
Foto: Luis Raúl (Juventud Rebelde)

Por Raisa Martín Lobo
La Educación Especial ha sido muy afectada por el bloqueo que hace más de 50 años el gobierno de Estados Unidos mantiene contra la Isla. Esta política ha causado enormes pérdidas materiales a nuestro país, a pesar del esfuerzo del gobierno cubano por continuar la noble tarea, que es una obra de infinito amor. Un ejemplo de ello es la escuela especial "14 de junio" de Guantánamo.

Dagmaris Bosch Soler
Dra. en Ciencias Pedagógicas y directora de la escuela especial "14 de junio" de Guantánamo
“El reto cardinal de esta escuela especial, es rehabilitar a los estudiantes con necesidades educativas especiales para luego incorporarlos a la sociedad”. Así asegura Dagmaris Bosch Soler, Doctora en Ciencias Pedagógicas y desde su fundación, directora del centro donde estudian 175 niñas y niños con necesidades educativas especiales; entre ellos, 2 ciegos, 34 de baja visión, 99 estrábicos y ambliopes, 3 sordociegos y 37 sordos e hipoacúsicos de toda la provincia oriental incluyendo la zona montañosa.
“Para alcanzar el principal objetivo para con nuestros estudiantes, expresa la directora del centro, se necesita de importantes equipos que contribuyen a la corrección y/o compensación de sus afectaciones sensoriales, tanto auditivas como visuales. Sin embargo, -prosigue- estos dispositivos se comercializan en el exterior a un alto costo. Por ello, a causa del bloqueo, se hace totalmente imposible su adquisición”.
Liderado por Dagmaris Bosch Soler, el centro posee un colectivo altamente calificado de tiflopedadagogos, surdopedagogos, logopedas, rehabilitadores visuales, psicopedagogos, fisioterapeutas y otros profesionales. Todo un equipo que hacen de esta escuela, un centro de recurso y apoyo a los estudiantes egresados que hoy están en otros niveles de enseñanza como la Secundaria Básica, el Preuniversitario y la Universidad.
“En la escuela -afirma su directora- tenemos niños y niñas desde los dos años de edad hasta los estudiantes de 6º grado. A partir de 7º, lo insertamos a la enseñanza general, pero no deja de dársele tratamiento hasta que son ubicados laboralmente. No hay mayor satisfacción que ver como nuestros egresados son hombres y mujeres hechos y derechos. Muchos de ellos, hoy son profesionales e incluso algunos forman parte del actual colectivo", asegura Dagmaris.
“Por la genocida política, se han visto afectados muchos equipamientos que se necesitan para la rehabilitación de estos estudiantes. Un ejemplo de ello -define Dagmaris-son las máquinas y hojas Braille para el aprendizaje de niños ciegos y débiles visuales, compradas a través de un tercer país, además de regletas, ábaco y bastones, las prótesis auditivas. A ello se suma el equipamiento preciso para la rehabilitación de los estrábicos y ambliopes, y faltan lentes y cristales de alta graduación para los miopes".
“Audiómetros, polifonitos, prótesis auditivas de alta potencia, baterías, equipos de video voz, micrófonos y amplificadores de sonido para retroalimentar la comunicación de los niños y niñas sordos, son otros de los equipamientos con los que nuestros niños y niñas se han visto afectados por la presencia del bloqueo", asegura Dagmaris. Sin embargo -prosigue- independientemente al cerco económico y financiero hacia la Isla, el estado cubano ha puesto en manos de varios de nuestros estudiantes la puesta del implante coclear, aditamento que tiene un costo de 50.000 dólares cada uno.
La sombra del bloqueo no ha mellado en el trabajo de este colectivo de profesores integrado por doctores, candidatos a doctores y master en Educación Especial que, día a día, entregan su alma a estos alumnos con necesidades educativas especiales. “Para esta labor -asegura la directora de la "14 de Junio"- es muy importante la paciencia y el amor, porque la didáctica aplicada es diferente, con asignaturas específicas de acuerdo a la especialidad, en aras de lograr la corrección y compensación de sus limitaciones".