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Colombia: Paz sin paramilitarismo (V) (Kaos en la Red)

Parapolitica

horacio-duque

Por Horacio Duque

Hay que atacar en los territorios al paramilitarismo. Es allí donde están sus raices

El combate al paramilitarismo debe priorizar un enfoque territorial, veredal y municipal.

El paramilitarismo tiene su hábito en los territorios veredales, locales, municipales y regionales, pero con tentáculos en otros niveles y apoyos de macroestructuras nacionales e internacionales que lo justifican y promueven.

Erradicar esta lacra violenta requiere generar un dispositivo territorial para combatirlo en sus madrigueras.

El reciente caso del municipio de Pijao en el Quindío y de Tierralta en el departamento de Córdoba está mostrando los alcances y las geografías de esta máquina violenta.

Vamos a referirnos hoy a otros aspectos del trascendental acuerdo del gobierno con las FARC para combatir el paramilitarismo en las veredas, los municipios y departamentos.

Programa Integral de Seguridad y Protección para las comunidades y organizaciones en los territorios

Se creará un programa integral de seguridad y protección para las comunidades y organizaciones en los territorios, a instancias del Ministerio del Interior, que tendrá como propósito la definición y adopción de medidas de protección integral para las organizaciones, grupos y comunidades en los territorios, de manera que se contribuya a garantizar bajo un modelo efectivo, la implementación de las medidas de prevención y protección de las comunidades y sus territorios. Este programa en su elaboración y aplicación contará con la participación activa y efectiva de las organizaciones sociales, incluyendo a las de mujeres, y las comunidades en los territorios. Entre otras se promoverán las siguientes medidas:

Implementación de medidas integrales de seguridad y protección: en desarrollo de lo establecido en el punto 2.2.4 del Acuerdo de Participación Política, el Programa Integral de Seguridad y Protección tendrá en cuenta en la elaboración del Plan de Prevención y Protección, medidas de desestigmatización, incluidas aquellas contra la estigmatización por razón del género y la orientación sexual, mecanismos de difusión amplia, campañas de legitimación y reconocimiento de los defensores y defensoras de derechos humanos, tanto en áreas rurales como urbanas, y creación y difusión de medios de comunicación comunitarios y de interés público para el impulso de los derechos humanos y la convivencia.

Promotores / as Comunitarios de Paz y Convivencia

Será un programa a cargo del Ministerio del Interior en coordinación con el Ministerio de Justicia.

Los promotores / as comunitarios de paz y convivencia tendrán carácter voluntario y naturaleza no armada. El programa impulsará los mecanismos alternativos de solución de conflictos en los territorios, promoverá la defensa de los Derechos Humanos, estimulando la convivencia comunitaria en las zonas previamente definidas para ello. El programa apropiará los recursos necesarios para su ejecución y garantía.

Protocolo de Protección para Territorios Rurales

El Ministerio del Interior creará un protocolo especial de protección para las comunidades rurales que fueron afectadas por el conflicto, el cual será concertado con las comunidades y organizaciones de cada territorio, incluidas las de mujeres, y con el Sistema Integral de Seguridad y Protección.

Dentro de este protocolo, las comunidades rurales y sus organizaciones elaborarán su propio escenario de evaluación y definición de riesgos, con un enfoque diferencial y de género.

Apoyo a la actividad de denuncia de las organizaciones de Derechos Humanos en los Territorios: El Ministerio del Interior elaborará un programa de fortalecimiento de la capacidad de denuncia de las organizaciones de derechos humanos en los territorios rurales, el cual estimulará las medidas de prevención con un énfasis en la comunicación escrita y audiovisual, junto con los instrumentos que sirvan para documentar posibles violaciones a los derechos humanos. Dentro de este programa se pondrán a disposición de las organizaciones de derechos humanos, oficinas y locales, así como dotación y equipamiento de los anteriores, en apoyo de la actividad de los defensores/as y sus organizaciones en los territorios, con el objeto de estimular y promover el cumplimiento de sus fines. Estas oficinas y locales deberán ser de gestión colectiva por parte de las organizaciones de derechos humanos.

Instrumento de prevención y monitoreo de las organizaciones criminales objeto de este acuerdo

En concordancia con lo definido en el “Acuerdo de Participación Política”, en el punto 2.1.2.1, literal b, se creará en la Defensoría del Pueblo, de manera coordinada con el Gobierno Nacional y la Unidad Especial de Investigación, creara un nuevo sistema de prevención y alerta para la reacción rápida a la presencia, operaciones y/o actividades de las organizaciones y conductas criminales objeto de este acuerdo, en cuyo diseño participará la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad.

Colombia: Paz sin paramilitarismo (IV) (Kaos en la Red)

Paraco

horacio-duque

Por Horacio Duque Giraldo

Hay que aplicar la presuncion constitucional y legal del riesgo para enfrentar el paramilitarismo y garantizar la proteccion de los integrantes de las FARC en movilizacion politica

En la protección de los militantes de las FARC que haran su movilizacion politica hay que partir de la presuncion constitucional y legal del riesgo y la amenaza de los grupos paramilitares que siguen muy activos.

Erradicar el paramilitarismo demanda una estrategia y un plan integral dada la amplitud de dicha maquinaria de muerte y violencia.

El paramilitarismo como gestión de la violencia de las elites dominantes para someter al pueblo, fue implantado por las misiones militares norteamericanas desde finales de la década de los ' 40 del siglo XX.

Los oficiales gringos aplicaron en Colombia y en el Ejercito toda la experiencia acumulada en China donde asesoraron al General liberal Chiang Kai SheK y al Kuomintang en su guerra de exterminio de los campesinos que apoyaban a Mao Tse Tung en su lucha revolucionaria contra los invasores japoneses; la experiencia acumulada en el exterminio de los comunistas de Tailandia, donde se generalizaron las masacres, torturas y desapariciones para eliminar al partico comunista en los años ' 60; y la experiencia de la guerra de Corea, donde participaron soldados colombianos al servicio del imperialismo.

Ese modelo se implanto acá desde los años ' 60 por los gobiernos del Frente Nacional, específicamente el de Carlos Lleras Restrepo, y se expandió en los años noventa merced a los dineros de la mafia de las drogas que canalizo recursos para armar los ejércitos anticomunistas de las autodefensas de Carlos Castaño, con el apoyo de reconocidos políticos como Álvaro Uribe Vélez empeñado en el despojo de las tierras de los campesinos para expandir el latifundio que promovía su padre en Antioquia y Córdoba.

Veamos hoy otro componente del acuerdo logrado en La Mesa de La Habana para erradicar el paramilitarismo y sus tentáculos sociales e institucionales.

Me refiero al Plan estratégico de seguridad de los combatientes guerrilleros que se movilizaran políticamente cuando se llegue a un acuerdo definitivo.

Plan estratégico de seguridad y protección de las FARC

Los lineamientos y criterios del Plan Estratégico de Seguridad y Protección para el nuevo partido o político que surja del tránsito de las FARC - EP a la actividad legal, derivada de su situación de riesgo.

Dicho Plan estará conformado por todas las medidas integrales que contiene el acuerdo, entre ellas las medidas de tipo inmaterial, colectivas o políticas destinadas a prevenir y generar un ambiente de confianza, y otras de carácter material que se definirán en los protocolos de seguridad y protección, así como también todas aquellas que la Mesa Técnica amplíe para su ejecución.

Componentes del Protocolo de Seguridad

El Protocolo de seguridad y protección estará conformado por los siguientes componentes:

Programas y esquemas de prevención, seguridad y protección; Personal del Cuerpo de Seguridad y Protección -Selección y Formación-; Logística y alistamiento del Cuerpo de Seguridad y Protección -dotación y recursos financieros-, junto con programas de análisis de riesgo y coordinación entre los elementos del Sistema de Seguridad.

Las medidas que se apliquen a la población objeto de este acuerdo se implementarán en concordancia con los contenidos de este acuerdo incluidos en el punto 3.4.7.3 y los protocolos de desarrollo, los cuales deberán ejecutarse de forma oportuna y eficaz.

El protocolo de protección contemplará los medios de transporte que sean requeridos de acuerdo a las necesidades de desplazamiento de las personas protegidas.

En concordancia con las decisiones que tome la Mesa Técnica estarán previstos los apoyos de reubicación temporal, medios de comunicación, atención psicosocial, y todos aquellos que sean necesarios para garantizar la protección efectiva de la población objeto de este acuerdo.

El Estado garantizará, atendiendo las definiciones de la Mesa Técnica, todas las medidas de protección necesarias para la seguridad integral de las sedes e instalaciones del nuevo partido o movimiento político en que se transformen las FARC - EP y de los domicilios de las personas objeto de protección contempladas en este acuerdo, de conformidad con el nivel de riesgo.

Los esquemas de prevención, seguridad y protección, en lo que concierne a alistamientos, logística, intendencia, movilidad, derechos laborales del personal y demás requerimientos para su óptimo funcionamiento y sostenibilidad, serán definidos por la Mesa Técnica, atendiendo criterios de confiabilidad y cumplimiento que en este campo brinden los operadores al nuevo movimiento o partido político en que se transformen las FARC - EP.

El Protocolo de Seguridad y Protección, será elaborado por parte de la Mesa Técnica y aprobado por la Mesa de Negociación antes de la firma del Acuerdo Final de Paz.

Cuerpo de Seguridad y Protección

Colombia: Paz sin paramilitarismo (III) (Kaos en la Red)

Paras-1

horacio-duque

Por Horacio Duque Giraldo

Hay que prevenir la repeticion del caso de la Union Patriótica con el nuevo partido que organicen las FARC

En la construccion de la paz, las FARC organizaran su movilizacion politica con un nuevo partido. Hay que implementar ya todas las medidas de proteccion  de sus mimebros acordadas para prevenir la repeticion del exterminio de la Union Patriótica.

El drama vivido por la Unión Patriótica no puede ser repetido. El exterminio espantoso de sus militantes por los grupos paramilitares es una amenaza que debe ser conjurada.

El paramilitarismo que es el alma y  esencia del Estado oligárquico colombiano mutará e intentara acribillar a los integrantes del nuevo partido político que organicen las FARC y el movimiento social agrario en su legitima acción política.

En ese sentido, son prioritarias las medidas acordadas en la Mesa de Conversaciones de La Habana entre el gobierno y la delegación guerrillera para generar un sistema de seguridad efectivo para el ejercicio de la política democrática y transformadora.

Acá queremos referirnos a este punto neurálgico en la construcción de la paz, el cual fue acordado el pasado 23 de junio y que requiere ser implementado rápidamente, especialmente en las regiones y zonas donde el conflicto ha sido más agudo.

Veamos pues los detalles de lo consensuado.

Se creará un Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política

El Sistema Integral desarrollará un nuevo modelo de garantías de derechos ciudadanos y protección para los movimientos y partidos políticos, incluyendo el movimiento que surja del tránsito de las FARC - EP a la actividad política legal, las comunidades rurales y organizaciones sociales, de mujeres y defensoras de derechos humanos respetando lo acordado en el consenso sobre Participación Política.

Medidas de protección, seguridad personal y colectiva

El Gobierno Nacional y las FARC - EP, considerando que en el Acuerdo de Participación Política fue pactado “Un Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política”, el cual debe complementarse y definir sus contenidos respecto a las garantías en materia de seguridad y protección para las personas destinatarias de este sistema, y con el fin de brindar garantías de seguridad para el nuevo movimiento político que surja del tránsito de las FARC - EP a la actividad política legal, para sus integrantes -hombres y mujeres- en proceso de reincorporación a la vida civil, además de la aplicación del modelo de prevención, seguridad y protección de los territorios y las medidas de protección inmaterial definidas en el marco del “Acuerdo de Participación Política, apertura democrática para construir la paz”, acuerdan:

Instancia de Alto nivel del Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política

En cumplimiento de lo establecido en el punto 2.1.2.1, literal a, del acuerdo de participación política (http://bit.ly/298kHFA), la instancia de Alto Nivel tendrá como propósito la implementación del Sistema de Seguridad para el ejercicio de la política, garantizando su funcionamiento, articulación y supervisión. De igual forma será el espacio de interlocución y seguimiento para la seguridad y protección de las y los integrantes de los partidos y movimientos políticos y sociales, especialmente los que ejerzan la oposición, y el nuevo movimiento que surja del tránsito de las FARC - EP a la actividad política legal y de sus integrantes en proceso de reincorporación a la vida civil.

La Instancia de Alto Nivel del Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política (Acuerdo de Participación Política: numeral 2.1.2.1 ver http://bit.ly/298kHFA) desarrollará e implementará, los siguientes componentes del Sistema de Seguridad:

- Protección especializada, sobre la base de una evaluación del nivel de riesgo y en coordinación con las Entidades del Estado correspondientes, para las siguientes personas:

Quienes hayan sido elegidas popularmente, quienes se declaren en oposición política y líderes/as de partidos y movimientos políticos, con enfoque diferencial y con presencia nacional y regional, así como su instancia de evaluación de riesgos a nivel regional y local, a los que se refiere el inciso 2.1.2.1. literal c. del Acuerdo de Participación Política: Apertura Democrática para construir la Paz. Tanto los estudios de nivel de riesgo como las medidas de protección especializada, aplicarán protocolos de género que aseguren la idoneidad respecto a la condición sexual y la identidad de género de las personas.

- Sistema de planeación, monitoreo y evaluación con carácter interinstitucional, enunciado en el numeral 2.1.2.1. literal d. del Acuerdo de Participación Política: Apertura Democrática para construir la Paz.

- Comité de Impulso a las investigaciones por delitos contra quienes ejercen la política, teniendo en cuenta a las mujeres y la población LGTBI, consignado en el inciso 2.1.2.1. literal d. del Acuerdo de Participación Política: Apertura Democrática para construir la Paz.

La Instancia estará conformada por:

Colombia: Paz sin paramilitarismo (II) (Kaos en la Red)

Paramilitarismo

horacio-duque

Por Horacio Duque Giraldo

La construcción de una paz estable y duradera demanda la materialización de los acuerdos de paz para erradicar y extirpar el paramilitarismo.

Hay que proceder a la conformación inmediata de la Unidad Especial de investigación para el desmantelamiento de las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores/as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y para la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz.

A raíz de los trascendentales avances de las conversaciones de paz entre el gobierno del señor Santos y las FARC, el país y su campo político viven una innegable apertura democrática que adquiere las dimensiones de una democracia ampliada favorable para las libertades políticas, la conciencia, la identidad y organización de las masas populares.

Parte de esa dinámica, son los acuerdos firmados el 23 de junio del año en curso entre las delegaciones concurrentes sobre el delicado tema de la seguridad de los combatientes revolucionarios en tránsito a la movilización política desde las 23 zonas de ubicación y los 8 campamentos correspondientes, e igualmente para los movimientos sociales y populares duramente golpeados por las fuerzas oscuras de la violencia paramilitar que sigue vigente como un instrumento de los señores de la guerra: terratenientes, generales, gamonales y empresarios.

La erradicación del paramilitarismo es un desafío central en la construcción de la paz

En esta columna queremos aproximarnos a otros de los dispositivos acordados en la Mesa de La Habana y que se convierte en columna central de la nueva institucionalidad para actuar a fondo contra la violencia ilegal de estos paramilitares que registran una asombrosa capacidad de mutación. Tanto que el Fiscal encargado, Perdomo, ha dicho que los mismos no existen, aunque le confiere a las bandas criminales o Gao el mismo comportamiento de las autodefensas exterminadoras de la oposición democrática y popular.

Veamos en concreto este nuevo instrumento acordado en los diálogos de paz.

Se trata de la Unidad Especial de investigación para el desmantelamiento de las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores/as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y para la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz.

En el marco del fin del conflicto y con el fin de asegurar la efectividad de la lucha contra las organizaciones criminales y sus redes de apoyo, incluyendo las que hayan sido denominadas sucesoras del paramilitarismo, que representen la mayor amenaza a la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz, el Gobierno Nacional impulsará las medidas necesarias para la creación y puesta en marcha, en el marco de la jurisdicción ordinaria, de una Unidad especial de investigación para el desmantelamiento de las organizaciones criminales y sus redes de apoyo, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo, de conformidad con lo establecido en el numeral 74 del punto 5.1.2 del Acuerdo Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición.

Dicha Unidad se mantendrá durante el tiempo necesario para concluir su mandato.

Su mandato y misión será la investigación, persecución y acusación de las organizaciones criminales responsables de homicidios, masacres, violencia sistemática de género, o que atentan contra defensores/as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz.

La Unidad Especial, a través del cumplimiento de sus funciones en la Jurisdicción ordinaria, contribuirá al cumplimiento de los objetivos de la Ley de Justicia y Paz y de la Jurisdicción Especial para la Paz. En la medida en que aportará al fortalecimiento de la justicia y al desmantelamiento de las organizaciones que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo, garantizará a su vez la no repetición del fenómeno paramilitar, prevendrá la comisión de nuevas violaciones a los derechos humanos, y aportará así a la construcción de una paz estable y duradera.

Esta Unidad Especial de Investigación tendrá las siguientes características:

- Se creará por fuera de la Jurisdicción Especial para la Paz. Será parte de la jurisdicción ordinaria y de la Fiscalía General de la Nación. La Unidad decidirá lo necesario para su funcionamiento y la conformación de sus grupos de trabajo e investigación, promoviendo en estos espacios la participación efectiva de las mujeres. Tendrá autonomía para decidir sus líneas de investigación, llevarlas a la práctica y para emprender actuaciones ante cualquier jurisdicción.

- El Director / a de la Unidad será el responsable de la toma de decisiones respecto de cualquier función o competencia de la Unidad, pudiendo delegar dichas responsabilidades, en todo o en parte, en otros servidores/as públicos adscritos a la misma.

- La Unidad investigará, acumulará casos en lo que sea de su competencia, y de ser procedente presentará imputaciones y acusaciones ante la jurisdicción ordinaria o ante la de Justicia y Paz, siempre que no haya vencido el plazo legal para las postulaciones. La Unidad podrá solicitar ante el órgano competente la acumulación, en el juzgado de mayor instancia, de las competencias judiciales por todos los delitos cometidos por la organización criminal, dentro de la respectiva jurisdicción.

- La Unidad realizará sus funciones sin sustituir las ordinarias de la Fiscalía General de la Nación ante la jurisdicción de Justicia y Paz ni ante la jurisdicción ordinaria.

- Su Director / a deberá ser jurista, satisfacer criterios de idoneidad técnica y transparencia y deberá tener experiencia en el campo de las investigaciones penales y haber demostrado resultados en la lucha contra el crimen organizado, y será designado/a por un período de 6 años. Al Director / a de la Unidad le será aplicable el régimen de inhabilidades e incompatibilidades de los funcionarios / as de la Fiscalía General de la Nación. En ningún caso el Director / a de la Unidad podrá ser destituido/a del cargo por faltas que no sean consideradas gravísimas conforme al régimen disciplinario vigente. Los procesos disciplinarios que se adelanten contra el Director / a de la Unidad serán conocidos en única instancia por la Comisión Nacional Disciplinaria.

- Esta Unidad desplegará su capacidad de investigación con un enfoque territorial, diferencial y de género, para enfrentar la amenaza, con énfasis en zonas donde confluyen variables que ponen en peligro las comunidades y la construcción de la paz, priorizando la investigación de estructuras de crimen organizado que se encuentren dentro de su competencia.

- Contará con una unidad especial de Policía Judicial conformada por funcionarios /as especializados / as de la Fiscalía y la Policía Judicial de la Policía Nacional, experto / as en distintas materias, que deberán tener conocimiento del desarrollo y la consolidación de las organizaciones de crimen organizado, incluyendo conocimiento del fenómeno paramilitar y de las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo. Se buscará que dichos funcionarios / as tengan conocimiento en violencia y justicia de género. El Director / a ostentará el mando funcional de los funcionarios / as del CTI adscritos a su Unidad, y el mando funcional de los demás funcionarios / as de la Policía Judicial adscritos a la misma.

- Los servidores / as públicos que la integren serán elegidos / as por el Director / a de la Unidad, aplicando mecanismos especiales de selección, incorporación y seguimiento al desempeño de sus funcionarios / as, priorizando altos estándares de transparencia, efectividad y conocimiento en la aplicación del enfoque de género en el ejercicio público.

Colombia: Paz sin paramilitarismo (I) (Kaos en la Red)

Paramilitarismo

horacio-duque

Por Horacio Duque Giraldo

Que se implementen de manera inmediata los acuerdos entre el gobierno y las FARC para erradicar el paramilitarismo.

Es urgente implementar, sin más dilaciones, la estrategia acordada entre el gobierno del Presidente Santos y las FARC para erradicar el paramilitarismo de las elites locales, regionales y nacionales que lo promueven y financian con el fin de mantener sus privilegios y exterminar la oposición democrática y popular.

Hay que vincular a la sociedad civil en la ejecucion del acuerdo alcanzado en esta materia en la Mesa de Conversaciones de La Habana.

Entre la delegación del gobierno del señor Santos y los representantes de las FARC se ha tejido un documento clave para combatir el paramilitarismo y rodear de garantías a los combatientes revolucionarios de la insurgencia que harán su tránsito a la movilización política legal. De su construcción se han encargado Oscar Naranjo, Policía del gobierno y Pablo Catatumbo, plenipotenciario de la guerrilla.

Se trata de un muy sólido instrumento político para ejecutar la estrategia  de erradicación del paramilitarismo como fenómeno violento que acompaña el Estado oligárquico colombiano desde finales de la segunda guerra mundial y con ocasión de la participación de soldados colombianos en la infame guerra contra el pueblo de Corea.

El paramilitarismo fue implantado por los asesores gringos de las Fuerzas Armadas Colombianas en plena Guerra Fría, como parte de la ofensiva anticomunista y contrainsurgente de los gobiernos norteamericanos.

Dicho material se refiere a las garantías de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores/as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz.

Dada su trascendencia y sus alcances iniciales es conveniente verlo en detalle. Analizarlo y compartirlo directamente con las comunidades agrarias y populares para exigir su estricta aplicación en las localidades y regiones donde pulula esta perversa organización criminal de paramilitarismo que además de ser una agencia es una cultura y una patología de las elites dominantes.

Quiero abordar en este primer artículo el aspecto de la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad para el desmantelamiento de las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones delincuenciales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz, que en adelante se conocerá como la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad.

En cumplimiento de lo acordado en el punto 2.1.2.1 relacionado con el Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política, literal d, (http://bit.ly/298kHFA) que trata sobre la implementación de la Comisión de Seguimiento y Evaluación del Desempeño del Sistema Integral de Protección y de los Avances en el Desmantelamiento de organizaciones criminales y de todas aquellas que amenacen el ejercicio de la política, el Gobierno Nacional y las FARC - EP acuerdan que el Gobierno creará y pondrá en marcha la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad, la cual tendrá como objeto:

- El diseño y hacer seguimiento de la política pública y criminal en materia de desmantelamiento de cualquier organización o conductas de que trata este acuerdo que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz.

- La Comisión también armonizará dichas políticas para garantizar su ejecución.

- El seguimiento y evaluación del desempeño del sistema integral de protección se realizará en la Instancia de Alto Nivel que se incluye en el 3.4.7.1.1 de este acuerdo.

- La Comisión la preside el Presidente de la Republica.

La Comisión Nacional de Garantías de Seguridad será presidida por el Presidente de la República, estará conformada por el Ministro del Interior, Ministro de Defensa, Ministro de Justicia, Fiscal General de la Nación, Defensor del Pueblo, Director de la Unidad Especial de Investigación -punto 74 de la Jurisdicción Especial para la Paz-, Comandante General de las Fuerzas Militares, el Director General de la Policía Nacional, dos (2) representantes del nuevo movimiento que surja del tránsito de las FARC - EP a la actividad política legal, dos (2) voceros en representación de las plataformas de derechos humanos y paz, y podrá invitar representantes de los partidos y movimientos políticos. La comisión podrá invitar organismos nacionales e internacionales especializados con presencia en los territorios y podrá apoyarse en experto/as sobre la temática cuando lo estime conveniente. La Comisión se conformará antes de la entrada en vigor del Acuerdo Final. En la conformación de la Comisión se promoverá la participación efectiva de las mujeres.

Mientras se surte el proceso de formalización del nuevo partido político que surja del tránsito de las FARC - EP a la actividad política legal, la Mesa de Conversaciones definirá dos expertos / as independientes para integrarla.

El enfoque de su trabajo

El trabajo de la Comisión estará enfocado a:

Colombia: ¿Desaparecerá el paramilitarismo con el fin del conflicto? (Kaos en la Red)

Paramilitares en Chocó

Foto: Archivo

horacio-duque

Por Horacio Duque Giraldo

Importantes acuerdos de la Mesa de conversaciones de paz de La Habana para atacar y erradicar el paramilitarismo.

Con mucho músculo quedó el Acuerdo entre el gobierno y las FARC para dar seguridad a los combatientes revolucionarios que harán la movilizacion politica en la construcción de la paz.

El protocolo establecido es amplio y contundente para avanzar en la erradicacion del paramilitarismo ultraderechista que prepara la arremetida criminal y sangrienta para impedir a como de lugar el fin del conflicto social y armado.

Este acuerdo crea una institucionalidad completa, con presencia de los delegados de las FARC, para adoptar planes y estrategias contra la criminalidad en todas sus expresiones.

Se requiere un examen completo del texto sobre garantías de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores/as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz.

Se trata de un formidable avance en la perspectiva de la apertura democrática.

Un componente de los acuerdos firmados el 23 de junio para el fin del conflicto social y armado es el referido a la seguridad de los combatientes guerrilleros en su tránsito a la movilización política y social, que una vez se refrenden el acuerdo final será responsabilidad de 60 guerrilleros autorizados a desplazarse desde los campamentos y zonas de ubicación para iniciar una intensa labor de movilización política revolucionaria y democrática.

La experiencia histórica con los casos de la Unión Patriótica, exterminada por el sicariato de la ultraderecha y de otros movimientos políticos y populares afectados por la arremetida criminal de militares, gamonales y paramilitares, planteaba el reto, para los negociadores de la paz en la Mesa de La Habana, de resolver este espinoso problema para la etapa futura de la construcción de la paz con justicia social y democracia ampliada.

El paramilitarismo y las roscas politiqueras y militares que lo financia están ahí, como una fiera dormida, dispuesta a actuar para impedir que el negocio de la violencia se extinga definitivamente.

Me refiero al caso del Quindío donde, no obstante las denuncias que hemos hecho, se da el impulso paramilitar por parte de poderosos narcotraficantes, uribistas para más señas, con la colaboración de las redes politiqueras que en los años recientes despojaron las regalías petroleras y mineras.

Las amenazas de Uribe Vélez y su banda criminal no se deben subestimar, son bien reales, pues constituyen el mayor foco de acciones predatorias contra los movimientos políticos que se organicen por los integrantes de las FARC, una vez termine la entrega de las armas y estén sentadas las bases de nuevas plataformas de agitación democrática y social.

El documento firmado por el gobierno y las FARC al respecto de esta materia se denomina acuerdo sobre “Garantías de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores/as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz”.

Se trata de un conjunto armónico de medidas políticas, judiciales y de seguridad que van directo al corazón de los focos de la violencia política organizada, promovida y ejecutada por poderosas elites -locales, regionales y nacionales- rurales, bancarias, empresariales, políticas y militares. Son camarillas violentas que hacen de la guerra un turbio negocio.

Veamos los detalles de lo consensuado.

El pacto está dirigido a brindar protección y seguridad a:

a) todos los habitantes del territorio nacional; b) medidas de protección a las colectividades, los movimientos y organizaciones sociales y de derechos humanos en los territorios; c) garantías para el ejercicio de la política a los movimientos y partidos políticos, especialmente a los que ejerzan oposición, al movimiento político que surja del tránsito de las FARC - EP a la actividad política legal y a los integrantes de las FARC - EP en proceso de reincorporación a la vida civil.

Medidas necesarias.

Adicionalmente contempla la implementación de las medidas necesarias para intensificar con efectividad y de forma integral las acciones contra las organizaciones y conductas criminales objeto de este acuerdo que amenacen la construcción de la paz.

Esclarecer el paramilitarismo.

El acuerdo incluye igualmente medidas para el esclarecimiento del fenómeno del paramilitarismo en complemento a lo ya acordado en la Mesa de conversaciones. (Ver punto 5 de victimas).

Principios.

El acuerdo de garantías de seguridad, se basa en los siguientes principios:

- Respeto, garantía, protección y promoción de los derechos humanos. El Estado es el garante del libre y pleno ejercicio de los derechos y libertades de las personas y comunidades en los territorios.

- Asegurar el monopolio legítimo de la fuerza y del uso de las armas por parte del Estado en todo el territorio. En el marco del fin del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, las medidas que se adopten deben garantizar el monopolio legítimo de la fuerza y del uso de las armas por parte del Estado, con el fin de garantizar el respeto y los derechos fundamentales de toda la ciudadanía. La legitimidad deviene del cumplimiento de la obligación de asegurar plenamente el disfrute de los derechos fundamentales de todos los colombianos/as, bajo los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad.

- Fortalecimiento de la administración de justicia. en el marco del fin del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, las medidas que se adopten deben contribuir a garantizar el acceso ciudadano a una justicia independiente, oportuna, efectiva y transparente, respetando y promoviendo los mecanismos alternativos de solución de conflictos en los territorios, de manera que se garanticen los derechos fundamentales, la imparcialidad, impedir cualquier forma de justicia privada y hacer frente a las conductas y organizaciones objeto de este acuerdo. Estas medidas también deben contribuir a garantizar una administración de justicia efectiva en casos de violencia de género, libre de estereotipos basados en género o la condición sexual y sanciones proporcionales a la gravedad del hecho.

- Asegurar el monopolio de los tributos por la Hacienda Pública. se enfrentarán las formas de economía ilegal y rentas criminales vinculadas al crimen organizado; entre otras, trata de personas, el narcotráfico, la extorsión o coerción ilegal, el contrabando, el lavado de activos, las cargas impositivas que estén por fuera del monopolio del Estado y la minería criminal. No podrá considerase como tal la minería artesanal tradicional.

- Enfoque territorial y diferencial. En el marco del fin del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, las medidas de seguridad que se adopten deben tener un enfoque territorial y diferencial que tenga en cuenta las diferentes amenazas, particularidades y experiencias de las personas en su diversidad, de las comunidades y los territorios, con el fin de poner en marcha los planes y programas de construcción de paz y dar garantías a la población, incluyendo al nuevo movimiento político que surja del tránsito de las FARC - EP a la actividad política legal y a sus integrantes en proceso de reincorporación a la vida civil, para así contribuir a una mayor gobernabilidad, legitimidad y el goce efectivo de los derechos y libertades de las ciudadanas y ciudadanos.

- Enfoque de género. Se pondrá especial énfasis en la protección de mujeres, niñas, niños y adolescentes, quienes han sido afectados por las organizaciones criminales objeto de este acuerdo. Este enfoque tendrá en cuenta los riesgos específicos que enfrentan las mujeres contra su vida, libertad, integridad y seguridad y serán adecuadas a dichos riesgos.

- Coordinación y corresponsabilidad institucional. En el marco del fin del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, la coordinación y corresponsabilidad entre todas las instituciones del Estado es necesaria para garantizar la efectividad de las medidas adoptadas en materia de seguridad, para lo cual se deberá asegurar la articulación de las instituciones del orden nacional, departamental y municipal.

- Participación ciudadana.

- Rendición de cuentas.

- Garantías de No Repetición. El Estado adoptará las medidas para garantizar el esclarecimiento del fenómeno paramilitar, evitar su repetición y garantizar el desmantelamiento de las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres y violencia sistemática de género, o que atentan contra defensores / as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz.

Compromisos del Gobierno y las FARC

Con paramilitarismo no habrá paz (Delegación de Paz FARC - EP)

La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, abril 6  de 2016

El paramilitarismo no es ningún fantasma invocado por la insurgencia. Ni una elucubración dilatoria para postergar la paz.

Es una realidad fehaciente que acaba de lanzar el guante al rostro del pueblo de Colombia con el propósito de atravesarse en el logro de un Acuerdo Final de Paz. Su mensaje es claro: intimidar a los amigos de la solución política, mostrarles el país que pretenden una vez desaparezca la insurgencia armada.

Es la expresión armada de un pensamiento y una corriente política que ha hecho de la guerra y el terror, su principal medio de enriquecimiento. Y que considera llegado el momento de pasar a la ofensiva, a fin de impedir que la reacción de un poderoso movimiento nacional en formación, lo arrincone y destruya.

El reciente paro forzado en varios departamentos demostró una vez más la capacidad intimidatoria de esas fuerzas  en amplias zonas del territorio nacional,  poniendo en evidencia su repugnante vínculo con sectores políticos, económicos, militares y de gobierno, todo ello en medio del negacionismo de la Administración Nacional.

Nadie en Colombia se traga el cuento de una casual coincidencia entre el paro paramilitar y el llamado de la ultraderecha a una marcha nacional contra el proceso de paz, sazonado además por el rechazo a la restitución de tierras. La comunidad internacional también ha sido testigo de la descarada amenaza criminal.

346 colombianos, integrantes de organizaciones sociales y populares, han sido asesinados durante el gobierno de Santos; contándose, entre ellos, 112 del Movimiento Político y Social Marcha Patriótica. Son miles los amenazados. A semejante horror se suma ahora el relanzamiento oficial de la horda paramilitar.

Según el informe oficial Basta Ya, entre 2003 y 2012, cuando supuestamente ya no existía este flagelo, 2.7 millones de colombianas y colombianos fueron desplazados y expropiados de sus tierras. En todos esos casos brilló la ausencia de acciones efectivas por parte de autoridades, militares, civiles y judiciales.

Es claro que los mismos intereses económicos y políticos que engendraron el monstruo paramilitar, continúan actuando hoy libre e impunemente. Sus arietes políticos y de la gran prensa pretenden crear un clima de intolerancia, odio e incitación que sirva de próximo escenario al esperado exterminio político.

Nadie que esté por la paz y la democratización real del país puede permanecer indiferente o inmóvil a lo que sucede ante las miradas de todos. No puede ser que mientras por un lado se anuncia la inminente firma de una Acuerdo Final de Paz, por otro, fuerzas políticas ultramontanas y sus grupos criminales de choque preparen y festejen de antemano un nuevo baño de sangre para Colombia.

Venezuela: Paramilitarismo - Crónica de una peste anunciada (Contrainjerencia / Resumen Latinoamericano)

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Por Luis Britto García

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El 5 de junio de 2015 el presidente Nicolás Maduro declara: “Voy activar planes y estoy activando planes a fondo para ir, capturar y acabar con todas las células paramilitares que han sido sembradas en Venezuela. Yo necesito el apoyo de la familia colombiana que está en Venezuela, para limpiar a Venezuela de la peste paramilitar”. Lo dice a tiempo. La peste asesinó ya dos centenares de dirigentes agrarios, otros tantos dirigentes sindicales, figuras de la alta política, cobra vacuna, impone alcabalas y adquiere importantes empresas en los estados fronterizos, y gerencia un contrabando de extracción que arruina al país.

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Un Nuevo fenómeno marca la realidad estrategica del mundo. Zetas, Aztecas, Mexicles, Negros, Polones, Gatilleros, Caballeros Templarios y Narco Juniors en México, Kaibiles guatemaltecos, Maras centroamericanos, Posses jamaiquinos, Paracos colombianos, Talibanes, Al Qaedas y Daesh del Medio Oriente y una plaga de ejércitos privados organizados como carteles, mafias y asociaciones criminales sobreviven ante los Estados constituidos, se alían a ellos, usurpan sus funciones y están en vías de destruirlos.

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¿Cómo surge un ejército privado que desafía y a veces supera al público? Así como los países hegemónicos mercantilizan la educación y la seguridad social, también privatizan la represión. El ejército de Estados Unidos ya no funciona con reclutas, sino con mercenarios contratados entre sus marginalidades: afroamericanos, hispanos, inmigrantes ilegales. Con otra vuelta de la tuerca, grandes contratistas transnacionales como Blackwater tercerizan desde 1996 la oferta y la demanda de la carne de cañón. Y con otra vuelta más de la tuerca, los países hegemónicos financian, entrenan y arman corporaciones de sicariato para destruir países, pero sin asumir responsabilidad por ellas: Al Qaeda, Daesh, las Autodefensas Unidas de Colombia.

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CORREPI – BOLETÍN INFORMATIVO Nº 609

 


 


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CORREPI – BOLETÍN INFORMATIVO Nº 609





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Sumario:



1. Perfeccionan la política represiva contra los luchadores.

2. Para muestra basta un "botón".

3. Agente antidrogas narcotraficante y penitenciario ladrón.

4. Democracia, dictadura, la tortura continúa.

5. Morón: La UTN enreja, gendarmería amenaza, Sabatella filma.

6. Los paramilitares de Abu Dhabi.

7. Próximas actividades.

 


PERFECCIONAN LA POLÍTICA REPRESIVA CONTRA LOS LUCHADORES

El autoproclamado gobierno de los derechos humanos continúa con su política de reprimir con el mayor consenso posible. El 29 de marzo de este año se reunió el Consejo de Seguridad Interior (CSI), que agrupa a todos los ministros del país, de los que dependen las fuerzas de seguridad provinciales, a fin de implementar una política común para reprimir la protesta social.

Teniendo en cuenta que estamos en épocas electorales es lógico que busquen la mejor manera de hacerlo con el menor costo político posible. Por ello esta última semana hasta se cuidaron de hablar de represión y utilizaron eufemismos del tipo “control de la protesta social”, o “control inteligente de la protesta” para “evitar cualquier tipo de desborde”.

El plan consiste básicamente en tratar de cooptar la eventual protesta y, si no se logra, ahí sí aplicar la represión. Recaerá sobre aquellos que salgan a luchar en forma independiente. Ese es el significado que debe darse a declaraciones que indican que el procedimiento represivo consistirá en determinar cuál es el conflicto, quiénes son los actores principales y detectar a los “potenciales actores desestabilizadores”. Es decir, se hará inteligencia y, si no se los puede cooptar se los reprimirá. Se señala además que habrá un grupo especial listo para entrar en acción “como último recurso”.

Así, quienes se organicen y salgan a luchar por mejores condiciones de vida en forma independiente del gobierno deberán esperar el intento de cooptación, la saturación de fuerzas de seguridad en el lugar de la movilización y la actuación de grupos de élite especializados en la represión de la protesta.

Esta decisión política será coronada luego con el armado de causas a los luchadores apelando a artilugios legales que transformarán al ejercicio de derechos básicos, como luchar por mejores condiciones de vida, en delitos con penas durísimas.

Actualmente CORREPI defiende a tres compañeros militantes del PTS acusados de cortar dos avenidas durante el conflicto de Kraft-Terrabusi. El dato es la forma en que seleccionaron a los compañeros imputados: buscaron caras conocidas en las fotos y videos policiales y las compararon con fotos de otros actos y de las páginas web de las organizaciones políticas. Así, ubicaron a los compañeros Juan Oribe, Jesica Calcagno y Patricio del Corro y les achacaron ser los “responsables” de los cortes. El 2 de agosto es el juicio oral.

Este 24 de mayo los compañeros Pedro Kuperman y Rubén Saboulard van a juicio por dos movilizaciones efectuadas en noviembre y diciembre de 2009. Los policías los identificaron por ser quienes habitualmente hablan con ellos para avisar por dónde van a ir. Nuevamente, puede verse el procedimiento que realiza el estado para castigar a quienes osan organizarse y luchar.

En todos los casos los jueces y fiscales intentan utilizar las figuras penales más graves, es decir, las que contienen una pena mayor.

Es lo que ocurre con los compañeros Hospital, Merino, (militantes de Causa Ferroviaria y del PO), Morales (militante de Causa Ferroviaria) y Belliboni (militante del PO) quienes fueron acusados por extorsión, que contiene una pena de hasta diez años de prisión, por las protestas ocurridas el 23 de diciembre de 2010 en la estación Constitución, donde no estaban los compañeros. Los identificaron con tareas de inteligencia de la policía (División Roca), por fotos y videos y seguimiento y vigilancia en las casas. Los mismos policías que hicieron esas tareas están imputados como co-responsables del plan criminal que terminó en el asesinato de Mariano Ferreyra.

El 2 de marzo de este año, doce trabajadores ambulantes y dos militantes de la TPR fueron detenidos durante una movilización cerca de la estación Avellaneda del Ferrocarril Roca. Reclamaban el pase a planta permanente de los vendedores. El juez federal Armella, de Quilmes, el mismo que interviene en la persecución de Hospital, Merino, Morales y Belliboni, también los acusó del delito de extorsión, además de interrupción del servicio ferroviario, del tránsito, lesiones y resistencia a la autoridad. La causa fue iniciada por un gerente de UGOFE y como testigos están ofrecidos los mismos policías que están imputados en la causa por el asesinato de Mariano Ferreyra.

Para estos jueces, fiscales y empresarios, es extorsión reclamar por un derecho.

Otro compañero, el “Neno” Abella, de la agrupación gremial ferroviaria “4 de Octubre” fue acusado y se lo llevará a juicio, entre el 8 y el 10 de junio, por realizar pintadas en la estación Constitución el día posterior al asesinato de Mariano Ferreyra. Se le imputa el delito de daños y, concretamente, pintadas de organizaciones a las que no pertenece. Lo acusa el mismo gerente de UGOFE que persigue a los vendedores ambulantes, a Hospital, Merino, Morales y Belliboni y declaran contra el compañero los mismos policías cómplices del asesinato de Mariano.

Esos ejemplos concretos muestran que la supuesta nueva política de “control inteligente de la protesta social” es nada más que un eufemismo para decir que continuarán perfeccionando la política represiva sobre los luchadores, política que tiene como protagonistas y socios al gobierno, a los empresarios, a la burocracia sindical, a la policía y a los jueces y fiscales.

PARA MUESTRA BASTA UN "BOTÓN"

El 9 de octubre de 2002, un chico de 19 años, Enrique Redondo Martínez, que era arquero del Club Atlético Victoriano Arenas (Primera D) y un ex cabo de la policía federal de 41 años, Martin Venturini, se cruzaron por la calle en una barriada de Remedios de Escalada.

El saldo, tres disparos sobre el joven, dos de ellos mortales. El juicio oral se inició, como muchas veces ocurre, después de 9 años y con el policía en libertad, con una causa que estuvo contaminada desde el primer momento con el encubrimiento protagonizado por la comisaría 4ª de Lanús, que, para proteger al colega federal, trató de tirar carne podrida señalando como autor del hecho a un individuo que, a la postre, resultó que estaba muerto hacia un año.

En el juicio que acaba de terminar, a la hora de los alegatos, momento en que el fiscal, la defensa y el abogado de la víctima repasan lo sucedido en el juicio y piden sentencia, el fiscal Jorge Michelini, en lugar de pedir que lo condenaran, directamente pidió que la absolución, con el argumento de que "el joven portaba un arma y por eso fue legitima defensa". Así, simplificó el trabajo del defensor del policía homicida, que, claro está, pidió lo mismo. Por su lado, el abogado de la familia del pibe asesinado pidió condena por homicidio simple a 12 años de prisión.




Durante el juicio, varios testigos sostuvieron la versión de la querella: el chico y el policía se conocían de antes, siempre jugaban juntos a las cartas en una sociedad de fomento por lo que la versión de que el chico fuera armado y a cara descubierta a asaltar a un hombre conocido, no resulta verosímil. El arma que le adjudican al muerto no tenía sus huellas y no había sido disparada, entonces ¿donde está la legitima defensa?.

El fiscal y el defensor basaron su alegato en un sólo testigo, dueño de una metalúrgica, que dijo que un empleado de él había llevado en un coche a dos chicos que buscaban a ese policía y uno sería Enrique.

Una vez más vemos como funciona la justicia para el pueblo: un homicida que dispara tres veces sobre un joven es exculpado con meras especulaciones por quien debe acusarlo pese a todas las pruebas que en su contra. Una vez más un policía de gatillo fácil es justificado por un fiscal que usa como herramienta las leyes que les brindan los legisladores, todos ellos convenientemente encubiertos por las mentiras que titulan los medios: otro “delincuente abatido”. Y en esa justificación, poco importa si está probado que el policía tiró a matar tres veces, que el arma atribuida al pibe no tuviera sus huellas ni hubiera sido disparada, que la historia del robo fuera ni que nadie lo viera. Igual que poco importó al fiscal Michelini que Diego Gallardo muriera apaleado en la 3ª de Avellaneda tras una sesión de tormentos que para él no fue tortura sino apremios.

El martes 24 estará la sentencia. Sabemos cómo cuesta condenar a un policía cuando el fiscal también acusa, siempre por la figura menor que tenga a mano, como homicidio culposo o simple en lugar de homicidio agravado; homicidio preterintencional en lugar de torturas seguidas de muerte, o apremios en lugar de torturas, etc.). Esta vez se confirmará la indignación, pero no sorprenderá si lo absuelven.

AGENTE ANTIDROGAS NARCOTRAFICANTE Y PENITENCIARIO LADRÓN

Un oficial principal de apellido Varece, que prestaba servicios en el estratégico Registro Único de Información de Narcotráfico, dependiente de la Superintendencia de Drogas, fue detenido hae unos días, tras un allanamiento ordenado por el juez federal Norberto Oyarbide y realizado por personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

Los investigadores llegaron a Varece tras cinco mese de escuchas telefónicas que lo vincularon con una banda que compraba y vendía drogas a nivel local. Tenían un departamento en la calle Corrientes donde hacían “delivery" de cocaína. El efectivo fue detenido en su propia oficina de Drogas Peligrosas.

Por otra parte, un agente penitenciario bonaerense fue detenido cuando una comerciante lo reconoció mientras caminaba por el centro de La Plata y lo señaló como el autor de un robo en su local.

Efectivos policiales aprehendieron al agente y entre sus ropas le hallaron un celular que había sido robado días atrás a esa mujer.

Durante la investigación, averiguaron que estuvo presente en más de diez asaltos a comercios de venta de calzado e indumentaria en la ciudad de La Plata cometidos entre abril y lo que va de este mes.

Se trata de un hombre de 39 años, quien trabajó como agente penitenciario en el penal de Sierra Chica. Quedó acusado de haber cometido 11 asaltos a comercios de la ciudad.

Diríamos que estos casos son “el colmo” si no no fuera porque, lamentablemente, son simples muestras del normal funcionamiento de la institución policial y de cada uno de sus integrantes. A esta altura no caben dudas: el negocio del delito es organizado por el aparato represivo del estado.

DEMOCRACIA, DICTADURA, LA TORTURA CONTINÚA

No solo a la policía se le escaparon “un par” de golpes, sino que a la justicia, se le escapó la subinspectora Natalia Verón, prófuga por un año y detenida recién el sábado pasado.

Claro que no fueron solo “un par” los golpes que recibieron los tres jóvenes que, en la madrugada del 20 de julio del año pasado, fueron, además, humillados y picaneados en la Comisaría 23 de la Capital Federal. La prófuga y dos policías más fueron procesados por tortura y detención ilegal; otros seis policías por no evitar ni denunciar las torturas (ver Boletín nº 569, Picanas en Palermo.  

Algo parecido, y no es casual, pasó también el año pasado, pero en octubre y en La Plata. Héctor Alonso, que en ese momento tenía 17 años, fue sorprendido en las calles de su barrio, en Tolosa, por agentes de la comisaría 6ª de La Plata.

Los policías le pegaron, lo subieron a un patrullero y, entre amenazas de tiros de gracia y empujones al Río de La Plata , lo llevaron a la dependencia, donde alrededor de veinte oficiales se fueron turnando para aplicarle técnicas de tortura, bien conocidas por la fuerza, tales como el “submarino seco” y el “submarino húmedo” sin dejar de golpearlo.

Héctor, como los tres jóvenes de Capital, denunció haber sido víctima de torturas, pero la impunidad no se vistió de escape en La Plata, sino que la denuncia se convirtió en la excusa para alargar los tormentos.

La atrocidad no cesa de actualizarse. Hasta el día de hoy, Héctor no sólo es perseguido y acosado por policías de civil (entre los que pudo identificar a dos de sus torturadores) y autos sin identificación; sino que en enero pasó veinte días detenido imputado por un homicidio en grado de tentativa. El fiscal Cartasegna, frente a quien, paradójicamente, realizó la denuncia de lo ocurrido en octubre, fue quien ordenó allanamientos en su domicilio, y su abogada afirma que, como ésa, le imputaron decenas de causas.

La gravedad del caso hizo que la Organización Mundial Contra la Tortura le solicitara al estado nacional, al gobierno provincial y al municipal que tomaran medidas de protección y de reparación a la víctima. Por parte del ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense pasaron a disponibilidad a ocho policías de la dependencia, pero la Comisión Provincial por la Memoria denunció que dos de esos agentes retomaron su trabajo en la misma comisaría y volvieron a acosar a Héctor, a quien nadie protege.

Esta Comisión, como si fuese ajena al estado que la creó, pide a los órganos judiciales, al estado provincial y subsidiariamente al nacional, responsable del cumplimiento de los tratados internacionales, “que investiguen las torturas y se brinde protección al joven, para garantizar su vida y para que esta democracia no se cobre otra víctima de la violencia policial”.

Nosotros, desde CORREPI, haciendo memoria como acto político, repetimos que no es un policía, que es toda la institución: la federal, la de La Plata , la que se supone que se le escapa al estado que la forma, la que impune sigue torturando, la que esta democracia parece necesitar.

MORÓN: LA UTN ENREJA, GENDARMERÍA AMENAZA, SABATELLA FILMA.

Al lado de la Universidad Tecnológica de Haedo, en el “progresista” partido de Morón, desde hace más de 30 años existe una canchita de barrio que es usada por los pibes y no tanto. La dirección de la universidad, en homenaje a la seguridad de los que tienen, ha decidido enrejarla para instalar allí un estacionamiento.

Para custodiar y llevar adelante esta decisión, un par de gendarmes han sido apostados allí provocando la bronca e indignación de la vecindad que no encuentra razón de ser ni a las rejas ni a la presencia milica.

Poco a poco los vecinos van organizando la resistencia, y, poco a poco, también, la respuesta de la fuerza represiva va creciendo al amparo de la impunidad de que goza en el municipio sabatellista: en dos oportunidades, desde dos autos identificados como Renault 19 gris, patente THF478 y Fiat Uno blanco, patente AHE166, los vecinos fueron intimidados, en el primer caso esgrimiendo armas reglamentarias.

Mientras esto ocurre en una barriada emblemática del satelismo K, se anuncia con toda la pompa que se sumarán 50 cámaras más de vigilancia ciudadana, a las ya numerosas instaladas por todo el partido de Morón.

Por las sendas de las sociedades con privilegios de clase y de la mano del estado que los garantiza, todos los caminos conducen a la represión, aunque se tomen los atajos del progresismo.   

LOS PARAMILITARES DE ABU DHABI

Esta semana, el New York Times sacó a relucir una nota donde se investiga la situación paramilitar en Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos).

El jeque Mohammad Bin Yazed firmó un contrato por 529 millones de dólares con un hombre de experiencia en el rubro paramilitar, que supo participar en Blackwater.

Tanto Bien Yazed, la burguesía de los Emiratos Árabes Unidos y el Departamento de Estado estadounidense están preocupados sobremanera por evitar que la ola de reivindicaciones del pueblo árabe (primavera árabe) afecte sus intereses, es decir, el petróleo y el económico, ya que estos 800 mercenarios fueron destinados a oleoductos y rascacielos.

Las fuerzas paramilitares fueron reclutadas en Sudáfrica y Colombia, ya que el perfil buscado es el de tropas que tengan experiencia en conflictos paramilitares. No obstante, participan de la formación los grupos especiales del Reino Unido, EEUU y Francia, dejándonos bien en claro que a la hora de reprimir al pueblo unen sus fuerzas.

PRÓXIMAS ACTIVIDADES

Miércoles 8 de junio, desde las 11, concentración frente a los tribunales de la ciudad de Buenos Aires, Tacuarí 138, para exigir la absolución del trabajador ferroviario Daniel “Neno” Abella.

Lunes 4 de julio, desde las 9:00, concentración en Mendoza 2417 de San Justo, La Matanza, durante el juicio oral contra el policía federal Luciano Gaete Ossandón, asesino que fusiló a “Kunky” Méndez (14).


LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS


Los sábados a las 18:00, escuchá la columna de opinión de María del Carmen Verdú en el programa Leña al Fuego, del periodista H. Schiller, por Radio Porteña, AM 1110, www.radiodelaciudad.gov.ar , tel. 5371-4600, Sarmiento 1551, 9° piso. Entrada libre y gratuita.

El segundo sábado de cada mes, a las 16:00, escuchá el espacio de CORREPI en el programa Rebeldes Stereotipos, por FM La Tribu , FM 88.7, o en www.fmlatribu.com.

Lunes por medio, a las 11:00, escuchá el espacio de CORREPI en el programa En Otras Palabras, por FM En Tránsito, FM 93.9, o en www.fmentransito.org.ar.

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Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional
Ciudad de Buenos Aires - Argentina