Mostrando las entradas con la etiqueta JORGE JULIO LÓPEZ. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta JORGE JULIO LÓPEZ. Mostrar todas las entradas

Ausencia (APE)

Julio Lopez

Por Claudia Rafael

(APe).- Diez años. 120 meses. 3913 días. 93.912 horas. Más de 5 millones y medio de minutos. Más de 380 millones de respiraciones. La historia entera de una vida hecha trizas. Jorge Julio. “Más que ustedes dos”, como les decía a sus amigos Jorge y Julio, en Elordi, el pueblo chico del noroeste de la provincia. Aquel que dejó por la colimba y, ya años después, a los 27, por la crónica de un país que amontona migrantes en los arrabales de las grandes ciudades. Tito, como le decían en la familia. “El Gallego”, como lo recordaban otros. “El Viejo”, como lo apodaban los militantes o, allá por los ' 70, “Partido Socialista”, por una de tantas discusiones sobre cuál era el peronismo real, el verdadero. López, aquel que, como en diálogo con APe rememora Guadalupe Godoy (abogada de Justicia Ya), “se escondía para fumar” y tenía un humor que contagiaba.

Diez años de ausencia. De sombras. De fantasmas que acechan y advierten. “No es este tribunal el que me condena. Son ustedes los que se condenan”, pronunció fatalmente el ex jefe de investigaciones de la policía de Ramón J. Camps el día del veredicto. Aquel azuleño oscuro. De ojos chicos. De escasa altura. De mirada gélida. Que nació en el mismo año que López a 393 kilómetros de distancia, por la ruta nacional 226. Hijo de Manuel Etchecolatz y de Martina Santillán. Marido de Graciela Carballo y padre de Juan Manuel.

“No tenía compasión. El mismo iba y los pateaba así…”, describía López sobre él en su testimonio. “Era un tipo flaco, con cara de mono”, decía en los tiempos en que todavía no sabía que se llamaba Miguel Osvaldo Etchecolatz.

Diez años. Casi 100.000 horas. Gobiernos con distintos nombres. Gobernadores. Presidentes. Jefes de policía. Ministros de diferente tipo y color. Policías retirados. En actividad. Penitenciarios. Jefes del Servicio Penitenciario. Retirados o en actividad. Y López que sigue sin estar. Porque López fue, es, sigue siendo un desaparecido. Ese es su estado perpetuo. No está. No puede ser tocado. Ni abrazado. No puede ser escuchado, olido, besado. Es pura ausencia. La primera vez, desde poco después de la medianoche del 27 de octubre de 1976 y hasta el 25 de junio de 1979. La segunda vez, entre la madrugada y la mañana avanzada del 18 de septiembre de 2006, el día de los alegatos de las audiencias del juicio contra Etchecolatz. La tercera, en presente continuo, a lo largo de los más de cinco millones y medios de minutos. Donde su nombre fue raléandose de los medios, de las charlas de café, de las mesas de cocina, de los encuentros militantes, de la vida cotidiana. Del mundo que pierde sentido cuando falta una de las piezas del rompecabezas de la vida, como decía Alberto Morlachetti sobre los niños arrancados por la muerte.

La tercera desaparición (APE)

JL-ME

Claudia Rafael

Por Claudia Rafael

Dicen que puede volver a su casa. El victimario cruel, de mirada gélida, de grito provocador.

Dicen que puede volver a su hogar como sus víctimas no pudieron.

Y con ese privilegio, se determinaría sin retorno,

la tercera desaparición de López. Dicen…

(APe).- Un tal López. Llegó a la vida en un hogar laburante de General Villegas en los días del impacto del crack de la bolsa de Estados Unidos. Un tal Etchecolatz. Irrumpió a la vida (y a la muerte) en el mismo 1929 en la coqueta ciudad de Azul, la misma que cobijó en su nacimiento al judas de las Madres: Alfredo Astiz.

La misma generación, López y Etchecolatz. Dos vidas antagónicas.

El albañil con las ropas manchadas de pintura y de salpicaduras de cemento, con las manos callosas de tanta mezcla, tanta cuchara y espátula. Con las marcas de las torturas en el cuerpo y en el alma.

El policía Etchecolatz, orgulloso de su uniforme azul y deseoso de condecoraciones de tortura y tragedia.

Las vidas -tan antagónicas- podrían no haberse cruzado nunca. Pero el país devorador de utopías y manos de trabajo, los juntó. Ese país batió en un cóctel feroz sus historias y los puso a la hora indicada en el lugar exacto.

El albañil padeció en su cuerpo la perversidad de ese cruce.

El tal López, hombre callado, de ternuras, “un servidor” como se llamó a sí mismo, armó ladrillo sobre ladrillo la casita propia en el barrio Los Hornos, de La Plata, cuando su sureña Villegas quedó atrás. El, que como decía la Teresa, andaba entre los andamios con todo ese cielo adentro como sangrando. El tal López, laburante de sol a sol, hincha de Boca, peronista. El que fue levantado el 27 de octubre del 76 y recorrió chupaderos, comisarías y cárcel. El que señaló con sus palabras amasadas en la memoria de años, garabateadas en cuadernos desprolijos que preservaban la evocación de los tiempos, al tal Etchecolatz.

Documento de Hijos La Plata a 40 años del golpe genocida

Hijos LP 40 años

A 40 años del golpe genocida seguimos luchando contra la impunidad, contra el saqueo, contra el ajuste y contra la represión. Salimos a la calle para reivindicar la memoria de lucha de los 30 mil compañeros y compañeras detenidos desaparecidos, de los exiliados, de los ex presos y de toda una generación de militantes que luchaban por la revolución social. Los compañeros y compañeras que dejaron su vida por un país sin explotadores ni explotados, y que se plantaron frente a la prepotencia del poder con un proyecto de emancipación anticapitalista, anti-imperialista y revolucionario que aún nos falta concretar. Durante todo el siglo XX, en nuestro país los golpes de Estado han significado una profunda recomposición de la estructura económica, política y social dirigida por las clases dominantes hacia el disciplinamiento de los sectores populares. La última dictadura fue la expresión más drástica y definitiva de la represión planificada, racional y organizada del exterminio. El “Plan Sistemático” que aplicaron las Fuerzas Armadas y de Seguridad, que se ha probado judicialmente como un genocidio, tuvo un objetivo claro: aniquilar a las organizaciones político militares, pero también a las sindicales combativas y sociales con trabajo territorial transformador. Al cumplirse 40 años de la implantación abierta del Terrorismo de Estado, con sus antecedentes directos en la Masacre de Trelew, las bandas fascistas de Perón y López Rega y el Operativo Independencia, los crímenes cometidos desde el aparato represivo de Estado continúan en su mayoría impunes y se han reconvertido en una extendida dinámica de Control Social para mantener el esquema de grandes negocios instaurado con el genocidio.

Los Juicios

Tras los juicios en las causas 13 y 44, popularmente llamado “Juicio a las Juntas”, la actitud del Estado frente a aquellos graves delitos fue de sostenimiento pactado de la impunidad por 16 años. El proceso de reapertura de las causas a los genocidas, que comenzó en 2003 con la anulación de las leyes de impunidad por la lucha del pueblo no se consolidó jurídicamente hasta 2005, recién arrancó su marcha en 2006 con los juicios a Miguel Etchecolatz en La Plata y Julio Simón en CABA..

Desde entonces a esta parte, el Estado argentino sólo efectivizó 155 juicios orales con sentencia en todo el país. En esos 155 juicios hubo 895 procesamientos, y como resultado se dictaron 806 condenas sobre 650 represores, 77 absueltos y 9 muertos impunes mientras duraba el proceso y 3 apartados durante el juicio, por un universo de 4.040 víctimas. Esto quiere decir que en 13 años alrededor del 42% del total de los 2.100 procesados desde 2003 fue llevado a juicio, y un 31% de aquel número de procesados fue condenado. Es interesante aquí plantear que habiendo llegado a juicio casi la mitad de los procesamientos en 13 años, resulta claro, sobre todo por razones biológicas de los imputados, que la otra mitad no podrá esperar otros 15 años para ser juzgados y quedará impune (como los 250 procesados que fallecieron en este lapso) si no se acelera el proceso. Pero resulta que en lugar de acelerarse, el proceso viene decreciendo año a año.

Además, si seguimos tomando como referencia los 600 Centros Clandestinos de Detención que funcionaron en todo el país durante la dictadura, los 650 condenados siguen representando, a más de una década de anuladas las leyes de impunidad, un poco más de 1 represor condenado por cada CCD. Para completar el cuadro, el 40% de los procesados y condenados goza del beneficio de la detención domiciliaria, y hay menos de 150 represores con condena firme, es decir confirmada por los tribunales superiores del país, siendo que en muchos casos eso define si se los aloja en cárcel común o en sus casas.

Esto marca claramente que la pretensión punitiva de estos procesos sobre delitos gravísimos está muy cerca de representar una mera formalidad, que contrasta con el sistema de crueldad que significa la cárcel para los presos comunes.

Si tomamos los últimos 5 años veremos que lejos de crecer exponencialmente, el proceso anual de juzgamiento tuvo un pico en 2012 y desde entonces viene decreciendo tanto en cantidad de juicios como de condenas anuales. No se ha podido mantener aquel tope de dos decenas y media de juicios con un centenar y medio de condenas cada año. Ni siquiera se ha cumplido el prometido “salto cualitativo” de los juicios respecto a la cantidad de represores juzgados en cada debate: en los últimos 4 años el 45% de los procesos se han hecho contra 1 a 3 represores.

Poco se ha avanzado también en lo que respecta al período represivo previo al golpe, a las complicidades civiles (empresariales, eclesiásticas y de la burocracia sindical) y a los juicios por la apropiación de los hijos de los compañeros desaparecidos, mientras quedan casi 400 casos de restitución de identidad por resolver. Y si bien se ha comenzado a desandar años de impunidad es en la comisión de delitos sexuales como parte del plan represivo, los jueces se siguen resistiendo a concebirlos como un delito autónomo al de tormentos y falta mucho para lograr imponer un criterio amplio de violencia sexual, que no se reduzca solo a las violaciones o abusos, sino también la exposición a la desnudez, los insultos y todo lo que implicaba ser objeto de cosificación dentro del CCD.

La experiencia en La Plata

Para La Plata, el año 2015 sumó 8 condenas en el juicio por la estructura represiva de la Armada y Prefectura en nuestra zona, conocido como “Fuerza de Tareas 5”. Pero el juicio siguió marcando el clásico desgüace de las causas. Tras tener 10 años la causa en sus manos, la justicia sólo procesó a un puñado de marinos y prefectos de la cadena de mandos. Varios sobrevivientes, que hacía años habían aportado su testimonio a la causa, así como víctimas de secuestro y homicidio cuyos familiares fueron convocados al juicio no fueron tenidos en cuenta en el proceso. Muchos de esos casos fueron incluidos al final del debate por la intervención de nuestra querella de Justicia Ya y sin el acompañamiento de la fiscalía. Y antes de que la causa llegara a juicio oral murieron impunes 2 represores: el prefecto Tomás Méndez y el segundo comandante del BIM3 Antonio Mocellini.

Una vez más, sólo a través del pedido de nuestra querella de Justicia Ya, se logró poner las cosas en su preciso lugar: por primera vez en estos juicios logramos las condenas de los represores como co-autores del delito internacional de Genocidio. Porque si bien en otros fallos la sentencias marcaron que estos delitos se habían cometido en el “marco de un genocidio” que si bien fue un avance no definía que quienes habían sido los autores de estas atrocidades eran los responsables directos del genocidio, luego y más cercano en el tiempo logramos las condenas como “complicidad en el genocidio”, la complicidad, a nuestro entender, tampoco marcaba claramente al genocida, todos lo habían ayudado pero específicamente ninguno era genocida. De ahí que consideramos a este fallo que ubica claramente a este grupo como parte de los GENOCIDAS responsables con participación activa y directa en el genocidio.

Quedó también en evidencia con este juicio el rol activo en la represión de los directorios de las empresas más importantes, la complicidad de la burocracia sindical y la desidia sobre los lugares utilizados por la Armada y prefectura en Berisso y Ensenada, que se encuentran abandonados, sin señalizar o reutilizados en franca especulación inmobiliaria.

Pero la mayoría de los condenados en el juicio a la Fuerza de Tareas 5 fueron beneficiados por Casación con la domiciliaria tres meses después del fallo. Este es el peligro real que enfrentan los juicios: ser una mera formalidad.

Con esto suman 70 los genocidas condenados en La Plata desde la reapertura de las causas, menos de la mitad de ellos sentenciados a perpetua. La cifra sigue siendo poco representativa para una zona que contó con al menos 15 CCD y miles de víctimas de la represión, y mucho más para una jurisdicción federal donde se juzgan los delitos cometidos en los 29 CCD de la Bonaerense de Camps, más las responsabilidades de como las patotas del Ejército, la Armada, el Servicio Penitenciario y agentes civiles de Inteligencia o grupos paraestatales como el CNU.

Pero además hay en La Plata, unas 25 causas fragmentadas en instrucción con procesamientos que incluye nada más que a un centenar represores a ser juzgados en próximos juicios. Es decir que, aún presuponiendo la efectiva condena de todos los represores procesados en la jurisdicción federal La Plata, no superaríamos los 170 genocidas condenados en el horizonte de juzgamiento que el Estado propone.

Por si fuera poco en La Plata venimos sufriendo una importante regresión: a través de una campaña de amenazas, el represor Etchecolatz logró que el juez Carlos Rozanski se excusara de participar en todas las causas que lo tienen involucrado, que son la mayoría. El nuevo tribunal se compone de los doctores Germán Catelli, César Alvarez y Agustín Lemos Arias, más permeables a los reclamos de los defensores de los genocidas, sobre todo en el otorgamiento de domiciliarias, lo que no promete una mejora respecto a lo que se hizo hasta ahora.

En septiembre próximo se cumplen 10 años de la segunda desaparición forzada de Jorge Julio López. Y como sabemos la causa López es un verdadero laberinto de la impunidad. A casi 10 años no hay ningún indagado ni procesado ni detenido.

Hace tiempo que el Ministerio Público viene afirmando que no quedaban medidas a su alcance por hacer, mientras hace año y medio reconocieron que, recién en 2014, le tomaron declaración a la esposa de López, Irene Savegnago, quien “nunca había brindado un amplio testimonio sobre los hechos acontecidos en el marco de la causa”. La causa López también demuestra la ineficacia del sistema de búsqueda de cuerpos en las morgues del país. No existe un registro nacional unificado de cuerpos no identificados, no sólo para el caso de Jorge, sino para todas las personas que se encuentran desaparecidas. Actualmente está “librado al azar y a la responsabilidad de cada funcionario”, como quedó demostrado en el caso de Luciano Arruga.

Esto no es de extrañar para un Estado que mostró, aquí en La Plata, el desmanejo que existe en la Morgue Judicial tras la inundación del 2 de abril de 2013, y donde salió a la luz pública que es habitual que la policía y el poder Judicial trabajen cotidianamente en los procesos por muertes traumáticas con el falseamiento de causales de muerte, dobles enterramientos y ocultamiento de cadáveres.

En 2015, lo único que avanzó en la Causa López fue la investigación a funcionarios del Servicio Penitenciario Federal por encubrimiento en la investigación y no, por la desaparición de Jorge, y por delitos con penas menores. Esto demuestra que el Servicio Penitenciario Federal sigue siendo cómplice de los genocidas allí alojados y que les facilitó el camino para acceder a teléfonos, visitas irregulares y a todo aquello que sirva para planificar el hostigamiento o la desaparición de un testigo. Estas irregularidades no sólo beneficiaban a Etchecolatz, sinó que se extendían a otros represores condenados con actuación en el Circuito Camps como Norberto Cozzani, Jorge Bergés, Cristian Von Wernich y, no casualmente, a un grupo de integrantes de penitenciarios bonaerenses; entre ellos, Rebaynera, Morel, Ríos y Basualdo, hoy condenados por su actuación en la Unidad 9 en dictadura.

Este balance impone una mirada menos auspiciosa que lo pretendido desde los sectores oficiales como una “política de Estado” basada en “Memoria, Verdad y Justicia”.

LA REPRESIÓN COMO POLÍTICA DE ESTADO

¿Dónde está Jorge Julio López? Silencio… solo silencios… (Latitud Periódico / Villa Crespo Digital)

lopez sombra de luz

Juan Carlos Cena

Por Juan Carlos Cena

Elena Luz González Bazán

Por Elena Luz González Bazán

Para Jorge Julio López no hay cadenas nacionales, no hay recuerdos, no hay búsqueda… ¿Dónde está Jorge Julio López? Silencio… solo silencios…

Nuestro homenaje a este gran hombre que, en palabras de Plejanov, nos habla del papel hombre en la historia…

López será como Espartaco, como los espartanos en la batalla de las Termópilas, como Cristo o bien como La Pasionaria, los Partisanos o los Maquis…

Será en la historia de la humanidad un sello esencial… lo recordará la memoria y la historia… será como Guevara, como el pueblo vietnamita o bien como los hombres y mujeres de aquel 17 de octubre de 1945… o también como los protagonistas de la Resistencia Peronista… los de la gesta de El Cordobazo…

Se lo recordará como las mujeres y niños de la Rebelión de las Escobas o también… aquella Semana Roja, Semana Trágica o la Patagonia manchada de sangre…

Quizás se lo recordará como los indígenas que, en el norte nacional, resistieron durante 120 años a la conquista española…

Documento consensuado del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, del 18/09/14

Marcha Julio Lopez 2014 - Cabecera

DOCUMENTO A 8 AÑOS DE LA DESAPARICIÓN DE JORGE JULIO LÓPEZ

Encuentro Memoria, Verdad y Justicia

Estamos en esta Plaza, enfrentando el silencio y la negación oficial, para denunciar que Julio López, sobreviviente de los campos de concentración de la dictadura, fue secuestrado y desaparecido por segunda vez hace 8 años, cuando culminaba el juicio a Etchecolatz.

Estamos hoy aquí, en la lucha contra la impunidad de ayer y de hoy, exigiendo al Estado Nacional su aparición con vida.

El 18 de septiembre de 2006 Julio López, que después de muchos años de silencio puso en palabras el horror vivido en los campos de concentración  de  la dictadura, para cumplir su compromiso con quienes fueron sus compañeros de lucha, no llegó a la sala de audiencias, en la que se daría la sentencia de prisión perpetua al genocida Etchecolatz.

La respuesta de nuestro pueblo a la desaparición de Julio no se hizo esperar y miles salimos a las calles reclamando su aparición con vida YA ! 

La respuesta del poder también fue inmediata: el gobernador Solá, y sus funcionarios Arslanián y Binstock declararon frente a los organismos de derechos humanos que reclamamos por Julio que su preocupación era la gobernabilidad de la policía bonaerense. Hoy, después de 8 años, es indiscutible que esa ha sido la principal preocupación de todos los poderes del Estado. Por eso en la causa López no hay sospechosos, ni imputados, ni detenidos.

Por eso denunciamos que, desde el primer momento, los funcionarios nacionales y provinciales renunciaron a encontrar a nuestro compañero Jorge Julio López y por lo tanto renunciaron también a detener, juzgar y condenar a los responsables de su secuestro.

La Policía de la Provincia de Buenos Aires, al momento de la segunda desaparición de López, tenía en sus filas más de 9.000 efectivos que habían actuado durante la dictadura. Ningún gobierno constitucional los  separó ni investigó.

El gobierno nacional y el de la provincia de Buenos Aires desplegaron desde el primer momento un discurso plagado de cinismo. Durante el primer año decían que buscaban a Julio como si hablaran de un niño perdido camino a su casa y en los últimos años, nos dicen que tenemos que aceptar que Julio está muerto pero no dicen quién lo secuestró, quién lo mató, quién dio la orden y quien la ejecutó. Nunca quisieron investigar y ahora, después de 8 años de inacción y de impunidad, usan el nombre de Julio para bautizar una plaza o lo declaran “ciudadano ilustre” pretendiendo naturalizar su desaparición y disimular la impunidad de los autores políticos y materiales de su secuestro.

En todos estos años, aunque el rostro de Julio estuvo y está presente permanentemente en la denuncia y el reclamo de justicia de nuestro pueblo, hemos recibido por única respuesta el silencio de la impunidad, el silencio de la complicidad.

Julio López no fue el primer desaparecido posterior a la dictadura: Miguel Bru, Andrés Nuñez, entre otros, son prueba de ello. Su desaparición reinstaló la desaparición como práctica genocida, poniendo en jaque al  llamado Nunca Más... Fue una confirmación más de lo que siempre dijimos: la impunidad sólo genera más impunidad.

La  persistencia de la impunidad es la que permite que López esté desaparecido. La responsabilidad criminal es, sin duda, de los autores materiales y políticos del secuestro... Pero la responsabilidad política de que Julio aparezca con vida, como señalamos desde un primer momento, es de los gobiernos nacional y provincial.

El Estado, con total intencionalidad, no realizó una investigación, y cada fuerza simuló una búsqueda por su cuenta, ocultando sus pasos las unas a las otras.

Por eso decimos que el gobierno tiene que responder por el encubrimiento y complicidad por parte de los organismos de seguridad que dependen del Poder Ejecutivo Nacional y Provincial: la SIDE, el Servicio Penitenciario Federal, la Policía Bonaerense y la Federal.

Nunca se investigaron las pistas que involucraban a Etchecolatz y a la bonaerense, y al día de hoy no han esclarecido ninguna de las innumerables amenazas y agresiones que sufrieron durante el juicio y siguen sufriendo testigos, querellantes, familiares de desaparecidos, jueces, fiscales. Tampoco se han resuelto los secuestros posteriores a testigos como Geréz, Puthod, Martínez, ni el asesinato de Silvia Suppo. Ha sido precisamente la persistente impunidad del secuestro y desaparición de Julio la que fomentó que las amenazas a los testigos, los abogados y a los militantes vinculados a los juicios a los genocidas continuaran y se agravaran, transformándose en agresiones y secuestros.

Por eso decimos que el gobierno nacional es responsable por la aparición con vida de Julio y que debió haber dado los pasos precisos y contundentes que siempre le exigimos: exonerar y denunciar ante la justicia a todos los integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad que se desempeñaron durante la dictadura, promover la remoción de jueces y fiscales cómplices, impulsar juicios por campo de concentración o por circuito represivo donde se juzgue por el delito de genocidio a todos los represores y a sus cómplices civiles.

Desde hace dos años, la única novedad en la investigación judicial fue una denuncia contra las querellas y los funcionarios judiciales que intervinieron en el juicio contra Etchecolatz, en la que de forma aberrante se intentaba distorsionar las responsabilidades de lo sucedido acusando a los compañeros de Julio de “no haberlo cuidado”. Este año, el nuevo fiscal que tomó la causa dice que va a empezar de cero y su primera medida es investigar... a los hijos de López. 

Ante la inacción de la Justicia, y el silencio del poder político, en los últimos años fuimos las organizaciones que reclamamos por la aparición con vida de Julio las que aportamos novedades a la causa.

El año pasado, el Encuentro Memoria Verdad y Justicia convocó a una campaña nacional de presentación masiva de Habeas Corpus por Lopez. Todos fueron rechazados automáticamente, poniendo en  evidencia que no es preocupación de esta justicia terminar con la impunidad. En Puerto Piramides el juez Ricardo Sastre contestó al habeas corpus, diciendo que “el señor Jorge Julio López NUNCA estuvo detenido en ninguna repartición de las fuerzas de seguridad”, negando de este modo hasta el primer secuestro de Jorge Julio López. Este año llevamos el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos  de la OEA, pidiendo se pronuncien sobre el tema, se anoticien respecto de los 8 años de encubrimiento, se investiguen las responsabilidades de esta situación de impunidad y se llame la atención al Estado por el encubrimiento de este crimen.

Hoy, a 8 años de la dolorosa desaparición de Julio, estamos en esta Plaza para ratificar la lucha popular contra la impunidad, para denunciar el encubrimiento, para oponer voz al silencio de los de arriba, para reclamar justicia. Para exigir cárcel común y efectiva a sus secuestradores, a todos los represores y asesinos, a todos los genocidas.

BASTA DE SILENCIO, ENCUBRIMIENTO E IMPUNIDAD

Marcha Julio Lopez 2014 - Acto

Por eso exigimos  al gobierno :

Aparición con vida YA de Julio López

Juicio y castigo a los responsables

Compañeros y compañeras:

Justicia Ya ! La Plata: Las cosas por su nombre.

Lopez - Calvo 2Mediante la declaración "Las cosas por su nombre: Genocidio", el colectivo Justicia Ya ! La Plata sostuvo que "la sentencia del miércoles pasado fue un reconocimiento judicial de lo que es una verdad popular" pues se logró que dicho Tribunal Oral Federal "ordenara a los jueces de instrucción investigar los delitos sexuales en los CCD, el accionar de las jerarquías de la Iglesia católica y de la corporación judicial y el rol de los civiles, piezas imprescindibles para la construcción de décadas de impunidad en nuestro país", se "exhortara a los poderes ejecutivos de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires para que se desafecten las dependencias policiales que fueron CCD y que sean destinados como sitios de memoria", al igual que "16 genocidas fueran condenados a prisión perpetua", el "médico torturador Jorge Antonio Bergés fuera sentenciado a 25 años de cárcel, que se revocaran las domiciliarias de los represores y que se condenara a un civil: Jaime Lamont Smart, el ex ministro de gobierno bonaerense".


De esta forma, rechazaron las afirmaciones de Martín Fresneda, el actual Secretario de Derechos Humanos de la Nación, acerca de la etapa de cierre de los juicios, afirmando que aún "falta mucha justicia que construir y mucha impunidad que deconstruir: la apertura de los archivos de la dictadura, la restitución de la identidad de los hijos de nuestros compañeros y compañeras que fueron apropiados en los CCD".


Fundamentaron su rechazo en la experiencia de quienes pasaron por los centros clandestinos de detención (CCD) de la última dictadura, los que no tienen dudas acerca de la consumación de un genocidio, por cuanto "el secuestro, la tortura, las violaciones, el asesinato, la desaparición, el robo de los hijos configuran el horror mismo, que fue implementado para imponer un sistema político y económico de entrega".


Con respecto a los sobrevivientes, afirmaron que ello "tenía una finalidad precisa: aterrorizar, inocular el terror en nuestro pueblo, rompiendo los lazos solidarios que durante décadas se habían creado, permitiendo que la desconfianza fuera la que tejiera nuevos hilos" y por ende, sostuvieron, "vencer ese mandato de los perpetradores fue parte de la resistencia" pero también cumplir con "el de aquellos que no pudieron salir de los campos", siendo su voz para "denunciar lo que había sucedido y señalar a cada uno de los responsables", cuya responsabilidad fue asumida "en estos más de treinta años por amplios sectores de nuestro pueblo que lucharon y luchan contra la impunidad".




"Luchamos contra la impunidad consagrada en forma de ley. Logramos la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, llegamos al primer juicio desde la reapertura de las causas: el que sentó en el banquillo al ex comisario Miguel Osvaldo Etchecolatz", afirmaron y recordaron que en los alegatos de dicho juicio, el colectivo de Derechos Humanos reclamó "que se reconociera que en la  Argentina se perpetró un genocidio".


No obstante, sostuvieron, escucharon las críticas de quienes decían que se ponía en peligro a los juicios con dicho reclamo, por cuanto "las causas podían caerse" y "que había que contentarse con unos pocos juicios fragmentados que ocultaban la dimensión de la matanza", jugando "con las pocas cartas que el sistema arrojaba", pero afirmaron que sabían del intento de "reorganizar" la estructura social por parte de la dictadura, destruyendo así, en forma parcial, al grupo nacional argentino y en consecuencia, no encontraron "otro nombre para ello que GENOCIDIO".


Desde 2006, recordaron, con la condena a prisión perpetua a Etchecolatz, se insistió ante cada tribunal "que se reconociera y sancionara el proyecto genocida de la última dictadura", y destacaron que, "después de estos seis años de lucha, en el juicio que se siguió contra 26 represores del circuito Camps, escuchamos a las otras partes querellantes aunarse en el mismo reclamo" para, luego, escuchar "al Tribunal Oral Federal (TOF) 1 de la Plata, presidido por el Dr. Carlos Rozanski, decir que las conductas de los 23 imputados, ' al dirigirse inequívocamente al exterminio de un grupo nacional, importan la comisión del delito internacional de genocidio ' y que por ello correspondía la condena por ese delito".


"La sala estalló en un grito liberador. Aplaudimos, lloramos, sentimos que al fin los tribunales empezaban a hacerse eco de lo que el pueblo gritaba hace décadas. Porque ahora sí, en el país, en el que en la calle se les grita a los perpetradores "genocidas", los jueces dicen que lo son. Y lo dicen porque luchamos y probamos que así lo es", evocaron, refiriéndose al momento de conocerse el fallo de la Causa Circuito Camps.


Concluyeron, afirmando que "todos estos años de lucha llevaron a que consiguiéramos una condena ejemplar e histórica" y que "el reconocimiento judicial del genocidio perpetrado en nuestro país nos reafirma en la lucha por conseguir la condena a todos los genocidas y en buscar la justicia por todos los compañeros / as detenidos - desaparecidos", siendo "el compromiso de Julio López al declarar contra Etchecolatz" y el "de Adriana Calvo, que con su testimonio valiente y su lucha inclaudicable, demostró que la verdad y la justicia no transitan por carriles separados", reafirmando que "ese es nuestro compromiso".

Justicia Ya ! La Plata repudió al Juez Blanco y exigió su destitución.

Juez Manuel BlancoMediante el comunicado titulado "Juez Blanco: La perpetua impunidad y como lograrla", Justicia Ya ! La Plata repudió al Juez Manuel Blanco por la liberación de los ex policías Carlos Basualto, Julio Pasquale, José Orellana y Héctor Herrera, a quienes Julio López reconoció como integrantes de la "patota" de la Comisaría 5ª en 1999, desacreditando el testimonio del compañero desaparecido tras calificarlo de "vago" e "impreciso" y argumentando que “el albañil debería haber comunicado a los organismos correspondientes los aberrantes sucesos mucho tiempo antes o documentado dicha circunstancia. Lamentablemente, el tiempo transcurrido opera en detrimento de la búsqueda de la verdad”, agregando luego que “ese reproche no puede soslayarse porque tenía la obligación y el derecho de denunciar lo acontecido, como lo hicieron otras víctimas, madres, abuelos, y tantas otras que sufrieron igual que él, o más aún”.


Según el colectivo de Derechos Humanos, la acción del magistrado ofende a López, a los sobrevivientes, a los familiares, a los compañeros y víctimas del genocidio llevado a cabo por la dictadura cívico - militar, y a la memoria colectiva, recordando que es el responsable de la causa por la segunda desaparición del compañero.


Destacaron que, a 6 años de ocurrido, no efectuó ninguna detención y su actuación en las causas por delitos de lesa humanidad está plagada de irregularidades, demoras, desguaces y revictimización tales como la ocurrida en la causa Nº 15.274, donde sobreseyó por el delito de violación a Ferreyro, torturador que se desempeñó en el CCD "El Infierno", sin convocar a ninguno de los testigos de hecho tras argumentar que carece de elementos certeros que evidencien su consumación y la paralización de las causas por los hechos ocurridos en Comisaría 8ª, Cementerio de La Plata, y el CCD que funcionó en 1 y 60, desde el 26 de marzo de 2003, al igual que las causas CNU y otras por por apropiación de niños y niñas durante la dictadura cívico - militar.


Por otra parte, informaron que el magistrado fue denunciado ante el Consejo de la Magistratura por denegación de justicia, cuya respuesta, afirmaron, "no fue menos vergonzosa que el accionar del juez".  




Con respecto a la causa López, dicho colectivo recordó que Blanco la tiene en su juzgado tras la renuncia a continuar investigando por parte de su par Arnaldo Corazza, tras desviar todas las líneas investigativas que llevaban a la bonaerense. Primero, radicó el expediente en una Secretaría común de su juzgado, la que lo desconocía por completo y luego, la delegó en el fiscal Franco, quien lo rechazó en reiteradas oportunidades, tras lo cual fue apartado pero no se realizó actividad útil para el esclarecimiento del hecho.
          
No obstante, afirmaron que medió "una ostensible orfandad investigativa, negligencias e irregularidades de toda índole" por parte del magistrado federal platense, lo que impidió el avance de la investigación y produjo el encubrimiento liso y llano de los posibles responsables.


Recordaron que, durante el reciente alegato de la querella del colectivo ante el TOF Nº 1 de La Plata, se manifestó  “la paradoja de que quien debería responder sobre los responsables de su segunda desaparición lo interpela y le reclama ‘precisiones’ por su primer secuestro, le reprocha su tardanza -olvidando las leyes de impunidad y su propia incompetencia- dice que López tenía obligación de denunciar como si fuera una carga pública y se atreve a medir su grado de sufrimiento”.

López y la rabia de setiembre (APE).

López y la rabia de setiembre (APE)



Silvana Melo 2


Por Silvana Melo   



(APe).- Las pinzas selectivas de la democracia no pudieron / no quisieron atravesar la estructura institucional y para-institucional de la policía. Intacta en sus hilos de corrupción y represión, firme en la verticalidad hacia sus antiguos jefes, punta de los dedos en la sien y codo hacia fuera ante la orden, desaparecedora y conniviente, sabedora de cavas y bolsas negras, de aprietes y huesos que aparecen, de lugares clave, de llaves y cuerpos que se guardan, de cuerpos que están cuando hacen falta, en los pies y los despachos de sus destinatarios, de niñas de once años, soles nacientes, de Lucianos que dijeron no, de hombres marcados de 77, desaparecidos y regresados y vueltos a desaparecer pero imposibles de callar. Ni una mordaza ni la muerte del mundo dentro de su boca pudieron.


El 18 de setiembre de 2006 Jorge Julio López salió de su casa de Los Hornos. A las 9.15 se encontraría con Nilda Eloy para escuchar los alegatos en el juicio contra Miguel Etchecolatz. Con las torturas de treinta años aún frescas en la piel, anduvo varias cuadras camino a la condena del genocida. Nunca más se supo de él.


El 22 de agosto de 2011, a las tres y media de la tarde, Candela Sol Rodríguez salió de su casa para ir, con sus amigas, a un encuentro de scouts. Desapareció nueve días. Una cartonera encontró su cuerpito muerto en una bolsa negra, en San Martín.


Albañil, de manos rústicas y palabra simple, López se esfumó a los 77 años. Dos horas después de que su llegada prevista fuera ya una terrible ausencia, la abogada Myriam Bregman presentó un habeas corpus. El testimonio de López había sido una pata férrea en la condena del jefe de la bonaerense durante la dictadura. Casi todos prefirieron creer en una incipiente demencia senil, en una amnesia panicosa que lo llevó a caminar perdido por calles nebulosas, en un terror que lo impulsó a esconderse en secretas habitaciones familiares. “Aníbal Fernández no sólo dijo que debía estar perdido o en la casa de una tía, sino que también mandó a la policía a buscarlo a la casa de la tía”.


“Las acciones policiales estuvieron enderezadas principalmente al encubrimiento de los autores y de los móviles del asesinato. Según la información relevada por esta Comisión,  la policía tuvo conocimiento del contexto en el que se había producido la desaparición de la niña y ese contexto no es otro que el narcotráfico y  la modalidad de narco-secuestros, negocio ilegal del que también forma parte un sector de la policía”.




“El escenario principal de la búsqueda (Hurlingham) no se correspondió con indicadores precisos que apuntaron desde el primer día hacia otro territorio (San Martín). Se la buscó, principalmente, donde no estaba”.


Todas las pistas conducen al grupo de Etchecolatz, ligado como siempre, como si no hubiera pasado el tiempo, con la policía de la provincia de Buenos Aires. Las llaves de su casa, las que tenía en el bolsillo cuando se esfumó camino al Tribunal donde todos los esperaban, aparecieron tres meses después en el jardín de su casa. “Una casa que supuestamente tenía que estar custodiada. Se hicieron dos pericias, una de la gendarmería, otra de la policía. Una aseguró que hacía poquitos días que las llaves estaban ahí. La otra, que hacía tres meses. Una burla”.


“Se desarrollaron operaciones paralelas destinadas a la recuperación de la niña por fuera de la investigación judicial. La gran confianza que transmitía el Jefe de Policía a través de los medios respecto a la posibilidad de recuperar a la niña con vida en esos días no estuvo basada en las actividades policiales de gran espectacularidad que se mostraban, sino en las operaciones paralelas que finalmente resultaron fallidas”.


“Cuando en una causa hay pistas serias y se les da la misma importancia que a las disparatadas, se está encubriendo. En la causa hay pruebas importantes. Perros que en los primeros días encontraron rastros y policías que pararon el operativo porque era de noche y era tupida la vegetación. En otra búsqueda fallida, la bonaerense le echó la culpa al perro. Todo ha sido un operativo de encubrimiento de los verdaderos responsables”. ¿La protección de los testigos? “Está en manos de la misma policía investigada”.


“Otro de los aspectos es que el Fiscal  interviniente dejó en manos de la policía la conducción de la investigación y consintió el armado de la causa. (…) Desde la desaparición hasta el hallazgo del cuerpo sin vida de la niña, el Fiscal delegó en la policía la conducción de la investigación, tanto por su falta de idoneidad como por lo extraordinario de la repercusión mediática y la presión política que iba adquiriendo el caso”.


“Hay una persona que nadie conoce, que inexplicablemente aparece detrás de López en un acto por Clara Anahí Mariani, la nieta desaparecida de Chicha Mariani. La propia policía reconoce que se trata de un ex agente del entorno de Etchecolatz. Esto en la investigación es enorme. Qué más quisiera cualquier investigador que tener la foto de quien hizo un seguimiento. Se tardó meses en identificarlo, otros tantos meses en allanar su casa. Cuando se hizo aparecieron algunos elementos coincidentes con otras pistas de la causa. Pero no se profundiza esta pista; se le da la misma seriedad que a una mujer que dice que se convierte en pájaro y vuela desde Perú a la noche y que desde el aire avistó a Julio López y se le dedican horas de operativo, doce comisarías buscando lo que la mujer pájaro vio… eso es encubrir”.


“Una actuación tan trascendente como el allanamiento de Calle Kiernan 992, lugar señalado por la policía como la vivienda donde habría estado cautiva la niña, se encuentra ubicado en el anexo de actuaciones policiales complementarias. Por el contrario, la participación de una médium que, con un péndulo localizaría a la niña, se encuentra documentada en el cuerpo principal del expediente. Todos estos son ejemplos que evidencian que fue la policía quien guió la investigación”.


El allanamiento de la cárcel de Marcos Paz, pedido a la Justicia a apenas horas de la desaparición, se concretó nueve meses después. Un día antes, Télam hacía el anuncio. “Se prepararon… había casi un comité de recepción” de los verdugos al juez.


“La exhibición del cuerpo puede ser interpretado como un mensaje mafioso - político en el contexto de internas policiales por el control territorial y la disputa por la conducción de la policía. Sabemos que no son ajenas a este desenlace  las internas policiales, la disputa por el poder en el territorio y por la conducción de la fuerza en ese momento”.


No sólo se insistió con la senilidad de López, con su extravío por un brote de terror, sino que se tiraron dudas como chispas sobre su familia, su militancia, su historia, su barrio.


“Frente al fracaso de encontrar a la niña con vida, se vuelve necesario transformar la imagen de madre doliente que podía convocar a cientos de personas exigiendo justicia, en la responsable de la muerte de su hija. También hicieron lo propio con  Candela deteriorando  la  imagen de la niña abanderada y boy scout que inicialmente habían sostenido”.


Las pinzas selectivas de la democracia no pudieron / no quisieron  atravesar la estructura institucional y para-institucional de la policía. Ahí está, intocada e intacta, protegiendo testigos, custodiando las casas, cubriendo lo que no debe verse, contaminando lo que se ve, desviando los rumbos, defendiendo a la gente de los pibes, los pobres, los parias y los desterrados. Haciendo como siempre su trabajo de selección, mano de obra exquista, mano social y obra brutal para lo que ordenen los que ordenan.


Candela es una llamita que ya no enciende. López, el desaparecido de los tiempos de libertad. El que señaló con su índice gastado cada calabozo de la comisaría quinta. Al que lo devoraron los monstruos venidos de los pantanos y los basurales. De la carne quemada y la sangre. Vestidos como antes, como siempre. Como en tantos setiembres de la historia.



Fuentes de datos:


-Testimonio de la abogada Myriam Bregman para Agencia de Noticias Pelota de Trapo.


-Textuales del informe de la Comisión de Acompañamiento a la Investigación del Caso Candela en el Senado Bonaerense.

Marcha por los 6 años de la desaparición de Jorge Julio López(Barricada TV)

Crueldades democráticas (APE)

Crueldades democráticas (APE)




AlfredoGrande


Por Alfredo Grande   
 


“Tantos unicornios azules se perdieron, de los cuales nunca hubo información que cuando aparezcan, la tierra será azul”


(aforismo implicado)



SUS OJOS SE CERRARON…


Y el mundo sigue andando. El mundo del deporte, de los negocios, del turismo, del arte, del espectáculo, de las noticias, de los parlamentos, de los tribunales, de las familias. Y el mundo sigue andando. Pero solo una parte de ese mundo, el que no hace mucho fue caracterizado como izquierda siniestra no se conforma con seguir andando, sino que marcha. Con la marcha de la bronca y de la justicia , de la memoria y de la verdad. Pero sus ojos se cerraron. Y los nuestros, arrasados de estupor, irritados de tristeza, no pueden ver. ¿Quién dijo que ojos que no ven corazón que no siente? Nosotros, los de antes y los de ahora, seguimos sintiendo. La desaparición de Jorge Julio López primero y su no aparición después, ha disparado terrores con y sin nombre, pánicos que no se resuelven con psicofármacos, valentías y cobardías que parecían superadas. Para la gobernabilidad, que es un reinado que tiene que parecer gobierno, Julio Jorge López, desaparecido no aparecido es un analizador insoportable. Porque dice que vendrán caras extrañas a decir que hay otro Estado dentro del Estado y que es difícil decidir cuál se escribe con mayúscula y cuál con minúscula. Y que el mundo, el pequeño gran mundo de las castocracias (políticas, económicas, religiosas) sigue andando, pero con una marcha zigzagueante y confusa. Que obliga, confesión de parte, a transformar a Julio en una mercancía más, cotizada en 400.000, para el que lo encuentre, y tenga tiempo de avisarlo. Como la mujer del César, quizá no se trate de ser democrático, pero sí de parecerlo. Desde la desaparición del querellante testigo, cada vez parece menos. No ha sido tropezón: es una caída de un discurso que no supo o quiso destruir los muros de silencio y los muros de servicios, cuidadosamente vigilados. Y el mundo seguirá andando, más preocupado por los barra brava, aunque todavía no haya desaparecido ningún jugador o técnico. Pero todos los luchadores sabemos que hoy no está solo nuestro corazón. Y que siempre habrá una historia oficial y que algunos tendremos que contar otra historia. Algunos seguirán andando y otros solamente marcharán. ¿Tus ojos se cerraron, Julio? Los nuestros seguirán abiertos. Es otro derecho humano al que no pensamos renunciar. La mirada de nosotros para que las imágenes de este presente nunca más se pierdan en ningún futuro. ( Alfredo Grande. Publicado en Pagina 12 del 4/12/06)



(APe).- La cultura represora se sostiene en las paradojas. Si la contradicción al dialectizarse mueve las ruedas de la historia, la paradoja es insalvable y detiene el devenir. Pero es importante señalar que no solamente detiene, sino que al mismo tiempo, debilita. Me permito una metáfora: hay dos autos detenidos. Uno con el motor apagado. El otro, acelerado y frenado al mismo tiempo. Podrá objetarse que nadie acelera y frena al mismo tiempo, pero justamente es el mecanismo del retroprogresismo. Ninguno de los autos avanza, obviamente. Pero el segundo además consume energía hasta que colapsa. La paradoja enloquece, porque al no tener forma de destrabarse, paraliza, confunde, irrita y enloquece. La paradoja no puede disolverse porque está sostenida desde un consistente mecanismo de sometimiento que anula toda resistencia. Al menos, el costo de enfrentar la paradoja siempre es altísimo. Y como sabemos, a muchos el coraje no nos sobra.


La crueldad y el terror son los mecanismos más utilizados para que las paradojas circulen como si fueran, apenas, contradicciones. Y ni siquiera eso. Matices. Insignificantes desvíos. Sutilezas de un relato que, claro, no puede ser perfecto. Sintonía fina que le dicen. La desaparición de Julio Lopez en democracia, y en el marco de un juicio por las desapariciones durante la dictadura cívico – militar – clerical – empresaria - deportiva, es una de las más crueles paradojas que supimos conseguir. Uno de los núcleos de verdad de la política de gobierno, la defensa de los derechos humanos, fue duramente conmovida. La otra, el capitalismo serio, la dejaré para otro momento, cuando aprenda a comer con $ 6 diarios.




Lo peor de esta historia, es que descartada toda complicidad de los poderes de la República, había que asumir la plena responsabilidad de los poderes de la República. Se mata por acción o por omisión. Por no hacer lo que hay que hacer o por hacer lo que no hay que hacer. Pero nadie desaparece sin que alguien o varios sepan dónde está. Y alguien o varios saben quiénes saben dónde está. Si hasta Yofre fue descubierto, no creo que nada sea imposible para descubrir en dónde deambulan nuestras vidas rigurosamente vigiladas.


Ante la desaparición de Jorge Julio López envidié a Emilio Zola cuando escribe su alegato “Yo Acuso”. ¿A cuántos debemos acusar por la crueldad de una desaparición de aquel al que le sobró coraje para acusar con detalles, con precisión de militante, a la canalla exterminadora? Insisto: la paradoja impide pensar. Pensar la paradoja es una operación teórica y política necesaria, pero para la cual hay que tener poder y decisión de usar ese poder.


La oportunidad histórica no es lo mismo que el oportunismo, más bien es lo contrario. Pensar la paradoja nos mete en el pantano del pensamiento paradojal, al cual George Orwell denominó “doble pensar”. Ministerio del Amor, donde se tortura. El Trabajo Dignifica, en los campos de concentración. Pensar la paradoja es destruirla. Antes que nos destruya a nosotros. Mirar para otro lado, pensar para otro lado, escribir para otro lado, sólo asegurar que la paradoja crecerá, se transformará en un laberinto, habrá varios minotauros para matar y no podremos salir volando porque los represores aprendieron y ahora los laberintos vienen con techo.


Seis años de una paradoja paralizante, a la cual enfrentamos con el aliento necesario de los malditos aniversarios. Sin embargo, de estos seis años, de estos últimos tres años, del último año, la paradoja siempre ha sido fortalecida. La desaparición de Julio desapareció. De lo contrario, sería el único tema para discutir. Se aprobó una ley “anti terrorista”, hay judicialización de la protesta social, sigue habiendo gatillo fácil y facilitado, y entonces hay defensa de los derechos humanos y simultáneamente, se vulneran. Esta brutal paradoja debería ser la agenda principal del Gobierno y de la oposición de izquierda. Que la hay, y no poca, y que cuando puede y quiere, ayuda al Ejecutivo.


¿Por qué entonces, la desaparición de Jorge Julio López es, además, la más atroz impunidad? La crueldad es la planificación sistemática del sufrimiento. Y qué mayor sufrimiento que la impunidad. Lo saben los familiares y amigos de Cromagnon. Las víctimas de la masacre de Once. Los que miran por TV la dieta de los gordos ricos, mientras comen la dieta de los pobres flacos. Hace 13 años, Clemente Arona fue asesinado. Son 13 años de impunidad. La democracia no debiera tolerar nunca más que los delitos sean impunes.


Un Estado sin Derecho se corre, no quiera quien no lo quiera, a la derecha. Y la derecha es un viaje de ida. He visto gente de izquierdas pasarse al lado oscuro de la fuerza. Pero nunca he visto un fascista arrepentido. Y además sería peligroso. Hoy la desaparición forzada de personas tiene nombre propio: Trata. Aunque las carátulas de averiguación de paradero se empeñan en desmentirlo.


A la crueldad democrática sólo podemos enfrentar con la ternura solidaria. Saber que apareció Jorge Julio López, y que lo encontramos dentro nuestro. Y que de ese lugar no desaparecerá más. Nunca más.

La Plata: El próximo martes proyectarán los testimonios de Julio López y Adriana Calvo en el juicio por el Circuito Camps.

 


Jorge-Julio-LopezSegún informó Justicia Ya ! La Plata, el próximo martes, a partir de las 12.30 hs., se proyectarán los testimonios del compañero Jorge Julio López, quien se encuentra desaparecido por segunda vez desde hace cinco años, tras declarar contra el genocida Etchecolatz y de la compañera Adriana Calvo, cofundadora de la Asociación de Ex - Detenidos Desaparecidos y de AGD - UBA, quien falleciera en diciembre del año pasado. Dicha exhibición se hará a pedido de la querella del colectivo de Derechos Humanos, con la finalidad de evitar que sus voces dejen de estar presentes en esta importante instancia judicial.


Recordamos que el compañero López conmovió a quienes se encontraban en la sala del juicio, tras relatar las torturas que le infligiera el mismo Etchecolatz y el asesinato de Patricia Dell'Orto y Ambrosio de Marco. De esta forma, cumplió con la promesa que le realizara a Patricia, quien había solicitado que no la mataran porque quería criar a su hija, de testimoniar ese amor por la criatura.


adriana-calvoPor otro lado, la compañera Adriana Calvo, quien sobrevivió junto a su hija Teresa, había declarado en el juicio contra Von Wernich para explicar la lógica represiva en la Provincia de Buenos Aires y reclamar por la unificación de las causas, con el fin de terminar con la estrategia judicial de desdibujar la magnitud del genocidio que se perpetró en nuestro país. Además, había denunciado el fraccionamiento de las causas y el insignficante número de procesados, lo cual habla a las claras de la verdadera voluntad política: la de no condenar a cada uno de los represores que actuaron en cada uno de los CCD y solamente hacerlo extensivo a las cúpulas y cadenas de mandos. También sumó su voz para exigir la condena por los delitos cometidos a todas y todos los compañeros en cada una de las oportunidades en las cuales tuvo participación en diversos ámbitos.


Justicia Ya ! La Plata convocó a presenciar la audiencia que se realizará en la sede de la ex - AMIA, sita en la calle 4, entre 51 y 53, a partir de las 12.00 hs.

La Plata: Mañana indagarán al genocida Etchecolatz.

 


 


EtchecolatzSegún informó Justicia Ya ! La Plata, será indagado mañana el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz en el marco del juicio por la actuación en el "Circuito Camps", tras las audiencias de la semana pasada donde fueron indagados, entre otros, el Dr. Jorge Antonio Bergés y Jaime Smart, ex - Ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires durante la dictadura.


Cabe destacar que la declaración del genocida se producirá a pocos días del 5º aniversario del secuestro y desaparición, por segunda vez, del compañero Jorge Julio López; quien, con su testimonio, permitió que Etchecolatz fuese condenado a prisión perpetua en carcel común, en el 2006, por genocidio.


Recordamos que las audiencias se realizan los días lunes y martes en la sede de la ex - AMIA de La Plata, sita en la calle 4, entre 51 y 53, de la capital bonaerense y que el juicio se sustancia por 283 víctimas, contra los represores Ibérico Saint Jean (ex - Gobernador de la Provincia de Buenos Aires) y su Ministro de Gobierno, Jaime Smart, Miguel Osvaldo Etchecolatz, el médico Jorge Antonio Bergés, Norberto Cozzani, Rodolfo Aníbal Campos, Domingo Almeida, Hugo Alberto Guallama, Luis Vicente Patrault, Carlos García, Horacio Elizardo Luján, Alejandro Agustín Arias Duval, Eros Amílcar Tarela, Roberto Antonio Cabrera, Sergio Arturo Verduri, Rubén Oscar Páez, Miguel Kearney, Fernando Svedas, Bernabé Jesús Corrales, Pedro Ferriole, Raúl Orlando Machuca, Julio César Arguello, Mario Sita, Roberto Grillo, Daniel Lencinas y Santiago Antonini.

La AEDD presentará la Edición Especial de "Tantas Voces... Tantas Vidas, a 5 años de la desaparición de Jorge Julio López.

 


 


logo aedd


Presentación de la Edición Especial de nuestra revista
 
Tantas Voces… Tantas Vidas


5 años de la desaparición de Jorge Julio López


El mes de septiembre desde hace ya cinco años, está atravesado por el nombre de Jorge Julio López.


Resistiendo al olvido y a la desmemoria interesada, desde la AEDD, desde el mismo lugar del compromiso seguimos enfrentando la impunidad, exigiendo en cada hecho y en cada acto por Jorge Julio López.


La causa que investiga el secuestro y desaparición de López se encuentra paralizada desde hace al menos 2 años, y cada tanto rebrota con algún montaje mediático y con continuas irregularidades que llegan al mismo  resultado negativo.


Cinco años ya de complicidades políticas que refuerzan la impunidad de la que gozan los responsables de las desapariciones de Jorge Julio López (1976 y 2006). Cinco años ya que exigimos rigurosidad en  las numerosas líneas de investigación que existen desde el inicio de la causa y se castiguen a todos los responsables, sean autores intelectuales, materiales o cómplices, del secuestro y desaparición forzada de Jorge Julio López.


Frente a la hipocresía de algunos y al silencio de muchos, este nuevo número de la revista que editamos, Tantas Voces… Tantas Vidas es una suerte de abrazo ineludible con Jorge Julio López, que compartimos con todos aquellos que, desde el primer día, luchamos para exigir su aparición.


Un abrazo colectivo lanzado en palabras con las que transitamos en diferentes notas y artículos:


- Historia de vida. Un recorrido por la vida de Jorge, como lo llamábamos por entonces, conversaciones, testimonios judiciales, nuestra reconstrucción.


- Una condena histórica: "Como a los nazis, les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar"


- Un pueblo testigo. Sin testigo no hay justicia.


y muchas más.


 


tantas voces - tantas vidas 5 aos sin Lopez



5 años sin López.


5 años sin culpables ni responsables.


5 años de silencio oficial.


5 años de impunidad y encubrimiento.


5 años de lucha.


Exigimos al Gobierno Aparición con Vida Ya


 
Presentación en La Plata
 
Viernes 16 de septiembre - 19.00 hs.


Facultad de Bellas Artes de la UNLP - Sede “Pichila” Fonseca.


Calle 62 y Diag. 78. Aula 8 (Auditorio)

Trenque Lauquen: Marcharán este domingo al Concejo Deliberante a 5 años de la desaparición de Julio López.

 


Mediante un comunicado, la Comisión por los Derechos Humanos de Trenque Lauquen convocó a una marcha para exigir la aparición con vida del compañero Jorge Julio López, la cual se realizará el próximo domingo a partir de las 17.00 hs.


y julio lopezPartirán desde la Plaza San Martín y se dirigirán a la sede del H. Concejo Deliberante, donde en su frente hay una bandera que pregunta "¿Y Julio López?".


Recordaron que el compañero López desapareció dos veces; en la primera, por las acciones de la dictadura y en la última, en democracia, tras haber testificado sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos por el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz, como también destacaron la impotencia y negligencia durante la investigación de esta segunda desaparición.


Durante esta actividad, se expresará "el repudio a la impunidad de los asesinos que osaron secuestrar a Julio López", según afirmaron y enfatizaron que "no deberíamos pasar más tiempo sin saber qué ha sido del valiente albañil de Los Hornos."


Para enviar adhesiones: ddhhtlauquen@hotmail.com

El próximo lunes comienza el juicio por el "Circuito Camps"

 


Desde las 10.00 hs. y en la sede de la ex - AMIA, sita en la calle 4 entre 51 y 53, de La Plata tendrá lugar el juicio contra los 26 represores que actuaron en seis centros clandestinos de detención, conocidos como "Circuito Camps", por 283 víctimas, incluyendo al compañero Jorge Julio López.


Jorge-Julio-LopezEsta instancia estará a cargo del Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata, el mismo que juzgara y condenara a Miguel Etchecolatz y a Christian Von Wernich, como también a los 14 penitenciarios de la Unidad 9 de La Plata, integrado por los Jueces Mario Portela, Carlos Rozanski y Roberto Falcone, donde está prevista la presencia de cerca de 500 testigos, con la inclusión de los testimonios del compañero Julio López y de la compañera Adriana Calvo.


Según informó Justicia Ya !, gracias a los reiterados pedidos en diversas partes del proceso, se unificaron varios tramos que corrían por separado, durante la etapa de instrucción, permitiendo la incorporación de algunos de los crímenes cometidos en la Comisaría 5ª de La Plata, la Brigada de Investigaciones de La Plata, el Destacamento de Arana, el Puesto Vasco y el Centro de Operaciones Tácticas I (COT I) de Martínez. Recordamos que estos CCD integraron el "Circuito Camps" que estaban distribuidos en el conurbano bonaerense y en La Plata, dependiendo del Primer Cuerpo de Ejército. Por otra parte, también se juzgará la masacre de "La calle 30", donde asesinaron a Diana Teruggi de Mariani, junto a cuatro compañeros y secuestraron a Clara Anahí, la nieta de tres meses de "Chicha" Mariani, que aún buscamos, al igual que la apropiación de Pedro Nadal, hijo de Jorge Nadal e Hilda García, ésta última desaparecida.


En forma similar al resto de los procesos judiciales a los genocidas, son pocos los represores que llegaron a juicio, al igual que los casos de los compañeros que se tratan en esta instancia. Afirmaron que ello constituye una gran demora en la obtención de justicia, permitiendo la impunidad por causas naturales debido al fallecimiento de los responsables del genocidio.


Asimismo, el colectivo afirmó que continuarán participando del proceso, con su habitual compromiso, para exigir la condena por genocidio y su cumplimiento en cárcel común y efectiva.


Los represores.


- Ibérico SAINT JEAN (ex gobernador de la Provincia de Buenos Aires)


- Jaime SMART (ministro de gobierno de la gestión SAINT JEAN)


- Miguel Osvaldo ETCHECOLATZ


- Jorge Antonio BERGES (médico)



- Norberto COZZANI


- Rodolfo Aníbal CAMPOS


- Domingo ALMEIDA


- Hugo Alberto GUALLAMA


- Luis Vicente PATRAULT


- Carlos GARCIA


- Horacio Elizardo LUJAN


- Alejandro Agustín ARIAS DUVAL


- Eros Amílcar TARELA


- Roberto Antonio CABRERA


- Sergio Arturo VERDURI


- Rubén Oscar PAEZ


- Miguel KEARNEY


- Fernando SVEDAS


- Bernabé Jesús CORRALES


- Pedro FERRIOLE


- Raúl Orlando MACHUCA


- Julio César ARGUELLO


- Mario SITA


- Roberto GRILLO


- Daniel LENCINAS


- Santiago ANTONINI.


5 años sin Julio


Seis días después del inicio de este juicio, se cumplirán cinco años de la desaparición del compañero Jorge Julio López, testigo y querellante en el juicio contra Etchecolatz, cuyo expediente se encuentra totalmente paralizado, desde hace ya algunos años. Denunciaron que la impunidad reinante en la causa donde se investiga su desaparición sólo genera más impunidad y exigieron al gobierno su aparición con vida ya! y el castigo a los responsables de su desaparición.


Destacaron que, a pesar de la inacción estatal para encontrar a López, el compañero estará en este juicio con la incorporación de su valiente testimonio a la causa, al igual que el de la compañera Adriana Calvo.

La Asociación de Ex - Detenidos Desaparecidos repudió la inauguración de un parque recreativo con el nombre de Jorge Julio López.

 


 


 


logo aedd


Jorge-Julio-LopezA través de un comunicado, la Asociación de Ex - Detenidos - Desaparecidos (AEDD) repudió la reciente inauguración de un parque recreativo en la localidad de Los Hornos al cual impusieron el nombre del compañero Jorge Julio López, quien está desaparecido desde el 18 de septiembre de 2006 por su valiente testimonio contra el represor Miguel Osvaldo Etchecolatz.

Pablo_BrueraA las declaraciones de Pablo Bruera, Intendente de La Plata, quien participó del acto inaugural junto a un grupo de concejales, donde afirmara "que el hecho de que la plaza llevara el nombre de Julio demostraba la intención de la gestión a la hora de 'sembrar memoria' ", dicho organismo de Derechos Humanos lamentó que dicho esfuerzo no fuese el mismo para el impulso de la investigación judicial con el objeto de la aparición con vida del compañero desaparecido.

Por otro lado, recordaron "que la única forma de sembrar memoria, verdad y justicia es investigar qué pasó con Julio y castigar a los responsables de su desaparición" y finalizaron afirmando que "no queremos plazas ni monumentos: Queremos que Julio aparezca con vida".

OPINION - 18/09/08 - DESAPARECIDO, POR LA PROF. MARÍA CRISTINA SABORIDO

SUMARIO

  1 - ARGENTINA, BUENOS AIRES: OPINIÓN - DESAPARECIDO, POR LA PROF. MARÍA CRISTINA SABORIDO.


1

De: maria maria

Fecha: Jueves, 18 de Septiembre de 2008 12:37 a.m.

Para: GACETILLAS ARGENTINAS - REDACCIÓN

Asunto: DESAPARECIDO, POR LA PROF. MARÍA CRISTINA SABORIDO

SEPTIEMBRE

(Día 18... a la Ausencia de Julio)

Me pasó a mi, te pasó a vos... les pasó a muchos.

Pero no les pasó a todos.

No todos fueron amenazados, no todos fueron agredidos, no todos fueron desaparecidos, no todos fueron a parar a un pozo, no todos fueron secuestrados, no todos fueron torturados, no todos vieron morir a sus compañeros, no todos perdieron a sus hijos, no todos perdieron a sus maridos, a sus novios, a sus hijos, a sus hermanos, a sus padres en manos de genocidas, en manos del terrorismo de estado

Los que no pasaron lo que nosotros pasamos nos critican, nos señalan, nos agreden, nos persiguen, nos subestiman, nos acosan, nos denigran, nos maltratan porque "Por algo nos pasó lo que nos pasó".

Así son, así piensan, así sienten así perciben al otro, así lo viven al otro .

Lo perciben y lo viven desde la insolidaridad del no pensar y el no sentir al otro como un compañero de la vida, un caminante del mismo camino de tierra, un igual de carne y hueso que ha de finiquitar como finiquitan los mortales en la tierra... finiquitan en cenizas que con un soplo se las lleva el viento

Entonces a estos insensibles, insolidarios, inmaduros afectivos, imposibilitados de comprensión, impedidos de caridad hacia el otro que es el prójimo les ocurre que no comprenden, o se niegan a comprender o a sentir o a ponerse en el lugar del otro.

El otro que desaparece, que sufre, que espera, que resiste, que lucha, que protesta.

Ante la Injusticia de la Justicia injusta.

Justicia de mierda que huele a mierda y que se niega a ser justa.

Por eso.

A los que no les pasó no los conmueve que no esté, que no se sepa donde está y que sea lo que la Impunidad ordena que sea.

La Impunidad ordena que Julio López sea un DESAPARECIDO.

Porque en este País de indiferentes, de gorilas, de caceroleros, de periodistas genuflexos, de fachos, de asesinos, de represores, de olvidados, de gremialistas panqueques, de curas pederastas, de juristas vendidos, de justicia corrupta, de hipócritas chupacirios que creen que la hostia ha de redimirles los pecados contra la carne que asiduamente cometen.

En este País genocida y antropófago.

Julio López sigue desaparecido.

Y entonces llega de nuevo Septiembre, y con cada septiembre se suma otro año de ausencias, de preguntas de interrogantes, de espacios, de silencios, de huecos, de grietas.

Y entonces la lágrima, sigue sin contener a la lágrima.

Y la desesperanza, sigue desesperándose en cada amanecer y en cada atardecer.

De los que siguen esperando que aparezca.

Porque lo extrañan.

Porque lo aman.

Porque lo lloran.

A Julio López que una vez fue, y sigue siendo sin la certeza de ser.

Porque a dos años de aquél septiembre, Julio sigue sin aparecer.

¿Cuántas primaveras deberán transcurrir para saber que pasó con Julio López?

Profesora María Cristina Saborido

Ex –detenida –desaparecida

Pozo de Banfield/Quilmes

Julio/ 77

La Comisaría de Adrogué fue uno de los Centros de Detención Clandestina más crueles y sanguinarios. Funcionó entre 1976 y 1977 . Perteneció a la zona 1 subzona 11. Aún está sin señalizar.

OPINION - 18/09/08 - JORGE JULIO LÓPEZ, ¡ PRESENTE ! COMPAÑERO, POR ELISA RANDO (ARGENPRESS)

SUMARIO

  1 - ARGENTINA, BUENOS AIRES: OPINIÓN - JORGE JULIO LÓPEZ, ¡ PRESENTE ! COMPAÑERO, POR ELISA RANDO (ARGENPRESS).


1

De: SIEMPRE EN GUARDIA

Fecha: Jueves, 18 de Septiembre de 2008 06:53 p.m.

Para: GACETILLAS ARGENTINAS - REDACCIÓN

Asunto: JORGE JULIO LÓPEZ, ¡ PRESENTE ! COMPAÑERO, POR ELISA RANDO

----- Original Message -----

From: marta speroni

To: SIEMPRE EN GUARDIA

Sent: Wednesday, September 17, 2008 11:48 PM

Subject: JORGE JULIO LÓPEZ, ¡ PRESENTE ! COMPAÑERO, POR ELISA RANDO

ARGENPRESS.info - Prensa argentina para todo el mundo

miércoles 17 de septiembre de 2008

Jorge Julio López.¡Presente! Compañero

Elisa Rando (especial para ARGENPRESS.info)

Jorge Julio López, sabes acaso tú, mejor que nosotros, qué decimos cuando gritamos: ¡ Presente! También, cuando decimos: Compañero.

Cuánto hay de entrega. Cuánto hay de compromiso. Cuánta verdad encierra ese: Presente. Qué entrega hay en ese, estar presente. Y qué bien hace, el poder estar presente.

Saben todos los que luchan, qué significa ser compañero… y estar.

Qué lucha verdadera se libra cuando se está presente en el momento que corresponde y en el lugar que debe ser. En el que debe estar un compañero.

Algunas veces, en la práctica, resulta difícil saber ser y sentirse compañero. Tampoco, ni muy bien ni muy seguido, se puede medir el alcance inmenso de la simple palabra: militante.

La modestia y la grandeza que debe haber en la acción militante, para que la palabra cobre sentido, sea realidad, y no avergüence el lugar donde se esta presente, donde se asume como compañero y se alcanza de verdad la condición de militante.

La militancia, debe aclararse, nada tiene que ver con la cooptación, la docilidad, el reclutamiento. El consentimiento, la resignación, el silencio y la aceptación de todo lo que venga impuesto, nada de eso tienen que ver con la militancia. El militante siente, recibe, pone y discute la ideología, es dueño de sus sentimientos. Respeta el pensamiento, los principios, y la conducta de sus iguales. Pero no las sacraliza. El militante no es un mandado, es el demandante. No es un aparato sobre un camión, ni el repuesto cambiable de una máquina. No es un adiestrado o un servil. Es un artífice indispensable para la construcción de ideas, de esclarecimiento, en la discusión de principios y tesis de consolidación y cambio. Es la fuerza para la difusión de ideas, de luchas… y el indispensable en las revoluciones, cuando son verdaderas. El militante es la idea en movimiento que pone la ilusión, la alegría y la vida, en un mundo de explotación y de revancha. En un mundo donde el capitalismo es el ruin triturador de hombres y de cosas.

“En política se miente. En política se oculta la verdad”, cuando las acciones de los que la practican poco tienen que ver con los ideales que manifiestan. Así es, que hay tiempos, en que muchas expresiones se desvalorizan. Cambian el signo, destruyen el sentido y la realidad práctica anula su fuerza. Mienten y saben que mienten. Mienten y roban la ilusión y al final la libertad y la vida. Los cambios se postergan y se confunde adrede el compromiso. Son los revolucionarios de cartón pintado. No llegan ni siquiera, a ser traidores. Son los se que devoran los cambios que no hicieron nunca. Los que pasan por las ventanillas antes de preguntar a quien deben vivar.

Los que claudican, los traidores, deberán aprender a vivir sin compañeros. Deberán saber, cuando les falten, qué es vivir sin compañeros. Qué es la especulación y la entrega. Cómo son los caminos cuando se convierten en atajos. Cómo se transita por las charcas. Cuando se dejan los caminos, se dejan también los compañeros. Se hacen trizas los principios. Cuando se bajan las banderas, quedan sólo las divisas. Y la vuelta, es siempre la derrota. Es el retorno sin objetivos. Sin ideas ni ideales. Sin levantar la mirada. Sin vergüenza y sin historia.

Cuando se claudica, le llega el final a todo el cuerpo. Se muere, irremisiblemente, se muere. Se mata el compromiso. Se entrega la moral. Se pierde la conciencia. Los que se han entregado por un precio, saben muy bien de que les estoy hablando.

Los que claudican. Los que malogran su historia. Los que se detienen. Los que declaman principios que no respetan. Los que practican el juego de la distracción y el conformismo. Los que se entregan sin que se lo pidan. Los que se cotizan por oro y no son más que de hojalata. Los que entran a los codazos y retroceden a los tropezones. Los que no sirven para nada, no son nunca compañeros. No saben de compromisos. No conocen la lucha. No saben de solidaridades. Ignoran la historia. Son máscaras de ellos mismos. Son, apenas, si los dejan, pequeños miserables.

Están donde los llevan. Aclaman a quien lo recluta. Sirven al que le paga.

Y matan al que le marcan. Son los tartufos de la política. Y de esos estamos llenos.

Jorge Julio López, al que no me dirijo, porque creo que no me oye, lo experimentó una mañana, cuando pudo demostrar qué significa estar presente. Que enseñó, hasta a los matones asesinos, cómo es la templanza y el coraje de un compañero. Nos dio a todos, leales y claudicantes, una clase magistral de militancia plena. De entrega abnegada. Silenciosa. Conmovedoramente leal. De un hombre, por sobre todas las cosas, bueno.

Estuvo presente donde debía, para cumplir su compromiso de conciencia, como debía… Era la hora. Tenía que hacerlo.

Llegó, con su cabeza cana, hasta los estrados de una justicia esquiva. Denunció el crimen que había tenido por testigo sus ojos verdes. Recordó las manos amigas que se despedían de la vida. El las confortó con la tibieza de las suyas. Ante el terror de la capucha y la picana, en la cueva de las sombras y la muerte. Todos harapientos. Llagados a golpe de picana. Macilentos. Atormentados en las sombras. Vigilados, espiados, sometidos por asesinos alucinados. Perversos irrecuperables que caminan aún entre nosotros. Aquella fue noche de promesas y despedidas. La vida y la muerte se cruzaron. En el pozo, se cruzaron. Seguro que no temblaron. Tenían razón. Y juraron justicia. López juró. Esperó treinta años, juró, se juró justicia.

Cumplió. También el Tribunal supo sentar, por una vez, en el estrado, a la verdad. Los asesinos tuvieron la misericordia laica de los jueces justos. Dijeron: Genocidio. Todos saltaron. Fue la única alegría. Se estaba haciendo justicia Los asesinos también sabían. Quedaron entre rejas En la cárcel, mientras dure su despreciable existencia.

Desaparecido, preso y torturado, prometió a sus compañeros de prisión, decir la verdad. Y lo hizo.

Prometió, en el pozo sombrío de picana, capucha y mordaza, denunciar el crimen cometido ante sus ojos despavoridos. Y lo hizo.

Se prometió a sí mismo denunciar a los asesinos. Y lo hizo.

Esa promesa. Esa decencia. Esa conducta. Esa militancia. Le costó la libertad y quizás, la vida. La puso, sin cálculo ni condiciones. Desde un cono de sombras y venganzas siguió presente. Quiso ser antes que nada, compañero.

Juntando militancia, recordó su verdad hasta la mañana del secuestro. Hasta la mañana en que la misma historia abría el libro en la misma página. Tenebrosa y oscura. El brazo intolerante de la violencia, apareció de nuevo. Para él la dictadura no había ni caído ni muerto. Existía. La conocía. Estuvo a su lado. La vio de nuevo.

El Nunca Más, se esfumó en una noche de capucha y de neblina. Y fue nunca más. Fue una burla macabra, que jugó con la credulidad ingenua de un montón de gente que necesitaba creer que había sido verdad. Y había sido justicia.

En la historia de estos dos años de ausencia. De tu ausencia. Que es tu historia. Hubo de todo. Tu ida sin llevar la llave. Sin volver al mediodía. Sin saludar al vecino. Sin despedirte de nadie. Todavía duele la diatriba infame del té con tu tía, de ministros charlatanes y fantoches. De todo hubo. De todo se dijo. De todo se hizo uso para despistar, infamar, desvalorizar. Ridiculizar, amenazar a tus valientes abogados. Cómo se puede descender y transitar por las cloacas para defender lo indefendible. Para justificar la muerte despiadada. La desaparición, es un fantasma ausente que retorna. Que espanta… y hasta cuándo.

Tú, compañero, eres el sujeto. El motivo fundamental de nuestra lucha.

Tú eres la lucha misma. Tú eres el ejemplo. Nosotros el grito.

El tuyo…, seguimos sin escucharlo. Ojalá puedas gritarlo bien fuerte, Julio Jorge López. Bien fuerte. Como lo haremos nosotros siempre.

Por la Verdad. Por la Justicia. Por la vida. “Compañero del alma, compañero”. Hasta la victoria, siempre. En tu nombre. También, siempre.

"...los asuntos que estamos presentando, nos dan en este momento la más grande de nuestras oportunidades para liberar a los Cinco. Este es un momento crítico y es muy importante que la red de apoyo esté al tanto e involucrados activamente en el caso." Leonard Weinglass, jefe del equipo de la defensa. www.amigosdecuba.com.ar/5patriotas (Argentina); www.thecuban5.org (Comité Internacional por la Libertad de los Cinco)

 

OPINION - 18/09/08 - LÓPEZ, POR NORMA MORANDINI

SUMARIO

  1 - ARGENTINA, BUENOS AIRES: OPINIÓN - LÓPEZ, POR NORMA MORANDINI (DIPUTADA NACIONAL Y PERIODISTA).


1

De: Miguel Angel Longarini

Fecha: Miércoles, 17 de Septiembre de 2008 06:54 p.m.

Para: GACETILLAS ARGENTINAS - REDACCIÓN

Asunto: LÓPEZ, POR NORMA MORANDINI (DIPUTADA NACIONAL Y PERIODISTA)

LÓPEZ

Por Norma Morandini

Diputada nacional. Bloque Memoria y Democracia

¿Cómo enterrar al que no se vio morir? Una pregunta sin respuesta que revela la perversión de la desaparición: no sólo se ocultó a las personas sino que se escondieron sus cadáveres para negar el crimen. Aquel que no está no pudo haber sido asesinado.

Esos NN a los que se debió nombrar en el silencio de los pañuelos blancos y cuyas historias personales se han ido reconstruyendo y constituyen la prueba de lo que se pretendió ocultar. Pero Jorge Julio López no es un NN: un Nomen Nescio.

Como un desaparecido de la democracia, su nombre es la sombra más incómoda que increpa a todas las instituciones: la inoperancia del poder político del que depende la Policía, la ineficacia judicial que en la figura del juez confiesa "no estamos preparados para causas de este tipo", el error de algunos organismos de Derechos Humanos que fueron menos enfáticos que otros para no "molestar" a un gobierno comprometido con la sanción del terrorismo de Estado.

Pero, sobre todo, lo que nos inquieta es la falta de un clamor colectivo que encarne definitivamente la sentida frase del "Nunca Más".

Buenos Aires, 17 de septiembre de 2008.-