Tiempo Argentino: Si tocan a uno, nos tocan a todas y todos La nota de Alejandro Wall, delegado de Tiempo Argentino, que fuese publicado en el Facebook de La Garganta Poderosa y reproducida por nos...

Tiempo Argentino: Si tocan a uno, nos tocan a todas y todos

TA 01

Director Editorial 2013

La nota de Alejandro Wall, delegado de Tiempo Argentino, que fuese publicado en el Facebook de La Garganta Poderosa y reproducida por nosotros, puede darnos una idea de lo que ocurrió y de lo que vendrá en un futuro cercano. Más allá de nuestras diferencias políticas e ideológicas se impone la solidaridad y el apoyo a los compañeros de ese medio de comunicación que, mientras reconstruían la redacción, editaban y publicaban una edición especial al día siguiente del ataque de la patota de Martínez Rojas. Por supuesto, se agotó enseguida debido al interés de saber lo que ocurrió y quienes fueron los responsables de semejante tropelía contra la libertad de expresión.

Solamente una pequeña digresión me separa del texto: el uso de la palabra discapacitado al referirse a Nahuel que, en todo caso y sin tener más información que la leída, es una persona con discapacidad motriz. Nuestra preocupación por llamar a las cosas por su verdadero nombre nos lleva a disentir ampliamente. En primer lugar, porque es una persona y en segundo término, porque adquirió una discapacidad; por ende, es una persona con discapacidad. No es la primera vez que escribimos a los medios de comunicación por el uso de la palabra discapacitado y su plural. Pero es evidente que ello continúa reforzando el paradigma de la inutilidad del colectivo, tal como es incentivado por los medios hegemónicos. Colonización cultural que le dicen. Pero ello se encuentra extendido en todos los niveles del sistema educativo, por cuanto sus currículas no tienen contenidos referidos a las problemáticas de la discapacidad.

Quien esto escribe, mientras ejerció la docencia en la escuela media, se ha dedicado a incorporarlo como parte de las clases de Derecho e Instrucción Cívica. Precisamente para crear conciencia y dar cuenta de la existencia de más de 7.000.000 de personas con discapacidad en nuestro país según el Censo 2010 y que amenaza con incrementarse, gracias al extractivismo y a la sojización como también a la ausencia de urbanización en las villas aledañas a las capitales provinciales y a la misma Reina del Plata.

Pero volvamos al ataque de la patota, que tuvo protección de la Policía Federal y ninguno quedó detenido. Si no fuera por la acción decidida de las y los trabajadores de la cooperativa "Por más Tiempo", con la colaboración de CORREPI, no hubiese sido posible el reingreso a las oficinas de la calle Amenábar 23. Pero lo que aconteció no es una mera patoteada, pues trae recuerdos dolorosos para quienes hemos vivido la dictadura genocida. Fue el típico accionar de los Grupos de Tareas, cuyos objetivos estaban claramente definidos: la destrucción de todo aquello que les permitiera seguir editando el diario, además de expulsar a las y los trabajadores como hicieron en Radio América.

Nuevamente se hace evidente que la verdadera libertad es la de empresa, en lugar de aquella referida a la expresión. Y reiteramos, podemos disentir con su línea editorial pero no podemos aceptar este tipo de acciones que, sin dudas, nos pueden afectar a quienes comunicamos lo que acontece en nuestro país, incluyendo a los medios comunitarios, alternativos y populares.

Por ello, vaya nuestra solidaridad y apoyo a Tiempo Argentino y sus trabajadores. Y recordemos que si tocan a uno, nos tocan a todas y todos porque hemos vuelto a un pasado que no queríamos que regresara. Por supuesto, tenemos conciencia que puede ser aún peor si no nos defendemos entre nosotros.

Pero tampoco nos olvidamos de Nahuel. Para él también vaya nuestro acompañamiento en estos momentos difíciles. Quisiéramos saber que organismo defensor de los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad se ha pronunciado o salido a defenderlo. Sabemos que ninguno de ellos se preocupó, porque están demasiado pendientes de los subsidios estatales que otorga el gobierno amarillo.