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Ni tan maldito, ni tan burgués (APE).

Ni tan maldito, ni tan burgués (APE)




AlfredoGrande


Por Alfredo Grande   
 


“Una noticia buena y una mala. La buena. El 9 de julio es el dia de la independencia. La mala. Todavía estamos averiguando de quien”
(aforismo implicado)



“El gobierno nacional acaba de informar de un plan de los Ministerios de Desarrollo Social, Defensa y Seguridad, por el que se utilizarán militares para tareas de "contención social" en barrios carenciados y villas de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Al mismo tiempo, días atrás, se comunicó -con un pretexto- que se retiraba la gendarmería de las provincias.


Llamativas estas decisiones justamente en momentos en que avanza la crisis económica, en particular sobre los sectores mas vulnerables de la sociedad los que, inflación y perdida de puestos de trabajo mediante, ven recortados mes a mes sus ingresos. Situación que los ha llevado a incrementar sus movilizaciones en demanda al gobierno nacional, y sus críticas al clientelismo político que este fomenta.


No es metiendo miedo y con fuerzas represivas como se deben resolver los crecientes problemas que afectan a los sectores sociales mas vulnerables, sino con diálogo, soluciones genuinas y sensibilidad social, sin soberbia ni clientelismo.  


Buenos Aires, 1 de julio de 2012


HUMBERTO TUMINI. - MOVIMIENTO LIBRES DEL SUR - FRENTE AMPLIO PROGRESISTA”



(APe).- En un tiempo anterior a estos tiempos, tanto que muchos de los protagonistas de estos tiempos no se lo acuerdan, o no aceptan que los recuerdan o directamente jamás los supieron, se realizó el Operativo Dorrego. El jefe militar fue el futuro ministro del interior de la dictadura Albano Harguindegy y fue realizado junto con organizaciones populares. Las mismas que resistieron a la dictadura del tándem Onganía. Levingston y Lanusse. El peronismo planteaba una alucinatoria comunión de intereses entre enemigos por naturaleza. Podríamos decir, con la fraseología de moda, que el Operativo Dorrego fue un operativo para todos. Al poco tiempo, vinieron otros “operativos” que ya no fueron para todos, sino para los denominados subversivos, simpatizantes, indecisos, etc, etc.


El Operativo Dorrego debió llamarse Lavalle, como anticipo del fusilamiento y desaparición de lo mejor de la Patria. “El hecho maldito del país burgués”, según la certera definición de William Cooke, sucumbió a su propia imposibilidad interna. El golpe de estado que Lastiri con el guiño de Perón le hizo a Cámpora fue una señal clarísima de que la Patria Socialista no era ni siquiera una utopía: era una catástrofe. Lo que actualmente conocemos como “kirchnerismo” es la restitución de esa utopía que terminó en catástrofe. La restitución es la forma de las cosas, pero que ha perdido la esencia y el espíritu de las cosas.


En cierto sentido, es cierto que a la izquierda del kirchnerismo solo está la pared. Entonces, de lo que se trata es de construir otra pared. Deberá ser coherente, consistente y creíble. No hay demasiadas paredes como esa. Quizá no haya ninguna y el desafío es encontrar albañiles que sepan levantarla. Pero mientras tanto, hablemos de la que tenemos. Si la pared está a la izquierda, todos los que se apoyan en ella están a la derecha. Quizá de eso se trate: de estar a la derecha pero apoyados en una pared a la izquierda. Los que ya no pueden apoyarse en esa pared, desde el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, hasta el líder de la CGT, sienten que ahora los malditos son ellos y que han quedado del otro lado de la pared, la del país burgués.




¿Pero quien puede asegurar que la profecía fundadora del kirchnerismo, o sea, capitalismo serio + derechos humanos, no sea nada menos, pero nada más, que una bandera burguesa? Podemos discutir si queda algo de burguesía nacional, o en todo caso en que museo se encuentran sus fósiles más importantes. Pero desde la lumpen burguesía hasta la burguesía trasnacionalizada, sigue habiendo sin duda alguna “burguesía para todos y todas”.


El país burgués, o sea, el país de la propiedad privada, el país donde la lucha de clases es reemplazada, en el mejor de los casos por la doctrina del consenso de necesidad y mucha urgencia, y en el peor, por el rencor de clase, sigue sosteniendo en la productividad y en el consumismo las bases de su vitalidad. El perverso aviso de la corporación minera respecto a la viabilidad de nuestro modo de vida occidental, cristiano y electrónico, oculta que la discusión no es por los minerales sino por el modo extractivo. ¿Qué culpa tiene el magnesio, que está escondido en la montaña? La ley de protección de los glaciares, primero vetada y botada y luego una segunda ley aprobaba pero recién reglamentada, y gracias a la sentencia de la Corte Suprema.


No creo que lo maldito hoy sea el país burgués. Quizá sea bendito el país no burgués, dado el aumento de empleo, y olvidando que la canasta básica supera el ingreso promedio, y cuando el ingreso promedio aumenta por salarios altos, viene el impuesto a los salarios considerándolos ganancias.


¿Quiénes son los malditos? Los responsables de la masacre de Once, que recibieron subsidios millonarios, pasean por todos lados, menos por los trenes que supieron destruir. Creo que el kirchnerismo ha sido un hecho bendito para el país burgués y que esa bendición ha derramado sobre el país no burgués. Pero la brecha entre los ricos ricos y los pobres pobres aumenta. La concentración de la riqueza y la dispersión de la pobreza continúa. La inflación, el impuesto mas regresivo posible, aun mas que el iva, sigue avanzando a paso redoblado. Lo prueba el índice barrial de precios, encuesta permanente que organiza el ISEPCI. Parece que finalmente queda claro que el peronismo revolucionario no será, a pesar de la profecía de Eva Perón. La pregunta que me angustia es: ¿Qué será?

Entrevista a Camila Vallejo, Presidenta de la CONFECH, por Irene Montero (Tercerainformación.es / Sin Permiso).

“El sistema educacional chileno evidencia el fracaso del paradigma neoliberal impuesto”.


Entrevista a Camila Vallejo


 


 


irene montero


Por Irene Montero (Tercerainformacion.es / Sin Permiso)
 


 


camila vallejo


La líder estudiantil chilena Camila Vallejo habló sobre el recorrido del movimiento y la lucha contra el sistema educativo neoliberal que impera en el país. Recordó que el pueblo chileno, sus trabajadores, estudiantes, pobladores, tienen una larga tradición de lucha social. 


IM: - ¿Cómo se inició el actual proceso de movilización estudiantil que se está dando en Chile? ¿podrías hablarnos de cómo se ha ido desarrollando?


CV: - Este es un proceso que tiene precedentes en otros años, a través de luchas emprendidas por generaciones anteriores. Ahora, en particular el movimiento del 2011 se forja a partir de las discusiones entre los estudiantes sobre el estado del sistema educacional, gatillado en un primer momento por un problema que hubo con becas y beneficios.


A eso se suma el hecho que el gobierno intentaba imponer su agenda sobre reforma educacional. A partir de ese conflicto, las discusiones y análisis empiezan a subir de nivel, pasando de un problema particular a un nivel estructural, donde conforme se discute sobre la crisis de la educación chilena también se van generando propuestas de solución, que finalmente son las demandas que hoy hemos levantado y que la sociedad en su conjunto ha hecho parte de ella.


Cuando el movimiento empieza a madurar, inevitablemente se empiezan a tomar medidas de presión y movilización, nos articulamos con organizaciones sociales, aumentan los paros, tomas, marchas y una serie de manifestaciones creativas, alegres que nos permitieron llegar directamente al resto de la sociedad.


Es en ese momento cuando este movimiento, inicialmente, estudiantil da un salto cualitativo, transformándose en un movimiento social, donde la ciudadanía en su mayoría se ha hecho parte. Las convocatorias a manifestaciones, junto a su intensidad, fueron paulatinamente aumentando, lo que se relaciona directamente con que se construían demandas más profundas, estructurales.


IM: - ¿Cuáles son las luchas estudiantiles anteriores de las cuales el actual proceso se nutre? ¿Qué aprendizajes se han acumulado a partir de ellas, y cómo se manifiestan en el actual proceso?


CV: - El pueblo chileno, sus trabajadores, estudiantes, pobladores, tienen una larga tradición de lucha social. En lo que respecta a educación, se pueden mencionar movimientos como el de la Reforma Universitaria iniciada en 1967 y truncada por el golpe de estado de 1973, las movilizaciones contra la Ley Marco para las universidades en 1997 y más recientemente la Revolución Pingüina de 2006, entre otras. En ese sentido, hay un proceso de acumulación en cuanto problematizaciones sobre educación y demandas para resolver la crisis que arrastra el sistema educacional.


Por otro lado, un aprendizaje que hoy se ha hecho patente en este movimiento tiene que ver con la alta desconfianza que tenemos hacia los representantes políticos que durante 20 años no hicieron nada más que profundizar el modelo neoliberal instaurado por la dictadura militar a través de la política de los consensos. El movimiento del 2006, conocido como la Revolución Pingüina, fue víctima de esta política, donde la Concertación y la Derecha pactaron modificaciones al modelo educacional que solo apuntaban a perfeccionarlo, sin tocar los problemas estructurales y desentendiéndose absolutamente de las demandas del movimiento estudiantil de ese año.


Otro aprendizaje que se puede mencionar a partir de experiencias anteriores es la comprensión de la necesidad de generar articulación con organizaciones y actores sociales, trascender lo estudiantil e iniciar un trabajo mancomunado con trabajadores de la educación (profesores, asistentes) para posteriormente ampliar el rango hacia trabajadores en general y ciudadanía en su conjunto.


IM: - ¿Podrías caracterizar la composición del actual movimiento estudiantil? ¿Cómo se está desarrollando la unidad en la lucha entre los diferentes sectores políticos que componen el movimiento actualmente?


CV: - El actual movimiento, que trasciende a lo estudiantil, es un movimiento amplio, donde participan distintas visiones políticas. Dentro de los estudiantes las visiones más bien responden a una matriz de pensamiento crítico al modelo neoliberal, que es el que ha originado y sustentado este modelo educacional y efectivamente conviven posiciones diferentes, lo cual no ha sido obstáculo para generar acuerdos que nos permitan asumir esta lucha de forma unitaria.


El gobierno ha intentado mostrar que estas diferencias son quiebres dentro del movimiento, pero eso solo refleja una perspectiva anacrónica de la política ya que nosotros, como movimiento, consideramos que precisamente esa diversidad de opiniones es un motor que nos permiten desarrollar debates y que en el fondo, enriquecen nuestras definiciones y decisiones.


IM: - ¿Cuáles son las demandas que actualmente elevan el movimiento estudiantil chileno, y cómo ha sido el proceso de definición de las mismas al interior del movimiento estudiantil?


CV: - El sistema educacional chileno ha arrastrado una profunda crisis que hoy evidencia el fracaso del paradigma neoliberal impuesto en nuestra sociedad por la dictadura. Básicamente, este paradigma se refleja en la concepción de todos los derechos humanos básicos (educación, salud, vivienda) como una mercancía, donde privados pueden obtener ganancias/lucro dado que el Estado se ha desligado absolutamente de su responsabilidad como ente regulador y garante.




En materia de educación, esto se traduce, en términos generales en una progresiva privatización y mercantilización de este derecho. En particular, se pueden identificar cuatro problemas relevantes dentro de la educación Superior: aportes bajísimos del Estado hacia las universidades estatales; altísimos niveles de endeudamiento de los estudiantes y sus familias para costear sus estudios; elitización de la composición social de los estudiantes universitarios y carencia de espacios democráticos al interior de las instituciones de educación terciaria.


En términos estructurales, hay 2 demandas: el fin al lucro existente en la educación y la recuperación de la educación pública donde el Estado sea responsable de esta. En términos más concretos, esto se traduce en un aumento de los aportes estatales que reciben las universidades; el fin del endeudamiento de los estudiantes y sus familias por el hecho de estudiar en educación superior; democratizar las instituciones de educación superior donde hoy los estudiantes y funcionarios no tenemos derecho a organizarnos gremialmente ni a participar en los gobiernos universitarios; implementar mecanismos de acceso que efectivamente permitan que estudiantes talentosos ingresen a la educación superior (cuestión que hoy no sucede, el ingreso está principalmente determinado por variables socioeconómicas); avanzar hacia la gratuidad del sistema de educación superior, incorporar la multiculturalidad en la educación en todos sus niveles, desmunicipalizar sin privatizar la educación primaria y secundaria, entre otras.


IM: - Una de las características de este movimiento es, además de su masividad y amplio apoyo social, que ha logrado unir en la lucha a diferentes actores educativos y sociales, ¿cómo analizas este hecho?, ¿crees que es relevante a la hora de seguir articulando la lucha en el futuro? ¿cómo crees que puede fortalecerse ese proceso de unidad desde el movimiento estudiantil?


CV: - La articulación de los diferentes actores sociales ha sido fundamental para que este movimiento sea lo que es en la medida que fue una importante base para impulsar el movimiento y sobre todo, insertarlo dentro de la sociedad y transformarlo en movimiento social.


En un primer momento, las demandas eran más bien de tipo estudiantil, luego con la articulación de organizaciones sociales estas evolucionaron e incluyeron demandas de múltiples sectores, traspasando lo estudiantil y adquiriendo ribetes eminentemente relacionados al cuestionamiento estructural del modelo.


Dicho en otras palabras, el incluir y articular diferentes actores nos permitió tener una mirada mucho más amplia del problema del sistema educacional y también, a la hora de elevar demandas en busca de soluciones, pudimos ver el problema desde la perspectiva de los universitarios, de los secundarios, de los profesores y en la medida que maduraba el movimiento, enfrentándonos a las limitaciones de la democracia que tenemos, desde la mirada del conjunto de la sociedad.


IM: - ¿Crees que el actual ciclo de movilización, aunque finalmente decaiga, puede tener continuidad en otros procesos amplios de lucha social y popular contra el sistema capitalista, que el propio movimiento estudiantil empieza a señalar como verdadero responsable de las problemáticas educativas y sociales de las grandes mayorías? ¿qué papel puede jugar el movimiento estudiantil en este proceso?


CV: - En estos meses se han develado una serie de profundas contradicciones dentro del sistema político y económico chileno en la medida que hemos cuestionado profundamente el mito de un Chile exitoso, con excelentes indicadores macroeconómicos pero que en la cotidianeidad de los chilenos no tenía correlato alguno, ese mito que nos hablaba de un crecimiento económico sostenido, de la pobreza en retroceso, de la estabilidad de las instituciones y del país "en vías de desarrollo", ejemplo de Latinoamérica. Y es que no solamente se ha visto cuestionada la educación, uno de los nudos centrales del modelo neoliberal, sino también la democracia en la medida que ni el ejecutivo ni el parlamento han sido capaces de entregar posibilidades de solución al conflicto atendiendo las demandas de la sociedad.


Entonces, más allá del futuro del actual proceso, en Chile han cambiado muchas cosas, la sociedad ha despertado y está dispuesta a reclamar y luchar por los derechos que el modelo neoliberal desterró y dentro de ese futuro, el movimiento estudiantil estará presente porque el cuestionar el modelo neoliberal pasa también por cuestionar el modelo educacional que deriva de él.


IM: - ¿Qué opinas sobre la propuesta de plebiscito como salida al actual conflicto? ¿qué la diferencia y la hace mejor de otras propuestas también puestas hoy a debate, como la construcción de una vía popular hacia la constituyente social? ¿crees que existe riesgo de que la salida que finalmente se produzca suponga una relegitimación de la burguesía en el poder?


CV: - La constitución es autoritaria, antidemocrática y no cuenta con legitimidad alguna, los cambios necesarios son muchos, partiendo por asegurar el derecho a la educación, reforzar el rol del estado, modificar el sistema tributario, el sistema político y por último el económico.


Esta es una posibilidad que hay que construir y el mismo proceso generará las condiciones para que el pueblo adquiera las capacidades de hacerse cargo de conquistar a través de él.


Todos los derechos que hoy día nos son negados. La asamblea constituyente debe llamarse desde un movimiento social que no va a madurar de un momento a otro, pero que ya está surgiendo de manera embrionaria al alero de la pelea por la educación.


Por otro lado, la propuesta de plebiscito también se enmarca dentro de la necesidad de mayor democracia en nuestra sociedad. Ha surgido desde la ciudadanía y es la respuesta a la incapacidad del gobierno y de las actuales instituciones democráticas de atender y canalizar las demandas que hoy la sociedad en su conjunto levanta.


Si los gobiernos y el parlamento han sido incapaces de trabajar en función de las necesidades de la gente durante 21 años, han sido incapaces de elaborar políticas públicas atendiendo los intereses de quienes dicen representar, es legítimo que la sociedad sienta que de alguna forma tiene que tomar las decisiones efectivamente.


Y la propuesta de plebiscito es legítima en la medida que viene a llenar este vacío dentro del limitado sistema democrático que tenemos. Esto no es solo una idea, también se ha traducido en práctica, hace unas semanas las organizaciones sociales autogestionamos un plebiscito ciudadano, no vinculante, donde el nivel de participación sobrepasó todas las expectativas, alrededor de un millón y medio de personas votaron en todo el país y reafirmaron el amplio apoyo a nuestras demandas.


Este hecho refleja la gran necesidad de la gente de ser escuchada, de participar y tomar decisiones en materias de interés nacional y que sus posiciones se traduzcan en políticas públicas.


IM: - El Estado está poniendo en marcha una estrategia de fuerte represión al movimiento estudiantil y social, observada especialmente en jornadas como la del 4 de agosto, o el asesinato de Manuel Gutierrez en la segunda noche del paro nacional, ¿cómo se analiza esto desde el movimiento estudiantil, y qué respuestas se han articulado al respecto?


CV: - En función del alto apoyo ciudadano que tiene este movimiento y sus demandas y la incapacidad que han tenido los representantes políticos de dar una solución al conflicto, durante el último tiempo el gobierno ha desarrollado una estrategia que apunta principalmente a criminalizar el movimiento, a desprestigiarlo asociándolo a la violencia y también reprimir para amedrentar a los manifestantes.


Nosotros siempre hemos sostenido un movimiento propositivo, creativo, alegre, masivo y creo que la gente entiende que acá lo que está pasando es parte de la estrategia del gobierno y que hechos aislados de violencia no responden a quienes son parte de este movimiento.


IM: - ¿Cómo se están desarrollando los contactos con el gobierno? ¿A qué crees que se debe su forma de afrontar el conflicto, realizando propuestas de salida al conflicto que desoyen las demandas estudiantiles, combinadas con fuertes niveles de represión?


CV: - Lamentablemente, el actual gobierno de derecha no ha tenido la voluntad política para responder a las demandas de la ciudadanía. Se ha mostrado intransigente ante sentidas peticiones y ha puesto su línea ideológica por sobre la mayoría del país. Y esto es grave, puesto que han demostrado estar gobernando sólo para unos pocos, para quienes hoy sacan provecho del actual sistema de educación y no quieren entender que este se encuentra en una crisis imposible de resolver sino es cambiando su estructura desde la base, lo que no se logra sólo con otorgar más becas.


Por otro lado, la creciente manifestación social ha hecho que el gobierno muestre una faceta que había querido evitar, que es la de la represión.


Entonces la percepción general que queda del gobierno, luego de todas aquellas actitudes, es que no ha estado a la altura de las circunstancias, no sabe ni puede gobernar sin cometer errores periódicamente, y la población ya no quiere más gobiernos así.


Todo esto responde a que hoy en día están en juego importantes intereses ideológicos, políticos y económicos y finalmente, el gobierno ha explicitado su posición al servicio del empresariado y no de la ciudadanía.

La derecha y su fábrica de mentir.

 


 


 


La derecha y su fábrica de mentir





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Por el Dr. Atilio A. Borón




La cumbre de la ultraderecha mundial en Buenos Aires revela varias cosas. Por un lado, la creciente desesperación del imperialismo para “reordenar su tropa” y tratar de retomar el control absoluto de este continente. La heroica resistencia de Cuba (en donde el VI° Congreso del Partido Comunista de Cuba acaba de ratificar la continuidad del proyecto socialista, convenientemente actualizado); la solidez política de los procesos radicales en marcha en Venezuela, Bolivia y Ecuador y, por último, la persistencia de una orientación latinoamericanista e integracionista en Argentina, Brasil y Uruguay generan el desasosiego de los administradores imperiales.

El resultado de la primera vuelta electoral en Perú y la probabilidad de un triunfo de Ollanta Humala es otro dolor de cabeza para el ocupante de la Casa Blanca. De ahí el hiperactivismo de los publicistas imperiales, con Mario Vargas Llosa como aclamado mascarón de proa acompañado por impresentables tales como José M. Aznar, derrotado en una ejemplar elección por mentirle descaradamente a los españoles acerca de los atentados de Atocha, y Arnold Schwarzenegger, artífice de la paulatina destrucción del más importante sistema de universidades públicas de los Estados Unidos, la Universidad de California, que supo combinar amplios criterios de inclusión social con elevados niveles de excelencia académica.

La llegada a Argentina de este contingente organizado y financiado por poderosos “tanques de pensamiento” de la derecha radical como la Sociedad Mount Pelerin, el Instituto Cato, la Fundación Heritage y el Fondo Nacional para la Democracia (NED, por su sigla en inglés) con estrechas vinculaciones con los servicios de inteligencia de Estados Unidos y un deshonroso activismo al servicio de las más criminales dictaduras latinoamericanas demuestra la agresiva internacionalización de la derecha, bajo la dirección general de Washington, y la importancia que le conceden a la “reconquista” de este continente.


Pero el evento también revela algo que ni siquiera el eximio manejo del lenguaje de Vargas Llosa o los artilugios retóricos de otro visitante, Fernando Savater, pueden disimular: que el neoliberalismo es una receta que sólo sirve para enriquecer a los ricos y empobrecer a los pobres. Ahí están para comprobarlo los casos ya no de América Latina sino los de la rica Europa y el propio Estados Unidos, claros ejemplos de la debacle a la que conducen las políticas neoliberales. En una medida sin precedentes la calificadora de riesgo Standard & Poors acaba de modificar la perspectiva de los títulos de la deuda estadounidense de “estable” a “negativa”.

El neoliberalismo transformó a la superpotencia imperialista en una nación de pedigüeños  que sobrevivirá mientras chinos, japoneses y surcoreanos estén dispuestos a seguirles prestando dinero. La deuda pública de EEUU llegó a 47.000 dólares por habitante, y a nivel global ya supera los 14 billones de dólares (es decir: 14.000.000 de millones), una cifra equivalente a su PBI, mientras que hace apenas 30 años oscilaba en torno al billón de dólares. ¡Todo un éxito de las políticas neoliberales, sin duda! A su vez, la crisis en Europa que estalló en Grecia ya arrastra con su “efecto dominó” a Portugal, Irlanda: Italia y España están caminando al filo de la navaja, mientras Francia, Reino Unido y Alemania ven deteriorarse su situación día a día.

Pero los ideólogos y publicistas del neoliberalismo persisten en su prédica porque en el río revuelto de la crisis el gran capital financiero se fortalece a expensas de los millones que se declaran en bancarrota. Tres millones de deudores hipotecarios en default en Estados Unidos no impidieron que los sueldos anuales de los principales CEOs (1) de Wall Street  regresaran a los niveles multimillonarios de antaño. En una palabra: nuestros ilustres visitantes no son otra cosa que una pandilla de embaucadores y publicistas que en su ideologismo barato hacen caso omiso de los datos que brotan de la experiencia.

Dado que los concurrentes al cónclave de Buenos Aires insisten tanto sobre las bondades del neoliberalismo para nuestra región (y en las virtudes del modelo chileno, tan exaltadas por uno de sus voceros, también él participante del encuentro, Sebastián Edwards) es oportuno darle una ojeada a lo que piensan los latinoamericanos sobre las políticas neoliberales.

La consultora Latinobarómetro publica todos los años un relevamiento de las opiniones y actitudes políticas y sociales de la población en 18 países del área. Sus datos son tanto más pertinentes porque se trata de una empresa con un fuerte sesgo conservador y para nada sospechosa de ser crítica del neoliberalismo.

En ediciones anteriores de su informe anual se le olvidó consignar que en el 2002 había habido un golpe de estado en Venezuela. Ahora, en la página 26 de su Informe correspondiente al año 2010 se dice que en ese año en Ecuador “hubo un confuso incidente con las fuerzas policiales que fue calificado por algunos como ‘golpe’.”

Dejamos a los lectores que extraigan las conclusiones por sí mismos. Pues bien: en ese mismo documento se le pregunta a los entrevistados si creen que las privatizaciones han sido beneficiosas para el país. Sería bueno que don Mario y sus amigos le peguen una miradita a estos datos porque en Latinoamérica en su conjunto sólo 36 por ciento contesta por la afirmativa. Y si se observan los datos para Perú apenas el 31 por ciento ofrece la misma respuesta, 34 por ciento en Chile y 30 por ciento en la Argentina.I

Interrogados acerca de su satisfacción con los servicios públicos privatizados (otro de los caballitos de batalla del neoliberalismo) sólo un 30 por ciento de los latinoamericanos responde afirmativamente, 27 por ciento en Chile y en el Perú, y 30 por ciento en la Argentina.

Consultados sobre la situación económica de sus países el 27 por ciento de los entrevistados de Chile –o sea, aproximadamente uno de cada cuatro- dicen que la misma es buena o muy buena, contra un 17 por ciento en la Argentina (igual al promedio latinoamericano) y un escuálido 10 por ciento en el Perú de Alan García y su (ahora) admirador Mario Vargas Llosa.

Cuando la encuesta pregunta “cuán justa es la distribución de la riqueza” el país que tiene la mayor proporción de gentes que dicen que es “justa o muy justa” es la tan vilipendiada –por los organizadores de esta maratón publicitaria- Venezuela bolivariana, con un 38 por ciento, contra un 14 por ciento en el Perú y 12 por ciento en Argentina y otro tanto en Chile, país al que nuestros visitantes nos sugieren imitar por sus logros económicos y sociales a pesar de que el 88 por ciento de la población entrevistada afirma que la actual distribución de la riqueza es injusta. Por cierto, un detalle nimio para los ideólogos de la derecha.

Podríamos seguir aportando cifras y datos que revelan la profunda insatisfacción con los resultados de las políticas neoliberales en América Latina. Claro está que esto no va a modificar un ápice la postura de nuestros visitantes. Tal como los teólogos medievales insistían en que la tierra era plana mientras contemplaban las esferas del sol y la luna, esto modernos publicistas de la reacción siguen haciendo su trabajo, impertérritos ante los datos de la experiencia. Su misión es propalar esas “mentiras que parezcan verdades”, para usar una incisiva frase del notable escritor e inescrupuloso publicista del imperio, que con su florida y precisa prosa se le ha encomendado la delicada misión de otorgarle credibilidad a una estafa que nuestros pueblos pagan con su dolor y, muy a menudo, con sus vidas.

(1) Del inglés Chief Executive Officer, Director ejecutivo. Vocablo que identifica a los Jefes principales de grandes compañías y empresas. (Nota del editor de Cubarte)