Por Jorge Jérez Belisario *
Los grandes medios han reforzado la imagen de que las personas que se acerquen a Cuba deben ir preparadas para encontrar una población devastada por la pobreza, a causa del fracaso del modelo socialista y del Estado fallido. El segundo estereotipo es que el país se reduce solamente a sol, playa y música, aunque existe una corriente de individuos que sueñan encontrar en la isla la sociedad perfecta.
Constituye un error evaluar la sociedad cubana por la cantidad de artículos de uso y consumo que el ciudadano pueda adquirir. Cuba fue la última colonia española en América, saqueada durante 400 años y por demás, heredó luego de su independencia el monocultivo, la monoproducción y la monoexportación.
De modo que, en 1959, la revolución triunfante se vió obligada a promulgar leyes como la de reforma agraria y la nacionalización de capital extranjero que, a corto plazo, conllevaron a una feroz guerra financiera por parte de su vecino, que constituyó un freno a los planes de desarrollo del gobierno revolucionario.
Lo anterior, unido a la falta de planificación y medidas económicas incorrectas, encaminadas a concentrar prácticamente toda la producción y los servicios en formas estatales de propiedad conllevaron a que la población prácticamente en los más de 50 años de revolución siempre, en su día a día, convivió con el racionamiento de algunos productos básicos y ha sentido carencias materiales, agravadas por el impacto que significó la caída del campo socialista, expresó el presidente Raúl Castro durante el 7mo. Congreso del PCC.
No se puede negar la existencia de pobreza en Cuba según los indicadores impuestos por el Banco Mundial y el FMI para medirla. El salario nominal es aún bajo y por tanto cubre las necesidades siempre crecientes de la población. Cuba se recupera de la crisis económica acaecida en los años ' 90, en la que su economía tocó fondo y se sintieron los efectos en el nivel de vida de la población.
No obstante, no todo es consumo. Existen otros indicadores de desarrollo humano, que no les interesa a los medios resaltar, que hacen que nuestro país se encuentre dentro de los más favorecidos del planeta.
La educación alcanza cobertura universal y es gratuita en todos los niveles de enseñanza. El informe mundial de la UNESCO sobre el seguimiento a la educación, en 2012, posiciona a Cuba en el lugar 16º por su índice de desarrollo educacional. La isla es reconocida por la de mayor cantidad de docentes per cápita a nivel global.
El sistema de salud es igualmente universal y gratuito, con una tasa de mortalidad infantil de 4,2 por cada mil nacidos vivos, con un médico por cada 137 habitantes, con una esperanza de vida de 78 años, el sistema también brinda colaboración medica en más de 40 países del mundo. El enfrentamiento al brote de Ébola en África y los más de 11.400 médicos que laboran en Brasil, son ejemplos.



Muchas y muchos no lo conocen, salvo quienes estamos al corriente de la realidad cubana. A veces, la vida tiene esas vueltas especiales que cambian el rumbo y el sentido de nuestra existencia. Si hablamos de personas con discapacidad, ello resulta mucho más particular y cuando superan sus dificultades, constituyen un ejemplo palpable de su férrea voluntad.