Declaración del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba sobre acuerdo de Paz FARC - EP y Gobierno de Colombia (CAPAC) El Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (MASCUBA), solidario con Cuba y la Patria Grande Latinoamericana, saluda el avance de la ne...

Declaración del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba sobre acuerdo de Paz FARC - EP y Gobierno de Colombia (CAPAC)

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El Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (MASCUBA), solidario con Cuba y la Patria Grande Latinoamericana, saluda el avance de la negociación de paz para Colombia, sellado el jueves 23 de junio en La Habana.

El presidente de Colombia, Juan M. Santos, el comandante guerrillero de las FARC, Timoleón Jiménez, y el mandatario de Cuba, Raúl Castro, como país facilitador, lo mismo que el canciller de Noruega, el otro facilitador, estuvieron presentes e informaron los términos del nuevo capítulo hacia la paz.

Saludamos también que estuvieran presentes el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro; la mandataria chilena, Michelle Bachelet, de los países acompañantes, el titular de la CELAC, el presidente de El Salvador y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para darle un marco internacional acorde a la importancia de los anuncios.

Los acuerdos, esta vez, fueron sobre un alto al fuego bilateral y definitivo, más los términos en que la guerrilla hará dejación de sus armas, su ubicación en campamentos bajo supervisión tripartita (de ambas partes en conflicto y la ONU), y las seguridades que tiene que dar el gobierno colombiano a la vida y libertades para los guerrilleros. Esto último supone leyes y medidas concretas para erradicar el paramilitarismo siempre funcional al gran capital, el Estado y los militares represores de Colombia.

Felicitamos la rebeldía de las FARC, inspiradas por su fundador Manuel Marulanda Vélez, que han combatido con entereza e inteligencia durante 52 años por una Nueva Colombia con reforma agraria y justicia social. No pudieron ser aniquiladas por tropas adiestradas y financiadas por EE. UU., desde 1992 en adelante con el “Plan Colombia” y seis bases militares estadounidenses en su territorio.

Nos sumamos a las voces de quienes en Colombia y el mundo reclaman que el Estado colombiano cumpla su palabra y no se frustre este intento de paz como ocurrió en 1985, con la masacre de 5.000 dirigentes y militantes de la Unión Patriótica y en 2002, con los diálogos de paz en el Caguán. En esos dos casos la paz se frustró por crímenes y falta de voluntad pacífica del Estado colombiano. ¡ Que ahora no ocurra lo mismo !.

Habrá que estar atentos en Colombia y la región para que esta vez haya paz, habiendo habido tantas muertes y desapariciones en esa guerra, unas 300.000 víctimas y millones de desplazados.

Como solidarios con Cuba, agradecemos a ese país y su gobierno, particularmente su cancillería MINREX, por todos los esfuerzos hechos desde 2012 para facilitar los Diálogos de Paz de Colombia. También destacamos el rol de Hugo Chávez en ayudar a abrir esta negociación pacífica.

Cuba fue la cuna de estos acuerdos, lo que refuerza su condición de isla de la paz y la dignidad de los pueblos, en regla con lo que Raúl Castro propuso y aceptó la II Cumbre de la CELAC realizada en La Habana en 2014: que América Latina y el Caribe sea una zona de paz.

Ahora está más cerca de serlo, pero hay asuntos importantes pendientes para la paz en Colombia. Y en nuestro continente, más aún y por eso reclamamos la devolución de Guantánamo a Cuba, de las Malvinas a Argentina, la independencia de Puerto Rico, el fin de las 76 bases militares norteamericanas en la región y que terminen los asesinatos y desapariciones de maestros en Oaxaca (México).