4 tiros de la intolerancia: Balearon la casa de un periodista (Su Tribuna) Por Rubén Eduardo Moreno “Éstos son los únicos momentos en que siento la soledad verdadera: cuando uno se enfrenta a la violencia impune”...

4 tiros de la intolerancia: Balearon la casa de un periodista (Su Tribuna)

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Ruben Moreno - Su Tribuna

Por Rubén Eduardo Moreno

“Éstos son los únicos momentos en que siento la soledad verdadera: cuando uno se enfrenta a la violencia impune”

Ryszard Kapuściński

El viernes primero de julio a las 3 de la mañana, ocurrió un lamentable hecho siendo la víctima Emanuel Nicolás Soverchia, un gran compañero, comprometido con el periodismo de investigación y con las causas populares de la ciudad. Donde se lo necesita, él está presente, por eso se lo discrimina y censura en algunos medios además de ser perseguido y difamado desde las redes sociales por funcionarios escondidos en perfiles falsos o por algunos medios adictos al gobierno municipal que no aceptan la libertad de expresión del diferente, como si todos tuvieran que construir una mentira de una gestión basada en la plata, la prepotencia, el personalismo; la agresión desmedida, como si fuera un juego virtual de dos pibes jugando a la play, sin medir consecuencias al entorno de los que ellos dañan.

También fuí victima de estas prácticas, aún sin vehiculo por que le pusieron 2 kg. de arena en el motor, además de violarse derechos acusando, juzgando y condenando públicamente con real malicia. De la dictadura, se es de la cabeza imitando prácticas políticas acorde a esos salteadores del poder que tanto daño hicieron a generaciones. Las actitudes de este gobierno municipal producían impotencia, rabia e indignación, además de dañar la salud de muchos ciudadanos víctimas de estas prácticas.

En muchas editoriales hablamos de la impunidad como se maneja la intendente y cia, con la complicidad de los que deberían controlar, poner límites, defendiendo el Estado de Derecho. Se fue construyendo esta gran pared de impunidad que se hizo más alta que la pared de barro; desde los tiempos de la dictadura, donde las víctimas de Cañada siguen relatando los atentados sufridos en sus domicilios.

Ver lo que pasó con Emanuel Nicolás Soverchia, el pasado 1º de julio, produce un escalofrío que recorre el cuerpo y nos llena de preguntas sin respuestas o las tiene, cuando se deja a un gobernante violar derechos. Se sabe como empieza esto y nunca como termina.

Cuando me avisa Ema, me llego a su domicilio y al comprobar la barbaridad que le habían hecho a su casa, confieso, sentí miedo y no soy temeroso para nada, la pared del frente de su casa tenia la marca de 4 tiros; una, entró al dormitorio podria haber matado a alguien, por casualidad nadie estaba en ese momento y se encontraban en otro lugar. Fue, quizás lo que lo salvó de ser víctima de una locura semejante.

Realmente esto ya pasa de un juego de play, estamos hablando de balear a un periodista por publicar notas de investigacion con pruebas que llevó a la justicia, ademas de publicarlas. Este lamentable suceso no tiene que quedar en catarsis y repudio, debemos saber quien fue el autor material e intelectual, a los concejales, justicia, legisladores, gobernador.

El nunca más se construye con derechos y garantias, y no mirando para otro lado cuando se violan derechos y termina en esto, que un periodista sea victima de esta locura que, por esas cosas de la vida, no estamos lamentando víctimas.