Chile: Helicópteros militares aterrizaron en colegio de región de Valparaíso, por Andrés Figueroa Cornejo.

Chile: Helicópteros militares aterrizaron en colegio de región de Valparaíso
 
 


 


Andres Figueroa Cornejo



Por Andrés Figueroa Cornejo
 


 


Militares - ChileEl 19 de octubre de 2011 un helicóptero del ejército sobrevoló el Liceo Agrícola de Longotoma, en territorio rural de la Ligua, comuna de la región de Valparaíso. Al día siguiente, el 20 de octubre, en medio de un ejercicio de guerra, un grupo de la Brigada de Operaciones Militares que se desplazaba en la zona y a través de dos helicópteros aterrizó en el mismo colegio de secundaria. Esta vez, los uniformados apuntaron con armamento bélico a dos alumnos en práctica y un profesor.
 
Nadie sabía de qué se trataba ni había sido informado. Ni la policía del sector, ni las autoridades municipales y locales y menos la comunidad del establecimiento escolar.     


Frente al liceo hay una escuela pública de primaria donde, sincrónicamente mientras ocurría la ocupación del colegio, soldados de civil solicitaban alimento.


De acuerdo a versiones ofrecidas por periodistas de radio Bío-Bío (única emisora nacional independiente de Chile), un testigo de los acontecimientos indicó que “luego cerca de un río que limita con la escuela, se escuchaban disparos que según ellos eran armas de salva”.




La directora del liceo de Longotoma, Marcela Peñailillo, informó que ya fue interpuesta una acción legal en la fiscalía correspondiente. El comandante de la Brigada de Operaciones Especiales que actuó en el establecimiento educacional se disculpó personalmente ante la directora, excusando el hecho. Por su parte, el Ejército explicó que “en el contexto en que se desarrollaba un ejercicio aeromóvil militar en la Zona General de Longotoma, dos helicópteros se posaron y procedieron a desembarcar una agrupación de soldados en terrenos de propiedad del Liceo Agrícola de la localidad (…), sin previa autorización de la Dirección.”


Si un helicóptero fue avistado el día previo al desembarco militar en el colegio, es difícil considerar el incidente como un accidente, un imponderable, un puro error. Más todavía en el contexto de lucha que protagoniza el movimiento estudiantil del país. Supuestamente, los ejercicios y procedimientos militares se realizan sobre una hipótesis bélica. ¿Tampoco sabía nada el Presidente Sebastián Piñera, ni el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, ni el de Defensa, Andrés Allamand? ¿El “Partido militar” de Chile, en medio de amenazas gubernamentales de la aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado (impuesta también durante el período de la Concertación), está practicando “por si acaso”?


Que no exista el miedo y que se apresure la organización de la sociedad civil. Una golondrina no hace verano, pero en este caso, funciona como señal de desesperación premeditada.


Que no exista el miedo y que se apresure la organización de la sociedad civil.

Circuito Camps: Siguen las audiencias sobre los hechos ocurridos en la Calle 30.

 


El pasado lunes se reanudaron las audiencias en el juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el Circuito Camps, con los testimonios de Elsa Pavón y Rosaria Isabella Valenzi, mientras que el día martes lo hicieron Carlos Leotta y Lilian Stancatti, acerca de lo ocurrido en la Casa Mariani Teruggi.


elsa pavon - paula logaresEl primero fue el de Elsa Pavón, una de las integrantes del grupo fundador de Abuelas de Plaza de Mayo y, según ella lo definió, "hermana por adopción" de Chicha Mariani. Durante su exposición, relató el secuestro de su hija, su yerno y su nieta en el marco del Plan Cóndor como también su búsqueda y el posterior encuentro con la abuela de Clara Anahí, Licha de la Cuadra, Eva Márquez de Castillo Barrios, entre otras, quienes fundaron las "Abuelas argentinas con nietitos desaparecidos", organización a través de la cual elaboraron una carpeta con los nombres de las criaturas, las posibles fechas de parto, los recorridos por los Juzgados de Menores y las entrevistas con autoridades de todo tipo. Manifesó que ello se iba realizando mientras se incrementaba la angustia, por cuanto los chicos iban creciendo y con ello, aumentaban las dificultades para su identificación; más aún, con aquellos que nacieron en centros clandestinos de detención.


Tras este relato que conmovió a los presentes en la sala de audiencias, contó la búsqueda de una forma para identificar la paternidad de un niño, la que se originó en la lectura de un artículo de un diario de La Plata por parte de Chicha Mariani. La alegría reinó cuando este interrogante tuvo respuesta a través del Dr. Fred Allen, quien les informó que existía la manera de identificar a los niños nacidos en cautiverio con sus padres desaparecidos. Junto a este relato, describió la búsqueda de Paula Logares, su nieta, quien fue la primera nieta recuperada mediante la comprobación de la filiación a través de estudios genéticos y posteriormente, destacó la complicidad de muchos miembros del Poder Judicial, los que entregaban a los niños a pocas horas de ser secuestrados, como también las trampas de los apropiadores, quienes ocultaban la edad de los chicos o afirmando falsamente que habían muerto, como en el caso de Clara Anahí.




Luego refutó las falsas declaraciones de Cozzani y Etchecolatz, al afirmar que "quisiera mostrar que nada se destruyó por el fuego, se destruyó por las balas y por los hombres" y luego, al referirse al ataque en la calle 30 sostuvo que "no es cierto que Clara Anahi haya muerto carbonizada, hay pruebas y testimonios de que salió con vida de la casa". Por otra parte, recordó que ello se lo habían dicho a Chicha muchos de los funcionarios que fue a ver. Las fotos del Diario El Día, presentadas por Elsa, desmienten lo declarado por los genocidas pues claramente se ven los daños que sufrió la casa, pero sin rastros de incendio.


A continuación, declaró Rosaria Isabella Valenzi, hermana de Silvia Isabella Valenzi, detenida - desaparecida vista en el Pozo de Quilmes. Cabe destacar que fue citada a este juicio solamente por los hechos de calle 30, porque se encontraba en la sede de Abuelas en el momento en que la ex esposa de Daniel del Arco concurrió a la sede y manifestó que Del Arco estaba implicado en la desaparición de Clara Anahí.


Contó, a lo largo de su declaración, las circunstancias del parto de su hermana en el Hospital de Quilmes y la forma en la cual los genocidas encubrieron -con la complicidad del Director del Hospital, Roberto Iriarte - el destino que se le dió a la niña, a quien Silvia llamó Rosita, como también las desapariciones de María Luisa Martínez y Generosa Fratassi, partera y enfermera respectivamente, que se negaron a participar del encubrimiento y el ocultamiento de la niña. A raíz de esto último, quedó en clara evidencia una de las estrategias en el robo de niños, tal como informarles a los familiares que estaban muertos, lo cual sucedió en el caso de su sobrina y que incluyó la alteración de los libros del Hospital de Quilmes. Finalizó, solicitando que se cite a declarar al Dr. Perez Casal, médico del Hospital de Quilmes, para que aclare las diferencias entre sus distintas declaraciones.


La jornada del lunes finalizó con un planteo de la Fiscalía, oponiéndose a la declaración testimonial de los policías Gómez y Buzzato, citados a declarar por el caso de Calle 30, argumentando que ambos policías se encuentran imputados por esos hechos desde el año 2007 y por ende, una declaración testimonial vulneraría su derecho de defensa, perjudicando también las investigaciones en curso. El tribunal se sorprendió al saber que, desde ese momento, el Juez de Instrucción Arnaldo Corazza no había tomado ninguna decisión sobre el pedido, aunque ello ya había sido denunciado por la querella nucleada en Justicia Ya ! pues constituye la modalidad de juzgamiento que ha adoptado el mencionado magistrado, al elevar diversos "tramos" del proceso, ignorando los numerosos pedidos de indagatoria y detención obrantes en las causas Comisaría Quinta, Brigada y Arana desde sus inicios en el año 2002.


El martes, declararon Carlos Leotta y Lilian Stancatti; ambos, vecinos de la casa Mariani Teruggi. Leotta detalló sus vivencias como vecino durante el día del ataque y destacó que, si bien había numeroso personal del Ejército -oficiales y colimbas-, quienes disparaban eran los que estaban de civil y con armas de grueso calibre. Posteriormente, expresó que la "La Gallega", almacenera del lugar, le contó que Clara Anahi salió viva solamente con su manito herida y, ante las preguntas del defensor, afirmó que dicho relato lo contó con absoluta seguridad. Asimismo, declaró que tenía militancia política y sindical, que fue cesanteado de su trabajo en los talleres del Ferrocarril durante la dictadura y ello permitió que la almacenera lo considerara "del palo" para contarle lo sucedido, explicando así a un defensor que, en esa época, las cosas que pasaban uno no se las contaba a cualquiera.


Con respecto al incendio, afirmó que no vió ninguno y que si lo hubo, habrá sido muy pequeño, como también que la esposa de un vecino perdió su embarazo, producto de la terrible explosión que produjo la bazooka o mortero que tiraron sobre la calle 30.


Vecina del lugar, al igual que Leotta, declaró Liliana Stancatti graficando lo que vivió la ciudad de La Plata durante la última dictadura militar. Se refirió a sus vivencias del ataque; el encuentro posterior con un policía, en su lugar de trabajo, quien aseguró que Clara Anahi había sobrevivido al ataque y se encontraba en manos de "un alto jefe de policía cuya esposa no podía tener hijos".


Por otro lado, relató el secuestro de un estudiante de la Facultad de Ciencias Exactas y de su pareja, durante el verano del año ' 77, lo cual duró casi un día donde, según afirmó, todos los vecinos tuvieron prohibido salir a la calle y señaló que, posteriormente, supo que se trataba de uno de los hijos de Hebe de Bonafini.


Al finalizar la declaración de la testigo, el Tribunal informó la recepción de un oficio del Juzgado del Dr. Corazza por el cual se solicitó que los policías Buzzeto y Gómez no sean citados a declaración testimonial, debido a que se encuentran imputados por la Fiscalía por los hechos de la calle 30. No obstante, los integrantes del Tribunal resolvieron mantener las declaraciones, postergándolas para el 3 de enero del año próximo, pues si bien se ha pedido su indagatoria y detención, no hay ninguna resolución del Juzgado al respecto.


El intercambio de oficios entre el Juzgado y el Tribunal permitió comprobar que el Juzgado Nº 1 no conoce el estado procesal de las causas a su cargo (en especial la 208/SE, causa que unifica Quinta Brigada y Arana en función de hechos e imputados no elevados a juicio), ni tiene voluntad de ningún tipo para llamar a declaración indagatoria a más imputados por estos casos, lo cual viene siendo denunciado por Justicia Ya ! como una metodología de juzgamiento que resulta funcional a la impunidad: elevar a juicio las causas con algunos represores, dejando en otras "residuales" el grueso de las imputaciones.


Las audiencias continuarán durante el lunes 31 del corriente y el martes 1º de noviembre próximo con nuevos testimonios sobre hechos de la calle 30.

Ademys convocó a paro para el próximo lunes.

 


logo ademysMediante un comunicado de prensa, Ademys anunció que convocó a un paro por 24 hs. para el próximo lunes 31 del corriente, invitando a acompañar esta medida de fuerza al resto de los sindicatos docentes de la Ciudad.


Tras la decisión firme que se manifestó en la reunión con las Comisiones de Educación y Legislación Laboral de la Legislatura porteña, tal como informáramos, luego de reunirse con los dos sindicatos docentes mayoritarios, la organización sindical volvió a exigir el retiro del proyecto de ley que deroga a las Juntas de Clasificación y Disciplina y convocó a los docentes de la Ciudad para hacer escuchar la voz de las y los compañeros.


Cabe destacar que el único ámbito en donde los sindicatos docentes de la Ciudad pudieron expresar su rechazo al proyecto de ley fue la misma Legislatura porteña, sin que el Ministro Bullrich articulara ningún espacio a tal efecto e inclusive, recordamos que levantó la Mesa de Condiciones Salariales y Laborales ante la inminente presentación de la iniciativa por parte del Diputado Enzo Pagani, del PRO.


Según informó Ademys, el lunes concentrarán desde las 10.00 hs. frente a la Legislatura porteña.


Aún se desconoce si el resto de los sindicatos docentes adherirá a esta medida de fuerza, pero ello podría producirse durante el día de hoy. Sería el segundo paro en rechazo al proyecto macrista.


Artículos relacionados:


Ademys y UTE marchan a la Legislatura.


Rechazo docente al proyecto macrista en la Legislatura.

ARGENTINA: Queda mucho camino por recorrer. (SERPAL).

ARGENTINA: Queda mucho camino por recorrer. (SERPAL)


       


 


Carlos Iaquinandi Castro


Por Carlos Iaquinandi Castro.


 


esmaLos cánticos y contenida alegría de miles de argentinos, recibieron las sentencias condenatorias de 16 represores juzgados en la "Causa ESMA" (Escuela de Mecánica de la Armada). Se trata de una primera tanda integrada por los principales responsables de los secuestros, torturas y asesinatos de miles de ciudadanos durante la dictadura militar, entre ellos personajes como Alfredo Astiz, entonces joven oficial de marina que se inflitró entre las madres que comenzaban a movilizarse en la búsqueda de sus hijos desaparecidos. El fue responsable del secuestro y posterior asesinato de Azucena Villaflor, fundadora de la Asociación de Madres, y de las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet, secuestradas y asesinadas por los grupos operativos.  


La conversión de esa escuela militar de la armada en un centro de torturas y aniquilamiento de los activistas populares en los años setenta (obreros, delegados sindicales, estudiantes, periodistas, profesores, sacerdotes, profesionales, etc.)  tuvo como principal responsable al ex almirante Emilio Eduardo Massera (fallecido el año pasado).


El informe "Nunca Más" de la Conadep, describió que la ESMA "no solo era un centro clandestino de detención donde se aplicaban tormentos, sino que funcionaba como el eje operativo de una compleja organización que incluso posiblemente pretendió ocultar con el exterminio de sus víctimas los delitos que cometía".  


Por ese centro pasaron unos 5.000 detenidos entre 1976 y 1979 y se estima que el 90 por ciento de ellos no salieron con vida. La ESMA no solamente fue un centro de tortura y exterminio. También en una especie de "maternidad clandestina" nacieron bebés de las mujeres secuestradas, que luego fueron entregados de forma ilegal a familias de militares o próximas a ellos. También allí, se depositaba el botín de electrodomésticos, muebles y diversos valores saqueados de los domicilios allanados clandestinamente por los grupos de tareas. Massera y sus oficiales decidían quienes de los cautivos podían seguir vivos y quienes tenían que ser asesinados. En tal caso, adormecidos con somníferos eran llevados a los denominados "vuelos de la muerte" a bordo de aviones navales. Desde allí eran lanzados al mar, con la intención de no dejar ningún rastro de su macabra tarea.  


...35 años después....


Fallo Esma 1 - 2El tribunal llegó a las sentencias tras dos años de juicio oral, pruebas, testimonios y también "chicanas" de los defensores que trataron de trabar o enredar el proceso. Transcurrieron más de 35 años de los hechos delictivos. Doce de los procesados fueron hallados responsables de los crímenes y delitos que se les imputaban y fueron condenados a cadena perpetua, la máxima pena que permite la legislación argentina. Ellos son los oficiales de la armada  Alfredo Astiz, Jorge Acosta, Ricardo Cavallo, Jorge Radice, Adolfo Donda, Alberto Eduardo González, Oscar Antonio Montes, Antonio Pernías, Néstor Savio, y Raúl Enrique Scheller; el mayor del ejército Julio César Coronel y el oficial retirado de la Policía Federal Ernesto Weber, este último señalado como responsable del asesinato del escritor Rodolfo Walsh. A 25 años, Juan Carlos Fotea, sargento retirado de la Policía Federal y el contraalmirante retirado Manuel García Tallada. A 20 años, Carlos Capdevilla, médico y oficial de marina y a 18 años Juan Antonio Azic, suboficial principal retirado de la Prefectura Naval. Todos ellos integraron las denominadas "Fuerzas de tareas" y en el caso de Weber, oficial de la P.Federal, se lo sindica como "instructor" en el uso de la picana eléctrica para las torturas de los secuestrados. Fueron absueltos los oficiales de marina Pablo García Velazco y Juan Carlos Rolón, que continuarán detenidos porque tienen otros procesos pendientes. Estas sentencias no son el final de las investigaciones judiciales sobre la ESMA. El juzgado federal a cargo de Sergio Torres sigue investigando otros hechos (los "vuelos de la muerte" o el robo sistemático de bienes de los domicilios de los secuestrados). Un hecho destacable es que el tribunal formuló un pedido para que la Corte Suprema de Justicia de la Nación promueva ante los organismos de Justicia Internacional la inclusión de la figura del perseguido político en el delito internacional de genocidio.




El exterior del edificio de tribunales, fue el espacio donde se agruparon miles de ciudadanos a esperar entre cánticos y consignas el  fallo de la "mega-causa". Hubo impaciencia, porque el anuncio se demoró casi dos horas sobre la hora inicialmente prevista. Pero luego estalló la alegría y los abrazos. Otros, con serenidad, dejaban correr su llanto, pero con la certeza de que se cerraba una larga espera de más de 35 años. Emoción, mucha emoción por el final de tanta angustia y esperanza contenidas.


Lilia Ferreyra - esposa Rodolfo Walsh 2Una de las anécdotas que sintetiza el carácter histórico de la jornada que ayer (el miércoles) vivió Argentina, lo constituye la imágen de Lilia Ferreyra, que llegó a la sala de los Tribunales donde se leerían las sentencias guardando en su cartera el original de la Carta abierta a la Junta Militar que escribió y circuló horas antes de su secuestro y asesinato su compañero Rodolfo Walsh. En ese texto, el escritor denunciaba las tropelías de la Junta a un año exacto del golpe. Lilia describía que las sentencias eran una respuesta tardía al alegato contra los represores que Walsh escribió hace 34 años. Tiene razón.


El Plan golpista no se hizo en los cuarteles


Celebremos las sentencias porque son la aplicación de una justicia postergada. Y porque en sus fundamentos reconoce la responsabilidad de los cargos que durante años gran parte del pueblo argentino formuló contra los ejecutores del plan golpista del 24 de marzo de 1976. Pero seamos conscientes que ese plan de exterminio y las posteriores decisiones políticas, sociales y económicas no fueron producto de una conspiración cuartelera.


No olvidemos nunca que ese zarpazo criminal fué la playa de desembarco de los que querían romper el tejido social, trocear el país, desmantelar su capacidad productiva, y fundamentalmente acallar cualquier disidencia con el proyecto necolonizador que querían imponer. La inspiración golpista surgió de alfombrados despachos, donde se planificó como anular la resistencia popular. De esas cavernas salió la consigna de utilizar todo tipo de violencia, ignorar leyes y normas, pisotear principios éticos y religiosos, y desplegar una serie de argumentos falaces para autojustificar la violación sistemática de los derechos humanos y sociales de los argentinos. Sus artífices no utilizaban uniforme, porque eran empresarios, industriales o rurales, capataces de transnacionales, dueños de medios de comunicación, directivos de corporaciones financieras y bancarias, sin olvidar la implicación de gran parte de la jerarquía de la Iglesia Católica argentina. En definitiva los herederos de la vieja oligarquía argentina con sus modernas variantes ligadas a los intereses del capitalismo internacional y dependientes de los intereses de los gobiernos de los Estados Unidos. En ese crisol se fundieron diversos intereses económicos y políticos para conformar esa amalgama que coincidía en un objetivo:  imponer un gobierno dictatorial, anular los derechos constitucionales, disolver partidos, sindicatos y organizaciones sociales. Exterminar a todos los que ofrecieran resistencia e incluso ir mucho más allá:  "Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después... a sus simpatizantes, enseguida... a aquellos que permanecen indiferentes, y finalmente mataremos a los tímidos." como afirmó el General Ibérico Saint Jean. Y la bendición de una jerarquía eclesial cómplice: "¿ no querrá Cristo que algún dia las Fuerzas Armadas estén más allá de su función ? El Ejército está expiando la impureza de nuestro país...los militares han sido purificados en el Jordán de la sangre para ponerse al frente de todo el país" como dijo Monseñor Bonamín en una homilía pronunciada seis meses antes del golpe militar. 


¿ Cuántos de aquellos, cuántos de sus sucesores ideológicos ocupan hoy funciones y cargos en la sociedad civil, en la política, en las grandes corporaciones, en el control de grandes medios de comunicación, en la propia jerarquía de la Iglesia Católica Argentina ?  Muchos de ellos se maquillan como demócratas o republicanos, pero siguen alentando soluciones autoritarias y principios elitistas. Ellos están. Siguen estando. Incubaron y pueden incubar nuevamente el huevo de la serpiente.  


Celebremos, pero convengamos que hay mucho camino por recorrer todavía. Memoria y Justicia, para construír un país de todos y para todos.

Jekyll y Hyde en el mismo uniforme (APE).

 


Jekyll y Hyde en el mismo uniforme (APE)


 


 


Claudia Rafael 2


Por Claudia Rafael   



DYN707-12(APe).- “La policía a veces tiene que actuar fuera de la ley”, solía decir Luis Abelardo Patti, condenado a perpetua por delitos de lesa humanidad. “Hay ciertas manzanas podridas dentro del cajón”, pontificaba el ex jefe departamental de Azul, Luis Rubini que tenía particular afición por definir como “pillerías” algún crimen en el que aparecía un policía imputado. “Al ser los basureros de la sociedad, a veces nos manchamos con basura”, inmortalizó el ex jefe de la mejor policía del mundo Pedro Klodczyck. La misma que poco después, tras el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas pasó mágicamente a ser reconocida como la “maldita policía”. “Hay excesos en el personal policial.  Lo fusilo yo por la espalda al policía que llegue a hacer una cosa de ésas”, advirtió el ex jefe de la bonaerense de Ruckauf, Eduardo Raúl Martínez.


¿Policías buenos y policías malos? ¿Doctor Jekyll y Mister Hyde? O más bien –como planteó Roberto Cipriano García, coordinador del Comité contra la Tortura en diálogo con APe- “no se puede pensar en fuerzas que no reproduzcan la matriz autoritaria, el esquema militarizado, porque tiene que ver con la subsistencia propia, con la misión de reproducción del modelo económico social vigente. Son necesarios para que el sistema persista”.


Cuando Carlos José, con sus 24 años a cuestas y esa dificultad para acabar los pensamientos que le llenó de motes la historia, quiso describir lo que le hacían ante la fiscalía de Bahía Blanca, contó que “estaban uniformados, todos me pegaron, me hicieron poner de espaldas contra la pared; yo tenía las manos esposadas; uno se puso de frente y me pegaba con un palo corto de goma, me pegaba en el estómago; yo me quería morir del dolor, cuando me agachaba por el golpe los otros que estaban de cada lado mío me agarraban de las orejas y me hacían poner derecho y me daban cachetazos en la cara. Tengo toda la cara y las orejas golpeadas (…) Pasaban, me pegaban trompadas o patadas en cualquier lugar del cuerpo y se iban, esos daban vueltas, los otros estaban fijos, por ahí me tiraron al piso y uno me puso en la cabeza una bolsa de plástico de ésas de supermercados, de mandados, y me hacía ahogar (...)”.


Lo habían detenido por el asalto a una estación de servicio de esa ciudad tan férreamente marina y de historia oscura. Dicen que se había robado una billetera con “más de 500 pesos” y una gorra con visera. Cuentan que Carlos José estaba en un descampado y que por su cabeza, cuando vio llegar a los policías, pasó velozmente la película de aquel día en que lo detuvieron cuando viajaba en moto con un amigo y los golpearon duramente. Entonces corrió. Dicen también que una vecina de la Villa Quilmes –ahí donde Bahía deja de ser pulcra y blanca- osó pedirles que no le pegaran, que “el chico es bueno” y que le devolvieron unos cuantos gritos penetrantes y amenazatorios.  Y que a Carlos José, se lo llevaron. Desde Villa Quilmes, ese asentamiento histórico enclavado en la ciudad que fue pensada por Domingo Faustino Sarmiento en 1883 como germen de la escuadra del mar con la que se defendería a la Nación. Desde Villa Quilmes, símbolo histórico de la represión y en donde los militantes cristianos de La pequeña Obra entregaban vida y utopía.




No se conocen. Pero tal vez, en el fondo, Carlos José y Jonathan Damián Alí se parecen. Jonathan tiene 19 y vive en San Pedro. Su nombre saltó a los diarios y su historia no ofrece grises. Hay blancos y negros. Aquellos que dicen que lo masacraron a golpes y quienes niegan absolutamente todo. La historia empezó cuando fue detenido en su ciudad con un balazo en la zona lumbar. Cuentan que había querido robar a tres personas, entre ellas a un policía, que no tardó en asestarle un disparo. Que lo operaron y que estaban por darle el alta. Que antes lo trasladaron al Hospital Fiorito, de Avellaneda. Pablo Torres, secretario general de la Cicop (Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires), contó que "se reponía satisfactoriamente” y que “súbitamente, y sin relación con el cuadro anterior, los médicos observaron que el paciente tenía un ojo con un importante hematoma. El paciente se descompensó, tuvo que ser operado de urgencia y allí se constató, entre otras lesiones internas, un estallido de duodeno. Todo lleva a pensar que el paciente fue sometido a una feroz golpiza mientras se recuperaba de la primera intervención".


María del Carmen Verdú, desde la Correpi, sostuvo que entre balbuceos “el chico llegó a decir que se cayó de la cama. Típica justificación del preso que dice ‘me choqué con la pared’. No se la cree nadie”.


La policía “mala” y la policía “buena”. La policía “mala”, aquella que golpeó y torturó con métodos del estado del terror a Carlos José y “arrojó de la cama” a Jonathan. La policía “buena”, aquella que niega cada parte de la historia. Como en la novela de Stevenson, parecieran emerger del mismo cuerpo dos conciencias. Un Henry Jekyll dedicado esforzadamente a ocultar cada una de las ilegalidades de su otro yo, Edward Hyde en una historia que sólo puede acabar con el alter ego violento y maléfico con la muerte.


Es una misma estructura. Sólida. Férrea. Tentacular. Conocedora de los mecanismos más crueles y perversos, más lúcidos y oscuros, para descartar lo que el sistema concibe como descartable. Para destruir lo que –como decía llanamente Klodczyck- es ubicado como “la basura” social. El excedente. Todo ese universo sobre el que jamás caerá la caricia que nace de la equidad.


La misma institución sobre la que la sociedad de los incluidos deposita su voto de confianza para combatir el delito es la que se pertrecha para cometerlo cuando subyace en su territorio cotidiano el beneficio económico. Es la doble cara siniestra de una misma moneda. “Como dos habitaciones unidas por un corredor, aun cuando dos habitaciones diferentes, ambas integran la misma casa. Estar en una habitación o estar en otra depende de las necesidades y requerimientos propios o institucionales”, define Alejandra Vallespir en “La policía que supimos conseguir”.


Hay un bien superior. La perpetuidad de un sistema de territorialidades que demarca claramente la pertenencia. Ese sistema soltará eslabones molestos cuando haga falta. Destruirá semillas de rebeldía cálidamente rociadas de vida en el vientre de toda utopía. Masacrará las voces de los mil veces vulnerados. Aunque siempre, atados a la lucecita endeble alguna estrella fugaz aparecerán nuevos sueños insurgentes que pujarán por plantar su propia bandera.