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La “guerra psicológica” (III parte) (La Pupila Insomne)

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Por Fabián Escalante Font

En artículos anteriores sobre este interesante y fundamental tema puntualizábamos que la guerra psicológica se concibe con el objeto de confundir, manipular y engañar, y no solo pretende ganar las conciencias, sino además desacreditar, calumniar y confundir, bajo una apariencia ingenua y neutral. Se propone dirigir el pensamiento colectivo o la mente individual en una dirección deseada.

La CIA y la USAID norteamericanas son las agencias “vanguardias” en esta “guerra” y cuentan con el apoyo de sus pares de los países capitalistas desarrollados que, por iguales motivos, realizan actividades similares.

Adicionalmente cuentan con más de un centenar de “organizaciones no gubernamentales” (ONG), aparentemente “imparciales” para  utilizarlas en la realización de sus actividades, de manera que cuando enfilan su artillería contra un país, sector poblacional o persona, todo aquel potencial se descarga como gigantesco tsunami que arrasa todo a su paso y trae como resultado la sumisión y posterior manipulación del objetivo propuesto.

La “guerra psicológica” es un concepto abarcador. De ella dimanan directrices de trabajo para sectores poblaciones, profesionales, obreros, estudiantiles y de todo género, en dependencia de los fines propuestos. De tal suerte, cada grupo de trabajo o fuerza de tarea organizada a tales fines, se proyecta sobre cada uno de ellos, contando con el auxilio de las embajadas norteamericanas, sus agencias gubernamentales o las ONG creadas.

Previamente, un estudio minucioso del escenario sociopolítico, militar, económico y operativo dibuja a grandes rasgos los lineamientos y estrategias a seguir, fijando las tareas a mediano y largo plazo. En dos palabras, se estructura un plan que abarcará todas las esferas y sectores sociales en pos de un propósito único, exterminar el país objeto de su interés. Y si fuera necesario, sus fuerzas armadas, con planes de contingencia previamente elaborados, terminarían de producir el golpe final de manera contundente.

El desarrollo de los medios audiovisuales, las redes sociales y la Internet ha significado una revolución en cuanto a los métodos y los medios utilizados para los fines de ésta “guerra”. Por otra parte, el proceso de concentración en transnacionales del audiovisual en unas pocas y seguras manos, allanó el camino a éstos “guerreros” que ahora no solo reclutan periodistas y funcionarios que en ellos laboran, sino que cuentan también con el “auxilio” de los máximos jerarcas y dueños de los medios que, por razones de clase, dirigen sus esfuerzos en la dirección deseada. El ejemplo del golpe parlamentario a Dilma en Brasil y las campañas mediáticas contra Cristina Fernández en Argentina resulta elocuente.

Así fue como el Imperialismo operó en los antiguos países de la Europa del Este después del derrumbe soviético. Crearon un modo de dar “golpes blandos” con las experiencias extraídas de los procesos políticos en Serbia y otros países ex socialistas. Se formaron escuelas para entrenar “cuadros” a estos fines, solo que en lo que respecta a Cuba no tuvieron en cuenta las diferencias sociales, políticas, ideológicas y étnicas existentes que invalidaron las experiencias adquiridas. Así fue como fracasó el denominado Zunzuneo que pretendió agrupar sectores poblacionales bajo el pretexto de un “Twitter cubano” que luego utilizarían con fines políticos hostiles; también un “movimiento hip hop” que proyectaba manipular grupos musicales para “cantar” protestas antigubernamentales y así, pensaban, provocar un amplio movimiento opositor que derrocara al gobierno revolucionario.

El caso de Venezuela Bolivariana es un ejemplo claro de cómo operan estos “centros” de “guerra sicológica” combinando los medios legales con los subversivos. Primero comienza el rumor que van a escasear determinados medicamentos o alimentos, después, las personas enajenadas por la propaganda y los rumores, acuden a comprarlos en cantidades inimaginables, más tarde los suministradores cierran el grifo y suprimen el abastecimiento y al final, los medios masivos hacen su faena sucia denunciado la escasez que ellos mismos han provocado. Así crearon las condiciones “sicológicas” para que los chavistas perdieran las elecciones a diputados de la Asamblea Nacional con el “pretexto” de que la salida de ellos del poder, traería el rápido abastecimiento de los mercados, algo que por supuesto no  sucedió, porque la derecha burguesa no solo querían los cargos de diputados, sino también el gobiern junto a todos los poderes constitucionales para exterminar definitivamente el proceso revolucionario y las ideas del chavismo.

Las “bolas”, las noticias falsas difundidas a través de medios de comunicación privados, y las redes sociales, todo se conjura contra los lideres revolucionarios y las fuerzas armadas a los cuales constantemente acusan de corruptos o tramitados a intereses foráneos, llegando a crear artificialmente al principio -y después objetivamente- una atmosfera de desestabilización social para que “las masas” enajenadas se subleven en contra de sus autoridades.

Una nueva guerra fría entre EE. UU. y China (Por Esto ! de Mérida, México)

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Manuel Yepe

Por Manuel E. Yepe

Leonardo Boff, uno de los principales creadores de la teología de la liberación y sacerdote católico franciscano hasta que en 1992 decidió dejar los hábitos, concedió el reciente 15 de agosto una entrevista al periodista Martín Granovsky, del diario argentino Página 12, en la que analizó el rumbo que han tomado Brasil y Argentina por su subordinación a los capitales transnacionalizados.

Preguntado acerca de los motivos por los que mediante golpe, como en Brasil, o por votos, como en la Argentina, en América Latina avanzan procesos neoconservadores, Boff lo vinculó a una nueva guerra fría que se libra entre los Estados Unidos y China.

El gigante asiático, que ahora forma parte del bloque BRICS, ha estado entrando en América Latina y ello contradice el propósito estadounidense de controlar el continente. Al atacar a Brasil, EEUU ataca a China y a sus enormes inversiones en Latinoamérica que, solo el año pasado, fueron de 54 mil millones de dólares para el ferrocarril que une el Atlántico con el Pacífico.

A los latinoamericanos les asusta mucho que Estados Unidos negocie con Mauricio Macri dos bases militares, una en los límites entre Brasil, Paraguay y la Argentina, y otra en la Patagonia cerca del acuífero de agua dulce más grande del mundo, apunta el líder de la teología de liberación que ya tiene 77 años de edad.

Respecto al proceso golpista en Brasil, Boff relató que el Movimiento Sin Tierra tiene el apoyo del Papa Francisco y éste se acercó con mucho entusiasmó a la presidenta Dilma Roussef; tanto que desde entonces lo ha saludado en cada viaje suyo a Europa.

En uno de ellos le acompañó la actriz brasileña Leticia Sabatella quien contó de primera mano la situación al Papa y le hizo ver que lo principal era defender la democracia, porque atacar a Dilma traería formas violentas de represión social. Al escucharla el Papa le manifestó: “Es obra del capitalismo; del capitalismo de Brasil y del capitalismo transnacional”.

Boff opinó que el Papa ha visto que el neoliberalismo, que da más valor al mercado que al bien común, produce gran marginación y una gran pobreza. Los cuarenta millones de brasileños que fueron sacados del hambre en Brasil comienzan a volver a su situación anterior. “Allí, como se sabe, el vice que quedó como presidente interino despidió al gabinete de Dilma y atacó al ministerio de bienestar social y la reforma agraria. Los proyectos sociales tienen cada vez menos financiamiento, la atención de la cultura pasó de un ministerio a una subsecretaría y Michel Temer cortó la mitad del subsidio a las universidades públicas”.

La guerra sicológica y la lucha ideológica (La Pupila Insomne)

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Por Fabián Escalante Font

En estos días, al calor de los últimos acontecimientos políticos ocurridos en nuestro país -el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos- muchas personas se preocupan y con razón, de las capacidades del Imperio para desestabilizar nuestra sociedad desde adentro y me pareció oportuno precisar el concepto de guerra sicológica, y el de lucha ideológica, en tanto conociéndolos estaremos en mejores condiciones de enfrentar y superar los nuevos combates que se avecinan.

El concepto de “guerra sicológica” se comenzó a formar en Estados Unidos a finales de la década del ' 40, en el pasado siglo, con el inició de lo que se denominó la “guerra fría”. Es precisamente en 1951 que va a figurar por primera vez en el diccionario del Ejército norteamericano bajo la siguiente definición: “La guerra sicológica, es el conjunto de acciones emprendidas por parte de una o varias naciones en la propaganda y otros medios de información contra grupos enemigos, neutrales o amigos de la población, para influir en sus concepciones, sentimientos, opiniones y conductas, de manera que apoyen la política y los objetivos de la nación o grupo de naciones a la cual sirve esta guerra sicológica”.

Probablemente por ello, uno de los adalides de la “guerra fría”, representante legal de la conocida “United Fruit Company”, John Foster Dulles, secretario de Estado de aquel país en los años cincuenta, expresara un poco después: “Hemos gastado millones de dólares preparándonos para la guerra de las armas, pero hemos gastado poco para la guerra de las ideas y ahora sufrimos fracasos que no se pueden compensar con nuestro poderío militar”.

En la misma época, el director de la Agencia de Información de Estados Unidos, USIA enriquecía el concepto con la siguiente idea: “La simple introducción de la duda, en el cerebro de las personas, ya significa un gran éxito”.

La guerra sicológica es, pues, un conjunto de acciones enemigas, que utilizando los medios masivos de comunicación e información, pretenden influir en grupos de personas o sociedades, y hacer variar sus sentimientos, opiniones y conducta. Su fin es socavar y desestabilizar al país, organización o persona objeto del proyecto. En otras palabras, la “guerra sicológica” es el arte de la manipulación de la conciencia social. Es necesario desenmascararla y denunciarla sistemáticamente, por todos los medios a nuestro alcance.

Un ejemplo de lo que por estas vías el enemigo ha realizado fue la ley de la “patria potestad” de 1961, una acción de guerra sicológica en la cual la CIA y sus aliados de entonces, lograron a través de diversos medios, (propaganda, rumores, falsificación de documentos oficiales, programaciones radiales, etc.) confundir y atemorizar a un sector de la población cubana con el fin de que enviaran a sus hijos a Estados Unidos y así sacaron del país a más de 15,000 niños en tanto sus padres, aterrados por las calumnias circuladas, creyeron que el gobierno revolucionario iba a “reeducar” a sus hijos en la URSS y quitarles sobre ellos la patria potestad.

Cuba en todos estos años ha sido un laboratorio para estos “guerreros fríos”. Entre los actos preparatorios para la invasión mercenaria de Bahía de Cochinos la CIA creo una radio, localizada en un cayo de Honduras que se denominó Radio Swan, cuya misión consistía en transmitir las 24 horas del día noticias manipuladas, rumores, campañas de descredito y todo aquello que contribuyera a confundir a los cubanos, de manera de desarmarlos en vísperas de la agresión. Más recientemente la mal llamada Radio y TV Martí la sustituyó en tales fines.

Millones de octavillas han arribado a nuestras costas o han sido regadas desde el aire en función de estos objetivos, mientras que en el extranjero, expertos, politólogos, conferencistas, cineastas y documentalistas han trabajado con iguales propósitos. Ha sido una guerra en toda la extensión de la palabra, pero sin hacer un solo disparo.

En la década de los ochenta, durante la feroz y despiadada guerra desatada por Estados Unidos contra Nicaragua, la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, inventó, para las fuerzas contrarrevolucionarias un “Manual de Operaciones para la Guerra Sicológica” para entrenar a sus “guerrilleros” que entre otras muchos conceptos, incluidos el asesinato político, puntualizaba: “La guerra de guerrillas es esencialmente una guerra política. Por eso sus áreas de operaciones exceden los límites territoriales de las guerras convencionales, para adentrarse en la conciencia del hombre (….) el ser humano debe ser considerado como el objetivo prioritario de la guerra política, y concebido como el blanco militar de la guerra de guerrillas, el ser humano tiene su punto más crítico en la mente. Una vez alcanzada su mente, ha sido vencido el animal político, sin recibir necesariamente balas. La guerra de guerrillas nace y crece en un ambiente político; en el combate constante por dominar esa área de mentalidad política que es inherente a todo ser humano, y que colectivamente constituye el “ambiente” en que se mueve la guerra de guerrillas, y que es donde, precisamente, se define su triunfo o fracaso. Esta concepción de guerra de guerrillas como guerra política, convierte a las operaciones sicológicas en el factor determinante en los resultados. El blanco es entonces, las mentes de la población, de toda la población, nuestras propias fuerzas, las del enemigo y la población civil”.

“Palabras a los intelectuales” y los peligros de una guerra cultural (La Pupila Insomne)

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Por Reydel Reyes Torres

(…) “La Revolución solo debe renunciar a aquellos que sean incorregiblemente reaccionarios,
que sean incorregiblemente contrarrevolucionarios”.

Fidel Castro Ruz, junio 1961

En pocos días se celebrará el 55º aniversario de aquel trascendente encuentro entre el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, y un grupo de escritores y artistas, que durante los días 16, 23 y 30 de junio de 1961, en la Biblioteca Nacional, sostuvieron intercambios que marcaron las bases de la política cultural de la Revolución. Destacados intelectuales como Roberto Fernández Retamar, Alfredo Guevara, Graziella Pogolotti, Lisandro Otero, Pablo Armando Fernández, Lezama Lima, Virgilio Piñera y Miguel Barnet, fueron protagonistas de aquellos encendidos debates donde algunos de los presentes discutían sobre temores acerca de la influencia del “realismo socialista” en la naciente Revolución.

¿En qué contexto se desarrolló aquel acontecimiento que estimuló el pronunciamiento por nuestro Fidel de tantas ideas que trascendieron de su oratoria a una Revolución en el arte y la cultura?

La dirección del joven gobierno revolucionario estaba enfrascada en un proceso de unidad entre las tres fuerzas políticas que habían derrocado a la tiranía: el movimiento 26 de julio, el Partido Socialista Popular (PSP) y el Directorio Revolucionario 13 de marzo.

El pueblo cubano acababa de derrotar la invasión mercenaria en abril de 1961 en las arenas de Playa Girón y permanecía alerta para una guerra que pudo estallar y que fue neutralizada por la resistencia y unidad de los cubanos en torno a la defensa de la patria. Precisamente, en noviembre de ese año, la Administración estadounidense de turno aprobó la operación Mangosta, el plan subversivo más grande orquestado contra Cuba desde Washington, que debía culminar con la intervención directa en la Isla, de las Fuerzas Armadas estadounidenses en octubre de 1962.

Persistían bandas armadas en zonas montañosas del país y los planes de atentados contra la vida de los dirigentes de la nación se incrementaban. La guerra psicológica de los enemigos del proceso revolucionario intentaban demonizar al proyecto político y social que se construía, influyendo en la mente de familias que llegó a separar a padres de sus hijos, mediante la llamada operación Peter Pan (1).

Se necesitaba, entonces, unir también a escritores y artistas, en un contexto donde se experimentaba sobre la URSS y las repúblicas socialistas de Europa del Este, la más entretejida Guerra Cultural, instrumentada y promovida por la CIA, desde los primeros años de la Guerra Fría, cuando la idea de que tras el hundimiento del Eje fascista, la URSS dejaba de ser el aliado solidario para aparecer como un estado totalitario, que imponía su sistema de gobierno a aquellos países ocupados por el Ejército Rojo y que reconocía la imposibilidad de convivir con el “mundo capitalista”, por lo que un nuevo conflicto mundial se hacía inevitable.

En ese escenario, un grupo de figuras de la vida política y académica norteamericana animaron la creación de un centro de inteligencia exterior. Entre sus funciones estaría la de combatir la propaganda comunista, que encontraba un campo abonado entre los intelectuales europeos. La CIA recibió el encargo de apoyar la labor que venían realizando personajes de la vida cultural occidental a favor de la democracia. Con la discreción que las labores de inteligencia requieren, se fueron estableciendo plataformas para proyectar el mensaje deseado. La acción exterior norteamericana tenía que combatir contra estas actitudes en un teatro de operaciones donde lo ideológico tenía enorme importancia.

En medio de esos acontecimientos, Fidel se lanza con los artistas e intelectuales, durante tres días, a escuchar pacientemente sus preocupaciones y demandas. Se le hacía necesario extender también un proceso de unidad en el terreno cultural, donde existían conflictos y divisiones. Estaba en marcha la Campaña de Alfabetización; se fortalecía el que devendría emblemático Ballet Nacional de Cuba y la propia Biblioteca Nacional; se había terminado de construir el Teatro Nacional y se gestaba la prestigiosa Unión de Escritores y Artistas de Cuba. También se habían creado el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), la Casa de las Américas, la Orquesta Sinfónica y la Imprenta Nacional. Todo un efervescente movimiento para consolidar la institucionalidad en el ámbito de la cultura.

Lejos de las malintencionadas interpretaciones de lo que Fidel expuso como transparentes premisas, su discurso ratificó un deber, más que derecho, de la Revolución a defenderse, como obra transformadora que ha seguido a lo largo de más de medio siglo, costando esfuerzos y sacrificios. Tres décadas después de “Palabras a los intelectuales”, en años tan difíciles como el Período Especial en la década del ' 90, Fidel planteó que lo primero que había que salvar era la cultura. Esa cultura que ha estado en el centro de la defensa de una ideología de resistencia y sobrevivencia frente al poderío global del capitalismo, en momentos donde esta Isla se quedó sola debido al desplome del campo socialista, contexto en que los más acérrimos adversarios compraban almanaques para marcar los días que a Cuba le restaban como proyecto político.

En 1961, a dos años del triunfo revolucionario, Fidel no solo concentraba su intervención en lograr unidad entre artistas e intelectuales y defender el principio martiano de que “Ser culto es el único modo de ser libre”. Hacía, además, un llamado al bombardeo que nos venía encima como nación en el terreno ideológico, disfrazado de simbolismos y banalidades, que han intentado introducir en la conciencia de los cubanos.

Obama en Cuba: ¿Hará avanzar su visita la guerra cultural contra Cuba? (Cubadebate)

Guerra cultural

Foto: Resumen Latinoamericano

Arnold_August

Por Arnold August

@Arnold_August

Existen varios aspectos en esta guerra cultural, en su sentido más amplio, que en estos momentos se está librando contra la cultura socialista de Cuba. Uno de esos aspectos es la guerra masiva de los medios de comunicación de Estados Unidos y la campaña de desinformación política en el tema de los derechos civiles en Cuba como parte de los derechos humanos.

A sólo unos días de la llegada de Obama a Cuba, la nueva relación Cuba - EE. UU. está entrando en una fase decisiva y difícil. Como parte de otro análisis histórico profundo de las relaciones Cuba - EE. UU., el Dr. Elier Ramírez Cañedo, uno de los historiadores más destacados de Cuba y un experto en la confrontación e intentos de “normalización” entre los dos países, escribió una observación muy sagaz acerca del comentario que hizo Obama el 19 de diciembre de 2014. En el contexto del deseo de EE. UU. de provocar cambios en Cuba, el presidente Obama dijo: “…cómo cambian las sociedades es específico de cada país, es específico culturalmente”.

Ramírez Cañedo dedujo: “Ante esta abierta declaración de guerra cultural, entendiendo la cultura en su sentido más amplio, más allá de lo artístico y literario, sería ingenuo pensar que la historia no será -de hecho ya lo está siendo- una de las dianas fundamentales de quienes pretenden socavar desde dentro la cultura socialista en Cuba”.

Además, escribió en el mismo artículo lo siguiente: “Pero si algunos en Cuba o fuera de ella, sobre todo en las filas revolucionarias, caen en el error de olvidar o despreciar la importancia del estudio y conocimiento profundo del pasado en las circunstancias actuales, sería hacer el juego a quienes ahora con nuevos ropajes persisten en sus objetivos de destruir la Revolución Cubana desde sus mismas raíces”.

La perspicacia de Ramírez Cañedo acerca de la guerra contra la cultura socialista de Cuba a que se refiere su artículo, ha sido confirmada en varias ocasiones. Por ejemplo: el periódico The New York Times publicó una columna el 12 de marzo de 2016 con el título “Cultural Gap Impedes U.S. Business Efforts for Trade in Cuba” (Brecha cultural obstaculiza los esfuerzos del sector de negocios de EE. UU. para comerciar en Cuba). Entre otros puntos, el artículo se enfoca en las restricciones impuestas por Cuba en defensa de su soberanía y su sistema socioeconómico contra los empeños de los empresarios estadounidenses.

En otras palabras, The New York Times parece estar preocupado acerca de la cultura socialista de Cuba. Al referirse a la determinación de mantener sus principios, el artículo lamenta que “Cuba ha dejado bien claro que no cambiará la forma de realizar su actividad comercial para ajustarse a las necesidades de los Estados Unidos”.

La guerra masiva política y de los medios de comunicación

Existen varios aspectos en esta guerra cultural, en su sentido más amplio, que en estos momentos se está librando contra la cultura socialista de Cuba. Uno de esos aspectos es la guerra masiva de los medios de comunicación de Estados Unidos y la campaña de desinformación política en el tema de los derechos civiles en Cuba como parte de los derechos humanos.

El discurso de EE. UU., directa o indirectamente y a regañadientes, reconoce los logros de Cuba en el ámbito de los derechos sociales, como un subgrupo de los derechos humanos, en relación a salud, educación, cultura y deporte. Sin embargo, acusa a Cuba de violar los derechos civiles y políticos, haciendo referencia, por ejemplo, a su frecuentemente citado doble estándar del “derecho a la libertad de expresión, la libertad de prensa y de protestar” basado en el pensamiento único estadounidense. Por lo tanto, según esta explicación anecdótica, Cuba no es una democracia dado que viola los derechos civiles y políticos, y por extensión, los derechos humanos.

Sin embargo, los derechos civiles, tales como los derechos políticos, conforman una parte importante del cimiento que salvaguarda y promueve la gama completa de los derechos humanos. El derecho civil más significativo concedido a los cubanos y exigido por ellos, es participar en su propio sistema político. Esta tradición, aunque no perfecta y por lo tanto siempre en evolución, se remonta a la lucha colectiva revolucionaria de masas que llevó al triunfo de la Revolución Cubana, y por ende, al poder político del pueblo en enero de 1959. Es imposible olvidar esta historia.

Derechos civiles

CORREPI - BOLETÍN INFORMATIVO Nº 643.

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CORREPI - BOLETÍN INFORMATIVO Nº 643






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Sumario:



1. El ajuste se garantiza con represión.


2. Bonafini, embajadora kirchnerista para buscar consenso.


3. Polivioladores, polichorros y politorturadores.


4. Gatillos festivos y amistosos.


5. Guerra entre fuerzas de choque.


6. Cárceles de mala muerte.



1. El ajuste se garantiza con represión.


A pocas semanas de que la Presidenta anunciara su plan de emergencia económica y ajuste dirigido al “endeudamiento de las provincias”, ya se empiezan a hacer visibles los conflictos que genera el plan económico que se decide a implementar el gobierno.


A sólo una semana de estos anuncios, fue noticia cómo se reprimía en Río Gallegos a los estatales por protestar contra un paquete de medidas de ajuste que atentan contra el empleo, las condiciones laborales y el salario.


Luego, se anunciaron los despidos de, por lo menos, 4.000 empleados públicos en la provincia de Río Negro.


Pocos días después, en Trelew, una protesta de camioneros contra el despido de 170 trabajadores, por parte de la empresa de gas Camuzzi, fue reprimida por la policía, en cumplimiento de una orden judicial de desalojo. La represión, que concluyó con veinte trabajadores heridos, fue realizada por la Comisaría 2ª.


Al parecer, tan desprolijo fue el accionar de la policía y sumado a que se trataba de trabajadores agremiados al sindicato de Moyano, que el gobernador puso en disponibilidad al jefe del operativo, comisario Juan Carlos Contreras, por actuar con “demasiado celo” ante la orden de la justicia. Claramente la actitud no fue la misma ante la represión de los trabajadores  estatales en Santa Cruz, dos semanas atrás.


Al margen de las internas en el partido de gobierno, lo cierto es que hay una política de ajuste real que provoca la reacción de los sectores de trabajadores que ven pesar sobre sus espaldas la crisis económica.


Acompañando estas medidas, que no son más que la implementación del plan económico nacional, desde el gobierno llaman a los gremios a “actuar con racionalidad” y callarse la boca o, de lo contrario, vendrán los palos para los menos obsecuentes e indisciplinados.


Así, mientras el ajuste va golpeando a los trabajadores en los distintos puntos del país, los funcionarios acercan planes de negociación a los sindicatos que prevén un congelamiento de las paritarias cerrando con un aumento del 18%, cifra muy por debajo de las necesidades, si se mira la inflación y la falta de reacomodamiento del salario al menos en el último año.


Parte del plan, además, es cerrar una canasta básica acordada con los gremios y las empresas de acuerdo a las cifras del INDEC. Lo que es bastante desalentador ya que parte de esas cifras oficiales desprendidas de la “encuesta anual de hogares”, contempla la situación de que un cuarto de la población, el 11,3% de las personas, viven con $27 por día. ¿Esta será la canasta de subsistencia que propondrán para los trabajadores?


Claramente, las condiciones a las que quieren someter al pueblo trabajador para garantizar las ganancias de los empresarios, no serán aceptadas por quienes se disponen a defender sus condiciones de dignidad y su trabajo.


Será tarea entonces, seguir enfrentando con la lucha el ajuste y la represión.


2. Bonafini, embajadora kirchnerista para buscar consenso.


La Patagonia, escenario de incansables luchas de los trabajadores ante el plan de ajuste nacional, recibió hace una semana la visita de Hebe Pastor de Bonafini para “sellar un compromiso” con el kirchnerismo.


La propia Bonafini puso en palabras el objetivo de una política de cooptación que el gobierno puso en funcionamiento en 2003 y que aún hoy sigue rindiendo sus frutos, cumpliendo el mismo rol de “embajadora” kirchnerista que la llevó a Santa Cruz junto a Sergio Schoklender, en marzo de 2006, después de la ocupación militar y torturas en pleno conflicto petrolero, a oficiar de “mediadora” entre los trabajadores y el gobierno.


Así, mientras desde el gobierno se viene reprimiendo cada lucha, ejecutadas por los diferentes gobiernos y fuerzas provinciales, a lo largo y ancho del país, el kirchnerismo se da el lujo de lavarse la cara en las palabras de quienes hace ya tiempo, abandonaron la lucha.




Hebe de Bonafini, en la movilización en Río Gallegos, acompañada de varios funcionarios, agitó a la juventud a cantar y gritar “apoyamos el proyecto nacional y popular”.


Pero por más que griten e intenten que se mire para otro lado, las balas y los palos de la represión se siguen enfrentando hoy con los trabajadores y el pueblo que pelea por su dignidad.


Un acto no podrá borrar de las mentes santacruceñas la militarización en Las Heras, la represión a sus maestros, el encarcelamiento a sus luchadores. Hechos que se enmarcan en una realidad que ni las palabras de Bonafini ni la artillería propagandística completa del “gobierno de los DD. HH.” pueden ocultar: los 17 asesinados en movilizaciones, los más de 5.000 procesados por luchar y los cinco presos políticos.


3. Polivioladores, polichorros y politorturadores.


La misma comisaría de Trelew de la primera nota volvió a ser noticia al día siguiente, cuando se supo que diez policías habían torturado a un joven de 16 años. Además de los golpes que le propinaron, lo violaron con una tonfa (bastón reglamentario). Lo habían detenido porque lo encontraron discutiendo con su novia. Esta es una de las consecuencias del sistema de detenciones arbitrarias que impera en todo el país y que, según la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso “Bulacio”, viola los tratados internacionales de derechos humanos.


Seguramente, como también informa el Comité de Derechos Humanos de la ONU, que aplica la Convención contra la Tortura, el tribunal que entienda en la causa, calificará la conducta policial con alguna figura menor, para evitar decir que en democracia también se tortura.


Sin embargo, estos no son hechos aislados. Como denunciamos desde CORREPI, constantemente se conocen hechos que logran superar el cerco mediático, y que involucran a la policía en la comisión de todo tipo de delitos.


Entre los más recientes, en la Ciudad de Buenos Aires, un sargento de la Policía Federal, Jesús Walter Yapura, fue detenido por intentar violar a un menor de 14 años en el baño de la estación de subte Congreso de Tucumán, de la línea D. Este policía ya había sido indagado en una causa por torturas, en julio de 2010, protagonizada por agentes de la comisaría 23ª, de Palermo, y en la que la subinspectora Natalia Verón aplicó picana eléctrica a los tres detenidos torturados. También, como suele suceder, la tentativa de violación fue recaratulada como un delito menor (abuso deshonesto), la impunidad de ayer permitió decir “no tiene antecedentes”, el hecho de ser policía sirve para afirmar “posee trabajo estable con buen concepto de sus superiores”, y ya la cámara de apelaciones ordenó la libertad del policía pedófilo, que ahora, desde los medios, se da el lujo de amenazar a su víctima y a sus padres.


El 5 de enero, en Carlos Casares, provincia de Buenos Aires, seis policías detuvieron y torturaron a Juan José Reynoso, un joven de 23 años. Lo llevaron a la comisaría porque no poseía los papeles de la moto que conducía. Una vez allí, lo golpearon hasta que convulsionó y perdió el conocimiento.


Por último, esta semana se pudo conocer también el caso de un policía federal, detenido en la costa por asaltar turistas, sumándose así a otras noticias de este año, de policías robando en las zonas de veraneo.


Estos casos se multiplican por todo el país, todos los días. Muy pocos logran superar el silencio cómplice de los medios de desinformación masiva. Policías cometiendo todo tipo de delitos, organizando y administrando actividades como el tráfico de drogas, la trata de personas, el robo de automotores, etc., evidencian que “inseguridad es la policía en la calle”.


4. Gatillos festivos y amistosos. 


El 15 de enero, un grupo de jóvenes quiso entrar al club Bolívar de Alejandro Korn (partido de San Vicente), donde se estaba festejando el cumpleaños de 15 de la hija de un policía bonaerense, en el que se encontraban varios de sus colegas, de civil y francos de servicio.


Tras discutir con uno de los chicos, el padre de la cumpleañera y sus colegas empezaron a los tiros, uno de los cuales impactó en la cabeza de Fabián Zubrica, de 20 años de edad.


Alguien llamó a la policía, por lo que llegaron al lugar policías de la comisaría de Alejandro Korn, situada a poco más de diez cuadras, que reprimieron al conjunto de chicos con postas de goma. “No hicieron nada por defender a los chicos, sólo buscaron proteger a los efectivos que estaban en la fiesta”, dijo uno de los amigos de Fabián. Irremediable recordar otra fiesta de 15, en agosto de 2004, en Talar de Pacheco, cuando en similares circunstancias -una discusión iniciada por un invitado adulto que hizo un comentario grosero sobre la novia de uno de los adolescentes- el policía federal Pablo Alcides Barros, tío de la cumpleañera, decidió espantar a los pibes a los tiros, y mató por la espalda a Carlos Bustamante (21) que se estaba yendo de la fiesta.


En otro episodio, esta vez en Los Polvorines, un policía federal de la comisaría 35ª mató de un balazo en la cabeza a un amigo suyo, según dijo, al querer defenderlo de un ladrón que intentaba asaltarlo.


Para variar, el homicida estuvo detenido sólo 24 horas, tras declarar que su amigo lo había llevado hasta la puerta de su casa y que, cuando él se bajó del coche, apareció un ladrón e intentó asaltarlo. Fue entonces, dijo, que apuntó al individuo desde el otro lado del auto, por la ventanilla del acompañante y por encima de la cabeza de su amigo. Pero, argumentó, la bala rebotó contra el techo del vehículo e impactó en la cabeza del hombre que estaba al volante. Obviamente, el asesino asegura que el misterioso tercero, del que ningún rastro quedó, tenía un arma e hizo un disparo, pero el único casquillo encontrado pertenece al arma del policía.


Dos muestras del uso cotidiano que dan a sus armas bonaerenses y federales.


5. Guerra entre fuerzas de choque.


La semana pasada, una pelea entre dos facciones de la barra brava de Chicago, Los Perales y Los Antenas, resultó en la muerte de Agustín Rodríguez, de Los Perales, y con Aldo “El Paraguayo” Barralda, de Los Antenas, internado en el Hospital Santojanni, con un puntazo en el abdomen.


Los Perales fueron hasta el Hospital a asesinar a Barralda, buscando vengarse de la muerte de Rodríguez. Como no pudieron encontrarlo, realizaron todo tipo de destrozos.


La respuesta inmediata de las autoridades del Hospital fue pedir más seguridad, es decir, más policía. La respuesta de los gobiernos nacional y de la Ciudad, fue lavarse las manos y culparse mutuamente.


Está claro que si hay algo que no garantiza la policía es la seguridad. Por el contrario, policías y barra bravas son socios en el delitos. Lo demuestran el asesinato de los tres militantes del Frente Popular Darío Santillán en Rosario, o la complicidad en el asesinato de Mariano Ferreyra, entre policías y burócratas, con la participación, también, de miembros de hinchadas.


Los compañeros delegados de la Línea 60, que llevan adelante una lucha por la organización independiente de su Comisión Interna, y que vienen sufriendo el ataque sistemático de patotas, contratadas por la empresa DOTA para impedirlo, han denunciado que Barralda fue uno de los reclutados por la patronal para atacarlos. Han denunciado que Ángel Paisa, dueño de DOTA, lo contrató, junto a 250 personas más, para boicotear la organización. Y agregaron que de esas 250 personas, entre 30 y 40 son barras de Boca y de Chicago. Es más, uno de sus delegados denunció a Barralda porque lo amenazó a él y a su familia.


Está claro que más policía no puede ser la respuesta al hecho protagonizado por los barras bravas en el Hospital Santojanni. Quienes normalmente les franquean los ingresos a los estadios de fútbol, y que les cubren la retirada cuando asesinan a militantes, como sucedió con Mariano Ferreyra, son parte del problema y no de la solución. Son parte de esa política, de la triple alianza antiobrera entre el Estado, los burócratas y los patrones, como Ángel Paisa, que contrató a Barralda para amedrentar a los delegados de la línea 60, o como UGOFE, que contrató a Favale para asesinar a Mariano Ferreyra.


Esta política es común en todos los niveles de gobierno y recorre todo el país. Basta recordar, a título de ejemplo, que el macrismo utilizó barras bravas para atacar a los docentes que protestaban, en la legislatura, contra la modificación de las Juntas de Calificación, o que el kirchnerismo usó barras de Chacarita para atacar a los trabajadores del Hospital Francés.


El único camino que tienen los trabajadores para enfrentar esta política antiobrera, y a sus fuerzas de choque, es la organización independiente del Estado y los patrones, recurriendo a los métodos de autodefensa que, a lo largo de su rica historia, se ha dado la clase obrera en todo el mundo.


6. Cárceles de mala muerte.


Esta semana, hicieron ruido las palabras del intendente kirchnerista de Villa Gobernador Gálvez, Pedro González, en referencia al tratamiento que merecen los “delincuentes reincidentes”. “Hay que cagarlos a palos, a trompadas y después hablarles (…) A veces hay que enseñar primero con una cachetada”… dijo el ilustre funcionario.


En los mismos días que se armaba un gran revuelo mediático por este rapto de sinceridad, salieron a la luz dos noticias sobre la forma en que se vive y se muere en las cárceles de mala muerte argentinas.


En Formosa, se supo de la muerte de un joven en un instituto de menores, ahorcado con una sábana en su celda. También se conocieron los escabrosos detalles de la represión que sufrieron los internos de la Unidad Penal N° 1 de Corrientes, que incluyeron palazos, picana, gases lacrimógenos y facazos propinados por los verdugos del servicio penitenciario.


Todo empezó el sábado 15, a raíz de una quema de colchones en protesta a la negativa hacia un interno de ver a la familia, horas después de haberse enterado del fallecimiento de su padre. La respuesta de los funcionarios del servicio penitenciario fue enviar a grupos especiales antimotines para reprimir la medida de fuerza. El saldo fue de varios heridos graves, heridos con elementos cortantes y con fracturas múltiples.


Por este hecho, y otros que vienen ocurriendo desde hace meses, los internos del penal iniciaron el lunes 16 una huelga de hambre y sus familiares radicaron una denuncia contra el subsecretario de Gobierno, el Director del Servicio Penitenciario, el personal y autoridades de la UP 1 y los miembros de los grupos especiales (PAR y ETOP).


Como podemos ver, lo que propone el intendente de Gobernador Gálvez es lo que se da en la realidad, el tratamiento a los presos es el mismo en todos lados, sean reincidentes o no.  



- El programa Leña al Fuego, del periodista Herman Schiller, por Radio Porteña, con la columna de opinión de María del Carmen Verdú, volverá al aire a partir del primer fin de semana de marzo, en horario a confirmar, por AM 1110, www.radiodelaciudad.gov.ar, tel. 5371-4600, Sarmiento 1551, 9° piso. Entrada libre y gratuita.


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