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Los verdaderos amos del terror (Delegación de Paz FARC - EP)

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Diana Grajales

Por Diana Grajales, Delegación de Paz de las FARC - EP

Nada más alejado de la realidad, es pretender hacer creer a Colombia y al mundo que nosotros como organización revolucionaria (FARC - Ejército del Pueblo), utilizamos el terror como arma de guerra contra la población civil para el logro de nuestros objetivos, que no son más que la construcción y consolidación de una sociedad más justa que le abra las puertas a una verdadera democracia.

Nuestro sueño, ese proyecto de un nuevo país incluyente, tiene muy poderosos enemigos, tanto internos como foráneos, que han amamantado la guerra y han hecho del miedo y del pánico su mayor y máximo aliado.

Para entender cómo el uso del terror ha sido parte de la estrategia de los enemigos de la paz de Colombia es necesario trasladarnos en el tiempo.

En la década del ' 60, cuando Alberto Ruiz Novoa, destacado Comandante del Batallón de Infantería de Colombia en la Campaña de Corea,  era ministro de guerra, llegó a nuestro país el militar estadounidense William Yarborough, comandante del “Special Warfare Center” de Fort Bragg en Carolina del Norte, cuartel general de la 82 División, Boinas Verdes, unidad especializada que participó activamente en la sangrienta guerra contra los vietnamitas. El arribo de Yarborough a Colombia no fue gratuito; sostuvo encuentros con los más altos militares colombianos y con los encargados de los mecanismos de seguridad. Ese fue uno de los hechos que marcó el nuevo camino que desde entonces tomó la concepción de "seguridad" del Estado, basada en la aplicación de la doctrina contrainsurgente puesta en práctica previamente por el ejército francés en Indochina y Argelia.

La implementación por parte del Estado y su fuerza pública de ese nuevo concepto de "seguridad", significa la llegada a Colombia de la Doctrina de la Seguridad Nacional, obviamente para garantizarle a los EE. UU. sus intereses en nuestra patria y en América Latina, en un contexto de expansión de la influencia de la Unión Soviética y tras el reciente triunfo de la revolución cubana.

Esta perversa doctrina contrainsurgente promovida por el Estado colombiano y sus gobiernos le abrió paso a la guerra total contra el pueblo, caracterizada por los siguientes elementos: acciones de guerra donde la población civil es considerada como enemigo; aplicación de la guerra psicológica para el control del territorio; eliminación de garantías jurídicas, para lo cual el estado de sitio juega un papel determinante;  tortura permanente y sistemática contra la población civil como arma de guerra; creación de grupos paramilitares que apoyan a la fuerza publica realizando el "trabajo sucio", etc.

La terrorista ley antiterrorista (APE).

La terrorista ley antiterrorista (APE)


 


 


 


 


AlfredoGrande


Por Alfredo Grande   



“dicen que la patria es, una ley y una bandera, la patria son mis hermanos cuando luchan por su tierra”
(aforismo implicado inspirado en el cancionero republicano)


 


Durante la madrugada de ayer, en la localidad de Cipolletti, un efectivo policial -identificado extraoficialmente como de apellido Carrasco- mató a un joven de 16 años, de un disparo de posta de goma en la cabeza. El hecho ocurrió luego de una persecución por el robo de un auto. El adolescente conducía el vehículo, se encontraba desarmado, y había sido interceptado por un móvil policial. La víctima, Nicolás Darío Scorolli, falleció producto del disparo efectuado con una escopeta Ithaka. Conocido el hecho, el gobierno provincial repudió el accionar policial, y planteó que fue producto de la “inercia” en el comportamiento de la fuerza; además, separó al efectivo de la Policía y lo puso a disposición de la Justicia. El Jefe de Policía, Comisario General, Jorge Uribe y el Subjefe de la institución, Comisario General, Roberto Stupniki, rubricaron un comunicado oficial del Gobierno de Río Negro donde se reconoce el “mal accionar policial”. El Comunicado además fue rubricado por el Secretario de Seguridad, César Chao Monzón y el Ministro de Gobierno, Doctor Edgardo Bagli. Allí se señala que “nuevamente la provincia enfrenta un hecho doloroso que enluta injustamente a nuestra comunidad, consecuencia, por un lado el delito y por otro el desmedido accionar de las fuerzas de seguridad que no logran dimensionar los límites que establecen el sentido común en el uso racional de sus atribuciones”. (ANB - Bariloche)



(APe).- La cultura represora, que de eso se trata, tiene diversas maneras de manifestarse. A veces se hace llamar Estado, otras Patria, o Ser Nacional, incluso, mal que nos pese, Movimiento Nacional y Popular. Si continúa leyendo, merece un intento de fundamentación.


La cultura represora se sostiene con diversos y variados recursos. Cuando se le suelta la cadena, y el lobizón no tiene ni siquiera la delicadeza de esperar la luna llena, ha quedado bautizada como Terrorismo de Estado y exorcizada con el Nunca Más. Versión del Vade Retro Satanás y también inútil. El diablo sabe más por viejo y burgués que por diablo, y el Estado puede aterrorizar aún con el caramelito sugus de la renuncia a un subsidio. La cultura represora en los períodos de “retroprogresismo” (1) utiliza sutilezas de la razón que el corazón no entiende. Aunque el estómago y otras vísceras sensibles lo sienten. Después de todo, no es lo mismo tragarse sapos cada tanto, que de golpe y golpazo engullirse una cazuela de escuerzos.


Esta terrorista ley 26.734, ya promulgada, incluye al menos dos paradojas que es necesario destacar. Pero recordando mi condición de maestro ciruelo aclaro esperando que no oscurezca, Edesur no permita. La paradoja es una contradicción no dialectizable. Dos términos, dos lógicas, opuestas y excluyentes se presentan en forma simultánea.  Como la paradoja se sostiene desde una estructura de poder, no hay forma de cuestionarla, menos interpelarla, suavizarla, dulcificarla. El nudo que el tirano Gordias había creado, tenía la siniestra virtud de cerrarse cuanto mas se intentaba aflojarlo. Alejandro que tenía que ser Grande, resolvió el dilema cortando con la espada el nudo. O sea: aniquiló la lógica de la paradoja, antes que ésta lo aniquilara a él. De eso se trata: la paradoja mata, más lento o mas rápido, de frente o por la espalda, en la materialidad de un cuerpo destrozado o en la abstracción de un alma desgarrada.


Lo paradojal nos coloca en el registro de lo incompatible, que es lo más diferente a la diferencia. La paradoja política es que esta terrorista ley es presentada simultáneamente con el décimo aniversario de la pueblada de diciembre 2001, la pueblada que llegó tarde y se fue temprano. Este gobierno es efecto contingente, es decir, no necesario, pero tampoco azaroso, de ese acontecimiento histórico. Vigente la ley en esos días, estaríamos honrando muchas más víctimas y quizá lamentando la pérdida de la democracia representativa en el instante horrendo que ya a nadie representa más. Pero además es presentada por el Poder Ejecutivo que fue plebiscitado ayer no más, como si la mitad más uno, más dos, más cientos, no asegurara, o al menos, propiciara, que la política resucitada podría creativamente resolver el conflicto social. Ahora bien: el Gobierno que presenta la terrorista ley es reconocido como defensor de los derechos humanos, vulnerados por la ley que presenta. Justamente, porque el derecho humano fundante es el derecho a la vida, pero no a cualquier vida. El derecho es a una vida digna, y la dignidad desaparece cuando el terror se instala. El terror nos vuelve indignos, incluso de nosotros mismos.




Todavía tengo pesadillas de la noche en que destruí los ejemplares de la revista Militancia Peronista para la Liberación, que el “pelado” Ortega Peña no me perdone. Y lo más indigno de esta terrorista ley es que vuelve a instalar, justamente cuando se declamaba que había vuelto la Política, al Terror como el peor de los invitados. Los que sobrevivimos al Terror, en el exilio o en el insilio, sabemos que su marca, como la del hierro candente, siempre queda. Pero ahora el Terror es por Ley. Abominamos de la Doctrina de la Seguridad Nacional. Pero se cambió el nombre, beneficiada por el más nefasto de los trasvestismos: el político. Ahora dice, soberbia: llamame antiterrorista, muñeco. Este debe ser el peor relato del kirchnerismo. Es haber puesto nuevamente el cuadro de Videla de donde Néstor lo sacó.


Pero hay más. La paradoja jurídica. La terrorista ley establece:  “Artículo 41 quinquies: Cuando alguno de los delitos previstos en este Código hubiere sido cometido con la finalidad de aterrorizar a la población u obligar a las autoridades públicas nacionales o gobiernos extranjeros o agentes de una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo, la escala se incrementará en el doble del  mínimo y el máximo. (..) Las agravantes previstas en este artículo no se aplicarán cuando el o los hechos de que se traten tuvieren lugar en ocasión del ejercicio de derechos humanos y/o sociales o de cualquier otro derecho constitucional.”  La paradoja perfecta, total, absoluta. El texto habilita aquello que prohíbe. Por lo tanto, la paradoja será resuelta por el Gordias de turno. Pero con cinismo que no encaja con muchas acciones de este Gobierno, se dice que con este Gobierno no va a haber problema. ¿Se consideran más eternos que los laureles? ¿O tiran la pelota de la represión para más adelante? Para después del 2015, palos y a las bolsas.


Decir que es una concesión para estar en el G20 por que así podemos discutir el precio de los comodities o como diablos se escriba, ya me parece más neoliberal que la pista de aterrizaje de Anillaco. El comercio exterior es más importante que los derechos humanos. Aunque usted no lo crea y aunque usted no lo quiera. De todos modos, Nicolás Scorolli no estará para que la terrorista ley lo alcance. Antes lo alcanzó la inercial bala de goma de un agente de nuestra seguridad en Cipolletti. Otra forma de terrorismo, que se bautizó hace décadas como gatillo fácil.


La terrorista ley es un engendro jurídico que una escribanía digna no tendría que haber “dado fe”. Dicen que lo personal es político. ¿Puede la enfermedad, sea cual sea, de la Presidenta, estar por fuera de un hecho político? Desde ya, no solamente político, pero tampoco reducirlo a un tema médico. Larga vida a Cristina. Por ella que merece vivir y por la reaccionaria sucesión presidencial que quiso construir. Y si la terrorista ley no es derogada, o vetada (que sería una paradoja más, después de todo) empezaremos a pensar las trampas a la ley. Luchando por ejemplo para que sea declarada anti constitucional. Es quizá poco, pero la diferencia entre poco y nada es mucho.


(1) Para los interesados en este concepto, publiqué tres artículos en la Agencia Pelota de Trapo con ese título


NOTA DE REDACCIÓN: También fueron publicados en este medio.


Retroprogresismo: cuando las apariencias no engañan (APE).


Retroprogresismo (segunda parte) (APE).


Retroprogresismo (última parte) (APE).