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Lo que está ocurriendo en Haití es una auténtica rebelión popular antiimperialista (Resumen Latinoamericano)

Haití - 2016

Aznarez

Por Carlos Aznárez

Puerto Príncipe y otras ciudades de Haití son el escenario de la más grande rebelión popular de las últimas décadas de la sufrida nación haitiana. Decenas de miles de manifestantes se han lanzado a la calle para demostrar su repulsa contra el actual gobierno presidido por Michell Martelly, que había decidido, contra el pensamiento de la gran mayoría, mantener la fecha del domingo 24 para realizar una "mascarada electoral", tal cual la califican los partidos opositores. Sin embargo, un griterío ensordecedor comenzó a subir desde los rincones más pobres de la ciudad e incluso invadió con inusitada violencia las calles residenciales de Petion - Ville: es es pueblo en toda la magnitud de su capacidad de resistencia, haciendo honor a sus orígenes independentistas y anti-esclavistas de 1804, que se ha puesto de pie para generar una ofensiva antiimperialista y escribir en las páginas de su propia historia un descomunal: “¡¡ Basta !!”.

- Basta de utilizar el territorio haitiano como un laboratorio invasivo por parte de Estados Unidos y sus aliados.

- Basta de tropas invasoras de la Minustah, que muy por el contrario de lo que enuncian sus promotores cuando hablan de “ayudar al pueblo haitiano y ejercer una misión humanitaria”, todo lo que ha dejado su accionar es represión, ocupación, violación de niños y niñas por parte de soldados entrenados para matar, transmisión del cólera, cuya epidemia causó decenas de miles de muertos.

- Basta de complicidad latinoamericana con las tropas invasoras de las Naciones Unidas.

- Basta de la burla e hipocresía internacional, derivada de las vergonzosas "misiones de ayuda", encabezadas por el genocida norteamericano Bill Clinton, que solo persiguen afianzar aún más los lazos de dependencia y dominación del pueblo haitiano.

Es por ello que, durante las últimas semanas, Haíti se fue convirtiendo en un escenario claramente pre- revolucionario, produciéndose estos últimos días una masiva rebelión popular. Frente a la tozudez criminal de Martelly y sus secuaces de querer que el acto electoral se realizara de todas maneras, y la tibia y epistolar respuesta de la partidocracia opositora (salvo honrosas excepciones), miles de jóvenes decidieron tomar el futuro en sus manos y en grandes oleadas comenzaron a recorrer las calles, primero pacíficamente, levantando consignas contra el Consejo Electoral y pidiendo la renuncia del Presidente. Frente a la brutal represión policial y de las tropas de la Minustah, quienes se movilizaron comenzaron a ejercer, en respuesta, la lógica y necesaria violencia popular. Esa que cuando surge, en las circunstancias límites (y esta, vaya si lo es) siempre provoca reacciones de repudio en los sectores oligárquicos y pequeño burgueses (incluso en algunos sectores de cierta izquierda boba) que no pueden comprender que la paciencia de los pueblos tiene límites muy claros.

En el Haití de hoy, todo lo que haga el pueblo en su autodefensa, frente a políticos venales y uniformados invasores, está más que justificado.

Haiti: Cien años de ocupación y de resistencia (Contrainjerencia / Brecha)

Haití - Ocupación

Cien años atrás, a fines de julio de 1915, tropas de Estados Unidos entraban a Haití para evitar la instalación de un gobierno contrario a sus intereses. Permanecerían casi 20 años, gobernando a sangre y fuego, con un sistema muy cercano al esclavismo.

Henry Boisolin

Por Henri Boisrolin *

Hay fechas en la historia de los pueblos de enorme valor simbólico pues marcan un punto de inflexión determinante en todos los aspectos de su vida. Es el caso de la ocupación estadounidense de Haití iniciada hace un siglo. En 1915, la Marina de Guerra de Estados Unidos desembarcó en Puerto Príncipe, ocupando en pocos días las ciudades más importantes del país y estableciendo un control militar de sus aduanas que duraría hasta su retirada, el 15 de agosto de 1934. En aquel momento, sobre todo entre 1911 y 1915, Haití vivía una severa crisis política: levantamientos populares, asesinatos políticos, exilios forzados, cambios sucesivos en la presidencia (seis presidentes tuvo entonces Haití). Aquella crisis se agudizó con el golpe de Estado de febrero de 1915 contra el general presidente Vilbrun Guillaume Sam.

Luego de su derrocamiento, éste fue linchado por manifestantes en las calles de Puerto Príncipe. Pero como aquel levantamiento popular contra Sam amenazaba varios intereses comerciales estadounidenses en el país y planteaba la posibilidad de que Rosalvo Bobo, considerado por muchos un líder nacionalista y antiimperialista, emergiera como el próximo presidente, el gobierno estadounidense decidió invadir para preservar su dominio económico.

El primer objetivo de la estrategia militar yanqui fue obtener el control de los puertos marítimos y del comercio, proteger los ingresos de los aranceles, y tomar el control directo del país. Establecieron el Convenio haitiano - estadounidense en 1916, redactaron una nueva Constitución en 1918 e impusieron reformas económicas en función de sus propios intereses y un trato racista en todos los niveles de la vida.

Cabe recalcar que la tragedia no terminó con la salida oficial de las tropas en agosto de 1934, sino que prosiguió después, destruyendo la vida de millones de ciudadanos por varias generaciones.

Haití: Un infierno que nunca acaba (Contrainjerencia / Sputnik)

Haití

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Por Vicky Peláez

Estamos acostumbrados a hablar de la crisis económica que afecta durante los últimos siete años el bienestar de los norteamericanos y los europeos pero ni siquiera nos imaginamos que sucedería si la actual crisis duraría más de 200 años. Cualquiera dirá que esto es imposible.

Sin embargo, hay casos en los que la realidad supera la fantasía. Existe un país en las Antillas que casi es una nación invisible, se llama Haití y sus habitantes han estado luchando para sobrevivir desde 1804 debido a una grave crisis económica que resultó de la injerencia de la civilización occidental.

Y pensar que Haití, que fue la primera nación en el mundo en abolir la esclavitud, adelantando en tres años a Inglaterra, y fue el primero en América Latina y en el Caribe en declarar su independencia en 1804; por esto fue finalmente “arrojado al basural por eterno castigo de su dignidad”, según el escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Esto produce la indignación y rechazo de cualquier ser humano pensante. Parece que el Occidente hasta ahora no puede asimilar el hecho de que una nación poblada por los descendientes africanos, mulatos y los llamados negros cimarrones hubieran podido resistir el dominio español y posteriormente, cuando los españoles cedieron la parte occidental de la isla La Esmeralda a los franceses en 1697, no se conformaron con el nuevo dueño de su destino. En aquel entonces Haití estaba poblado por 300.000 esclavos y 12.000 personas libres: blancos y mulatos principalmente.

La lucha por la emancipación tomó más de 100 años hasta que en 1803 decenas de miles de sublevados, bajo la dirección de Jean Jacques Dessalines, vencieron a las tropas de Napoleón Bonaparte en la batalla de Vertierres donde murieron más de 20.000 soldados franceses y unos 4.000 legionarios polacos. También los haitianos perdieron la mitad de su población. Las plantaciones de caña que azúcar estaban destruidas durante la guerra, y el país entero, que durante el régimen colonial francés suministraba la mitad del azúcar y café consumidos en Europa, se quedó en ruinas.

Para colmo, los europeos y los norteamericanos apoyaron el bloqueo que impuso Francia obligando a Haití a pagar una indemnización por el daño que le hizo al país galo por liberarse. Los 150 millones de francos oro que tuvo que pagar Haití y los intereses correspondientes durante un siglo arruinaron definitivamente la economía del país.

Por desgracia, allí no terminaron las calamidades del pobre Haití. Ningún país reconoció su independencia a excepción de Francia a cambio de dinero. Increíblemente, el hombre que luchaba por la libertad de los pueblos, Simón Bolívar, tampoco la reconoció a pesar de que Haití le dió amparo, armas y soldados cuando llegó derrotado a la isla en 1816. Al comienzo del Siglo XX, en 1909, The National City Bank of New York echó el ojo a Haití y se apoderó del país con el pretexto de sacar a los franceses definitivamente de la región, lo hizo dizque siguiendo las instrucciones del Departamento de Estado de acuerdo a la Doctrina Monroe que establecía que Caribe y Centroamérica formaban parte de la “esfera de influencia exclusiva de EE. UU.”.

Así el dominio francés fue reemplazado por el imperialismo norteamericano que percibió a los haitianos como “niños crecidos” que necesitaban regimentación y tutela. The National City Bank pagaba los sueldos al presidente y a todo el gobierno y cuando quiso transferir las reservas nacionales de oro por el valor de 500.000 dólares amenazó al gobierno con el cese del pago de sus sueldos. Cada robo a nivel de Estado tiene su pretexto y Washington anunció que quiso proteger las reservas haitianas de la posibilidad del hurto local. Pero esto le pareció poco a los banqueros norteamericanos que pidieron el envío de los marines a Haití para prevenir futuros levantamientos.

El 28 de julio de 1915, unos 300 marines se apoderaron de la capital, Puerto Príncipe, y ocuparon posteriormente todo el país obligando al presidente a firmar la liquidación del Banco de la nación que se convirtió en una sucursal del National City Bank. También los estadounidenses establecieron sus reglas “civilizadoras y democráticas” según las cuales se prohibía al presidente y sus súbditos negros entrar en clubes, hoteles y restaurantes reservados para los blancos. La misión “protectora y civilizadora” norteamericana duró 19 años hasta 1934 cuando la resistencia popular hizo retornar a los marines a su lugar de origen. Como saldo dejaron a 11.000 personas asesinadas y al jefe de la guerrilla Charlemagne Péralte clavado en cruz contra una puerta en el centro de Puerto Príncipe para el escarmiento de los habitantes.

Los marines se fueron al año siguiente y el National City Bank vendió su sucursal, el Banque Nationale de Haití, a su gobierno, sin embargo ambas instituciones dejaron en su reemplazo a la Guardia Nacional y los futuros dictadores militares a su servicio incondicional que siguieron pillando el país durante muchos años. Los más sangrientos de ellos eran Francois “Papa Doc” Duvalier que gobernó el país de 1957 a 1971 y posteriormente su hijo Jean-Claude “Baby Doc” Duvalier (1971 - 1986). Ambos utilizaron sus propios “camisas negras” llamados Tonton Macoutes -sus escuadrones de la muerte- para mantenerse en el poder con un saldo de más de 150 mil personas asesinadas o desaparecidas, por supuesto todo con la venia de la CIA y del departamento de Estado.

De Nobel a Nobel: Carta abierta a Barack Obama.

 


 


De Nobel a Nobel

Carta abierta a Barack Obama

Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica



 


 


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Por Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980


 


 


Estimado Barack

Al dirigirte esta carta lo hago fraternalmente y a la vez para expresarte la preocupación e indignación por la destrucción y muerte sembrada en varios países, en nombre de la “libertad y la democracia”, dos palabras prostituidas y vaciadas de contenido. Termina justificando el asesinato y es festejada como si se tratase de un acontecimiento deportivo.

Indignación por la actitud de sectores de la población de los EEUU, de jefes de Estado europeos y de otros países que salieron a apoyar el asesinato de Bin Laden, y tu complacencia en nombre de una supuesta justicia. No buscaron detenerlo y juzgarlo por los crímenes supuestamente cometidos, lo que genera mayor duda. El objetivo fue asesinarlo.

Los muertos no hablan y el miedo al ajusticiado que podría decir cosas no convenientes para los EEUU., se convirtió en asesinato para asegurar que “muerto el perro se terminó la rabia”, sin tener en cuenta que no hacen otra cosa que incrementarla.

Cuando te otorgaron el Premio Nóbel de la Paz, del cual somos depositarios, te envié una carta que decía: ”Barack me sorprendió mucho que te hayan otorgado el Nóbel de la Paz, pero ahora que lo tienes debes ponerlo al servicio de la Paz entre los pueblos, tienes toda la posibilidad de hacerlo, de terminar las guerras y comenzar a revertir la grave situación que vive tu país y el mundo”.

Sin embargo has incrementado  el odio y  traicionado los principios asumidos en la campaña electoral ante tu pueblo, como  poner fin a las guerras en Afganistán e Irak y cerrar las cárceles en Guantánamo y Abu Graib en Irak. Por el contrario, decides comenzar otra guerra  contra Libia, apoyada por la OTAN y la vergonzosa resolución de las Naciones Unidas de apoyarla, cuando ese alto organismo, empequeñecido y sin pensamiento propio, ha perdido el rumbo y está sometido a las veleidades e intereses de las potencias dominantes.





La base fundacional de la ONU es la defensa y promoción de la Paz y dignidad  entre los pueblos. Su preámbulo dice “Nosotros los pueblos del mundo…” hoy ausentes de ese alto organismo.

Quiero recordar a un místico y maestro que  tiene  en mi vida una gran influencia, el monje trapense de la Abadía de Getsemaní en Kentucky, Tomás Merton que dice ” La mayor necesidad de nuestro tiempo es limpiar la enorme masa de basura mental y emocional que  atasca nuestras mentes y convierte toda vida política y social en una enfermedad de masas. Sin esa limpieza doméstica no podemos comenzar a ver. Si no vemos no podemos pensar”.

Eras muy joven Barack durante la guerra de Vietnam, tal vez no recuerdes la lucha del pueblo norteamericano por oponerse a  la guerra. He compartido y acompañado a los veteranos de guerra de Vietnam, en particular a Brian Wilson y sus compañeros quienes fueron víctimas de esa guerra y de todas las guerras.

Tomás Merton, frente a un matasellos del correo que  acababa de llegar  “The U.S. Army, key to peace (El ejercito U.S., clave de la paz)” decía: “Ningún ejército es clave de la paz. Ninguna nación tiene la clave de nada que no sea la guerra. El poder no tiene nada que ver con la paz. Cuando más aumentan los hombres el poder militar, más violan la paz y la destruyen”.

Debemos proteger la VIDA para dejar a las generaciones futuras una sociedad más justa y fraterna, restableciendo el equilibrio con la Madre Tierra. Si no reaccionamos para cambiar la situación actual de la soberbia suicida a que  están arrastrando a los pueblos, será  difícil salir y ver la luz. La humanidad merece un destino mejor.

Sabes? la esperanza es como el loto que crece en el fango y florece en todo su esplendor mostrando  su belleza. Leopoldo Marechal, un gran escritor argentino, decía que:  “del laberinto se sale por arriba”.

Y pienso, Barack, que después de seguir tu ruta equivocando caminos, te encuentras en un laberinto sin poder encontrar la salida y te entierras más y más en la violencia, devorado por el poder dominación,  y crees tener el poder que todo lo puede y que el mundo está a los píes de los EEUU. Son tan largas las atrocidades cometidas por los diferentes gobiernos de EEUU en el mundo… Es una realidad dolorosa, pero también existe la resistencia de los pueblos que no claudican frente a los poderosos.

A Bin Laden, supuesto autor ideológico del ataque a las torres gemelas, lo identifican como el Satán encarnado que aterrorizaba al mundo, lo señalaban como el “eje del mal”, y eso les ha servido para declarar las guerras que el complejo industrial militar necesita para colocar su productos de muerte.

No debes ignorar que investigadores del trágico 11 de septiembre, señalan que el atentado tiene mucho de “autogolpe”, como el avión contra el Pentágono y el vaciamiento anterior de las oficinas de las torres; atentado que dio motivo para desatar la guerra contra Irak y Afganistán y  ahora contra Libia; argumentando en la mentira que todo lo hacen para salvar al pueblo, en nombre de “la libertad y defensa de la democracia”. Y con total cinismo dicen que la muerte de mujeres y niños son “daños colaterales”.

La palabra está vaciada de valores y contenido. Al asesinato, lo llamas muerte y  por  fin EEUU ha “muerto” a Bin Laden. No trato de justificarlo bajo ningún concepto, estoy en contra de todo terrorismo tanto de esos grupos armados, como del terrorismo de Estado que tu país ejerce en diversas partes del mundo apoyando a dictadores,  imponiendo bases militares e intervención armada, ejerciendo la violencia para mantenerse por el terror en el eje del poder mundial. ¿Hay un solo “eje del mal”?

La Paz, es una dinámica de vida en las relaciones entre las personas y los pueblos; es un desafío a la conciencia de la humanidad, su camino es trabajoso, cotidiano y esperanzador, donde los pueblos son constructores de su propia vida y de su propia historia. La Paz no se regala, se construye y eso es lo que te falta muchacho, coraje para asumir la responsabilidad histórica con tu pueblo y la humanidad.

No puedes vivir en el laberinto del miedo y la dominación, desconociendo los Tratados Internacionales, los Pactos y Protocolos, que firman y a la par transgreden una y otra vez. ¿Cómo puedes hablar de la Paz  si no quieres cumplir con nada, salvo con los intereses de tu país?

¿Cómo puedes hablar de la libertad cuando tienes en las cárceles a prisioneros inocentes en Guantánamo, en los EEUU, en Irak y en Afganistán?

¿Cómo puedes hablar de los derechos humanos y la dignidad de los pueblos cuando los violas permanentemente y bloqueas a quienes no comparten tu ideología y deben soportar tus abusos?

¿Cómo puedes envías fuerzas militares a Haití después del devastador terremoto y no ayuda humanitaria a ese sufrido pueblo?

¿Cómo puedes hablar de libertad si masacras a  los pueblos del Oriente Medio y propagas conflictos interminables que desangra a los palestinos e israelitas?

Barack. mira para arriba de tu laberinto, puedes encontrar la estrella que te guíe, aunque sepas que nunca podrás alcanzarla, como bien lo dice Eduardo Galeano. Busca ser coherente entre lo que  dices y haces, es la única forma de no perder el rumbo. Es un desafío de la vida. El Nobel de la Paz es un instrumento al servicio de los pueblos, nunca para la vanidad personal.

Te deseo mucha fuerza y esperanza y esperamos que tengas el coraje de corregir el camino y encontrar la sabiduría de la Paz.

Buenos Aires, 5 de mayo del 2011

Un día como hoy, hace 34 años volví a la vida, tuve un vuelo de la muerte durante la dictadura militar argentina apoyada por los EEUU. Gracias a Dios sobreviví y tuve que salir del laberinto por arriba de la desesperación y descubrir en las estrellas el camino para poder decir como el profeta:”la hora más oscura es cuando comienza el amanecer”.

Otro cólera es posible (APE)

 


 


Otro cólera es posible (APE)




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Por Alfredo Grande  


“no hay bien que por mal no venga”
(aforismo implicado)


“El hombre baja por la avenida Delmás llevando un cuerpo inmóvil en una carretilla. Con los talones trata de ponerle freno a ese carro que fue verde alguna vez y que ahora es óxido y tierra, que se bambolea hacia los costados por el peso muerto de una mujer que apenas tiene los ojos abiertos y todos los síntomas del cólera: los labios resecos, gotas de sudor en la frente, una inconsciencia profunda, manchas de vómito en su vestido. El hombre debe ir hacia algún hospital de Puerto Príncipe y es posible que al atardecer regrese a su barriada pobre con un certificado de defunción en la mano, ya sin el peso de la carretilla. Desde el 19 de octubre, cuando se detectó el primer caso de cólera en Haití, ya son 1.334 muertos (77 en Puerto Príncipe), los internados suman 23.377, y hay 60.000 contagios, según la información oficial de ayer. Pero fuentes diplomáticas dijeron a Clarín que las autoridades subestiman el número de víctimas, que en realidad podrían ser un 10 por ciento más. Pero son tales la críticas que hasta una senadora, Edmonde Suplice Beauzile, lanzó hace 10 días una dura acusación:“Está claro que el contingente nepalés de la ONU dejó sus materias fecales cerca del río Melle, un afluente del río Artibonite a su paso por Mirebalais”, una población a un par de horas de esta capital, en el departamento en el que se disparó el cólera. Si el cólera no ha dejado aún más muertos en esta capital, debe ser un milagro de Obatala, el Dios del Bien para el vuduísmo, la religión mayoritaria en este país. Antonio tampoco cree en las elecciones y menos en Preval. Piensa que si pudiera, el presidente suspendería las elecciones para perpetuarse en el poder. “Si hace eso, este país arderá”, dice con una sonrisa. Diario Clarín 23-11-10, Por Pablo Biffi”


(APe).- En los viejos tiempos, leía en los diarios la “crónica policial”. Siempre pensé que eran situaciones con intervención policial, pero que en realidad eran cuestiones sociales, económicas, vinculares.

La realidad de Haití debería estar en una sección denominada “crónicas del exterminio”. Terremoto, cólera son apenas formas encubridoras de designar aquello que la culta razón occidental no puede admitir. No son necesarios los grotescos mails que wikileaks desparramó por el mundo para aceptar que nada es como se nos dice y que, una vez mas, el escándalo es la cara visible de la hipocresía.

Sin embargo, para aquellos que trabajamos en una escala acotada, diríamos cuasi vecinal, es difícil de creer que se pueda sostener, y durante décadas, algo que llamaré la “dimensión criminal de la paradoja”. La hipocresía es una paradoja de consorcio. De pueblo chico. De pudores, mentiras, engaños, declaraciones pías, escondidas flatulencias. Pero la paradoja es una Razón de Estado.

En Haití hay una política naturalizada de exterminio, que tuvo en el terremoto su mas natural exponente. Claro que en Japón con la misma intensidad de terremoto apenas murió una persona, pero ya sabemos que los “ponjas” son mas resistentes. Esa política de exterminio, es hoy continuada por el cólera, lo que implica la aparición de una paradoja menor, pero sustanciosa. El contagio se produce porque soldados cascos azules, enviados como fuerza de paz, contaminan las aguas al realizar sus necesidades fisiológicas (conocidas como “número 2") sin intermediación sanitaria alguna. Una especie de “per saltum” fecal. Desconozco cual es el concepto de paz que tiene esa fuerza, pero evidentemente tendrán que revisarlo. Pero siendo todo esto una terrible aproximación a los círculos del infierno, aún la cosa empeora.


La paradoja implica parálisis y confusión. En el mismo momento, o sea, simultáneamente, en que se verifica este impresionante derrape sanitario, hay convocatoria a elecciones. Con tropas de ocupación, por supuesto, una ocupación de paz. El pueblo arrasado sin ninguna intermediación política que lo proteja de la devastación, deberá votar representantes. Se vota al mismo tiempo que se constata que no hay nada para votar. La paradoja de la representación adquiere una dimensión lacerante.

Recuerdo cuando George Orwell escribe que el lugar donde se torturaba y masacraba opositores, se llamaba el Ministerio del Amor. En tiempos no demasiado lejanos, y aún impunes, los templarios del Brujo Lopecito eran armados y adoctrinados para asesinar militantes en el Ministerio de Bienestar Social. Bienestar paradojal, que en realidad es la desmentida del malestar absoluto. Luego llegaron las tropas de ocupación para implantar el exterminio bajo el manto de neblina de la doctrina de seguridad nacional.

Pero las democracias hacen uso y abuso de estos mecanismos paradojales. En una escala menor, pero también letal. Allí tenemos al democrático gobernador Guildo Insfrán, que inaugura una línea de alta tensión simultáneamente con la alta tensión del asesinato de ciudadanos argentinos. Democrático que tiene mas de 4 periodos consecutivos, o mas, o menos, pero que desmiente incluso los logros de la revolución burguesa. Paradojas del estado de derecho: votos + feudalismo.

Es posible que en Haití no conozcan a nuestro Insfrán, pero realmente no lo necesitan. Tienen a demasiados aprendices y maestros de brujos. La única esperanza parece estar en Obatala, y en eso se diferencian de nuestros hermanos tobas. Morir en Haití no tiene siquiera la épica de morir en Madrid durante la guerra civil española, con los crímenes del franquismo aún impunes. El generalísmo por la gracia de Dios que durante más de 40 años llevó a nuestra madrastra patria a los siniestros territorios del oscurantismo clerical y monárquico. No habia cascos azules, ni tampoco los necesitaban.

Hoy en Haití solamente hay mierda por todos lados, que es algo así como la guerra bacteriológica contra los más pobres entre todos los pobres. Sin embargo, de esa podredumbre, de ese hedor insoportable, nuestro deseo es que el bueno de Obatala se dé cuenta que el Bien es también la Cólera de los pueblos.

Los pueblos siempre saben, pero como a veces no saben que saben, creen ignorarlo. Y ese saber / verdad marca que el presidente actual quiere emular al Generalísmo, o a nuestro Guildo, y perpetuarse en su trono fétido. Pero Antonio, nuestro compañero, sabe que otro cólera es posible. “Y el país arderá”. Obatala y los luchadores de la tierra protegerán a los justos. Por que al igual que el poeta, “con los pobres de la tierra, queremos nuestra suerte echar”.

Haití: Informe del Dr. Emiliano Mariscal, egresado de la ELAM y miembro de Propuesta Tatú de Argentina.

 


 


PROPUESTA  TATU  P. T. - 3

Ciencia más Conciencia.




INFORME DESDE HAITI

Unas cuantas semanas han pasado desde la última vez que les conté lo que ocurría en Haití, su preocupación permanente merece el esfuerzo de alargar esta noche y escribir, trataré de ser lo más gráfico posible.

Las condiciones higiénicos sanitarias de la población, el bajo nivel cultural, el escaso acceso a fuentes de agua segura, así como la inadecuada disposición de residuales líquidos generan condiciones para que la enfermedad produzca gran número de casos y además con el paso del tiempo se convierta en endémica, o sea año tras año reporte un número determinado de casos. Las dificultades con la accesibilidad a los servicios de salud generan que las personas no lleguen a consulta incrementando sobremanera el número de fallecidos por esta situación.

El Ministerio de Salud Pública y la Población de Haití reporta 69 mil 776 casos de Cólera con 1603 fallecidos para una letalidad de 2,3%. En tanto que la Brigada Médica Cubana en Haití ha visto 25 mil 521 pacientes de Cólera en los 36 puntos dispersos por la geografía de Haití, con 235 fallecidos y una tasa de letalidad de 0,99%. Forman parte de este magnánimo esfuerzo 436 colaboradores que accionan directamente en la atención a los pacientes con Cólera, incluyendo 75 egresados de la ELAM.  

¿Qué traducen los datos de la BMC? El primer significado es que de cada 100 pacientes que atiende la BMC fallece menos de uno, cifra que se considera adecuada en el plano internacional en el manejo de cualquier epidemia de Cólera. Seguramente se preguntarán en qué radica la diferencia respecto a las cifras reportadas por el MSPP, no se apuren.


La letalidad es el parámetro fundamental mediante el cual se mide el resultado de las acciones de salud en momentos en que la epidemia ha logrado expandirse, ya no es preciso dirigir las fuerzas a enfrentar la enfermedad, sino que es momento de salvar la mayor cantidad de vidas posibles.

Cómo se hace se preguntarán, existen dos medidas fundamentales: Educación sanitaria y Atención médica temprana. Ambas cosas constituyen ejes principal en el trabajo de la BMC, prueba de ellos son los más de 150 mil 90 personas participantes en las diversas dinámicas realizadas en coordinación con líderes comunitarios y religiosos. La educación sanitaria enfatiza en la importancia de acudir a puestos de salud ante los primeros síntomas de enfermedad. Para la atención médica de alta calidad la BMC utilizó una fórmula infalible: capacitar a todo su personal, pues aquellos que pertenecían a unidades ubicadas en sitios donde no se reportaba la transmisión del Cólera eran trasladados a zonas de alta propagación, de ese modo refuerzan el trabajo en las diferentes posiciones y se capacitan en el manejo de los casos.  

¿Por qué la diferencia se preguntarán entonces? En primer lugar la permanencia ininterrumpida durante más de 12 años, lo cual genera en la población una empatía y confianza que no existe con otras formas de cooperación. Otro factor es la presencia en los 10 departamentos, incluyendo comunas recónditas del interior del país, así como asentamientos de desplazados en Puerto Príncipe.

El humanismo, la preocupación genuina por el bienestar humano genera la tal conciencia que permite el resultado. Sumado a ello, la experiencia de prácticamente 50 años de acción internacionalista.

Existe en esta experiencia un nuevo elemento, jóvenes nacidos con esa concepción solidaria de Cuba, procedentes de sitios pobres del continente y el mundo, se han hecho médicos y con ello humanistas, solidarios, verdaderos guardianes de la salud y la vida.  

Ser joven tiene eso de sentir la convicción de que uno vive momentos determinantes para la historia de la humanidad. Al mismo tiempo la vorágine del día a día no permite interiorizar la importancia de la acción: materializar el sueño de que jóvenes humildes de América Latina sean capaces de brindar asistencia médica a quienes la necesiten en cualquier sitio del mundo.

Haití es resultado de políticas imperialistas impuestas hace más de un siglo, castigo ejemplarizante para el primer rebelde del continente.

Peligra el mundo bajo la égida de ese imperialismo que en su fase final arremete con furia contra la vida humana, atenta contra el medio ambiente, todos los equilibrios se rompen, impera la sinrazón, desesperados en su afán de supervivencia engendran desde su esencia la destrucción de la especie.

Todo joven es por añadidura antiimperialista, quien ama la libertad, quien sueña con la paz del mundo aborrece el desquiciado engranaje que conlleva la muerte de lo pequeño y diverso en manos de gigantes alimentados, a su vez,  de cada diminuto fragmento de humanidad.

En cada joven renace el sentir “nuestroamericano”, en nuestras manos está el futuro, en nuestra acción consecuente el bienestar colectivo, en la lucha imperecedera encontraremos resultados. Solo la unidad nos permitirá vencer.  

Cada escenario es importante, desde Haití como miembros de esta Brigada Médica y en cualquier recóndito lugar la lucha es una sola, una nueva visión del mundo y la vida impera en nuestro continente.

Esta experiencia nos hace portadores de ejemplo, propagadores de amor, sanadores de almas desoladas, amantes fieles de la naturaleza, seguidores de la dignidad humana, respetuosos de la bondad sincera, estudiosos de todas las esencias, meticulosos investigadores del comportamiento humano.

Con Haití, con Latinoamérica, con los pueblos del tercer mundo, con Cuba solidaria y el ALBA: VENCEREMOS.


Emiliano Mariscal

Médico argentino graduado en Cuba

perteneciente a la Brigada Médica Cubana.

Miembro de Propuesta Tatu de Argentina.