Hasta siempre Cachito... El cielo lloraba. Poco a poco. Casi sin tregua. La noticia nos dejó aturdidos. Nos dejabas después de tanta lucha en la Asociación de Ex -...

Hasta siempre Cachito...

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Director Editorial 2013

El cielo lloraba. Poco a poco. Casi sin tregua. La noticia nos dejó aturdidos. Nos dejabas después de tanta lucha en la Asociación de Ex - Detenidos Desaparecidos y en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. Preferimos recordarte con tu voz firme en todas las marchas que organizaste junto al compañero Sueco Lordkipanidse. O con la sonrisa plena para festejar alguna ironía. O con la foto que ilustra esta nota, cuando marchamos por el 25º aniversario de la detención y asesinato de Walter Bulacio y que ayudaste a organizar junto con las y los compañeros de CORREPI.

Esas lágrimas tenues nos impidieron ir a despedirte en persona. Pero no pudieron hacerlo con nuestro corazón. En las redes sociales se multiplicó el dolor por tu partida. Entre ellas, las palabras del compañero Gustavo Robles, del PCT (Partido Comunista de los Trabajadores), constituyen una síntesis apretada de nuestro sentir: "Pero qué tremenda pérdida para la justicia, para la memoria, para la verdad... qué tremenda pérdida para la dignidad, para el campo popular, para la lucha... Qué tristeza hermano... qué tristeza. Cachito era el que componía todas las discusiones, todas las diferencias, era el que hacía posibles los acuerdos y transformarlos en reivindicación concreta...".

Mejor definición es imposible, cuando se estruja nuestra alma al partir ese compañero que luchó hasta el último instante. Nos pasó lo mismo cuando se fue Adriana Calvo y ahora, casi seguro, estarás junto a ella conversando de la lucha compartida. Lograste tantas cosas que es imposible enumerarlas. Sí estamos seguros que fuiste fiel a los derechos humanos de ayer y de hoy. Desde tu testimonio en el Juicio a las Juntas a la causa ESMA. Desde el apoyo incondicional a los familiares y amigos de Luciano Arruga a organizar el acto en el Puente Pueyrredón por otro aniversario del asesinato de Darío y Maxi.

Mientras te acompañaban, silbatos, carteles, voces y puños en alto ocupaban la Plaza de Mayo. Aquella en la cual tanto estabas para exigir juicio y castigo a los responsables del genocidio y de la segunda desaparición de Jorge Julio López. Y estamos seguros que hubieras gritado contra los tarifazos, como hacías ante cualquier tipo de injusticia.

No pudimos despedirte, pero quien esto escribe y Gacetillas Argentinas no te olvidarán. Siempre estarás presente en cada artículo, en cada nota sobre la sistemática violación de los Derechos Humanos.

¡ Hasta la victoria siempre Cachito !.