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CORREPI - BOLETÍN INFORMATIVO Nº 660.

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CORREPI - BOLETÍN INFORMATIVO Nº 660



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Sumario:  
 


1. Amenaza de cárcel para los militantes antimineros.


2. Cristian Ibazeta, preso asesinado en una cárcel de Neuquén.


3. Continúa la lucha antirrepresiva en Olavarría.


4. Organizando la represión.


5. Control social a la tucumana.


6. Próximas actividades



1. Amenaza de cárcel para los militantes antimineros.


"Hay que hacerle entender a esa gente de alguna forma, en eso estamos", fue la respuesta que Amelia Sesto de Leiva, Presidenta del Superior Tribunal de Justicia de Catamarca, le dio a los periodistas cuando le preguntaban si los militantes antimineros que protestan sobre la Ruta 60, podían ser encarcelados.


La titular del poder Judicial, daba respuesta también a la kirchnerista titular del poder Ejecutivo provincial Lucía Corpacci, quien cursó una nota a la magistrada promoviendo la detención y procesamiento de los luchadores. Respuesta que se extiende  al intendente Ávila de Tinogasta (un vil portero de los empresarios) y hasta al embajador en Chile, el "progresista" Gines García, preocupado por el comercio fronterizo (la ruta en cuestión habilita el paso San Francisco).




Todos contestes en la necesidad de acallar cuanto antes la protesta social. Es inocultable que la lucha antiminera pone en riesgo los intereses de los empresarios para quienes trabajan los gobernadores, los embajadores, los intendentes y los jueces. Más, este episodio que levanta una voz de alerta y solidaridad incondicional con los luchadores catamarqueños, es un rotundo ejemplo de cómo funciona el sistema, de cómo se alinean sus gerentes, qué intereses no pueden ser afectados, y también es un emblema de la respuesta única que el estado formula: represión y criminalización.


En simultáneo, en la zona norte del Conurbano bonaerense, la comisión interna del Frigorífico Rioplatense ha sido llamada a prestar declaración indagatoria por participar de un conflicto gremial, mientras el único no citado, Carlos Zerrizuela, sigue con la amenaza de un burdo juzgamiento por disposición de la justicia Federal de San Martín.


A su turno, tres delegados de FATE han sido notificados de la formación de otra causa en la fiscalía de San Fernando, esta vez, por defenderse de matones y carneros mientras ejercían el paro ante los incumplimientos empresariales (causa ésta donde CORREPI asume la defensa técnica junto al CeProDH).


La amenaza de encarcelar al que protesta, al que ejerce el derecho más allá de las formulaciones retóricas, los pone en evidencia: delito no es sólo una conducta antijurídica y culpable en los términos formales del Código Penal, lo es también (y fundamentalmente) toda conducta social o individual que jaquee los intereses de la clase dominante. Delito es todo lo que ellos dicen que es delito.


Una jueza a instancias de una gobernadora, con el aplauso de un intendente y la connivencia de un embajador, dicen que la protesta es un delito.


En las estribaciones cordilleranas o en el superpoblado conurbano bonaerense, el denominador común es el interés empresario.  


Las empresas los necesitan y ellos cumplen con el eufemismo fetichista, la excusa elegante, la grandilocuente pretensión de hacernos creer que sólo están haciendo cumplir la ley.  


Eso  fue, es y será siempre criminalizar la protesta, ese modo sutil de marcar la cancha y esconder la brocha que se repite y se extiende por toda la geografía nacional, desmintiendo la canallesca afirmación del gobierno de los derechos humanos, experto en negar lo que ha sido una constante de su gestión.


En todo el país, se cuentan por miles los trabajadores y luchadores sociales perseguidos. Nacional y popular... es la criminalización.    


2. Cristian Ibazeta, preso asesinado en una cárcel de Neuquén.


El 21 de mayo pasado, Cristian Ibazeta, interno de la Unidad Nº 11 de la provincia de Neuquén, fue atacado y recibió 24 puñaladas en su cuerpo que, luego de varios días de agonía, le produjeron la muerte. Faltaba poco tiempo para que empezara con las salidas transitorias.


Cristian habí­a denunciado, desde 2004 hasta la fecha, en siete ocasiones, a los miembros del servicio penitenciario del penal por diferentes hechos de tortura.


En 2009, denunció las condiciones de detención, y la Cámara en lo Criminal Nº 1, a cargo de los jueces Luis María Fernández (ex asesor legal del Ejército durante la dictadura), Mario Rodrí­guez Gómez y Alejandro Cabral, lo rechazó sin tener en cuenta las torturas que sufría cotidianamente de parte del servicio.


En 2010, declaró en un juicio oral contra 27 integrantes del servicio, por las torturas que habían recibido 45 presos en 2004. Mientras 6 de los policías recibieron algún tipo de condena, 21 fueron absueltos, y volvieron a custodiar a los presos que los habían denunciado. Luis María Fernández fue uno de los jueces que absolvieron a los servicios. El otro fue Juan José Gago. Carlos Brondo, el entonces jefe de seguridad, hoy dirige todos los penales de la provincia de Neuquén.


El servicio penitenciario nunca pudo cooptar a Ibazeta para que forme parte de los buchones y entregadores que hay dentro de la prisión. Tampoco pudo amedrentarlo con la tortura cotidiana. Durante todos estos años mantuvo la lucha que implicaba denunciar y declarar contra sus torturadores, pese que debía seguir en el mismo lugar, “custodiado” por aquéllos a quien denunciaba.


En el Boletí­n Informativo Nº 659, afirmábamos que la lógica del sistema, que reprime con el gatillo fácil en las calles, se reproduce, con otras formas, en los centros de detención de todo el país, sean provinciales o federales, a través de las torturas, los incendios, los supuestos suicidios, y los enfrentamientos provocados por los mismos servicios carcelarios.


Pero, como decíamos en otra nota del mismo boletín, la finalidad es la misma: afectar la subjetividad de las masas, para que agachen la cabeza ante la autoridad y no se planteen la necesidad de enfrentar al aparato represivo. La represión “preventiva” busca que los pobres se disciplinen en el respeto al orden y la autoridad.


3. Continúa la lucha antirrepresiva en Olavarría.


En el Boletín Informativo Nº 658 relatábamos cómo, el 12 de mayo, Diego González fue torturado por policías de la comisaría 1ª de Olavarría, quemado con agua hirviendo mientras le exigían una coima. Desde entonces, la movilización popular no ha cesado, y con ella, se consiguió que tres de los policías imputados (Néstor Rodríguez, Nicolás Manuel y Edgardo Constancio) fueran detenidos y trasladados a la unidad penal de General Alvear. Claro que jueces y fiscales están esperando su chance para decir “no son torturas, son apremios”, cosa que pronto puedan ser liberados.


En tanto, el secretario de DDHH de la provincia, Guido Carlotto (parece que se transmite en la familia el cargo, como las escribanías), apareció, como otros oportunistas, a lavar la cara de la represión. “Vamos a instrumentar todas las instancias necesarias para ayudar a esclarecer este inadmisible y horrendo caso de tortura” declaró. Y así, con un gran discurso bueno para generar consenso, anunció el traslado de varios oficiales a otras dependencias, que ahora torturarán en otros lados. Como si el problema fueran unos policías aislados y no toda la institución.


Militantes antirrepresivos de la localidad (compañeros organizados en el ENA, Encuentro Nacional Antirrepresivo), se encuentran luchando y denunciando que no es un caso aislado. El de Diego, es una demostración más de que este accionar es sistemático e inherente a las fuerzas represivas. Y que tanto los organismos oficiales como los oficiosos son los encargados de lavarle la cara a la represión, cuando estos casos, cuando trascienden, para pegarse en sus internas.


4. Organizando la represión.


Esta semana, Nilda Garre, la ministra de Seguridad, inauguró el Centro Unificado Federal de Respuesta Rápida, que consiste en poner la tecnología al servicio de la represión. Allí se centralizan las comunicaciones entre las distintas fuerzas represivas del estado (Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria) con el objetivo de articular una respuesta “rápida y entre todos” frente a cualquier situación de “inseguridad”, además de implementar nuevos dispositivos de informática y comunicaciones de última generación (¿socializará Gendarmería el software del Proyecto X?).


Si la seguridad de los ricos es la represión de los pobres, entonces no hay otra alternativa que decir que lo único que han hecho es mejorar sus herramientas para reprimirnos mejor.


Por otro lado, el ministerio de Seguridad y el titular de la Oficina Anticorrupción del ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Julio Vitobello, acordaron un convenio para implementar “estrategias de transparencia y mejorar el control sobre la administración pública de todas las fuerzas del estado”, en el intento de eliminar la corrupción de las fuerzas.


Vano intento, cuando la corrupción -como la represión- es parte inherente de la naturaleza del estado capitalista. Tampoco, en materia de corrupción, “es sólo un policía...”. Ya lo señalaba Rodolfo Walsh en El Enigma de la Matanza: “La secta del gatillo fácil, es también la logia de los dedos en la lata”. Corrupción y represión van de la mano, y juntas actúan a través del aparato estatal.


Y por si no nos quedó claro que Nilda Garré esta por demás dispuesta a seguir organizando y profundizando la represión, desde esta semana sumó a 540 gendarmes a las calles de José León Suárez, en el marco del Operativo Centinela. Así, con la excusa de la “inseguridad”, militarizan los barrios, cuando todos los días vemos que la inseguridad es la policía en la calle: son ellos quienes matan a nuestros pibes, meten la droga en los barrios y roban.


5. Control social a la tucumana.


Los códigos de faltas y contravenciones, y la facultad del arresto para “identificar” o “averiguar antecedentes”, permiten a las policías y otras fuerzas de seguridad detener en cualquier momento y lugar, a personas que no han cometido ningún delito. Mientras un juez o un fiscal deben justificar, aunque sea en forma aparente, por qué ordenan una captura, un policía sólo tiene que afirmar que observó una “actitud sospechosa” (por ejemplo, que “el sujeto desvió la mirada” o que “aceleró el paso” al advertir el móvil policial), o invocar su “olfato” para privar a alguien de su libertad.


Desde los viejos códigos rurales dirigidos a disciplinar a los “vagos y malentretenidos”, y la Ley de Residencia, que apuntaba a los revoltosos urbanos, estas normas han ido evolucionando a través de los códigos de policía, los edictos policiales y, en tiempos más modernos, las faltas o contravenciones.


Desde el fin de la última dictadura, casi todas las provincias, y la propia ciudad de Buenos Aires, han actualizado el sistema, dotándolo de legitimidad de origen, al ser dictado por legisladores y no directamente por la policía, y actualizando su contenido para orientarlo hacia quienes deben ser eficientemente disciplinados en cada momento y lugar.


Tucumán es una provincia atrasada en la materia, pues todavía rige un sistema similar al de los viejos edictos policiales, por lo que, en estos días, todas las bancadas legislativas discuten un nuevo Código de Contravenciones. Son varios los proyectos en danza, pero, más allá de sus diferencias, todos parten de la misma premisa: el código penal no alcanza para ejercer el control social.


Por eso, más allá del debate puntual que se propone sobre alguna figura en particular (merodeo, vagancia, etc.), todos coinciden en la necesidad de dotar a las fuerzas de seguridad de herramientas eficaces para el control social.


Esa necesidad de disciplinamiento, incrementada en tiempos de crisis, explica por qué la sentencia en la causa Bulacio que ordenó al estado argentino eliminar el sistema de detenciones arbitrarias, no puede –no podrá- ser cumplida por ningún gobierno que administre una sociedad dividida en clases.


6. Próximas actividades.


Martes 26 de junio, 8:30, movilización a los tribunales de Morón, Colón y Brown, durante el segundo juicio por el asesinato de Rodrigo Corzo, contra el sargento Núñez.



- El tercer sábado de mes, cada dos meses, a las 16:00, escuchá el espacio de CORREPI en el programa Rebeldes Stereotipos, por FM La Tribu , FM 88.7, o en www.fmlatribu.com.


- Lunes por medio, a las 11:00, escuchá el espacio de CORREPI en el programa En Otras Palabras, por FM En Tránsito, FM 93.9, o en www.fmentransito.org.ar.


Visitá nuestra web: http://correpi.lahaine.org


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Comunicate con nosotros para colaborar con CORREPI.


Escribinos a correpi@fibertel.com.ar o por Facebook si querés organizar alguna charla antirrepresiva en tu colegio o en el barrio.


Visitá nuestro local en Carlos Calvo 2499 y Alberti, Monserrat.


CORREPI


Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional


Ciudad de Buenos Aires - Argentina


correpi@fibertel.com.ar

Sala Alberdi: Amenaza de desalojo (Agencia Walsh).

Desde el pasado lunes, Gabriela Ricardez, Directora General del Centro Cultural General San Martín, dispuso el cierre de la reja de entrada a partir de las 20.00 hs., horario de inicio de los talleres que lleva a cabo la Sala Alberdi, tomada y autogestionada desde agosto de 2010.


El pasado miércoles se presentó la Policía Metropolitana, junto a una patota que responde a Hernán Lombardi, Ministro de Cultura de la Ciudad y de la Directora del Centro Cultural, amenazando con desalojar. Luego de la agresión física, detuvieron a varios compañeros que luego fueron liberados.


Ayer se realizó una Jornada Cultural de Resistencia en la calle para luchar contra la privatización del Centro Cultural y contra la mercantilización de la Cultura.


Cabe destacar que, aún con un fallo judicial favorable por el cual dicha sala debe ser refaccionada y puesta en funcionamiento para las actividades artísticas de carácter público, continúa el proceso de vaciamiento tras la orden de cierre de las rejas.




Están afectados alrededor de 700 alumnos y las y los trabajadores que se desempeñan en los talleres, al igual que 45.000 espectadores de las obras gratuitas o "a la gorra" que se realizan en dicha sala


Pese a la manda judicial, el Gobierno de la Ciudad continúa con su desobediencia e inclusive, pretende hacer pasar por usurpadores a quienes hoy la ocupan.


La lucha es llevada a cabo por la Comisión de alumnos, ex alumnos y amigos de la Sala Alberdi, junto a los compañeros del Conservatorio Municipal Manuel de Falla y Astor Piazzolla, EMAD e IVA, pertenecientes a la DGEART, que padecen similares problemáticas.

El chantaje K.

El chantaje K


 


 


 


gustavo robles 2


Por Gustavo Robles


 


cristina kirchnerLa Presidenta Fernandez de Kirchner ha decidido sacarse la careta que mal disimulada utilizó durante los ocho años de administración pingüina. Está claro que su verdadero rostro es el de la burguesa explotadora, que sólo no querían ver los integrantes del cipayaje vernáculo, más allá de aquellos que, arrinconados por la miseria, no les queda otra que aceptar los condicionamientos de los que viven del sudor ajeno.


El triunfo en las últimas elecciones presidenciales la envalentonó de tal manera, que ya no cuida las formas y empieza a decir lo que realmente piensa. Y, cuando eso se transforma en política, lo que se pone en riesgo es el patrimonio del pueblo argentino y la seguridad y la libertad de quienes se oponen a ella. Así, por ejemplo, apura la aprobación de las leyes propuestas por el oficialismo a libro cerrado (gracias a la mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso). La ley de Presupuesto, donde se sigue reconociendo y pagando la Deuda Odiosa y se mantienen los subsidios (a pesar de la andanada propagandística del oficialismo que dice lo contrario) por $ 70.000 millones; la Ley de Tierras, donde se consolidan los derechos de los terratenientes extranjeros que ya ocupan alrededor de 30 millones de hectáreas de nuestro territorio (ni pensar en una redistribución equitativa de la tierra); o la profundización de la Ley Antiterrorista a pedido de las corporaciones internacionales, que agravará la judicialización de la protesta popular, son muestras de una derechización sin disimulo de la “señora” y su troupe.


El ejemplo más claro de este desenmascaramiento es el “nuevo” posicionamiento hacia la clase obrera, expresado claramente en el discurso de reasunción, y dirigido a la oficialista CGT. Para la presidenta, el derecho a huelga debe ser controlado, porque si se “desboca”, pasa a la categoría de “chantaje”.


En primer lugar, habría que decirle a la “señora”, que el derecho a huelga reconocido por el sistema burgués, se lo ganó la clase obrera a costa de la sangre, el sacrificio y la lucha de miles y miles de trabajadores que lo ejercieron a pesar de los intereses de los patrones. Y mientras exista el sistema de explotación, con leyes que lo permitan o no, lo seguirán ejerciendo, le guste o no a la patronal. Por más que algunos (o algunas) boconeen su desprecio a las prácticas del proletariado




En segundo... ¿quién puede definir cuándo un reclamo pasa a la categoría de “chantaje”, si lo que sale a la superficie siempre es la contradicción irreconciliable entre los intereses de los explotadores y los explotados? Si la Presidenta, según dice, quiere “conciliar” lo irreconciliable (peronismo = “conciliación de clases” = utopía imposible, valga la redundancia)... al denunciar el derecho a huelga, se pone claramente (por si hacía falta más) del lado de la patronal.


HugoMoyanoEsta confesión de clase de la Presidenta hace insostenible el discurso de los que cacarean el supuesto de que éste es un gobierno “de los trabajadores”. Ningún gobierno de ese tipo le pondría techo a las paritarias, ni se mofaría de las consecuencias físicas que generan las prácticas laborales, sean tendinitis o diarreas. Mucho menos encorsetaría los reclamos, o le cobraría impuestos al salario, ya sea a través del IVA a los productos de la canasta básica, o considerándolo “ganancia”. La conducción cegetista es la representación formal de la clase obrera, pero todos tenemos en claro que sus aspiraciones poco tienen que ver con la liberación de los trabajadores como clase social. Moyano y sus secuaces han sido funcionales al “modelo” kirchnerista, a sus dichos, de “capitalismo serio”; sin embargo, parece que sus servicios ya no son necesarios para la administración “k” , y comienza un camino de estigmatización del camionero. Es que aún con la funcionalidad al poder de la patronal de “Hugo” y los suyos, los objetivos políticos de éstos son demasiado “radicalizados” para los planes presidenciales. La exigencia de la suba del mínimo no imponible para el impuesto a las ganancias que descaradamente se aplica a los salarios, y la pretensión de distribuir entre los trabajadores el 10% de las ganancias empresariales, hacen aparecer al secretario de la central obrera casi como un bolchevique a los ojos de un gobierno de derecha como el kirchnerista. Los trabajadores tendrían que tener muy en cuenta estos datos de la realidad, porque un gobierno como éste jamás podría representar y defender sus intereses.


La advertencia presidencial, entonces, hay que tomarla como lo que es: una amenaza a los trabajadores. Y un atisbo a lo que vendrá. La ya mencionada profundización de la Ley antiterrorista será un instrumento perfeccionado de “domesticación”, y allí donde las fuerzas de seguridad no tengan cabida, las camisas pardas de “La Cámpora” y las patotas al servicio de los kapomafia del conurbano actuarán como fuerza de choque y aleccionamiento.


Todo para mantener y profundizar “el modelo”, que no es más que ese “capitalismo serio” del que tanto habla la “señora”, capitalismo al fin, explotación al fin, desigualdad al fin, pocos ricos y muchos pobres al fin. Se seguirá pagando la deuda a los buitres financieros, se seguirá entregando nuestro petróleo, continuará la criminal explotación minera a cielo abierto, la sojización que aumentará la expulsión de los pueblos originarios y campesinos pobres... Todo cosa “seria”, realmente


La exigencia de “seguridad jurídica” para invertir por parte del imperialismo no se toma como una extorsión, porque para un gobierno que defiende los intereses de los patrones, tal forma de pensar es lo normal y correcto.


En cambio, que un trabajador pare su herramienta para reclamar una vida mejor, es un insulto para los explotadores y para el gobierno que los representa.


A buen entendedor, lo que ha querido decir la “señora” en su discurso de reasunción, es “Trabajen sin chistar, muchachos, porque si no los dejamos sin laburo, y si siguen jodiendo, los cagamos a palos”


Eso sí es chantaje. El chantaje de los poderosos.

Trabajadores de Ecotrans denunciarán el mal estado de las unidades.

 


Con un acto que se realizará hoy, a las 17.00 hs., frente a la sede de la Empresa, sita en Rivadavia 17.415 (a cuadras de la Estación Morón - Lado Sur), los choferes de Ecotrans, empresa del Grupo Plaza, denunciarán el deficiente mantenimiento de las unidades y la amenaza permanente de accidentes debido a ello, tras el incremento de la presión patronal que, a su vez, pretende precarizar las relaciones laborales.


"No queremos que haya otra masacre como la de Flores".


Uno de los motivos por los cuales se convocó el acto es la prevención para que no ocurra otro accidente, como el que aconteció en el barrio de Flores, donde un colectivo de la Línea 92 fué arrollado por un tren.


Destacaron que ya han realizado infinidad de denuncias sobre el mal estado de las unidades, debido a su escaso mantenimiento, ante la empresa y diversos organismos públicos. Según informaron, reclaman que se tomen más trabajadores, se incorporen más unidades y se realice una revisión periódica de las unidades con la finalidad de su buen funcionamiento, con la finalidad de prevenir accidentes de tránsito.