Nada puede extrañarnos de la gestión Weretilneck y de la Intendenta interina Martini, su fiel asistente, con respecto a la preservación del universo simbólico de la dominación que es fruto de la Campaña al Desierto del genocida Roca.
Según informó Mensajero Digital, sitio web barilochense, empleados de la Municipalidad limpiaron el monumento al genocida y arrancaron los pañuelos que adornaban el Centro Cívico mediante hidrolavadoras. La decisión había sido tomada desde el Ejecutivo municipal y así lo confirmaba Rubén Fernández, el secretario de Cultura barilochense, a HIJOS Bariloche al ser consultada esta organización de Derechos Humanos sobre esta cuestión.
Cabe recordar que, a mediados del año pasado, integrantes de la Cooperativa 1º de Mayo intentaron derribar la estatua de Roca provocando el alzamiento de las voces de los defensores de la matanza de pueblos originarios, pero también la de aquellos que aplaudieron dicha acción. La clase política barilochense no quiso hacerse cargo y en forma cobarde, pese a hablarse de proyectos de ordenanza para quitar el monumeto o hacer un plebiscito, prefirieron no enfrentar al sector más reaccionario de la sociedad de la ciudad turística rionegrina.
Pero encaja en la posición política asumida por Weretilneck con respecto a los cooperativistas, a quienes calificó como "una manga de personajes" y luego, como "manga de delincuentes", sosteniendo que "nadie puede por la fuerza hacer lo que quiera en el espacio público, por la vía democrática se deben resolver las cosas no por la violencia". Sin embargo, nada dice acerca de la inaccesibilidad del Lago Escondido cerrado por el magnate Lewis en abierta desobediencia a la ley argentina.
Al igual que el genocida Roca, en la práctica, sigue sosteniendo el lema de "Paz y administración", sinónimo de orden y progreso, para alegría de la burguesía barilochense mientras buena parte del Alto sigue sumergido en la pobreza y en la indigencia. Es decir, continúa sustentando el "capitalismo serio" propugnado por Cristina Fernández de Kirchner, aunque los pobres sigan rodeando a la ciudad turística más importante de la provincia.



Ayer prestó declaración indagatoria, Juan Carlos Rolón, genocida que actuaba bajo los apodos de "Juan" y "Niño" en la ESMA, quien está acusado por los delitos de lesa humanidad de más de 300 víctimas y entre ellas, el asesinato de Norma Arrostito, miembro fundador de Montoneros.
Desde las 10.00 hs., tendrá lugar hoy una nueva audiencia por la causa ESMA III donde el genocida Juan Carlos Rolón prestará declaración indagatoria ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 5 de esta Capital.
Tras la denuncia efectuada por la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, querellante en las causas por lesa humanidad que tramitan ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de la capital bonaerense, se revocó la prisión domiciliaria del represor Carlos del Señor Hidalgo Garzón.
El ex agente del Comando Radioeléctrico José Martínez Dorr fue condenado a diez años y medio de prisión, de acuerdo al fallo emitido ayer por el Tribunal Oral Federal de la ciudad de Santa Fé, tras haber sido imputado por los delitos de la privación ilegítima de la libertad e imposición de tormentos en perjuicio de Froilán Aguirre.
En la fosa común de "Pozo de Vargas", que se encuentra en la zona de Alberdi Norte de San Miguel de Tucumán, fueron encontrados los restos del ex - legislador Guillermo Vargas Aignasse tras la tarea que lleva a cabo el Equipo Argentino de Antropología Forense en la provincia.
Tras una falla multiorgánica, falleció el genocida Antonio Domingo Bussi, quien fuera amo y señor de la vida y de los bienes de las y los tucumanos durante la dictadura del ' 76 y que, por esas rarezas de la democracia, fuese gobernador de la provincia.
El Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata, integrado por los Jueces Jorge Eduardo Chávez, Mario Gabriel Reynaldi y Héctor Carlos Acuña condenaron este viernes al represor Pedro César Guerrero, ex - guardia penitenciario de la Unidad 9, a la pena de 9 años de prisión por siete hechos de tormentos agravados cometidos mientras desempeñaba sus funciones durante la última dictadura militar.