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Realidades, no apocalipsis (Moncada).

Realidades, no apocalipsis (Moncada)


 


adriana vega 2


Por Adriana Vega


 


A poco tiempo de la desaparición del Presidente Hugo Chávez, no importunan las desconfianzas y reflexiones de la auténtica procedencia de su defunción. Nicolás Maduro, ha informado sobre una Comisión Presidencial con los mejores científicos y técnicos del mundo para establecer si fue infectado con el cáncer, originando su muerte.


El y otros miembros del gobierno venezolano formulan su convencimiento sobre la inoculación del mismo y nos avisan que sólo faltan pesquisas científicas para probarlo. Un amigo muy amigo me cuenta desde el Salvador que otro hecho de implicancias internacionales viene a alterar las portadas de los medios: la denuncia desde altas esferas del gobierno venezolano acusando a “la derecha salvadoreña” de infiltrar mercenarios en Venezuela para alterar el proceso electoral y con intenciones, incluso, de magnicidio.


El imperio prepara sus armas para atacar a una Corea que seguramente sabrá defenderse. Acabo de recibir un mensaje que avisa: Washington y Seúl aumentan su nivel de alerta en la Península Coreana.


Las inundaciones de Argentina han dejado a la mayoría de las personas de cualquier clase social prácticamente en la calle. Hay quienes manifiestan que prefieren la ayuda al deber del Estado, sin advertir que la solidaridad puede ser caridad mientras el Estado tiene obligaciones.


Los cambios medioambientales provocados por el calentamiento global no sólo afectan a las condiciones en que deben vivir las personas de cada zona, sino que pueden a su vez generar efectos mayores, amenazando las infraestructuras sociales o induciendo respuestas que agraven el problema. La tensión socioeconómica y la política poco coligada, podría minar el funcionamiento de las comunidades, la eficacia de las instituciones, y la estabilidad de las estructuras mutuas. Estas condiciones degradadas conducirían a disturbios sociales, sobre todo en países en los que exista una gran brecha económica entre ricos y pobres, e incluso degenerar en un conflicto armado.


Berta Soler, cabecilla de las Damas de Blanco, últimamente ha distinguido en España a la Cuba de Batista como una “joya de oro”.


Como integrante que es del grupo de anexionistas cubanos debería conocer lo que opinó J. F. Kennedy el 6 de octubre de 1960 en su campaña electoral cuando expresó: “En 1953 la familia cubana tenía un ingreso de seis pesos a la semana. Del 15 al 20 por ciento de la fuerza de trabajo estaba crónicamente desempleada. Sólo un tercio de las castas de la Isla tenían agua corriente y en los últimos años que precedieron a la Revolución de Castro este abismal nivel de vida bajó aún más al crecer la población, que no participaba del crecimiento económico. Sólo a 90 millas estaban los Estados Unidos -su buen vecino- la nación más rica de la Tierra, con sus radios, sus periódicos y películas divulgando la historia de la riqueza material de los Estados Unidos y sus excedentes agrícolas. Pero en vez de extenderle una mano amiga al desesperado pueblo de Cuba, casi toda nuestra ayuda fue en forma de asistencia en armamentos, asistencia que no contribuyó al crecimiento económico para el bienestar del pueblo cubano; asistencia que permitió a Castro y a los comunistas estimular la creciente creencia que Estados Unidos era indiferente a las aspiraciones del pueblo de Cuba de tener una vida decente…





Berta no conoce los estudios históricos realizados por investigadores cubanos sobre la dictadura de Batista, pero seguramente no dejará de admirar a uno de sus presidentes estadounidenses que fue asesinado, como Lincoln, por sus propios conciudadanos. Si se han animado a eso, y agregamos las Torres Gemelas de segura implosión, este cóctel amargo es una mancha imperdonable para ella, por eso le aconsejamos se afecte en ahondar realidades de lo que fueron con su país natal quienes se animaron a inmolar presidentes y no decir que fue una maravilla la Cuba de Fulgencio Batista desde su anexionismo colonial con malas intenciones.


Continúa Kennedy: "De una manera que antagonizaba al pueblo de Cuba usamos la influencia con el Gobierno para beneficiar los intereses y aumentar las utilidades de las compañías privadas norteamericanas que dominaban la economía de la Isla. Al principio de 1959 las empresas norteamericanas poseían cerca del 40 por ciento de las tierras azucareras, casi todas las fincas de ganado, el 90 por ciento de las minas y concesiones minerales, el 80 por ciento de los servicios y prácticamente toda la industria del petróleo y suministraba dos tercios de las importaciones de Cuba. El símbolo de esta ciega actitud está ahora en exhibición en un museo de La Habana. Es un teléfono de oro sólido obsequiado a Batista por la Compañía de Teléfonos. Es una expresión de gratitud por el aumento excesivo de las tarifas que autorizó el Dictador cubano a instancias de nuestro Gobierno. Y a los visitantes del museo se les recuerda que Estados Unidos no dijo nada sobre otros eventos que ocurrieron el mismo día que se autorizó el excesivo aumento de las tarifas cuando 40 cubanos perdieron su vida en un asalto al Palacio de Batista… Quizás el más desastroso de nuestros errores fue la decisión de encumbrar y darle respaldo a una de las dictaduras más sangrientas y represivas de la larga historia de la represión latinoamericana".


"Fulgencio Batista asesinó a 20 000 cubanos en siete años, una proporción de la población de Cuba mayor que la de los norteamericanos que murieron en las dos grandes guerras mundiales… Voceros de la Administración elogiaban a Batista, lo exaltaban como un aliado confiable y un buen amigo, en momentos en que Batista asesinaba a miles de ciudadanos, destruía los últimos vestigios de libertad y robaba cientos de millones de dólares al pueblo cubano".


"Aumentamos una constante corriente de armas y municiones a Batista justificándola en nombre de la defensa hemisférica cuando en realidad su único uso era aplacar la oposición al Dictador y todavía, cuando la guerra civil en Cuba estaba en todo su apogeo -hasta marzo de 1958- la Administración continuó enviando armas a Batista, que usaba contra los rebeldes aumentando el sentimiento antinorteamericano y ayudando a fortalecer la influencia de los comunistas… Por ejemplo, en Santa Clara, Cuba, hay hoy una exhibición conmemorando los daños causados en la ciudad por los aviones de Batista en diciembre de 1958. Lo más destacado de la exhibición es una colección de fragmentos de bombas con la inscripción debajo de dos manos apretadas que dice ' Mutual Defense - Made in USA '… Aún cuando nuestro gobierno detuvo el envío de armas, nuestra misión militar permaneció para adiestrar a los soldados de Batista para combatir a los revolucionarios y se negaron a irse hasta que las fuerzas de Castro estaban en las calles de La Habana”.


Lo dice KENNEDY, no la cronista.


La novela presente del mundo está colmada de una colosal persistencia de confabulaciones, maniobras y manejos de todas las órdenes, grosores y derivaciones legales. La mentira y su difusión en los medios monopólicos son ejemplo de ellos.

Es posible inocular cáncer inyectando substancias radioactivas y no se deja de fumar. El tabaco mata, pero su complejo militar - industrial - científico permite que siga asesinando.


El mismo Chávez advirtió sobre los cánceres simultáneos de cuatro presidentes latinoamericanos, todos progresistas mal vistos por el imperio serpentario. También muy sospechosa la repentina muerte de Néstor Kirchner, a quien se dice no se le realizó autopsia ni sondeo alguno. La enfermedad de Fidel en 2006 cuando estaba de visita en Argentina, más los casi setecientos intentos de acabar con él, donde quiera que fuere y en su Patria misma.


Están exhumando los restos del inolvidable poeta chileno Pablo Neruda y los de Arafat, para investigar sospechas parecidas.


Documentos parcialmente desclasificados del Ejército de Estados Unidos de 1948 demuestran cómo examinaron “la posibilidad de utilizar venenos radioactivos para asesinar a "personas importantes, líderes militares o civiles” como lo reseñó el periodista Robert Burns en octubre del 2007, luego de analizar documentos obtenidos por la agencia norteamericana.


Mucho queda por decir, pero debemos advertirnos seriamente sobre estos hechos que intentan desbaratar a la humanidad con guerras y a Latinoamérica en su unidad. Pongo como ejemplo las visitas de la derecha fascista mundial que tendremos en Rosario y la Capital durante este mes.


Una a favor, parece que la bloguera ciber gusana ha desistido visitarnos, tal vez reparando cómo ha sido tratada en otros países.


Todo es realidad y el imperio está vivito y coleando.


No hay que descuidarse.

Primer Cuerpo de Ejército: Procesaron a Carlos Alberto Martínez, titular de la Jefatura II de Inteligencia del Ejército durante la dictadura.

Videla 2El Juez Federal Daniel Rafecas procesó y dispuso la prisión preventiva a Carlos Alberto Martínez, ex general del Ejército, quien estuvo a cargo de la Jefatura II de Inteligencia y fue uno de los principales integrantes del Estado Mayor General del Ejército, órgano que asesoraba en forma directa a Jorge Rafael Videla, quien fuera Comandante General del Ejército y presidente de la Junta Militar, en la causa donde se investigan los delitos de lesa humanidad contra 1194 víctimas.


Dicho procesamiento se dictó por la participación del ex militar en el plan sistemático de represión implementado durante la dictadura, en el Primer Cuerpo de Ejército, mediante el procesamiento de la información obtenida mediante los interrogatorios a víctimas detenidas, la infiltración, el análisis de la documentación y demás material capturado en los procedimientos de detención ilegal, para luego hacer la llamada “apreciación de inteligencia”, y determinación de “blancos”, que guiarían las acciones a seguir del plan represivo. Asimismo, el auto judicial sostuvo que la Jefatura II de Inteligencia tenía una doble función: consultiva y requirente ante Videla, Comandante General del Ejército, quien decidía respecto de la realización de los operativos que implicaban la concreción de las acciones criminales.


Martínez fue considerado partícipe necesario del homicidio de 151 personas, la privación ilegal de la libertad de 1194 personas, la aplicación de torturas a 696; en tres casos, seguidos de muerte durante el período en que se desempeñó como Jefe de Inteligencia, entre el 24 de marzo de 1976 y el 23 de enero de 1978, fecha en la cual fue designado a cargo de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) hasta enero de 1982.




Bernardo AlberteAsimismo, se lo procesó por su participación en el homicidio de Bernardo Alberte, Coronel -ascendido post mortem- del Ejército, quien había sido edecán y asesor del General Perón durante la década del ' 60, y que el mismo día del golpe de estado, a la madrugada, habría sido arrojado por personal militar desde la ventana de su domicilio del 6º piso de Av. Del Libertador de la Ciudad de Buenos Aires.


Cabe destacar que participó contra las víctimas que estuvieron en los centros de detención “Atlético”, “Banco” y “Olimpo”, “El Vesubio”, “Superintendencia de Coordinación Federal”, “Garaje Azopardo”, “Automotores Orletti”, “Hospital Posadas”, “Sheraton”, “Cuatrerismo”, “Comisaría de Monte Grande, y del circuito represivo conformado por la “Comisaría 1° de Junín”, “Unidad 13 del Servicio Penitenciario de la provincia de Buenos Aires”, “Unidad Regional 8 de Junín” y “Destacamento de Morse”.


Por otra parte, también se le atribuyó la intervención como partícipe en varios operativos de detención ilegal; entre ellos, el llevado a cabo en el “Hospital Posadas”, o el realizado en la llamada “Quinta La Pastoril” o “Quinta de Moreno”, o en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria -INTA- en Castelar, como asimismo se le atribuyó la privación ilegal de la libertad de siete personas secuestradas en la localidad de Marcos Paz; entre ellas, Oscar Felipe Sánchez, intendente de dicha localidad hasta 1976 y el secuestro de un grupo de profesionales y empleados pertenecientes a la  Comisión Nacional de Energía Atómica, como Antonio Misetich, entre otros prestigiosos científicos de reconocimiento internacional que aún se encuentran desaparecidos.

YPF: petróleo, historia y resistencias (APE).

YPF: petróleo, historia y resistencias (APE)


 


 


Silvana Melo 2


Por Silvana Melo   


 


ypf(APe).- Veinte años después el círculo se cierra en sí mismo. En el centro de lo redondo, en la panza de esta historia, centenares de miles de crónicas anónimas en destierro. Un país vaciado en sus vísceras. Una extensa y vergonzosa cadena de complicidades. Sangre que regó la tierra. Generaciones de infancias en el camino. Hijos del derrumbe condenados al suburbio social. La renacionalización de YPF, naturalmente imprescindible, llega tarde. Quedaron demasiados en la ceamse de la historia, sin reciclado posible. Mucho país herido de muerte, sangrando todavía.


Es que YPF, acaso el ícono más brutal de la enajenación de fin de milenio, el principal activo estratégico y económicamente viable del Estado argentino hasta 1992, es la médula de la agonía: la energía y los servicios básicos convertidos en empresas voraces en busca de rentabilidad a costa de la exclusión de millones y de la transformación del país en una pequeña isla de privilegios rodeada de un mar de náufragos con el agua en los labios.


El plan sistemático que comenzó la dictadura y terminó el menemismo -acompañado de la fanfarria de los grupos económicos, los medios y gran parte de la sociedad que compró el discurso del fin de la historia y la muerte de las utopías- tuvo un poder de destrucción asimilable a un huracán social. YPF había sobrevivido con dignidad a la rapiña de la dictadura. Pero su destino estaba marcado, como el de los trenes, por la misma locomotora: la creación de un estado de bienestar para privilegiados y otro estado, marginal y menesteroso, para las mayorías. El argumento fue que daba pérdidas. Como los trenes. Cuando el fin de una empresa pública es la rentabilidad social, la inclusión con igualdad de derechos, el esbozo de un país donde todos entren bajo el techo seguro. Sin embargo, la energía y los servicios en manos de trasnacionales y la maximización de ganancias como único objetivo condenó a millones a la inclemencia de la intemperie.


En veinte años la aplanadora de la historia secó sueños, ahogó utopías, marchitó generaciones que no se recuperarán jamás, quebró la cultura de trabajo y la unidad familiar, dualizó la sociedad y marcó una brecha tajante, creó disciplinadores sociales y eliminadores del descarte: desocupación, planes asistenciales, cocinas narco en los barrios pobres, chicos quemados por el paco, desvalorización de la vida propia y ajena, violencia nacida de la desigualdad feroz, etc.




Renacionalizar YPF es recuperar una foto de aquella historia. Prenderla en el pecho y marchar en su nombre, como por los miles de muertos sistémicos. Es imprescindible porque jamás debió dejar de ser estatal y pública. Jamás debió dejar 50.000 trabajadores en la calle, jamás debió cambiar de raíz la contextura de pueblos como Mosconi, Tartagal o Cutral Co, que vivieron y agonizaron alrededor del petróleo, jamás debieron morir Teresa Rodríguez y Aníbal Verón, jamás debió pasar de un promedio anual de 117 pozos exploratorios en los ´80 a los 26 anuales de Repsol entre 1999 y 2005, jamás debió enajenarse el motor de un país para que otros decidan dónde encalla o dónde se estrella.


Tan grande fue YPF -y lo es como ícono- que alrededor de su desguace nació la necesidad de los desterrados de visibilizarse en la ruta. Cuando ya habían sido cesanteados de su mundo y el corte los revivía en su condición de sujetos de reclamo. De sujetos de lucha. El piquetero original fue un ypefeano.


Pero la historia fue una aplanadora. Con la complicidad sindical, del monstruo peronista multifacético -de la revolución al neoliberalismo y viceversa suele haber sólo un par de lustros de diferencia-, de los gobernadores ávidos, de las legislaturas sometidas, de los diputados conversos, una y mil veces conversos, de los periodistas emblema del mercado. Una tragedia que se vuelve farsa veinte años después, resurrectos el arquitecto jurídico del saqueo (Roberto Dromi) hoy asesor de Julio De Vido y el fatuo y glamoroso títere del poder económico (Carlos Saúl Menem), hoy tal vez dispuesto a votar a favor de desarmar su obra maestra.


Difícil será regresar de la desolación. Los escombros sociales no volverán a ponerse en pie en décadas. Y lo que se perdió en humanidad, en niñez nacida y crecida sin el trabajo como dignidad medular, en piberíos depredados de futuro, en familias quebradas por el hacha del desempleo, no se recuperará nunca.


La vuelta de YPF debe ser un regreso a la soberanía popular. Fueron Néstor y Cristina los que abrieron las puertas de los Eskenazi para que compraran acciones de YPF a pagar con las ganancias. Que salgan los españoles y que se queden -o ingresen- los empresarios argentinos es un maquillaje que se caerá con la primera lluvia.


La vuelta de YPF debe ser la puerta que abra el final de todas las concesiones que han marcado la tragedia argentina: el derecho a la luz, al gas, a la energía, a viajar en tren, a no morirse, a no matarse, a nacer en una tierra que empuje a sus crías a la libertad, a la igualdad a pesar de donde nazca, a pesar de su piel y de sus dientes.


“La educación, la salud, la alimentación, la energía son derechos de la población. No importa quién amenace ni cuánto despotriquen. La región americana vive su tiempo histórico de recuperación de un proyecto emancipador. Es hora de que el país asuma el compromiso de protagonizar esa tarea en defensa de la soberanía y la integración regional, con un modelo donde la energía sea considerada un valor estratégico, tratada como un bien social y un derecho humano al que todos deben tener acceso” (José Rigane, secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina, secretario adjunto de CTA).


Pasaron veinte años. En manos de los cómplices está el derrumbe. Hay principios fundacionales que no se negocian, que no se mudan, que no se transforman. Quienes tuvieron en sus manos la posibilidad de resistir, eligieron aportar su piedra al cuello del país.


Veinte años después, ya no somos los mismos. Y la historia no comienza hoy. El pasado suele ejercer la docencia imprescindible de la memoria. Es la sustancia de la que estamos hechos. Es el dolor de lo irreparable y es, también, la semilla terca de la esperanza.

Amenazan a Carlos Orellana, Ex - preso político de la dictadura (Indymedia)

Según denunció la Asociación Nacional de Ex - Presos Políticos, el compañero Carlos Orellana fue interceptado por un vehículo policial en un camino a 20 cuadras del Partido de Ezeiza, Provincia de Buenos Aires, tras haber visitado a las y los compañeros de Frigocarne, quienes se encuentran en conflicto con la patronal.


Los integrantes de dicha unidad de la Bonaerense, uniformados y con pistolas en mano, le manifiestan que tienen una denuncia en su contra por portar armas, procediendo a revisar su auto sin dejarlo bajar y presenciar el procedimiento. Al no encontrar la supuesta arma, los dos policías lo insultan y le manifiestan que “la próxima vez vas preso”  “no te queremos ver mas por acá”.




Al retirarse del lugar, el compañero es seguido por el móvil policial y a los pocos metros, otro móvil se le pone adelante hasta el Partido de Ezeiza donde abandonaron el seguimiento.


Cabe destacar que Orellana sufrió torturas y cárcel durante el Terrorismo de Estado, siendo testigo en juicios por delitos de lesa humanidad y comprometido con la Memoria, la Verdad y la Justicia.


La organización exigió una exhaustiva investigación y el castigo a los responsables del hecho, como también responsabilizaron a las autoridades provinciales ante cualquier otro hecho que ponga en riesgo la integridad física y/o psíquica, y la de la familia, del compañero amenazado.