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50 veces Che

Che - Dibujo

Gustavo Robles

Por Gustavo Robles

(8 de octubre 1967- 8 de octubre 2017)

Y resulta que cuando todo se viene abajo, cuando todo se confunde, cuando todo se tergiversa, cuando todo se resigna, cuando todo se claudica, cuando la esperanza flaquea...

Aparece el Che y su palabra. Esa que está más viva que nunca. Más vigente.

Esa que hace de la coherencia un canto, un estandarte de libertad.

Esa de la exacta relación entre el pensamiento y el dicho, entre la palabra y el hecho

Y entonces se lo escucha:

“En substancia, se impone al joven comunista ser esencialmente humano, ser tan humano como para abordar lo mejor del hombre; purificar lo mejor del hombre por medio del trabajo, el estudio, el ejercicio continuo de la solidaridad con el pueblo y con todos los pueblos del mundo; desarrollar al máximo la sensibilidad hasta sentir angustia cada vez que en cualquier parte del mundo sea asesinado un hombre, y sentirse entusiasmado cada vez que en cualquier rincón del mundo se alce una nueva bandera de libertad.”

El orgullo de nuestras ideas son sus palabras que hoy tanto mancillan quienes se entregan como furgón de cola a los explotadores del mundo.

"Revolución socialista, o caricatura de Revolución"

“Por que el socialismo… no se ha hecho simplemente para tener hermosas fábricas, sino se ha hecho para el hombre integral”

“No se trata de cuántos kilogramos de carne se come o de cuántas veces por año pueda ir alguien a pasearse por la playa, ni de cuántas bellezas que vienen del exterior puedan comprarse con los salarios actuales. Se trata, precisamente, de que el individuo se sienta más pleno, con mucha más riqueza interior y con mucha más responsabilidad”

“El hombre debe transformarse al mismo tiempo que la producción progresa; no realizaríamos una tarea adecuada si fuéramos tan sólo productores de artículos, de materias primas y no fuéramos al mismo tiempo productores de hombres”

“…que el pasado sigue pesando en nosotros; que la liberación de la mujer no está completa. Y una de las tareas de nuestro Partido debe ser lograr su libertad total, su liberación interna, porque no se trata de una obligación física que se imponga a las mujeres para retrotraerse en determinadas acciones; es también el peso de una tradición anterior”

Palabras que sirven como guía y como sostén en estos tiempos de tanto desatino.

Ante las puertas abiertas a los enemigos:


Cerca del Che (Visión desde Cuba)

ernesto-guevara

Raul Antonio Capote 4

Por Raúl Antonio Capote

Mientras avanzamos por el siglo XXI más cerca me siento del Che. De su vida, obra y pensamiento, del hombre que definió al revolucionario como alguien que posee grandes dosis de amor, del que dijo que un comunista debía ser el mejor, el más cabal, el más completo de los seres humanos, pero por sobre todas las cosas un ser humano.

Del Che de los apuntes económicos, muy críticos de la llamada economía socialista de manual, porque no creía en desarrollo de la economía sin moral socialista y sin participación de las masas, el hombre del pueblo, de las masas populares, el guerrillero, el soldado que se sobrepuso al asma, el revolucionario que nunca aceptó privilegios, que vivió con humildad, ese ser humano que puso los intereses del pueblo por sobre cualquier necesidad propia, entero ante la vida y entero ante la muerte.

Consecuente siempre con su palabra, el que nunca manchó sus manos con el crimen, el maltrato o el abuso, limpio de corazón como pocos, el auditor de la Cabaña, que no era juez y mucho menos verdugo como nos lo quiere pintar el enemigo, sino el designado por Fidel para auditar los juicios que se realizaban contra los criminales, asesinos, torturadores del régimen de Fulgencio Batista, bestias batistianas que llenaron la isla de dolor y luto.

Che y Martí son hermanos (La Pupila Insomne)

CHE - MARTI

Fernando Martínez Heredia

Por Fernando Martínez Heredia *

En Cuba, el almanaque está lleno de fechas de la patria. Hace cuatro días se cumplieron 121 años de la llegada de Antonio Maceo y sus compañeros por Duaba, a levantar el pueblo para la guerra revolucionaria de 1895. Cuando Ernesto Che Guevara hizo el panegírico del Titán, muy poco después de la Crisis de Octubre, encontró la definición mejor para la actitud heroica, soberana y rebelde de la Revolución cubana. Busqué aquella frase rotunda del Che: “Nuestro pueblo todo fue un Maceo”. Pero al leer su breve discurso comprobé que todo él tiene la pertinencia, la grandeza y la fuerza extraordinaria de quien supo comprender lo fundamental y actuar siempre como revolucionario en consecuencia, y comprobé que todo, hasta la última línea de aquel discurso del Che a Maceo en 1962 parece escrito para la Cuba actual, para ayudarnos en esta hora crucial, para ser publicado hoy en alguno de nuestros principales medios de comunicación.

Dentro de cinco días (10/04) será un aniversario más de la fecha escogida por José Martí y sus compañeros para proclamar las Bases del Partido Revolucionario Cubano. Che y Martí son hermanos. Martí no fue grande por cultivar una rosa blanca, ni es recordado cuando lo citan quienes no tienen derecho a hacerlo. Martí era, es y será el que levantó la patria desde el fango y el imposible, y preparó y puso en marcha la revolución que hizo a Cuba y a los cubanos. Fue el primero que explicó la naturaleza del imperialismo yanqui e inició el combate a muerte contra él, pretendió fundar una república nueva e iniciar con Cuba la segunda independencia de la América Latina, y nos legó un proyecto que todavía estamos tratando de realizar del todo y superar. Ernesto Che Guevara les pidió a los niños de Cuba que pensaran en Martí como en un ser vivo, como algo que está presente en cada manifestación de la vida cubana, porque el héroe popular -dijo el Che- debe ser una cosa viva y presente en cada momento de la historia de un pueblo. Y en el último texto que publicó con su firma, el Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental, puso como epígrafe, junto a la consigna de la revolución mundial, el llamado supremo de Martí: “Es la hora de los hornos, y no se ha de ver más que la luz”.

Fue precisamente un primero de abril, setenta años después de la llegada de los expedicionarios por Duaba, que el Che salió de Cuba para iniciar una nueva fase de su vida. Y ese momento marca el final, en términos cronológicos, de los trabajos de Ernesto Guevara que están recogidos en los tomos cinco y seis que presentamos hoy.  El cinco reúne las intervenciones públicas del Che -en su mayoría discursos- entre el 11 de enero de 1964 y el 22 de marzo de 1965. Casi todo el tomo seis contiene transcripciones, textos y otros materiales del Che relativos a los contenidos, el funcionamiento y los debates internos del Ministerio de Industrias  Aquí están, al fin, las famosas Reuniones Bimestrales en las que tanto profundizó el Che sobre cuestiones fundamentales de las experiencias socialistas y la teoría marxista, las que según ciertos funcionarios resultaba inconveniente permitir que la gente común las conociera.

Carlota, el Che... y no somos un rayo en el desierto (Islamia)

Carlota y el Che

norelys morales aguilera

Por Norelys Morales Aguilera

Con su paradigmática y sabrosa escritura Gabriel García Márquéz, contó de la epopeya cubana en Angola, bajo el nombre cifrado de "Operación Carlota", en honor de la heroica esclava, presumiblemente traída a Cuba desde aquella tierra africana, de origen Lucumí, que se sublevó el 5 de noviembre de 1843 junto con muchos otros esclavos en el ingenio matancero de Triunvirato. El Nobel colombiano dio una pincelada del ambiente cubano de los años de la década de 1980: "Se sabe de un ingeniero calificado que se hizo pasar por chofer de camión, de un alto funcionario que logró pasar como mecánico, de una mujer que estuvo a punto de ser admitida como soldado raso. Se sabe de un muchacho que se fue sin permiso de su padre, y que más tarde se encontró con él en Angola, porque también su padre se había ido a escondidas de la familia. En cambio, un sargento de 20 años no consiguió que lo mandaran por ningún medio, y sin embargo tuvo que soportar con el machismo herido, que mandaran a su madre, que es periodista, y a su novia, que es médico. Algunos delincuentes comunes, desde la cárcel, pidieron ser admitidos, pero ninguno de esos casos fue contemplado. (1)

¿Casualidad?

La Operación comenzó oficialmente el 4 de noviembre de 1975, con el antecedente, en 1965, cuando el Che Guevara avizoró "la necesidad de brindar su aporte solidario e impedir la recolonización de Zaire y contribuir a la lucha armada de los pueblos de las colonias portuguesas, como punto de partida para el gran y definitivo combate: la liberación del pueblo sudafricano del yugo ignominioso del apartheid y la independencia de Namibia ocupada también por los racistas blancos de Pretoria", escribió Jorge Risquet. (2)

El 26 de julio de 1991, en discurso en Matanzas, Nelson Mandela afirmó: "El pueblo cubano ocupa un lugar especial en el corazón de los pueblos de África. Los internacionalistas cubanos hicieron una contribución a la independencia, la libertad y la justicia en África que no tiene paralelo por los principios y el desinterés que la caracterizan." (3).

Dieciséis años duró la gesta cubana junto al pueblo angolano. Alrededor de 300 mil cubanos participaron en la epopeya combativa, y dos mil perdieron la vida en la contienda. Otros 50.000 colaboradores civiles también brindaron su aporte solidario.

¿Qué te pasa OnCuba? (Islamia)

quetepasaoncuba

norelys morales aguilera

Por Norelys Morales Aguilera

El pasado 10 de octubre solicité respetuosamente del redactor Carlos M. Álvarez  y del sitio OnCuba, dirigido por Hugo Cancio, que se atuvieran a su declaración editorial, puesto que un trabajo aparecido en esa web, contradecía “el horizonte de lo que merece ser publicado y leído.”

En mi artículo, “De pionero de alcurnia a renegado en OnCuba”, listo nueve afirmaciones del escrito de Álvarez que son un insulto a la sensibilidad de una comunidad de personas y a la figura y el legado de Ernesto Guevara, además de carecer de investigación histórica, sin mencionar otras faltas evidentes, al perecer intencionadas. (1)

Transcurrida una semana donde Álvarez da la callada por respuesta, hasta para sus comentaristas, y OnCuba no parece percatarse de que está violando su propia declaración editorial, lo cual no es sin dudas un descuido, es preciso retomar el tema.

OnCuba señala que “Desde su creación en marzo de 2012 OnCuba ha apostado por reunir el talento de todos aquellos que quieren dar una visión de Cuba inquietante, polémica, bien argumentada y a la vez ágil, fresca y joven. Este principio aplica tanto para volver asequibles temas complejos, como para ampliar el horizonte de lo que merece ser publicado y leído.” (2)

Congresista Republicano ataca al Che en Miami (La Pupila Insomne)

Carlos Curbelo

edmundo-garcia

Por Edmundo García

@edmundogarcia65

Marcelo Claure, presidente y jefe de operaciones ejecutivas de la compañía Sprint, que ha firmado un reciente acuerdo con ETECSA, estuvo de visita en La Habana. Como es común entre los visitantes que llegan a Cuba, sean amigos o no, Claure fue a la Plaza de la Revolución e hizo una foto de la imagen del Che que luego colgó en su twitter. Ese sencillo gesto fue el pretexto para que esta semana en Miami se desatara sobre el empresario una campaña de acoso, en la que participaron hasta congresistas federales encabezados por el Republicano Carlos Curbelo, actual titular del Distrito 26 de la Florida, que abarca los cayos (condado Monroe) y el sur del condado Miami Dade.

Curbelo, que es de origen cubano, utilizó su ataque a Claure para lanzar una andanada de ofensas al Che, una figura que le queda demasiado grande. Este artículo, como respuesta, va dirigido a ese congresista de Miami:

Mira Curbelo… Tú no conoces al Che; tú no sabes quién es el Che. Tu familia parece que no ha tenido capacidad mental para entender al Che y enseñártelo en su verdad; y tú es obvio que no la tienes para haberlo entendido por tu cuenta.

Tus descendientes no van a entender al Che. O a lo mejor sí. Ojalá que sí. El Che era una persona con una capacidad de valor como pocas la han tenido; y con unas convicciones en consecuencia con ese valor.

El Che era argentino, era de toda América Latina y de todo el universo. El Che fue un hombre que desde su juventud formó parte de los movimientos guerrilleros más importantes de su época.

El Che fue un revolucionario en varios contenientes. Recorrió Nuestra América y conoció de primera mano los problemas de la gente. Era un médico y un revolucionario y en esa doble condición se puso al servicio de los más necesitados. Luchó en Guatemala, donde se opuso al golpe preparado por los halcones de la CIA contra Jacobo Arbenz; luchó en Cuba, en el Congo, en Bolivia. Donde quiera que hiciera falta, en cualquier lugar que conoció una injusticia allí estuvo el Che.

Como debieras saber Curbelo, el Che fue asesinado vilmente en Bolivia por un personaje que vive actualmente en Miami; o con la complicidad de ese personaje, llamado Félix Ismael Rodríguez Mendigutía, a quien apodan “el gato”. No importa que haya disparado otro, “el gato” estaba allí para asegurarse de que lo masacraran cobardemente. No te creas ninguna otra leyenda, ninguna otra mentira.

Seguramente tú conoces a ese asesino, porque es de las personas que tú tratas de ganarte con difamaciones como las que recientemente has proferido, para que voten por tu reelección. Se te olvidó muy pronto lo que una vez dijiste de la honestidad y el respeto a la verdad cuando eras miembro de la junta escolar de Miami. Pero a ti el magisterio no te pega, no te gusta. Donde tú te sientes bien es en ese tipo de política que se vuelve corrupta y se alimenta de lo inmoral.

Porque tú no haces política buena para los ciudadanos Curbelo, tú haces política contra Cuba, te alimentas de los ataques al país de tus padres.

De pionero de alcurnia a renegado en OnCuba (Islamia)

No nos van a impedir aprender del Che

No van a impedir el orgullo de aprender del Che

norelys morales aguilera

Por Norelys Morales Aguilera

Se lee bajo el título “Che”, un escrito de quien se siente “pionero de alcurnia” -toda un confesión-, que se victimiza por haber “padecido el Hombre Nuevo”. Su nombre es Carlos M. Álvarez, y escribe en OnCuba, sitio que llama a trabajar en el espacio, de la siguiente manera:

“Desde su creación en marzo de 2012 OnCuba ha apostado por reunir el talento de todos aquellos que quieren dar una visión de Cuba inquietante, polémica, bien argumentada y a la vez ágil, fresca y joven. Este principio aplica tanto para volver asequibles temas complejos, como para ampliar el horizonte de lo que merece ser publicado y leído”. (1)

Voy a lo dicho. Álvarez aparenta tener como motivo para escribir, el hecho de que en Cuba no se haya publicado la biografía de Jon Lee Anderson sobre el Che Guevara, cuya reseña se puede leer en Voltairenet. (2)

Si en realidad ese fuera el motivo habría podido mencionar, además, un grupo significativo de obras que tampoco han sido publicadas en Cuba, por diversas causas. Lo que hace suponer que, la no publicación de la biografía de Lee Anderson, es solo un recurso narrativo, válido si fuese enaltecedor en cualquier sentido.

Pero, desde ahí mismo comienzan las invectivas, contra Ernesto Guevara, que son ofensivas a la luz de los revolucionarios y un sinnúmero de personas que respetan el legado del Che, por lo que este escrito del “pionero de alcurnia”, contradice la declaración editorial de dicho sitio.

Antes de ver nueve afirmaciones sobre el Che del “pionerito” de OnCuba, voy al último párrafo del escrito porque es quizás la cúspide de un renegado de su parroquia, que miente sobre el Che y su pensamiento, mientras trata con una indulgencia cómplice a un asesino y terrorista contra sus compatriotas.

Según Álvarez, Félix Rodríguez Mendigutía, el terrorista y agente de la CIA, “dice que dejó de odiar al Che minutos antes de que lo asesinaran. Y que mientras se retorcía en el suelo, atravesado por las balas, se mordía la muñeca para no gritar.”

El “pionerito” falta a la verdad: capturar al Che fue una orden de asesinato salida de Washington a través de la CIA, contra un hombre herido en combate, y la obsesión de Rodríguez Mendigutía, alias El Gato, fue cumplirla para para obtener los dividendos que vendrían de sus pagadores.

Rodríguez Mendigutía ordenó al Sargento Jaime Terán asesinar al Che. Lo confesó a la revista española Cambio 16, edición del 18 de diciembre de 1998: “Salí y mandé a Terán que cumpliera la orden. Le dije que le disparara por debajo del cuello, pues tenía que parecer muerto en combate”. (3)

El guevarismo (Resumen Latinoamericano)

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Jorge Zabalza 2

Por Jorge Zabalza

Ernesto Ché Guevara…¡ presente !

Jorge Salerno… ¡ presente !

Alfredo Cultelli… ¡ presente !

Ricardo Zabalza… ¡ presente !

La corriente de pensamiento fundada por Ernesto Guevara puede abordarse desde varios ángulos. Un punto de partida para hablar del guevarismo podría ser su visión del tránsito hacia el socialismo como un proceso en que “la sociedad en su conjunto debe convertirse en una gigantesca escuela”, donde los individuos “van adquiriendo cada día más conciencia de la necesidad de su incorporación activa a la sociedad y, al mismo tiempo, de su importancia como motores de la misma”. El comunismo pensado como “un fenómeno de conciencia”, de mujeres y hombres que se van liberando de los valores en que los educaron durante siglos de capitalismo y propiedad privada. Concepción que derivó hacia la crítica radical a la construcción del socialismo con las “armas melladas del capitalismo” y la tesis sobre la importancia de los estímulos morales en el desarrollo de la gestión planificada de la economía. Verdadera recreación de cuestiones ya analizadas por Carlos Marx en su juventud, que llevó al Ché Guevara a burlarse ferozmente de los “ladrillos soviéticos” o sea los manuales estalinistas sobre filosofía.

Otro enfoque podría centrarse en su porfiada prédica al imperialismo en la ONU, en la Conferencia de los Países No Alineados, en la Tricontinental y en Punta del Este, palabras que lo condujeron al Congo y a Bolivia para ser consecuente con sus dichos: “Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y una clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo de la humanidad: los Estados Unidos de Norteamérica. En cualquier lugar donde nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ése, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo y otra mano se tienda a empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria”.

Sin embargo, el pensamiento del Ché no podría haberse desarrollado, en ninguno de sus múltiples aspectos, sin el triunfo de la revolución del pueblo cubano sobre el ejército de la dictadura de Batista y sobre el imperialismo en Playa Girón. Triunfo obtenido, entre muchas otras cosas, gracias a que el Ché era extraordinariamente inteligente en lo militar, como dijo Fidel en su discurso de la Plaza de la Revolución al informar del asesinato de Ernesto Guevara en Bolivia. Ser guerrillero fue, sin dudas, uno de los rasgos centrales de la personalidad del Ché, “un reformador político que toma las armas” como explica en su ensayo “Guerra de Guerrillas”. Un pensador extraordinario que se planteaba con crudeza la cuestión del acceso al poder para emprender el tránsito al socialismo. Por todo eso he preferido referirme al guevarismo desde el punto de vista del quehacer revolucionario, el aspecto paradigmático y central en la vida del Ché.

La admirable alarma

En febrero de 1962, la Segunda Declaración de La Habana reafirmó que “El deber de todo revolucionario es hacer la revolución. Se sabe que en América Latina y en el mundo la revolución vencerá, pero no es de revolucionarios sentarse en la puerta de su casa para ver pasar el cadáver del imperialismo. El papel de Job no cuadra con el de un revolucionario (…) Porque esta gran humanidad ha dicho ' ¡ Basta ! ' y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente ¡ Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única, verdadera, irrenunciable independencia !”.

Es que, en aquel entonces, nadie dudaba que el mundo marchaba hacia el socialismo, que estaba llegando el fin del capitalismo. Fenómeno imposible de entender con la cultura política de este Uruguay y esta América Latina de hoy, dominadas por el mito de la eternidad del capitalismo. Ese sentimiento de vivir la época del socialismo fue la base subjetiva que impulsó revoluciones por todo el mundo, en China, Vietnam, Cuba y Argelia, los movimientos juveniles de 1968, en París y en la plaza Tlatelcoco, las guerrillas en toda América Latina.

En La Habana se reafirmó lo que ya se sabía: la Revolución no era para un mañana difuso en el que se dieran todas las condiciones objetivas y subjetivas por haber. Estaba demostrado que era posible derrotar al ejército de la clase dominante para, de inmediato, emprender el tránsito al socialismo, había que hacer la Revolución hoy, ahora. Fue un llamado a la responsabilidad individual de cada una y cada uno.

En ese clima transcurrió la epopeya de Ernesto Ché Guevara. Aunque se sintieron como diez siglos, apenas diez años de historia separaban el desembarco del Granma y su asesinato en Quebrada de Yuro. El tiempo se dilataba por la intensidad emotiva conque se vivían los acontecimientos. Lejos de atemorizar y desestimular la lucha, la muerte del guerrillero heroico lo convirtió en leyenda y la leyenda se transformó en aluvión incontenible. Ernesto Ché Guevara logró inflamar la imaginación de la juventud latinoamericana, que cargó su mochila a la espalda y se lanzó a hacer la revolución. Dedicar la vida a revolucionar la humanidad fue la esencia del guevarismo. El 8 de octubre de 1969, Alfredo Cultelli, Jorge Salerno y Ricardo Zabalza pusieron sus vidas en juego para convertir el socialismo en realidad y homenajear al Ché.

La tesis política del guevarismo

En “Guerra de Guerrillas”, a partir de la experiencia cubana, Ernesto Guevara explicaba su tesis sobre las condiciones en que se dan los procesos insurreccionales: “Es necesario demostrar claramente ante el pueblo la imposibilidad de mantener la lucha por las reivindicaciones sociales dentro del plano de la contienda cívica. Precisamente la paz es rota por las fuerzas agresoras que se mantienen en el poder contra el derecho establecido. En esas condiciones, el descontento popular va tomando formas y proyecciones cada vez más afirmativas y un estado de resistencia que cristaliza en un momento dado en el brote de lucha provocado inicialmente por la actitud de las autoridades. Donde un gobierno haya subido al poder por alguna forma de consulta popular, fraudulenta o no, y se mantenga por lo menos la apariencia de legalidad constitucional, el brote guerrillero es imposible de producir por no haberse agotado las posibilidades de lucha cívica”.

El Ché entendía que no se debían desaprovechar las libertades y derechos burgueses mientras les permitieran luchar por soluciones para el pueblo. No se trataba de una romántica aventura descolgada de la realidad o producto del idealismo de algunos “iluminados” que se lanzaban a la fosa de los leones. Veía en la guerrilla un método de acción política, diferente a los electorales o parlamentarios, cuya aplicación sólo era posible en ciertas circunstancias, cuando algunos sectores populares entendieran que se habían agotado las otras vías para obtener sus aspiraciones y sólo les quedaba tomar las armas.

Ernesto Guevara señala que no son los pueblos quienes rompen la legalidad, pues prefieren solucionar sus problemas con el mínimo de sacrificio y esfuerzo, si es posible tomando mate en la cocina. Es la clase dominante, llevada por sus intereses, la que descarta el modo pacífico de dominación, quiebra su propia legalidad, reprime y, en última instancia, instala una dictadura. La ruptura de la paz social por los de arriba era para el Ché la condición previa a la indignación del abajo, a que cunda la bronca y la gente reaccione contra el régimen. Dada esa base subjetiva mínima, la acción del grupo guerrillero puede crear el resto de las condiciones subjetivas (conciencia, organización).

El guevarismo no se afilió a la concepción que atribuía poderes mágicos a la violencia revolucionaria y creía que, con ponerla en práctica, bastaba para transformar la sociedad. Por el contrario, Guevara inscribía la acción armada en una concepción encaminada a transformar la subjetividad del movimiento de masas. La acumulación de fuerzas vista como el desarrollo de la comprensión política del pueblo trabajador no es simplemente una cuestión de tirar tiros. Las armas entendidas como un instrumento político que, al disparar, debían enviar un mensaje entendible por las mayorías y compartible por los sectores más avanzados. De otra manera se estaba simplemente disparando al aire.

La importancia de lo subjetivo

A 48 años de su caída en combate: El Che sigue presente y es revolución (Resumen Latinoamericano)

Che y Fidel en plena Revolución

Carlos Orzaocoa

Por Carlos “Vasco” Orzaocoa *

En el ' 60 conocimos un Che que, siendo dirigente de una revolución triunfante, dejaba todos sus cargos para volver al combate en El Congo y en Bolivia. Y que entregaba su vida por la liberación de los pueblos. Y nos dimos cuenta que en él se había construido ese “hombre nuevo” de la Revolución Cubana, decidido a luchar contra la injusticia donde quiera que se diera, porque “lo más importante es la conciencia y la moral”. Nos ganó su coherencia entre el decir y el hacer.

Y nos hicimos guevaristas como proyecto o camino, como plan para cada día, de seguir el ejemplo del Che. Pero en la Argentina de los ' 60 y ' 70 optar por el Guevarismo no era una decisión neutral a la política. Significaba romper con una izquierda que desde la década del ' 30 subordinaba las luchas del movimiento obrero a una alianza liderada por la burguesía nacional con sus líderes “progresistas” para realizar por etapas reformistas una revolución parlamentarista y democrática, totalmente inviable. Y significó también que, a partir del Cordobazo, debíamos abocarnos, con todas nuestra fuerzas, a la construcción de una alternativa de pensamiento y acción clasista y socialista, antiimperialista y latinoamericana. Nuestro enfrentamiento al “Pacto Social” de Campora, Perón y Gelbard nos distanció de sectores combatientes, pero confundidos y falsamente ilusionados en el progresismo de militares y empresarios. Eran como las ilusiones actuales en el “capitalismo con rostro humano” de los Kirchner, la Campora y los Scioli.

No pudimos o no supimos convencer a miles de heroicos combatientes, hermanos en el sacrificio de la sangre, de aquello que nos decía el Che: “las burguesías autóctonas han perdido toda su capacidad de oposición al imperialismo -si alguna vez la tuvieron- y sólo forman su furgón de cola”. Y estos fracasos y equívocos facilitaron la tragedia del ' 76. Y nos convencieron aún más de lo que también había afirmado el Che: “Revolución socialista o caricatura de revolución”.

En el ' 70 Mario Roberto Santucho, Miguel Enríquez y las organizaciones de la Junta de Coordinación Revolucionaria actualizan a Mariátegui y el Che en el combate contra el reformismo y el populismo.

En su “Mensaje a los pueblos del Mundo a través de la Tricontinental” el Che decía: “Es el camino de Vietnam, es el camino que deben seguir los pueblos, es el camino que seguirá América, con la característica especial de que los grupos en armas pudieran formar algo así como Juntas de Coordinación, para hacer más difícil la tarea represiva del imperialismo yanqui y facilitar la propia causa”. Siguiendo esta orientación el PRT de Argentina, el MIR de Chile, el ELN de Bolivia y el MLN Tupamaros de Uruguay constituyen en 1973 la Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR) que se propone luchar por la Revolución Socialista en América Latina. En sus documentos constitutivos la Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR) se manifestaba continuadora del proyecto de emancipación latinoamericano iniciado por Bolívar y San Martín. De la posta tomada por José Martí. Y desde principios del siglo XX, de la Revolución Mexicana, la de Sandino en Nicaragua, la insurrección del Partido Comunista de El Salvador, más las luchas de anarquistas, socialistas y comunistas en toda nuestra América, alentados y fogoneados por la revolución de los bolcheviques en Rusia. Y continuaba afirmando la JCR que a partir del ' 30, la política de Frentes Populares con la burguesía, de los Partidos Comunistas, había desviado y diluido las energías emancipatorias, pero que la Revolución Cubana en 1959 retomaba el impulso revolucionario.

Ché Comandante, amigo (Visión desde Cuba)

Che, Raul y Fidel - 1 de enero de 1959

Por Félix Manuel Calvo Araújo

Sobre el Che Guevara escuchamos hablar a diario, es común a cada momento ver sus fotos, leer textos escritos por él o dedicados a analizar la impronta dejada por su ejemplo y acción revolucionaria.

Queda la agradable sensación de que el Che sigue vivo, y esta idea a su vez permite superar el dolor por su pérdida y ayuda a reafirmar la convicción de que no ha muerto, como quisieron ingenuamente lograr nuestros enemigos de siempre.

Esos enemigos que intentaron apagar sus ideas ocultándolo bajo tierra, los mismos que hoy disfrazan sus verdaderas intenciones, planteando cínicamente que se proponen solo “un cambio de táctica”, manteniendo idénticos sus objetivos de medio siglo. Ante tantos desafíos por venir frente a cada nuevo plan en contra de la dignidad cubana, surgirá siempre el Che para recordarnos que a los yanquis “ni un tantico así”.

Sus innumerables facetas de hombre de acción y de ideas, demuestran una vida intensa de dedicación al estudio y al trabajo. Siendo apenas un adolescente, inició la redacción de un Diccionario Filosófico, dando desde entonces muestras de un espíritu de estudio que le acompañó toda la vida.

Su carácter estoico moldeado por el enfrentamiento al asma junto a una educación esmerada, le preparó para las muchas pruebas que hubo de superar a lo largo de sus 39 años de vida.

En México se cuenta que varias veces intentó ascender la cima del Popocatepetl, nunca logró remontar su cúspide, pero ante cada intento infructuoso le seguía perseverantemente el entusiasmo por superar el desafío de llegar al final. Guerrillero, ministro, deportista, diplomático, fotógrafo, poeta y otras tantas facetas, desmitifican a la estatua de bronce en que han querido encartonar su imagen. Sus aportes en el campo militar, son tan trascendentes como los que realizó en ciencias económicas.

El Che y su humorismo (Visión desde Cuba / Tele Cristal)

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Por Roberto Ortiz del Toro

Cuando arribamos al aniversario 48 del asesinato del Comandante Ernesto Che Guevara, ocurrido el nueve de octubre de 1967 en Bolivia, me he propuesto recordar al Guerrillero Heroico desde una óptica poco conocida de su multifacética personalidad: el humorismo.

De él son sobradamente conocidas sus características como dirigente, médico, guerrillero, político, internacionalista, en fin, su trayectoria como revolucionario y soñador, que lo han inmortalizado para la historia.

Quizás sorprenda a muchos que en estas líneas me refiera al uso del humorismo por el Che, un hombre de acerado temple, entereza, modestia y otras cualidades que no apuntan precisamente hacia el humorismo.

Pues bien, repasando unos viejos apuntes de clases universitarias, y a la luz del análisis de sus escritos, encontré interesantes características que a continuación expongo.

En “Una introducción necesaria” (Diario del Che en Bolivia), Fidel hace alusión a esa cualidad, cuando se refiere a “las expresiones de su espíritu profundamente observador, analítico, y muchas veces matizado de fino humor”.

El empleo del humorismo en el Che tiene amplios matices, que van desde inocuas y simpáticas muestras, hasta la más acerada e hiriente mordacidad, según el caso. A veces utiliza una ironía risueña y divertida, o bien encontramos la comicidad de una graciosa anécdota.

En "Pasajes de una Guerra Revolucionaria", el Che comenta sobre la negativa de los campesinos que componían el Ejercito Rebelde a comer carne de caballo, pues para ellos su “bestia” es casi como un amigo, y por ende comer esa carne es como cometer un acto de canibalismo.

Sin embargo, el hambre implacable a que estaban sometidos hacía que al final todos pasaran por la “prueba de fuego”. Cierta vez fue capturado un “casquito” (soldado de Batista), el cual, estimulado por el correcto trato recibido, planteó que el caballo que traía era prestado, y que, por favor, se lo cuidaran, pues debía devolverlo. Lo que no sabía el hombre era que mientras esto decía, saboreaba un plato de sopa hecho con la carne de su cabalgadura.

Un Girón tecnológico (La Pupila Insomne)

presilla

Por Carlos Martínez Salsamendi

Hace algún tiempo leí un reportaje de la prensa cubana bajo el título “Primer Girón Tecnológico”, sobre la develación en Moa de una escultura de Demetrio Presilla al cumplirse el 51º aniversario de la puesta en marcha de la planta niquelífera Pedro Soto Alba (*).

Fue efectivamente un hecho que constituye una hazaña de la naciente revolución en el orden tecnológico, la que, dirigida directamente por el comandante Ernesto Che Guevara, tuvo a Presilla al frente de un grupo de ingenieros y técnicos que laboraron en la planta de Nicaro, y de jóvenes que participaron en el proceso de construcción de la fábrica de Moa y se incorporaron, estimulados por el Che, a los esfuerzos por la incipiente industrialización del país.

En una corta época en la que trabajé en el Centro Coordinador para el Desarrollo del Norte de Oriente, en la profesión que había estudiado -economista- tuve la oportunidad de conocer a Presilla y muchos de los ingenieros y técnicos que, junto a los obreros que también contribuyeron a levantar la planta Pedro Soto Alba, aportaron a dicha hazaña.

También me adentré en la parte técnico - económica del proyecto, al contribuir a la traducción del inglés de su voluminosa documentación. Además de conocer algunas interesantes anécdotas, pude constatar de primera mano lo que constituyó ese “primer Girón tecnológico”. ¿Por qué ese calificativo?

La fábrica de Moa originalmente fue una inversión de la Freeport Sulphur Co., gigante de la industria químico-minera estadounidense, diseñada específicamente para procesar el mineral laterítico de una extensa zona de la región nororiental cubana, con una composición y cualidades superiores a las conocidas que se procesaban en Nicaro. Era un proceso con la tecnología más avanzada para la época, que se le sigue reconociendo como tal. La empresa estadounidense llevaría el nombre de Moa Bay Mining Company.

En realidad, lo que se producía en Moa no era un producto terminado. Era un material -una especie de lodo- que después de beneficiado, se enviaba por mar a la planta de la empresa en el sur de los Estados Unidos sobre el Golfo de México para la terminación del proceso -níquel más cobalto metálico-. Incluso, el barco también fue diseñado específicamente para tales propósitos. Llevaba el mineral semi procesado en unas tolvas. De esta manera la empresa se ahorraba el pago del arancel aduanero al no importar un mineral procesado sino como materia prima para la industria. En el viaje de retorno, el barco traía el ácido sulfúrico, insumo principal para el proceso de Moa. ¿Sería, además, otra muestra de dependencia neocolonial?

Una de las anécdotas que me contaron fue que el Che se lamentó de haber firmado el decreto de nacionalización de la fábrica cuando el barco estaba para los Estados Unidos y no un poco después cuando el barco estuviera en aguas cubanas.

La Pedro Soto Alba y su proceso fueron diseñados por un reconocido ingeniero de la India, Tuhin K. Roy, que fue también el principal ingeniero químico que diseñó la fábrica en territorio de los Estados Unidos, y un grupo de profesionales de su país altamente calificados en la materia que trabajaban para la Freeport Sulphur. Pero, igual que en el caso de las refinerías de petróleo estadounidenses, los que pronto dejarían de ser los dueños se llevaron toda la documentación técnica de la planta cuando todavía no se habían concluido las pruebas para su posterior puesta en marcha, seguros de que nunca pudiera ser operada por los cubanos. De ahí, el alto valor del desempeño de Presilla, su equipo y los trabajadores que lograron arrancar la planta de Moa.

Presilla, oriundo de una zona cercana a Mayarí (Abajo), en la hoy provincia de Holguín, trabajó en la fábrica de Nicaro y llegó a ser su jefe técnico principal. Alto y corpulento, era un personaje singular, simpático, ocurrente y bonachón, aunque estricto en el cumplimiento de las normas y disciplinas técnicas. En la fábrica andaba con un casco de protección metálico que tenía las huellas de los golpes que le daba cuando se enfadaba ante el incumplimiento de algún técnico u obrero; se enorgullecía en mostrarlo como casi un trofeo de guerra. Gozaba de gran respeto de los dirigentes y trabajadores y, especialmente del Che, quien le reconocía sus méritos y entrega.

Uno de los asesinos del Che se jacta del crimen (Islamia)

Foto de captura del Che dedicada por Rodríguez 2

Foto dedicada por Rodríguez en 2011

norelys morales aguilera

Por Norelys Morales Aguilera

Félix Rodríguez y Gustavo Villoldo, empleados de la CIA, deberían ser juzgados, al igual que todos los responsables materiales e intelectuales del asesinato de Ernesto "Che" Guevara. De acuerdo con las leyes que rigen la guerra, incluida la guerra de guerrillas, matar a un prisionero es asesinato y constituye un crimen de guerra que no prescribe.

Así lo ha recordado Michael Smith, un abogado neoyorquino miembro del directorio del Centro para los Derechos Constitucionales (CCR), quien Junto a Michael Ratner -presidente del CCR y representante legal de los detenidos en la Bahía de Guantánamo ante la Corte Suprema de Estados Unidos- trabajó sobre documentos desclasificados por la CIA en relación con la vida y la muerte de Ernesto "Che" Guevara, asesinado en Bolivia el 9 de octubre de 1967. Quedó plasmado en el libro "¿Quién mató al Che (Cómo logró la CIA desligarse del asesinato)", editado en 2014, y presentado en Cuba por Ricardo Alarcón de Quesada.

Froilán González y Adys Cupull, investigadores cubanos, (“Sin olvido los Crímenes de la Higuera”, 2007. Editora Política, La Habana, Cuba), entre otros autores, acudiendo a diversas fuentes, también han probado la vinculación de estos personajes con el asesinato del Che por órdenes de la CIA.

La Agencia de espionaje y terrorismo, que ha cometido numerosos crímenes, usó la negación plausible (término del espionaje militar) para enmascarar su responsabilidad. No solo por lo que significaba en su momento, sino porque sabían que violan la ley.

Sin embargo, sus hombres entrenados en las más variadas misiones asesinas, dada la impunidad de que gozan en los Estados Unidos, van por el mundo jactándose de sus crímenes; en este caso, el de Ernesto Guevara. El ex agente de la CIA, Félix Rodríguez Mendigutía, ha reconocido a una emisora de radio en Lituania que él mismo ordenó a los militares bolivianos, en nombre de la Agencia de Inteligencia de EE. UU., que mataran a Guevara, ha informado el portal Sputnik News.

Antonio Maceo y Ernesto Guevara: Héroes de todos los tiempos (La Guantanamera)

che y maceo

Raisa Lobo

Por Raisa Martín Lobo

Quienes conocen la historia de Cuba, saben que sus nombres son imperecederos. Para algunos, su impronta no es más que puro discurso, para otros, una anécdota. Lo cierto es que hay coincidencias completamente inexplicables, sino ¿quién podrá descifrar las que aproximan a Antonio Maceo Grajales y Ernesto Guevara de la Serna?

El primero, cubano hijo de león y leona, nace en el año 1845 y el segundo, argentino, vio la luz en 1928, ambos un 14 de Junio. Este día genio y leyenda unieron a estos dos hombres en varias aristas de la vida donde  la causa revolucionaria y latinoamericanista estuvo en primer orden. El 14 de junio, unió a estos hombres de épocas distintas,  pero de iguales ideales y caminos.

Antonio Maceo era el cubano más conocido en América Latina, en la segunda mitad del siglo XIX, mientras Ernesto Che Guevara conquistó a Cuba desde su incorporación como expedicionario del Granma en México, a tal punto que hoy su rostro atiborra las plazas en brazos de personas de todas las generaciones de cubanos y latinoamericanos.

Primogénito de los Maceo Grajales, Antonio, era buen jinete y diestro en la esgrima del machete de defensa personal; inteligente, disciplinado y atacador. Grandes retos en su vida, breves pero intensos, descollarían por sus hazañas militares. Tenía tanta fuerza en la mente como en el brazo, como dijera nuestro José Martí: era de bronce el Titán.

Del protagonista de Baraguá, expresó el destacado historiador Emilio Roig de Leuchsenring: "Maceo es grande, sobre todo, porque el amor a la Patria despierta en él sus magníficas cualidades latentes de combatiente, de organizador y de jefe, y porque las consagra enteras, sin desmayos, a la causa revolucionaria."

Enrique Collazo, quien lo conoció en sus años mozos lo detalló así: "su figura era atrayente; fornido y bien proporcionado; fisonomía simpática y sonriente, facciones regulares, manos y pies chicos, formando un conjunto que lo destacaba siempre, por numeroso que fuera el grupo que lo rodeaba. Acostumbraba a hablar bajo y despacio; su trato era afable. Talento natural, sin pulir pero unido a una fuerza de voluntad extraordinaria, que le hicieron dominar sus defectos naturales’’.

En tanto, fue el Che aquel joven que, aún padeciendo de asma, despertaba admiración por su energía indomable y el espíritu quijotesco que lo acompañó siempre. A los 23 años realiza un largo recorrido por Latinoamérica, se gradúa de médico y, de paso por México, resulta uno de los primeros seleccionados por el líder de la Revolución Fidel Castro para integrar la expedición del Granma.

Desde su incorporación a la causa cubana, el Che se distinguió por su lealtad y un valor por momentos temerario. La Sierra, la Invasión, la Batalla de Santa Clara... fueron escenarios de sus hazañas. Ante los ojos de las generaciones de cubanos que no tuvimos la oportunidad de conocerlo, están las imágenes del Che levantando un muro, con un niño en los brazos, como cortador de caña.

Argentina: Entrevista a Martín Sampallo, creador de la primera estatua dedicada al Che en la Provincia de Buenos Aires.

 


 


Argentina: Entrevista a Martín Sampallo, creador de la primera estatua dedicada al Che en la Provincia de Buenos Aires




 


rosa baez


Por Rosa C. Báez


En medio de una búsqueda de imágenes del Che en Internet, supe de la existencia de una estatua del Guerrillero en la provincia de Buenos Aires -exactamente en un lugar llamado Roque Pérez- cuya existencia era no sólo ignorada por mí, sino por –como pude constatar- gran parte de mis amigos en esa ciudad.


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Martín Sampallo y la escultura del Che en Roque Pérez


 


Las gestiones de mi infaltable Eladio González, el nunca bien ponderado Toto, del Museo del Che en esa Ciudad –el primero dedicado al Guerrillero Heroico- me pusieron en contacto con el que esculpiera la hermosa figura y, para mi total sorpresa, se trataba de un joven de sólo 21 años. Hoy, en homenaje a un aniversario más del cumpleaños del Che, quiero compartir con ustedes esta breve entrevista con Martín Sampallo, el escultor:

La Polilla Cubana - LPC.- Martín: En un correo que me enviaras defines a Roque Pérez como una ciudad extremadamente conservadora… entonces ¿cómo surge la idea de realizar este homenaje al Ché? Quisiera me hablaras un poco de “Roque Pérez” ¿Dónde está enclavada exactamente, dentro de Provincia Buenos Aires? ¿Quiénes fueron los principales promotores de esta idea y cómo es que confían en alguien tan joven para llevarla a vías de hecho?

Martín Sampallo - MS.- Roque Pérez es una ciudad argentina, cabecera del partido homónimo, ubicada en el Distrito VIII de la provincia de Buenos Aires, a 130 km. de Capital Federal. Es una zona agropecuaria rica y fértil que se destaca por su actividad ganadera y avícola.

La idea nace de un grupo de vecinos, entre ellos mi abuelo, Jorge Sampallo, que al enterarse que yo dibujaba (y la figura de Ernesto Guevara era una temática muy recurrente entre mis pinturas), me propusieron hacer un Monumento: confiaron en mí, a pesar de no tener experiencia ni conocimientos de un profesional, pero no me faltaban ganas de hacerlo que es lo más importante.. Ya en ese entonces nos enteramos de la noticia del Monumento en bronce de Rosario, aunque aún no se había inaugurado. Y me preguntaron si me animaba. Era la primer escultura que hacía, nunca antes había hecho una, y siguiendo mis ideales y mis convicciones, no lo dudé, y les dije que no sabía nada sobre técnicas, que no era un profesional que todo lo que hacía lo hacía como autodidacta; sin embargo, animar me animaba. No era el primer monumento que se realizaba en Roque: en 1982 se levantó el monumento a los héroes de Malvinas y a la Memoria por los desaparecidos en el Proceso de Reorganización Nacional.

LPC.- ¿Cómo fue el proceso de realización de la obra? ¿Recibiste apoyo popular? ¿Qué materiales fueron utilizados?

MS.- La idea nace de un grupo de vecinos, entre ellos mi abuelo, que al enterarse que yo dibujaba (y la figura de Ernesto Guevara era una temática muy recurrente entre mis pinturas), me propusieron hacer un Monumento. Ya en ese entonces nos enteramos de la noticia del Monumento en bronce de Rosario, aunque aún no se había inaugurado. Y me preguntaron si me animaba. Era la primer escultura que hacía, nunca antes había hecho una, y siguiendo mis ideales y mis convicciones, no lo dudé, y les dije que no sabía nada sobre técnicas, que no era un profesional que todo lo que hacía lo hacía como autodidacta, sin embargo animarme me animaba.

Pero quería que fuera un homenaje colectivo y solidario. Construido por y para el pueblo. Por eso mismo siempre que se acercaba alguien a colaborar con los materiales, a felicitarme o simplemente a verlo por curiosidad, les preparaba un poco de cemento para que ellos también pudieran ser parte real de la obra. Así hicieron algunos chiquitos del Jardín, que fueron a visitarlo; pasó mucha gente por el taller. Recuerdo algunas historias, pero generalmente eran personas muy humildes que admiraban al Che y que algunos lamentablemente ya no están entre nosotros. Te repito: no quería ser yo el protagonista de esta historia. Quería que todos se sintieran y fueran realmente parte de esta obra. Y así fue. Sentía entonces que no había otra forma de homenajear al Che, que no sea rescatando esos Valores. Pensaba que tenía que ser algo solidario, colectivo, participativo y más humano.

Video de la realización


 


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LPC.- Exactamente, ¿cuándo fue inaugurada? ¿Recibió difusión esta celebración?

MS.- La realización de la obra fue aprobada en la sesión del jueves 9 de octubre del Honorable Concejo Deliberante de Roque Pérez; los ediles roqueperenses votaron casi todos por la aprobación, sólo un concejal votó en contra, por lo que el proyecto fue aprobado. Y se decidió que fuera emplazado en el sector oeste de la Plaza Paula Albarracín, de Roque Pérez y su inauguración fue el 13 de diciembre de 2009. A la misma concurrieron algunas personas de gobierno, como la Secretaria General del Municipio, Mónica Forastieri, predominando la asistencia de muchos jóvenes. Pero lo más importante es que esto fue posible gracias al apoyo incondicional de muchísima gente. En la inauguración, Marcos Porcel de Peralta, Concejal del Frente para la Victoria -quien votó la ordenanza para erigir el monumento- expresó sobre el Ché que "tenía como ideal trabajar por la justicia y los pueblos oprimidos de América, en contra del capitalismo y los poderosos”. Fuera de los límites de nuestra ciudad no recibió mucha difusión, fuera de la convocatoria lanzada por la Juventud Guevarista invitando a la inauguración y reseñas en algunas páginas digitales de la comunidad.

LPC.- ¿Cómo definirías, para los pobladores de Roque, la existencia de este monumento en sus pagos? ¿Se ha integrado el monumento como lugar de peregrinaje?

MS.- Muchas personas se acercaron para donar y colaborar con una bolsa de cemento (material con que construí la escultura) y varios vecinos demostraron su solidaridad y su amor por el Guerrillero Heroico. Y como te mencionaba y se evidencia en el video, los niños se han sentido atraídos por la obra desde sus mismos inicios. Aún es muy reciente su instalación, menos de dos años, pero sus pobladores -si descontamos apenas algunos comentarios desagradables que debimos soportar- se sienten felices no sólo de tener el monumento, si no de haber colaborado en su realización. Creo que no existía otra forma de homenajear al Che. Un monumento construido, exigido por y para el pueblo. Sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada.

LPC.- En el mensaje que menciono, manifiestas orgullo porque tu obra se dé a conocer en Cuba y me decías que tenías un sueño: quieres compartir con nuestros lectores, en este 83 cumpleaños de Ernesto Che Guevara, que sueñas con respecto a la segunda patria del Ché?

MS.- Yo simplemente fui el escultor, pero mis manos esculpieron el deseo, los sueños de todo un pueblo. Me siento orgulloso de haber sido parte de este humilde homenaje, y más aún, al enterarme que éste, pese a su poca difusión, haya recorrido Latinoamérica hasta llegar a Cuba, país hermano por el cual tengo muchísimo aprecio: uno de mis sueños es conocer algún día esa hermosa isla… Tengo 21 años, tengo tiempo para cumplirlo, aunque ese no es el impedimento, sino cuestiones económicas.

Un beso enorme a todos los hermanos cubanos, de mi parte y de todos los argentinos. E insisto, no me voy a morir sin antes conocer ese hermoso país. Hermoso por su historia, sus paisajes y su gente.

LPC.- Muchas gracias por tus palabras, pero sobre todo, muchas gracias por tu magnífica obra, y por seguir difundiendo la vida y la obra de quien -como dijera el cantor- sigue en el camino con la adarga al brazo.