Por Shangay Lily
La lucha contrarreloj que la Plataforma de Afectados por Hepatitis C (PLAFHC) mantiene día a día (ya van 64 días de encierro en el Hospital 12 de Octubre de Madrid y acciones sorprendentes como la Marcha en moto hasta el Ministerio de Sanidad) se está convirtiendo en un verdadero ejemplo de activismo real, honesto, feroz.
Un ejemplo que nos hace llorar a activistas y movimientos sociales por la dureza de las condiciones en la que la están librando. Muchas y muchos tienen que ir con muletas, en silla de ruedas, mareados, aterrados por su estado cirrótico (evitable si les diesen el Sovaldi), agotados, enfermos… Pero no se callan, no se asustan, no se detienen. Y es porque luchan por su vida y la de sus compañeros. Saben que cada día que pasa 12 compañeros fallecen a causa de la hepatitis C. Saben que en España hay más de 800.000 personas afectadas por la hepatitis C. Saben que el gobierno y las farmacéuticas los quiere callados o muertos. Saben que si se diese tratamiento Sovaldi para todos se salvarían todas las vidas (eficacia en un 97%). Saben que el Interferón les está matando y torturando. Saben que el Sovaldi nos ahorraría a todos una fortuna que se tendrá que gastar cuando entren en fase cirrótica y aparezca el cáncer y su costoso tratamiento.
Esto quedó más que patente el pasado viernes 13 cuando fueron a las puertas del Tribunal Supremo a poner una querella criminal contra Ana Mato y Alfonso Alonso por 2 homicidios y 39 lesiones. No se cuenta, pero cada vez hay más jugarretas y presiones desde el gobierno y las farmacéuticas para desanimarlos o desactivarlos (la última fue comprar a una demandante de la querella y meter a un topo en la plataforma). Mientras el procurador interponía la querella, los afectados formaron un sobrecogedor y emotivo Coro de la vida (así he decidido llamarlo yo tras vivir en persona y llorar ante su fuerza) que gritó terribles verdades, datos, propuestas, ante la impasible mirada de la policía. Quiero compartir esta catarata de datos y verdades que los medios están ocultando. Frente a su muerte, aquí tenéis al Coro de la vida.
Encima, esta semana nos hemos enterado de que una de las principales responsables de la farmacéutica Gilead, que se forra con el Sovaldi, María Coronado Galdós, aparece en la lista Falciani con 2,6 millones de euros en el banco HCSN. Matar es rentable. Y el gobierno de Rajoy es cómplice de ese negocio mortal.
Pero la PLAFHC no se va a resignar. Ayer mismo se reunieron con el Ministerio de Sanidad y este ha sido el comunicado que han publicado:
COMUNICADO OFICIAL DE LA PLATAFORMA DE AFECTADOS POR HEPATITIS C (PLAFHC) TRAS LA REUNIÓN MANTENIDA EN EL MINISTERIO DE SANIDAD


