Mediante el comunicado titulado "Las cosas por su nombre: Genocidio", Justicia Ya ! La Plata informó que el próximo lunes 25 del corriente, a las 12.00 hs., serán entregados los fundamentos del fallo en la causa Circuito Camps por parte del Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata, los cuales serán leídos durante el acto.
Al referirse a la sentencia, recordaron que "quienes pasaron por los centros clandestinos de detención (CCD) de la última dictadura, poca duda puede haber de lo que allí se consumó fue un genocidio" y afirmaron que "dejar a un puñado de sobrevivientes, de aquellos que transitaron la muerte en los campos de exterminio, tenía una finalidad precisa: aterrorizar, inocular el terror en nuestro pueblo, rompiendo los lazos solidarios que durante décadas se habían creado, permitiendo que la desconfianza fuera la que tejiera nuevos hilos".
Vencer dicho mandato y ser la voz de quienes no pudieron salir de los campos "fue el compomiso asumido en estos más de treinta años", sostuvieron y recordaron la lucha contra la impunidad en forma de ley, obteniendo la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final para, luego, llegar al primer juicio desde la reapertura de las causas: el que sentó en el banquillo al ex comisario Miguel Osvaldo Etchecolatz.
Desde dicha instancia judicial, sostuvieron, reclamaron "que se reconociera que en la Argentina se perpetró un genocidio", a pesar de "las críticas de aquellos que decían que con nuestro reclamo poníamos en peligro los juicios, que las causas podían caerse, que había que contentarse con unos pocos juicios fragmentados que ocultaban la dimensión de la matanza, que había que jugar con las pocas cartas que el sistema arrojaba". No obstante, señalaron que "la dictadura había intentado ' reorganizar ' toda la estructura social, destruyendo parcialmente al grupo nacional argentino" y en consecuencia, "no encontrábamos otro nombre para ello que Genocidio", afirmaron.
Asimismo, desde la condena a prisión perpetua al genocida Etchecolatz, enfatizaron, insistieron ante cada tribunal para que se reconociera y sancionara el proyecto genocida de la última dictadura. Durante "el juicio que se siguió contra 26 represores del circuito Camps (3 de los cuales murieron impunes durante el proceso judicial), escuchamos a las otras partes querellantes aunarse en el mismo reclamo", recordaron.
Posteriormente, recordaron las palabras del Tribunal Oral Federal (TOF) Nº 1 de la Plata, presidido por el Dr. Carlos Rozanski, cuando afirmó "que las conductas de los 23 imputados, ' al dirigirse inequívocamente al exterminio de un grupo nacional, importan la comisión del delito internacional de genocidio ' y que por ello correspondía la condena por ese delito", calificando ello como "un reconocimiento judicial de lo que es una verdad popular" tras la primera condena a un civil, como Jaime Lamont Smart, el Ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura y la orden a los jueces de instrucción para que investiguen "los delitos sexuales en los CCD, el accionar de las jerarquías de la Iglesia católica y de la corporación judicial y el rol de los civiles, piezas imprescindibles para la construcción de décadas de impunidad en nuestro país", al igual que la exhortación "a los poderes ejecutivos de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires para que se desafecten las dependencias policiales que fueron CCDs y que sean destinados como sitios de memoria".
Sostuvieron que dicho fallo "significó una instancia de reconocimiento, de conquista y de puesta en evidencia de todo lo que falta por hacer" y refutaron las afirmaciones del Dr. Martín Fresneda, Secretario de Derechos Humanos de la Nación, acerca de la etapa de cierre de los juicios, al afirmar que "falta mucha justicia que construir y mucha impunidad que deconstruir: la apertura de los archivos de la dictadura, la restitución de la identidad de los hijos de nuestros compañeros y compañeras que fueron apropiados en los Centros Clandestinos de Detención".
Por otro lado, señalaron que "el TOF 1 deberá explicar por qué en el punto Cuarto, apartado 4, de su fallo del 19 de diciembre pasado extingue la acción penal sobre Etchecolatz sobre el caso de Clara Anahí Mariani -Teruggi".
"Todos estos años de lucha llevaron a que consiguiéramos una condena ejemplar e histórica", afirmaron tras recordar que fue "el compromiso de Julio López al declarar contra Etchecolatz" y el de la extinta compañera Adriana Calvo porque, "con su testimonio, se escuchó por primera vez en los tribunales argentinos la voz de los sobrevivientes", concluyendo que "ese es nuestro compromiso".



Ayer se conoció el fallo del Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata en el juicio oral por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el “Circuito Camps”, en la provincia de Buenos Aires, durante la última dictadura cívico - militar.
Tras los alegatos de la Fiscalía, las querellas y las defensas en el juicio oral por el "Circuito Camps", el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de La Plata informó que mañana se realizará una audiencia con la finalidad de permitir decir sus últimas palabras a los imputados y que el próximo miércoles dará a conocer el fallo.
Afirmaron que "el secuestro y la desaparición de Jorge Julio López desnudó la fragilidad operativa" del Estado que provocó la exposición física y psicológica a las víctimas mientras no se realizaba inteligencia sobre conocidos represores que iban a afrontar diversos procesos penales. Este hecho, junto a lo acontecido con Juan Puthod y Silvia Suppo, llevó a hablar de la mencionada falta de protección estatal.
Clara Petrakos declaró en el juicio Circuito Camps, por la apropiación de Pedro Nadal García, revelando las circunstancias de su búsqueda, la desidia del Poder Judicial y todo lo que aún queda pendiente...
El primero fue el de Elsa Pavón, una de las integrantes del grupo fundador de Abuelas de Plaza de Mayo y, según ella lo definió, "hermana por adopción" de Chicha Mariani. Durante su exposición, relató el secuestro de su hija, su yerno y su nieta en el marco del Plan Cóndor como también su búsqueda y el posterior encuentro con la abuela de Clara Anahí, Licha de la Cuadra, Eva Márquez de Castillo Barrios, entre otras, quienes fundaron las "Abuelas argentinas con nietitos desaparecidos", organización a través de la cual elaboraron una carpeta con los nombres de las criaturas, las posibles fechas de parto, los recorridos por los Juzgados de Menores y las entrevistas con autoridades de todo tipo. Manifesó que ello se iba realizando mientras se incrementaba la angustia, por cuanto los chicos iban creciendo y con ello, aumentaban las dificultades para su identificación; más aún, con aquellos que nacieron en centros clandestinos de detención.
Posteriormente, declaró Leonardo Fossati Ortega, quien contó su nacimiento en la Comisaría 5ª de La Plata, lo cual pudo reconstruir gracias al relato de los sobrevivientes; en particular, de la compañera Adriana Calvo.
Por otro lado, la compañera Adriana Calvo, quien sobrevivió junto a su hija Teresa, había declarado en el juicio contra Von Wernich para explicar la lógica represiva en la Provincia de Buenos Aires y reclamar por la unificación de las causas, con el fin de terminar con la estrategia judicial de desdibujar la magnitud del genocidio que se perpetró en nuestro país. Además, había denunciado el fraccionamiento de las causas y el insignficante número de procesados, lo cual habla a las claras de la verdadera voluntad política: la de no condenar a cada uno de los represores que actuaron en cada uno de los CCD y solamente hacerlo extensivo a las cúpulas y cadenas de mandos. También sumó su voz para exigir la condena por los delitos cometidos a todas y todos los compañeros en cada una de las oportunidades en las cuales tuvo participación en diversos ámbitos.
Tal como estaba previsto, este lunes fue indagado el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz, imputado en más de 250 crímenes, a quien el Tribunal tuvo que obligar a sacarse el distintivo que decía "ETCHECOLATZ M.O. PRESO POLITICO". Al ser preguntado por sus ingresos, declaró que sigue cobrando el retiro policial y pareciera que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires no se enteró que ha sido condenado en el 2006 por genocidio, sentencia que quedó firme, al igual que la Iglesia, con Von Wernich.