Hacia la ofensiva Despidos, suspensiones y tarifazos están golpeando a las y los trabajadores. No obstante, las tres CGT (Azopardo, Azul y Blanca y la kirch...

Hacia la ofensiva

Marcha CTA U

Director Editorial 2013

Despidos, suspensiones y tarifazos están golpeando a las y los trabajadores. No obstante, las tres CGT (Azopardo, Azul y Blanca y la kirchnerista) se han vendido por los dineros del Fondo Solidario de Redistribución, los cuales están destinados a financiar a las Obras Sociales Sindicales con el objeto de igualar el aporte entre los que más ganan y los que menos salarios perciben; como asimismo, una porción de ellos están destinados a la financiación de diversos programas como el Materno Infantil y las prestaciones derivadas de la Ley Nº 24.901 para las personas con discapacidad, en este último caso no deja de llamar la atención el incremento de la judicialización por el incumplimiento y/o demoras que realizan las entidades ya mencionadas.

Se trata de $ 26.000 millones que se habían acumulado desde el gobierno anterior y que nunca se habían girado para lo mencionado anteriormente, pero el gobierno macrista utiliza hábilmente estos fondos para condicionar los movimientos de Moyano, Barrionuevo y Caló a través de giros a cuenta gotas. Por ahora sirvió a los caciques sindicales, por cuanto les ayuda a cerrar las cuentas de sus entidades de salud, aunque habrá que ver cuanto van a soportar la presión de las bases. Desde luego, no les importa la pérdida de afiliados por despidos, por cuanto solamente deben cubrirlos por 6 meses y les permite ahorrar unos cuantos millones en prestaciones, sin contar aquellos que tienen familiares con discapacidad.

Sin embargo, no contaron con la movida de la CTA - A y Nacional que se manifestó el pasado 2 del corriente en la Plaza de Mayo. Ello se produjo a pesar de la disidencia de la dirigencia de ATE, la cual dejó de hacer los aportes económicos a la CTA Autónoma para disputarle el liderazgo a Pablo Micheli. Pero éste todavía conserva un importante apoyo y la acción mencionada no es más que una visión corta de la lucha que se avecina y otra muestra más del ego dirigencial similar a la de la izquierda, trotskista o no.

Lenin se preguntaba ¿Qué hacer ?. Y creemos que la respuesta es simple: convocar a un paro nacional por tiempo indeterminado. Resulta imprescindible ir hacia la ofensiva, cuando ya hay más de 150.000 despidos entre el sector público y privado, en forma organizada y en unión para luchar contra la pauperización que lleva a cabo el macrismo en forma generalizada.

Pero las traiciones se pagan. Wasienjo, el segundo de Yasky en la CTA Nacional, fue derrotado por Alejandro Castro en las elecciones del SUTNA (Sindicato del Neumático). En versión santafesina, y más local por cierto, la lista Alternativa Gremial encabezada por Javier Delgado va por la conducción de Amsafé Departamento General López, cuya dirigencia hace 26 años que calienta los mullidos sillones de la seccional de dicho gremio docente, para las elecciones que se llevarán a cabo el próximo 15 del corriente. Pero esto no es nuevo. La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) logró llevarse buena parte de los afiliados de UTA (Unión Tranviarios Automotor) hace ya unos años y los periodistas porteños crearon el SIPREBA (Sindicato de Periodistas de Buenos Aires) y se desafiliaron de la UTPBA (Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires) para luchar contra los despidos y la precarización laboral desde hace poco tiempo.

Por adentro o por afuera, la salida es organizarse y salir a la calle. No existe otra. Y por izquierda. Si se pueden presentar listas opositoras habrá que hacerlo, sin olvidarnos que los caciques sindicales ya llevan más de 30 años en sus sillones y que tienen sus mañas y patotas para impedirlo. De lo contrario, habrá que conformar un nuevo sindicato. El mejor ejemplo es el de los periodistas de Buenos Aires, quienes no pararon hasta conseguir la inscripción gremial y ahora, con el apoyo de sus compañeros, buscan negociar la paritaria con los multimedios.

El capitalismo es simple. Si los trabajadores paran, el patrón no puede producir. Habrá carneros, como lo hubo siempre, pero serán los menos. Si se comienza a tomar conciencia de clase, un paro nacional por tiempo indeterminado es posible y ante ese panorama, será la misma burguesía quien buscará sacarle el poder al macrismo porque sin trabajadores no puede producir absolutamente nada y ello perjudicará sus intereses de clase.

Pero tampoco podemos olvidar que, pese a todo, el orden burgués intentará reorganizarse y una mujer de El Calafate podría ser la nueva candidata burguesa. Pero ya sabemos que continuará la misma línea política y económica actual. Será cuestión de sumar voluntades para crear ese partido revolucionario, como Lenin enseñó, para disputarle poder a la burguesía y arrebatárselo sin medias tintas en lugar del mentado Frente Ciudadano.

No es tiempo para tímidos y cómodos. O revolucionarios del teclado. Es hora de actuar. Es hora de ir hacia la ofensiva, acompañado por todos los sectores sociales y estudiantiles. No habrá un Tosco, pero los liderazgos surgen solos. Solamente hay que dejarlos surgir...