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Elecciones en EE. UU. son distracción masiva (Por Esto ! de Mérida - México)

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Manuel Yepe

Por Manuel E. Yepe

La principal utilidad de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos es que son un arma de distracción masiva que crea la ficción de que presidentes y votantes determinan realmente el destino del país.

En verdad, esos presidentes y sus secuaces en el Congreso y la Corte Suprema pudieran gobernar, pero ciertamente no gobiernan. Las elecciones sirven para transferir energía de un sistema de las élites a otro conjunto de las propias élites, son un espectáculo de camuflaje en la legitimidad democrática, un evento cuadrienal de consenso nacional de pan y circo que patrocina la clase gobernante desde sus suites corporativas.

Aproximadamente así define el sistema electoral de Estados Unidos Gerald Sussman, sociólogo y profesor en la escuela Toulan de estudios urbanos y planificación de la Universidad Estatal de Portland en un ensayo que titula “Elecciones americanas. Armas de distracción masiva”.

Si Bernie Sanders hubiera logrado captar el mayor número de delegados, la nominación y la elección simplemente habría servido para instalar una democracia socialista en la Casa Blanca con todas las palancas de la energía intactas para disciplinarlo todo nuevamente en lo que Noam Chomsky ha llamado “el espectro del pensamiento pensable."

De hecho, según Sussman, si la clase dirigente fuera un poco más sabia, habría respaldado por Bernie, en vez de a Hillary para la nominación y la Presidencia, sólo para aplastar las esperanzas de la izquierda. El valor real de la campaña de Sanders ha sido incitar a la valentía en los jóvenes para hacer frente a la realidad. Una victoria de Hillary Clinton en noviembre podría llevar a miles de manifestantes a protestar en las calles, pero una victoria de Trump probablemente provocaría millones.

La proclamación en las recientes convenciones de dos de los candidatos presidenciales más despreciados por los militantes y simpatizantes de sus propios partidos -demócrata y republicano respectivamente- ha puesto a millones de votantes entre la proverbial espada y la pared con vistas a la elección presidencial del 8 de noviembre.

Se consideran por igual obligados a escoger, entre Donald Trump (R) y Hillary Clinton (D), al menor de dos males. Llevados por la falacia de que la democracia consiste en escoger entre las dos opciones que les ofrece el sistema de dos partidos (duopolio) debe haber muchos hoy en Estados Unidos que culpen de la situación al reducido número de opciones que se les ofrece y piensan que una multiplicidad de partidos sería la solución.

La clase obrera blanca en EE. UU. (Por Esto ! de Mérida - México)

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Manuel Yepe

Por Manuel E. Yepe

El sorprendente éxito de Bernie Sanders en el flanco izquierdo y de Donald Trump en el flanco derecho -se consideran, en parte, resultados de nuevas posiciones asumidas por la "clase obrera  blanca” en Estados Unidos que despiertan gran interés en el panorama político de la nación.

Así lo observa Zoltan Zigedy, destacado comentarista político marxista estadounidense en su habitual columna “ZZ”. El Wall Street Journal los llama "americanos olvidados". Otros los ven como racistas y xenófobos. El entonces aspirante a la presidencia, Barack Obama, los caracterizó en 2008 de la siguiente manera: "Y no es de extrañar entonces que estén amargados, se aferren a las armas, a la religión o la antipatía hacia quienes no son como ellos, o contra los inmigrantes o son antisindicalistas como una forma de explicar sus frustraciones". Séase porque han sido olvidados, despedidos o demonizados, los "obreros blancos" han sido descubiertos en esta temporada electoral.

Hasta hace una década, se creía ampliamente que no había en Estados Unidos ninguna clase obrera; sólo una vasta clase media y pobres. Fomentada por los científicos sociales, políticos y funcionarios sindicales, prevaleció la ficción de que, aparte de los muy ricos, todos en ese país eran de clase media o pobres.

Por supuesto, esta ilusión comenzó a desaparecer a raíz de la crisis de 2008 y el consiguiente estancamiento económico. Además, la rebelión contra candidatos patrocinados por las corporaciones en los principales debates de 2016 expuso la existencia de una división clasista que no encaja en la imagen armoniosa de una gran clase con extremos marginales insignificantes.

Todo lo que se ha expuesto en las campañas electorales de 2016 ha venido a destrozar la ilusión de que Estados Unidos es, en gran medida, una sociedad sin clases, mientras las élites y sus aduladores formadores de opinión se esfuerzan por encontrar la "clase obrera blanca", según Zigady.

Así como los medios de comunicación y las corporaciones culturales y de entretenimiento han fomentado caricaturas de los afroamericanos, esos medios de comunicación y corporaciones se esfuerzan hoy por divulgar una imagen poco favorecedora de los blancos que integran la clase obrera. Mientras los negros se cargan con imágenes de violencia, pereza, promiscuidad y criminalidad, los obreros blancos son presentados ahora como intolerantes, supersticiosos, conservadores y retrasados social, cultural e intelectualmente.

Donald Trump y su psicopatología (Por Esto ! de Mérida, México)

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Manuel Yepe

Por Manuel E. Yepe

Nadie en el mundo duda que un triunfo electoral de Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos significaría un golpe devastador para los estadounidenses que luchan por salvar la democracia evitando un retroceso y un desplazamiento a la derecha en la política del país mayor aún que lo que provocó en 1980 la elección de Ronald Reagan.

El sector políticamente más avanzado de la ciudadanía de los Estados Unidos teme, justificadamente, que la superpotencia única mundial vive tiempos cruciales en los que el fascismo proyecta su sombra nefasta. La base social de Trump se compone de una alianza de grandes millonarios junto a franjas de la clase media baja, que ya dio lugar a otros engendros por el estilo del Tea Party. El mayor peligro yace en su base social y va más allá de las elecciones.

La lucha de clases que resiste a esta alianza se concentra, por ahora, en comunidades como los inmigrantes, las mujeres y el movimiento Black Lives Matter (BLM) y no en la clase obrera, en la que tiene un nivel relativamente bajo. Pero si se quiere frenar el ascenso de la derecha y ponerle alto a sus ataques xenófobos, es imperativo que los inmigrantes, el movimiento BLM, las mujeres y la juventud se alíen para fortalecer a los sectores en lucha oprimidos por el capitalismo estadounidense.

Trump ha recibido calificativos de megalómano, paranoico, racista, xenófobo… Pero, en un discurso pronunciado en el tercer día de la Convención Nacional Demócrata, el ex alcalde de Nueva York Michael Bloomberg cuestionó claramente la sanidad mental del candidato republicano la presidencia de Estados Unidos. “¿Será que solo dice cosas locas, o dice esas cosas locas porque está realmente loco?”.

Ello alentó que profesionales respetados e influyentes de salud mental en esa nación evaluaran la estabilidad emocional de Donald Trump, violando por consideración de urgencia el código de conducta promulgado por la American Psychiatric Association que previene contra la formulación de declaraciones acerca de personalidades públicas que no hayan sido formalmente evaluadas.

El comentarista político William Blum, en su muy leída columna que publican medios progresistas de prensa estadounidenses, advierte que si Donald Trump resultara elegido Presidente de Estados Unidos, se convertiría en el ocupante de la Oficina Oval más discapacitado psíquicamente desde que lo fuera Richard Nixon, “cuya paranoia extrema nos trajo Watergate y precipitó la crisis constitucional más trascendente de finales del siglo XX”.

El pueblo estadounidense tiene la palabra (POR ESTO! de Mérida - México)

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Manuel Yepe

Por Manuel E. Yepe

Perdida para la Humanidad toda esperanza de que el fin de la guerra fría abriera el camino a un mundo sin guerras, una galopante carrera por los caminos de la globalización neoliberal ha llegado a configurar al imperialismo en esa tenebrosa realidad que es hoy: la superpotencia hegemónica más poderosa, brutal y despiadada de la historia de la humanidad, portadora de los más grandes peligros para la supervivencia de nuestra especie.

Hace setenta años la Humanidad puso sus esperanzas en la Organización de Naciones Unidas como promotor y garante de la paz mundial y, en la Cumbre del Milenio, los estados representados en ella declararon solemnemente su decisión de establecer una paz justa y duradera en todo el mundo, de conformidad con los propósitos y principios de la Carta.

Pero sólo dos años y medio después de este juramento, se llevó a cabo la agresión contra Irak, no sólo en contra de la opinión de los pueblos de todo el mundo, sino a pesar de la oposición expresa de la abrumadora mayoría de los gobiernos que integran la comunidad internacional. El Consejo de Seguridad fue ignorado y asistió después a la humillación de aceptar dócilmente una guerra de rapiña a la que antes se había opuesto la mayoría de sus miembros.

El precario balance de fuerzas del mundo bipolar que vivimos después de la segunda guerra mundial evitó que el imperialismo estadounidense impusiera su hegemonía absoluta por todo el mundo a partir del chantaje nuclear que planteara Estados Unidos con los bombardeos genocidas sobre Hiroshima y Nagasaki.

El mundo unipolar que resultó de la desaparición de la Unión Soviética, con una única superpotencia imponiendo sus egoístas intereses al resto del planeta, confirmó en toda su crudeza la naturaleza depredadora del orden capitalista imperante y la necesidad vital de su reemplazo de éste por un nuevo orden justo y humano. El capitalismo neoliberal -con su proclamación del mercado y no el ser humano como eje del funcionamiento de la sociedad- se ha multiplicado la miseria, en tanto que la globalización neoliberal han venido a ampliar las desigualdades a escala universal.

Generador constante de crisis, el orden capitalista pretende ignorar que son las asimetrías las que las provocan y se las arregla siempre para descargar sus calamitosos efectos sobre los trabajadores y las personas humildes del planeta.

Strip tease de la política imperialista (POR ESTO ! de Mérida - México)

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Manuel Yepe

Por Manuel E. Yepe

Hoy se invierten recursos financieros cada vez más cuantiosos en la creación de nuevas tecnologías de guerra y armas de destrucción masiva, sin que exista la menor justificación defensiva para ello en las condiciones del mundo de posguerra fría.

Europa, que tanto se benefició con la conquista y colonización de América, África y Asia, ha tenido la responsabilidad de arrastrar al mundo a dos guerras mundiales. El llamado viejo continente debía haber hecho un supremo esfuerzo por evitar una catástrofe como la que se desarrolló en la antigua República Socialista de Yugoslavia, en Afganistán, Irak, Libia y Siria, así como las acciones criminales de exterminio que hace muchos años libran las fuerzas sionistas contra el martirizado pueblo palestino, para citar solo las más cruentas. Entre la primera y la segunda guerra mundial transcurrieron solamente 19 años. Hace 71 años que terminó la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, desde entonces ha habido conflictos y guerras que han arrojado varias veces más explosivos y armas químicas que ambas guerras mundiales juntas. La política de adjudicar partidas más masivas para la guerra y disminuir simultáneamente los impuestos a los contribuyentes más poderosos significa menos dinero para gastos sociales. No afecta, por ello, a toda la población estadounidense por igual. La práctica neoliberal y la globalización garantizan que los ricos sigan incrementando su opulencia y los pobres sean cada vez más y que sean cada vez más pobres.

Se reducen o eliminan en Estados Unidos programas federales de educación, de desarrollo comunitario, subvenciones a las agencias de protección del medio ambiente, financiamiento para el desarrollo de energías alternativas de bajo costo, control de enfermedades, tratamientos por abuso de drogas, administración sanitaria y seguridad ocupacional y seguridad pública, por solo señalar las más golpeadas recientemente.

Estados Unidos presenta la paradoja de ser el país más rico del mundo y, al mismo tiempo tiene una de las mayores incidencias de pobreza entre los países desarrollados. Actualmente tiene proporcionalmente el número más elevado de pobres, de personas sin cobertura de salud y con inseguridad y deficiencia alimentaria, ente los países ricos. Estas tristes realidades sociales para el pueblo de Estados Unidos, inducidas por las guerras imperialistas en términos de vidas de soldados y secuelas de heridos no se pueden comparar, sin embargo, con el enorme daño que han significado para los pueblos agredidos las desproporcionadas guerras que han provocado.

Según Obama, Trump no está calificado para la Casa Blanca (La Pupila Insomne)

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Por Néstor García Iturbe

El señor Obama, Premio Nobel de la Paz, acaba de declarar que Donald Trump no está calificado para ocupar el cargo de presidente de Estados Unidos.

Considero que lo dicho por Obama es algo a tener en consideración, sobre todo porque es una opinión de alguien que ha estado más de siete años en la Casa Blanca.

Es posible que la experiencia del señor Obama le permita establecer que si Trump llega a la presidencia, cuando sea necesario mandar a asesinar a un grupo de personas que se consideran “sospechosas” y están en la mirilla del drone para dispararle un cohete “hellfire”, tenga dudas de si los manda a matar o no. Eso es altamente perjudicial para la Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Obama no tiene problema en relación con eso, según el artículo de julio 18 de este año publicado por Rebeca Gordon, en el Tom Dispatch, durante la administración Obama se han utilizado los drones para asesinar personas en Pakistan, Yemen, Libia, Somalia, Afganistán, Iraq y Siria. El total de sospechosos asesinados  hasta el 24 de noviembre del 2014, fue de 1.147 personas, sin hacerles juicio y ejecutados en otros países, bastante lejanos de Estados Unidos. Una violación total a las normas internacionales. De noviembre del 2014 a la fecha pueden agregarse cerca de 300 personas a las listas del moderno Al Capone de Chicago.

Trump ha planteado que no dejará que los inmigrantes centroamericanos pasen la frontera con México, donde proyecta hacer un muro. También ha planteado serias restricciones para los inmigrantes de otras regiones del mundo, principalmente el Medio Oriente.

Obama no tiene problema alguno con este asunto, su actuar ha demostrado que merece estar en la Casa Blanca. El los deja que entren, entonces los persigue, los interna en las doce cárceles especializadas en inmigrantes que pueden recluir hasta 25.000 presos. El Negocio de las cárceles para inmigrantes lo inició William Clinton en la década de 1990, el gobierno estadounidense gasta en dichas cárceles 625 millones de dólares anuales. Nadie mejor que Hillary, que conoce este negocio, para continuar con él. Trump pudiera echarlo a perder.

Claro está que el negocio no termina ahí, durante las dos administraciones de Obama, el mismo ha deportado más de 2.200.000 inmigrantes ilegales, de ahí que le llamen El Deportador en Jefe. Cada inmigrante que se deporta, entre gastos del juicio, transporte y oros gastos, le ha costado al gobierno estadounidense un poco más de cien dólares por persona, lo que representa un gasto adicional de otros 200,2 millones de dólares. Quién puede confiar en que Trump manejará adecuadamente este negocio y que las empresas detrás del mismo seguirán ganando dinero. Sobre todo, si insiste en construir el muro, va a desgraciar el negocio.

Las elecciones en EE. UU. y el móvil perpetuo (La Pupila Insomne)

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Iroel Sánchez

Por Iroel Sánchez

¿Qué puede esperar el mundo de las actuales elecciones en Estados Unidos, donde se enfrentan de una parte un xenófobo e islamófobo explícito y del otro una señora cuya risa más célebre es la que exhibió ante la televisión al conocer el asesinato del líder libio Muamar el Gadafi?

En termodinámica el móvil perpetuo es imposible, siempre se pierde energía, pero en política no. Del 11 de septiembre de 2001 hacia acá, el terrorismo de quienes enarbolan extremistamente el islam y la guerra de aquellos que dicen combatirlo con métodos no menos terroristas no han dejado de suministrarse energía mutuamente en una escalada que parece no tener fin.

La tarde del mismo día en que las Twin Towers cayeron inolvidablemente, Fidel Castro asistió en La Habana a un la inauguración de un curso de maestros donde abordó el gravísimo suceso y previno contra lo que podría suceder: “De esto se puede sacar una idea: ninguno de los actuales problemas del mundo se puede resolver por la fuerza, no hay poder global, ni poder tecnológico, ni poder militar que pueda garantizar la inmunidad total contra tales hechos, porque pueden ser acciones de grupos reducidos, difíciles de descubrir, y lo más complicado, aplicados por gente suicida. (…) “…les sugeriríamos a los que dirigen el poderoso imperio que sean serenos, que actúen con ecuanimidad, que no se dejen arrastrar por raptos de ira o de odio, ni se lancen a cazar gente lanzando bombas por todas partes”. (...) “Reitero que ninguno de los problemas del mundo, ni el del terrorismo, se pueden resolver por la fuerza, y cada acción de fuerza, cada acción disparatada del uso de la fuerza, en cualquier parte, agravaría seriamente los problemas del mundo". (...) “El camino no es la fuerza ni la guerra. Lo digo aquí con toda la autoridad de haber hablado siempre con honradez, poseer convicciones sólidas y la experiencia de haber vivido los años de lucha que ha vivido Cuba. Solo la razón, la política inteligente de buscar la fuerza del consenso y la opinión pública internacional puede arrancar de raíz el problema. Creo que este hecho tan insólito debiera servir para crear la lucha internacional contra el terrorismo; pero la lucha internacional contra el terrorismo no se resuelve eliminando a un terrorista por aquí y otro por allá; matando aquí y allá, usando métodos similares y sacrificando vidas inocentes”.

Pero exactamente lo contrario es lo que han impulsado los líderes de Estados Unidos y sus aliados europeos.

Elecciones USA: Las llaman democracia y tienen de todo (Islamia)

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Por Norelys Morales Aguilera

Si el imperio estadounidense no fuera capaz de desatar las “siete plagas de Egipto”(o las enésimas), bien pudiésemos olvidarnos de lo que sucede en el “Norte revuelto y brutal que nos desprecia” incluido, desde luego, el circo de sus elecciones presidenciales.

Pero, resulta que se trata de la súper potencia hegemónica, máxime en el mundo globalizado donde cada día es más dramática la repercusión que puede tener la acción en un país sobre el resto, como ha sucedido con la economía o las guerras estadounidenses.

Llaman democracia a la elección presidencial en Estados Unidos, pero ni es ni será porque el gobierno de los ricos y tomado por las corporaciones es una dictadura contra los pobres, para sostener el sistema capitalista en su etapa neoliberal.

Lo más grave que supone la actual contienda electoral es que cuando sea elegido el próximo presidente -hombre o mujer- el 8 de noviembre de 2016, será confirmada la derrota del pueblo estadounidense, junto al resto de los pueblos del orbe sobre los que habrá consecuencias.

El hecho de que la supuesta democracia es un gobierno de ricos, no pasa inadvertido para los norteamericanos. Encuestas realizadas por el American National Election Study (1) muestran que en 2002 un tercio de los entrevistados creía que Estados Unidos estaba gobernado por “unos pocos”, en 2016, son tres cuartas partes de la población las que lo creen, y el 58% piensa que muchos de los que dirigen la Administración están corruptos. Según los sondeos de YouGov (2), la opinión de que la clase dirigente es corrupta predomina entre los republicanos que ganan menos de 50.000 dólares al año y no tienen más que una educación secundaria, según Timothy Garton Ash, catedrático de Estudios Europeos en la Universidad de Oxford.

No es el caso aquí analizar el obsoleto y blindado sistema electoral norteamericano que preserva el statu quo imperial, pero es muy grave la falta de democracia real.

En el país “más rico del mundo” ha surgido un nuevo fenómeno nunca visto en tal amplia escala. Figuras políticas prominentes de ambos partidos políticos proclaman que no existe la democracia en EE. UU., y parece que una mayoría de la población esté de acuerdo. Los ciudadanos que creen que viven en “la tierra de los libres” (land of the free, en inglés) se dan cuenta de que su nación no es democrática, ejemplificando así lo que muchos sociólogos llaman “un conocimiento contradictorio”, o “mixed consciousness”en inglés, según James D. Cockcroft, fundador de la Coordinadora Internacional de Redes en Defensa de la Humanidad.

Dicen marxistas que Clinton no es mal menor (diario POR ESTO ! de Mérida - México)

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Manuel Yepe

Por Manuel E. Yepe

Foto: Virgilio Ponce

"Rechazando que Hillary Clinton sea un mal menor y, lo más importante, estando resueltos a construir su independencia política, los activistas y partidarios de la campaña de Sanders pueden hacer de 2016 un año de genuina revolución política", dice un comentario de Marxismo Leninismo Hoy (MLT)” publicado el 12 de julio.

Con título “¿Qué deben hacer ahora los partidarios de Bernie Sanders?”, los editores de la publicación del Partido Comunista de Estados Unidos expresan el criterio de la dirección de su formación política acerca de la decisión del senador Sanders de sumarse a la campaña de Hillary Clinton, con quien contendía por la candidatura del partido demócrata, al tiempo que evalúan las elecciones de 2016 como un reflejo del agravamiento de la crisis del sistema capitalista en general y del sistema de partidos políticos de Estados Unidos en particular.

En la temporada de primarias de 2016, sucedió algo novedoso: las candidaturas de Trump y Sanders demostraron la existencia de un nuevo nivel de malquerencia en el sistema político vigente.

“Todos sabían que la ira de los votantes tendría que aparecer tarde o temprano. Cuarenta años de estancamiento o disminución de los salarios; de desindustrialización y exportación de puestos de trabajo, de crecientes desigualdades, de violencia policial contra jóvenes negros, encarcelaciones masivas y ataques contra los sindicatos obreros y los derechos laborales, de retrocesos en la red de seguridad social, de guerras interminables, de la Gran Recesión de 2008 y su vacilante recuperación; paralizaciones en el Congreso; creciente pobreza e inseguridad -todo lo cual concientiza a decenas de millones”, expone MLT.

En una reunión para la redacción de la plataforma del partido demócrata que se efectuó en Orlando, Florida, las posiciones de Sanders en temas como el acuerdo de Asociación Transpacífico, los derechos de los palestinos y el pagador único de salud fueron rechazados por los clintonistas, recuerda el texto de los comunistas estadounidenses.

El agravamiento del descontento social provocó insurgencias en ambos partidos mayoritarios. Con el estrechamiento de las diferencias entre las dos partes del monopolio, el "Voto por el mal menor" tiene cada vez menos sentido para los votantes comunes y corrientes, y mucho menos para los seguidores de Sanders.

El peligro Trump está presente (La Pupila Insomne)

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Por Néstor García Iturbe

El día 30 de junio, el candidato republicano, Donald Trump declaraba a NEWSMAX que estaba contendiendo contra dos partidos "I’m Running Against Two Parties", pudiera ser esta otra de las declaraciones de Trump que se convierten en famosas y donde se trata de mostrar las características del mismo.

En mi criterio, Trump no está compitiendo contra dos partidos, porque en Estados Unidos no existen dos partidos, existe un solo partido que se divide en dos secciones, una de las cuales se denomina Demócrata y la otra Republicano, pero que ambas representan y aspiran a mantener instaurado el sistema que beneficia al “establishment”.

Esto provoca que los llamados Demócratas y una parte de los llamados Republicanos se unifiquen en contra del peligro que representa alguien que ha planteado modificará algunos asuntos, aunque sus ideas se consideren superficiales y difíciles de lograr, pero si hace algo de lo que dice, los cambios pudieran perjudicar en cierta medida los grandes intereses económicos que rigen el país, sería un verdadero peligro para la Seguridad Nacional.

Sin pretender mencionar todos entre los llamados Republicanos que plantean no apoyarán a Trump, se encuentran el Senador por Texas, Ted Cruz, el gobernador de Ohio John Kasich, el Senador por la Florida Marco Rubio. Otro personaje de fuerte tendencia neoconservadora que endosó a Hillary, lo fue Robert Kagan militante republicano y uno de los ideólogos de la guerra contra Irak.

Kori Schake, investigadora de la Hoover Intitution, oficial del Consejo Nacional de Seguridad durante el gobierno de George W.  Bush, se siente más identificada con Hillary. A ella se une Hank Paulson. El que fuera sub secretario de Estado, Richard Armitage y Brent Scowcroft, todos funcionarios del gobierno de W. Bush. Debe agregarse a la lista, Hank Paulson que ocupó el cargo de Secretario del Tesoro durante la propia administración de Bush padre, el cual ha integrado la organización NUNCA TRUMP.

Realmente con estos enemigos, no es necesario tener amigos. El que analice la forma de actuar de aquellos que en estos momentos abandonan un campo y se suman al otro, seguramente no tendrán dudas de por quién votar en noviembre.

Otros entre los llamados Republicanos, ante el peligro de que Trump salga electo presidente, tienen otra estrategia, tratar de controlar al loco y para eso tienen que unirse al mismo. Si Trump logra el triunfo electoral, sin apoyo alguno del partido, entonces se sentirá totalmente libre para nombrar los funcionarios del próximo gobierno y decidir la política a seguir.

El peligro se multiplicaría, pues pudiera nombrar otros locos como él en la Secretaría de Defensa, el Departamento de Estado la CIA, el Tesoro, Comercio, Seguridad de la Patria, dentro del personal de la Casa Blanca y en otros lugares importantes del gobierno. ¿Se imaginan ustedes lo peligroso que sería esto para la Democracia Representativa?

Como escribí en su momento, en conversación con Nancy H. Zingale, profesora de la Universidad de St. Tomas, en Estados Unidos, ésta explicó ampliamente las razones del apoyo que estaba recibiendo Trump por parte de distintos sectores de la población estadounidense.

La misma nos dijo que Trump no es un político y los estadounidenses están cansados de escuchar a los políticos, que en las campañas dicen una cosa y en realidad después hacen otra. Trump dice lo que siente y considera correcto, por lo que la gente asume que será lo que haga si llega a ser presidente.

La política como campaña de marketing

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Foto: Telemundo Boston

Manuel Yepe

Por Manuel E. Yepe

Foto: Virgilio Ponce

Desde que el multimillonario Donald Trump anunció su candidatura por el partido Republicano a la presidencia de Estados Unidos, ha formado parte inseparable de su plataforma política y sus posibilidades electorales su discurso dedicado al rechazo a los inmigrantes ilegales y a la amenaza que éstos supuestamente representan para la economía y la estabilidad de su país.

“En las penitenciarías de Estados Unidos usted encontrará que los inmigrantes -legales o ilegales- son apenas una cuarta parte del número de los convictos que estadísticamente les correspondería de acuerdo a su proporción respecto a la población estadounidense. Eso significa que ' los espaldas mojadas ' tienen de cuatro a cinco veces menos posibilidades de cometer un delito que los hijos del señor Trump”.

El párrafo anterior forma parte de la carta abierta al muy probable candidato republicano a presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que le destinara el escritor y profesor uruguayo de literatura latinoamericana en la universidad norteamericana de Georgia, Jorge Majfud.

“Por siglos, mucho antes que sus abuelos llegaran de Alemania y tuviesen gran éxito en el negocio de los hoteles y los prostíbulos en Nueva York, y mucho antes que su madre llegara de Escocia, los mexicanos tenían aquí sus familias y ya habían dado nombre a todos los estados del Oeste, ríos, valles, montañas y ciudades. La arquitectura californiana y el cowboy texano, símbolo del auténtico norteamericano no son otra cosa que el resultado de la hibridez de la nueva cultura anglosajona con la largamente establecida cultura mexicana”. “Cuando su madre llegó a este país en los años ' 30, medio millón de mexicoamericanos fueron expulsados de sus tierras. La mayoría de ellos eran ciudadanos estadounidenses pero habían tenido la mala suerte de que la frustración nacional por la Gran Depresión, que ellos no inventaron, los encontrase con talante de extranjeros. Esa gente había tenido cara de extranjeros y de violadores (como usted los califica) desde que Estados Unidos se apropió de la mitad del territorio mexicano a mediados del siglo XIX. Y como esa gente, que ya estaba ahí, no dejaba de hablar un idioma bárbaro (el español) y se negaban a cambiar el color de su piel, fueron perseguidos, expulsados o simplemente asesinados, acusados de ser bandidos, violadores y extranjeros invasores".

España: El fin del bipartidismo (Serpal)

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Carlos Iaquinandi Castro

Por Carlos Iaquinandi Castro

Para comprender la trascendencia de los comicios generales del próximo domingo en España, es necesario remontarse al origen de la etapa política actual, el proceso llamado “La Transición” de fines de los años ' 70.  Fue una negociación intensa, plural, que sucedió a la muerte del dictador Francisco Franco. El agotamiento del régimen, las luchas obreras y sociales y las circunstancias internacionales favorecieron una apertura democrática. Fue un proceso duro y difícil en el que una de las partes eran los herederos de los 40 años del régimen autoritario. La otra, los partidos y movimientos populares y progresistas semi - clandestinos y los exiliados que regresaban tras muchos años de ausencia. Las primeras elecciones libres se produjeron en 1977. Ganó una opción de centro liderada por Adolfo Suárez, un hombre que provenía del régimen pero que supo y pudo ejercer de bisagra entre dos etapas absolutamente distintas. A partir de entonces (no sin algaradas fascistas, conspiraciones y otros sobresaltos importantes) pudieron sentarse las bases de la difícil estabilización política. Tras la gestión de Suárez (que incluyó un fallido golpe de estado) se consolidó la convivencia entre los restos del franquismo y las nuevas generaciones políticas. De allí en más, gobiernos socialistas y conservadores se alternaron en el poder. La aplicación de la Ley D’Hont en el reparto de los 350 escaños de diputados han favorecido el bipartidismo al beneficiar a los partidos mayoritarios.

El agotamiento de “La Transición”

Los acuerdos y la nueva Constitución permitieron años de progreso y avance democrático. Pero con el paso del tiempo, las leyes fueron quedando desfasadas y en algunos aspectos, como derechos laborales, salarios y libertades, hubo retrocesos. El PSOE (socialistas) fue cediendo terreno a las presiones de los grupos económicos y financieros y admitió recortes en los derechos otorgados por ellos mismos en el Estatuto de los Trabajadores. Los grandes sindicatos, CC. OO. históricamente ligado al P. C. E. (comunistas) y UGT (socialistas) fueron declinando su capacidad de lucha reivindicativa y aceptando reformas que perjudicaban a los trabajadores. Con el paso de los años, han pasado a cumplir un papel de gestores o “mediadores” entre las patronales y los asalariados, sin cuestionar a fondo la creciente desigualdad en el reparto de la riqueza entre capital y trabajo. Paralelamente, y de forma similar a otros países del entorno, avanzó la concentración de poder económico, el dominio del sector bancario y financiero, el control creciente de los grandes medios de comunicación y la inequidad del proceso de globalización. La crisis mundial del 2008 (con el  estallido de la burbuja inmobiliaria y la quiebra de Lehman Brothers en EE. UU.), provocó nuevos retrocesos y la asfixia económica y social de amplios sectores de la población.

Los ciudadanos dicen “¡ Basta !”

El 15 de Mayo de 2011, decenas de colectivos sociales convocan a manifestarse en las calles. A partir de unas decenas de jóvenes que deciden acampar en la Puerta del Sol en pleno centro de Madrid, se genera una movilización que conmueve los cimientos del sistema. Con la fuerza de un río, hasta entonces contenido, miles de ciudadanos desbordan plazas, calles y parques también en Barcelona, Valencia, o Sevilla. La protesta de los indignados se extiende por pueblos y ciudades. Febriles asambleas consumen horas en el debate para el diagnóstico de la situación y para recoger propuestas y soluciones. Nacen nuevos colectivos que muestran fuerza, ingenio y coherencia. Entre ellos, la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) que denuncia los abusos bancarios y las leyes que lo permiten. Se realizan las primeras ocupaciones de sedes bancarias reclamando soluciones. En esos momentos aumentaba la desocupación, llegando a superar el 25% de la población activa y el 50%  de los jóvenes menores de 30 años. Muchas personas perdieron sus viviendas al no poder hacer frente a las hipotecas. Las compraron sobrevaluadas y ni siquiera podían venderlas. Muchas de esas viviendas quedaron en manos de los bancos y de los “fondos buitres”. A la vez, comenzaban a aparecer escandalosos casos de fraude y corrupción implicando a empresas y gobernantes. Una de las principales consignas fue la de “no nos representan”, dirigido a la clase política. El bipartidismo es enjuiciado como una alternancia que cierra el paso a la regeneración política, encubre corrupción y privilegios, fomenta la desigualdad y se somete a los dictados de la Troika europea como representante de los poderes económico - financieros.

Surge “Podemos”

Ese gran movimiento ciudadano reivindicativo conocido como “15M”, fue precursor de lo que poco después se insinuó como la concreción política de aquellas movilizaciones populares, el nacimiento de “Podemos”. A mediados de enero del 2014, una treintena de intelectuales presenta un manifiesto titulado “Mover ficha: convertir la indignación en cambio político”. Allí proponen crear un movimiento que “sea una amenaza real para el  régimen bipartidista del PP y el PSOE y para quienes han secuestrado nuestra democracia”. Al núcleo inicial, se suma Pablo Iglesias y varios de sus compañeros de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid. Rápidamente asume un liderazgo natural de la propuesta y Podemos se presenta a las elecciones al Parlamento Europeo en mayo del 2014.

Esa fuerza emergente se constituye en la gran sorpresa y obtiene 1.200.000 votos y con ello, cinco escaños. Inicialmente, la participación y la horizontalidad son su base organizativa. Promueve la creación de Círculos, una forma de agruparse por zonas o por actividades. Desde entonces, su crecimiento en cuanto a influencia y resultados electorales ha sido constante, al punto de ganar en las municipales de mayo del 2015 los ayuntamientos de importantes ciudades españolas. A través de distintas alianzas lo consigue en las dos principales: Madrid y  Barcelona, pero también en la capital valenciana, Zaragoza en Aragón, Cádiz en Andalucía, o La Coruña en Galicia.

“Asaltar los cielos”

A comienzos de octubre del 2014, Pablo Iglesias en la Primera Asamblea Ciudadana de Podemos lanzaba un desafío: “el cielo no se toma por consenso, se toma por asalto”. El objetivo era terminar con el bipartidismo y asumir una modificación profunda del sistema político, económico y social. Pero como en todo camino, el andar nos va modificando el paso, el “tempo” y las posadas que elegimos. Hay que tener en cuenta que tanto el núcleo “motor” de Podemos, como muchos de sus jóvenes adherentes no tenían experiencia política. Una cosa es la teoría y otra, la práctica cotidiana. Lo que en América Latina definimos como “pisar el barro”. Por lo tanto, en la marcha y en el vértigo de varios procesos electorales, municipales, autonómicos y luego las generales, Podemos fue mutando. Sus flamantes alcaldes, regidores o diputados fueron perdiendo su ingenuidad y reconociendo las dificultades que presenta gobernar. En especial, cuando lo que se intenta es modificar normas, procedimientos y satisfacer la expectativa de sectores sociales diversos. Y además, la confrontación con los llamados “poderes fácticos”, los que siempre quedan, aunque los gobiernos cambien. Y con los privilegios y las corruptelas, en muchos casos estructurales al sistema. Toda esa práctica permitió mejorar la inserción política de Podemos.

Un coro integrado por portavoces de los partidos tradicionales, los grandes medios de comunicación y los directivos de las corporaciones empresariales, comenzó a entonar mensajes en los que señalaban a Podemos como un riesgo serio. Omitieron precisar que el riesgo era para sus propios intereses, y no para la sociedad española como ellos afirmaban. Pasaron de la burla a la difamación. En todo ese recorrido, Podemos efectivamente siguió mutando. Expresó su comprensión ante los reclamos de gran parte de la sociedad catalana en su derecho a decidir su futuro, su relación con el Estado tras años de absoluta falta de diálogo por parte del gobierno central. La definición  de España como “estado plurinacional”, promoviendo un diálogo sobre la reorganización territorial lo sitúa como un interlocutor válido para todas las sensibilidades. Eso explica su avance electoral en Catalunya, Euskadi, Valencia o Galicia. Se modificaron objetivos máximos de su programa original, y progresivamente fueron adaptando su mensaje al propósito de ganar voluntades. Las elecciones no solo se ganan con los indignados. Para vencer, además hay que convencer.

Las elecciones del 20D

Así se llegó a las elecciones generales del pasado 20 de diciembre. Ganó el gobernante Partido Popular en el gobierno, pero con una pérdida importante de escaños y de la mayoría absoluta que había alcanzado en noviembre del  2011. El segundo lugar fue para los socialistas, el tercero para Podemos y el cuarto para Ciudadanos, una formación política también nueva, de centro derecha y autodefinida como “regeneracionista”. Pero hace ya tiempo, que las etiquetas o los nombres de los partidos no suelen indicar con claridad su contenido político. Se definen en los hechos; en lo que votan, en sus alianzas y no en lo que prometen o lo que dicen que son. Tras esos resultados, fracasaron los intentos de formar gobierno porque nadie tenía el número de apoyos parlamentarios necesarios. El único que lo intentó fue el PSOE, pero no con otra fuerza de izquierda, sino con Ciudadanos. Podemos rechazó sumarse porque esos acuerdos bilaterales no representaban un cambio real. Y el Partido Popular ni siquiera lo intentó porque no tuvo más apoyo que el de sus propios diputados. Constitucionalmente, al terminar el plazo de tiempo para formar gobierno y constatarse el fracaso, se convocaron estas nuevas elecciones para el próximo domingo 26.

La “clase dirigente” contaminada por la corrupción

Bernie Sanders y los nuevos tiempos

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Foto: Reuters / Randall Hill - The Nation

Manuel Yepe

Por Manuel E. Yepe

Foto: Virgilio Ponce

En lugar de llamar a sus seguidores a abandonar la lucha electoral o convocarlos a asumir masivamente la campaña de Hillary Clinton, Bernie Sanders les ha emplazado a que le sigan en nuevas batallas consecuentes con las ideas que él ha defendido y que le han valido convertirse en la gran sorpresa de las actuales elecciones presidenciales estadounidenses, especialmente por su influencia en el segmento más joven de los adultos en la sociedad.

Según el diario The Nation, el 16 de junio el senador Bernie Sanders formuló un discurso sobre el futuro de su revolución política que resultó muy diferente de lo que pronosticaban los expertos cronistas electorales de Estados Unidos. No fue una oración justificativa derivada del hecho de haber sido él superado en las primarias del partido demócrata para las elecciones presidenciales de noviembre por su homóloga demócrata en el senado, la ex primera dama y ex secretaria de estado Hillary Clinton.

Paradójicamente, sus palabras fueron una invitación a sus millones de seguidores, simpatizantes y a cualquier ciudadano interesado en derrotar a Donald Trump, a seguir enfrentados a Hillary Clinton y, una vez obtenido el poder político, continuar en la lucha por la justicia social, la honestidad económica, los derechos civiles, los derechos de los gays, la igualdad de las mujeres y el respeto al medio ambiente. Sanders recordó a sus seguidores los extraordinarios logros alcanzados y señaló que su campaña había obtenido la preferencia de una enorme cantidad de “personas de 45 años de edad o menos”. Sin mencionar a Hillary Clinton hasta más allá de la mitad de su disertación, subrayó que “derrotar a Donald Trump no puede ser nuestra única meta”. Sanders fue particularmente transparente, tanto acerca de lo que está en juego en las elecciones como en su propio papel en esa lucha. “La tarea política principal que enfrentaremos en los próximos cinco meses será la de asegurarnos que Donald Trump sea derrotado… y derrotado de manera rotunda”.

“Personalmente, voy a comenzar a desempeñar mi papel en ese proceso dentro de muy breve tiempo. Si no lo hacemos pronto, los incumplimientos de los compromisos de carácter progresista que contrajo Hillary Clinton en la campaña podrían pasar inadvertidos sin ser denunciados como presunciones oportunistas”, precisó.

Sanders ha dicho -y ha mantenido desde que su candidatura era “apenas una pulga en las encuestas”- que su campaña “nunca ha sido para la elección de un candidato en particular; siempre ha sido para transformar a Estados Unidos”.

Podemos, o la prolijidad y mesura para ganar al electorado español (Resumen Latinoamericano)

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Leandro Albani

Por Leandro Albani

Prolijidad, frescura, colores perfectos y combinados; una cocina pulcra, moderna, con tonos suaves; cocinas de seis hornallas, lavavajillas y juegos de ollas impecables; y todo eso con cortinas que hacen juego; o mejor todavía, amplios livings, bibliotecas altas de madera fina, repletas de grandes obras; y si no nos gusta la formalidad, tenemos espacios un poco más desordenados, con posters blanco y negro de Bob Dylan, y sillones que no desentonan con las paredes.

Si usted creía que estas descripciones nos introducirían al vasto mundo de la revistas de decoración, está muy equivocado. Las palabras de bienvenida son para permitirnos ingresar al programa electoral de la organización española Podemos, que puede consultar en el siguiente link: http://estaticos.elmundo.es/documentos/2016/06/08/programa_electoral_podemos.pdf.

Encabezada por Pablo Iglesias, en estos días Podemos se prepara para las elecciones generales de un país en crisis económica permanente y donde su clase política todavía sostiene una capacidad asombrosa para generar desocupados y excluidos.

En este escenario de ajustes y recortes presupuestarios, desde hace algunos años apareció Podemos, una opción que recogía la indignación del Movimiento 15-M, la crítica a la partidocracia, el rechazo a las fórmulas repetidas de la izquierda tradicional y una luz de esperanza para España.

Si en algún momento la agrupación encabezada por Iglesias se proyectó dentro de los parámetros de una “nueva izquierda”, el derrotero de la organización fue virando a posiciones cada vez más tibias, conciliadoras y moderadas, y llegó a puntos cumbres con su respaldo a la oposición venezolana o su coqueteos con la monarquía española.

El clintonismo: Una flor atroz del “establishment” (Islamia)

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norelys morales aguilera

Por Norelys Morales Aguilera

Si Barack Obama, siendo negro, ni quiso ni pudo hacer algo significativo por esa imprescindible parte de la sociedad norteamericana que son sus afrodescendientes, Hillary Clinton, tampoco lo hará por sus mujeres, pues representa el feminismo burgués, que deja fuera a millones de mujeres inmigrantes, pobres y aquellas que están debajo de sus bombas de todo el mundo.

En cambio, al convertirse en la mujer que más cerca ha estado de convertirse en presidenta de Estados Unidos su “inspirador” mensaje en Twitter lleva la marca de lo que se ha venido definiendo como “clintonismo”.

Este fue su trino: "A cada niña que sueña a lo grande: Sí, tu puedes ser lo que quieras ser, incluso presidente. Esta noche es para ti". Habría que ver en cuáles niñas pensaba la señora, quien reside en una de las mansiones de la empresa familiar Clinton, adquirida en 1999 a un costo de 2,5 millones de dólares en la exclusiva zona de Embassy Row, en Washington D. C.

Fantasea la niña que “sueña a lo grande” si no cuenta con el consentimiento del “establishment”, integrado porun conjunto de instituciones e individuos, que son  los guardianes del orden establecido y responsables de mantener la hegemonía sobre los diferentes sectores del país, de tal manera que los cambios no perjudiquen sus intereses.

EE. UU. es un país con 300 millones de habitantes, con la economía más grande del mundo, moviliza las fuerzas armadas más poderosas sobre la tierra y tiene la maquinaria propagandística - cultural más rica en la historia de la humanidad. Para manejar este enorme poderío ha tejido a lo largo de más de dos siglos, un aparato político capaz de enfrentar retos y movilizar millones de personas. El sofisticado engranaje es la llamada democracia. (Sic)

El significado, un sofisma elaborado para garantizar la reproducción del sistema que protege los resortes económicos de propiedad y represión (violencia). A este fin, el “establishment” cuenta con dos partidos políticos: uno supuestamente más conservador (Republicano) y el otro, más liberal (Demócrata).

El clintonismo

William (Bill) Jefferson Clinton, fue el 42º presidente de los Estados Unidos en los periodos de 1993-1997 y 1997-2001. “Clinton era un tipo con el que se podía hacer negocios”, escribió el periodista Christopher Hitchens, y lo publicó Pagina 12 de Argentina en 2001. Así lo explicó: "Los ocho años de clintonismo fueron una clara demostración de abuso del poder. El presidente recibió dinero de individuos por demás sospechosos, a los que a su vez recibió en ese lugar que se empeña en denominar propiedad privada, y a pesar de lo cual no cree que deba explicaciones a nadie. Trató a su propio personal –con el beneplácito de algunas, pero no de todas– como acompañantes femeninas. Indujo a sus jefes militares a llevar a cabo el escandaloso bombardeo de Sudán para desviar la atención de su propio proceso judicial. Le mintió de un modo bramante y vulgar a su gabinete, al Congreso, a los jueces y a la Corte Suprema. Politizó sin miramientos el Departamento de Justicia. Él y su adorable esposa apelaron a la retórica paranoide o macartista cada vez que se los enfrentó a estos cargos".

“Resulta difícil pensar alguna iniciativa conservadora que George Bush Jr. aplicara que no haya sido realizada con más facilidad por su predecesor. Sea la transformación del concepto de salud pública en una mera cuestión de fe, la construcción de un sistema de defensa basado en un arsenal misilístico incontrolable, la intensificación de la “guerra” contra las “drogas”, la renuncia de Estados Unidos a tratados internacionales que le convienen… la federalización de la pena capital, o incluso la predicación de la abstinencia en lugar de los métodos anticonceptivos entre los adolescentes”.

El clintonismo que viene con Hillary

Pablo Iglesias: Un estriptis político contra Venezuela (Islamia)

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norelys morales aguilera

Por Norelys Morales Aguilera

Cierto que la derecha española ha jugado la carta de vincular a la agrupación Podemos y su líder Pablo Iglesias con la Revolución Bolivariana de Venezuela, y con la situación interna del país suramericano, convirtiéndolo en un tema del debate electoral que se verifica en España.

Mientras, el régimen del Partido Popular y el presidente en funciones Mariano Rajoy han creado la plataforma requerida para dar el apoyo a los golpistas venezolanos, siguiendo los dictados de Washington.

“Desde Madrid se conspira contra Venezuela y se financia los planes conspirativos contra Venezuela (...). La corrupción política de España se unió a la corrupción política de la ultraderecha venezolana”, denunció recientemente Nicolás Maduro, desde el Palacio presidencial de Miraflores, en Caracas.

Si Pablo Iglesias fuera un político honesto, y no un oportunista y un esperpento de la política que, siguiendo la definición del Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española (DRAE), es grotesco y desatinado; entonces, solo entonces, digo, si fuera honesto sostendría sus principios y se apegaría a la verdad.

Pero Iglesias ha calificado a Hernique Capriles como un "sensato", como si se le puediera adjudicar desconocimiento.

Para rematar, y que no existan dudas de lo que piensa el "fenómeno" Iglesias, en sus declaraciones pronosticó que la oposición venezolana acabará ganando las elecciones presidenciales.

Iglesias condicionó este tipo de desenlace al hecho de que la burguesía venezolana apostará por lo que él denominó las posiciones “sensatas” de Henrique Capriles, y no por las “extremistas” de Leopoldo López.

El dirigente de Podemos aseguró que el que las cosas concluyeran de esta forma en el país caribeño, sería una expresión de “normalidad”. Prescindamos del desprecio colonial por los caribleños.

España: Carta de las asociaciones de Síndromes de Sensibilización Central a los partidos políticos (Kaos en la Red)

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Desde diferentes asociaciones de afectados por los Síndromes de Sensibilización Central nos dirigimos a los distintos partidos políticos para plantear los compromisos concretos que pueden adquirir para mejorar la situación de las personas afectadas. Los principales Síndromes de Sensibilización Central (a partir de ahora SSC) son Fibromialgia, Síndrome de Fatiga crónica - Encefalomielitis Miálgica, Sensibilidad Química Múltiple y Electrohipersensibilidad.

En conjunto, estos síndromes afectan alrededor de 1.500.000 de personas en España. (*) La mayoría de las personas que padecen estos síndromes tienen una situación vital muy difícil, además de por su estado de salud, por las consecuencias derivadas del mismo directamente relacionadas con una actuación institucional deficiente, que incluye: falta de tratamientos eficaces desde la seguridad social, tratamientos eficaces sólo accesibles desde la medicina privada, falta de baremos adecuados para la valoración de la discapacidad asociada a los SSC, falta de legislación para la adaptación de los puestos de trabajo (en los casos en los que sea posible), desatención sobre los factores ambientales implicados, ausencia de formación de los profesionales de los servicios sociales para una asistencia adecuada a las particulares necesidades de las personas afectadas, denegación sistemática de incapacidades, ausencia de formación médica actualizada y de investigación acerca de los mecanismos fisiológicos implicados, invisibilidad de los factores de género.

Un número elevado de estas personas pierde su trabajo y, en diferente grado, la capacidad de trabajar, a la vez que no puede acceder a recursos económicos que palíen esta situación de desventaja. Todo esto lleva a la mayoría de los afectados a una situación de atención sanitaria ineficaz, pobreza y exclusión social.

Si tenemos en cuenta que la mayoría de las personas afectadas son mujeres (alrededor del 80%) la situación es altamente preocupante, ya que todo apunta a que esta parte de la población puede estar sufriendo discriminación debido a unas políticas inadecuadas e inoperantes posiblemente marcadas por prejuicios de género.

Nuestro objetivo con esta iniciativa es que este problema se introduzca en los programas y agendas de los diferentes partidos políticos con compromisos claros para avanzar en la mejora de la situación de las personas afectadas por estos síndromes.

Los compromisos que consideramos pueden mejorar la situación de este colectivo son:

SSC

Hillary Clinton, injerencista en América Latina (Crónicas de una Inquilina)

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Ilka Oliva Corado

Por Ilka Oliva Corado

@ilkaolivacorado

Es ahora que Hillary Clinton está viendo los frutos de la decisión de no haberse divorciado cuando su esposo cometió la bajeza a la que los medios y el patriarcado han calificado de “una canita al aire”. Mismos medios y mismo patriarcado que lapidaron a la joven involucrada y la re victimizaron; cuando el casado, cuando el que tenía una familia, cuando el que prometió fidelidad y que falló fue él. “Es el presidente de Estados Unidos, lo tiene permitido”, con esto se lavaron las manos.

Hillary Clinton, con esta decisión de doble moral y por demás sumisa ante el patriarcado, envió un mensaje equivocado a las mujeres jóvenes, siendo ella una figura pública y que aduce ser feminista. Sin necesidad de ser feminista, ninguna mujer que se respete así misma tolera una falta de respeto y una humillación de semejante magnitud. Lo personal es político. No hago este comentario como juez, porque no me incumbe la vida privada de nadie, no es mi afán juzgar, pero la palabra se respeta y si alguien va a argumentar que es feminista lo tiene que demostrar con hechos.

Clinton se presenta en las redes sociales como esposa, mamá y abuela. En ese orden, demostrando con esto su rol afín al patriarcado. ¿Qué feminista puede ser Clinton? ¿Qué tipo de feminista puede dar su voto por una mujer que le falta el respeto a tantas ancestras que dieron su vida en defensa de los derechos de las mujeres? Aunque claro está, existe la modalidad de feminista anglo, que defiende los derechos solo de la mujer blanca caucásica y guarda silencio y solapa cuando una mujer de otra etnia sufre la opresión del patriarcado, del machismo y la misoginia. Un ejemplo muy claro: el abuso que sufre la comunidad afrodescendiente en Estados Unidos, la latinoamericana y la musulmana.

Partiendo desde ahí, el contexto de feminismo que maneja Clinton es burgués por donde quiera que se le vea. Burgués afín al patriarcado. No soy feminista, pero tampoco consiento el descaro y mucho menos, cuando esto es para oprimir a otras mujeres. El papel injerecista que juega Clinton en América Latina (y en el mundo) no es el de una feminista que respeta los derechos humanos. Ninguna feminista entera aprobaría guerras, injerencias e invasiones a otros pueblos. Ninguna feminista llamaría “daños colaterales” a los niñas, adolescentes y mujeres violadas por militares invasores. Ninguna feminista toleraría centros de tortura como Guantánamo. Hillary Clinton los defiende.

Jugar el rol de una esposa condescendiente que perdona las infidelidades de su esposo le ha permitido estar en donde está, y aumentará su poder cuando sea nombraba en unos meses la primera mujer presidenta de Estados Unidos. Por supuesto, siguiendo la norma establecida milenariamente: primero tenía que ser un hombre negro, afín al capitalismo, vergüenza de su etnia; y segundo una mujer blanca caucásica, afín al capitalismo y vergüenza de su género. Ambos inhumanos, injerencistas y peones del capital empresarial.

¿Qué ser humano que es consciente, honrado e íntegro solapa y conduce injerencias en otros países y permite la opresión en el propio? ¿Por qué no se ha manifestado contra el golpe a Dilma en Brasil así como denuncia la “dictadura” de Maduro en Venezuela? Digo, por aquello de que es feminista.

No, si no se es mujer porque se nace con vagina y útero. La mujer es una construcción y no hay que leer tomos de libros para comprenderlo, es sentido común, instinto. Hillary Clinton, por ende, es un prototipo del capital estadounidense que utiliza su género para su conveniencia personal y lo pone a disposición del sector empresarial mundial y de las élites injerencistas. Y lo que es peor, manipula las mentes de las mujeres que, en afán de equidad, creen que lo de ella es feminismo.

Cuando los fantasmas sustituyen a los hechos (La Pupila Insomne)

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Las dos parejas que se disputan la presidencia de Estados Unidos

Iroel Sánchez

Por Iroel Sánchez

Cuando en 2015 Washington adaptó a su nueva política hacia Cuba, la lista unilateral que cada año emite el Departamento de Estado sobre países “patrocinadores del terrorismo” hizo evidente las motivaciones con las que se elabora esa relación. Hasta un  medio de comunicación como el diario español El País, nada cercano al gobierno cubano, lo reconoció diciendo entonces que “lo cierto es que Cuba ha permanecido en esta lista más por cuestiones políticas que por un riesgo evidente para la seguridad de EEUU o el mundo” (las negritas son de El País).

Un año después, el State Department vuelve a emitir su lista y aunque ya Cuba no aparece en ella, el Country Reports on Terrorism continúa siendo para muchos un instrumento de Washington contra gobiernos adversarios como Siria e Irán, mientras él mismo y aliados como Israel no han descontinuado la práctica del terrorismo de estado ni han renunciado a entrenar y financiar organizaciones que utilizan métodos terroristas.

Luego de que cuatro científicos iraníes vinculados al programa nuclear pacífico de se país  fueran asesinados en atentados terroristas, Masud Ali Mohamadi (enero de 2010), Mayid Shahriari (noviembre de 2010), Dariush Rezaineyad (julio de 2011) y Mostafa Ahmadi Roshan (11 de enero de 2012),  el ministro de asuntos militares de Israel, Moshe Yaalon, reconocería implícitamente la responsabilidad del gobierno israelí en esos asesinatos con bomba en una entrevista al semanario alemán Der Spiegel:

Yaloon: “…está muy claro, de una manera u otra (…) el programa nuclear iraní tiene que ser frenado”

Periodista: ¿Así que vamos a ver más muertes de científicos nucleares iraníes o ataques ataques de software malicioso o comprometedoras redes de ordenadores iraníes?

Yaloon: Debemos estar preparados para defendernos. No soy responsable de las vidas de los científicos iraníes

¿Apareció esta acción de Israel en el Country Reports on Terrorism? Ni pensarlo, las palabras de Yaloon se parecen demasiado a la respuesta de Obama cuando le preguntaron en Argentina si haría alguna autocrítica “sobre el papel de los Estados Unidos durante las dictaduras que padeció la región”, en referencia a las décadas de terrorismo de estado patrocinado desde Washington que costaron a los pueblos latinoamericanos decenas de miles de muertes y desapariciones:  “Es verdad que en los ‘70 el reconocimiento de los derechos humanos, cómo encaramos la política exterior y cómo encaramos la diplomacia, fue tan importante como la pelea contra el comunismo”.

Sanders y el debate de problemas reales

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Manuel Yepe

Por Manuel E. Yepe

Foto: Virgilio Ponce

Otra novedad introducida por la campaña del precandidato presidencial del partido demócrata Bernie Sanders en su puja por ganar votantes para su candidatura es la denuncia que ha hecho acerca del triste papel de los aspirantes y medios más interesados en agudizar los antagonismos entre candidatos en aspectos puramente personales o triviales en vez de centrarse en los problemas reales de la nación. En un discurso que formuló en Santa Barbara, California, Sanders llamó a los medios de prensa a ser objetivos al reportar sobre su campaña: “Tengo un problema con el New York Times, porque desde el primer día ha estado tratando de desentenderse de mi campaña y ha sido muy negativo respecto a ella”. “Nuestra campaña está dirigida a derrotar a la secretaria Clinton respecto a los problemas reales. Yo quiero destrozar los grandes bancos, ella no. Quiero aumentar el salario mínimo a $ 15 la hora, ella quiere $ 12 la hora. He votado contra la guerra en Irak, ella votó por la guerra en Irak. Creo que deberíamos prohibir el fracking, ella no. Pienso que debemos fijar un impuesto sobre la hulla y tratar agresivamente los problemas del cambio climático, lo que no es la posición de ella. Ésos son algunos de los temas por los que estoy haciendo campaña… El New York Times entrevista a un puñado de personas, hace un reportaje y lo publica en primera plana; esos son problemas para el New York Times pero no los de mi campaña”.

Sanders ha sostenido que, para que los demócratas puedan ganar contra Trump en noviembre, “tendrían que atender a las necesidades de los trabajadores, enfrentar a Wall Street, enfrentar la codicia de las corporaciones estadounidenses, y luego enfrentar incluso a los medios de comunicación”.

Presionado por un periodista para que opinara sobre la investigación del FBI acerca de las prácticas de correo electrónico de Hillary Clinton cuando era Secretaria de Estado, Sanders opinó que los estadounidenses están cansados de ese tipo de elementos en el debate político: “Creo que los medios de comunicación y los candidatos tienen que hablar sobre las razones que provocan que esté en decadencia la clase media y acerca de por qué tenemos tan grandes niveles de desigualdad del ingreso y la riqueza”.

Ciertamente, en California, Sanders ha abordado cuestiones muy tangibles de los derechos de los trabajadores agrícolas, de la política de deportación del Presidente Obama que divide las familias inmigrantes, de la sequía que se sufre hace años y temas locales como los de aguas subterráneas envenenadas que provocan asma y defectos congénitos.