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Carta de Ana Sol, hermana de Juan Pablo Torroija.

Les acercamos la carta en la cual se expone la posición de la familia Torroija.

Ana Sol Torroija y Elida Domínguez"Hoy (02/08/12) se han  presentado en la Dirección de Asuntos Consulares del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Argentina la madre y hermana de Juan Pablo Torroija, de nacionalidad argentina, quien se encontraba residiendo en España y que, tras 18 días de no poder hacer contacto con él, el pasado sábado (28/07/2012) han recibido de manera informal la desgraciada noticia de su muerte ocurrida tras su detención y posterior ' golpiza ' realizada por policía municipal o bien los Mossos d'Squadra de la ciudad de Girona, España".

"Juan Pablo Torroija es argentino, padre de dos hijos; uno de ellos, de nacionalidad argentina, quien también vive en España junto a su madre, Jazmín Eyerhalde, de nacionalidad española. Juan Pablo vivía hace 8 años en España, y los tres últimos años en situación de okupa en Barcelona. Recientemente se había trasladado a la ciudad de Girona donde estaba viviendo, ya que había habido un gran desalojo en su residencia anterior, luego de la participación de todos sus compañeros en las conocidas manifestaciones de ' indignados ' ”.

"Juan Pablo, por lo que hemos podido reconstruir de manera personal, es detenido el 10 u 11 de Julio por la noche por la policía o bien por los Mossos d’Squadra en la calles de Girona, no sabemos bien por qué. Es golpeado salvajemente y llevado a una comisaría de esa ciudad, ingresando el 11 de Julio a la Guardia del Hospital de Trueta, en un estado de extrema gravedad. Según declaraciones de la policía, Juan Pablo se había intentado ahorcar en sus dependencias".

"La policía nunca informó de su detención ni de su internación a ningún familiar ni a los teléfonos que figuran como su domicilio legal en España, por lo que Juan Pablo permaneció 4 días sólo en estado de extrema gravedad".

"La única persona que logró informarse de lo sucedido es Ramón (quien por razones de seguridad no quiere que demos a conocer su verdadero nombre), reciente amigo de Juan Pablo, a través de un joven italiano que se presenta en su casa y con pocas palabras en español describe lo sucedido a Juan Pablo en la detención. Es Ramón quien inmediatamente se presenta en la Comisaría de Vista Alegre (Girona) en donde le informan que Juan Pablo Torroija estaba internado en la sala de cuidados intensivos del Hospital Trueta por un supuesto intento de suicidio (ahorque) en el calabozo de la comisaría".



"De la única persona que tenemos hoy alguna información sobre el estado de Juan Pablo en el Hospital es de Ramón. Juan Pablo se encontraba golpeado de manera brutal en su cabeza, en sus costillas del lado izquierdo, en ambos brazos, en sus piernas y con todo su cuello marcado, como por trauma. Todos estos lugares golpeados, estaban cubiertos con cinta blanca a manera de disimular las lesiones. Al acercarse Ramón a los médicos del Hospital Trueta, a donde estaba en terapia intensiva Juan Pablo, ningún médico quiso darle explicaciones sobre lo sucedido, tan sólo le dijeron que tenía daños irreversibles por asfixia y que creían que no iba a sobrevivir. Juan Pablo muere un día después (14 de Julio de 2012), sólo. Su cuerpo es trasladado a la funeraria Mémora, puesto a disposición del Juzgado N° 1 de Girona".

"Ni su familia ni el Consulado Argentino con representación en España fueron anunciados de su detención, ni de su posterior fallecimiento. Y recién 14 días después, gracias a un amigo de Juan Pablo que se traslada a Girona, nos hemos enterado de su muerte y de las condiciones bajo las cuales ésta ha sucedido".

"Es por ello, que hacen la siguiente presentación, con el consecuente dolor que implica como familia recibir esta tremenda noticia pero entendiendo que los hechos sucedidos son extremadamente graves en materia de derechos humanos".

"La serie de irregularidades en el proceso de detención y posterior fallecimiento de Juan Pablo, la falta de comunicación por parte de las autoridades judiciales de los hechos, las declaraciones propias de los compañeros de Juan Pablo quienes denuncian una situación de persecución, asedio, detención y tortura en dependencias policiales, así como los innumerables casos de fallecimiento de jóvenes (y especialmente migrantes) en situación de detención en dependencias de policiales en España, hacen que lo sucedido a Juan Pablo sea un caso de extrema gravedad porque no sólo se han violado todos los derechos de Juan Pablo, de su familia sino del Estado Argentino como última representación".

"El Director de Asuntos Consulares nos ha recibido conteniéndonos y como Gobierno Argentino, ha ordenado los recursos pertinentes para representarnos en esta situación tan dolorosa, para que se esclarezca lo sucedido hasta que se haga justicia por la muerte de Juan Pablo quien vivió su infancia en Venezuela por ser hijo de exiliados políticos de este país".

Murió un okupa argentino en España: sospechan de la policía (Cosecha Roja / Resumen Latinoamericano).

Juan Pablo TorroijaEl ciudadano argentino Juan Pablo Torroija vivía en un Okupa de Girona, España. Hace veinte días fue detenido por la policía y golpeado de forma salvaje. Agonizó durante dos días en un hospital y murió en circunstancias extrañas. Ni su familia ni el consulado argentino fueron avisados de la muerte.


El cónsul argentino en Barcelona, Felipe Álvarez de Toledo, le exigió a la justicia española conocer las causas de la muerte: “Esta mañana presentamos dos escritos ante los tribunales: uno de ellos pidiendo conocer las circunstancias de la muerte de Torroija, y otro para que el cuerpo no sea inhumado”, explicó. Los familiares esperan que la Cancillería se sume al reclamo de esclarecimiento. Exigen una nueva autopsia y ser parte querellante en el caso.


“La familia y nosotros mismos conocimos los hechos hace muy poco. Por esta razón, la causa debe permanecer abierta hasta que se esclarezcan los hechos de la muerte de este ciudadano argentino”, agregó Álvarez de Toledo.


Hace siete años, Juan Pablo se fue a vivir a España. Quería estar al lado de Jazmín, su novia de entonces. Se vinculó al movimiento okupa de Barcelona, que busca recuperar viviendas abandonadas. El año pasado, cuando la Marcha de Los Indignados se desperdigó por Europa, las cosas se pusieron difíciles. A él y a todos sus compañeros de militancia los echaron de los viejos edificios y empezaron a perseguirlos. Tuvo que irse de la okupa Barna y llegó a Girona.


De 41 años y con una hija pequeña, en la nueva ciudad tenía pocos amigos. Todos sus conocidos estaban en Barcelona o en La Plata y Buenos Aires, sus territorios de antes. Estaba buscando naturalizarse en España y por eso, tenía sus documentos en regla. En cada registro que firmaba, Juan Pablo dejaba el teléfono de su ex - compañera española por si lo necesitaban o por si alguien lo buscaba.


El 10 de julio, a días de su cumpleaños, Juan Pablo desapareció. Este sábado, tras 18 días de buscarlo y llamarlo a los teléfonos de sus conocidos, la familia Torroija se enteró de que llevaba muerto dos semanas. También supieron, en Argentina, que algo extraño le había pasado.




Ese día, o tal vez el miércoles 11, la Policía de Girona, conocida como Mossos d’Squadra, lo detuvo en la calle. Estaba solo. Lo llevaron a la Comisaría Vista Alegre y de allí al Hospital Trueta, en el centro de Girona; al menos, la ambulancia provenía de ese lugar. Aún no había amanecido. Tenía signos de ahorcamiento. La Policía dijo que Juan Pablo había intentado suicidarse. El relato de otro inmigrante dice algo diferente.


Un chico italiano llegó el 13 de julio a la casa de Mariano, uno de los pocos conocidos de Juan Pablo en la nueva ciudad. Le dijo que estaba en el hospital y que unos policías lo habían ahorcado; eso le describió con señas y casi en silencio. Después, el chico italiano se despidió. Solo agregó que él también se iría: los Mossos d’Squadra lo habían amenazado y ahora temía por su vida.


El conocido de Juan Pablo fue al hospital y lo vió agonizar. El cuerpo está guardado en una morgue judicial de Girona.


La familia Torroija se enteró este sábado de esa parte de la historia. Tuvieron que esperar que un amigo de Juan Pablo fuera a España a buscarlo y allí se encontrara con el relato de Mariano, el otro okupa. “Nos dijo que cuando Mariano lo vió estaba todo golpedo en la cabeza, en las costillas del lado izquierdo, en los brazos y con el cuello todo marcado, no por soga, sino por trauma. Que en todos esos lugares estaba cubierto con cinta blanca, como tapando los golpes”, contó una allegada de la familia.


Los médicos del Hospital Trueta habían dicho que el argentino tenía daños irreversibles por la asfixia. El 14 de julio, Juan Pablo murió. Según sus familiares, quien lo vió con vida no pudo avisarles porque no sabía cómo comunicarse: la Policía no le había entregado los objetos personales, donde tal vez estaría anotado un teléfono, un correo, una dirección.


El cónsul argentino aún no ha tenido acceso a la causa. Su muerte debió ser informada al consulado argentino en Girona, así también el proceso judicial que significó la aprehensión. “El cónsul de Argentina en Barcelona se enteró el sábado de la historia. Se presentó hoy al fiscal y no le dieron más explicación que la informada en la autopsia. Hay en este caso violación a los Derechos Humanos, estamos hablando de apremios ilegales y de torturas en situación de cárcel”, dice una allegada a la familia.


Entre Argentina y España hay un océano de distancia. Eso lo saben ahora los familiares de Juan Pablo. Primero, no han podido investigar los hechos o elevar un reclamo de justicia; segundo, no han logrado la repatriación del cadáver. Los amigos del okupa, antes asentados en Barcelona, hoy andan dispersos por toda España, no son ya el grupo cerrado y fuerte de antes de la crisis económica, que podría luchar contra algún desmán oficial. Sus conocidos en Girona son pocos y tienen miedo: temen que por escarbar en el caso de Juan Pablo los persigan aún más, que, como dijo Mariano, “se les vuelva a ir la mano”.


El hermanastro de Juan Pablo, junto a su ex - compañera y su hija, se presentaron con abogados al Juzgado N.° 1 de Girona. Sus intenciones eran que se realizara una nueva autopsia y que los policías que actuaron en la detención fueran interrogados. El juez desestimó ese pedido y agregó que no hay más para investigar: que la muerte del okupa argentino fue un suicidio. Al paso de los hechos, la causa será archivada en 15 días.


La respuesta que obtuvieron las autoridades consulares no fue mayor. Les entregaron el acta de la autopsia y el gobierno local les pidió disculpas por no haber informado del fallecimiento del ciudadano argentino.


NOTA DE REDACCIÓN: De acuerdo a informaciones de último momento, la justicia española cerró la causa, sosteniendo la causal del suicidio.