Declaración del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (CAPAC) Buenos Aires, 10 de marzo de 2016 El presidente de los EE. UU. Barack Obama decretó que la República Bolivariana de Venezuela “constituye ...

Declaración del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (CAPAC)

Venezuela Amenazada

Buenos Aires, 10 de marzo de 2016

El presidente de los EE. UU. Barack Obama decretó que la República Bolivariana de Venezuela “constituye una infrecuente y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”, razón por la cual declaró “la emergencia nacional para tratar con esa amenaza”.

Una vez más, la doctrina del “destino manifiesto”, enarbolada por los EE. UU. para erigirse en gendarme del mundo, más la abominable Doctrina Monroe, con su apotegma “América para los Americanos” (que no significa otra cosa que “América para los norteamericanos”), inspiraron una amenaza que el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba no puede menos que rechazar con la mayor firmeza y vigor. Sobre todo, habido cuenta de que admoniciones como ésta implican todo un ultimátum, y se inscribe dentro de la sistemática violación de la legalidad internacional que caracteriza a los sucesivos gobiernos estadounidenses, incluyendo el actual.

Recordamos aquí la ya tradicional apelación yanqui a cometer auto-atentados que pretenden justificar una urgente retaliación. Por ejemplo: en 1898, la orden del Estado norteamericano fue hacer estallar su crucero Maine en la Bahía de La Habana, como pretexto para intervenir bélicamente en la Guerra de la Independencia que libraba el pueblo de Cuba contra el declinante Imperio español. El auto-atentado provocó la pérdida de las dos terceras partes de la tripulación (a bordo no había un solo representante de la oficialidad), y encendió la opinión pública norteamericana, que aprobó a rajatabla la declaración de guerra del gobierno de Washington contra España. Resultado: España, derrotada; Cuba, declarada república “independiente”, aunque en realidad quedó bajo la tutela de los EE. UU., hasta que el 1º de enero de 1959 triunfó la Revolución liderada por Fidel Castro.

Pero ocupa desde entonces, y hasta ahora, una base naval en el territorio cubano de Guantánamo donde instaló una cárcel que representa una afrenta a la humanidad. Otros documentos desclasificados pusieron al desnudo que fue una maniobra de la CIA el mentido ataque de Vietnam del Norte a dos cruceros yanquis (es decir, Maine por dos) en la Bahía de Tonkin; el hecho fue el pretexto buscado para dar comienzo a la Guerra de Vietnam. Y qué decir de la invasión a la isla de Grenada en 1983, con el asesinato de su gobernante, Maurice Bishop, poco antes declarado “amenaza a la seguridad nacional norteamericana”.

Tenemos muy claro que, en Nuestra América, son los EE. UU. el estratega que promueve las tácticas de la Restauración Conservadora, instrumentadas por las oligarquías locales, los medios de comunicación concentrados, según los dictados de  las respectivas embajadas yanquis. Así, acechan la continuidad de procesos progresistas y en vías al socialismo en nuestros países. No toleran el avance de la integración latinoamericana y la inclusión de grandes masas postergadas.

Hoy es Venezuela el blanco favorito de los ataques a nuestra región. El 4 de marzo Barack Obama justificó las sanciones contra ese país hermano, con el argumento de la “falta de mejoras en la situación de los derechos humanos”.

Rechazamos de plano tal declaración, decididos a apoyar a la República Bolivariana de Venezuela, sus logros revolucionarios, su respeto al pueblo y a su voluntad, los estoicos esfuerzos que viene realizando el gobierno de Nicolás Maduro frente a la batalla económica y mediática que libran contra su país.

Nuestra América es y quiere seguir siendo zona de paz.