Tucumán: Masiva marcha de los trabajadores autoconvocados de la salud (Contrapunto) Tucumán arde al son de los trabajadores autoconvocados de la salud “NUESTRO NOMBRE ES AUTOCONVOCADOS; NUESTRO APELLIDO, DIGNIDAD”   Más de 1...

Tucumán: Masiva marcha de los trabajadores autoconvocados de la salud (Contrapunto)

Tucumán arde al son de los trabajadores autoconvocados de la salud

“NUESTRO NOMBRE ES AUTOCONVOCADOS; NUESTRO APELLIDO, DIGNIDAD”


 




Más de 10 mil personas se movilizaron por las calles tucumanas, en apoyo de los trabajadores de la salud. Más de 7 cuadras repletas de personas recorrieron el centro de la ciudad, en un espacio cuya perspectiva es transformarse en una multisectorial en la que confluyan los reclamos de diferentes sectores de la sociedad. Tres oradores, cientos de adhesiones y gran presencia de organizaciones sociales y políticas. CONTRAPUNTO.

Tucumán se debía una movilización con esta fuerza. Si bien la marcha del Encuentro Nacional de Mujeres convocó a más de 20 mil personas, la mayoría pertenecía a delegaciones de otras provincias. En la historia reciente, tal vez hay que remontarse a las jornadas del 24 de marzo de 1996, fecha en que se cumplían 20 años del golpe genocida del ´76 y Antonio Domingo Bussi era gobernador de la provincia para tener un punto de comparación; también el 24 de marzo del 2006 hubo una marcha masiva.

El fuego de las antorchas quedará en la memoria de los tucumanos y sus brasas serán las pruebas de un pueblo que se levantó en defensa de su dignidad. Cuando la historia intente borrarse, ahí estarán ellas para demostrar que hay una sociedad que está dispuesta a volver a ser la provincia del Tucumanazo, la de los dirigentes combativos, la del pueblo de pie, la que no soporta las injusticias.



Más de 10 mil personas marcharon, portando antorchas y cantando fervorosamente. Era una de esas hordas, cuya acuerdo central fue la “defensa de la salud pública”. Sin embargo, esas 7 cuadras repletas de organizaciones sociales y políticas, y sectores autoconvocados de la población, aspira a ser un espacio en donde confluyan las reivindicaciones de diferentes espacios.
Una gran bandera de apoyo a la lucha de los trabajadores de la ex Terrabusi, Kraft (“si triunfa la lucha de Terrabusi y la lucha de la salud, triunfamos todos”) acompañaba al lado del escenario; es que ambos sectores –con sus particularidades- son parte de esa clase trabajadora, explotada en beneficio de minorías privilegiadas.

El acto

La alta temperatura, el fuego de las antorchas, el hacinamiento y la bronca trazaron el clima caliente de la jornada. Mientras se esperaba la llegada de las diferentes delegaciones provenientes de los hospitales de distintos puntos de la provincia, a través de una pantalla gigante se pasaban fotos de las 19 marchas que va realizando el sector de la salud en los últimos meses.
La Comisión de Familiares Víctimas de la Impunidad rodeó el escenario con su bandera plagada de rostros testigos de la opresión contra los sectores vulnerables de la sociedad. La ASANOA (Asamblea Socioambiental del NOA) adhería a la jornada, repudiando a los directores de los hospitales que pusieron su cara para hacer la propaganda de las obras hechas en esos edificios con los aportes de Minera la Alumbrera.
Quién presentó a los oradores fue Hugo Almirón, médico del hospital de Santa Lucía. Para comenzar, planteó que “es un honor compartir esta plaza con tanta gente. Quiero recordar que nuestro nombre es autoconvocados; nuestro apellido, dignidad”. Luego, cedió la palabra a Braulio Fanlo, delegado del Hospital Avellaneda.

Los discursos

Fanlo comenzó indicando que estaba “profundamente conmovido por esta presencia. Son 6 arduos meses de lucha, 19 marchas”. Agregó que “acá estamos los loquitos, los desleales a Betty Alperovich”, lo que generó la ovación de los presentes.

En otro pasaje de su discurso, el delegado del Hospital Avellaneda cuestionó “¿qué van a entender estos personajes nefastos de nuestro compromiso de honor, de los médicos superexplotados en la guardia del Hospital Padilla, de los que trabajamos con chicos consumidores de paco en una provincia en que los traficantes tienen vía libre mientras la policía vigila a los trabajadores?”.

También denunció que el gobierno de José Alperovich aún no dio pensiones a la familia de las dos enfermeras muertas como consecuencia de la gripe A (Débora Molina y Norma  Aquino). “Ni ese gesto humanitario tienen esos hijos de puta”, clamó.

Aprovechó la ocasión para repudiar las declaraciones de René Ramirez, secretario General de ATSA. “La burocracia sindical sólo tiene una chapa; la legitimidad la tenemos nosotros”, planteó, al tiempo que indicó que el Ministro de Salud, Pablo Yedlin (al sentir su nombre, la gente comenzó a cantar “Que se vaya, que se vaya”) se ha “burlado de nosotros mientras sigue con sus negociados particulares”.

Finalmente, Fanlo concluyó indicando que “no nos pueden vencer, porque nosotros trabajamos desde el amor”.

El turno siguiente fue para Estela Di Cola, delegada del Hospital de Niños. En un corto discurso, recalcó que “acá está el equipo de salud, organizaciones sociales y políticas, todo el pueblo tucumano”.

“Tenemos una palabra: dignidad. Dignidad por un salario justo, para que el sistema de salud no se mantenga de pie con pilares de barro”, planteó. Luego, finalizó recordando a Molina y Aquino y remarcó que ellas demuestran la esencia de qué están exigiendo. “Por ellas seguimos luchando y no vamos a bajar los brazos. Nuestra dignidad no tiene valor; nuestro trabajo tiene un precio”, concluyó.

Le toco cerrar la lista de oradores a la delegada del Hospital Regional de Concepción, la doctora Adriana Bueno. “En esta ardiente jornada, los trabajadores de la salud le dan la bienvenida al pueblo”, comenzó.

En medio de su discurso, se cortó la luz de la Plaza Independencia. La falla, casualmente, sólo repercutió en  ese lugar. Eso provoco la furia de los manifestantes. Pero Bueno pudo continuar su discurso y recalcó que “somos leales al respeto, a la dignidad, a nuestros pacientes, a nuestros pobres”.

Agregó que “nos dicen que no hay plata; seguro tendremos que buscarla en el auto de algún delegado comunal. Cuando ellos no encuentrn que más raspar en la olla, nosotros vamos a seguir siendo médicos, odontólogos, enfermeros. ¡Y ellos nos piden lealtad!”.

Para redondear su discurso, indicó que la gran “presencia nos llena de esperanza y alegría. Somos los honestos, la clase trabajadora que está de pie”.

Finalizados los discursos, la movilización recorrió el centro de la ciudad. Se dio una vuelta a Plaza Independencia, se subió por calle Laprida, se dobló por Córdoba, para volver al paseo principal por la 25 de mayo.

CONTRAPUNTO | Prensa Alternativa


 

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