Mostrando las entradas con la etiqueta Wilman Villar Mendoza. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Wilman Villar Mendoza. Mostrar todas las entradas

Las verdades de Cuba (Editorial Granma - 23/01/12)

Las verdades de Cuba (Editorial Granma - 23/01/12)





En los últimos días, medios de prensa y representantes de algunos gobiernos tradicionalmente comprometidos con la subversión contra Cuba han desatado una nueva campaña de acusaciones, aprovechando inescrupulosamente un hecho lamentable: el fallecimiento de un preso común, que quizás solo en el caso de Cuba, se convierte en noticia de repercusión internacional.

El método utilizado es el mismo de siempre, que pretende imponerse infructuosamente, a golpe de repetición, para satanizar a Cuba, en este caso, a partir de la deliberada manipulación de un acontecimiento totalmente inusual en nuestro país, a diferencia de otros.

El denominado "preso político" cumplía una sanción de privación de libertad de 4 años, tras un proceso justo durante el cual estuvo en libertad y de un juicio conforme a derecho, por haber golpeado brutalmente y en público a su esposa, agredir a los policías y resistirse violentamente a la detención.

Esta persona murió a causa de un fallo multiorgánico asociado a un proceso respiratorio séptico severo, a pesar de haber recibido toda la atención médica necesaria, incluidos los medicamentos y el tratamiento especializado, en la sala de cuidados intensivos del principal centro hospitalario de Santiago de Cuba.

¿Por qué algunas autoridades españolas y de la Unión Europea se apresuraron a condenar a Cuba sin intentar siquiera informarse sobre el tema? ¿Por qué usan, siempre y de antemano, la mentira cuando de Cuba se trata? ¿Por qué, además de mentir, censuran la verdad? ¿Por qué a la voz y la verdad de Cuba se le niega, sin ningún disimulo, el más mínimo espacio en los medios de comunicación internacional?

Se actúa con gran cinismo y doble rasero. ¿Qué calificativo le darían ellos a la brutalidad policial puesta de manifiesto en España y en la mayor parte de la "culta y civilizada Europa", muy recientemente, contra el movimiento de los "indignados"?



¿Quién se ha preocupado por la dramática situación de hacinamiento en las cárceles españolas que albergan a una población penal inmigrante muy alta, que sobrepasa el 35 % del total de reclusos en el país, según el último informe disponible del sindicato de prisiones ACAIP, fechado el 3 de abril del 2010? ¿Quién se ha preocupado por investigar el fallecimiento en julio del 2011, en el centro penitenciario de Teruel, en España, de Tohuami Hamdaoui, un preso común de origen marroquí, que perdió la vida tras una huelga de hambre voluntaria que duró varios meses? ¿Quién ha referido que el recluso se había declarado inocente?

¿Acaso ha perdido la memoria y la noción de la realidad el vocero chileno que nos calumnia cuando afirma que el difunto era un disidente político que se mantuvo 50 días en huelga de hambre? Debe conservar recuerdos de sus días de líder estudiantil vinculado a los militares golpistas de Pinochet que masacraron a su pueblo y extendieron la desaparición y la tortura a todo el Cono Sur mediante el "Plan Cóndor", pero no se le conocen declaraciones sobre la brutal represión contra los estudiantes que se manifiestan pacíficamente en defensa del derecho humano a la educación universal y gratuita. ¿Será de los que quisieron rebautizar en los libros escolares a la dictadura como régimen militar? ¿Habrá dicho algo sobre la represiva y arbitraria Ley Antiterrorista que se aplica a los mapuches de la huelga de hambre?

No podía faltar en esta campaña el gobierno de Estados Unidos, principal instigador de cualquier esfuerzo por desacreditar a Cuba, con el único propósito de justificar su política de hostilidad, subversión y bloqueo económico, político y mediático contra el pueblo cubano.

Impresiona la hipocresía de los voceros de Estados Unidos, país que ostenta un pobre récord en materia de derechos humanos, tanto dentro de su territorio como en el mundo. El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha reconocido que en ese país ocurren a diario graves violaciones en materia de los derechos de la mujer, la trata de personas, la discriminación racial y contra minorías étnicas, las condiciones inhumanas en las prisiones, el desamparo de los reclusos, un patrón racial diferenciado y los frecuentes errores judiciales en la imposición de la pena de muerte, la ejecución de menores y enfermos mentales, los abusos del sistema de detención migratorio, las muertes en la militarizada frontera sur, los actos atroces contra la dignidad humana y los asesinatos de víctimas inocentes de la población civil por parte de efectivos del ejército estadounidense en Iraq, Afganistán, Paquistán y otros países, y las detenciones arbitrarias y torturas perpetuadas en el ilegal centro de detención de la Base Naval de Guantánamo que usurpa nuestro territorio.

Apenas se conoce en el mundo que en noviembre del 2011, en los Estados Unidos, tres personas murieron en medio de una huelga de hambre masiva de prisioneros en California. Según los testimonios de los presos alojados en las celdas contiguas, los guardias no les ofrecieron ninguna asistencia, e incluso deliberadamente ignoraron sus gritos de auxilio, a diferencia de su abusiva práctica de someter a los huelguistas a alimentación forzada.

Semanas antes, había sido ejecutado el afroamericano Troy Davis a pesar de la copiosa evidencia que demostraba el error judicial sin que la Casa Blanca ni el Departamento de Estado hicieran nada.

En los Estados Unidos, 90 prisioneros han sido ejecutados desde enero del 2010 hasta la actualidad, mientras que otros 3 222 reos esperan su ejecución en el corredor de la muerte. Su gobierno reprime asiduamente con brutalidad a quienes se atreven a denunciar la injusticia del sistema.

Este nuevo ataque contra nuestro país tiene una franca intención política que nada tiene que ver con una legítima preocupación por la vida de las cubanas y cubanos. Se fustiga con la complicidad de emporios financiero-mediáticos como el Grupo Prisa y el que administra la CNN en Español, en el mejor estilo de las mafias de Miami. Se acusa de manera irracional al gobierno de Cuba, al que se culpa, sin siquiera haber investigado mínimamente la realidad de los hechos. Se condena primero y se juzga, si acaso, después.

Es visible en este caso que ni las autoridades que se han referido con inmediatez y torpeza a este hecho, ni el aparato al servicio de la agresión mediática contra Cuba, se tomaron siquiera el trabajo de confirmar la información. Poco importa la verdad si lo que se pretende es fabricar artificialmente y vender una imagen falsa de supuestas violaciones flagrantes y sistemáticas de las libertades en Cuba que algún día justifique una intervención con el fin de "proteger a cubanos civiles indefensos".

Resulta evidente la intención de imponer una matriz de opinión diabólica, encaminada a mostrar un deterioro sensible de la situación de derechos humanos en Cuba, construir una supuesta "oposición victimizada que muere en las cárceles", donde incluso se le niega el acceso a los servicios de salud.

El mundo entero conoce la vocación humanista de nuestros médicos y personal de la salud, que no escatima esfuerzos ni los escasos recursos con que cuenta el país —en gran medida debido al criminal bloqueo que sufre nuestro pueblo desde hace más de 50 años— para salvar vidas y mejorar el estado de salud de su pueblo y de muchos otros en todos los confines de la Tierra.

Cuba cuenta con el respeto y la admiración de los pueblos y de muchos gobiernos que reconocen su obra social en la isla y en el mundo.

Los hechos hablan más que las palabras. Las campañas anticubanas no harán mella en la Revolución cubana ni en su pueblo, que continuará perfeccionando su socialismo.

La verdad de Cuba es la del país donde el ser humano es lo más valioso: una esperanza de vida al nacer de 77.9 años como promedio; una cobertura de salud gratuita para todo su pueblo; un índice de mortalidad infantil de 4.9 por cada mil nacidos vivos, cifra que supera los estándares norteamericanos y es la más baja en el continente, ligeramente inferior que la de Canadá; toda una población alfabetizada y con pleno acceso a todos los niveles de educación de manera gratuita; un 96% de participación en las elecciones generales del 2008, un proceso democrático de discusión de los lineamientos económicos y sociales, previo al VI Congreso del Partido.

La verdad de Cuba es la del país que ha llevado sus universidades y escuelas a los centros penitenciarios, en los que los reclusos fueron oportuna e imparcialmente juzgados, reciben salario igual por su trabajo y disponen de elevados niveles de atención médica sin distinción de raza, sexo, credo ni origen social.

Quedará otra vez demostrado que la mentira, por muchas veces que se la repita, no necesariamente se convierte en verdad, porque "un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército".

Ningún disidente: Wilman Villar Mendoza era un preso común.

Mientras Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado, se refería a Villar Mendoza como un "defensor joven y valiente de los derechos humanos en Cuba", olvidó varias cosas con tal de iniciar otra campaña anticubana junto a los multimedios.


En nuestro país, Clarín tituló "Cuba: murió un disidente preso que estaba en huelga de hambre" y La Nación, sobre la misma noticia, "Una muerte sacude la disidencia cubana", reproduciendo la versión de la gusanería de Miami y del gobierno norteamericano.


Desde Cuba, los blogueros cubrieron las alternativas de este hecho y nadie mejor que ellos para informarnos sobre la verdad de lo acontecido.


Tanto la vocera imperial, como numerosos medios de comunicación, incluídos los argentinos, omitieron informar que Wilman  agredió a Maritza Pelegrino, su esposa, quien terminó con su boca ensangrentada y tirada en una esquina cercana a su casa, mientras su marido se balanceaba en un sillón como si nada pasara... Peor aún, sus hijos fueron testigos de la agresión pues se despertaron al escuchar los gritos, mientras su suegra llamaba a las autoridades para detener la brutal golpiza contra su hija.


certificado medico Maritza Pelegrino 2


El blog Cambios en Cuba (1), de Manuel Henriquez Lagarde, al igual que el blog La Koladita (2) publicó el certificado médico que se expidió tras la intervención médica, a raíz de las lesiones provocadas por su marido y lo reproducimos. Hay pruebas, por más que quieran negarlas...




Wilman Villar era oriundo del pueblo rural de Venta de Casanovas, municipio de Contramaestre y estaba detenido desde el 25 de noviembre del año pasado, por haber atacado a la autoridad policial que fue a detenerlo por la agresión contra su esposa. Sin embargo, estaba frecuentando grupos opositores al gobierno en la creencia que ello le permitiría esquivar la condena. De allí a considerarlo parte de la disidencia cubana hay un trecho muy grande. No puede considerarse disidente a alguien que solamente pidió una "colaboración" mientras se sustanciaba el proceso penal.


Con respecto a las circunstancias de su fallecimiento, el blog La Koladita (3) publicó las declaraciones del Dr. Rolando Riera Santiesteban, especialista de 2º grado en medicina intensiva y emergencia y Jefe de la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital Provincial Saturnino Lora, quien dió a conocer el fatal desenlace ocurrido en el Hospital Clínico Quirúrgico “Juan Bruno Zayas Alfonso”, alrededor de las 6 y 45 de la tarde del dia 19 de enero.


Había sido trasladado del centro penitenciario Aguadores al Hospital Provincial Saturnino Lora, a las 5.00 hs. del pasado 13 de enero, al presentar síntomas de una neumonía severa del pulmón izquierdo, recibiendo todas las atenciones para este tipo de afecciones, requiriendo de ventilación y nutrición artificial, fluidoterapia, hemoderivados, apoyo con drogas vasoactivas y antibióticos de amplio espectro de última generación según los especialistas.


Por otro lado, según el blog Caracol de Agua (4), mencionado por el blog de Henríquez Lagarde, Maritza hizo irónicas declaraciones a medios extranjeros sobre la situación de su esposo, llegando a decir que su neumonía mal cuidada se había agravado con la huelga de hambre que iniciara hace unos días. Fuentes cercanas a la familia del fallecido aseguraron que ella recibía un pago de U$S 80 por solidarizarse con su marido.


Ello contrastó con la posición adoptada por la familia de Wilman tras su fallecimiento. Durante su velatorio en Contramaestre, se negaron a que fuera el centro de ataques contra el gobierno y solamente permitieron la presencia de allegados y amigos. Luego, fue enterrado en el cementerio de Maffo.


Más allá de la declaración oficial del gobierno cubano, como hemos visto, sobran las pruebas para afirmar que Wilman Villar Mendoza era simplemente un preso común. No era ningún disidente...


NOTAS:


(1) Foto del Certificado médico de la golpeadura que le propinó Wilmar Villar a su esposa.


(2) Contramaestre esta tarde calurosa y tranquila


(3) Intentan manipular la muerte de Wilmer Villar Mendoza en la provincia Santiago de Cuba


(4) Enterrado Wilmar Villar en Contramaestre en un clima de paz

El Gobierno de Cuba aclara sobre la muerte de Wilman Villar Mendoza.

Mediante un comunicado, el Gobierno de la República de Cuba aclaró las circunstancias por las cuales falleció el ciudadano Wilman Villar Mendoza, quien cumplía condena por desacato, atentado y resistencia a la autoridad tras la intervención policial subsiguiente al haber agredido a su esposa.


A continuación, el texto oficial:


A las 18:45 horas del 19 de enero falleció en Santiago de Cuba el recluso común Wilman Villar Mendoza, en la sala de cuidados intensivos del hospital Clínico Quirúrgico “Doctor Juan Bruno Zayas”, a causa de fallo multi-orgánico secundario a un proceso respiratorio séptico severo, que llevó al paciente a un shock por sepsis.


Esta persona había sido remitida con urgencia el pasado 13 de enero del centro penitenciario “Aguadores”, al hospital provincial “Saturnino Lora”, al presentar síntomas de una neumonía severa del pulmón izquierdo, recibiendo todas las atenciones para este tipo de afecciones, aplicándosele ventilación y nutrición artificial, fluidoterapia, hemoderivados, apoyo con drogas vasoactivas y antibióticos de amplio espectro de última generación.


El hospital clínico quirúrgico “Juan Bruno Zayas”, donde falleció, es uno de los centros hospitalarios de mayor nivel en la región oriental y su sala de terapia intensiva cuenta con una gran experiencia en la atención al paciente grave.


Villar Mendoza residía en el municipio Contramaestre, provincia Santiago de Cuba y cumplía sanción de privación de libertad desde el 25 de noviembre del año 2011, por los delitos de Desacato, Atentado y Resistencia.


El hecho por el que fue sancionado se produjo durante un escándalo público en el que agredió y provocó lesiones en el rostro a su esposa, ante lo que su suegra solicitó la intervención de las autoridades y al acudir agentes de la PNR se resistió y los agredió.


Sus familiares más allegados estuvieron al tanto de todos los procedimientos que se emplearon en su atención médica, además de reconocer el esfuerzo del equipo de especialistas que lo atendió.


En relación con este hecho, desde hace varios días agencias de prensa extranjeras, en particular de Miami, vienen promoviendo una intensa campaña internacional difamatoria, en contubernio con elementos contrarrevolucionarios internos, que presentan a Villar Mendoza como un supuesto “disidente” que falleció tras realizar una huelga de hambre en prisión. Al respecto se disponen de abundantes pruebas y testimonios que demuestran que no era un “disidente” ni estaba en huelga de hambre.


Wilman Villar después de haber cometido el delito, por el cual fue procesado en libertad, comenzó a vincularse con elementos contrarrevolucionarios en Santiago de Cuba, quienes le hicieron creer que su presunta pertenencia a los grupúsculos mercenarios le permitiría evadir la acción de la justicia.


Cuba lamenta la muerte de cualquier ser humano; condena enérgicamente las burdas manipulaciones de nuestros enemigos, y sabrá desmontar esta nueva agresión con la verdad y la firmeza que caracteriza a nuestro pueblo.