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A 14 años de la Masacre de Avellaneda (Frente Popular Darío Santillán)

Palco 01

Foto: Frente Popular Darío Santillán

SEGUIMOS EXIGIENDO JUICIO Y CASTIGO A DUHALDE, SOLÁ Y TODOS LOS RESPONSABLES POLÍTICOS DEL ASESINATO DE NUESTROS COMPAÑEROS

No descansaremos mientras haya una Argentina desigual  con despidos, precarización y hambre.

Redoblamos la pelea por  una vida digna.

Darío y Maxi viven en nuestras luchas.

Seguimos luchando por una Argentina sin saqueo ni explotación.

Marcha Puente 01

A 14 años de la Masacre de Avellaneda, las organizaciones populares seguimos reclamando justicia, construyendo poder popular y gestando un nuevo proyecto de país. El 2001 y la Masacre de Avellaneda dejaron un legado importante de experiencias organizativas de “los y las de abajo” que se extienden en los barrios, en los lugares de trabajo, en las aulas, en las asambleas, en la juventud.

En estos 14 años, 12 de los cuales gobernó el kirchnerismo, hubo una decisión política de no avanzar en la causa por los responsables ideológicos del asesinato de nuestros compañeros. La promesa de Néstor Kirchner de "investigar hasta las últimas consecuencias" quedó en palabras, ya que el gobierno lo que hizo fue mentirle a los familiares y compañeros de Darío y Maxi y luego sumar a su gobierno a Anibal Fernández, uno de los responsables políticos de la Masacre de Avellaneda.

Marcha Puente 02

Con la lucha, hemos avanzado y abierto nuevos caminos. La ex estación Avellaneda, hoy "Darío Santillán y Maximiliano Kosteki" son un ejemplo de ello. La creación de la Comisión Independiente Justicia por Darío y Maxi ha logrado avanzar sobre el desarchivo de la causa e investigar las responsabilidades políticas del asesinato de nuestros compañeros.

A catorce años, seguimos reclamando justicia (EMVJ)

Diarios MA

Foto: Barricada TV

CON LAS BANDERAS DE DARÍO Y MAXI, CONTRA EL AJUSTE Y LA REPRESION DE MACRI Y LOS GOBERNADORES

¡ DARIO Y MAXI VIVEN EN LA LUCHA DEL PUEBLO !

CATORCE AÑOS DE IMPUNIDAD Y ENCUBRIMIENTO 

EL ESTADO ES RESPONSABLE

JUICIO Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES POLÍTICOS DE LA MASACRE DE AVELLANEDA: EDUARDO DUHALDE - ANÍBAL FERNÁNDEZ - FELIPE SOLÁ - JUAN JOSÉ ÁLVAREZ - ALFREDO ATANASOFF - LUIS GENOUD - JORGE MATZKIN - OSCAR RODRÍGUEZ. 

A 14 años de los asesinatos de Darío y Maxi, aquel 26 de junio del 2002, volvemos a este puente emblemático para reclamar justicia por los compañeros caídos y a rechazar las políticas de hambre y  represión del gobierno nacional de Mauricio Macri y de los gobernadores provinciales.

Hace 14 años, el gobierno de Eduardo Duhalde intentó quebrar a sangre y fuego al movimiento piquetero que enfrentaba el hambre y la desocupación. Confiado en el respaldo de los grupos económicos y de poder que cargaron sobre las espaldas del pueblo la crisis capitalista de 2001, Duhalde arremetió contra las organizaciones populares que salíamos a la calle nuevamente por pan y trabajo. Su objetivo era el disciplinamiento social de los trabajadores y el pueblo.

La Masacre de Avellaneda que ordenó su gobierno, decidida por toda la cúpula del poder político de aquel momento, fue ejecutada por un operativo conjunto de las policías Federal y Bonaerense, Gendarmería, Prefectura y los servicios de Inteligencia. No sólo costó las vidas de Darío y Maxi: ese día hubo más de cuarenta compañeros heridos con balas de plomo y centenares de detenidos en las comisarías aledañas, en las cuales una gran cantidad de compañeros y compañeras fueron torturadas y golpeadas.

Los grandes medios de comunicación comenzaron a difundir inmediatamente la versión de un supuesto enfrentamiento entre piqueteros, pero la movilización popular y al coraje de muchos trabajadores y trabajadoras de prensa desbarataron el relato oficial.

A partir del día siguiente, miles ganamos las calles para reclamar juicio y castigo a los responsables. Gracias a eso, las vidas de Darío Santillán y Maxi Kosteki trascendieron, sus ejemplos se multiplicaron y hoy nos encontramos como todos los años reivindicando su lucha.

Logramos las condenas ejemplares del comisario Alfredo Fanchiotti y del cabo Alejandro Acosta por los homicidios de Darío y Maxi, pero lo cierto es que los responsables políticos de aquella represión criminal siguen impunes.

Doce de los catorce años que transcurrieron desde la masacre de Puente Pueyrredón transcurrieron bajo los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, que llegaron al poder de la mano de Duhalde y acogieron a muchos de sus funcionarios, como Aníbal Fernández, Carlos Soria y Juan José Álvarez, entre otros.

Apenas asumió, Néstor Kirchner ofreció crear una comisión investigadora, pero sólo bajo la condición de que las organizaciones abandonáramos la lucha y renunciáramos a nuestra independencia. Trató de avanzar con la cooptación y la mentira, pero los familiares de Darío y Maxi y las organizaciones que hoy regresamos a este Puente Pueyrredón, rechazamos sus maniobras, denunciamos la impunidad y el encubrimiento de los gobiernos a lo largo de estos años y continuamos exigiendo una investigación independiente y sin condiciones.

Querían que abandonáramos las calles y nunca lo hicimos. Seguimos luchando y movilizados contra la represión y el hambre ayer, hoy y siempre.
Catorce años transcurrieron desde la masacre de Puente Pueyrredón y los responsables de las provocaciones contra el movimiento piquetero; los que tomaron las decisiones e impartieron las ordenes aquel 26; los que dieron carta blanca a las fuerzas represivas para matar a manifestantes desarmados; los que escribieron el libreto para justificar la masacre; esos responsables continúan impunes hasta el día de hoy.

La masacre de Avellaneda fue una decisión de Estado, avalada por todos los centros políticos y mediáticos de la clase capitalista. Al día de hoy, logramos que se desarchivara la causa judicial que debería investigar las responsabilidades políticas de la masacre y que fueran citados a declarar funcionarios del Municipio de Avellaneda, luego de años de tener la causa en un cajón en el juzgado de Ariel Lijo. Pasaron cuatro fiscales pero jamás avanzó un centímetro. Muchas de las medidas de prueba que presentamos -como cruces de llamadas telefónicas entre los involucrados y el detalle de la cadena de mandos de las fuerzas represivas que intervinieron- no fueron respondidas.  Hoy seguimos exigiendo celeridad y que la justicia avance en la causa e investigue a fondo la represión y asesinato a nuestros compañeros.

Exigimos juicio y castigo.

A Eduardo Duhalde, el principal responsable de la represión.

A Aníbal Fernández, provocador todo terreno contra el movimiento piquetero y los luchadores durante los gobiernos de Duhalde, Néstor y Cristina.

A Jorge Matzkin, ministro del Interior del gobierno de Duhalde.

A Juan José Álvarez, ex secretario de Seguridad Interior de la Nación, refugiado en el partido de Sergio Massa.

A Alfredo Atanasof, otro devoto kirchnerista que fue jefe de gabinete de Duhalde y vocero de las provocaciones de aquel gobierno durante los días previos a la Masacre de Avellaneda.

Al ex gobernador Felipe Solá y al ex ministro de Justicia de la Nación, Jorge Vanossi que también integran el Frente Renovador de Sergio Massa.

A Luis Genoud, ministro de seguridad de la Provincia de Buenos Aires, actualmente miembro de la Corte Suprema de Justicia Bonaerense.

Carlos Soria, el ex jefe de la SIDE, que jugó un papel clave en la represión asesina, murió impune a manos de su esposa poco después de ganar la gobernación de la provincia de Rio Negro por el Frente para la Victoria. Todos ellos siguen formando parte del establishment político como funcionarios u operadores políticos y de esa manera han garantizado su impunidad.

Hoy volvemos a este Puente para reclamar juicio y castigo a los responsables de planificar y organizar desde el Estado los asesinatos de Darío y Maxi y también para denunciar los atropellos contra los trabajadores ocupados y desocupados, contra los jubilados, contra la juventud y las mujeres por parte del gobierno de Macri. Denunciamos el brutal ajuste que el gobierno nacional y los gobernadores descargan sobre el pueblo.

Rechazamos el tarifazo sobre los servicios y el transporte, los despidos, la precarización laboral y la inflación que carcome los ingresos de la familia trabajadora.

En seis meses, los ajustadores crearon un millón y medio de nuevos pobres imponiendo un retroceso sin atenuantes del poder adquisitivo de los salarios; a los más de 150 mil despidos en el Estado y en las empresas, se suman cada día nuevas suspensiones y vacaciones forzadas. En los barrios, recrudece el hambre.

La llamada “ley ómnibus”, lejos de compensar el retroceso de las jubilaciones como pretende vender el gobierno, constituye un chantaje contra los jubilados, porque se verán obligados a renunciar a sus demandas para mejorar en algo sus míseros ingresos.

Además, como en un Caballo de Troya, esto va unido a un perdón generalizado a favor de los grandes evasores y lavadores de dinero. Mientras el pueblo sufre los rigores del ajuste, los José López y Lázaro Báez del macrismo y del kirchnerismo y sus cómplices empresarios blanquearán su dinero mal habido. Las trampas descubiertas en los Panamá Papers no son la excepción sino la regla.

Frente a tanta impunidad, nos rebelamos ante la criminalización de la protesta y el reforzamiento del aparato represivo del Estado.

Denunciamos el protocolo represivo de Mauricio Macri y Patricia Bullrich, que tiene entre cejas la lucha del pueblo trabajador. En la Ciudad de Buenos Aires, el traspaso de la Policía Federal y el fallo del Tribunal Supremo de Justicia que avala las detenciones arbitrarias de la policía, forman parte de una ofensiva contra las movilizaciones populares callejeras en el centro político del país.

Denunciamos la vigencia de las llamadas leyes antiterroristas, la colaboración con el FBI y la DEA y los preparativos para hacer intervenir al Ejército en la represión interior -iniciados con el ascenso del genocida César Milani durante el gobierno de Cristina Fernández- que incluye la instalación de bases militares imperialistas en territorio argentino. El decreto de Macri, que amplía el autogobierno de las Fuerzas Armadas y sus promesas de mayor presupuesto y equipamiento, son expresivas de esta nueva alianza política que busca sellar el gobierno. La reciente absolución de los genocidas de Capilla del Rosario, condenados por el fusilamiento sumario de militantes populares durante el gobierno constitucional de Isabel Perón, es una señal de la justicia para avalar la represión interna a manos de las Fuerzas Armadas.

Denunciamos la represión policial y judicial contra los trabajadores  y trabajadoras  de Tierra del Fuego, Santa Cruz, Mendoza, Jujuy, Santiago del Estero, Salta; la represión contra los y las municipales en La Plata y el desalojo de los cortes de ruta de los obreros de Cresta Roja y Mascardi, que luchan contra los despidos y en defensa de sus salarios; a los trabajadores de RB, que en San Isidro son reprimidos por defender sus fuentes de trabajo, ante una patronal especulativa que los dejó en la calle y una justicia que la avala. El fallo de la Corte Suprema contra el derecho a huelga apunta a reforzar a la burocracia sindical criminal de los Gerardo Martínez y los José Pedraza contra las organizaciones combativas de base; especialmente, contra los trabajadores precarizados y tercerizados.

El reforzamiento represivo, incluida la militarización en los barrios a lo largo y ancho del país, tiene su correlato en el sistemático incremento del delito organizado, de las zonas liberadas, de las mafias del narcotráfico y de las redes de trata. Las fuerzas represivas son el eslabón más importante de una estructura criminal al interior del Estado que enlaza a funcionarios, punteros, bancos, jueces  y fiscales.

Desde este Puente histórico decimos:

A diez años: ¡ Darío y Maxi se multiplican ! (Loquesea Producciones)

Otro excelente material para ver y tener en cuenta, a 10 años del asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, realizado por Loquesea Producciones, un colectivo de cine de Buenos Aires.

Declaración a 10 años del asesinato de Darío y Maxi, por Agrupación Prisma - Organización Estrella Roja.

Declaración a 10 años del asesinato de Darío y Maxi


26 de junio de 2012


“Artículo 22- El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición.”


Constitución de la Nación Argentina.


“Una vez tuve una reunión con (Néstor) Kirchner, cuando recién había asumido. En realidad no me quería recibir pero ante la presión de la (coordinadora Aníbal) Verón me recibió, y me prometió que iba a investigar hasta las últimas consecuencias; no importaba el político que fuera, que iba a abrir los archivos de la SIDE y de la Policía Federal.


Pero en realidad no abrió nada. Lo único que entregaron, y después de mucho pedirlo, fue una carpeta de cuatro carillas con recortes del Diario Popular. No había nada, ni siquiera un trabajo de inteligencia. Del Gobierno Nacional no he recibido nada, y tampoco quiero nada. Si alguna vez han tratado de llevarme algunas personas hacia ellos en a base a (hace un gesto de dinero) pero no. No pueden ser tan hijos de puta de querer comprar la voluntad de un padre en base a dinero o un puesto de laburo. A Darío no lo voy a vender nunca.”


Entrevista a Alberto Santillán, padre de Darío. Revista Sudestada, diciembre 2009.


Al cumplirse el décimo aniversario del asesinato de Maximiliano Kosteki y Dario Santillán, desde la organización política Estrella Roja, decidimos encarar la elaboración de un documento que funcione como balance y a su vez permita introducir una serie de debates tanto políticos como en lo que respecta a lo organizativo. Si bien interpretamos avances cualitativos en el espectro de la izquierda argentina, entendemos que falta comenzar un debate que es de carácter decisivo para la coyuntura que se avecina y que no ha sido resuelto aún por las diversas tendencias, partidos, organizaciones, movimientos y colectivos que conforman el amplio mapa de los socialistas revolucionarios.


Para analizar el proceso de 2001 y la posterior recomposición de la democracia formal se vuelve necesario señalar de forma clara (y a la vez clarificadora) la conexión entre Menemato y el proceso iniciado a partir del 2003. La formación de un nuevo bloque histórico hegemónico  y con este su burguesía, permitieron luego de una profunda crisis político - económica, recomponer y reconfigurar las formas de dominación de una clase que no sólo funciona como bloque en el sentido de mantener intereses comunes, sino que se presenta como la garante de articular (y conciliar) los intereses colectivos.


El estallido del 2001 entendemos es generado en el marco de esta deshumanización de las relaciones sociales, el fin de la historia, el triunfo del liberalismo luego de la contra revolución armada y la instauración de regímenes absoluta y descaradamente pro imperialistas. Es en este sentido, que pretendemos encarar el problema de los diferentes estallidos y puebladas.  Los que hoy celebran “la vuelta de la política y la juventud”  tienen que saber que estos movimientos no sólo existieron, sino que, dos compañeros que representaban la lucha por trabajo en contra de la pobreza y la desocupación como emergentes generacionales de este proceso, fueron ejecutados a plena luz del día en plena movilización. Otra vez por la policía, otra vez por una caudillo peronista y decimos, otra vez, porque Fanchiotti no hace más que homenajear a lo “mejor” de la Triple A. Así las imágenes, así las cosas, ejecución por la espalda y heridos de muerte, arrastrados por las calles, Darío Santillán, Maximiliano Kosteki.


Kirchnerismo y la lucha de la izquierda


El Kirchnerismo ha dividido aguas dentro del campo de la izquierda revolucionaria, quienes han decidido adherir a la idea de anomalía han apoyado parcialmente a este gobierno reproduciendo su política de “avance parcial” hacia una transformación que no llega nunca.


Entendemos esto como la introducción de la ideología burguesa en la orientación de las organizaciones de izquierda. “Criticar lo bueno y apoyar lo malo” es tan viejo, que está presente en las discusiones y disputas ideológicas que dieron los clásicos del marxismo durante todo el siglo XX. El posibilismo y las teorías de empujar desde adentro (introducirse con un apoyo crítico en las arcas del estado) no son proposiciones novedosas sino que pertenecen a una tradición. Cada organización elabora una estrategia y aplica una táctica según crea conveniente en determinado momento, sin embargo es cuando la lucha apura, los bandos se clarifican, el idealismo retrocede y la imaginación teórica choca necesariamente contra la realidad de los enfrentamientos en las calles, en los barrios, en las fábricas o en las universidades.




La coyuntura actual signada por un período de reflujo y una recomposición capitalista provoca en las organizaciones una pérdida brutal de orientación política sumada a una pérdida de lo que Lenin llamaba “meditación”. La inmediatez provocada en la falta de desarrollo de una estrategia común sedimentada en el conocimiento de la historia argentina, de nuestro pueblo, de sus clases, sus fracciones y el interés de cada una de ellas actúa como si las fuerzas revolucionarias estuviesen a oscuras, a los tropiezos y sin saber a dónde va.


El saldo que hoy tenemos al respecto de todas las luchas que se han intentado dar por fuera de los cánones oficiales, es clara y concisa. Cualquier mínimo levantamiento ha sido reprimido brutalmente. Si realmente hubo un reforzamiento de los derechos humanos y democráticos, una vuelta de la política, un cambio de época; ¿por qué se han repetido en carácter crónico asesinatos a militantes populares calcados a los de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki?


Nosotros entendemos que las fuerzas represivas no son hombres individuales sino que son parte constitutiva del Estado. La función que cumplen sigue siendo siempre la misma. En esta cosmovisión en la cual mantener el orden es lo fundamental, poco importa si el reclamo es justo y goza de buenas razones para que sea escuchado, la respuesta de forma parcial o de forma total siempre es la misma: restringir, amenazar, persuadir o agredir a aquellos que estén reclamando. Cientos de efectivos pertenecientes a la dictadura militar se han reciclado en la misma institución policial o han conformado sus propias “agencias de seguridad”. La desidia y el desinterés por parte del estado con respecto a la re-desaparición de Julio López, las redes de trata, de narcotráfico, las barras bravas en el futbol, todos hechos que son pergeñados y realizados por la policía. Su razón de ser les permite moverse con soltura e incrementar sus capacidades mafiosas por lo tanto es lógico que sean el brazo armado contra los que militan por otra sociedad.


Fanchiotti caminando por las calles no es un extraño o algo que se le escapó a Kirchnerismo, es parte constitutiva de la burguesía y su Estado. Además, es un claro ejemplo de que la única forma de impedir que estas cosas pasen es la unidad de la izquierda y su acción común.



JUICIO Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES POLÍTICOS Y MATERIALES DE LA MASACRE DE AVELLANEDA.


DE DUHALDE A LOS KIRCHNER, 10 AÑOS DE IMPUNIDAD.


CARCEL YA A DUHALDE, SOLÁ, FERNÁNDEZ, VANOSSI, J. J. ÁLVAREZ.


BASTA DE REPRESIÓN, ESPIONAJE Y JUDICIALIZACIÓN, ABAJO EL PROYECTO X Y LA LEY ANTITERRORISTA.


JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS CULPABLES POR EL ASESINATO DE MARIANO FERREYRA.


EXIGIMOS JUSTICIA POR EL ASESINATO DE CARLOS FUENTEALBA, DE LOS HERMANOS QOM EN FORMOSA, POR LOS ASESINADOS EN LAS TOMAS DE TIERRAS DEL INGENIO LEDESMA, EN EL INDOAMERICANO, EN SANTIAGO DEL ESTERO, EN ROSARIO A PRINCIPIOS DE 2012, ASÍ COMO LA ULTIMA SEMANA NUEVAMENTE EN ROSARIO.


EXIGIMOS LA APARICIÓN CON VIDA DE JORGE JULIO LÓPEZ Y LUCIANO ARRUGA.


QUE LA CRISIS NO LA PAGUEN LOS TRABAJADORES NI EL PUEBLO.


BASTA DE AJUSTE Y SAQUEO DEL GOBIERNO K Y LAS MULTINACIONALES.


JUICIO Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES POLÍTICOS Y ECONÓMICOS DEL GENOCIDIO, CARCEL A BLAQUIER, SOCIO DEL GOBIERNO.

Darío Santillán, La dignidad rebelde - Un documental de Miguel Mirra(Movimiento de Documentalistas / Cartago TV).



Gentileza Movimiento de Documentalistas y Cartago TV

No sólo en Dinamarca huele algo a podrido (APE).

 


No sólo en Dinamarca huele algo a podrido (APE)


 


 


 


AlfredoGrande


Por Alfredo Grande     



Contaminados. En un hipócrita y temerario informe a cerca de la inocuidad para la salud de las personas y el medio ambiente, la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas AIC reconoció por fin la contaminación de los ríos Limay, Neuquén y Negro con la presencia de agrotóxicos y metales pesados, sin asumir por el momento su responsabilidad estatutaria y constitucional de remedar todo foco de eutrofización y contaminación industrial, petrolera, agroquímica y cloacal que hoy degradan su ecosistema. Fuentes: Asamblea Sanidarios 20/09/2011. Soria.“El gobernador electo le pidió “a la comunidad que ayude a gobernar” y negó que tenga planeado despedir trabajadores estatales, como sostenía un rumor que circuló durante los últimos días de campaña. Minutos antes de la medianoche, Soria salió a saludar a los simpatizantes que se acercaron a su local a festejar y, en diálogo con los medios, relató que la presidenta Cristina Fernández lo llamó para felicitarlo y se manifestó “gratamente sorprendida” por la amplitud del resultado. Junto a él, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, destacó que tanto el gobernador electo como su vice, el actual intendente de Cipolletti, “han hecho de la gestión dos valores fundamentales para que hoy el pueblo de Río Negro se exprese a favor de esta fórmula”.


Pagina/12. 26 de Septiembre 2011



(APe).- Empezar esta nota escribiendo algo así como “dime a quién felicitas y te diré quién eres” sería un sarcasmo innecesario. Oportunamente me referí a las felicitaciones que la Presidente le expresara al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, recientemente re - electo. Considero que al enemigo quizá justicia, pero jamás halagos. La máxima conducción de “Deshaciendo Buenos Aires” tal vez no amerita un vómito, pero mucho menos un brindis. Sin embargo, y ya estoy esperando nuevas declaraciones de Fito Paez ahora en referencia a los rionegrinos, tenemos algo que a falta de mejor denominación llamaré: Sindrome de Impunidad de Elección. Cuyas siglas son SIDE. Por supuesto, este síndrome tiene muchos elementos comunes con lo que denominé La discreta Impunidad del Voto y que fuera publicado por Ape. Pero ahora debería escribir sobre la obscena, obsecuente y repugnante impunidad del voto. Y no me refiero a los que votan, sino a los que son votados y a los que permiten, toleran, auspician que responsables de crímenes atroces contra el pueblo, tengan la oportunidad de ser candidatos.


La hegemonía puede tolerar y asumir las contradicciones. Pero estalla ante las paradojas. “No habrá más penas y olvido” del recordado y entrañable Osvaldo Soriano lo enseñó para siempre. Y es una paradoja (contradicción no dialectizable) sostener el baluarte de la defensa de los derechos humanos y, simultáneamente, sostener como candidato oficialista a uno de los responsables de la masacre del Puente Pueyrredón. La cultura represora cultiva, entre otras especialidades, lógicas excluyentes y simultáneas. El efecto inmediato es confusión y parálisis. El efecto mediato es bronca y desazón. El último efecto, el más temido, no es el de un día de furia, sino el de meses de indignación.


El SIDE que describí es un huevo de múltiples serpientes. Enumero en forma no exhaustiva: olvido, impunidad, hipocresía, oportunismo, estafa, traición, cinismo, chantaje, cooptación perversa, obsecuencia, felonía, abuso político. Mientras escribo, siento el palpitar amoroso de la lucha de Darío y Maxi, y quiero ser fiel a su memoria de militantes valientes. La masacre del Puente Pueyrredón tuvo entre varios responsables impunes, el que fuera Director de la otra SIDE, la alcahueta del Estado. Ese Director, hoy Gobernador Electo, fue incluso denunciado por la actual Presidenta. Hablamos hace apenas 9 años.


Pero quizá la gente cambia. O sea: empeora. Ahora tiene la marca de la bestia: cuando el pueblo se equivoca. Pero no nos engañemos más. El pueblo no es tonto, pero hasta el más inteligente cae en la trampa de la cultura represora. Y si no que lo diga la comadreja de los llanos, según la denominación que hizo Pino Solanas en el momento del menemismo rápido y furioso, y que le costó varios balazos en las piernas, mientras otras y otros alababan al Privatizador de la Patria.



¿Ingratitud y Memoria pueden ir juntas? La cultura represora arma extrañas y siniestras parejas, súcubos e íncubos que parirán monstruos embriagados de legalidad y huérfanos de legitimidad. ¿Importa? Creo que si nuestro deseo es arrasar con la cultura represora, la misma que entroniza mandatos y aniquila deseos, es lo único que importa. Importa que las formas, aún las más atractivas, las más carismáticas, las mas idealizadas, no pueden contrabandear las marcas de la memoria y borrar con los votos lo que se profetizó en el discurso. Deseo que nadie que haya tenido responsabilidad directa con el asesinato de militantes populares, pueda recibir ninguna prebenda desde un gobierno que se sostenga en las ideas de justicia y verdad. Prefiero ser ingenuo y esperar lo que creo nunca va a llegar, que es sostener las razones que mi corazón de izquierda tiene. Y esas razones que la razón no entiende, es que toda política que condene la violación a los derechos humanos en el pasado, se vuelve inconsistente si tolera la violación de los derechos humanos en el presente. Y hablo del presente democrático. Desde 1983 a la fecha, y a todas las fechas siguientes a la publicación de este trabajo.


Nunca he aceptado la afirmación atribuida a Tertuliano: “creo porque es absurdo”. Si es absurdo, no lo creo. Y si además de absurdo es letal, trataré de combatirlo. Alguna vez se le impidió asumir como diputado a un comisario torturador. Voces que hoy deben volver a escucharse, para clamar y reclamar que se impida asumir como gobernador a un funcionario que participó por acción, omisión o inacción en esa cacería miserable para aniquilar la oposición activa al proyecto político y económico del entonces presidente de facto, aunque el “facto” tuviera el barniz y el laqueado de un Congreso Bipolar, el mismo que aplaudió el default y que aplaudió el pago de la deuda.


Tolerar la maculada elección del gobernador de Rio Negro, es someterse a la lógica perversa del Democratismo de Estado, y actualizar los tiempos aquellos en los cuales la verdadera juventud maravillosa cantaba: “que pasa general, que está lleno de gorilas el gobierno popular”. Algo huele a podrido en Rio Negro. La contaminación no es solamente de agrotóxicos y metales pesados. Es también de olvidos e impunidades. Habrá que cantar y luchar nuevamente.

Todo es igual, nada es igual (APE).

 


 


Todo es igual, nada es igual (APE)






Silvana_Melo_2


Por Silvana Melo       




(APe).- (Hace demasiado frío en este lugar) El olor de choripanes y frituras, el tránsito loco de la avenida, el tumulto de la salida a Avellaneda por el Puente Pueyrredón. Nueve años no cambian los azares cotidianos ni la desvida de los otros.

(Sigo caminando por este inmenso pasillo) Pero la estación Avellaneda no es la misma. Ya no es su nombre ni su cara. Ni su color. No se va más el olor de la sangre. La pulsión de la muerte. El vacío de lo injusto. La estación es Darío y Maxi. Sus siluetas puestas en todas las paredes. Y los pasos de miles de todos los días dejando su huella de va y viene en el punto exacto donde Darío le tomó el pulso a Maximilano Kosteki segundos antes de que lo fusilaran.

(Tengo mucho frío, sin embargo mi sangre hierve fluyendo por mis venas). Nueve años y no cambió la justicia ni la injusticia. Mientras en la noche helada del sábado 25 de junio se encendían las antorchas en Pavón, puñados de dirigentes se devoraban las uñas tratando de colgar su nombre en una lista. Eduardo Duhalde llamaba de urgencia a un amigo que le cubriera la candidatura en la Provincia que Graciela Camaño abandonó de un portazo. Su cara en los afiches no cambió. Sus promesas de no volver. Y sus cíclicos regresos. La sangre de Darío y Maxi en su despacho de la Rosada. Su insolencia de pontificar sobre lo que hay que hacer. La memoria es una bandera que se deshilacha. La escarcha que se licua ante el primer sol.


(Ya desesperado sin hallar la salida de este eterno laberinto). Nada cambió en nueve años. Ni la des-justicia que se devora los corazones rebeldes, ni el olor cenagoso de los andenes. Sólo la estación cambió. En los pasillos esperan el paso de un tren imposible los muertos de este tiempo. Fuentealba, Arruga, Lepratti, López, Ferreyra, Darío y Maxi. Solos y tan juntos despachan boletos, escriben las paredes, vocean los diarios, juegan un picadito en la entrada, despiertan a los pibes que duermen en los corredores, les avisan si viene la yuta, les lavan la cara y les peinan con los dedos el pelo duro fileteado de manzanilla. Después se toman un mate simple, esperando que pase la Justicia y les guiñe un ojo y festejen que los vio, que por fin los vio, que de una vez los vio.

(Las bestias me persiguen y ya comencé a desangrar). Entonces Maxi retocará el poema en la pared, a la izquierda según se entra en la estación nueva, en la estación que es otra, y ya no le pondrán las piernas hacia arriba para que la sangre se le vaya entera y baje por Pavón hasta la historia. Entonces tendrá las piernas listas y ya no hará frío y habrá hilo de sobra para tejer la vida nueva.