 años del asesinato de Darío y Maxi, por Agrupación Prisma - Organización Estrella Roja.

Declaración a 10 años del asesinato de Darío y Maxi


26 de junio de 2012


“Artículo 22- El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición.”


Constitución de la Nación Argentina.


“Una vez tuve una reunión con (Néstor) Kirchner, cuando recién había asumido. En realidad no me quería recibir pero ante la presión de la (coordinadora Aníbal) Verón me recibió, y me prometió que iba a investigar hasta las últimas consecuencias; no importaba el político que fuera, que iba a abrir los archivos de la SIDE y de la Policía Federal.


Pero en realidad no abrió nada. Lo único que entregaron, y después de mucho pedirlo, fue una carpeta de cuatro carillas con recortes del Diario Popular. No había nada, ni siquiera un trabajo de inteligencia. Del Gobierno Nacional no he recibido nada, y tampoco quiero nada. Si alguna vez han tratado de llevarme algunas personas hacia ellos en a base a (hace un gesto de dinero) pero no. No pueden ser tan hijos de puta de querer comprar la voluntad de un padre en base a dinero o un puesto de laburo. A Darío no lo voy a vender nunca.”


Entrevista a Alberto Santillán, padre de Darío. Revista Sudestada, diciembre 2009.


Al cumplirse el décimo aniversario del asesinato de Maximiliano Kosteki y Dario Santillán, desde la organización política Estrella Roja, decidimos encarar la elaboración de un documento que funcione como balance y a su vez permita introducir una serie de debates tanto políticos como en lo que respecta a lo organizativo. Si bien interpretamos avances cualitativos en el espectro de la izquierda argentina, entendemos que falta comenzar un debate que es de carácter decisivo para la coyuntura que se avecina y que no ha sido resuelto aún por las diversas tendencias, partidos, organizaciones, movimientos y colectivos que conforman el amplio mapa de los socialistas revolucionarios.


Para analizar el proceso de 2001 y la posterior recomposición de la democracia formal se vuelve necesario señalar de forma clara (y a la vez clarificadora) la conexión entre Menemato y el proceso iniciado a partir del 2003. La formación de un nuevo bloque histórico hegemónico  y con este su burguesía, permitieron luego de una profunda crisis político - económica, recomponer y reconfigurar las formas de dominación de una clase que no sólo funciona como bloque en el sentido de mantener intereses comunes, sino que se presenta como la garante de articular (y conciliar) los intereses colectivos.


El estallido del 2001 entendemos es generado en el marco de esta deshumanización de las relaciones sociales, el fin de la historia, el triunfo del liberalismo luego de la contra revolución armada y la instauración de regímenes absoluta y descaradamente pro imperialistas. Es en este sentido, que pretendemos encarar el problema de los diferentes estallidos y puebladas.  Los que hoy celebran “la vuelta de la política y la juventud”  tienen que saber que estos movimientos no sólo existieron, sino que, dos compañeros que representaban la lucha por trabajo en contra de la pobreza y la desocupación como emergentes generacionales de este proceso, fueron ejecutados a plena luz del día en plena movilización. Otra vez por la policía, otra vez por una caudillo peronista y decimos, otra vez, porque Fanchiotti no hace más que homenajear a lo “mejor” de la Triple A. Así las imágenes, así las cosas, ejecución por la espalda y heridos de muerte, arrastrados por las calles, Darío Santillán, Maximiliano Kosteki.


Kirchnerismo y la lucha de la izquierda


El Kirchnerismo ha dividido aguas dentro del campo de la izquierda revolucionaria, quienes han decidido adherir a la idea de anomalía han apoyado parcialmente a este gobierno reproduciendo su política de “avance parcial” hacia una transformación que no llega nunca.


Entendemos esto como la introducción de la ideología burguesa en la orientación de las organizaciones de izquierda. “Criticar lo bueno y apoyar lo malo” es tan viejo, que está presente en las discusiones y disputas ideológicas que dieron los clásicos del marxismo durante todo el siglo XX. El posibilismo y las teorías de empujar desde adentro (introducirse con un apoyo crítico en las arcas del estado) no son proposiciones novedosas sino que pertenecen a una tradición. Cada organización elabora una estrategia y aplica una táctica según crea conveniente en determinado momento, sin embargo es cuando la lucha apura, los bandos se clarifican, el idealismo retrocede y la imaginación teórica choca necesariamente contra la realidad de los enfrentamientos en las calles, en los barrios, en las fábricas o en las universidades.




La coyuntura actual signada por un período de reflujo y una recomposición capitalista provoca en las organizaciones una pérdida brutal de orientación política sumada a una pérdida de lo que Lenin llamaba “meditación”. La inmediatez provocada en la falta de desarrollo de una estrategia común sedimentada en el conocimiento de la historia argentina, de nuestro pueblo, de sus clases, sus fracciones y el interés de cada una de ellas actúa como si las fuerzas revolucionarias estuviesen a oscuras, a los tropiezos y sin saber a dónde va.


El saldo que hoy tenemos al respecto de todas las luchas que se han intentado dar por fuera de los cánones oficiales, es clara y concisa. Cualquier mínimo levantamiento ha sido reprimido brutalmente. Si realmente hubo un reforzamiento de los derechos humanos y democráticos, una vuelta de la política, un cambio de época; ¿por qué se han repetido en carácter crónico asesinatos a militantes populares calcados a los de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki?


Nosotros entendemos que las fuerzas represivas no son hombres individuales sino que son parte constitutiva del Estado. La función que cumplen sigue siendo siempre la misma. En esta cosmovisión en la cual mantener el orden es lo fundamental, poco importa si el reclamo es justo y goza de buenas razones para que sea escuchado, la respuesta de forma parcial o de forma total siempre es la misma: restringir, amenazar, persuadir o agredir a aquellos que estén reclamando. Cientos de efectivos pertenecientes a la dictadura militar se han reciclado en la misma institución policial o han conformado sus propias “agencias de seguridad”. La desidia y el desinterés por parte del estado con respecto a la re-desaparición de Julio López, las redes de trata, de narcotráfico, las barras bravas en el futbol, todos hechos que son pergeñados y realizados por la policía. Su razón de ser les permite moverse con soltura e incrementar sus capacidades mafiosas por lo tanto es lógico que sean el brazo armado contra los que militan por otra sociedad.


Fanchiotti caminando por las calles no es un extraño o algo que se le escapó a Kirchnerismo, es parte constitutiva de la burguesía y su Estado. Además, es un claro ejemplo de que la única forma de impedir que estas cosas pasen es la unidad de la izquierda y su acción común.



JUICIO Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES POLÍTICOS Y MATERIALES DE LA MASACRE DE AVELLANEDA.


DE DUHALDE A LOS KIRCHNER, 10 AÑOS DE IMPUNIDAD.


CARCEL YA A DUHALDE, SOLÁ, FERNÁNDEZ, VANOSSI, J. J. ÁLVAREZ.


BASTA DE REPRESIÓN, ESPIONAJE Y JUDICIALIZACIÓN, ABAJO EL PROYECTO X Y LA LEY ANTITERRORISTA.


JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS CULPABLES POR EL ASESINATO DE MARIANO FERREYRA.


EXIGIMOS JUSTICIA POR EL ASESINATO DE CARLOS FUENTEALBA, DE LOS HERMANOS QOM EN FORMOSA, POR LOS ASESINADOS EN LAS TOMAS DE TIERRAS DEL INGENIO LEDESMA, EN EL INDOAMERICANO, EN SANTIAGO DEL ESTERO, EN ROSARIO A PRINCIPIOS DE 2012, ASÍ COMO LA ULTIMA SEMANA NUEVAMENTE EN ROSARIO.


EXIGIMOS LA APARICIÓN CON VIDA DE JORGE JULIO LÓPEZ Y LUCIANO ARRUGA.


QUE LA CRISIS NO LA PAGUEN LOS TRABAJADORES NI EL PUEBLO.


BASTA DE AJUSTE Y SAQUEO DEL GOBIERNO K Y LAS MULTINACIONALES.


JUICIO Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES POLÍTICOS Y ECONÓMICOS DEL GENOCIDIO, CARCEL A BLAQUIER, SOCIO DEL GOBIERNO.

24 de marzo, por Agrupación Prisma, La Pulpería y MTL Rebelde.

 


 


24 de marzo


Este 24 de marzo marchamos para reivindicar el lugar de la lucha. Siguiendo el camino revolucionario de los compañeros que en los setenta dieron la pelea por otras relaciones sociales. Siguiendo también una tradición de lucha por los derechos humanos que mostró cómo la pelea contra el olvido y el perdón no se limitaba al olvido y el perdón a los responsables de la dictadura. Que mostró la necesidad de perseguir justicia también ante los casos de violencia estatal del presente. Esa tradición de lucha que enseñó a un pueblo las relaciones entre dictadura y objetivos económicos. Que enseñó cómo la lucha por los derechos humanos va más allá de las violaciones ocasionadas por la violencia física directa, llamando la atención sobre las violaciones sistemáticas de todos los días: en el derecho al trabajo, a la vivienda, a la educación y a la salud. Las actuales violaciones cotidianas a los derechos humanos vuelven a marcar la necesidad de recuperar esa tradición de lucha.

No hay gobierno que pueda ufanarse de una supuesta reivindicación de los derechos humanos con una política económica que se basa en la “competitividad” de la pobreza y con un estado que se sigue desentendiendo de la salud y la educación públicas.

Los juicios a los genocidas no son política de este gobierno ni de este poder judicial, sino conquistas populares arrancadas pese a ellos. Uno y otro estiran los procesos, hacen declarar una y otra vez a las víctimas y no unifican las causas. Por acción u omisión su política es la de los juicios por goteo. No pueden volver atrás, a la impunidad total, pero se resisten a un avance sustancial.

En cambio, sí son políticas del ejecutivo la redecoración de una escuela militar y la institución de un feriado. Pero el problema no es que sean políticas insuficientes, sino que son políticas que esconden la situación de los derechos humanos en Argentina.

En la Argentina de hoy los derechos humanos se violan mil veces por día. El derecho al trabajo, a la vivienda, a la salud y a la educación lo son tanto como el derecho a poder reclamar por ellos (algo aún más básico). Sin embargo, la forma en que se responde a un reclamo legítimo, como el reclamo por vivienda, fue, como se vio en el Indoamericano, con la muerte de tres personas que participaban de la toma. Y todo esto ocurre mientras la presidenta da lecciones sobre derechos humanos por cadena nacional.

Es un ejemplo de cómo se negó, se niega y se sigue negando el derecho a la vivienda. En diciembre, los gobiernos nacional y de la ciudad anunciaban un plan de vivienda que previsiblemente nunca llegó. En los tres meses que han pasado hemos visto por parte del gobierno nacional una intensificación del discurso contra la movilización, la creación de un ministerio “de seguridad”, la invasión de 6 mil gendarmes en la provincia y la ofensiva por bajar la edad de imputabilidad. Pero por supuesto nadie ha visto ningún plan de vivienda.

Acompañar la hipocresía oficial es más que dar la espalda a la verdadera movilización popular: es legitimar los actos de represión que el gobierno realiza o habilita contra quienes se movilizan en todo el país.

Hoy, a treinta y cinco años del golpe militar, los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos siguen requiriendo el homenaje que no es el homenaje del estado, sino la lucha contra este estado. Y sólo podrá estar completo el homenaje cuando el pueblo se alce reivindicando y profundizando su lucha.

Me matan si no está la policía, y si está la policía me mata (Balance represivo del 2010)


Enero: Facundo Vargas, asesinado en Pacheco como consecuencia de la represión a una movilización por gatillo fácil.

Junio: Sergio Cárdenas y Nicolás Carrasco, muertos en Bariloche como consecuencia de la represión a una movilización por gatillo fácil.

Octubre: Mariano Ferreyra es fusilado por una patota de la Unión Ferroviaria tras una protesta de los tercerizados del Roca. La policía liberó la zona para el accionar de la patota.

Noviembre: Roberto López es asesinado por la policía de Formosa como consecuencia del brutal desalojo de un corte de ruta en que la comunidad Qom reclamaba por sus tierras.

Diciembre: al menos tres personas (Bernardo Salgueiro, Rosematy Churapuña y Emiliano Canaviri, aunque probablemente nunca sepamos con certeza cuántas) son asesinadas en la toma del Indoamericano, tanto como consecuencia de la represión policial como de haber dejado la zona liberada.

Estos son los muertos que suma el kirchnerismo en su haber a lo largo del 2010 solamente como consecuencia de la represión (directa o tercerizada) de la movilización. Recordándonos brutalmente cuál es la respuesta que se insiste en dar a la protesta social y demostrando hasta dónde puede llegar este “progresismo”.

Ese “progresismo” se puede servir tanto de la policía como del accionar aparentemente privado de patotas que son también funcionarios de este estado policial. Puede servirse de la policía como en Formosa. O de las patotas sindicales como en el Hospital Francés, el Casino de Buenos Aires y el Subte. O puede valerse de ambas como en el asesinato de Mariano Ferreyra, donde la policía federal libera la zona para que la patota apriete el gatillo.

Para completar el cuadro del accionar represivo es necesario también incluir las incontables víctimas cotidianas por casos de gatillo fácil, muertes en cárceles y comisarías y desaparición forzada. De todos ellos, sólo algunos alcanzan cierta resonancia mediática (Luciano Arruga, Baradero, Bariloche) y la mayoría son naturalizados como moneda corriente. Sin embargo es la represión de mayor alcance y sistematicidad, teniendo como objeto un sector bien definido de la población: jóvenes y menores de edad pobres.

Criminalización de la protesta y criminalización de la pobreza son dos caras de una misma política consagrada a reprimir a los descontentos y a controlar a la población.

Como detalla la CORREPI: “Son 3.093 los datos confirmados de personas asesinadas por el estado desde diciembre de 1983 a noviembre de 2010. De ellas, 1.633 fueron muertas bajo la administración del gobierno de los Kirchner. Hasta 2009, el año 2001 había sido el año con mayor registro de muertes a manos del estado, con 242 casos. Pero en 2009 las fuerzas de seguridad estatales mataron 253 personas; y en  los 12 meses transcurridos desde que presentamos el Archivo 2009, registramos 219 casos.” (Informe anual, noviembre de 2010)

Se trata de un aparato represivo que incluye a sectores que no tuvieron reparos en aprovechar la desprotección estatal para desaparecer a Julio López y asesinar a Silvia Suppo. Bien lejos de los discursos, de las sucesivas y rimbombantes “purgas” y reformas, a 35 años del golpe, la impunidad y capacidad de acción del aparato represivo del estado permanecen intactas. Con represores reciclados o nuevos, el tendal de muertos a manos del estado sigue extendiéndose.

Sólo con un presente de lucha, el futuro podrá ser nuestro

La criminalización de la protesta social es la respuesta que tiene para dar un estado que decide una y otra vez no dar respuestas a las necesidades sociales. Esta criminalización se ve no sólo en el accionar represivo sino también, y sobre todo, en la judicialización de acciones militantes de todo tipo que ha llevado a tener hoy 6.000 procesados por luchar. Desde un corte de calle hasta una toma son pasibles de persecución penal por parte de un poder judicial que nunca perseguirá al propio estado por incumplimiento de derechos sociales básicos. Hasta una volanteada puede dar origen a una causa judicial como la que cae sobre el Negro Martino, incluso a una sentencia condenatoria.

Estas políticas se intentan legitimar con la difusión de discursos de demonización de la izquierda y de la protesta en general. La campaña macartista siempre vigente adoptó este verano una mayor intensidad. El remanido argumento de “hacerle el juego a la derecha” viene sirviendo al kirchnerismo como un recurso muy efectivo no sólo para demonizar a la izquierda sino para deslegitimar cualquier tipo de reclamo.

Ese camino que nos propone el gobierno es el que lleva a deslegitimar todas las luchas, consolidando así un presente de desigualdad. Sólo se puede transformar este presente recuperando el lugar de la lucha. Éste es el verdadero homenaje que tenemos que hacer a los 30.000 compañeros desaparecidos.


 


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