La “suciedad civil” cubana y los Estados Unidos (Visión desde Cuba / Descubriendo Verdades) Por Percy Francisco Alvarado Godoy Ha sido reiterativo el uso del término “sociedad civil” por parte de EE. UU. y sus personeros gubernam...

La “suciedad civil” cubana y los Estados Unidos (Visión desde Cuba / Descubriendo Verdades)

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Por Percy Francisco Alvarado Godoy

Ha sido reiterativo el uso del término “sociedad civil” por parte de EE. UU. y sus personeros gubernamentales para identificar a los representantes de una insignificante sarta de mercenarios, quienes tocan al compás de la batuta de la ultraderecha norteamericana su clarinada débil, y con escasa resonancia, el discurso anticubano.

La propia subsecretaria de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, ha salido en defensa de estos menos de 1.100 contrarrevolucionarios, los que supuestamente luchan por la “democracia” en la Isla.

En este sentido, la citada funcionaria declaró al Nuevo Herald a raíz del inicio de las conversaciones bilaterales: “Una de las cosas más importantes de esta visita, y de las próximas, fue asegurarnos que estos activistas y otros que no pudimos ver, entiendan que nada en esta política cambia nuestro deseo de trabajar con ellos y mantener nuestro apoyo. Ese fue uno de los primeros objetivos. Si alguno se sintió abandonado, queríamos asegurarnos de que ese ya no fuera el caso”.

El manipulado uso de los conceptos de “pueblo cubano” y “sociedad civil”, por parte del gobierno de Obama, busca apalancar en las escenas nacional e internacional, a aquellos que han vivido del reprobable oficio de mentir, provocar y tratar de subvertir nuestro orden institucional. Ellos han recibido millonarias cuotas de fondos para cumplir esta misión durante décadas.

La propia Roberta Jacobson mostró el interés, por parte de su gobierno, de que estos mercenarios estén representados en la venidera Cumbre de Panamá. EE. UU. espera que los mismos contribuyan a fortalecer la guerra ideológica contra Cuba y ser empleados, igualmente, para atacar al ALBA y a Venezuela.

En declaraciones ante el Senado norteamericano sobre los cambios en la política de Estados Unidos respecto a Cuba, la misma funcionaria declaró el pasado 3 de febrero de 2015:

“Las iniciativas del presidente miran adelante y están diseñadas para impulsar cambios que apoyan los derechos humanos universales y las libertades fundamentales para todos los cubanos, así como cambios que impulsen nuestros intereses nacionales. Estos destacan el valor de los contactos de persona a persona y formas muy específicas de incremento del comercio. Ya estamos viendo indicaciones de que la actualización de nuestro enfoque nos permite tener más capacidad de participar con otras naciones en el hemisferio y en el mundo para promover el respeto a las libertades fundamentales en Cuba. También ha dirigido considerable mayor atención a las medidas y políticas del gobierno cubano.”

“Apenas hemos comenzado las charlas oficiales para normalizar las relaciones, que tomarán mucho más tiempo que el primer paso, para el restablecimiento de relaciones diplomáticas. Sin embargo, incluso mientras hacemos esto, seguiremos tanto directamente como los por los canales diplomáticos, alentando a nuestros aliados a aprovechen toda oportunidad pública o privada a favor de la mejora del respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales en Cuba.

Seguiremos utilizando los fondos asignados por el Congreso para apoyar el ejercicio de las libertades políticas y civiles en Cuba, para facilitar la libre circulación de información, y para proporcionar asistencia humanitaria. También esperamos poder incrementar la participación para empoderar al pueblo cubano por medio de contactos autorizados con miembros del Congreso, funcionarios del gobierno de Estados Unidos y viajeros estadounidenses. Alentamos a los miembros [del Congreso] que visiten Cuba a que amplíen su participación con las voces independientes en la sociedad civil cubana y, cuando sea posible, participen efectivamente con el gobierno cubano en temas de derechos humanos y democracia.”

De hecho, la Jacobson reafirma la intención nada oculta de EE. UU. de seguir ayudando a su punta de lanza desestabilizadora dentro de Cuba, en una abierta y declarada política injerencista.

El error básico de EE. UU. radica en apostar por una insignificante lacra de vividores y sinvergüenzas, desconociendo a la verdadera sociedad civil cubana, integrada por artistas, científicos, intelectuales, obreros, investigadores, mujeres, campesinos, estudiantes, niños, que constituyen la mayoría del pueblo cubano.

EE. UU. se demerita a sí mismo al enlodarse con el apoyo que promete brindar a una desunida, insignificante y oportunista “suciedad civil”.

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