Podemos, o la prolijidad y mesura para ganar al electorado español (Resumen Latinoamericano) Por Leandro Albani Prolijidad, frescura, colores perfectos y combinados; una cocina pulcra, moderna, con tonos suaves; cocinas de seis ho...

Podemos, o la prolijidad y mesura para ganar al electorado español (Resumen Latinoamericano)

Podemos-26J

Leandro Albani

Por Leandro Albani

Prolijidad, frescura, colores perfectos y combinados; una cocina pulcra, moderna, con tonos suaves; cocinas de seis hornallas, lavavajillas y juegos de ollas impecables; y todo eso con cortinas que hacen juego; o mejor todavía, amplios livings, bibliotecas altas de madera fina, repletas de grandes obras; y si no nos gusta la formalidad, tenemos espacios un poco más desordenados, con posters blanco y negro de Bob Dylan, y sillones que no desentonan con las paredes.

Si usted creía que estas descripciones nos introducirían al vasto mundo de la revistas de decoración, está muy equivocado. Las palabras de bienvenida son para permitirnos ingresar al programa electoral de la organización española Podemos, que puede consultar en el siguiente link: http://estaticos.elmundo.es/documentos/2016/06/08/programa_electoral_podemos.pdf.

Encabezada por Pablo Iglesias, en estos días Podemos se prepara para las elecciones generales de un país en crisis económica permanente y donde su clase política todavía sostiene una capacidad asombrosa para generar desocupados y excluidos.

En este escenario de ajustes y recortes presupuestarios, desde hace algunos años apareció Podemos, una opción que recogía la indignación del Movimiento 15-M, la crítica a la partidocracia, el rechazo a las fórmulas repetidas de la izquierda tradicional y una luz de esperanza para España.

Si en algún momento la agrupación encabezada por Iglesias se proyectó dentro de los parámetros de una “nueva izquierda”, el derrotero de la organización fue virando a posiciones cada vez más tibias, conciliadoras y moderadas, y llegó a puntos cumbres con su respaldo a la oposición venezolana o su coqueteos con la monarquía española.

Por eso, en el programa político de Podemos la “felicidad”, la “belleza” y, como diríamos en Argentina, la “buena onda”, atraviesa sus 99 páginas. Qué importan las propuestas si las imágenes son las que valen. Por eso, la portada muestra un living con toques clásicos, pero al mismo tiempo con juguetes de bebés desparramos por el piso. Y por eso también (y no es para nada menor) la primera persona que aparece en esas páginas es el general retirado y ex jefe del Estado Mayor de la Defensa, Julio Rodríguez. El militar, que supo hacer su carrera en las filas de la OTAN, limpia un plato en su cocina, vestido de entre casa, mostrando un perfil que esboza apenas una sonrisa. Y esa primera imagen no deja dudas: página por página, Podemos muestra a su dirigencia y cómo trabaja por un país mejor desde sus casas, todas muy limpias y meticulosas, porque las muchachas y los muchachos de Podemos son simples y comunes. Pero sobre todas las cosas son blancos y europeos, y profundamente clase media, y formados en universidades y academias, y algunos juegan al ajedrez, y otros riegan las plantas, y todas y todos leen profusamente y muestran sus grandes bibliotecas inmaculadas, y posan… posan mucho para las fotos… Porque hacia ese lugar va Podemos: a la conquista desesperada de la clase media española, sosteniendo el mínimo nivel de colisión con el status quo de la República.

En esas 99 páginas en las cuales Podemos delinea su programa y presenta a su principales integrantes, no hay obreros, ni campesinos y mucho menos inmigrantes. Y hay mucho encierro. Nada de fotos con movilizaciones, nada de imágenes que reproduzcan la represión policial desatada por el Estado español cuando los sindicatos salen a la calle para intentar detener los planes de ajuste. Nada de eso, solamente cocinas coloridas, livings acogedores, balcones con plantas, oficinas platinadas y modernas. Porque hacia eso también va Podemos: mostrar a sus electores que con ellos la realidad será casi perfecta, relajada, un bacanal de placeres intelectuales y sin cimbronazos.

La realidad de Podemos (o al menos la que su programa político regala al lector) no tiene contradicciones ni fisuras. Y cuando a la realidad se le niegan esas características, se la amputa y tergiversa. Y, sobre todo, se niega un axioma que en España continúa inalterable: que la sociedad está conformada por explotadores que someten a la clase trabajadora.

El programa de Podemos copia en imágenes y propuesta de textos a la revista de decoración IKEA. Una propuesta de blanquitos europeos para blanquitos europeos. No hay obreros, ni campesinos, ni inmigrantes, ni…