8N: Realidades y utopías. 8N: Realidades y utopías.   Por el Prof. Juan Carlos Sánchez, Director Editorial de Gacetillas Argentinas.   El medio pelo argentino y la ra...

8N: Realidades y utopías.

8N: Realidades y utopías.


 


Prof. Juan Carlos Snchez


Por el Prof. Juan Carlos Sánchez, Director Editorial de Gacetillas Argentinas.


 


El medio pelo argentino y la rancia clase alta se disponen a ocupar las calles porteñas en una movida política singular por la forma a través de la cual se convocó y por las consignas que caracterizarán a una jornada donde el imperialismo se está jugando una carta crucial mediante sus cómplices locales. No podemos olvidar lo que aconteció en Honduras y en Paraguay, salvando las distancias.


Inclusive, la fecha elegida no fue ni es casualidad. Es un nuevo aniversario del nacimiento de Alfredo Astiz, "El Ángel Rubio" o "Ángel de la Muerte", quien integrara el Grupo de Tareas 332 de la ESMA durante la última dictadura cívico - militar y del fallecimiento de Emilio Eduardo Massera, integrante de la Junta Militar que dió el golpe en 1976.


La convocatoria se materializó mediante el uso de las redes sociales y del correo electrónico. Una vez más, la tecnología se convirtió en la herramienta fundamental del marketing político al servicio de los intereses oligárquicos e imperiales, y acorde con los tiempos actuales.


Sin embargo, una de las consignas es clave para comprender como juega el imperialismo en estas tierras: ir con vestimenta de color blanco. A estas alturas, resulta imprescindible recordar a las opositoras en la hermana República de Cuba: las Damas de Blanco, las mismas que son incentivadas por el Departamento de Estado a través de la Sección de Intereses en la Isla para horadar al régimen cubano.


Tres realidades asoman en el horizonte, tras una marcha que convoca a un grupo homogéneo en donde reposan los sueños, ilusiones e intenciones de los Grondona, los Pagni, los Martínez de Hoz, los Macri, los Buzzi, los Moyano y las y los Pando, entre otras y otros.


La primera, sin lugar a dudas, es un grosero intento de colaborar con los intereses norteamericanos por parte de nuestra derecha vernácula, alentada y apoyada por el andamiaje mediático de Clarín, La Nación y Perfil junto con el acompañamiento de dirigentes políticos alineados con el PRO, la Coalición Cívica y la UCR, sin olvidarnos de la discreta diplomacia de la Iglesia Católica que, con seguridad, ya los ha bendecido al igual que a los genocidas.





La segunda es la búsqueda de un camino tendiente a una cierta desestabilización de esta renga democracia, con la finalidad de defender los privilegios de una clase que añora el menemato y las dictaduras militares porque ambos les han permitido obtener cuantiosos beneficios en detrimento de los intereses populares.


Y la última es el vano intento de encontrar una fórmula política que le permita oponerse a un kirchnerismo que, no obstante, supo darle enormes beneficios a una parte de la oligarquía y que ahora pretende alinearse con Monsanto y la Barrick Gold, las dos transnacionales que supieron hacer pié en Sudamérica en los últimos años.


No obstante, esta unión no es fortuita ni casual por cuanto poderosos intereses económicos han sido horadados por el Gobierno Nacional desde 2003. Las retenciones a la soja han impedido el grosero incremento patrimonial de los asociados a la Sociedad Rural Argentina y de la Federación Agraria Argentina, clásicas instituciones que han alentado todo intento golpista desde 1930 hasta el regreso a la democracia; las continuas inspecciones de la AFIP y el mayor control impositivo que ha impedido parte de la elusión y evasión fiscal que realizan; las verificaciones acerca del trabajo esclavo, que han permitido hallar verdaderos campos de concentración en los establecimientos rurales, incluyendo a niñas y niños, y las recientes restricciones a la compra de dólares, que contribuyó a impedir parcialmente el colchón tras el cual se escondían los frutos de la evasión impositiva y la fuga de capitales hacia el exterior.


Pero también intereses políticos han sido afectados, pues no han logrado manejar la agenda del Gobierno Nacional en estos años como tampoco pudieron imponer a sus representantes dentro de él y apenas, tan sólo, poseen un puñado de legisladores nacionales y un Jefe de Gobierno funcionales a esa derecha recalcitrante que solamente sabe de golpear y lesionar a mujeres que manifestaban por el aborto legal, seguro y gratuito...


Esta derecha ultraliberal, parafraseando al colega Andrés Figueroa Cornejo, solamente busca dar rienda suelta a su impotencia en el intento de construir una alternativa política que les permita llegar al poder, pero también manifiesta sus claras intenciones de obstaculizar y obstruir todo intento de poder popular como los que van surgiendo de la mano de organizaciones políticas, sociales y sindicales.


Su mayor utopía es derrocar al kirchnerismo. Y en esto, debemos ser claros. No podemos subestimar ni siquiera por un instante al enemigo que, para colmo, solamente defiende los intereses imperiales en lugar de defender los nacionales. Porque eso es esta derecha. Un enemigo del pueblo que nunca descansa.


La mayor paradoja de esta particular coyuntura podemos encontrarla en que es el mismo kirchnerismo, neodesarrollista y derechista por antonomasia, que brega por el capitalismo "en serio", el que está acorralando a este derechismo cercano a los genocidas y represores como también al Imperio.


Porque no debemos olvidar que el llamado "progresismo" es el mismo que permitió la sanción de la ley antiterrorista y la creciente criminalización de la protesta social. Y en él también está el Frente para la Victoria.... Basta leer el Archivo de Casos de la CORREPI para conocer en profundidad la represión kirchnerista desde 2003.


¿Y la izquierda?. Algunas fuerzas, como el PTS, supieron leer las circunstancias y los protagonistas reales de esta movilización; otras, con seguridad, es posible que no lo sepan o no lo quieran saber...


Lo cierto es que, poco a poco, el Gobierno Nacional ha sido corrido por izquierda en algunas oportunidades por parte de diversas organizaciones políticas y sociales. Y más temprano que tarde, lo será con respecto a la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual para los medios comunitarios que aún esperan respuesta a tres años de su sanción.


Del mismo modo, procura polarizar las posiciones en torno a las cuestiones álgidas en un claro reestreno del divide y reinarás de Maquiavelo. La mejor prueba de ello es la aplicación de la Ley de Medios, con la pulseada contra Clarín y de la deuda con las Obras Sociales Sindicales, tras la suspendida Resolución Nº 1.200 de la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación.


En este contexto, la izquierda argentina necesita de una profunda revisión de sus métodos y pensamientos para la praxis política que, sin embargo, debiese haber hecho hace años. En primer lugar, necesita hambre de poder para enfrentar un proceso de construcción política que le permita convertirse en una alternativa válida en términos electorales y en segundo lugar, una profunda articulación con los movimientos sociales que vienen realizando un importante trabajo territorial a través de lo socio - educativo.


Pero el futuro está en nuestros pibes. En nuestros estudiantes secundarios, terciarios y universitarios, que nos siguen enseñando el sendero de la lucha por sus derechos tras sus reclamos de una infraestructura educativa en condiciones y de una currícula que contemple las necesidades para la construcción de un proyecto de vida. Son ellas y ellos, los que van a cubrir las espaldas de los 30.000 compañeras y compañeros desaparecidos. Los que van a relevar a esa generación que supo soñar una Argentina distinta y sin exclusiones de ningún tipo.


Ocurre que está renaciendo la utopía de un país diferente y con plena igualdad de oportunidades para todas y todos. Y también la de sepultar definitivamente a los fantasmas del pasado reciente, sin olvidarnos de su poder de fuego mediático y económico.


Son dos sueños que podemos y debemos acompañar. Y son aquellos a los cuales la derecha tiene miedo que se hagan realidad. Por eso también marchan. Porque nos quieren quitar las ilusiones de construir algo diferente, de incorporarnos al proceso político latinoamericano a través del socialismo.


Por eso mismo, el 8N será una movida política para resucitar a viejos fantasmas pero debemos recordarles a estos personajes que el pueblo está de pié, que está despierto y que no dudará en la construcción de una defensa de lo popular para rechazarlos.


Entre realidades y utopías, nos encontraremos en la defensa de una alternativa popular y de izquierda para que esa derecha recalcitrante no pueda perpetuar sus privilegios en aras de una Argentina para todas y todos....

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