Los ojos de Tania rescatados a la contemporaneidad son azules,
de un azul intenso.
de un azul intenso.
Por Norelys Morales Aguilera
El 31 de agosto de 1967 una ráfaga cortó la vida de una mujer de 30 años, junto a sus compañeros, en una emboscada en el vado de Puerto Mauricio, del Río Grande en Bolivia. Un soldado le disparó y un tiro le atravesó un brazo, un pulmón y le provocó hemorragia interna. Cayó al agua y fue arrastrada por la corriente. Siete días después el ejército de Bolivia la encontró, con ayuda de perros rastreadores. Fue enterrada en una fosa clandestina. Sus restos, identificados y trasladados a Cuba en 1998, reposan en un mausoleo en Santa Clara, junto a los del Che y sus compañeros inolvidables.
En el interior de su mochila había un cuaderno de apuntes donde estaba manuscrito un fragmento de Nicolai Ostrovski: “Lo más valioso que un hombre posee es la vida, se le da a él solo una vez y por ello debe aprovecharla, de manera que los años vividos no le pesen, que la vergüenza de un pasado miserable y mezquino no le queme y que muriendo pueda decir: He consagrado toda mi vida y mi gran fuerza, a los más hermoso en el mundo, a la lucha por la liberación de la humanidad”.
Veronika, Miriam y Franz en la Exposición de Tamara Bunker
Un grupo de jóvenes de licenciatura en museología de la Escuela Superior Técnica y de Economía de Berlín, junto a sus profesores, han tenido la posibilidad de leer cientos de documentos y analizar fotos de esa mujer, Haydée Tamara Bunke Bider (1937 - 1967), Tania la Guerrillera, cuyo recorrido existencial parece agigantarse, aún con el olvido premeditado y el silencio impuesto a los ideales a que se consagró.
Los proyectos investigativos concluyeron en la exposición “Mitos y realidad de Tamara Bunke”. La muestra resume la vida de la única mujer que formó parte de la guerrilla liderada por Ernesto, Che, Guevara en Bolivia en la década del ' 60 y estará a disposición del público en el museo de la Plaza homónima en Santa Clara hasta el mes de noviembre.
Con un concepto cronológico, los paneles abarcan su nacimiento en Argentina, sus estancias en la República Democrática de Alemania, Cuba y Bolivia. Se ve a una Tamara niña, a una joven que tocaba guitarra, acordeón y practicaba deportes, también a la agente de la inteligencia y la combatiente. Al mismo tiempo la exposición se compone de objetos personales, documentos, fotos, discos, diarios, títulos y condecoraciones que fueron donadas por Nadia, la madre de Tania, a la organización de solidaridad Cuba Sí, de Alemania.
Este 29 de agosto quedó inaugurada la exposición con la asistencia del héroe Fernando González y las autoridades de la provincia de Villa Clara. El profesor Oliver Rump, un historiador apasionado, afirmó que la valiosa colección se encuentran en el mejor lugar que puede preservarlos y exponerlos a los visitantes: ese donde están sus restos y los de sus compañeros de lucha.
NO TENÍAN EL COLOR DE LOS OJOS Y LA PIEL


