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Ático - 30 Años: Palabras de cierre de Vicente Zito Lema (La Retaguardia)

30 atico - ZL

"Incito al delirio y a la subversión, me declaro rebelde frente al gobierno"

Lo dijo el poeta y escritor Vicente Zito Lema en su intervención en la mesa de Derechos Humanos durante el evento del pasado 1º de mayo, donde se conmemoraron los 30 años de la fundación de la Cooperativa de Trabajo en Salud Mental Ático, que se realizó en el recuperado hotel Bauen. En dicho panel también estuvieron Pablo Pimentel, presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza y Susana Etchegoyen, ex legisladora porteña y militante social.

Fuente: La Retaguardia

Dolor del ayer, dolor de hoy… (Resumen Latinoamericano)

Rep - 76

Vicente Zito Lema 3

Por Vicente Zito Lema

1.

De tal devastación

casi infinita

la nueva vida

tiene que surgir…

Memorar el horror es justo y necesario.

El horror existió. Muchos que lo padecieron están vivos.

Y la negación también existe. La negación crece. Como una flor maldita.

Como hongo pestilente, crece. Corroe la realidad. Pudre las raíces.

Desmadra con veneno las humildes mieles del duelo.

La postrer posibilidad redentora de que la vida sea soberana en su continuidad.

Aún a caballo del dolor.

Un dolor que será rebelde y limpio. Un dolor con memoria.

Porque la mañana todavía espera, ante el olvido que humilla.

Y el sentido del recuerdo es provocar la belleza de la vida.

Aunque la noche amenace eterna.

2.

Ese hombre / esa mujer / cualquiera de nosotros

ni vivos ni muertos

ni cielo ni tierra

ni siquiera oasis…

Apenas la precariedad del recuerdo…

Ese hombre / esa mujer esperan…

Memorar el horror debe ser un acto de amor para los muertos,

que están solos en la soledad de la muerte.

Y esa memoria debe surgir ardiente en su demanda. Así ese amor será pasión

No una siniestra y vacía parodia de aquello que no es.

Esa memoria, esa pasión, saben que hubo responsables del horror.

Los que de una manera y de otra manera y de mil maneras, mataron, torturaron, violaron y profanaron la vida. Hasta profanaron la muerte con la desaparición

de los cuerpos.

Pobres cuerpos que nunca terminaron de ser profanados…

Pobres muertos que miran la muerte con sus ojos bien secos…

En la noche sin estrellas… En la mañana con olvidos…

3.

Hay épocas en que la poesía

no se encuentra en los libros

Habrá que buscarla

pálida / ensangrentada

en noticias policiales

Fue una gran pesadilla. Podemos decir más: se trató de una realidad organizada.

No hubo aquí horror por el horror, ni por error.

Sí hubo aquí horror para precisos fines. Verdugos, para uno a uno

cumplir los fines.

Hablamos de los verdugos y hablamos de quienes arrimaron la soga

a los verdugos. Y arrojaron los pobrecitos cuerpos de los sacrificados

a las manos de los verdugos.

Hablamos de esos fines: sostener un sistema de reproducción

material de la existencia basado en la perfección de la antropofagia.

Cuerpos que devoran a otros cuerpos más débiles con usura.

Y que destruyen la naturaleza también con usura.

Hablamos de un poder político, de un poder económico,

de un poder cultural. Del poder de una iglesia que sacrificó la vida

porque pensó existir sólo en la muerte.

Hablamos de unos fines: defender, profundizar, perpetuar ese poder…

Que se sentía amenazado.

Y que estaba amenazado.

Miles y miles de hombres y mujeres, muchos de ellos muy jóvenes.

O sea pensaban que la vida era eterna. Muchos de ellos amaneciendo.

Lanzados al mundo con el ardor de sus frentes celestes.

Decididos a construir el reino de los cielos, aquí, en la tierra.

Sobre cada pliego de la realidad que nos devora.

Que nos arrastra por las ceremonias de la muerte.

4.

Pagarán con sus almas

hasta el ultimo centavo

la culpa de estar vivos

cuando nadie los llamó…

¡Oh Dios, hay un cuchillo en esos ojos!

Esos cuerpos del dolor de ayer supieron. Como siempre saben los cuerpos.

En el dolor social de hoy también se sabe. La letra con sangre entra…

Que no hay ternura con pobreza.

No hay belleza, con pobreza.

No hay justicia, en la manchada y desgraciada voracidad de nuestros días de pobreza.

Todo hiede. Todo se vuelve llaga. Los cuerpos son fantásmas de las lágrimas,

con pobreza.

La cara más terrible de la pobreza. La huella del espanto en cada cuerpo. Allí mismo donde yace la angustia de la finitud, que como sombra golpea.

Es el hambre de la pobreza.

La tristísima materialidad del espíritu masacrado por la riqueza. (¡Bien se ve /

lo que hay detrás de tí, monstruo…!)

La desgracia, de la que habla el alma herida, es el hambre.

Y más desgracia, más dolor, y más humillación de la vida. Galopando

sobre la muerte más muerte. Pisoteando cada nube o cielo.

Es la negación de su existencia que sufren los niños.

Condenados desde antes de nacer. En un tiempo y un espacio atroz.

Sin amor para ellos.

5.

Córdoba: Río Cuarto - Por el Doctorado Honoris Causa para Vicente Zito Lema.

Vicente Zito LemaLa Corriente Nueva Universidad está impulsando la entrega del Doctorado Honoris Causa, máxima distinción que entrega la Universidad Nacional de Río Cuarto, al escritor Vicente Zito Lema y con tal finalidad, el pasado 5 del corriente presentaron una nota al Consejo Superior de dicha institución educativa.


Sin embargo, solicitaron que se acompañe la nota, cuyo texto adjuntamos en archivo separado, mediante una adhesión dirigida al Sr. Rector de la Universidad Nacional de Río Cuarto, Dr. Marcelo Ruiz, la que debe enviarse a la Secretaría General de la UNRC, cuyo e-mail es secgen@rec.unrc.edu.ar, indicando las razones por las cuales se adhiere, al igual que nombre y apellido, DNI, institución, colectivo u organización a la que pertenece (y cargo que posee, si existiese) y la actividad que realiza (trabajador docente, de la construcción, psicólogo, etc.).


El plazo máximo para su envío es el 29 de marzo.

Justicia a 40 años de la Masacre de Trelew: opina Vicente Zito Lema(Barricada TV).

Gorilopolio (APE).

Gorilopolio (APE)



AlfredoGrande


Por Alfredo Grande   


“perdoname gaucho Martín Fierro, pero en la actualidad de la cultura represora, es vergüenza ser pobre y no es vergüenza ser ladrón”


(aforismo implicado)



“A los Directores de la Revista Sudestada de nuestra consideración:


Ante la mentira calumniosa de Osvaldo Bayer, sobre lo que dice Hebe y las Madres, nos sentimos agraviadas y rechazamos sus conceptos. Además de considerarnos como corderos que somos llevadas como un rebaño. Las Madres somos pensantes, hacemos y decimos según nuestros principios, nadie nos lleva de la nariz. Sr. Osvaldo, usted se cree omnipotente, usted opina sobre Rodolfo Walsh, y nosotras decimos: Rodolfo Walsh tuvo la valentía de escribir una carta a la Junta Militar, se quedó en el país y le costó la vida. ¡Usted se fue! Usted habla de las villas y miente en referencia a la contestación de Hebe. Las Madres erradicamos villas, creamos trabajo, viviendas, escuelas y hospitales. ¿Usted cuando hizo viviendas? ¿Cuándo fue a educar en las villas? Cuándo participó para trabajar en ellas? La verdad, Don Osvaldo, da vergüenza ajena sentirlo rebajarse tanto por desacreditar a las Madres y a nuestro querido gobierno. Debería despojarse de su gran gorilismo para poder comprender este proyecto nacional y popular que apoyamos todo el pueblo.


Asociación Madres de Plaza de Mayo”



(APe).- Cuando el destino se aparta, se extravía, se desvía del origen, algo huele a podrido y no sólo en Dinamarca. Jesús predica la buena nueva de la religión del amor. La Iglesia Católica en Argentina hace un pacto perverso con genocidas y torturadores. Del amor al terror, un extravío sin retorno. Desde ya, el destino no puede copiar al origen. Si lo hiciera, estaríamos ante la evidencia de que no solamente segundas partes nunca son mejores, sino que sólo la eterna repetición es posible. Un más de lo mismo literalmente letal.


Entonces, en una cultura no represora, el destino mantiene siempre la esencia del origen, y lo expresa de una forma renovada. Diferente. Creativa. Singular. Por eso, la celebración inalterable del origen es siempre reaccionaria. Apelar a un origen sacro, natural, divino, es el mandato que prohíbe cualquier desvío, que será sancionado con el anatema de la herejía. Y prolija y cruelmente castigado. En estos casos sería imposible la necesaria “revolución dentro de la revolución”, para impedir los mecanismos de burocratización y nivelación para abajo de todo tránsito institucional.




En su origen, “gorila” señalaba a la derecha aristocrátrica y no tanto, enemiga brutal de todo intento de lucha popular. “Deben ser los gorilas, deben ser” que popularizó Delfor en la Revista Dislocada. Los gorilas eran la marca del anti pueblo, y no es casual que se multiplicaran después de la Contra revolución Libertadora / Fusiladora. El antiperonismo fue el camouflaje de todos los que querían, aunque quizá de diferentes maneras, aniquilar y arrasar toda forma de poder popular. Ese fue el origen. O sea: claramente combativo, no necesariamente clasista, y con una lectura emocional y racional que podía identificar al enemigo.


Cuando la Tendencia Revolucionaria cantaba  “que pasa general, que está lleno de gorilas el gobierno popular” o “conformes, conformes general, conformes los gorilas, el pueblo va a luchar”, ya se producía un extravío. Porque gorila era la esencia del antiperonismo. Y esos cantos, llevados a su extremo límite, debían concluir que el general Perón también era gorila ya que de gorilas se rodeaba. O sea: “gorila” de 1974 no era el “gorila” de 1955.


Se podrá decir: todo cambia,  todo cambia, también cambian los gorilas. El tema a pensar es qué tipo de cambio es ese cambio. ¿Espiral dialéctica o derrape y vuelco? En la espiral dialéctica, retrocedemos para avanzar. En el derrape, avanzamos pero en la dirección contraria. Aunque nos aplaudan, sólo nos espera el precipicio. El abismo. La última voltereta, sin red y con el trapecio roto. Y a veces el tiro del final puede salir.


En la actualidad kirchnerista, el diagnóstico, calificación, vituperio, de “gorila” se está usando tan, pero tan, pero tan, pero tan alejado de su origen que ya nadie en su sano y honesto juicio, puede reconocer al enorme simio. Que, exceptuando la Argentina, está en extinción. Estoy por escribir una versión actualizada del tango Malevaje del eterno Discépolo. Lo re bautizaré como Gorilaje, y por supuesto APE tendrá la exclusiva. El que quiera cantarlo, me avisa. Voy a decirlo con la mayor precisión que pueda, que  no es demasiada. “Gorila” hoy no quiere decir nada, o sea, nada importante. ¿Qué pueden tener en común Biolcatti con Bayer? Caramba, no lo había pensado. La B. Bueno, además de eso. Con precisión de la que yo carezco, que alguien me diga: ¿qué tienen en común? Lo único que yo veo que tienen en común es que nada tienen en común.


Por eso hay diferentes especies de gorilas, con lo cual habría que adjetivar el sustantivo. Por ejemplo: “gorila ruralis”; “gorila anarquicus”; “gorila psicoanaliticus”. Como siempre, el humor es el espejo en el que nadie quiere mirarse. Señalar como gorila hoy ha perdido toda consistencia. No es que no haya, porque algo de lo viejo siempre queda, como decía mi abuela y metía en un cajón el sombrero de pana.


Pero en un debate político, institucional serio, señalar como gorila al adversario es…(lo escribo aunque no quiero, porque hago muchas cosas que no quiero) gorila. O sea: arrasar con el otro, aniquilar pensamientos, erradicar opciones, decretar su muerte en vida, limpieza intelectual, proponer manipulación genético histórica, y otros extravíos. Jorge Lanata es uno de los gorilas actuales. Su destino extravió su origen. Pero no lo anula. No lo extermina. Celebrar el aniversario de un diario que él inventó, sin mencionarlo, es otro extravío. La Librería que fundaron las Madres la bautizaron Osvaldo Bayer. Por algo fue. En el Primer Congreso de Salud Mental y Derechos Humanos que organizó la Universidad Madres de Plaza de Mayo, fui miembro del Comité Organizador. Presenté un libro y participé de cuatro paneles. En el informe que se entregó en el Segundo Congreso, no figuro. Vicente Zito Lema tampoco. Podemos ignorar la historia, pero nunca reconstruirla como si fuera un “mecano” o un “rasti”.


Por eso creo que es mejor discutir con categorías actuales, que discriminar con cadáveres conceptuales. O mantenemos cierta coherencia con su origen, o abandonamos la tentación de golpear con palos que tienen diferentes astillas. A menos que la decisión política sea construir un masacote de críticos, opositores, enemigos, adversarios, de izquierda, progresistas, derechistas de centro, fascistas de extremos. A ese masacote donde quedan unidos biblia y calefón, masacote cambalache, donde todos somos manoseados, absolutamente discriminador y anti democrático, lo bautizo como Gorilopolio. Intuyo que la tarea de estos tiempos es desarmarlo.

Finalizó ayer el Seminario de Derechos Humanos.

El Seminario "Derechos Humanos desde la perspectiva del trabajador. Los protagonistas y sus luchas" finalizó con un cierre de lujo, de la mano de Vicente Zito Lema y Carlos Aznárez, con la coordinación habitual de Eugenio Zwarycz.


Desde el pasado 15 de septiembre, quienes asistieron a este importante evento organizado por la Universidad de los Trabajadores - IMPA tuvieron la oportunidad de escuchar y participar en sus clases para, luego, construir una conciencia acerca de esta importante categoría de derechos que, como bien señaló Zito Lema en su exposición de ayer, es responsabilidad del Estado al cual, a pesar de la normativa nacional e internacional en la materia, poco le importa garantizarlo desde el mismo momento que forma parte del engranaje del sistema capitalista.


Precisamente, fue la exposición de uno de los fundadores y pieza fundamental de la organización que llevó a cabo este evento académico -y no formal- una de las mejores clases que hemos presenciado a lo largo de esta actividad.




Su vehemencia y su sencillez deslumbraron a quienes no lo conocían. Quienes conocemos de su lucha y de su presencia en cada oportunidad donde era necesario poner el cuerpo, tuvimos la oportunidad de repensar nuestras propias acciones en la militancia por los Derechos Humanos, por esa vida que intenta arrebatarnos el capitalismo a cada instante... La lectura de su poema "El Poeta Palestino" nos dió la pauta de su compromiso con la vida y con las causas justas, tales como la libertad del pueblo palestino.


Por otro lado, fue inevitable la referencia a Franz Fanon, el psicoanalista argelino que supo dar cuenta del verdadero significado del racismo y de la discriminación. Junto a Carlos Aznárez, el Director de Resumen Latinoamericano, quienes estuvieron en ese sencillo salón pudieron viajar a través del tiempo para conocer, en breves minutos, la obra y las acciones de aquel militante que, a pesar de su corta vida, supo sentar las bases para reconocer y reconocerse a través de la militancia por la vida.


Al finalizar, un brindis sencillo que invitó a seguir construyendo esa utopía, la que parece perdida en el medio de la vorágine de este mundo tan fugaz, la de construir un mundo distinto, la de subvertir al capitalismo en pos de una verdadera igualdad...

La única lucha que se pierde es la que se transforma (Última parte) (APE).

 


 


La única lucha que se pierde es la que se transforma (Última parte) (APE).





AlfredoGrande


Por Alfredo Grande    




“Cuenta nueva, sin borrón”

“En toda cultura no represora, lo que entre por un oído no sale por el otro”  

(aforismos implicados)




(APe).- Soñaba. Pero como soñaba que soñaba, sentía que estaba despierto. Y entonces pensaba que un instante es apenas un tropiezo en un devenir infinito. Algún tropezón es caída. No todos. ¿Cómo diferenciar uno de otro cuando el equilibrio de la razón tiende a derrumbarse? La ansiedad confusional es la más difícil de soportar.

No sabemos de dónde viene el peligro, ni siquiera sabemos en qué consiste, y mucho menos quién es el enemigo y quién el amigo. Una de las formas de salir de esa ansiedad confusional es la retórica paranoide. El significante “traidor” cumple a las maravillas esa misión imposible.

El traidor se constituye en causa necesaria y suficiente de la calamidad. Y cuando el elegido además, aporta méritos suficientes para sostener coherentemente ese epíteto, el logro es absoluto. Completo. Total. Único. El castigo al traidor limpia los establos de Augías, y las aguas dejan de bajar turbias. Si no fuera una profanación, diría que sancionando con dureza el traidor, la casa está en orden. Pero ya sabemos que el desorden es inmanente a lo real, y que además, es un desorden desordenado. Caótico podríamos decir. La moneda deja de tener dos caras, y entonces, como cantaba Carlitos, “yo sé que ahora vendrán caras extrañas”. Y aparecen muchas y muchos que ahora no toleran ningún cuestionamiento, cuando no figuraron jamás en las luchas para exigir la “aparición con vida”. Los serviciales podrán decir: 2 + 2 es cuatro. Intentan cuadricular el caos para tener columnas y filas predecibles que le indiquen de qué lado va a caer la moneda o hacia dónde se fuga la intención de voto.

Pero en el mundo de los sueños donde soñamos la realidad, 4 no es solamente 2 + 2, sino que es una combinatoria infinita que siempre da el mismo resultado. Siempre el mismo pero de diferentes maneras. (64 - 60, 78 - 74…… 1024 - 1020… al infinito) Y esta es la cuestión. ¿Cuál es la manera adecuada, pertinente, ética, para enfrentar la calamidad? ¿Todas, algunas, cualquiera, las que la coyuntura mande, tácticas, estratégicas, efectistas, sensibleras, principistas? Lo que está sucediendo, lo que puede suceder, lo que sucedió, nos enseña que la historia también primero puede escribirse como tragedia y luego también escribirse nuevamente como tragedia.


Entonces, la crónica de una tragedia anunciada comienza en el 2003, entre enero y abril. En la Universidad Madres de Plaza de Mayo, sin dar ningún crédito a la denuncia de Vicente Zito Lema, todo intento de discutir, cuestionar, fue simplemente prohibido. La casi totalidad de los docentes a cargo de carreras, blindó a las Madres de lo que aseguraban era un ataque traidor… por haber osado cuestionar a Sergio.

Un compañero recordó una frase de mi intervención en la asamblea de docentes y alumnos: “¿Cómo es posible que en esta Universidad no podamos hablar de un desaparecido, y muy especialmente cuando el desaparecido es el Director Académico y Fundador de esta Universidad?” Si la modesta memoria no me engaña, esas palabras fueron rubricadas con aplausos. Pero eso es exactamente lo que sucedió: de una noche a un día, Vicente desapareció. De la misma forma que él y yo desaparecimos de la Memoria del Primer Congreso entregado en el Segundo.

Otro compañero, que acompañó esos momentos, me escribe: "(Alfredo) De alguna manera estás presente en este escrito, desde los intentos de organizar la reflexión en cada quilombo de los que pasamos en los cuatro primeros años de la Universidad. Me acuerdo del encuentro que organizaste, después del ataque a las Torres Gemelas. Y la nota que te hicimos tres compa en 2002 para un trabajo sobre la creación de la Universidad. No lo leímos en la entrega de diplomas porque no fueron ni Hebe ni el monje.


Nos guardamos este escrito, y algunos tratamos al menos de llevarlo presente y compartirlo.  Acordate también, que ante la crisis del verano de 2003, se reunieron 57 alumnos de Psicología. Social, la carrera más numerosa y la más crítica de la gestión, y pedimos a la rectora ante tanta confusión de dichos y diretes, se convoque a la máxima instancia, que es la asamblea. En esa asamblea se discutió bastante, y se fue todo al carajo. Se partió la Universidad.

Estuviste ahí y el Sergio jamás te contestó, ni siquiera pudo mirarte a la cara.

Acordate también del miserable papel de (…….), con la misma remerita negra que se ponían los "Shoklender´s" y cómo nos boludearon, y que no dejaban hablar a los compa que no eran de su mafia. (…) Era de los que nos señalaban con el dedo y decían que ésos (nosotros) nos reuníamos en el bar de la esquina para conspirar contra las Madres. Y no, en realidad era porque nos hinchamos las pelotas de tener en el bar de las Madres a algunos alcahuetes sentados al lado escuchando impúdicamente lo que hablábamos, y que era generalmente de los trabajos de investigación. Yo al menos desde mi rol en los equipos de coordinación del seminario, llevo pegado este escrito como un aviso, nunca más. Y también me lo advierto a mi, saluti. Y como dice un cumpa, 'que los sueños nos unan y la realidad no nos mate...' "  

En este relato omití nombres propios, privilegio de escritor. Pero ya en ese momento, los que blasonaban con la defensa de las Madres, eran los que habían tendido un cerco para que la realidad no se asomara.

Hoy el cerco estalló. Y nuevamente la estrategia es cercar a las Madres, construir otro traidor, atacar todo intento de pensamiento crítico, enfatizar la oportunidad de hablar para no ser una vez más funcional a la derecha, cuando en realidad los que han sido funcionales a la derecha son los que, desde las diferentes estructuras del gobierno, no supieron, pudieron, o quisieron controlar, auditar o al menos fisgonear el movimiento financiero de la Fundación.

¿Pretendían desde algún sector del Ejecutivo que fueran las propias Madres las que lo auditaran a Sergio? Parece que nunca escucharon que para Hebe Sergio es el hijo. Perfecta crueldad la de pedirle a la Madre que entregue a su Hijo. Pero eso es lo que ha hecho este Gobierno y por eso ahora las Madres son querellantes. Funcionarios inútiles que después de que la calamidad barre todos los cercos, cacarean sobre la honestidad de las Madres.


Somos los que siempre estuvimos con las Madres en los años de plomo los que no necesitamos esas aclaraciones. La derecha fascista no sólo quiere ensuciar pañuelos, quiere ensangrentarlos para siempre. Yo al menos, no tengo dudas de eso. Pero acuso a todas y todos los que estando al lado de las Madres no supieron, quisieron o pudieron ayudarlas antes, mucho antes, simplemente cumpliendo con sus deberes de funcionarios públicos, a que ninguna suciedad pudiera llegar a ningún pañuelo.

Faros de Alejandría sobraron, farsantes también. Y si bien no es lo mismo el enamoramiento, el amor y el delirio erótico, mi sufrimiento cuando me di cuenta de que las Madres ya no me amaban no es comparable con el sufrimiento especialmente de Hebe al darse cuenta de que el amor por su hijo fue vendido por bastante más de treinta dineros. Por eso se repite otra vez como tragedia.

El sufrimiento nuevamente sale a la superficie y nos damos cuenta de que ni siquiera las Madres han tenido el derecho de disfrutar de su valiente lucha en paz. Es cierto que las Madres no quisieron oír en el 2003. ¿Será posible que ahora escuchen? Si querellan al traidor, ¿podrán anular la querella simbólica contra aquellos que nos hicimos cargo de advertirles con tanta anticipación?

No sé si estoy soñando despierto, o estoy dormido soñando. Pero ahora no estoy buscando la salida de la Universidad Popular. Estoy entrando, rodeado de alumnos de aquellos tiempos, de los nuevos docentes, y en el aula magna, las Madres nuevamente invictas me esperan. También está Vicente, y muchos otros. Y estoy seguro que es un sueño del cual no voy a despertar, al menos, no enseguida. Porque nuevamente las miro a los ojos, una por una, porque ya dejé de estar endurecido y me di cuenta de que no había perdido la ternura. Entonces, quizá un fracción de segundo antes de despertarme, les digo: “Madres de la plaza, Alfredo las abraza !”.

"Aunque sea triste la verdad, siempre tiene remedio” (APE).

 


 


"Aunque sea triste la verdad, siempre tiene remedio” (APE)





 


AlfredoGrande


Por Alfredo Grande     




(APe).- Estamos ante el nivel fundante de una realidad que nos obstinamos a negar. La letra escrita que entra con dolor, pero sin sangre. La poesía, y Vicente Zito Lema es un poeta y por lo tanto toda su militancia es poética, sigue siendo un arma cargada de futuro. Pero que ahora es nuestro presente. Se repite, con la verborragia propia de la cultura represora, que “siempre es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”. Resignación de aquellos que confunden derrota con fracaso.  Siempre el remedio es la verdad, y la verdad nos seguirá haciendo libres. Incluso para sostener, porfiadamente, que todos nuestros sueños son posibles. Por eso hemos decidido en la Agencia de Noticias Pelota de Trapo hacer circular esta carta, para que la verdad sea nuevamente una de los rostros de la dignidad.


vicente_zito_lemaCARTA DE VICENTE ZITO LEMA EN FEBRERO DE 2003.


(publicada con autorización del autor)

A los compañeros y compañeras de la Universidad Popular;
A la Asociación Madres de Plaza de Mayo;


Para evitar confusiones de buena o mala fe, y para que no se cometan actitudes ilegítimas que dañen a la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, pongo en conocimiento de todos lo siguiente: No renuncio a la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo. No se renuncia a lo que se ama, y yo amo profundamente ésta Universidad que soñé, fundé, puse en marcha, y de la que soy director académico y docente.

He decido alejarme de la universidad para evitar las groseras provocaciones del administrador Sergio Schoklender, incompatibles con el espíritu y prácticas intelectuales que deben regir una institución universitaria.

Son  públicas mis profundísimas diferencias con el administrador Sergio Schoklender. Se trata de historias y conductas que remiten a nuestras muy distintas historias personales y que chocan absolutamente en el plano de la ética, la moral, la política y la cultura.


Sólo con perversidad o inocencia desmedida se puede afirmar que me alejo de la universidad porque me deben mis sueldos como trabajador en la misma. Las Madres no pueden mentir. Ellas saben que nunca les reclamé pago alguno. Mi salario fue fijado por ellas y el administrador. Me han pagado siempre con demoras y a la fecha me deben seis sueldos aproximadamente. Insisto que nunca reclamé a las Madres, ni en forma verbal ni por escrito. Eso sí, he disputado con el administrador, por entender que se me ofendía en la medida de ser el único trabador de la universidad a quien no se le pagaba correctamente. Eso lo saben incluso los demás trabajadores de la universidad, docentes amigos y el propio delegado de los trabajadores no docentes de la universidad. El administrador me ha reconocido que las irregularidades en el pago de mis sueldos era  practicadas como forma de presionarme políticamente. Aclaro que desde que trabajo en la universidad, he dejado mis otras actividades rentadas, salvo esporádicas conferencias o pagos recibidos por mis libros. Considero de absoluta dignidad que los trabajadores intelectuales seamos reconocidos en nuestros derechos. También pienso que el tema de mis sueldos atrasados es una cuestión menor, pero ha sido usado con el intento de desacreditarme y tapar así las profundas diferencias que tengo con el administrador por su manera de comportarse y por poner en peligro la existencia de la propia universidad con sus actitudes irresponsables.

He sido enterado por docentes de la universidad que desde hace ya meses se ha instalado una suerte de “conspiración” para alejarme de la universidad. Pienso que eso está ligado a mis críticas al administrador sobre su conducta y últimamente, y tal como he puesto en conocimiento de varios docentes, a que tengo fundadas sospechas sobre la manera en que se está gestando nuestra instalación en lo que se pretende sea la nueva sede de la universidad. Hasta ahora desconocemos todo documento que avale la legalidad de nuestro traslado al edificio de Belgrano y Defensa. Y sólo se nos habla de “milagros”. No quiero formar parte de algo que en el futuro pueda dar cabida a responsabilidades judiciales y nuestra desacreditación pública.
A esta altura de los acontecimientos es obligación que el administrador rinda cuenta de los numerosos aportes que la universidad ha recibido. Se nos habla de que la universidad está en ruinas, pero nada sabemos de cómo fue administrada y la suerte de las donaciones, de mucho valor, recibidas por la universidad y que sólo son conocidas y utilizadas por el administrador. La universidad debe tener una administración trasparente, de la que participen representantes de todo los que forman parte de nuestra institución.

Recuerdo a todos que es el Consejo Directivo el que debe tomar todas las resoluciones importantes que hacen a la marcha de la universidad. Por eso pido la reunión del Consejo Directivo, porque incluso allí corresponde que se nombre al legítimo director académico que me seguirá en funciones, cargo al que no me presentaré, y pido que también allí se nombre al nuevo administrador. Pido también, en base a mi experiencia como director de la Universidad, que siga en funciones el Consejo Académico Asesor que he designado, y que integran todos los docentes responsables de las áreas y todos los docentes de seminarios permanentes, y que tengan funciones no sólo de asesoramiento sino con igualdad de decisión y voto que el propio Director. A  la par pido se instituye un Consejo Asesor Administrativo, con las mismas facultades, para que las resoluciones más importantes que la universidad debe tomar con urgencia, en estos campos, no caigan únicamente sobre una persona, sino en forma colectiva.

Quede claro, como lo dije más de una vez públicamente, que todo lo que mi espíritu y mi intelecto han puesto en esta universidad popular, lo dejo para la Asociación Madres de Plaza de Mayo en tributo a la memoria de nuestros compañeros. A la par también he dicho que son los docentes, los trabajadores de la universidad y los estudiantes, los únicos dueños de la misma. Me alejo de la Universidad, como manera de preservar su continuidad y evitar mayores daños. Estoy conforme con todo lo que ya hice, reconociendo incluso todas las equivocaciones que de buena fe he cometido.

Lo que no permito es que se me acuse de haber “trabajado poco”, cuando prácticamente he dejado mi vida aquí, como es de conocimiento de todos los que transitan la universidad, y me resisto a que ningún infausto monje negro, reviva en nuestra institución una suerte de Lopezregismo. Ya he sufrido demasiado, (persecuciones, censuras, atentados, exilio) al igual que muchos compañeros, en manos de esos nefastos mesiánicos. Sean los clásicos represores, o los que impúdicamente, saliendo de la oscuridad, se suben a caballo de experiencias históricas de las que nunca han sido parte.

Con dolor debo advertir públicamente que todo atentado o “extraño accidente” contra mi persona o contra mi familia caerá como responsabilidad sobre el administrador Sergio Schoklender, de quien ya conocemos perversas prácticas.

Finalmente quiero agradecer a todos los que han sido y son parte de la universidad la ayuda que me dieron para cumplir uno de los mejores sueños de mi vida, y desear de toda corazón que mi alejamiento de la institución no impida la continuidad de aquél gran sueño.

Un abrazo fraternal,

Vicente Zito Lema, 22 de febrero de 2003

La única lucha que se pierde es la que se transforma (segunda parte) (APE)

 


 


La única lucha que se pierde es la que se transforma (segunda parte) (APE)




 


AlfredoGrande


Por Alfredo Grande   


“nadie es profeta en su maceta”
(aforismo implicado)



(APe).- El tiempo pasa y nos estamos volviendo viejos. Ojalá yo fuera como el diablo, que sabe más por viejo. No estoy seguro de esa sabiduría que los tiempos siembran. Si es cierto que cosechas lo que has sembrando, también debe ser cierto que yerba buena siempre muere. Para que esa muerte y esa sangre nunca mas sea negociada, deberemos hablar de todas las sogas en las casas de todos los ahorcados. O sea: un análisis de la implicación colectiva.

Es lo que intentamos conseguir más de 50 compañeros, entre alumnos y docentes, cuando convocamos a 5 reuniones para construir el DETI: Dispositivo de Elaboración del Trauma Institucional.  Ese fue el diagnóstico situacional que aventuré en esos días de confusión, dolor y profunda tristeza, donde era imposible saber por quien doblaban las campanas, desde la desvinculación como director académico de la Universidad de Vicente Zito Lema.  

vicente_zito_lemaPrimero enfatizar la dimensión institucional. No era cuestión entre personas (en este caso concreto Vicente Zito Lema, Sergio Schoklender) sino entre lógicas incompatibles. Formas de producción de subjetividad que pudieron sostenerse cercanas, pero nunca unidas, desde la explícita asunción del rol de mediadora intermediaria conciliadora que Hebe de Bonafini por derecho propio ejercía. Esa cercanía era una forma de tomar distancia, como en la escuela primaria, o en los términos de la psicología social, una disociación operativa. Hasta que un factor desencadenante, arrasó con la lógica de la coexistencia no pacífica, no armoniosa, pero al menos con cierta elegancia, de esas lógicas incompatibles. Es importante señalar ese momento de clivaje en la profecía fundadora de la Universidad Popular. Siempre la pensamos y la mostramos como de Lucha y Resistencia contra las otras universidades, tanto las mal llamadas públicas, que apenas son estatales, y las privadas, tanto laicas como confesionales.

Era una Universidad que prolongaba, amplificaba la lucha de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Y sostuvo muchos años el trípode la implicación; la coherencia, que es la ausencia de contradicciones entre el decir y el hacer, entre el pensar y el sentir, la consistencia, que es sostener la coherencia en el tiempo, y la credibilidad, que es el efecto en la subjetividad individual y colectiva de la coherencia y la consistencia. Las Madres sostenían una verdad rebelada, la verdad que surge en la rebelión contra todas las formas de opresión. Ese origen, que es de lucha y de enfrentamiento, no admite el pensamiento único, ni el dogma político, ni siquiera alguna forma de subordinación que apele a un imaginario valor. Las Madres, todas las Madres, son la referencia necesaria para pensar que el terror se impone por su propia lógica de crueldad y exterminio pero también por las formas encubridoras de caracterizarlo y los pactos perversos que se generan..

En esos tiempos, me venía a la mente una estrofa de una hermosa poesía de Leopoldo Lugones, el mismo que luego alabara la hora de la espada. “Y al dar a la niña inquieta, la reconquistada flor, en la persiana discreta, sintióse héroe y poeta, por la gracia del amor”. La gracia del amor a las Madres nos convertían a todos en héroes y poetas y si eso no era el paraíso encontrado, al menos yo no conocí otro en toda mi vida. Pero el amor, nos enseña Freud, nos vuelve débiles y dependientes del objeto amado. Y cuando el amor transforma un ideal en idealización, entonces podemos hablar de los amores que matan, que no estoy tan seguro que sean los que nunca mueren. En ese momento, en ese preciso momento, ya no fue suficiente abrazar a las madres de la plaza. Cuando se tensa el conflicto entre ética y amor, los que elegimos la ética no quisimos seguir disociando porque había dejado de ser operativo.


Las notas que Zito Lema escribió en febrero de 2003 determinaron una escisión. Y las Madres eligieron por Sergio Schoklender. No hubo escucha alguna a todas las voces que pedían discutir, pensar, confrontar, los dichos del Director Académico.

Se convocó a una reunión para informar del alejamiento y decidir como se seguía, pero sin autorizar el debate sobre la denuncia que valientemente se había presentado. Esa reunión, y quedan testigos presenciales, fue con un alto nivel de violencia simbólica y real, como la que sufrió el corajudo Alberto Lapolla. Fue el 25 de Marzo y me pude ir, sin huir, argumentando que era el cumpleaños de mi hijo Federico. Lo que además de ser cierto, era lamentable, no por mi hijo, sino por el deplorable estado que tenía el padre de Federico cuando llegó.

Sin Vicente en la Universidad, varios pudimos sostener lo que las Madres nos habían enseñado. Luchar y resistir. Curiosamente, las reuniones de alumnos eran mal vistas. Se implantó un estado paranoico, donde se había dejado de pensar para solamente dedicarse a acusar. En ese momento, la única disponibilidad simbólica que había era Bradén o Perón, perdón, Hebe o Vicente. En el orden que se prefiera.

Haber enfrentado a Sergio fue tomado por las Madres, en especial por Hebe, y por muchos docentes y pocos alumnos, como un ataque artero y traidor a las Madres. Y allí quedó sembrada la semilla de una yerba mala: Hebe y Sergio eran lo mismo. Enfrenar al Uno era traicionar a Todas las Madres. Pero eso, siendo malo, al menos para un pensamiento libertario, un pensamiento no dogmático, y para decirlo directamente, un pensamiento de izquierda, no fue lo mas malo que ocurrió.

Cuando Néstor Kirchner se declara “hijo de las madres”, el escenario sufre una inesperada mutación. La alquimia entre “derechos humanos y capitalismo serio” fue la piedra filosofal de una etapa que ni el más cabezón de los cabezones hubiera imaginado.

En una jornada de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, dije que asociar al kirchnerismo con un gobierno de los derechos humanos era un delirio. En el sentido que era erróneo, no pasible de crítica y con capacidad de condicionar la conducta. En todo caso, si realmente era defensor de los derechos humanos, era una comprobación a posteriori del mandato cumplido, pero nunca un a priori. Insisto: lo delirante tiene que ver con una afirmación que sólo se sostiene en si misma. Al no haber ningún antecedente consistente, era cuestión de esperar 4 años y ver que pasaba. Sin embargo, todo delirio tiene un núcleo de verdad. Y ese núcleo de alta consistencia fueron las Madres, a las cuales alguna vez las describí como territorio fundador, para diferenciarlas de las Madres de la Linea Fundadora. Esa fue la piedra sobre la que se construyó la iglesia del kirchnerismo.

En un trabajo escribí que Nestor Kirchner era el Constantino de los derechos humanos, porque habia logrado capturar para la lógica del Estado al colectivo revolucionario de las Madres. La travesía institucional dió paso a una autopista de varios carriles. En alguno de ellos, comenzó a transitar la Fundación Madres de Plaza de Mayo (recordemos que en el 2003 era Asociación) y luego la Fundación Sueños Compartidos.

De Director Administrativo de la Universidad Popular, en la cual nunca había un peso (comprábamos tarjetas “la llama que llama” para poder usar los teléfonos) a Apoderado de la Fundación, hay algo más que el progreso del laborioso trabajo. Hay lógicas parásitas, de enriquecimiento ilícito pero legitimado. La tapa de Barcelona tiene desperdicio, pero no tiene piedad: “como hizo un parricida, maltratador, portaor de arma, millonario y jugador para hacerse pasar por un luchador de los derechos humanos”.

Como el cartero llama dos veces, nuevamente el núcleo de verdad fueron las Madres del territorio fundador. En la serenidad que las pasiones nunca permiten, lo que tenemos que analizar es nuestra propia implicación colectiva cuando sostenemos ambos delirios. En el 2003 hubo una advertencia, pero la gran mayoría de la intelectualidad argentina, capturada por los Congresos de Salud Mental y Derechos Humanos, no quiso escuchar. A Hebe rogando y con Sergio facturando. Ese Congreso, importante por quienes asistían, de todos modos era el fetiche que desmentía el horror de la denuncia de uno de los más comprometidos defensores de los derechos humanos. Y ahora, en el 2011, con la evidencia obscena en la mirada de todos, es el Estado el que arremete con la desmentida y nuevamente naufraga el pensamiento crítico porque la teoría de los dos demonios resucita: Sergio y Pablo son expulsados.

Seguramente Fatala desconoce mi aforismo implicado: “el escándalo es la cara visible de la hipocresía”. Nadie se puede despegar del escándalo, a menos que vaya por mas hipocresía.  Muchas veces he soñado con volver a mi querida Universidad Popular, aquella que contribuí a fundar en un remoto año 2000. Ahora, en el proyecto de la Universidad de los Trabajadores en IMPA, algunos de esos sueños se hacen posibles. Pero cuando un sueño se va, y sobre todo cuando el sueño es nuestro amigo, sigue quedando un espacio vacío.


Quizá vivir sea en parte eso. Sostener el horror al vacío, y seguir soñando para no vaciarnos. Y no abandonar ninguna lucha, porque cuando se destruye su nivel fundante, entonces esa lucha no sabemos hasta donde se transforma. Y no siempre es fácil volver desde el otro lado del espejo. Y nuestro consuelo, como no necesita el mal de muchos, nunca será el de los tontos. Ni el de los traidores. El único consuelo que a mi al menos me queda, es pensar que, en algún tiempo y en algún espacio, volveré a reencontrarme con “la otra Hebe”.

La única lucha que se pierde es la que se transforma (APE).

 


 


La única lucha que se pierde es la que se transforma (APE)





AlfredoGrande


Por Alfredo Grande   




“En el amor siempre hay dolor. Pero en el dolor, no siempre hay amor. ¿Por qué entonces sigo sintiendo dolor y amor?
(aforismo implicado)




(APe).- Nada se pierde. Todo se transforma. Lavoisier derrapa de la química inorgánica al espacio institucional. También la subjetividad se transforma, y parece nomás que tampoco es cierto que el pueblo, todo el pueblo o el pequeño pueblo que es cada sujeto, nunca se equivoque. Nos equivocamos y a veces acertamos simplemente porque nos equivocamos dos veces y un error compensa al otro.

Desde abril del 2003 me pregunto en qué me equivoqué. Si yo decidí retirarme de la Universidad Madres de Plaza de Mayo si las Madres seguían sosteniendo ese proyecto, y como siempre durante toda su heroica lucha, no daban ni un paso atrás, mi salida por la puerta grande pero sin la grandeza de un grande, solamente podía responsabilizar a mis equivocaciones.

En los metros que separaban el aula principal (no recuerdo si la llamábamos aula magna) en la cual escuché los hermosos discursos de Vicente Zito Lema, de Osvaldo Bayer y de Hebe, hasta la puerta que para mí era de salida, de una salida que supe siempre no tenía retorno porque yo tampoco daría ni un solo paso atrás, comprobé que la amargura, la tristeza, el dolor, el desconcierto y la bronca, logran que un centímetro sea un metro y que varios metros parezcan kilómetros.

Caminaba como en cámara lenta, y la puerta se alejaba cuanto más caminaba. Pero no como el horizonte de la utopía que en su alejamiento ayuda a caminar, como señala Galeano, sino como el alejamiento de un palacio de arena que se escapa entre los dedos. El Palacio de las Madres invictas, le había escuchado decir a Bayer. Yo, uno de los tantos derrotados de la asamblea de docentes, alumnos y Madres en abril del 2003.  


En esa distancia donde la eternidad dejaba su marca en la tierra, la inauguración de la Universidad en el año 2000 apareció no en mi memoria, porque de ese lugar nunca se había ido, sino que apareció en mi mirada. El primer piso con gente que se derramaba por la empinada escalera hasta la vereda. Y yo, junto a los docentes, a Hebe, a Vicente, pensando que toda mi vida había luchado, había peleado y había esperado estar en ese lugar. Pero el pequeño pueblo que es cada sujeto también se equivoca.

Mis clases eran tan alegres como alegres siempre fueron las Madres. Mi ritmo de trabajo cambió totalmente, ya que dedicaba tres y a veces 4 días por semana a la Universidad. Y cuando no iba, la extrañaba. Imposible no extrañar a una universidad de lucha y resistencia, que desde su profecía fundadora enfrentaba los determinantes represores de las academias tanto estatales como privadas. Ninguna luz cegadora tolera sombras. La valentía, el entusiasmo, la generosidad, la ideología combativa de todas las Madres, deslumbraban y alumbraban. Parecía que nunca habría tanta agua que pudiera apagar ese fuego. Y no se apagó.


Pero un viento colosal cambió la dirección. Y como si fuéramos niños que están danzando alrededor de una fogata, las llamaradas inesperadas se abalanzaron sobre nosotros. Al menos, sobre muchos de nosotros. El  Primer Congreso sobre Salud Mental y Derechos Humanos organizado durante el 2002, fue un poderoso analizador de lo diferente y de lo incompatible en la Universidad. Sigo caminando, la puerta parece que es una luna que rueda por Callao, y yo un loco con la cabeza como un melón.

En ese Primer Congreso, estuve en el Comité Organizador, presenté mi segundo libro, colaboré en la presentación del libro sobre las fábricas recuperadas, el primero sobre ese tema y que fue editado por Topía. Además, coordiné y participé de cuatro mesas. Sin embargo, cuando se entregó en el Segundo Congreso las memorias del Primero, yo no estaba mencionado. El dolor de ya no ser, aunque sin la vergüenza de haber sido.

Cuando Vicente Zito Lema se aleja de la Dirección Académica, el palacio estalló en llamas. Yo llegué a la Universidad invitado por él, y no dudé de que debía retirarme. Dudé solamente en cuándo era el momento más digno para hacerlo. Sabía que necesitaba irme, pero también sabía que no pensaba huir. La fundación de la Universidad en el 2000 fue el momento fundante de los sueños compartidos. Los sueños partidos, quebrados, asolaron los meses de febrero, marzo y abril del 2003.

En la última asamblea que participé, con la presencia de las Madres, no fueron pocos los que acusaron a Vicente de traidor. Justamente él, que en el exilio había escrito el oratorio Mater. Justamente él, que participó en una mesa redonda junto a Hebe, a Sergio Schoklender, cuyo eje fue la caída de las torres gemelas en Nueva York. En ese momento, la polémica estalló.

Recuerdo una nota del periodista Horacio Verbitsky: “La alegría de la muerte”, donde fustigaba a los participantes en esa mesa y por añadidura, a la Universidad por un supuesto jolgorio por el ataque terrorista. Fue el final del suplemento de la Universidad que Página 12 publicaba todos los viernes.

El último artículo que, ya diagramado, nunca se publicó era de mi autoría: “Los enemigos del Pueblo” que, al menos, se puede bajar todavía por Internet. Intenté y creo haber logrado, mostrar que no era la muerte la que generaba alegría en las Madres.

Ese tormentoso 2001 terminó por ahuyentar a lo que hoy denomino los “retroprogresistas”. La Universidad se consolidaba como un colectivo revolucionario, anti capitalisa y anti imperialista. La luz cegadora  deslumbraba y alumbraba la lucha contra las políticas liberales de Menem, De la Rúa y Duhalde.

Sueños y alegrías compartidos. Los verdaderos, los fundantes. Esas imágenes seguían delante de mis ojos, mientras me acercaba a una puerta que se negaba a quedarse quieta. Pero luego de la renuncia de Vicente Zito Lema, solamente quedaron las pesadillas. El comienzo del 2003 marca la ruptura, porque la confianza en la gestión administrativa de Sergio estaba totalmente quebrada. Pero los cristales nunca se rompen sin dejar algunas astillas colgando.

Cuando Sergio me contó que iba a cambiar el logo de la Universidad, la cantidad de carreras que pensaba crear, le pregunté si quería hacer una especie de UADE de los derechos humanos. Me dijo que sí. Hubo tantas discusiones, peleas, que prefiero olvidarme, aunque en verdad, no puedo olvidarme. Comprobé que era cierto que “un solo traidor puede más que mil valientes”  ¿Pero quién decide quién es traidor y quién es leal? Los dioses de una época son los demonios de la siguiente, dicen los antropólogos. Yo, intentando llegar a esa puerta que me parecía imposible de alcanzar, me había convertido en un demonio para las Madres.

Y mientras esa sensación cada vez era más insoportable, me encontré en la plaza de los dos congresos, escuchando gritos, mirando sin ver a otros y otras que también se iban y ahogado en la sombría tristeza de esa despedida sin sabor a miel, me preguntaba cuántos años tendrían que pasar para poder por lo menos escribir algo sobre las luchas que sólo se pierden cuando se transforman.