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Entrevista a Fabián Harari (RyR), sobre el gobierno macrista y la herencia K, por Andrés Sarlengo (Contrapuntos)

corrupto-K-M

Dinero sucio K y dinero sucio M...

Fabian Harari

Andrés Sarlengo conversó con el integrante de Razón y Revolución sobre el gobierno de Macri, la herencia K, los casos de corrupción y qué hacen las centrales obreras en esta situación de ajuste y precarización, durante la emisión de su programa Contrapuntos, el que se transmite por FM Nostalgia de Venado Tuerto (Santa Fe).

La izquierda y el kirchnerismo en la era Macri (Razón y Revolución)

FIT - K

Paradójicamente, cuando parecía que el kirchnerismo iba a dejar de ser un problema para la izquierda, acorralada durante una década por las ilusiones reformistas de la pequeña burguesía argentina, el régimen derrotado en las urnas por Macri es el responsable de mayores conflictos y contradicciones que antes. Aunque no sabemos si se tratará de una enfermedad temporal o de una de tipo crónico, es necesario aclarar la situación ante el peligro del retorno de un error histórico. Empecemos por plantear el problema.

El pasado de una ilusión

La ilusión más poderosa que recorre las filas de la izquierda argentina hoy es una que ya causó estragos en la historia de quienes pretenden construir otra sociedad en este país. En efecto, la esperanza de los partidos del FIT, del MST, del Nuevo MAS y de casi todo el resto, es la de suceder al kirchnerismo, o si se quiere, heredarlo. Esa perspectiva dominó, otra vez, a casi toda la izquierda durante por lo menos sesenta años. Ya sea que se le declarase terminado por ausencia de su líder exiliado, por un agotamiento "generacional", por el abandono de sus "tareas históricas", o por el deceso de Perón, la izquierda argentina, con escasas y honrosas excepciones (el PRT - ERP, por ejemplo), vivió pensándose no en relación a un programa y unas tareas inmediatas dictadas por la realidad, sino como un apéndice de un movimiento social que dirigía otro. Las variaciones tácticas conformaron un abanico enorme, empezando desde la simple conversión (el peronismo es la revolución), hasta la independencia formal más rabiosa pero expectante (vamos a demostrar que somos más combativos y que recogemos las banderas que el peronismo abandona). En el medio, muchas variantes, desde el entrismo "bajo la disciplina del General Perón", hasta la teoría del "entorno". Todas estas posiciones presuponían que:

1. El peronismo era un movimiento social vasto y enraizado en la población

2. Representaba un programa político adecuado a la situación de su emergencia

3. Cualquier transformación social en el país pasaba, necesariamente, por el interior del peronismo

4. Los obreros no discuten política, luchan.

El primer presupuesto resultaba discutible en el inicio del fenómeno. En efecto, hasta el mismo Perón se sorprendió de una victoria que incluso en un primer momento pareció estar del otro lado. La idea de que el partido de izquierda más grande de la historia argentina, el PC, un verdadero partido de masas, con una trayectoria de combates de clase de primer nivel y con el respaldo del primer Estado Obrero del mundo, tenía que claudicar ante un coronel recién llegado, es absurda. Es leer la historia anacrónicamente. En ese momento, si Perón tenía o no respaldo de las masas era una incógnita. El error del PC no fue no apoyar a Perón, sino marchar detrás de la Unión Democrática. Dicho de otro modo, aliarse con un partido claramente patronal. Desde una candidatura propia hasta la "prescindencia", había mucho para hacer sin claudicar. Desde un punto de vista trotskista, la política de Frente Popular selló su fortuna. Sin embargo, más determinante fue la errónea lectura de lo que estaba formándose frente a sus ojos: en lugar de observar allí que sus sueños "frentepopulistas" se estaban haciendo realidad (eso y no otra cosa es el peronismo), prefirió ver el ascenso del fascismo (error que no cometieron muchos de sus militantes, que se enlistaron rápidamente en las filas del naciente "justicialismo"). En lugar de percibir una batalla de clase, vio una confrontación "democrática". En el fondo, la pérdida de la perspectiva de independencia de clase conquistada durante la etapa anterior (el período "clase contra clase") arrastró al PC hacia su derrota.

A partir de allí, el peronismo se construyó como un movimiento social "peronista". Es decir, el propio Perón debió conquistarlo para su hegemonía. De allí la represión a las tendencias sindicalistas y a cualquier tipo de oposición interna. El peronismo no nació el 17 de Octubre, sino mucho después. Como sea, desde el inicio de su segundo mandato resultó claro que el peronismo era ya una realidad en las masas, algo que solo la izquierda "gorila" (el Partido Socialista y algunos sectores del anarquismo, entre otros), persistía en negar. El "gorilismo" consistía en eso: en negarle al peronismo una carnadura real en la clase obrera, reducirlo a una fantasmagoría ideológica resultado de la "dádiva" por un lado, y la "ignorancia" por el otro. Perón era un demagogo sin programa y la clase obrera una masa sin cabeza. Rechazando, correctamente, esa perspectiva, el resto de la izquierda (desde el PC hasta el trotskismo, pasando por todas las variantes nacionalistas) se embarcó en una "relectura" del peronismo que desembocó en la creación del "Síndrome del 17 de octubre". Es decir, en la convicción de que la izquierda debía purgar su "error" histórico (el apoyo a la Unión Democrática) con una larga serie de pleitesías y abluciones.

El tiempo pasó y la izquierda argentina vio desaparecer al peronismo delante de sus ojos sin que se produjera ningún "traspaso" histórico. Lo que sí se vio en todos aquellos que "jugaron" al peronismo, fue el resultado contrario: todos terminaron fagocitados por Perón, privando a la clase obrera de una alternativa. El asunto llegó hasta la tragedia: basta pensar en la cantidad de compañeros asesinados "justicialistamente", que gastaron su vida en el "luche y vuelve". Construyeron con su propia actividad a su propio asesino. Parece que de esa experiencia no hemos aprendido nada. La izquierda argentina tiene una debilidad congénita con el bonapartismo.

La vinculación de este proceso con el actual "post-kirchnerismo" es hasta cierto punto exagerada. Lo que vuelve a esta izquierda más ridícula que aquella. Porque el peronismo era un fenómeno social real, no un simple invento desde el aparato del Estado, como La Cámpora. En aquel entonces, competir con el peronismo era hacerlo con un organismo vivo, de combate. Tras la caída de Perón, la "columna vertebral", el movimiento obrero, tuvo siempre un ala conciliadora, burócrata, y una anti-burocrática, combativa. Pero La Cámpora no es más que un conjunto de "militantes" rentados solo unidos por las agencias gubernamentales. No ha combatido nunca. No nació de ninguna lucha. Ni siquiera ha probado ninguna predisposición a luchar, a pesar de que los están expulsando de todos lados. Pretender "heredar" al peronismo era pretender quedarse con un cuerpo combativo, contradictorio, pero combativo, burgués, pero combativo. Pretender "heredar" al kirchnerismo es la farsa de una tragedia. El PTS ya esperaba hacerlo en las PASO y, de hecho, lo consiguió, ganando las internas con los votos de la "combativa" Mendoza. El PO se rindió ante el hecho y, tras prometer una campaña "obrera y socialista" para la primera vuelta, promovió al "joven" Solano como contrapeso de Del Caño. Terminada la demagogia electoral, donde un frente de "trotskistas" no mencionó el socialismo una sola vez, caído el kirchnerismo, uno pensaba que empezaba otra época. Pero no, todo se profundizó para peor: ahora el PTS pone sus medios de comunicación al servicio del kirchnerismo (véase La izquierda diario e Ideas de Izquierda), mientras un PO completamente a la deriva no sale todavía del impasse en la que lo sumió la derrota del "hombre viejo" frente al "niño bonito".

El PTS ya había comenzado su acercamiento al kirchnerismo en provincia de Buenos Aires unos años atrás, cuando se votó la ley de jardines maternales y en la defensa del Plan Fines II. Incluso se diría que antes, al definirlo como un gobierno "reformista". Ahora, pretende enfilar a toda la izquierda en una defensa sin crítica del kirchnerismo frente a la "nueva derecha" macrista. Se llama, solapadamente, a un frente único con La Cámpora, en la esperanza de que cuando quede claro que no está dispuesta a luchar, sus "bases" (a las que nadie ve por ningún lado, salvo que se tome por tal al grupito que sigue a Kiciloff en Parque Centenario) se harán trotskistas. Hay, entonces, que tratarlos bien. El PO no desentona en relación a esta lógica, igual que Izquierda Socialista. El Nuevo MAS se suma ahora a este grupo de "kirchneristas del día después", con pasión renovada, demostrando que de "nuevo" no tiene nada, salvo el hecho de que todos, hoy por hoy, se han vuelto morenistas. En defensa del viejo Moreno, estos son su farsa...

Esta claudicación de la izquierda frente al kirchnerismo tuvo un ejemplo más claro y reciente en las discusiones sobre las acciones a seguir por la libertad de Milagro Sala. El PTS, junto con el NMAS, el MST y la TPR fueron de cabeza a la marcha convocada por el kirchnerismo. Además de ser una muestra de claudicación política, la movilización sirvió para medir el caudal militante de La Cámpora: nulo. Si la izquierda se juntaba toda, en esa ocasión faltó sin aviso el PO, hubieran duplicado las huestes camporistas. El PO dio gala de "independencia" política declarándose incapaz de organizar un acto propio pero criticando a los que fueron. Ahora el partido de Solano se siente más cómodo en la nueva marcha organizada por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia porque no la convoca el kirchnerismo. Pero las consignas de esta nueva marcha son kirchneristas. No importa que se confluya en un solo espacio, se marche por separado o en un día distinto. La "independencia" política está en las consignas con las que se marcha. Las consignas resumen un programa político. ¿Cuál es el programa político de esta nueva marcha? Igual que la anterior: libertad a Milagro Sala. Es cierto que se agrega que se marcha contra las leyes "represivas" y contra la "criminalización" de la protesta, consignas que no están del todo mal aunque son confusas: todas las leyes son represivas (sería mejor ser más precisos en este punto) y la protesta está ya criminalizada (existen normas que la penalizan, hay que pedir que sean abolidas). Pero sin una delimitación de la política de Milagro Sala, es decir, del kirchnerismo, no existe independencia política, se marche cuando se marche.

En efecto: pedir la libertad de alguien porque se le aplica una norma que puede usarse no solo contra un revolucionario sino contra cualquier honesto luchador, sin aclarar que este no es el caso, es lo mismo que declararlo en tal sentido. Al no decirse que Milagro Sala se dedicó a explotar obreros, engrosó su fortuna personal, reprimió a compañeros, es sospechosa de tener en su organización asesinos de militantes, formó parte del aparato de control y represión del kirchnerismo, se ha proclamado jefa de la barra brava de Gimnasia de Jujuy y se la acusa de relaciones con el narcotráfico, se la está limpiando de todas estas acusaciones y se la reivindica como una compañera de lucha. Y de paso, se está haciendo lo mismo con todo el kirchnerismo. Es solo cuestión de tiempo que la reivindicación se extienda a Aníbal Fernández o a Milani, porque después de todo ya se apela a la conducción de Cristina y Scioli (¿qué otra cosa es, si no, pedirles que se pronuncien?). Por decir esto en el acto organizado por el kirchnerismo, nos agredió el Movimiento Evita. En el Encuentro, se nos rieron en la cara cuando planteamos esto y otras cosas, entre ellas, rechazar las cooperativas y pedir el pase a planta permanente de todos los desocupados, a pesar de que estábamos entre gente supuestamente de izquierda. Esta voluntad de no desmarcarse del kirchnerismo esconde mucho más que un error oportunista.

La continuidad de un déficit programático

Los papelones que hemos visto realizar a los partidos del FIT en este último tiempo, se podrían explicar por remisión al estado de conciencia de la clase obrera. Indudablemente, hay algo de cierto en el asunto, toda vez que una clase que se orientara francamente en sentido revolucionario repudiaría este tipo de conductas y elegiría otra dirección. Pero un razonamiento de ese tipo tiende a hacer inútil no solo al partido sino todo tipo de organización, puesto que cuando la clase "quiera" podrá realizar lo que quiera. Es un presupuesto falso, que tiene, además, la "virtud" de descargar a la izquierda de toda responsabilidad y justificar todas sus miserias. Pero el partido es parte de la clase. Es más, por inútil que sea, es su parte más consciente. De modo que lo que haga o deje de hacer no puede no tener consecuencias. Si la vanguardia está confundida, ¿cómo puede el resto ser responsable?

Por el contrario, creemos que los partidos de izquierda cometen errores y que esos errores tienen consecuencias, desde las más leves a las más graves. Y tales errores no se limitan al "reflejo" de las condiciones de conciencia de las clases. Y aunque así lo fuera, hay que explicitarlos y combatirlos. Formamos parte de una tradición, el marxismo, que se fundó como respuesta al utopismo, defendiendo su carácter científico. Es decir, que otorga a las ideas un lugar en la lucha. Podrían aportarse otras razones y otras fuentes de explicación a las taras de nuestra izquierda revolucionaria, desde las sicológicas a las generacionales, pero en lo que a nosotros nos compete, las que provienen de una equivocada concepción de la realidad son las más importantes.

A nuestro entender, la actual recaída "peronista" de la izquierda argentina, se sustenta en los siguientes errores conceptuales:

1. Nacionalismo

2. Espontaneísmo

3. Oportunismo

4. Anti-intelectualismo

5. Sindicalismo

6. Parlamentarismo

7. Narcisismo

1. Nacionalismo

Por empezar, la izquierda revolucionaria argentina comparte con el peronismo mucho más de lo que cree. No sería muy difícil argumentar esto frente al guevarismo, al maoísmo o el estalinismo vernáculo, aunque pareciera inapropiado para el trotskismo. En realidad, éste último es tan nacionalista como los anteriores. Heredaron de Trotsky una fórmula que repiten sin pensarla demasiado, según la cual la Argentina es un país semicolonial y dependiente, donde, por lo tanto, no se han completado las tareas nacionales. De modo que hay un déficit de la nación que sería completado por la acción del proletariado en la revolución permanente. Pero la Argentina no es un país donde las tareas nacionales estén inconclusas. Cuando se les pregunta a los trotskistas argentinos cuáles son las tareas pendientes, no saben qué contestar. En el mejor de los casos aluden a las Malvinas, como si ese fuera un problema nacional, es decir, a la altura de la ocupación inglesa de Irlanda y la imposible unidad territorial polaca en el siglo XIX, o la situación de palestinos y kurdos en el siglo XX. Por el contrario, la Argentina no sería distinta de lo que es hoy, con Malvinas o sin Malvinas.

El trotskismo también cree que en la Argentina todavía hay campesinos y que una solución a los problemas del atraso argentino la constituye la reforma agraria. Cree también que en nuestro país no hay una verdadera burguesía, porque la revolución burguesa argentina fracasó.

Consecuentemente, todo arrebato nacionalista por parte de alguna fracción burguesa, se le ocurre una oportunidad que vale la pena aprovechar, aunque más no sea para demostrar la inutilidad de la clase dominante y "heredar" el movimiento desarrollado por ella. La condición es que la izquierda demuestre que es más consecuente en la defensa de la "patria" que la propia burguesía. Con este criterio, por ejemplo, casi toda la izquierda argentina marchó detrás de Galtieri a Malvinas.

2. Espontaneísmo

La "teoría" de la "herencia" propia de la izquierda argentina es finalmente la consecuencia de una concepción espontaneísta de la lucha de clases. El trotskismo cree que la conciencia es un hecho fijo que solo cambia por una catástrofe y sin intervención del partido. De allí que, en espera de ese hecho conmocionante, es preferible mentir al proletariado. Luchar por la vuelta de Perón (o de Cristina) en espera de la "traición" del mentado personaje, que exponga su "verdadera" naturaleza, presupone que el proletariado no entenderá nada de lo que se le diga en contra de su conciencia. El proletariado debe "experimentar" el fracaso para ver la realidad. Mientras tanto, lo único que conseguiremos es alienarlo de nuestras filas. Es indudable que el "Síndrome del 17 de Octubre" está en la raíz de esta concepción, aunque ella llega hasta el fundador de la progenie.

De esta manera, el partido niega su rol fundamental como educador de la clase y su lugar como vanguardia. Contrariamente a lo que se cree, este rechazo de todo "vanguardismo" no es un invento posmoderno. Mucho más fácil de ver en la tradición "morenista" (desde Moreno hasta el PTS, pasando por IS y el MST), esta desvalorización de la función intelectual del partido está presente también en el PO y su concepción liberal de la cultura, derivada de la famosa tesis de Trotsky sobre la libertad al arte. Lo que se pierde, en esta perspectiva, es la lucha política misma: cuando se pide la libertad a Milagro Sala pero no se dice nada sobre su política, se abandona la lucha política. No sea que la conciencia "camporista" se nos enoje...

3. Anti-intelectualismo

Se realizó la conferencia de prensa para denunciar la persecución ideológica contra el Dr. Fabián Harari en el CONICET.

Fabian Harari - Conferencia prensa 27 - 12


El pasado martes, se realizó la conferencia de prensa para denunciar la discriminación y la persecución ideológica de la que fue objeto el Dr. Fabián Harari por parte del CONICET, en el Hotel Bauen, con la participación del docente perseguido; Lucas Poy, por la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD - UBA); Pablo Cibes, de ATE - CONICET; Federico Holik, de Jóvenes Científicos Precarizados (JCP - Regional Buenos Aires); los profesores Mariano Rodríguez Otero, Director de la carrera de Historia de la UBA y Eduardo Grüner, docente de la misma universidad y José Castillo y Myriam Bregman, en representación de los partidos pertenecientes al Frente de Izquierda y de los Trabajadores: .


Desde el público, se solidarizaron Gustavo Lerer, delegado de la Junta Interna de Delegados de ATE - Hospital Garrahan, el periodista Herman Schiller; Andrés Carrasco, investigador del CONICET; Alejandro Lipcovich, Presidente de la FUBA, integrantes de la revista Pensar Históricamente y Andrés Machiuca, de la Agrupación Docentes de Base de La Matanza.


Tras la lectura de algunas de las decenas de adhesiones recibidas por parte de organizaciones sociales, gremiales y políticas, así como de importantes intelectuales del país y del exterior, el Dr. Harari comentó que luego de investigar por largos años el período de la Revolución de Mayo “en condiciones misérrimas, sin aportes jubilatorios, sin obra social, sin licencias y sin ninguna estabilidad” se presentó a Carrera de Investigador Científico “para tener todas las condiciones que un científico requiere”.


Sin embargo, su solicitud fue rechazada y en el dictamen de la comisión evaluadora del CONICET, presentado ante el público y la prensa, se manifiesta que, si bien sus trabajos “parten de un buen conocimiento de la literatura y exhiben trabajo de investigación con fuentes primarias, tienen un tono excesivamente polémico y militante ajeno a las reglas del arte”. Al referirse a este planteo, sostuvo su carácter discriminatorio, el cual lo deja sin trabajo por razones ajenas a los elementos que debieran evaluarse y la gravedad que implica un dictamen de estas características en la medida en que “sienta un peligroso antecedente para juzgar no ya a todos los militantes de izquierda que quieren hacer una tarea científica, no ya a cualquier militante que quiera hacer una tarea científica, sino que habilita a la discriminación hacia cualquier actividad extra - académica, como ser nacionalidad, género o preferencia sexual”.


Por otra parte, señaló que no es la primera vez que esto sucede, por cuanto el Dr. Eduardo Sartelli, de Razón y Revolución,  experimentó una situación similar en la convocatoria anterior.


Continuando con el análisis del dictamen, ante el planteo acerca de la afirmación “no ha completado su doctorado ni informa otro título de posgrado”, el docente discriminado exhibió públicamente la documentación presentada a CONICET que da cuenta de la finalización de su doctorado y la respuesta administrativa por la cual se le informa que fue adjuntada al expediente oportunamente. Asimismo, leyó partes de uno de los dictámenes de los evaluadores en donde se hace referencia explícita a lo trabajado en su tesis, para concluír que la omisión de su título de Doctor por parte de la comisión evaluadora tuvo que ser intencional.


Posteriormente, dió a conocer que, a raíz de una nota que publicara denunciando el caso en Tiempo Argentino, el CONICET lo convocó a una reunión encabezada por Dora Barrancos, en donde, lejos de contener el reclamo, le pidieron explicaciones a él por su denuncia pública y fue maltratado.




Harari sostuvo que todo esto es posible por la discrecionalidad con la que se maneja el organismo, por cuanto “hay ausencia de criterios explícitos y homogéneos para poder presentarse, cada comisión cada año cambia sus criterios, no hay veedores que garanticen la transparencia, y hay una cláusula proscriptiva que impide, a quienes presenten una recusación, presentarse nuevamente a concurso. O sea, quien se queja, es castigado. Esto se da en el marco de un ajuste general que está llevando el gobierno y es más fácil en CONICET por estos criterios de arbitrariedad. En dos años el Estado ha dejado sin trabajo a 1670 doctores", afirmó.


Concluyó su exposición, enfatizando que no es el único caso de persecución ideológica en la actualidad en el país, mencionando el caso de Luis Calarota, de la Universidad de Rosario; de los dos médicos del MOCASE, en Santiago del Estero y de los cinco Directores de Carrera, en la Universidad de Río Negro”, tras lo cual se solidarizó con ellos y convocó a formar una “Coordinadora Nacional contra la Persecución Ideológica”.
 
Continuó la conferencia, con la exposición del Prof. Eduardo Grüner, quien planteó que se trata de un “caso testigo” en la medida  que pone sobre la mesa problemas que instituciones, como el CONICET, vienen arrastrando hace años, tales como la falta de transparencia en los criterios de evaluación, la imposibilidad de conocer los evaluadores externos, “que se mantienen en una suerte de clandestinidad, incomprensible cuando tenemos sistemas de concurso en la universidad pública”, los problemas con criterios que no están pensados para evaluar la producción de las Ciencias Sociales, tales como “por ejemplo tiene menos puntaje un libro de ochocientas páginas que un artículo de diez páginas en una revista indexada […] Hoy a gente como Sarmiento, Alberdi, el CONICET no les daría el puntaje”, según afirmó. Concluyó, señalando la “paradoja” que supone un contexto en donde se habla del retorno de la militancia y de la política se critique el carácter de militante, expresando que “parece ser que es un retorno, pero acotadito”.
 
Pablo Cibes, delegado de ATE - CONICET, continuó el panel destacando la importancia de subsanar la situación y de garantizar que no se repita, y planteó la necesidad de dar una discusión sobre los criterios de evaluación, los cuales deben ser claros y con continuidad, tras afirmar que “no puede suceder que hoy te digan estás llevando bien tu tesis doctoral y mañana, cuando terminaste, hiciste todo mal. El sistema en eso se lava las manos, todo es culpa del individuo”.


Luego, Federico Holik, integrante de JCP - Regional Buenos Aires, señaló la particularidad del caso en el marco del conjunto de irregularidades que tuvo el último proceso de evaluación de becas e ingreso a carrera. Hizo mención al caso de Pablo Mauas, quien fue evaluado negativamente en un concurso porque hacía paros mientras era Secretario General de AGD en la Facultad de Ciencias Exactas y enfatizó el gran descontento existente entre los becarios por la oscuridad general del proceso de evaluación y porque “se quedaron en la calle luego de 7 años de trabajar en negro […] y pueden considerarse virtualmente despedidos […] sin ningún tipo de solución por parte de la institución que los hizo trabajar en esas condiciones”, afirmó.


La AGD - UBA, a través de Lucas Poy, hizo llegar la solidaridad de Santiago Gándara, su Secretario General y señaló la impunidad del dictamen, enmarcado en una situación de un achique general en el cual no se aclaran los mecanismos para el ajuste. Asimismo, planteó que el malestar es aun más profundo en la medida en que la campaña electoral tuvo como uno de sus ejes la transformación de la ciencia y la técnica en el país como también la repatriación de científicos, tras lo cual sostuvo que “si uno hace los números, los doctores que han sido rechazados o expulsados del sistema en un solo año, anula las posibles repatriaciones que ha habido y, es más, van a provocar expatriaciones en el caso de que puedan y tengan la oportunidad para no quedar en la calle”.


El Director de la carrera de Historia de la UBA, Rodríguez Otero, hizo hincapié en la importancia de darle visibilidad al hecho y de estar preparados para las consecuencias.


Myriam Bregman hizo llegar la solidaridad y el compromiso del PTS en colaborar en la campaña y sostuvo que “ante la enorme campaña oficial publicitaria, de millones de pesos, mostrando cómo los científicos volvían felices en avión, con periodistas que lo repiten cotidianamente en las radios del país, que saquen a la luz esto, que se sepa, se conozca y hayan hecho esta conferencia de prensa con tanta presencia, es sumamente importante” mientras que José Castillo insistió sobre el agravamiento de tendencias que ya estaban contenidas en la institución, haciendo mención al comunicado que emitió el CONICET semanas atrás en donde se plantea que “nadie puede hablar a nombre de CONICET salvo las autoridades”, afirmando que, después de la lectura del dictamen, puede decir que no se trata solo de persecución ideológica, sino de macartismo, al sostener que “hay un planteo directo entre lo que Fabián está investigando, con qué fuentes, y quién es Fabián. Se está planteando que él es militante, pero no simplemente esto, sino que Fabián es militante de una organización marxista revolucionaria. Una situación que en el marco de la historia argentina no se puede dejar pasar. Esto está por escrito y lo que está por escrito es jurisprudencia”.


Finalizó la actividad con el saludo de Rubén “Pollo” Sobrero y de Eduardo Sartelli, quienes estuvieron ausentes por problemas personales, y luego se dió lugar a las preguntas y entrevistas por parte de los periodistas presentes.

Denuncian persecución ideológica en el CONICET contra el Dr. Fabián Harari.

fabian harariRazón y Revolución denunció la discriminación y persecución ideológica hacia el Dr. Fabián Harari, uno de sus militantes, durante el concurso para la carrera de investigador científico, instancia que le permitiría acceder a planta permanente tras tres años de permanecer como becario "sin cobertura social, sin aportes jubilatorios y sin ningún tipo de estabilidad laboral", según informó la organización cultural.


Mediante un comunicado, señalaron que el CONICET "profundizó el ajuste que viene llevando contra los científicos" mediante la reducción del ingreso a personal de carrera (planta permanente) a quienes actualmente trabajan en forma precaria en el organismo, como los becarios y señalaron que, a ello, se le suma "una persecución ideológica contra el marxismo, una conducta inadmisible de por sí, pero más aún en una dependencia estatal".


Fabián Harari, Doctor en Historia y docente de la UBA, se presentó a concurso para el ingreso a carrera de investigador científico. Según informaron, "el pasado 8 de noviembre, le llegó el fallo de la Comisión de Ciencia Política, Derecho y Relaciones Internacionales con el rechazo al proyecto, que lo deja fuera del sistema", mediante un dictamen en el cual puede verificarse "un ensañamiento propio de quien desconoce la especialidad y, más grave aún, de quien se siente completamente impune para decir lo que se le ocurra".


El doctorado es un requisito fundamental y sine qua non para entrar en carrera. El docente mencionado defendió su tesis doctoral el pasado 19 de marzo y el 23 acercó el acta de defensa de tesis por mesa de entradas para, luego, enviarla escaneada por mail el 5 de abril del corriente año. No obstante ello, en agosto pasado se dictaminó que “no ha completado su Doctorado ni informa otro título de Posgrado. Por esta razón su formación de posgrado es insuficiente para desempeñarse en la CIC ”. Ante este dictamen, dicho docente se comunicó con el personal de CONICET para asegurarse acerca de la recepción del mensaje enviado, a lo que se le respondió que “su envío se registró en sistema en el mes de marzo de 2011”.


En suma, "la tesis sí ingresó para ser evaluada y no se ha detectado error administrativo alguno"; por lo tanto, la Comisión Evaluadora fue "la que omitió o directamente falseó en forma deliberada información fundamental", según afirmaron. Sin embargo, no resulta una casualidad o un error involuntario porque a Tamara Seiffer, también militante de Razón y Revolución, le ocurrió lo mismo durante el corriente año pues no le consideraron su doctorado concluido.


Destacaron que "la evaluación de ingreso a carrera del CONICET está siempre plagada de errores y arbitrariedades", pero resulta llamativo, según indicaron, "que esto ocurra simultáneamente en la misma comisión a dos intelectuales marxistas que militan en la misma organización" y enfatizaron que "si a esto se añade que en el dictamen de uno de ellos explícitamente se pondera en forma negativa su condición militante, la persecución ideológica resulta evidente".


En el dictamen correspondiente al Dr. Fabián Harari, se señala la condición militante, no en una, sino en tres ocasiones.


Una de ellas, "al referirse a sus artículos dicen que: ' si bien éstos parten de un buen conocimiento de la literatura y exhiben trabajo de investigación con fuentes primarias, tienen un tono excesivamente polémico y militante ajeno a las reglas del arte ', donde se reconoce que los artículos cumplen con los requisitos de una publicación científica, pero la condición de militante (y el tono correspondiente) parece bastar para descalificar el trabajo y enfatizaron que "se trata de un caso claro de persecución ideológica y política que no deberíamos dejar pasar", como también "un desconocimiento a la necesaria evaluación objetiva y un criterio ad hominem, reñido con la actividad científica".


Por otra parte, destacaron que "la persecución que denunciamos puede tener lugar por un sistema perverso que la permite" al no existir "criterios explícitos y menos permanentes para la evaluación de los postulantes" porque "cada año, cada comisión establece las condiciones para ingresar, en función de criterios que no se hacen públicos en su totalidad", lo cual es cierto en el caso de la evaluación de las publicaciones. Indicaron que "un artículo publicado en una revista será muy importante, poco importante o no tendrá valor de acuerdo a la comisión y al año en que se presentó el expediente", lo cual lleva a la resolución arbitraria por parte del jurado, según indicaron.


No obstante, señalaron que si se "intenta hacer un reclamo formal o una reconsideración del fallo, se le prohíbe presentarse en nuevas convocatorias mientras su reclamo no haya sido resuelto", de acuerdo a la Resolución Nº 3199 / 2010 del CONICET, la cual es claramente inconstitucional por cuanto sanciona a quien se encuentra en la situación de protestar por la discriminación que ha sufrido. Señalaron "que en un sistema fuertemente competitivo, con rígidos topes de edad para ingresar, para un científico presentar un recurso de este tipo puede significar quedarse fuera del sistema y perder la posibilidad de desempeñarse en la actividad para la cual se ha formado".


Afirmaron que no es casual que, en ocasión de recibir consultas el CONICET sobre los mecanismos de reclamo, el organismo no deja de recordar la existencia de esta cláusula y la inconveniencia de una apelación. De esta forma, dicha cláusula evita que se abra la boca y deja al jurado con total impunidad para decir lo que quiera, lo que permitió limitar al mínimo aquellos recursos presentados por los becarios que se desempeñan como trabajadores precarizados del CONICET, según señalaron.




Por otro lado, teniendo en cuenta "la publicidad de científicos ' repatriados ', vemos que aquí se persigue y se expulsa del sistema a intelectuales que han dado muestra de su capacidad y esfuerzo" e inclusive "se los persigue por sus ideas. Nada nuevo bajo el sol, en el "capitalismo en serio" propugnado por el Gobierno Nacional. Destacaron que "la mayoría de los doctores del país se está quedando fuera del sistema, porque el Estado no puede darles trabajo". Una evidencia más es la creación del “Programa de Inserción Laboral de Doctores” dentro de la oficina de Recursos Humanos del organismo, con la finalidad supuesta de ayudar a los científicos a confeccionar su CV y asesorarlos para mejorar su desempeño en entrevistas laborales. Según señalaron, "quizás el próximo paso sea la confección de un padrón de instituciones extranjeras a donde ir a pedir trabajo".


Como consecuencia del ajuste, señalaron, se han agudizado las arbitrariedades presentes desde antes en el proceso de selección de los investigadores que ingresan a la carrera de investigador en el CONICET, lo cual ha provocado, a su vez, casos de visible persecución ideológica.


Finalizaron, repudiando la discriminación ideológica y política que se produce en las evaluaciones y en particular, la que se materializó con el Dr. Fabian Harari y exigieron al CONICET que se instrumente la explicitación de los criterios de evaluación de los antecedentes y proyectos para el ingreso a la carrera de investigador científico, la implementación de veedurías gremiales de los procesos de evaluación y la inmediata anulación de la normativa que impide la postulación al Ingreso a carrera a quienes hayan presentado un recurso ante la institución u otros organismos.


Adhirieron a dicho comunicado:


Eduardo Grüner (Docente UBA - Ciencias Sociales y Filosofía y Letras)


Herman Schiller (conductor de Leña al Fuego)


Mariano Rodríguez Otero (Director de la Carrera de Historia de la UBA)


Gustavo Guevara (Docente e Investigador - UNR)


Alejandro Schneider (Docente UBA - Filosofía y Letras)


Enrique Carpintero (Revista Topía)


Hernán Camarero (Docente UBA - Filosofía y Letras)


Pablo Rieznik (Docente UBA - Filosofía y Letras)


José Castillo (Docente UBA - Ciencias Sociales)


José Villarruel (Docente UBA - Filosofía y Letras- Ciencias Sociales)


Mariano Féliz. Investigador Asistente CONICET - Frente Popular Darío Santillán


Matías Blaustein, Investigador Asistente CONICET - JTP FCEyN - UBA


Carmen Sesto (UADER)


Mariela Díaz (Docente UBA y becaria CONICET)


Agostina Greco (Docente UBA y becaria CONICET)


Alejandra Glatzel (Docente UBA-Ciencias Sociales)


Eduardo Mileo (escritor)


Cristian Funes (Docente Universidad de San Luis)


Luisa Iñigo (Docente UBA - Ciencias Sociales)


Gastón Caliagris (Docente UBA - Ciencias Sociales y Filosofía y Letras)


Martín Kalos (Docente UBA - Ciencias Económicas)


Mario Villarreal (Docente e investigador de la UNC - UNVM)


Damián Melcer (Docente UBA - Ciencias Sociales)


Juan Duarte (Docente UBA - CBC)


Diego Martínez (Docente UBA - Ciencias Sociales)


Laura Meyer (Docente UBA - Ciencias Sociales)


Paula Bach (Docente UBA - Ciencias Económicas)


Fernando Scolnik (Docente UBA - Ciencias Sociales)


María Chávez (Docente UBA - CBC)


María Sol González Chelis (Docente UBA - Ciencias Sociales)


Mariano Campos (Docente UBA - CBC)


Juan Hernández (Docente UBA - Filosofía y Letras)


Mariana Maañón (Docente UBA - Ciencias Sociales)


Cynthia Daiban (Docente UBA - Ciencias Sociales)


Cristian Aquino (Docente UBA - Ciencias Sociales)


Adriana Collado (Docente UBA - Ciencias Sociales)


Matías Maiello (Docente UBA - Ciencias Sociales)


Pablo Anino (Docente UBA - Ciencias Sociales)


Cecilia Feijoo (Docente UBA - Ciencias Sociales y Filosofía y Letras)


Lucía Feijoo (Docente UBA - Filosofía y Letras)


Alicia Rojo (Docente UBA - Filosofía y Letras)


María Rosa González, comunicadora social


Juan Dal Maso (IPS Karl Marx)


Esteban Mercatante (IPS Karl Marx)


Gabriela Liszt (CEIP - León Trotsky)


Andrea Robles (CEIP - León Trotsky),


Ariane Díaz (IPS Karl Marx)


Patricio Julio (Editor - IPS Karl Marx)


Diego Lotito (IPS Karl Marx)


Gastón Gutiérrez (IPS Karl Marx)


Demian Paredes (IPS Karl Marx)


Florencia Grossi (IPS Karl Marx)


Laura Garcia Tuñón. Presidenta de la Comisión de Legislación de Trabajo - Legislatura de la CABA


Fabio Basteiro. Presidente del Bloque de Bs As para Todos


Claudia Neira. Diputada de Bs As para Todos


María América González. Diputada de Bs As para Todos


Joana Santana, Docente Universidad Belén - Brasil


ALEM (Asociación Latinoamericana de Economía Marxista) - Venezuela


Igor Calvo (FNRP Honduras)


Aline Castro (Red por Tí América - Brasil)


CORREPI


PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas


IS - Izquierda Socialista


Agrupación PRISMA


CUBa MTR - MIDO (en la COD). Oscar Kuperman, por la Dirección Nacional


CAUCE


Asambleas del Pueblo - Rubén Saboulard


Corriente de Organizaciones de Base La Brecha


Convocatoria por la Liberación Nacional y Social, Frente Sindical


Agrupación Martín Fierro


Agrupación Sindical Tolo Arce - ATE - SENASA


Agrupación "Germán Abdala" - ATE - Ministerio de Trabajo de la Nación


Agrupación Agustín Tosco - Río Segundo - Córdoba


Movimiento de Trabajadores Desocupados - Flamarión - Rosario


Democracia Popular - Rosario


Comunidad Campesina de Tartagal - Salta


ATE Nacional


AGD - UBA


FUBA


Cuerpo de Delegados del Ferrocarril Sarmiento


Jóvenes Científicos Precarizados


ATE - Senasa - Capital Federal


Mesa Nacional ATE INTA


FeTERA Flores (Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina - CTA)


Unión de Trabajadores de la Provincia de Chubut


Agrupación 4 de Abril (Suteba - Lomas de Zamora)


Lista Verde (Suteba - Tigre)


Consejo de de la Carrera de Historia de la UADER


CICSO. Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales


Biblioteca Popular Fernando Jara - Cipoletti - Río Negro


Santiago Gándara, Secretario General de la AGD - UBA


Carina Maloberti, Consejo Directivo Nacional - ATE - CTA


Ingrid Storgen, comunicadora social


Marta Speroni, militante por los DD.HH.


Gonzalo Miri (PTS)


Cristina Castello, (poeta y periodista) desde Francia.


Carlos Loza, Junta Interna de ATE - AGP.


Eduardo Espinosa, ATE.


Andrés Machuca, Delegado SUTEBA Matanza.


Ángel Cáceres, Delegado y congresal SUTEBA Matanza.


Néstor Souza, Delegado y congresal SUTEBA Matanza


Cecilia Vega, Delegada SUTEBA Matanza.


Laura Elizalde, Delegada SUTEBA Matanza.


Alfredo Cáceres, Delegado y congresal SUTEBA Tigre


Griselda Marisa Carlino, Delegada y congresal SUTEBA Tigre


Maria Elisa Salgado, Delegada y congresal SUTEBA Tigre


María Carla Salgado, Delegada y congresal SUTEBA Tigre


Juan Carlos Maceiras, Delegado y congresal SUTEBA Lomas de Zamora


Programa Leña al Fuego