Censurados, sutilmente o no tanto Por Andrés Sarlengo Hoy debería haber expuesto mi trabajo periodístico PEDAGOGÍA Y LIBREMERCADO -un breve recorrido por las políticas educ...

Censurados, sutilmente o no tanto

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Por Andrés Sarlengo


Hoy debería haber expuesto mi trabajo periodístico PEDAGOGÍA Y LIBREMERCADO -un breve recorrido por las políticas educativas de los últimos 40 años- en el XI Congreso de Pensamiento Argentino organizado por Amtac (Asociación Mutual de Trabajadores del Arte, la Cultura y Actividades Afines) en conjunto con la seccional Amsafe General Obligado. Pero decidieron que no expusiera. La “historia” de las razones de este sutil o no tan sutil mecanismo de censura merecen contarse.

Ya había participado como “disertante” de otros Congreso de Pensamiento Argentino de Amtac (el pensamiento nacional es amplio y diverso) hasta que el año pasado en Gualeguay me anoticio que uno de los conferenciantes de esa jornada compartida era un militar retirado de apellido Alonso. Escuché de su propia voz como se había “levantado” bajo el gobierno de Raúl Alfonsín. Sorprendido, ya en mi Venado Tuerto natal indago por internet los antecedentes de ese tal Alonso. Realmente tétrico lo que se puede encontrar sobre él por la web; y -cabe destacar- sí él puede expresar “libremente sus ideas” es porque estamos conviviendo en “democracia”, frágil, pero democracia al fin.

Este año me invitan al Congreso de Reconquista y acepto nuevamente el desafío de compartir con otros/as mis impresiones sobre educación y política. Asimismo, le cuento a Matías Ruiz Díaz, docente y amigo de esa localidad la actividad y también le transmito mi inquietud por la presencia de Alonso. Como me subrayó uno de los ex conferenciantes de los Congresos de Amtac, el pensamiento nacional no es “golpista” ni “faccista”.

Valiente y sensible, Ruiz Díaz investiga el “recorrido” de Alonso con la información que brinda internet, y las publica en su Facebook. Matías es un docente estrechamente vinculado a la defensa de los derechos humanos, y desde una cátedra que aborda esa temática me invitan a presentar mi libro EL CRIMEN EDUCATIVO en un profesorado estatal de Reconquista. Obviamente agradecido. El Congreso de Amtac para las 19 horas del viernes 9 de mayo ya habría terminado y seguir difundiendo mis “laburos” es mi deber y cometido.

Pero no siempre la verdad que uno descubre es bien vista por otros. Lo publicado por Ruiz Díaz no le cayó nada bien a los organizadores del XI Congreso de Pensamiento Argentino: Amtac y Amsafe General Obligado. Somos pluralistas, sostuvieron como respuesta…

Viajando ya rumbo a Reconquista (jueves por tardecita - noche) me llaman desde Amtac y me preguntan por mi relación con Ruiz Díaz, cuestionando mi “ética”. Hablo con Matías y decidimos suspender la presentación del libro demostrando “pluralidad” en nuestras consideraciones. Comunicado esto último a Amtac me llaman nuevamente levantando mi exposición (“porque no hay garantías de que no presentés el libro (…) que vos tendría que haber consultado mínimamente esa actividad (…) y que ahora tu amigo te soluciones tus problemas”).

En definitiva: hay varias puntas por destacar: 1 - Matías Ruiz Díaz hizo lo que todo militante de DD. HH. hubiera hecho: ¿qué hace un ex “carapintada” disertando en un Congreso destinado a docentes? ¿Qué obtuvo como respuesta? El rechazo y la negación de sus palabras, la censura de principios humanos y pedagógicos (políticos, por lo tanto). 2 - ¿Tengo que estar pidiendo permiso para difundir mis ideas (expresadas en un libro)? Ninguna transnacional, curtiembre o fuerza partidaria burguesa auspician y promocionan mis trabajos, son hechos con esfuerzo personal y con la solidaridad de compañeros que compartimos caminos. Era una actividad posterior al Congreso, en ninguna circunstancia perjudicaría el desarrollo del mismo. 3 - Lo peor de todo es que estos “Congresos” lejos de promover el pensamiento terminan por reducirlo, atacarlo, achatarlo, masacrarlo, censurarlo. Qué es el pensamiento crítico, se preguntaba el entrerriano Jorge Etchenique. Y respondía: “aprender a descubrir las relaciones de poder que hay en la sociedad”. Y eso es lo que hicimos y tratamos de hacer permanentemente Matías y yo.

Bien distantes (como dice Inés Rosbaco) de “negociar significaciones”, nosotros “confrontamos  ideas” buscando la Patria soñada por José de San Martín, y no la de los “Alonsos y cía”.

Pese a todo, aquí estamos, en Reconquista, y a las 19 horas presentaremos EL CRIMEN EDUCATIVO.

Siguiendo a Rodolfo Walsh damos “testimonios en tiempos difíciles”.

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